Uruguay alcanzó una población de 3,5 millones de personas en 2024, pero las proyecciones señalan que el país iniciará un proceso de descenso que lo llevará a 3,4 millones en 2045 y a 3 millones en 2070, de acuerdo con el análisis elaborado por PwC en el Informe Coyuntura: El desafío demográfico 2024-2070.
El estudio, basado en el censo 2023, muestra que entre 2011 y 2024 la población creció en 79.128 personas, aunque con fuertes contrastes regionales y un cambio marcado en la dinámica demográfica.
Hasta 2020, la población crecía en torno a 0,3% anual, impulsada por una tasa bruta de natalidad cercana al 14%. Sin embargo, tras la pandemia, la natalidad cayó al 9%, en línea con la tasa de mortalidad. El fenómeno más destacado es la caída histórica de la fecundidad, que bajó de 1,96 hijos por mujer en 2016 a 1,37 en 2021.
El informe atribuye esta reducción a la menor fecundidad adolescente y temprana, al uso extendido de métodos anticonceptivos y a un cambio cultural en el que muchas mujeres postergan o renuncian al proyecto reproductivo. La baja ha sido notoria en mujeres de 15 a 19 años (-64%), de 20 a 24 (-38%) y también en franjas de hasta 34 años.
Entre 2012 y 2023, la población aumentó en 14 departamentos y se redujo en 5. Canelones y Maldonado fueron los de mayor crecimiento, con 68.800 y 38.800 habitantes adicionales, respectivamente. En cambio, Montevideo perdió 72.200 residentes en ese período. En términos relativos, Maldonado lideró con un crecimiento de 17,6%, explicado en gran parte por una fuerte migración interna, mientras que Canelones avanzó 10,4%.
PwC estima que hacia 2070 los nacimientos caerán un 26%, hasta ubicarse en torno a 23 mil anuales, debido a la disminución de mujeres en edad fértil, que pasarán de 502 mil en 2024 a 305 mil en 2070. En paralelo, la esperanza de vida seguirá aumentando: en 2070 se proyecta en 82,5 años para los hombres y 87,5 años para las mujeres, con mejoras de entre 6 y 8 años respecto a los niveles de 2020.
El informe también advierte sobre el impacto en la estructura productiva. La población en edad de trabajar (PET) alcanzará un máximo de 2,3 millones de personas en 2033, pero caerá a 1,7 millones en 2070, lo que plantea desafíos para la economía y el sistema de seguridad social.
Los productores de soja en Estados Unidos advirtieron sobre un “estrés financiero extremo” ante el estancamiento de las exportaciones hacia China como consecuencia de los aranceles. La Asociación Estadounidense de la Soja reclamó al presidente Donald Trump que alcance un acuerdo comercial con el gigante asiático, señalando que, a diferencia de años anteriores, China no ha realizado ni un solo pedido de la cosecha que comenzará este otoño.
En una carta enviada a la Casa Blanca, la institución explicó que China ya firmó contratos con Brasil para cubrir sus necesidades en los próximos meses, evitando así comprar soja estadounidense. El documento estuvo acompañado de un informe técnico de 11 páginas que describe la gravedad de la situación exportadora. “Los productores de soja estadounidenses no pueden sobrevivir a una disputa comercial prolongada con nuestro principal cliente”, señaló la misiva, al tiempo que subrayó que los precios internacionales continúan en baja mientras aumentan los costos de insumos y maquinaria.
El informe recordó que el arancel chino a la soja estadounidense es un 20% más alto que el aplicado a la soja sudamericana, lo que hace que la oleaginosa de EEUU resulte “prohibitivamente cara”. La comparación histórica también es elocuente: en esta época del año, China suele haber asegurado alrededor del 14% de sus compras previstas de soja estadounidense, mientras que al inicio de la cosecha de 2022 esa cifra había llegado a 27%. Actualmente, no existe un solo contrato de nueva cosecha en los puertos del noroeste del Pacífico, la principal vía de embarque desde las llanuras del norte.
El informe también apuntó que entre abril y julio de 2025 China importó volúmenes récord de soja brasileña, lo que incrementó las reservas internas de harina de soja y redujo los márgenes de los procesadores chinos a terreno negativo. A comienzos de agosto se registró la primera exportación de harina de soja argentina hacia China, lo que buscó dar garantías de abastecimiento a la industria de piensos en un contexto de incertidumbre comercial. En general, las ventas de exportación de la cosecha de este otoño se ubican un 81% por debajo del promedio de cinco años.
El impacto se refleja también en los precios: la soja para entrega en noviembre cayó 5% entre el 18 de julio y el 6 de agosto, debido a la falta de ventas a China y a las expectativas de una producción importante en este ciclo. En los estados de las Dakotas y Nebraska, los precios al contado locales también retrocedieron fuertemente ante la ausencia de pedidos de exportación.
