El subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, viaja esta semana a China para participar de la feria SIAL en Shanghái —del 18 al 20 de mayo— y mantener reuniones en Beijing con autoridades chinas sobre el tema de residuos en carnes y la cuota de exportación otorgada a Uruguay. Así lo adelantó en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Carámbula explicó que la gira tiene tres ejes, en Shanghái acompañará al INAC en actividades de promoción de las carnes uruguayas, aprovechando la oportunidad para destacar el trabajo del instituto. “El INAC ha tenido un papel impresionante en la promoción de las carnes uruguayas en China; parte de la situación que tenemos allá se explica por el trabajo formidable que hace”, señaló.
En Beijing el foco estará en transmitir a las autoridades chinas las medidas normativas adoptadas por Uruguay para corregir y prevenir nuevos hallazgos de residuos en carne y productos cárnicos.
También figura en la agenda el levantamiento de la suspensión de los establecimientos Frigorífico San Jacinto y Frigorífico; la habilitación del registro de establecimientos frigoríficos uruguayos pendientes para estómagos bovinos, productos cárnicos termoprocesados y tripas saladas bovinas y ovinas; y la habilitación para cálculos bovinos, bilis ovina, suero fetal bovino, auditorías virtuales y nuevas plantas presentadas.
Informó que en la tercera etapa de la gira, se visitará un laboratorio biotecnológico para evaluar la adquisición de equipamiento de test rápidos de control y monitoreo de residuos.
Consultado sobre si China considera suficientes las medidas tomadas, el subsecretario indicó que eso es precisamente lo que buscará evaluar en la reunión presencial. “Si la autoridad china entiende que las medidas son correctas o si hay que incluir algunas más, eso es parte de estas relaciones; la presencia tiene ese objetivo”, afirmó.
Reconoció además que el plan de garrapata es un “plan vivo” y que queda mucho por avanzar en el desarrollo de controles químicos y biológicos sobre el ciclo del parásito.
Sobre la cuota de 324.000 toneladas de carne otorgada por China a Uruguay, Carámbula reconoció que no es fácil alcanzarla y que la limitante no es el mercado ni el precio sino la falta de materia prima. “Hoy nos falta 1 millón de animales para faena por año; la cuota puede verse limitada por esa dificultad”, advirtió.
Sostuvo que la capacidad industrial existe —con plantas cerradas o en seguro de paro que podrían reactivarse— pero que se requieren medidas de estímulo, incluso fiscales y tributarios, para incrementar la producción ganadera.
Indicó que el gobierno está explorando ese camino como complemento al Programa Procría. Respecto a la exportación de ganado en pie para faena, reafirmó la posición del ministro Fratti: “Tenemos cada vez más certeza de que hay que cuidar eso”. En tanto, la exportación de terneros en pie “no está bajo análisis de restricción”.
En lechería, Carámbula confirmó que hay avances concretos para dotar al INALE de financiamiento propio antes de la próxima rendición de cuentas. Adelantó que una de las líneas en negociación a nivel parlamentario contempla direccionar un impuesto sobre las exportaciones de productos lácteos para financiar el instituto.
El Poder Ejecutivo trabaja en paralelo una propuesta alternativa en caso de que esa vía no prospere. “Hay un compromiso del gobierno y también de la oposición de que el INALE necesita un presupuesto propio”, sostuvo.
Respecto al Plan Agropecuario, señaló que el refuerzo presupuestal para cubrir el período hasta julio-agosto “está comprometido” y se concretará próximamente.
Sobre el encalado de suelos como beneficio dentro del régimen de promoción de inversiones COMAP —que quedó fuera en la última actualización— confirmó que Opypa está trabajando en una propuesta para reincorporarlo. “Por lo que me han informado, se está revisando; creo que hay posibilidades de que se vuelva a incluir”, indicó.
La semana cerró con movimientos “importantes” en los granos de invierno y una soja local que operó entre US$ 410 y US$ 420 por tonelada antes de retroceder tras la caída de Chicago del jueves. Así lo señaló el gerente comercial de Molisor, Fernando Damiani, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
En soja, el ejecutivo señaló que las subas de Chicago a principios de semana generaron ventas de productores sobre el grano ya cosechado, con operaciones entre US$ 410 y US$ 420 por tonelada. La baja posterior —asociada a las noticias de las conversaciones entre China y Estados Unidos— frenó el dinamismo. “Por debajo de los US$ 400 el productor tiende a esperar un rebote”, indicó.
