El mercado internacional de urea atraviesa una etapa de alta volatilidad, con varios factores que incrementan la incertidumbre sobre el rumbo de los precios. La reciente finalización del conflicto entre Israel e Irán generó una corrección a la baja de los valores máximos internacionales, al disipar los riesgos de interrupciones productivas y especulación en la cadena de suministro, señala el análisis semanal de IF (Ingeniería en fertilizantes), empresa argentina dedicada al mercado de los fertilizantes.
En paralelo, India lanzó una licitación por 2 millones de toneladas apenas finalizado el conflicto, lo que reactivó el interés de fabricantes y traders a nivel global. Además, circulan versiones sobre una posible reapertura de exportaciones chinas durante el tercer trimestre, lo que podría incrementar la oferta global y beneficiar a destinos como América Latina.
Brasil, que se prepara para una campaña de alta demanda de urea, agrega presión a la competencia regional por producto físico. A esto se suma la reactivación de plantas en Irán y Egipto, dos de los principales proveedores del mercado brasileño. Este conjunto de eventos tendrá un rol decisivo en la definición de los precios internacionales en las próximas semanas, acotó IF.
Precios internacionales de urea (FOB/CFR) al 26 de junio:
Egipto: US$ 515 (+13%)
Báltico: US$ 433 (+11%)
Brasil: US$ 465 (+9%)
China: US$ 435 (+5%)
Internacional promedio: US$ 447 (+7%)
Argentina: US$ 475 (+6%)
EE.UU. (Nola): US$ 388 (−7%)
En contraste con la urea, IF marcó que el fósforo mantiene un recorrido propio. Si bien su producción no se vio afectada directamente por el conflicto, sí lo hizo su comercialización y logística. El balance global continúa siendo ajustado, y los precios se mantienen firmes. China ha retomado sus exportaciones de fosfatados, y se espera que a partir de julio empiecen a llegar mayores volúmenes a está región.
Precios internacionales de MAP (FOB/CFR) al 26 de junio:
Estados Unidos reanudará de forma gradual la importación de ganado bovino desde México a partir del 7 de julio, tras suspender ese comercio en mayo por el riesgo sanitario asociado al gusano barrenador del Nuevo Mundo, según informó el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, por sus siglas en inglés).
La reapertura se realizará por etapas y bajo condiciones estrictas. En una primera instancia, el ganado deberá cumplir con un protocolo de tratamiento aprobado o provenir de los estados mexicanos de Sonora o Chihuahua, que ya aplican medidas de control contra la plaga. Más adelante, si Coahuila y Nuevo León adoptan acciones similares, se habilitarán los puertos de Del Río (Texas) en agosto y Laredo (Texas) en septiembre.
El USDA señaló que se han logrado avances clave desde el cierre de los puertos, entre ellos un incremento en la dispersión aérea de moscas estériles, que se realiza los siete días de la semana en México. A la fecha, se han liberado más de 100 millones de insectos, y tanto México como EE. UU. trabajan en ampliar su capacidad. El gobierno estadounidense construye una planta de dispersión valuada en US$ 8,5 millones en Texas, mientras que México reconvierte una planta de producción en Metapa. Se estima que, cuando estén operativas, permitirán liberar hasta 300 millones de moscas por semana.
A pesar de estos avances, el USDA advirtió que será necesario «progreso adicional» para garantizar que los puertos permanezcan abiertos. La decisión de reabrir el comercio responde a un plan de cinco pasos impulsado por la secretaria Brooke Rollins, que también contempla preparación ante posibles brotes y fomento a la innovación para mejorar el control del parásito.
“No hemos visto un aumento notable en los casos reportados en México ni movimiento hacia el norte en las últimas ocho semanas”, afirmó el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA. El plan contempla reevaluar la situación sanitaria antes de cada nueva apertura de puerto.
La Asociación Nacional de Ganaderos de EE UU respaldó la medida y destacó que se trata de una estrategia “mesurada y reflexiva” que busca restablecer el comercio sin poner en riesgo la salud del rodeo estadounidense.
La faena de bovinos en Uruguay totalizó 45.274 cabezas en la semana del 22 al 28 de junio de 2025, lo que representa un aumento de 1,8% frente a la semana anterior, cuando se habían procesado 44.471 animales, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). A pesar del leve repunte, continúa entre los niveles más bajos desde abril.
Los novillos representaron el 48% de la faena semanal, con 21.699 cabezas, seguidos por las vacas con 17.322 animales (38%) y las vaquillonas con 5.400 cabezas (12%).
Los frigoríficos con mayor actividad en la semana fueron Frigorífico Las Piedras (3.574 cabezas), Ontilcor SA (4.318), Pulsa SA (3.708), Frigorífico Canelones (3.969) y San Jacinto-Nirea (3.332). Las diez plantas más activas concentraron el 69,1% del total faenado.
En lo que va de 2025, la faena acumulada asciende a 1.215.702 cabezas, lo que implica un aumento de 5,2% frente al mismo período del año pasado. En el total anual se han procesado 599.618 novillos (49%), 425.892 vacas (35%) y 169.341 vaquillonas (14%).
Los frigoríficos con mayor volumen de faena en lo que va del año son Frigorífico Tacuarembó (138.380 cabezas), Frigorífico Las Piedras (108.430), Ontilcor SA (99.711), Pulsa SA (98.971), San Jacinto-Nirea (97.370), Frigorífico Canelones (82.479), Frigorífico Carrasco (74.654), Cledinor SA (73.193), Inaler SA (70.358) y Establecimientos Colonia (70.019). Estas diez plantas acumulan 913.565 animales, lo que representa el 75,2% de la faena total del año.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó el 30 de junio de 2025 sus informes trimestrales sobre stocks al 1º de junio y área sembrada de los principales cultivos.