Con el inicio de la cosecha previsto para el próximo mes, la falta de contratos de venta externa se convertirá rápidamente en un problema, ya que China, principal destino de la oleaginosa estadounidense, mantiene una posición cerrada. Según el informe, para mediados de octubre casi la mitad de la cosecha estará entrando a la cadena de suministro, lo que agravará aún más el escenario para los agricultores.
Adecoagro presentó sus resultados del segundo trimestre de 2025 con una marcada caída de rentabilidad, producto de menores precios internacionales, mayores costos en dólares y dificultades climáticas. El EBITDA ajustado consolidado se redujo a US$ 55,4 millones, lo que representó un descenso de 60,5% frente al mismo período del año pasado, mientras que la utilidad neta ajustada fue negativa en US$ 14 millones, tras haber alcanzado una ganancia de US$ 105 millones en 2024.
Adecoagro opera unas 500.000 hectáreas entre propias y alquiladas en Argentina, Brasil y Uruguay. En Uruguay participa del negocio agrícola y en el sector arrocero, mientras que en los otros países se extiende también a otras producciones y energías renovables. Desde el 6 de junio de 2025, Juan Sartori es el presidente ejecutivo de la compañía.
En paralelo a los resultados operativos, la compañía avanzó en definiciones estratégicas y financieras. Desde abril, el gigante cripto Tether pasó a controlar el 70% del capital, y en julio Adecoagro emitió un bono a 7 años por US$ 500 millones con un cupón de 7,5%, lo que le permitió mejorar su perfil de deuda y recomprar parte de los títulos con vencimiento en 2027.
Las ventas brutas de Adecoagro se ubicaron en US$ 392 millones, levemente por debajo del año anterior, aunque en el acumulado de seis meses totalizaron US$ 715 millones, con un aumento de 9,9% impulsado por mayores volúmenes de etanol.
El negocio de azúcar, etanol y energía, que concentra la operación en Brasil, fue el de mejor desempeño relativo aunque también mostró retrocesos. Pese a mayores ventas de etanol y energía y a la decisión de maximizar azúcar, el EBITDA ajustado de este segmento fue de US$ 68,1 millones, 36% menos que un año atrás.
El área agrícola resultó la más golpeada, con un EBITDA negativo de US$ 11,4 millones en cultivos frente a la ganancia de US$ 15,5 millones registrada en 2024. Los menores precios internacionales y las pérdidas en la valuación biológica de activos incidieron en este resultado, junto con los bajos volúmenes de maíz temprano afectados por la sequía.
En arroz, la compañía alcanzó una producción récord, pero el exceso de oferta global llevó a una fuerte caída de precios, lo que redujo la contribución del negocio a US$ 2,9 millones, un descenso de 74% interanual. En lácteos, el volumen procesado subió 14% hasta 98 millones de litros, aunque los mayores costos en dólares deterioraron los márgenes y el EBITDA retrocedió a US$ 9,6 millones, con una baja de 13,8%.
En el plano de diversificación, Adecoagro firmó un acuerdo con Tether para desarrollar un proyecto piloto de minería de bitcoin en Brasil, que aprovechará 10 MW de energía renovable excedente de sus plantas. En Argentina, celebró la reducción de retenciones a las exportaciones de soja, maíz y trigo, que aunque representan apenas 10% de las ventas, mejoran la competitividad del segmento agrícola.
La siembra de maíz del ciclo 2025/26 “arrancó en el centro del país”, allí algunas empresas dieron el puntapié inicial con un adelanto de unos diez días frente a lo que sucede habitualmente, dijo el gerente comercial de Agroterra, Gonzalo Reynoso, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que las labores de siembra se generalizaran en los primeros días de septiembre en secano, y a mediados de ese mes en los primeros círculos de riego.
En el caso de la siembra de maíz de primera habrá un pequeño incremento respecto al año pasado, pero sí se prevé un aumento más importante en el área de segunda, específicamente al norte del río Negro, sostuvo.
Reynoso comentó que “el germoplasma Dekalb es el motor” de la propuesta de Agroterra, “cada año se lanzan híbridos nuevos, se mejora el anterior no solamente en el rinde sino en la estabilidad” en los ambientes.
En esa línea, destacó que la genética es acompañada con una propuesta integral que va más allá de la genética, donde aparecen las estrategias de fertilización, control de malezas, los productos biológicos y las herramientas digitales, entre otros.
En las aplicaciones de nitrógeno y la respuesta que tiene en los sistemas de secano, se suma el trabajo con “índices para hacer ajustes más tardíos de nitrógeno y de esa manera poder aprovechar el potencial que tiene el cultivo en ese momento”, sostuvo.
