La cosecha de cultivos de invierno en la zona norte arrancó hace unos días, en canolas con rindes de 1.700 a 2.300 kilos por hectárea, en cebada de 3.500 a 4.500 kilos por hectárea, “algo deficitaria en el calibre”, y en la zona sur las canolas un “poco mejor” con rindes que superan en unos 200 kilos a las del norte y en el caso de cebada hubo algún rechazo por calibre pero con rindes que superan los 5.000 kilos y en ciertos casos con más de 6.000 kilos por hectárea, señaló el director de Nuevo Surco, Pablo Engelhardt, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
En las diferentes zonas productivas donde opera la empresa se registran “niveles bajos” de rechazo de cebada en los puntos de entrega, si bien hubo algunos rechazos en el sur y en el norte, lo que “está asociado a algunas cebadas que a fin de ciclo estaban muy caídas y quebradas”, argumentó.
Se mostró optimista respecto a la posibilidad de una mejora en cuanto a las características de la cebada, específicamente en el calibre, basándose en los análisis realizados en las chacras.
En la “zona sur” el avance de cosecha alcanza entre “5% a 6% del área” de siembra, mientras que en el “norte se encuentra entre 10% y 12%” de avance en la trilla, y con las mejores condiciones del clima se prevé un incremento en ese aspecto, indicó.
“En colza el avance de cosecha es del 25% al 30% del área”, lo que representa un “retraso” en comparación a otros años cuando a esta altura está cerca del 60% de la cosecha concretada, afirmó.
En el caso del trigo, Engelhardt señaló que el grueso de la cosecha arrancará entre el 20 y el 25 de noviembre en el sur y unos días antes en el norte.
La zafra de cebada se encuentra en la etapa de pre-cosecha con el ingreso de los primeros camiones con cargas del cereal procedentes de chacras del norte y de variedades nacionales y algunas europeas de ciclo más corto, dijo el gerente agronómico de Ambev, Juan González, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que el volumen que ingresó es “poco”, cerca del 3%, y el 80% de lo que se recibió corresponde al norte y el resto a otras zonas, esperando un avance de la trilla luego de las últimas lluvias.
Se refirió además al estado de los cultivos, específicamente a algunas cuestiones sanitarias, lo que derivó en la flexibilización de algunos parámetros marcados en el contrato, como calibre que en el caso de las variedades europeas ahora se ubica en 70% y para el caso de las naciones pasa de 80% a 75%.
González indicó que el caso de los residuos totales (RT) hay cambios en la base sin descuentos, que pasa de 3% a 4%, con una tolerancia establecida en 10%. Además, grano cuarta clase (grano bajo zaranda 2,2mm) experimentará una modificación en la tolerancia que llegará al 8%.
Hay cambios en la fijación del precio convenio por el arroz entre la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) y los molinos arroceros, que en este caso tal vez sea el “ajuste” más “novedoso” desde 1959 cuando se creó este marco de negociación, dijo el presidente de la gremial de productores, Alfredo Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Consideró que es la forma de generar un “equilibrio” y una “justicia” en la cadena productiva, y que en los últimos años hubo “cambios en la comercialización” del arroz, ya que el “30%” del grano vendido a las industrias “se exporta como arroz en cáscara”.
“Es casi que el 30% de todo el arroz que se produce en Uruguay”, pero “hay otros operadores e industrias que hacen negocios con productores que no están dentro del convenio” y la industria destina casi ese porcentaje para exportar con cáscara, indicó.
Afirmó que “los operadores que están fuera del sistema de precio convenio han incrementado su participación”, ya que hoy las cuatro industrias que tienen acuerdo con ACA, como son “Saman, Casarone, Coopar y Adecoagro no son más del 70% del total de arroz y han perdido participación”.
El cambio en el sistema busca justamente generar “herramientas por parte de las industrias para captar el arroz que está fuera del sistema” y evitar la “sangría” que se viene dando, sostuvo.