En el caso de la soja, los stocks de la campaña 2024/2025 se ubicaron en 27,43 millones de toneladas (Mt), por encima del promedio estimado por los operadores, que era de 26,67 Mt.
En cuanto a la superficie, el área sembrada en el actual ciclo 2025/2026 fue de 33,74 millones de hectáreas (Mha), levemente por debajo del promedio de las estimaciones privadas, que era de 33,85 Mha.
Para el maíz, los stocks alcanzaron 117,96 Mt, en línea con las expectativas del mercado, que promediaban 117,89 Mt. La superficie sembrada en la presente campaña fue estimada en 38,53 Mha, coincidiendo con el promedio de las proyecciones privadas.
En trigo, los stocks al 1° de junio fueron de 23,16 Mt, frente a los 22,75 Mt que estimaban los analistas, mientras que el área sembrada totalizó 18,40 Mha, apenas por encima del promedio estimado de 18,39 Mha.
Para el tratamiento de los temas agrícolas con el actual gobierno hay que empezar de nuevo, considerando que hay nuevas autoridades, que a su vez tienen una agenda “muy nutrida” que “no nos permitió juntarnos todo lo que quisiéramos”, dijo el presidente de la Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD), Enrique Oyharzábal, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Entre los asuntos de interés de esta gremial figuran varios vinculados a la mejora de la competitividad del sector, como el encalado de suelos, los seguros agropecuarios, la logística, entre otros.
Esa es la idea pero para avanzar en estos temas hay que reunirse y “hasta ahora eso no ha ocurrido”, salvo con el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, con el que la AAD mantuvo algún encuentro, señaló.
Consideró que “se aspira a no barajar y dar de nuevo”, sino avanzar en estos asuntos de “común interés” para ambas partes, si bien “pueda haber diferentes puntos de vista”, el objetivo es que “al Uruguay le vaya mejor”.
En cuanto al encalado de suelos, el presidente de esta gremial indicó que CERES está realizando un análisis en profundidad sobre el potencial de este tema y su impacto en el agro y en la economía uruguaya.
Ese informe será divulgado el lunes 8 de septiembre en el marco de la Expo Prado 2025, para luego canalizarlo para su tratamiento en las distintas comisiones del Parlamento.
A esta altura del año la demanda de servicios de drones agrícolas sigue “firme”, tras el cierre de la zafra de soja se hizo “raigrás y alguna colza sobre soja”, se continuó con “raigrás y algunas praderas”, y ahora empieza la aplicación de “herbicidas en campo natural”, dijo el director de Kelpie, Julio Nin, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que esas aplicaciones de herbicidas se realizan para “limpiar algunos bajos con hojas anchas o pajonales” para que pueda crecer el pasto y no aparezcan malezas.
En esta zafra la siembra de colza se hizo en “menor medida”, mientras que el año pasado que fue muy lluvioso en la zona centro se sembró “bastante colza” con drones, pero ahora ya que mejoraron las condiciones y se pudo ingresar con sembradoras a los campos, sostuvo.
Nin comentó que otro de los servicios que realizan en este momento es la aplicación de cebos para hormigas en plantaciones forestales en diferentes puntos.
Kelpie comenzó a operar hace poco menos de dos años, cuenta con drones y superó las 15.000 hectáreas trabajadas, en un contexto en el que el productor tiende a apostar cada vez más a esta tecnología.
En un comunicado público, la Federación Rural comparó la situación del agro uruguayo con la fábula de la rana hervida, advirtiendo que el sector se encuentra sumido en un problema estructural debido al atraso cambiario que afecta la competitividad desde hace tres años.
“La rana no salta del agua si la calentamos lentamente, y eso es lo que pasa con el campo frente a un dólar atrasado”, señala el texto, que pone el foco en una caída sistemática del tipo de cambio real que impacta con especial fuerza sobre los productores agropecuarios.
La gremial sostiene que, si bien hubo períodos de compensación, desde 2022 se quebró el patrón de corrección que históricamente ajustaba los desvíos del tipo de cambio, lo que genera un “atraso acumulado” que hoy afecta al corazón productivo del país.
Según la Federación Rural, en los últimos tres años los productores asumieron un sobrecosto estimado en US$ 1.000 millones, debido al manejo discrecional del tipo de cambio nominal. Esa cifra no incluye los incrementos de costos internos en dólares —como transporte, logística y tarifas portuarias— que agravan aún más la situación.
Como ejemplo, menciona el aumento de 13% en dólares de las tarifas del Puerto de Montevideo (agosto de 2023), que implicó mayores costos sin ningún tipo de compensación.
A su vez, la gremial calcula que el desvío cambiario significó un sobrecosto de aproximadamente US$ 180 por cabeza en el sector ganadero, considerando el desajuste acumulado y la pérdida del poder adquisitivo en moneda extranjera.
La situación se agrava con la baja en los precios internacionales de los productos exportables. En el caso de la soja, se indica que el precio descendió 28% entre enero de 2022 y junio de 2025, mientras que el índice dólar/UI cayó 22% en el mismo período. Esa doble pérdida representa un deterioro del 42% en términos reales para los productores.
El endeudamiento del sector ganadero también refleja este escenario: mientras entre 2014 y 2021 el promedio fue de US$ 670 millones, en los últimos tres años aumentó hasta superar los US$ 1.100 millones.
La Federación Rural reclama “una gestión más cuidadosa, predecible y transparente del mercado de cambios”, y exhorta a implementar políticas compensatorias y regulatorias que permitan preservar la competitividad y la sostenibilidad del sector.
“El daño será irreversible si no se actúa con rapidez”, concluye el documento, que busca instalar en la agenda pública un reclamo histórico del agro: corregir el tipo de cambio para sostener la producción y el empleo rural.