A la vez, advirtió que “en sistemas de riego la clave pasa por no agregar en exceso, lo cual tiene un impacto ambiental muy fuerte”, y “el nitrógeno es uno de los principales componentes en la huella de carbono”.
La Asamblea de Productores de Conaprole resolvió por unanimidad el cierre inmediato y definitivo de la Planta Nº14, ubicada en Rivera.
En la resolución, los productores señalaron que durante este período se mantuvo la dotación de personal e incluso se otorgaron incrementos salariales, pese a la pérdida de un número importante de remitentes y a que la leche se sigue pagando a los mismos valores en pesos que hace tres años.
El comunicado remarca que la cooperativa está integrada en su mayoría por pequeños y medianos productores, que sostienen la actividad “los 365 días, independientemente del clima, sin vacaciones y con mucho esfuerzo de nuestras familias”.
Los productores calificaron como “muy injusto y totalmente irracional” el accionar de la dirigencia sindical, a la que acusan de desconocer el contexto de la industria láctea uruguaya y de poner en riesgo los empleos directos e indirectos que genera la cooperativa.
“Sabemos que la inmensa mayoría de los trabajadores quieren trabajar en paz, valoran las condiciones laborales que se les ofrecen y están orgullosos de ser parte de Conaprole”, expresaron los productores en el documento difundido el martes.
Finalmente, la Asamblea advirtió sobre la “destrucción de valor” y el “atentado contra la producción nacional” que, a su entender, implica la estrategia sindical de imponer por la fuerza condiciones que consideran inviables para la realidad del sector. Cuando Conaprole anunció los pasos a dar con la planta de Rivera, el sindicato de trabajadores respondió con el inicio de un conflicto, que suma un nuevo capítulo a la tensión entre la cooperativa y el gremio.
El gobierno argentino anunció la liberación de la circulación de bitrenes en la casi totalidad de la red vial nacional, una medida que apunta a reducir los costos logísticos de la producción. La Resolución 1196/2025, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, habilita a los camiones de dos semirremolques articulados —con mayor capacidad de carga— a transitar sin restricciones previas.
Hasta ahora, los bitrenes de más de 25,5 metros podían circular únicamente en tramos específicos de rutas nacionales, que cubrían apenas un tercio del total. En la práctica, esto impedía que un vehículo de este tipo saliera desde Buenos Aires y llegara a 13 de las 23 provincias, incluso con desvíos. Además, cada unidad debía gestionar un permiso individual para circular, trámite que demoraba meses en aprobarse.
Con la nueva norma, la circulación se habilita de manera general en todo el país, salvo en 55 curvas muy pronunciadas de rutas montañosas en Salta, Jujuy, Tucumán y una en Chubut, donde los giros obligarían a interrumpir el tránsito. En el caso de los puentes, la condición será que el peso bruto no supere la capacidad máxima de la estructura, tal como ya rige para cualquier camión.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó que el cambio implica “un giro conceptual de 180 grados” y permite avanzar en la reducción de los costos logísticos. “Más carga por viaje implica menos viajes y menos combustible por tonelada: transportar más con menos ahora es posible. Menores costos significan mayor productividad y libertad para crecer”, señaló en la red social X.
El funcionario remarcó que esta medida atiende un reclamo histórico del sector productivo y se enmarca en la agenda de desregulación que impulsa el presidente Javier Milei.
Con un 60% de área agrícola y un 30% de pasturas, el establecimiento Rancho Azteca, ubicado en Colonia, fue el predio elegido para el desarrollo de la 5ta edición de la jornada de feedlot de la empresa Agrifirm, que contó con el apoyo de la consultora Cuatro Hojas y Minerva Foods.
En este campo se realiza ganadería y hace tres años opera un corral de engorde intensivo de vacunos, específicamente de terneros y novillos castrados, dijo el integrante de Cuatro Hojas, Emiliano Uribe, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que es un campo “eficiente y sencillo”, donde “los terneros se compran con 180 a 200 kilos y se llevan a pasto hasta que pesen 300 a 350 kilos, de ahí pasan al corral donde se les da el punto final”.“A la vez se compra ganado que va directo al corral, con 350 a 400 kilos, donde se les da comida durante 90 días y se los vende para encierros”, indicó.
Al comparar cuál de las opciones es más eficiente económicamente, Uribe sostuvo que “las pasturas limitan mucho la escala del negocio”, llegando a tres terneros por hectárea y nada más; mientras que “en el corral se puede hacer mucho volumen de ganado”, permitiendo “capitalizar” momentos como el actual, en cuanto los precios favorables.
En el corral se usa cebada forrajera, producida en el campo y comprada a otros productores, además de maíz de segunda en grano húmedo, lupino y grano de soja, y para complementar también se utiliza fibra o silo de planta entera de sorgo, detalló.