Habrá un aumento en el área de siembra de cultivos de invierno, que llegará a unas 750.000 hectáreas, principalmente por la mayor apuesta por la colza, lo que significa unas 100.000 hectáreas más respecto al invierno pasado, destacó el gerente general de Greising y Elizarzú, Carlos Dalmás, en el programa Punto de Equilibrio y en revistaverde.uy.
Es “sorprendente” el número de la colza en pocos años de desarrollo, para consolidarse como el principal cultivo de invierno, alcanzando entre 270.000 y 280.000 hectáreas, resaltó.
Con eso también pasaría a ser el segundo cultivo del país, después de la soja, que ocupa alrededor de un millón de hectáreas. Eso dijo basándose en las estimaciones que maneja el sector semillerista, que contempla la comercialización de semillas como el uso propio del productor.
En el caso de la cebada la superficie de siembra para industria baja, y la de exportación crece. La cebada para exportar a China ocuparía un área cercana a las 40.000 hectáreas, estimó.
Dalmás dijo que la demanda de semillas de cebada forrajera y para exportación aumentó 20% este año, en comparación a la zafra de 2021. En trigo, también hubo una mayor demanda de los productores para apostar a la siembra del cereal en este año, acotó
El mercado de ganado gordo está “equilibrado”, porque la industria frigorífica está “comprada (que tienen vacunos adquiridos) de más”, y “la oferta está siendo menor que la demanda”, dijo el operador ganadero, José de Freitas, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que una de las razones es que hay menor disponibilidad de ganado gordo. Hay una “desigualdad en precios y en dinamismo de carga” entre industrias, además en cuanto a la decisión de mantener el ritmo de faena, sostuvo.
De Freitas también comparó la diferencia en el estado de los vacunos ofertados. Los novillos tienen un precio que superan los US$ 5,30 por kilo, y otros que están más resentidos están por debajo de ese valor. Se refirió a que esa situación también se registra en la categoría de vacas, con precio de US$ 5,05 por kilo.
El área de cultivos de invierno de este año registra un cambio significativo, ya que la colza pasaría a ser el principal producto agrícola, con una mayor expansión en la zona norte, señaló el director de Nuevo Surco, Pablo Engelhardt, el miércoles 15 en el programa Punto de Equilibrio y en revistaverde.uy.
Dijo que el área invernal del campo uruguayo pasa a dividirse en tres tercios: colza, trigo y cebada en una superficie prácticamente similar o cercana.
Las estimaciones primarias del sector semillerista marcan unas 270.000 hectáreas de colza, 260.000 hectáreas de trigo y 217.000 hectáreas de cebada.
“Esos números son razonables. En el caso del trigo el área podría ser superior, lo que dependerá del clima durante los próximos 20 días”, comentó.
Valoró el despegue que tuvo la colza entre las prioridades de siembra de los productores y recordó que Nuevo Surco fue uno de primeros proveedores de ese grano a Alcoholes del Uruguay (Alur), empresa que impulsó al cultivo en Uruguay. “Llevamos más de 12 años produciendo colza que ahora tiene su foco en la exportación.
Respecto a la cebada, Engelhardt planteó que es “la de menor evolución en área”, por lo que es preciso solucionar algunas exigencias que limitan al productor en cuanto a calidad cervecera del grano.
Para los productores es atractivo el precio y las condiciones de asegurar un contrato con valor por la cebada, pero cada año las malterías van agregando exigencias en calidad, que no siempre dependen del productor, advirtió.
Indicó que julio es un mes adecuado para sembrar cebada, al igual que el trigo aunque eso depende de la variedad y del clima.
En la actualidad las referencias de precios son de US$ 330 para el trigo, de US$ 690 a US$ 700 para canola y de US$ 340 a US$ 350 para cebada, detalló.
El rodeo ganadero muestra algunas “sorpresas positivas” en cuanto a los diagnósticos de preñez, ya que pese al impacto del déficit hídrico en el campo hay reportes favorables en ese sentido, dijo el integrante del Laboratorio Virbac Santa Elena, Conrado Rodríguez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Además, Rodríguez destacó que desde el laboratorio siempre proponemos la necesidad de elaborar un plan sanitario que se adapte a cada sistema productivo. En esa línea, mencionó las diferencias en la alimentación y los orígenes de los terneros cuando se comercializan y son trasladados de un establecimiento a otro, lo que predispone a infecciones de neumonía, entre otras.
También es importante aplicar un tratamiento preventivo cuando se trata de zonas afectadas por garrapatas, que es un problema instalado en el rodeo vacuno local, según Rodríguez.
Señaló que “se está dando un cambio en la visión del productor en tecnificarse”, lo que podría darse por un recambio generacional o la situación favorable de los precios para la producción de carne.
La semana pasada el mercado financiero cerró fuertemente a la baja luego que se publicara el dato de inflación de los Estados Unidos. La tasa reportada el viernes indicó que la inflación anual se ubica en un 8,6%, para ubicarse en el valor más alto de los últimos 40 años, principalmente explicado por el creciente aumento de los combustibles como gas y petróleo, y de los alimentos.
El galón de combustible en EEUU se ubica por encima de los 5 dólares. El sentimiento del consumidor se encuentra en su nivel más bajo, y los inversores comienzan a especular sobre ajustes en las tasas de interés más agresivos para frenar la inflación. Esto genera dudas sobre una posible recesión en EEUU y por derrame, en el resto del mundo, ya que se suman los confinamientos en China, señala el reporte semanal de Agro Hedge.
El escenario bajista no solo ha golpeado a los mercados bursátiles, con el S&P 500 cayendo 20% desde los máximos de enero, lo que lo coloca oficialmente en un “Bear Market”, o mercado bajista, sino también al mundo de las criptomonedas.