En maíz, hay consultas para colocar grano húmedo pero los negocios no terminan de cerrarse. Damiani estimó valores de entre US$ 220 y US$ 240 por tonelada a levantar, con diferencias importantes según la distancia al consumidor. Advirtió además que el flete del grano húmedo encarece la colocación y parte del volumen podría terminar yendo a seco.
Agregó que la colza viene operando entre US$ 530 y US$ 540 por tonelada y se consolidó como el cultivo con mayor demanda en las intenciones de siembra. “La colza ha sido el cultivo estrella, el primer elegido de este invierno”, dijo el gerente comercial de Molisol.
La cebada tocó los US$ 260 por tonelada a mitad de semana y cerró el jueves en torno a US$ 250 tras la baja generalizada de Chicago. El trigo, por su parte, mejoró respecto a los US$ 200 de hace 15 días y ya aparecen referencias de US$ 225 a US$ 230 por tonelada, aunque Damiani consideró que aún no resultan “atractivos” dado el nivel de costos y el punto de equilibrio requerido.
Respecto al escenario de siembra de invierno, el gerente comercial de Molisor fue optimista sobre el efecto de la mejora de precios en los cereales. Consideró que la recuperación de la cebada y el trigo podría evitar que la colza “se fuerce en exceso”, lo que habría impactado negativamente en las rotaciones. “Estos incrementos en los cereales plantean un escenario más optimista y ayudan a que se respeten las rotaciones”, sostuvo.
La reunión entre los presidentes de Estados Unidos (EEUU) y China, Donald Trump y Xi Jinping, realizada en Beijing, el primer paso técnico de Uruguay en el proceso de adhesión al CPTPP y el arranque «movido» del acuerdo Mercosur-Unión Europea conforman un escenario de relaciones internacionales cargado de señales para el país. Así lo analizó el doctor en Relaciones Internacionales y director de la Escuela de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, Ignacio Bartesaghi, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Sobre el encuentro Trump-Xi, Bartesaghi destacó el tono «muy cercano» que tuvo Trump en Beijing, donde llegó acompañado de empresarios de primer nivel que no quieren profundizar la guerra comercial con China. «Lo que quiere Trump es venderle a China y reconoce que China es un gran mercado; fue con un grupo de empresarios que no quieren que siga la guerra comercial», dijo.
Consideró que el encuentro es una señal positiva para el mundo, aunque advirtió sobre la volatilidad habitual del vínculo. «Ojalá que esto perdure al menos hasta la visita de Xi Jinping en septiembre», sostuvo.
En cuanto al CPTPP, este analista confirmó que Uruguay participó por primera vez de una reunión técnica del grupo de adhesión, en un proceso que avanza luego de que Costa Rica prácticamente finalizara su negociación. «El hecho de que Uruguay haya tenido una reunión solo Uruguay con el CPTPP es una señal de que ya estamos empezando ese proceso», afirmó.
Planteó que Uruguay sería el próximo país en avanzar hacia la membresía plena, en simultáneo con la puesta en vigor del acuerdo Mercosur-UE.
Sobre ese acuerdo, que entró en vigencia provisional el 1 de mayo, Bartesaghi describió un inicio «movido pero esperado». Y señaló como aspectos positivos que el 74% del universo arancelario de la Unión Europea ya está liberalizado desde el 1 de marzo, con oportunidades concretas para Uruguay en pesca, miel y la eliminación del arancel en la cuota Hilton.
«Uruguay tiene que hacer los deberes: ver en qué pagaba arancel y ahora no paga, para intentar romper con la concentración tan fuerte que tiene en el comercio con la UE», indicó.
Entre los puntos pendientes, el doctor en Relaciones Internacionales enfatizó que el Mercosur no llegó a un acuerdo sobre la distribución de cuotas, lo que genera incertidumbre para 2026. «El 2026 está perdido en ese tema; va a ser la ley de la selva. Es una piedra en el zapato que debe resolverse», advirtió.
Sumó además el recurso de nulidad presentado por Polonia ante el Tribunal de Justicia de la UE y las tensiones vinculadas a la carne brasileña, aunque relativizó el riesgo: «Por ahora el acuerdo está vigente provisionalmente y hoy hay muchos exportadores que se van a beneficiar», sostuvo.
Bartesaghi valoró la continuidad de la política exterior uruguaya entre gobiernos y destacó que el actual ejecutivo está aprovechando el contexto favorable. Mencionó como señal clara la visita de Orsi al portaaviones estadounidense y la negociación en curso para una reunión con Trump. «Un país chico como Uruguay tiene que estar jugando en varias canchas y con estrategia», sugirió.
