En julio, la hacienda representó el 84,3% del valor del Novillo Tipo 2.0 elaborado por el Instituto Nacional de Carnes (INAC), el mayor porcentaje desde agosto de 2022.
El valor total del indicador fue de US$ 1.725 por cabeza, con un incremento de 0,6% frente a junio y 15,8% por encima de julio de 2024. Se trata del nivel más alto en casi tres años. El aumento respondió a una leve suba en la canasta de exportación, la canal destinada al mercado interno, las menudencias y los subproductos, mientras que el precio del cuero permaneció estable.
En la composición, la participación de la hacienda fue de 84% y la del valor agregado industrial (VAI) de 16%. El valor de la hacienda subió 5,4% en julio, ubicándose en US$ 1.454 por cabeza, mientras que el VAI cayó en US$ 65 (19,3%), hasta US$ 271 por cabeza. De esta forma, la participación de la hacienda subió desde el 80,4% de junio y el 76,5% de julio de 2024, hasta alcanzar el mayor nivel en tres años.
En el acumulado de enero-julio de 2025, el Novillo Tipo promedió US$ 1.676 por cabeza, con una participación de 78% para la hacienda y 22% para el VAI, según Inac.
Al analizar los acumulados anuales, el valor del Novillo Tipo en 2024 fue de US$ 1.494 por cabeza, con la hacienda en US$ 1.106 (74%) y el VAI en US$ 388 (26%). En 2023, el indicador había cerrado en US$ 1.455, con la hacienda en US$ 1.059 (73%) y el VAI en US$ 392 (27%). En 2022, el Novillo Tipo se situó en US$ 1.779, con la hacienda en US$ 1.456 (82%) y el VAI en US$ 323 (18%).
El informe de INAC subraya que la tendencia reciente refleja una revalorización de la hacienda dentro de la cadena cárnica, a costa de un menor margen industrial, en un contexto de precios firmes de la carne en los mercados de exportación.
El sector agropecuario brasileño enfrenta un escenario complejo marcado por el aumento de la morosidad, una ola de solicitudes de recuperación judicial (RJ) y nuevas reglas contables que presionan al sistema financiero. El panorama se agrava pese a que las proyecciones productivas apuntan a una cosecha récord de maíz y a un incremento significativo en la soja para 2025.
La fase más aguda comenzó con la caída de los precios internacionales de las materias primas, que redujo los márgenes de productores ya muy apalancados tras haber accedido a créditos en los años de tasa Selic en mínimos históricos (2020 y 2021). A esto se sumaron los efectos de la Resolución 4.966 del Banco Central, que introdujo el concepto de “pérdida esperada” en las provisiones bancarias, y la reciente decisión del presidente estadounidense Donald Trump de aplicar nuevos aranceles contra Brasil, lo que añade más incertidumbre al sector.
Con una participación de mercado cercana al 50% en el crédito agrícola, Banco do Brasil es la entidad más expuesta. Su tasa de morosidad trepó a 3,94%, desde 2,45% un año atrás y 0,96% a fines de 2023. La cartera asciende a R$404.900 millones (US$ 74.981 millones), con unos 20.000 clientes en mora, el 74% de ellos sin antecedentes de incumplimientos previos. Según el banco, el 52% de los impagos se concentra en el Centro-Oeste y el Sur, y la mitad corresponde a la producción de soja, maíz y ganado.
En Río de Janeiro, 808 clientes acumulan una cartera de R$5.400 millones (US$ 1.000 millones), aprovechando un fallo del Supremo Tribunal Federal que desde 2020 habilita a grandes productores a solicitar RJ como personas físicas. Banco do Brasil denuncia “litigios predatorios”, impulsados por bufetes que promueven campañas para atraer clientes, y evalúa medidas legales contra ellos.
El crédito rural totalizó en junio R$539.800 millones (US$ 99.963 millones) para personas físicas (7,5% más interanual) y R$99.300 millones (US$ 18.389 millones) para jurídicas (9,4% más). La morosidad en personas físicas pasó de 1,5% a 3,5% en un año.
Según Serasa Experian, las solicitudes de RJ en el agro fueron 389 en el primer trimestre, un alza de 21,5% frente al trimestre anterior y 44,6% respecto a inicios de 2024. “Muchos productores enfrentan altos costos, mayores exigencias de garantías y dificultades para renovar deudas, lo que presiona el flujo de caja”, señaló Marcelo Pimenta, director agrícola de la consultora.
Entre los bancos privados, Santander cuenta con una cartera de R$22.400 millones (US$ 4.148 millones) en líneas de crédito rural. Su director general, Mario Leão, admitió que la morosidad seguirá bajo presión durante algunos trimestres.
Itaú, con más de R$130.000 millones (US$ 24.074 millones) en cartera agropecuaria, destacó que solo un 5% de sus clientes figura en solicitudes de RJ gracias a una gestión más diversificada y con garantías sólidas. “Es la parte más difícil del ciclo agrícola, pero en algún momento se revertirá”, afirmó Milton Maluhy Filho, director general. En tanto, Bradesco aseguró que su exposición está controlada, con líneas rurales por R$79.400 millones (US$ 14.704 millones).
