Las gremiales que integran Campo Unido trasladaron al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca una batería de propuestas para enfrentar los efectos del déficit hídrico en el sur del país, con foco en “medidas financieras urgentes”. Así lo señaló el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Indicó que la reunión con el ministro Alfredo Fratti y el subsecretario Matías Carámbula estuvo centrada en la situación generada por la falta de lluvias y en las medidas anunciadas días atrás por la cartera. Consideró que las disposiciones adoptadas “son correctas”.
El escenario es “complejo” tanto para la agricultura como para la ganadería, dijo. En el plano agrícola, Ferber sostuvo que “hay una zona sur que realmente viene de hace cuatro años de manera complicada”, a lo que se suman precios deprimidos, lo que puede generar problemas en la cadena de pagos si no se revierte el panorama climático. “Se viene un tema grave y un tema serio en cuanto a la cadena de pagos si no hay una reversión”, afirmó.
En la ganadería, el titular de la ARU señaló que el otoño y el invierno podrían ser “muy duros” si no se suplementa o si no se toman decisiones de venta. “Si no suplementa en el invierno o vende ganado de forma fuerte, la situación va a ser complicada”, indicó.
Si bien la ARU había solicitado la declaración de emergencia agropecuaria el 10 de enero, Ferber sostuvo que el eje ahora debe estar en las herramientas concretas. “La emergencia agropecuaria tiene poco jugo; el foco tiene que pasar por qué medidas van a haber”, expresó.
Entre las propuestas centrales, Campo Unido planteó la reactivación del Sistema Nacional de Garantías (SIGA) en condiciones similares a las implementadas durante la seca anterior. “Lo que se precisa para funcionar es que se vuelva a dar ese SIGA y se replantee de acá para adelante”, afirmó. También sugirió otorgar un año de gracia sobre las cuotas vigentes.
Otra medida solicitada fue habilitar el uso de certificados de IVA para el pago de combustibles, con el objetivo de sostener la cadena de pagos. “Ese es uno de los primeros eslabones donde puede cortarse el crédito”, destacó.
Ferber dijo que la recepción por parte de las autoridades fue “positiva y que las propuestas quedaron sobre la mesa para su análisis.
En paralelo, Ferber alertó por cambios en los lineamientos vinculados a los planes de uso y manejo de suelos. Según explicó, productores y técnicos detectaron que algunos predios que tenían plan vigente aparecen ahora como si no lo tuvieran. “Campos que tenían plan desde hace años se marcan ahora como que no tuvieran plan”, señaló.
Planteó que es necesario “clarificar” si esos casos quedan en “infracción y simplificar el sistema de presentación. “Pedimos que se haga de forma simple, que no sea un problema en los cambios”, indicó, y llamó a los productores a verificar el estado de sus planes para evitar eventuales sanciones.
El mercado internacional de la carne vacuna mantiene una demanda “sostenida” y valores que, tras varios meses de subas, muestran señales de “estabilidad”. Así lo señaló el CEO de MBRF en Uruguay, Marcelo Secco, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy .
Indicó que el escenario global sigue “lleno de noticias”, en un contexto atravesado por factores externos que inciden en la formación de precios. “La demanda está funcionando, hay necesidad de producto”, afirmó. Sin embargo, este ejecutivo dijo que lo que hoy aporta “mayor” dinamismo no es tanto el consumo en sí, sino “todo lo externo que hace a la formación de precio”.
En ese sentido, Secco explicó que la toma de posiciones por parte de los compradores varía según la geografía y el horizonte de negocio. “Dependiendo de la geografía toman o se arriesgan a tomar negocios un poquito más de mediano plazo y otros que no”, lo que genera “mayor” volatilidad, sostuvo.
De todos modos, el CEO de MBRF evaluó que “el mercado está bien”, apoyado en un proceso de demanda sostenida y en una inflación en términos de valor que se viene registrando en los últimos seis meses. Consultado sobre si esa tendencia podría encontrar un techo, respondió que “la veo bastante amesetada”.