La ganadería uruguaya enfrenta el desafío de incrementar “rápidamente” su producción de terneros hasta los “3,5 millones de cabezas”, en un escenario donde el novillo es la categoría “más escasa” del rodeo nacional y los precios actuales están “tapando problemas estructurales” de productividad. Así lo planteó el director de la consultora Campo Capital y coordinador ganadero de Fucrea, Gonzalo Ducós, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Destacó que los datos del SNIG a junio de 2025 muestran una caída del 14% en la categoría novillo, ubicándola en los niveles más bajos de los últimos años. Y atribuyó este fenómeno al avance de los corrales de engorde, que ya representan el 30% de la faena en novillos y vaquillonas, con aproximadamente 450.000 cabezas registradas, aunque estimó que la cifra real podría rondar las 600.000 cuando se incluyen corrales no registrados. «El novillo es la categoría escasa de la ganadería nacional y lo estamos viendo en los números», dijo.
Ducós señaló que los sistemas de recría están vendiendo los animales antes de lo habitual, aprovechando el diferencial de precio entre la venta para corral y la venta para gordo. Esto reduce los kilos totales producidos por sistema, aunque el resultado económico se mantiene positivo por el nivel de precios. «El muy buen resultado económico de las empresas está dado por precio, no por productividad», advirtió.
Para recuperar carga y sostener la producción de carne, el director de Campo Capital identificó dos caminos: aumentar el número de vacas e incrementar la tasa de preñez del rodeo nacional. Consideró que el avance será más rápido por la vía del número que por la mejora reproductiva, aunque destacó que ya se observa una aceleración en entores de 15 meses y mayor retención de vaquillonas en varios sistemas. «Hay que aumentar el número de vacas y acelerar ese proceso», sostuvo.
Respecto al precio del ternero, que hoy se ubica en torno a los US$ 4 por kilo, fue categórico al descartar una corrección a la baja. Repasó la evolución histórica —US$ 0,85 en 2001, US$ 1 en 2004, US$ 2 en 2008— y proyectó que la presión sobre esa categoría seguirá en aumento, especialmente ante la entrada de los frigoríficos compitiendo por terneros para encierros más largos. «Difícilmente el ternero camine hacia atrás», enfatizó.
En ese marco, Ducós anticipó el surgimiento de alianzas entre la industria frigorífica y recriadores, donde los productores compran y crían los terneros a un costo acordado por kilo producido y los entregan listos para terminación. «Va a haber mucho criador con la oportunidad de hacer pastura y carne en sistemas de alianzas que vamos a ver de manera más formalizada», proyectó.
Con un año Niño que proyecta condiciones de humedad superiores a lo normal —lo que históricamente eleva los precios del ganado entre un 10% y un 17%—, Ducós llamó igualmente a la cautela y señaló que la baja de aranceles en Estados Unidos, “si se concreta, beneficiará al consumidor americano en góndola más que al productor exportador”.
Respecto al impacto europeo en el precio, el coordinador de Fucrea relativizó su magnitud, ya que Uruguay exporta apenas el 9% de su carne hacia ese destino. «Hay que ponderar cada cosa según su magnitud; estamos en un muy buen momento, ojalá dure», comentó.
La lechería uruguaya se encamina a cerrar un ejercicio “positivo”, impulsada por “buenos” precios relativos de los granos, estabilidad en el valor internacional de la leche y una “fuerte” recuperación forrajera, tras las lluvias de otoño. Así lo señaló el empresario agropecuario vinculado a lechería, agricultura y ganadería, Darío Jorcín, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Este productor indicó que la producción de leche viene mostrando un crecimiento significativo respecto al año anterior. “Venimos con un 10%, 12% y hasta 14% por encima de lo que sacábamos el año pasado”, dijo.
Y explicó que uno de los factores clave fue el comportamiento de los granos durante gran parte del ejercicio, con precios relativamente bajos frente al valor de la leche. “Eso ayudó mucho para poder dar muchos kilos de ración”, sostuvo.
A esto se sumó la evolución climática luego de la seca del verano. Las lluvias “permitieron una fuerte recuperación forrajera” y una importante mineralización de los campos. “Hoy las avenas y los raigrases están dando muchísimo pasto”, señaló.