“Al volumen que el productor le entrega a la industria en cada otoño pasaría a tener un 20% que podría vender en un sistema tipo spot, donde las industrias van a informar un precio cada 15 días a partir de inicio de cosecha y hasta noviembre de cada zafra, y el productor puede decidir el momento de comercializar su producción”, explicó.
Aclaró que este nuevo sistema se aplicará por dos años y luego se revisará si continúa o no con el mismo en cuanto a la comercialización del arroz. “Se consideraron todas las variables” y si queda arroz del 20% sin vender entonces se vuelve al sistema de precio convenio, enfatizó.
Recientemente el sector cárnico uruguayo estuvo pendiente de dos actividades vinculadas al mercado internacional, por un lado en Estados Unidos (EEUU) se realizó la conferencia anual de los importadores de carne (MICA, por su sigla en inglés) y por otro, la feria Food & Hospitality en Shanghái, China.
El ambiente de negocios en EEUU “está bien”, aunque con preocupación por el “importante” nivel de endeudamiento en el consumo por lo que pueda incidir en los precios de la carne, que en este momento “están altos”, dijo el gerente general de Marfrig, Marcelo Secco, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que a los exportadores que colocan carnes con programas de certificación y demás, como los uruguayos, permite estar “bien posicionados” en el mercado estadounidenses.
Si bien el tema de negociar un incremento de la cuota de exportación de carne con aranceles rebajados a EEUU no forma parte de los asuntos tratados en esa conferencia de la MICA, Secco se mostró optimista respecto a la reanudación de gestiones políticas en busca de ese objetivo, aunque en este momento “no está en la agenda”.
Valoró la alternativa de “nichos” de negocios para la carne producida a pasto, con certificación orgánica, entre otros atributos de “diferenciación” para avanzar en el mercado norteamericano, donde el consumidor es “muy fiel” a ese tipo de productos.
En el acumulado anual el volumen de exportaciones de carne vacuna de Uruguay en EEUU aumentó 16% respecto a igual período de 2022, según datos del Instituto Nacional de Carnes.
El mercado está “estable”, “bien de precios” y la “migración” de algunos productos de China hacia Estados Unidos y Canadá se explica por ese tema, y pese con el pago de aranceles sigue siendo “atractivo” e incluso en algún momento “mejor” que el mercado chino, comentó.
En tanto que en China la demanda está “cautelosa”, “cuidando el precio” de la carne, y en este caso esa feria es “netamente política” pero “sirvió como termómetro” para medir la situación, dijo.
Secco sostuvo que no se pueden esperar sorpresas en ese mercado, específicamente en cuanto a un incremento en los valores para exportar al gigante asiático.
Las perspectivas climáticas de corto y mediano plazo para la región representan “muy buenas noticias” para Argentina, Uruguay y parte del norte de Paraguay por una “recarga” de humedad en los suelos, así como excesos hídricos en el sur de Brasil, señaló el analista en clima de Cofco Argentina, Diego Bancalari, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que en Uruguay los cultivos de invierno están “muy buenos” pero “la tendencia a tener régimen superavitario” de lluvias en noviembre y diciembre prenden una “luz de alerta” en calidad como en algún punto en cantidad, como sucedió en Brasil con la pérdida de tres millones de toneladas.
Hay una “cola de cosecha” que puede tener un “deterioro adicional”, considerando que en Brasil queda un 30% del área por cosechar en los próximos días, igualmente en Argentina y en Uruguay en general se habla de 20 a 25 milímetros por encima de lo normal en precipitaciones, comentó.
Recalcó que el establecimiento del fenómeno de El Niño “es muy buena noticia” para el sur de Sudamérica, porque “permite rindes de mitad de tabla para arriba”, si bien “no asegura rindes por encima de la tendencia, porque eso debería estar asociados a volúmenes muy superiores a los registrados el año pasado en la región”.