En Europa, señaló que el enfriado ha tenido algunos vaivenes, aunque siempre en “valores históricos en dólares muy buenos”. Atribuyó parte de la firmeza al efecto cambiario. “La debilidad del dólar en Europa ha fortalecido los precios”, explicó. Y destacó que la operativa se concentra principalmente dentro de los contingentes, tanto en cuota 481 como en Hilton, donde el mercado se mantiene “bastante estable y previsible en el mediano plazo”.
Respecto a Estados Unidos, Secco lo definió como “hiper estable”, con demanda “firme” y sin cambios “relevantes” en precios. Recordó que la propia administración estadounidense ha reconocido que el mercado necesita abastecimiento externo, especialmente en carne magra. “Hay un mercado que necesita seguir siendo abastecido en forma importante”, indicó.
Sobre el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en materia arancelaria y la posterior reacción de la Casa Blanca, el CEO de MBRF sostuvo que, según la información disponible, “la carne estaría fuera de esa discusión”. De todas formas, Secco advirtió que existe cautela ante posibles modificaciones en las tasas anunciadas. “Creo que en eso hay que ser cauteloso”, afirmó.
En relación con China, este ejecutivo señaló que el mercado está saliendo del receso posterior al Año Nuevo y que en las próximas semanas se podrá medir con “mayor” claridad la temperatura comercial. También mencionó la incidencia de la nueva administración de cupos y el rol de Brasil como actor relevante en ese destino.
Consultado sobre la exportación de ganado en pie, Secco indicó que la preocupación de la industria “está” y no es reciente. “No solo por el volumen de la exportación en pie, sino que sigue centralizada en un destino en el cual nosotros no podemos venderle carne por un manejo netamente arancelario”, señaló.
Agregó que la exportación de cerca de 400.000 cabezas por año influye en la formación de precios y en las relaciones dentro del mercado ganadero, tanto en el gordo como en la reposición y la dotación de los campos. A esto se suman factores climáticos y productivos que inciden en la oferta.
Consideró que es relevante mantener el diálogo institucional y sensibilizar sobre las variables que impactan en el sector, incluyendo el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y los temas vinculados al comercio de ganado.
La zona de Dolores, en el departamento de Soriano, atraviesa un período complejo por la falta de precipitaciones. La última lluvia general se registró a comienzos de enero y, desde entonces, los acumulados fueron “escasos y muy puntuales”. Así lo señaló el productor agrícola ganadero Leonel Passarino en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy .
“Ya llevamos casi 60 días sin lluvias importantes”, ya que en las últimas semanas apenas se registraron “tres o cuatro milímetros”, sin impacto real sobre los cultivos, dijo. Si bien evitó dramatizar el escenario, reconoció que “el potencial productivo viene cayendo”.
“Los cultivos se están sintiendo, están comprometidos”, sostuvo. No se trata de una pérdida total, pero “se bajaron las expectativas de rinde”, indicó Passarino, en un contexto de altas temperaturas, viento caliente y suelos sin reposición de humedad.
La situación afecta tanto a la soja de primera como a la de segunda. En los planteos más tardíos, con menor desarrollo, aparecen además problemas de arañuela y malezas por falta de cobertura. “Hoy está todo generalizado”, resumió.
En el caso del maíz de primera, los sembrados en la primera quincena de setiembre lograron rendimientos en torno de 4.500 a 5.000 kilos por hectárea. Sin embargo, los implantados en la segunda quincena de setiembre en adelante presentan un “estado complicado” y “buena parte” quedará para consumo interno.
“El maíz plantado en la primera quincena de septiembre se salvó un poco más”, explicó. Los restantes “van a dar menos kilos” y, ante el mayor peso de la ganadería en el esquema productivo, se destinarán principalmente a uso propio.
Sobre el mercado, este productor comentó que el maíz mostró una suba reciente impulsada por la demanda de encierros y por la expectativa de menor oferta. No obstante, se mostró cauto. “No digo que esta suba sea estructural”, planteó, al advertir que la eventual llegada de maíz importado podría volver a ponerle un techo a los valores internos.
También, Passarino señaló que este año hubo “muy poca” cebada forrajera de rechazo, lo que “eliminó un sustituto habitual” que suele moderar el precio del maíz en determinados momentos del año.
