En el mercado de haciendas “paró la baja abrupta” en los valores que se venía dando en las últimas semanas y la propuesta de la industria “no se convalidó”, con “menos oferta” y “estamos en otro momento”, aunque “no se tocó fondo”, señaló el secretario de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), Pablo Sánchez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Los precios de referencia de esa gremial marcaron este lunes 2 de octubre para el novillo US$ 2, 96, para la vaca US$ 2,62 y para la vaquillona US$ 2,83 por kilo, en relación a una semana en la que bajó la faena con un total de casi 40.000 cabezas.
Hoy por un novillo bueno y pesado se está pasando precio de US$ 3 a US$ 3,05 y de la vaca se negocia entre US$ 2,65 a US$ 2,70, cuando en semanas anteriores se proponían precios inferiores a estos, pero los productores no convalidaron, indicó.
Afirmó que en estos precios se hacen negocios y si pasan valores inferiores a US$ 3 por el novillo no se vende, además el abasto está fuerte pero está entrando carne del exterior. “El mercado ganadero se estabilizó”, enfatizó.
Avizoró que si los precios acompañan habrá más oferta de vacunos en la primavera, debido a la evolución favorable de las pasturas por las lluvias registradas en los últimos meses.
El escenario para la producción de forrajeras hoy se muestra “mejor” por un “inicio de primavera más cargado de agua”, si bien en ciertas zonas de Soriano “se nota la falta de lluvias”, “esperemos que no se repita lo de las últimas dos o tres primaveras” (por el déficit hídrico), dijo el responsable de abastecimiento y desarrollo de Procampo Semillas, Diego Rodríguez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Agregó que “la recomposición de especies forrajes se notará en las anuales”, dado que “se reportó un aumento de área para la producción de dichos materiales”, lo que significará una buena disponibilidad de semillas.
Aclaró que no se puede asegurar que habrá disponibilidad de todas las semillas, porque eso dependerá de la evolución del clima, entre otros factores, pero es posible que se concrete una “recomposición de la oferta”, principalmente de avenas y anuales.
Se refirió a varios aspectos en el marco de una jornada denominada Más forrajeras, más carne y más leche, que organizó la empresa en el campo experimental Los Nietitos, ubicado en el departamento de Soriano, donde se mostraron las líneas especies anuales, como las avenas de triple propósito y pasturas perennes.
Entre las novedades que maneja Procampo figuran avenas de tripe propósito que generan “muy buena producción” de grano y forraje, y trabaja en acotar la paleta de productos y mejorarla tanto en raigrás como en festucas, destacó.
Por otra parte, Rodríguez afirmó que la demanda por semillas de sorgos forrajeros está superando a la oferta, y en este momento “lo que está quedando es algún material silero o granífero”, pero “no es lo que está buscando el productor”.
El mercado de granos registró algunos movimientos en los últimos días, tras el último reporte del Departamento de Agricultura (Usda, por su sigla en inglés) que “vino a consolidar un escenario un poco más complejo” porque “los stocks estuvieron por encima de lo esperado por el mercado para soja y para el trigo”, que en el caso del cereal estimó una producción de dos millones de toneladas por arriba de lo proyectado, señaló el director de AZ Group, Nicolás Udaquiola, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que el informe en cuestión generó “más presión bajista”, lo que se vio reflejado en los precios de los granos en el mercado, en un “momento coyuntural en el que avanza firme la cosecha en Estados Unidos (EEUU)” por lo que hay mayor oferta y disponibilidad de productos.
Hay “tres factores principales que están pesando en el corto plazo”: uno es lo que pasó con la inflación, la tasa de interés en EEUU y los comentarios del presidente de la FED que “cambian la tendencia que venía previendo el mercado”, y si bien “la tasa no se modificó los comentarios apuntan a una corrección a la suba de tasas”, analizó.
Consideró que esto “cambia sustancialmente la relación de las monedas en el mundo, la fortaleza del dólar y en consecuencia debilidades del resto”, como “el real que volvió a quebrar los cinco reales por dólar” y “vuelve a ponerse más atractivo para que los brasileños vendan”.
“El euro lo copiamos linealmente en los valores de la colza, y vemos una debilidad en esa moneda que necesita de fundamentos propios, veremos lo que pasa con los comentarios del presidente del Banco central Europeo este miércoles”, donde “podría haber incremento de tasas y una recuperación de euro”, indicó.