Jorcín consideró que los valores internacionales de la leche también se mantienen relativamente firmes y estables. Los remates de Fonterra vienen mostrando pequeñas oscilaciones, aunque sin movimientos bruscos. “La estabilidad siempre es buena para el productor y para la industria”, afirmó.
Sin embargo, expresó preocupación por la capacidad industrial para absorber el crecimiento esperado de remisión durante la próxima primavera.
El empresario recordó los problemas registrados durante octubre del año pasado, en un contexto marcado por conflictos sindicales y dificultades operativas en algunas industrias. “Octubre del año pasado fue un caos”, sostuvo.
Indicó que la situación generó fuertes tensiones logísticas y problemas para colocar leche en distintas plantas. Actualmente todavía persisten algunas dificultades estructurales dentro del sistema industrial. “Hay un tema logístico que está haciendo agua por muchos lados”, advirtió.
Además, Jorcín sostuvo que hoy no existe una fuerte competencia entre industrias por captar nuevos remitentes. “Las industrias ordenadas hoy no están tomando productores nuevos”, precisó.
En paralelo, este empresario describió un escenario complejo para la soja en gran parte del oeste del país. En zonas de Colonia y Soriano se registran rendimientos extremadamente bajos en soja de primera. “Hay chacras de 600 a 700 kilos que no pagan ni la renta”, señaló.
En maíz, los rendimientos también fueron afectados por la seca, aunque algunos maíces de segunda muestran mejores perspectivas. “No es un año bueno para la agricultura”, sostuvo.
De cara a la campaña de invierno, Jorcín indicó que la canola aparece como uno de los cultivos más atractivos por precio. Las referencias llegaron a ubicarse entre US$ 540 y US$ 545 por tonelada, impulsando una mayor intención de siembra. “La canola va a marcar un área importante este año”, afirmó.
La zafra de invierno 2026 muestra escenarios “muy diferentes” entre cultivos, con trigo y cebada más “ajustados” desde el punto de vista económico, mientras que las brásicas continúan liderando las “mejores” perspectivas de margen. Así lo señaló el gerente comercial de Grano Sur, Lucas Falabella, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que la empresa elaboró un análisis de costos y rendimientos de equilibrio para los principales cultivos de invierno, utilizando valores reales de mercado, insumos y renta. “Intentamos mostrar los números que manejamos en la diaria, vemos que hay un mejora frente a lo que pasaba hace un mes”, afirmó.
En el caso del trigo, el escenario aparece como el más desafiante dentro de los cultivos tradicionales de invierno. Con los valores actuales, el rendimiento de equilibrio se ubica en torno a 4.700 kg/ha sin renta y supera los 5.600 kg/ha incluyendo renta. “El trigo queda como el cultivo más desafiante del invierno”, sostuvo. El análisis toma una renta equivalente a media renta agrícola, calculada sobre 750 kg de soja a US$ 400 por tonelada, lo que representa unos US$ 150 por hectárea.
En términos de costos totales, el trigo demanda una inversión cercana a US$ 925 por hectárea con renta incluida. El precio utilizado para el cálculo fue de US$ 215 por tonelada, mientras que los costos comerciales se ubicaron en US$ 50 por tonelada.
Falabella indicó que, a diferencia de la cebada, el trigo todavía presenta una alta incertidumbre comercial, debido a que los precios definitivos dependen mucho más del escenario que exista hacia cosecha. “En trigo hay un factor de futurología muy grande”, advirtió.
En cebada, en cambio, la situación mejoró significativamente en las últimas semanas por la recuperación de precios y cierta baja reciente en algunos insumos. Actualmente, el rendimiento de equilibrio se ubica en torno a 3.800 kg/ha sin renta y cerca de 4.550 kg/ha con renta. El planteo considera un precio de US$ 245 por tonelada, valores que se registraron en los últimos días para cebada maltera.
“La cebada mejoró por el aumento del precio y la baja de algunos insumos”, indicó. Los costos comerciales para cebada fueron estimados en US$ 35 por tonelada, incluyendo flete, secada, limpieza y mermas.
En cuanto a las brásicas, Falabella destacó que continúan mostrando mejores relaciones entre inversión y rendimiento de equilibrio.
En colza, el costo total se ubica cerca de US$ 975 por hectárea, mientras que el rendimiento de equilibrio ronda los 1.670 kg/ha sin renta y aproximadamente 1.970 kg/ha con renta. El análisis utiliza un precio de US$ 545 por tonelada y costos comerciales de US$ 50 por tonelada. “La colza sigue mostrando mejores márgenes relativos”, sostuvo.