En paralelo, la empresa viene profundizando su esquema ganadero. Actualmente, aproximadamente dos tercios del ganado que engordan es comprado como reposición y un tercio es de producción propia. La recría se apoya en el uso de granos y en los corrales, lo que permite sostener el crecimiento aun en contextos de menor disponibilidad de pasto.
“Nosotros recriamos con granos”, indicó, explicando que pueden utilizar maíz, trigo, sorgo o cebada según los precios relativos. En este momento, el trigo gana participación en la dieta por cuestiones de conveniencia económica.
Passarino sostuvo que el objetivo es “aumentar progresivamente” la producción propia de terneros dentro del establecimiento, reduciendo la dependencia del mercado de reposición, especialmente en un contexto donde el ternero mantiene valores “firmes”.
Consultado sobre el negocio ganadero, Passarino señaló que hoy los precios son muy buenos, pero advirtió que el margen puede ajustarse rápidamente si se compra reposición cara y se produce un ajuste en el valor del gordo. Aun así, remarcó que la ganadería cumple un rol clave en la estrategia empresarial. “Hoy el ganado es como tener plata en la mano”, afirmó.
La conflictividad sindical en Conaprole volvió a quedar en el centro del debate, y desde la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) advierten que, si la situación se mantiene, la cooperativa deberá analizar “medidas estructurales”. Así lo señaló su presidente, Álvaro Quintans, tras la reunión mantenida con el ministro de Trabajo, Juan Castillo, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Quintans explicó que el encuentro con el Ministerio tuvo como objetivo trasladar la preocupación del sector productor por la conflictividad “recurrente”. “No se puede vivir en un conflicto permanente”, afirmó, al señalar que los productores son quienes terminan absorbiendo las pérdidas derivadas de paralizaciones, incumplimientos y desperdicio de producción.
El dirigente recordó episodios recientes, como leche descartada, exportaciones afectadas y paros en el complejo industrial de Montevideo. “Vemos que sistemáticamente las medidas de inflexibilidad de parte de la dirigencia sindical son recurrentes”, sostuvo.
Consultado sobre si Conaprole debería analizar decisiones más profundas, Quintans confirmó que ese planteo fue trasladado al ministro. “Ese planteo se le hizo al ministro”, afirmó, en referencia a la posibilidad de revisar áreas o estructuras si la conflictividad continúa.
Si bien aclaró que ningún productor quiere desprenderse de activos de la cooperativa, el directivo advirtió que la situación no puede sostenerse indefinidamente. “No podemos vivir de un conflicto permanente”, reiteró.
Quintans recordó el cierre de otras industrias lácteas en los últimos años, como Pili y Calcar, y señaló que hoy más del 80% de la leche del país está en manos del sistema cooperativo. “Tener la mayor empresa del Uruguay, que sea una cooperativa, es muy importante para el país”, expresó, pero advirtió que la viabilidad depende de condiciones de funcionamiento estables.
La zona centro del país atraviesa una situación climática “compleja”, con un régimen de lluvias “muy por debajo de lo necesario” para sostener los cultivos de verano. Así lo señaló el ingeniero agrónomo Francisco Bianco, asesor agrícola de la empresa Abuelo Paulino, en el departamento de Durazno, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que en departamentos como Durazno, Florida y Flores, el panorama es “bastante complicado”, con una sequía marcada desde octubre a la fecha. “No es muy distinto a lo que pasó en la seca grande del 22/23”, sostuvo Bianco, aunque aclaró que la diferencia es que en esta campaña los suelos venían con buen perfil por las lluvias de invierno.
Desde el 1º de noviembre hasta ahora, en promedio, se acumularon apenas 160 milímetros. “Estamos precisando algo urgente”, afirmó, en referencia a la necesidad de lluvias inmediatas.
En soja de primera, que en la zona representa la mayor parte del área y se encuentra en estados críticos (R2, R3 en adelante), el impacto ya es evidente. “Hoy tenemos 600 o 700 kilos menos que el año pasado, seguro”, señaló. En 2025 el promedio superó los 3.000 kilos por hectárea, pero en esta zafra la merma productiva ya está instalada.