Udaquiola resumió entonces que la situación macroeconómica marca un “cambio sustancial” respecto a septiembre, “avanza la cosecha y hay una merma productiva”, y hubo “mucha duda sobre cuánto iba producir EEUU pero los datos muestran que no hay una falla productiva que es lo que precisa el mercado para cambiar la tendencia bajista”.
“El clima que se empieza a mirar es el de Sudamérica”, que “para esperar cambios en la tendencia de precios, particularmente de la soja pero estamos al principio de octubre y lo que quiero decir con esto es que la foto de la situación de Brasil no es grave”, sostuvo.
Enfatizó que “el clima es un factor fundamental” y “probablemente sea el causante de darnos la oportunidad en la medida que Brasil tenga un susto productivo, si después se transforma en una falla podrá cambiar la tendencia”.
En esta oportunidad “se pudieron mostrar no solo trabajos de investigación en producción animal y pasturas, sino otros que estamos comenzado como un experimento de largo plazo en sistemas de pastoreo sobre campo natural”, que será el “más grande que tendrá Uruguay”, destacó el técnico del INIA Tacuarembó, Martín Jaurena, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Se refirió a ese nuevo emprendimiento y a otros temas en una jornada sobre ganadería extensiva en el basalto, en el marco de la celebración de los 50 años de la Unidad Experimental Glencoe de dicho organismo.
El experimento tiene por objetivo estudiar los “cambios en los sistemas de pastoreo durante un período de 20 a 30 años en la medida en que se empotrera más campo natural”, en “sistemas de 50 hectáreas cada uno”, con “distintos niveles de subdivisión”, explicó.
Dijo que en uno se realiza pastoreo casi mensual en el de dos potreros, en otro de ocho potreros hay pastoreo semanal y en el último se pasará a pastoreo casi diario, para evaluar efectos en el campo natural sobre la producción de forraje, la producción ambiental y servicios en el ecosistema, el carbono y el hidrógeno en el suelo.
“Hay variables de composición de la pastura y de respuesta al ambiente que se van a ir expresando de apoco, como un circulo virtuoso, si vamos a ir cambiando la producción de forraje cambiará la producción animal” y eso además generará “cambios en el ecosistema” y en la emisión de gases de efecto invernadero, señaló.
Jaurena indicó que la línea de base es la misma con una carga ganadera segura con 0,65 por hectárea, y cada uno de los sistemas de pastoreo en la medida que tenga más altura la pastura se reforzará la carga animal, entonces será un experimento que la cantidad de pasto de cada uno de estos sistemas nos va a decir cuánta carga lleva y ahí estará el resultado de la producción animal.
Ese trabajo se realizará con vacas de cría y borregos de la raza Merino, con pastoreo mixto entre vacunos y ovinos, como parte de las condiciones establecidas para el experimento en cuestión del INIA.
“La hipótesis es que en la medida que subdividimos más, vamos a poder utilizar mejor ese forraje, va a cambiar la composición botánica y mejorarán los tipos de especie”, y se podrá “producir más”, sostuvo.
La siembra arrocera de este año arrancó a fines de la semana pasada y “todavía es incipiente en cuanto a área”, pero “en todas las cuencas ya se está sembrando” por parte de los productores, lo que está asociado al registro de las lluvias principalmente en el noreste, señaló el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que “la cuantificación en la captación de agua es diferente entre regiones”, dependiendo de las precipitaciones ocurridas en las últimas semanas, si bien el sector está en una “situación mucho más favorable en relación a lo que era en agosto y septiembre cuando se estaba apenas superando al 50% del agua almacenada, y hoy se está encima del 90%”.
“En algunos lugares el exceso de las lluvias no permiten avanzar en las labores de siembra, mientras que en otros todavía falta agua”, comparó el titular de la ACA.
Recordó que la intención de siembra es similar al área registrada en la zafra pasada, de algo más de 160.000 hectáreas, en base a una encuesta que abarcó a más del 90% de los productores que integran la gremial.
“El productor arrocero en Uruguay maneja incertezas porque es muy difícil saber cómo será el negocio en este momento de siembra, por lo tanto la operativa que el productor aventura en una zafra podrá tener algún indicador o elemento más o menos optimista lo que termina afectando el área a sembrar”, sostuvo.
Lago se refirió a que “los indicadores de precios y de demanda de arroz en el mundo podría aventurar otro año más de buen precio y con rentabilidad positiva, pero hoy no se aumentó el área porque no se pudo captar agua en tiempo y forma”.
Admitió la posibilidad de que se pueda dar un leve incremento de la superficie sembrada entre octubre y la primera quincena de noviembre, pero el área total no superaría las 165.000 hectáreas.