En el caso de la carinata, el escenario aparece incluso más favorable por los precios actuales del cultivo. Con referencias cercanas a US$ 580 por tonelada, el rendimiento de equilibrio se ubica entre 1.500 y 1.800 kg/ha, dependiendo de la estructura de costos y renta considerada.
El nivel total de inversión ronda los US$ 930 por hectárea. “La carinata hoy tiene un rendimiento de equilibrio menor que la colza”, afirmó.
Falabella explicó que el planteo técnico de carinata es muy similar al de colza, aunque el mayor precio mejora significativamente los márgenes esperados.
Por su parte, la camelina continúa mostrando uno de los menores niveles de inversión del invierno. El costo total del cultivo se ubica cerca de US$ 620 por hectárea con renta, impulsado principalmente por menores necesidades de fertilización y fitosanitarios. Además, dentro del esquema comercial actual no existe costo de semilla para el productor. “La camelina tiene una inversión bastante menor por hectárea”, comparó.
Con un precio estimado de US$ 510 por tonelada, el rendimiento de equilibrio se ubica en torno a 1.000 kg/ha sin renta y unos 1.320 kg/ha con renta. No obstante, Falabella aclaró que también se trata de un cultivo con menores potenciales de rendimiento respecto a otras alternativas.
Las condiciones climáticas de la actual cosecha de soja comienzan a generar preocupación por el impacto que podrían tener sobre la calidad de la semilla para la próxima campaña de verano, en un escenario marcado por “atraso” de cosecha, “alta” humedad y cultivos “desparejos”. Así lo destacó el director de la Clínica Vegetal, Carlos Pérez, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El especialista, que participó de la jornada cultivos de invierno de Syngenta, explicó que la evolución sanitaria de la soja terminó siendo “muy distinta” según la región del país, debido a la fuerte variabilidad climática registrada durante el ciclo. En el noreste se observaron mayores problemas asociados a roya y enfermedades de fin de ciclo, mientras que en el litoral sur el principal impacto siguió siendo la falta de agua.
“Hay que tener mucho cuidado cuando uno quiere generalizar porque el país está muy dispar”, afirmó. Y comentó que luego de las lluvias registradas a mediados de febrero existió preocupación por el posible avance de roya, especialmente en el noreste y litoral norte. Sin embargo, el retorno de condiciones secas en parte del litoral frenó el desarrollo de la enfermedad. “Sin agua las epidemias se frenan”, sostuvo.
De todos modos, en algunas chacras sí aparecieron impactos sanitarios, principalmente en sojas de segunda y cultivos más tardíos. Además, comenzaron a observarse problemas de manchado de grano vinculados a enfermedades como Cercospora y antracnosis. “Ahora se está viendo algún problema de manchado de grano”, dijo. Estos problemas sanitarios están asociados a las lluvias registradas durante cosecha y a las dificultades operativas para avanzar con la recolección.
En paralelo, Pérez advirtió que el escenario actual puede generar consecuencias importantes sobre la calidad fisiológica de la semilla de soja para la próxima campaña. “Lo que estamos haciendo hoy nos va a impactar en octubre”, vaticinó. Y explicó que la combinación entre estrés hídrico durante llenado de grano y condiciones húmedas durante cosecha puede provocar pérdida de vigor en la semilla.
A esto se suma el atraso de cosecha y situaciones donde la soja permanece con niveles de humedad superiores a los deseados. “Una semilla guardada con humedad es un problema”, advirtió. Pérez señaló que incluso semillas con buena germinación pueden presentar bajo vigor al momento de la siembra, afectando posteriormente la implantación y el desarrollo inicial del cultivo. “Podemos terminar con cultivos complicados el verano que viene”, sostuvo.
De cara a la campaña de invierno, Pérez consideró que el “principal” desafío sanitario hoy pasa por las condiciones de implantación. La cosecha atrasada de soja está demorando la liberación de chacras y empujando las fechas de siembra de colza y otros cultivos. “Estamos sembrando con poco tiempo y en condiciones complicadas”, explicó.
Esto aumenta el riesgo de problemas de implantación asociados tanto a enfermedades como a exceso de humedad y anoxia. En trigo y cebada, el técnico recomendó prestar especial atención a la calidad sanitaria de la semilla, particularmente frente a problemas de Fusarium detectados en algunas muestras de la campaña pasada. “Tenemos que tener cuidado con el Fusarium y trabajar bien los curasemillas”, recomendó.