Bianco comentó que los cultivos arrancaron “bien” gracias a una lluvia importante a fines de octubre —de más de 80 milímetros— que permitió sembrar con el perfil lleno. Sin embargo, luego las precipitaciones no acompañaron y “el déficit se fue profundizando”.
En el caso de los planteos bajo riego, el escenario es diferente. Las represas comenzaron la campaña con buena disponibilidad de agua, aunque la exigencia fue mayor que otros años. “Estamos en torno los 350 milímetros de riego aplicados”, indicó este empresario, cuando en campañas anteriores no se llegaba a los 200 milímetros.
Bianco advirtió que en algunos casos las represas ya están “rascando la olla”, aunque los cultivos bajo riego se mantienen en buen estado general.
En maíz, la diferencia entre riego y secano será muy marcada. “Creo que este año será bastante más del doble”, afirmó al comparar los rendimientos esperados. El año pasado ya había sido el doble y en esta campaña la brecha podría ampliarse, ya que el maíz de secano sufrió fuertemente el estrés hídrico y muchos lotes fueron picados para silo.
Respecto a los costos, este asesor agrícola señaló que el mayor uso de riego incrementa el punto de equilibrio. Cada milímetro aplicado ronda medio dólar, lo que implica que este año el costo adicional puede ubicarse en torno a US$ 80 por hectárea respecto a la campaña anterior.
La empresa incrementó un 50% el área de maíz bajo riego en esta zafra, incorporando un nuevo sistema con represa y equipos adicionales. El año pasado los rindes superaron los 14.000 kilos por hectárea y en esta campaña la expectativa es mantenerse en ese rango. “Ojalá que estemos ahí o un poquito más”, sostuvo.
La cosecha de maíces bajo riego, que fueron sembrados a fines de septiembre y comienzos de octubre, comenzaría en los próximos días. En el caso del maíz de secano, quienes sembraron temprano ya están cosechando.
El mercado de la soja volvió a ganar volatilidad tras conocerse los datos de molienda mensual en Estados Unidos y el anuncio de que China compraría un volumen adicional de soja norteamericana. Así lo señaló Diego de la Puente, director de Nóvitas, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
De la Puente explicó que el dato de la Asociación Nacional de Procesadores de Semillas Oleaginosas (NOPA) mostró un nuevo récord de molienda, con un incremento de 3 millones de toneladas (Mt) en los primeros cinco meses del ciclo comercial respecto al mismo período del año anterior.
“Parecería bastante inverosímil que la molienda termine siendo solo 3,5 Mt más en todo el año”, sostuvo, en referencia a la proyección del USDA. Según planteó, si el ritmo actual se mantiene, “el consumo interno podría ubicarse por encima de lo estimado” oficialmente.
A esto se suma el anuncio del presidente Donald Trump de que China, además de los 12 Mt comprometidas previamente, compraría otras 8 Mt.
“Son dos datos que hay que prestar atención”, indicó, al señalar que un mayor consumo —ya sea por molienda interna o por exportaciones— podría ajustar la relación stock/consumo en Estados Unidos y generar mayor tensión en Chicago.
Actualmente, la soja FOB en el Golfo de México se ubica unos US$ 25 por tonelada por encima de la soja brasileña o sudamericana. En un mercado puramente comercial, China debería optar por el origen más competitivo. Sin embargo, De la Puente recordó que el componente político puede alterar esa lógica.
“Como acá hay una cuestión política de por medio, puede ocurrir que China compre en Estados Unidos aunque esté más cara”, explicó.
En este contexto, Chicago podría mostrar mayor firmeza, aunque la situación en Sudamérica es diferente, con una cosecha récord que presiona las primas, acotó.
El director de Nóvitas señaló que en las últimas semanas Chicago subió entre 20 y 30 dólares tras el anuncio de nuevas compras chinas, mientras que en Sudamérica el traslado fue mucho menor. “La soja sube en Chicago y acá no se mueve o se mueve muy poco”, describió.