“En Uruguay esperamos un salto productivo de 900.000 toneladas” de la zafra pasada y se proyectan de “3,2 millones a 3,5 millones de toneladas de soja”, estimó.
Acotó que “Argentina es el factor disruptivo” porque el aumento sería de “21 millones de toneladas”, por lo cual “podría cosechar entre 51 millones y 54 millones de toneladas de soja”, lo que dependerá de la incidencia del clima.
Consultado sobre Brasil, Bancalari se refirió al análisis histórico de El Niño y su eventual intensificación en las próximas semanas, “si eso ocurre se puede proyectar una pérdida de 12 millones de toneladas, específicamente en el norte brasileño que no sería compensada por un aumento de la producción en el sur”.
De cara a la cosecha de cultivos de invierno y siembra de cultivos de verano, el registro de lluvias es variado por zonas y por volumen lo que genera la atención de los productores del agro, principalmente luego de la última zafra en la que la sequía significó un duro golpe para la producción.
En la zona de Cardona hacia el sur “estamos sembrando más porque estamos en noviembre que por tener las condiciones” adecuadas para hacerlo, señaló el director de Cuatro Hojas, Emiliano Uribe, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que la cosecha de cultivos de invierno marca resultados inferiores respecto a lo previsto, como en el caso de la colza sembrada en abril con rindes de 800 a 1.100 kilos por hectárea, mientras que la sembrada en mayo va de 1.700 a 1.800 kilos por hectárea. “El promedio es bastante flojo” en esa zona para el cultivo de colza, afirmó.
Se refirió al impacto negativo que tuvo en algunas chacras el registro de heladas en este año, y actualmente el grado de “avance de cosecha de colza llega al 20%” en el área de influencia de Cuatro Hojas.
Reconoció que el estado de los cultivos de cebada y trigo es “bueno” en general pero “aún faltan algunos unos días para que se afirme la cosecha” .
En tanto, indicó que las “condiciones no están óptimas” para arrancar la siembra de soja en esa región, por lo que los productores aguardan para concretar las labores agrícolas, comentó.
El sector forestal en Uruguay pasará a liderar las exportaciones de bienes a partir de 2024, cuando se consolide la operativa de la nueva planta de celulosa de UPM junto a otras inversiones, y desbancará a la carne del primer lugar del podio, dijo el economista del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Martín Alesina, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Destacó el efecto derrame del rubro y el encadenamiento que genera en el proceso desde las plantaciones hasta la fase industrial.
Ceres elaboró un informe sobre el aporte de la forestación a la economía uruguaya, entre otros aspectos, en el que se indica que el 76% de las exportaciones del sector corresponden a celulosa y el 23% es de madera sólida.
Con base en la producción del sector en 2022, Ceres estimó el impacto total en la economía, que en el impacto directo se considera el total de las exportaciones de celulosa (US$ 1.913 millones) y aquellas provenientes de la madera sólida (US$ 557 millones).
En tanto que el impacto indirecto de producir esta cantidad de pasta de celulosa, cada año, es de US$ 1.855 millones, y las exportaciones de madera sólida alcanzan los 707 US$ millones anuales, indica.
Considera que al incorporar el impacto indirecto, el sector forestal generó a 2022 un impacto superior a US$ 5.000 millones.
El complejo forestal —que incluye celulosa, madera, productos de madera, papel y cartón— es uno de los principales rubros de exportación del país, con ventas al exterior por casi US$ 2.500 millones en 2022, el máximo valor registrado, sostiene.
Indica que con base en lo reportado por la Dirección General Forestal (DGF), en 2021 se cuantificaron más de 1,1 millones de hectáreas dedicadas a la forestación, lo que representa aproximadamente el 6% del área del territorio nacional, sin incluir las más de 800 mil hectáreas de bosque nativo.
El informe de Ceres abarca una serie de aspectos referidos a mediciones y datos referidos a la actividad forestal, comparando con otros rubros del agro en cuanto a costos, así como el esquema impositivo vigente.