“El área de soja en las rotaciones arroceras va a tener un aumento”, lo que “ya estaba proyectado” porque forma parte de una “estrategia de ir agrandando de a poco”, dijo.
Comentó que el costo de la hectárea sembrada de arroz está por encima de los US$ 2.000, con los cálculos estimados al día de hoy está por debajo al registrado en la zafra anterior, porque bajaron los precios de los fertilizantes y agroquímicos lo que representa una reducción de US$ 80 por hectárea.
“Los precios de la tonelada exportada (de carne vacuna) no son malos”, lo que “sí son malos los precios que recibe el productor” ganadero en Uruguay, “no sé qué parte de la cadena está fallando porque esto también pasa en la región”, y “el productor está recibiendo mucho menos” de lo que recibía anteriormente, señaló el empresario agropecuario de Artigas Alberto Stolovas, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que “este es un negocio de largo aliento que tiene momentos de boom en los que no hay que enloquecerse y tiene momentos de inflexión”, como el actual, en los que es necesario “esperar un poco que se aclara el panorama” para tomar decisiones.
“Hay una situación mundial muy confusa hoy”, porque la post pandemia afectó a China que era “el único motor que teníamos para empujar a la economía”, que luego tener tasas de crecimiento de 8% a 10% pasar a ralentalizar su actividad, además eso se juntó con la guerra en Ucrania y la recesión en Europa, comentó el productor, en el marco de una jornada organizada por PGG Wrightson Seeds el jueves 28 de setiembre.
En el establecimiento La Querencia, de la familia Stolovas, donde se realizó ese evento, se desarrollan varios rubros del agro, principalmente ganadería vacuna y ovina “diversificada”, cultivo de arroz y agricultura, con la implementación de riego y sistemas productivos que combinan rotación de cultivos, pasturas de alta productividad y campo natural, que es la base forrajera predominante del sistema.
Valoró la importancia de enfocarse en el “retorno económico” de la producción, pero “también el retorno desde el punto de vista humano”, para “proyectarse hacia el futuro”, bajo la premisa de “no tener razón, sino ganar con la razón”.
Otro aspecto destacado del caso es que se apuesta a mejorar la genética de los animales, especialmente de la raza Bradford, que se incorporó a partir de la seca de 1987/88, para que sean eficientes en conversión y rústicos, considerando las condiciones climáticas del norte uruguayo, próximo a la frontera con Brasil.
El establecimiento en cuestión comprende ocho predios, que abarcan unas 22.000 hectáreas, donde ya van cuatro generaciones familiares desempeñándose en la agropecuaria y ajustándose a los requerimientos del momento para mejorar los resultados productivos.
El tratamiento de semillas para maximizar la implantación de los cultivos de soja es uno de los asuntos clave a considerar por los productores, atendiendo a las dificultades generadas en la zafra pasada por el impacto negativo de la sequía.
Esta es una “zafra particular” porque “las condiciones para la producción de semillas el año pasado no fueron las mejores”, salvo en el caso de la zona este y parte de Salto o Paysandú, dijo el integrante de Lage – Lallemand, Martín Lage, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Habló sobre diferentes temas en el marco de la jornada organizada por Calvase en Treinta y Tres, de cara a la próxima zafra de cultivos de verano, allí advirtió de la “luz amarilla” encendida por el “tipo de tratamiento” a realizar en la semilla, específicamente de fungicidas y curasemillas que “sean efectivos en el control de hongos pero que no pongan en riesgo el vigor” de la semilla.
Otro aspecto a tener en cuenta es que esa semilla con “vigor bajo” va a “demorar un tiempo en nacer” y sumado a las condiciones de “altas” precipitaciones en el momento de la siembra puede generar problemas de hongos, para lo cual es necesario utilizar “productos que tengan mejor control de hongos de suelo” y “tener cuidado con las siembras tempranas”, recomendó.
Acotó que la empresa presenta una “nueva herramienta” para estos casos que supone un “fungicida biológico”, que es el producto Trichosoil y sirve para complementar el uso de curasemillas químicos.
“Hacer un buen tratamiento de semillas”, con “una dosificación correcta” y una “buena distribución de los productos sobre las semillas”, pero “el producto no requiere ningún manejo particular”, comentó.
Señaló que ante las lluvias excesivas es necesario considerar que “en la zona este del país el drenaje de suelos es pobre” por lo que cualquier precipitación “relativamente buena” hará que “los suelos estén anegados” por unos días, como el caso de los campos arroceros.