En el sistema cooperativo, Sicredi confirmó un aumento de la morosidad, con distinta intensidad según la región, y advirtió sobre el uso estratégico de la RJ que puede “perjudicar la cadena de producción y la disponibilidad de crédito”.
El gobierno anunció que el Plan Zafra 2025/26 tendrá un valor de R$594.400 millones (US$ 110.074 millones), con R$516.200 millones (US$ 95.593 millones) destinados a medianos y grandes productores y R$78.800 millones (US$ 14.593 millones) a la agricultura familiar. El incremento frente a la zafra anterior es de apenas 1,69%, dado que en 2024/25 fue de R$584.500 millones (US$ 108.241 millones), lo que analistas consideran insuficiente frente a la alta deuda y las tasas de interés.
El director agrícola de Santander, Carlos Aguiar, advirtió que la situación fiscal afecta la política de compensación en un momento crítico para el mercado endeudado. Además, el retraso en el lanzamiento del Plan Cosecha 2024/25 genera que muchas operaciones venzan entre julio y septiembre, manteniendo la presión sobre los índices de morosidad en el tercer trimestre.
Ante este contexto, Banco do Brasil endureció su estrategia: reemplazó garantías tradicionales (como prendas e hipotecas) por transferencias fiduciarias de ejecución más rápida, reforzó su cartera de cobros y aumentó los procesos judiciales. “El banco era conocido por no ejecutar garantías y buscar soluciones dialogadas; eso está cambiando”, reconoció su director financiero, Geovanne Tobias.
Australia exportó casi 300.000 cabezas de ganado a Indonesia entre enero y julio de 2025, lo que marca el nivel más alto en lo que va del año desde 2019. Solo en julio se enviaron 44.841 cabezas, un 17% por encima del promedio móvil de cinco años para ese mes.
De esta manera, las exportaciones acumuladas en los primeros siete meses del año llegaron a 299.630 cabezas, también muy por encima del promedio de cinco años para el mismo período (253.419 cabezas). La última vez que Australia había superado este nivel fue antes de la pandemia, cuando en igual lapso de 2019 se enviaron 375.000 cabezas, informó Beef Central.
En total, Australia exportó 64.632 cabezas de ganado en julio, lo que elevó el acumulado anual a 436.230 cabezas, aún con cinco meses por delante en el calendario. Tras un pico de envíos en abril (65.665 cabezas) y mayo (55.565 cabezas), cuando los exportadores abastecieron a Indonesia de cara a la demanda de carne vacuna para el festival de Eid al-Adha celebrado en junio, los volúmenes mensuales se estabilizaron en el rango de 40.000 a 45.000 cabezas en junio y julio.
Exportadores consultados por Beef Central describieron las condiciones comerciales como consistentes y estables, favorecidas por el fuerte enfoque del gobierno de Prabowo en reforzar la seguridad alimentaria en su primer año de gestión, y el papel clave que otorga a las importaciones de ganado vivo australiano para apoyar ese objetivo
En cuanto a otros destinos, las exportaciones australianas hacia Vietnam totalizaron 16.507 cabezas en julio, un leve aumento respecto de junio (16.341 cabezas). Con este volumen, el acumulado anual asciende a 62.206 cabezas, lo que representa una caída de 18% frente al mismo período de 2024 (74.247 cabezas), señaló Beef Central.
El Banco Central del Uruguay (BCU) remitió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) un anteproyecto de ley que modifica su Carta Orgánica con el objetivo de fortalecer la protección del inversor y crear un marco más dinámico y seguro para canalizar el ahorro hacia proyectos productivos.
El principal cambio es la ampliación del perímetro regulatorio, de modo que el BCU pueda supervisar a entidades que, sin emitir valores, capten recursos del público ofreciendo una rentabilidad futura gestionada por un tercero. La idea es cerrar vacíos que permitieron la existencia de esquemas financieros fuera del control oficial, como los llamados “fondos” ganaderos.
En materia de supervisión, la iniciativa refuerza las potestades de la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF), que podrá exigir información con atribuciones similares a la Dirección General Impositiva, realizar inspecciones sin que sea oponible el secreto profesional, y ordenar el cese inmediato de actividades irregulares o de campañas publicitarias que promuevan la captación de fondos.
El anteproyecto también contempla un marco sancionatorio específico para proteger el ahorro público frente a quienes operen fuera del perímetro regulatorio o tomen depósitos sin contar con licencia adecuada.
Junto con la regulación, el BCU plantea una estrategia de comunicación y educación financiera que incluye campañas digitales en redes sociales, un micrositio educativo sobre inversiones y cursos e-learning. El objetivo es informar de forma oportuna y prevenir conductas fraudulentas, promoviendo decisiones de inversión más seguras.