Esto “ya refleja un comportamiento clásico de plena cosecha sudamericana”, pero advirtió que los diferenciales podrían profundizarse. “Lo que puede pasar es que los descuentos sean mayores de los que habitualmente eran”, afirmó De la Puente.
Consultado sobre el rol de Estados Unidos en el mercado global, Diego de la Puente sostuvo que el país viene perdiendo participación exportadora frente a Sudamérica, especialmente Brasil.
“Sudamérica le ha birlado el mercado de exportación a Estados Unidos”, señaló, y agregó que el mayor uso interno vía biocombustibles y consumo forrajero aparece como una salida para la mayor oferta norteamericana.
Aun así, consideró que “Chicago va a seguir siendo un mercado de referencia”, aunque con posibles cambios en el comportamiento de las primas. En ese marco, el analista remarcó la necesidad de revisar la estrategia comercial. “Hay que estudiar de nuevo bien todo”, sostuvo.
Indicó que los patrones estacionales tradicionales ya no siempre se repiten y que cada campaña requiere un análisis particular. “Cada año es distinto y hay que estudiarlo como tal”, concluyó.
El régimen de precipitaciones en la zafra 2025/26 en la zona de Cañada Nieto, departamento de Soriano, muestra una marcada diferencia respecto a la campaña 2022/23, recordada por la seca “histórica”. Así lo señaló el ingeniero agrónomo y productor agrícola Rodrigo Fernández, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Fernández explicó que, al revisar los registros propios de lluvias en Cañada Nieto, la comparación con la zafra 2022/23 “resulta inevitable”. En aquel ciclo, entre diciembre y febrero se acumularon 216 milímetros (59 mm en diciembre, 70 en enero y 87 en febrero). En la actual campaña 2025/26, en ese mismo período se llevan registrados 110 milímetros (44 en diciembre, 49 en enero y 17 en febrero), aunque todavía restan algunos días para cerrar el mes.
La diferencia respecto a la seca 2022/23 es de 106 milímetros en el mismo tramo del verano, aun con febrero incompleto, acotó.
Recordó que el arranque de la campaña 2025/26 “había sido diferente”. En octubre y noviembre se registraron 111 y 114 milímetros respectivamente, lo que permitió una “mejor implantación” de los cultivos de primera. Sin embargo, las lluvias comenzaron a cortarse en diciembre y el perfil se fue agotando.
En soja de primera, que hoy se encuentra mayoritariamente en estados R3 y R4, el impacto ya es evidente. “Para mí en esta zona sí. Y no es chica”, afirmó al referirse a la pérdida de rendimiento en Cañada Nieto.
En el caso de la soja de segunda, el panorama es más incierto. “Tienen sobre sí una semana más de vida”, señaló este productor, aunque advirtió que lo que ocurra en los últimos días de febrero y primeros de marzo será determinante. “Se nos van acabando los tiempos”, resumió.
Respecto al antecedente 2022/23, Fernández recordó que ese año solo se logró cosechar aproximadamente el 20% del área sembrada en la zona. En el período octubre-abril de aquella campaña se habían registrado 458 milímetros y el rendimiento promedio fue de 270 kilos por hectárea, contemplando el área no cosechada. En contraste, en 2023/24 se acumularon 1.219 milímetros con rindes de 2.500 kilos, y en 2024/25 fueron 976 milímetros con 3.300 kilos por hectárea. En la actual zafra, hasta el momento, se llevan acumulados 335 milímetros.
Fernández consideró que hoy la situación está “un escaloncito más arriba” que en 2022/23, gracias a las lluvias de invierno y primavera que dieron cierto respiro inicial, aunque advirtió que si no se concretan precipitaciones importantes en lo que resta de febrero, el escenario podría deteriorarse rápidamente.
En maíz, el panorama también es complejo. La mayoría de los cultivos de primera fueron picados para silo. En los de segunda, los más adelantados “están fusilados”, especialmente aquellos que ya iniciaron emisión de panoja. Los más tardíos aún tienen margen, pero dependerán de que se recomponga el perfil de humedad.
“Si no hay una buena lluvia que recomponga el perfil, no sé cuánto más tirarán”, señaló.