Agro Hedge señala que tanto Bitcoin como Ethereum han experimentado fuertes bajas, arrastrando así al resto del ecosistema. A esto se suma que algunos Exchanges han establecido, con el pretexto de la alta volatilidad, restricciones para que los usuarios retiren sus posiciones. Esta vez es el turno de Celsius, una de las grandes plataformas descentralizadas de préstamos de criptomonedas que impuso una restricción para los retiros, y también suspendió actividades de cambio de monedas. El token de Celsius cayó un 50% en las últimas horas.
A la vez, los precios del petróleo en la semana pasada superaron los US$ 122 por barril, su nivel más alto en tres meses, después de que Arabia Saudita subiera el precio oficial de venta de su crudo ligero a Asia. Los operadores del sector de la energía siguen creyendo que los suministros serán escasos y continuarán apoyando estos precios, dadas las perspectivas de la oferta a corto plazo, informó Agro Hedge.
Citando unos balances de mercado más ajustados, varios analistas han elevado sus objetivos de precios del petróleo, e incluso apuntan hasta los US$ 150 por barril. Los inventarios de crudo de EEUU aumentaron en 2 millones de barriles en la última semana, en comparación con las expectativas de los analistas de una caída de 1,9 millones de barriles. Sin embargo, los inventarios de gasolina se redujeron en 800.000 barriles.
Agro Hedge indicó que la Agencia Internacional de Energía (AIE) informó que las reservas estratégicas de petróleo durante la semana pasada bajaron a su menor nivel desde marzo de 1987.
“El mercado aún mantiene temor por nuevos confinamientos en Beijing y Shanghái y también por una suba de tasas de interés por parte de la Reserve Federal de EEUU mayor a la esperada”, concluye Agro Hedge.
“Es un buen momento de la ganadería, por los precios de los vacunos y porque los diferentes sistemas dejan un ingreso neto atractivo”, señaló el investigador y profesor de la Facultad de Agronomía, Álvaro Simeone, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que “el gran desafío de los sistemas pastoriles es tener un resultado lo suficientemente atractivo para no ceder ante una renta agrícola, porque con la soja a US$ 550 la tonelada, la colza a US$ 700, el trigo a US$ 350, los agricultores están dispuestos a pagar rentas altas por esos suelos que tienen aptitud agrícola”.
Para eso, “con un precio implícito de US$ 2,60 tengo que producir 400 kilos de carne, que no es lo común”, advirtió. Consideró que para lograr ese volumen de producción es importante hacer un ajuste de carga que tenga la mayor cantidad de ganado en primavera y la menor en verano.
Eso implica “tener una alta carga en invierno para no tener que comprar ganado en primavera cuando compran todos. Allí aparecen las herramientas tecnológicas como la suplementación, cuyo número generalmente cierra, para luego largar ese ganado en primavera para que cosecha todo el paso que se produce en esa estación”, dijo.
Respecto al aumento de costos, el investigador señaló que eso “tendió a ajustar los números”, lo cual hace que sea relevante la “sintonía fina” en cuanto a “la eficiencia”.
En el corral ese incremento de costos “no tuvo un impacto tan importante”, porque al aumento del precio del maíz fue de US$ 265 a levantar de chacra, el afrechillo de trigo a US$ 280, “con US$ 280 por tonelada se puede hacer una dieta”, indicó.
Se refirió a que “si no hago una sintonía fina en el corral y tengo una conversión de diez a uno, preciso diez kilos de esa dieta para ganar un kilo de peso vivo”. Entonces si tengo un costo de US$ 0,28 de comida por 10 da 2,80, y “es probable que sea el valor del kilo producido”, por lo que “gano muy poco”.
En cambio, “si hago lo mismo pero ese costo por una conversión de 8,5 me da US$ 2,38 para un implícito que es en US$ 2,80, entonces el margen por kilo ganado llega a US$ 0,42. Por 150 kilos de novillo, dado que entró con 350 y salió con 500 kilos, el margen se ubica en US$ 63 por animal. Lo equivale a 4,6% de rentabilidad en 100 días, calculó.
Al tiempo que vaticinó que la cantidad de corrales de engorde seguirá aumentando en Uruguay, porque la rentabilidad anualizada llega al 15% y tiene un rol por jugar en la ganadería en momentos donde la agricultura avanza, acotó.
La cosecha de soja de la zafra 2021/22 que culmina en estos días tendrá como resultado la mayor producción de los últimos cinco años, considerando el gran aumento del área sembrada de un 8%, respecto a la anterior, y niveles de productividad cercanas al promedio histórico. Esas son algunas de las conclusiones de un estudio realizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED).
Luego de tres años se registró un incremento en la superficie de siembra de la oleaginosa, llegando a unas 981.000 hectáreas, señaló el investigador de esa institución, Ignacio Umpiérrez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el rendimiento se acercara a los 3.000 kilos por hectárea, lo que significa un volumen total del en torno de los tres millones de toneladas.
La logística para el transporte del grao a los puertos para su exportación en esta zafra habría generado en el entorno de 2.000 trabajadores en fletes, con un masa salarial de US$ 3,6 millones y un valor bruto de producción de US$ 90 millones, según el CED.
Umpiérrez destacó que las exportaciones de soja representarían un monto de US$ 1.750 millones, siendo la mayor cifra después de la registrada en 2013.
La soja sin industrializar se coloca en pocos mercados, destacándose el mercado de China con más del 50%, que paga un arancel de 3%, indicó. Y comentó que en los últimos años ganaron participación otros destinos como Egipto, Bangladesh y Turquía.
El informe señala algunas fortalezas (tecnología, derrame y diversificación), debilidades (altos costos logísticos, baja disponibilidad de acopio), así como también oportunidades y amenazas para ese negocio granelero.