Otro aspecto clave es la incorporación de nuevos vehículos de inversión, entre ellos las plataformas de financiamiento colectivo (crowdfunding), los contratos de inversión para inversores calificados, y un régimen escalonado de oferta pública —simplificado y general—. Además, se prevé habilitar fondos de inversión cerrados como alternativa para canalizar capital hacia proyectos productivos.
La estrategia, según el documento, busca consolidar un mercado de valores más profundo y escalonado, que combine adaptación a la realidad nacional, eficiencia de costos, mayor protección al inversor y la eliminación de vacíos regulatorios.
La soja quebró una racha de tres semanas consecutivas a la baja en la Bolsa de Chicago. El contrato septiembre cerró la semana con una suba de 5,6% y quedó en US$ 375,61 por tonelada, mientras que la posición noviembre también avanzó 5,6% y terminó en US$ 383,05.
El impulso estuvo marcado por el ajuste de la cosecha de Estados Unidos que realizó el USDA en su informe mensual del martes, sumado a las previsiones de clima mayormente seco en el Medio Oeste, en plena etapa crítica para la definición de rindes.
Otro dato alcista fue el reporte de la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas de EEUU, que relevó la molienda de soja de julio en 5,33 millones de toneladas (Mt). El volumen superó los 5,21 Mt proyectados por el mercado, los 5,05 Mt del mes anterior y se ubicó 7% arriba de julio de 2024 (4,98 Mt).
Las existencias de aceite de soja fueron reportadas en 625.504 toneladas, el nivel más bajo para un mes de julio en 21 años. Ese dato resultó inferior a junio (627.772 toneladas) y un 8% menor al de un año atrás (679.935 toneladas), aunque prácticamente en línea con lo que estimaban los operadores (625.957 toneladas). Este ajuste fortaleció el valor del aceite, que en Chicago ganó US$ 26,24 en la posición septiembre, para cerrar en US$ 1.172,40 por tonelada.
A partir de esta semana, la atención del mercado se concentrará en la gira ProFarmer, que relevará lotes de soja y maíz en el cinturón agrícola de EEUU y difundirá sus propias proyecciones de cosecha.
En el plano internacional, se destacó Rusia, donde se espera una cosecha récord de girasol. La consultora IKAR proyectó entre 17,90 y 18 Mt, frente a los 16,20 Mt de 2024. SovEcon estimó 17,90 Mt, mientras que Rusagrotrans, empresa de logística, ubicó su previsión en 18,50 Mt.
En línea con esa cosecha abundante, también se anticipan exportaciones récord de aceite de girasol. Para IKAR alcanzarán entre 5,20 y 5,30 Mt; SovEcon calculó de 4,50 a 4,70 Mt y Rusagrotrans proyectó 5,40 Mt.
El tema de la urea es “muy complicado”, tiene “muchas aristas”, especialmente por el conflicto bélico en Medio Oriente, que afectó la producción en plantas de África y esto incidió en los stocks y en el precio, que ha ido subiendo y bajando, dijo el integrante de Pedro Macció & Cía, Bruno Zunino, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Advirtió que los stocks internacionales descendieron y por eso el valor de la “urea azufrada” aumentó, lo que se viene replicando en el mercado uruguayo donde “el precio pasó de unos US$ 390 en mazo a unos US$ 490” por tonelada en este momento.
En el caso del fósforo, Zunino sostuvo que tuvo sus “altas y bajas”, aunque menos que la urea, con un “valor alto” respecto a años anteriores, como el caso del “fosfato de amonio en casi US$ 900” por tonelada.
Macció empezó a operar en el sector de los drones agrícolas, mediante la representación de la firma china XAG, lo que representa un nuevo desafío y la oportunidad de estar más cerca del productor, dijo.
Comentó que recientemente la empresa lanzó el modelo P150 que es un producto de calidad, con el objetivo de continuar brindando las tecnologías necesarias a los productores.
La decisión preliminar del gobierno de Brasil de no aplicar medidas preventivas en el caso de la denuncia de dumping que comprende a los lácteos de Uruguay y de Argentina es una “noticia muy positiva”, dijo el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo de Izaguirre, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Valoró que “por lo menos el primer paso” en esta investigación, que comenzó en 2024, “es que no se apliquen sanciones hasta llegar a una resolución final”, porque la otra opción era que mientras está el proceso en marcha se adoptaran medidas.
Señaló que con las gestiones de la Cancillería uruguaya y asesores de Conaprole esto era lo que se buscaba en este caso específico. De Izaquirre comentó que el resultado final seguramente se conozca en unos seis meses aproximadamente.
El titular del Inale también habló de la situación de la lechería uruguaya y de los conflictos sindicales en el sector. Y en este sentido indicó que hubo reuniones con todas las partes involucradas para advertir que todos están “en el mismo barco”, y que “faltan 500.000 litros de leche diarios” para cubrir las necesidades de materia prima en las industrias.
Otro tema que abordó el presidente del Inale fue el relativo a las perspectivas del negocio de los lácteos, considerando el estado actual de los diferentes mercados y de los países productores.