El valor del kilogramo (Kg) producido de todos los negocios de cría, recría e invernada se encuentran en ascenso y en récord absoluto respecto a mismos momentos de años anteriores. Este aumento significaría un incremento en el producto bruto de las empresas ganaderas que compensarían con creces el incremento de los insumos, lo que implica una mejora sustancial en el resultado económico a obtener.
Vaca Invernada a vaca gorda: el precio implícito de este negocio en lo que va del 2022 lleva un 20% de incremento respecto al valor promedio del año 2021. Si comparamos mayo del 2020 versus mayo del 2021 observamos un incremento del 90%.
Ternera a Vaquillona gorda: el precio implícito de este negocio en lo que va del 2022 lleva un 24% de incremento respecto al valor promedio del año 2021. Si comparamos mayo del 2020 versus mayo del 2021 observamos un incremento del 55%.
Ternero a Novillo gordo: el precio implícito de este negocio en lo que va del 2022 lleva un 27% de incremento respecto al valor promedio del año 2021. Si comparamos mayo del 2020 versus mayo del 2021 observamos un incremento del 67%.
Ternero a Novillo recría: el precio implícito de este negocio en lo que va del 2022 lleva un 31% de incremento respecto al valor promedio del año 2021. Si comparamos mayo del 2020 versus mayo del 2021 observamos un incremento del 60%
Sistema criador: el precio implícito de este negocio en lo que va del 2022 lleva un 25% de incremento respecto al valor promedio del año 2021. Si comparamos mayo del 2020 versus mayo del 2021 observamos un incremento del 45%
La producción brasileña de carne vacuna continúa aumentando, en paralelo a las exportaciones, según datos publicados por la AHDB (Junta de Desarrollo de la Agricultura y la Horticultura).
Así, en el primer trimestre de 2022, Brasil tuvo una faena de 6,96 millones de cabezas de vacunos, un aumento del 6% (+362.000 cabezas) en comparación con 2021. El aumento interanual de la faena ha hecho que la producción de carne vacuna aumente un 6% (+105.000 toneladas) hasta alcanzar los 1,84 millones de toneladas (mt).
Brasil es el mayor exportador mundial de carne vacuna, exportando un total de 469.000 toneladas de carne de vacuno fresca y congelada en el primer trimestre de 2022, lo que supone un aumento del 37% (+126.000 toneladas) respecto al primer trimestre de 2021.
Entre los destinos, China es el principal mercado para la carne vacuna brasileña, recibiendo más de la mitad de sus exportaciones totales. Aunque China impuso un embargo a las importaciones de carne de vacuno brasileña en el último trimestre de 2021 (cuando se detectaron dos casos de la enfermedad de la vaca loca), las restricciones ya se han levantado y las importaciones chinas han experimentado un crecimiento interanual del 30%.
A su vez, EEUU y Egipto tienen una cuota de mercado del 9% cada uno y ambos han experimentado un importante crecimiento en los últimos 12 meses. Estados Unidos ha aumentado sus importaciones de 5.400 toneladas en el primer trimestre de 2021 a 43.200 toneladas este año. Del mismo modo, Egipto ha pasado de 8.800 toneladas en el primer trimestre de 2021 a 41.800 toneladas en 2022.
El crecimiento de estos dos mercados es nuevo, ya que las importaciones no aumentaron hasta finales del cuarto trimestre de 2021, después de que China prohibiera la carne de vacuno brasileña. Sin embargo, los datos del primer trimestre muestran que, a pesar de que China acepta ahora la carne vacuna brasileña, ni el mercado estadounidense ni el egipcio se han visto perjudicados, ya que Brasil cuenta con abundantes suministros.
El Fondo Lechero hará la tercera devolución de aportes a un grupo de 850 productores de un monto de 65 millones de pesos, tras la primera devolución que llegó a 613 y en la segunda alcanzó a 711 tamberos, señaló la técnica de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), Natalia Barboza, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Entre fines de 2015 y comienzo del 2016 ese fondo otorgó un crédito en forma “compulsiva” a todos los productores lecheros, que en ese momento eran unos 2.600, en función al volumen de leche remitida en el año anterior, explicó.
Recordó que ese crédito tenía una tasa de interés anual para los bancos de 4,5%, pero los tamberos “se comprometieron a pagar un 5% para poder solventar las pérdidas” de ese fondo, que tenía un carácter “solidario”.
“Muchos productores dejaron la actividad y no pagaron esos créditos”, aunque hay herramientas para el cobro, se dificultó por la situación financiera en la que estaba ese tambero que abonaba la producción, comentó.
Dijo que debido a “la magnitud de la crisis de los precios de los lácteos y a otras dificultades estructurales hicieron que las pérdidas sean mayores a las previstas”.
Barboza se refirió a las dispersión en el crecimiento productivo de los productores, por eso algunos terminaron de pagar antes sus deudas con el fondo; mientras que otros dejaron de pagar y algunos siguen pagando.
Por eso el año pasado el Poder Ejecutivo promulgó una ley para ordenar esa situación, respecto a quienes seguían pagando pero ya habían cumplido con sus deudas por los créditos. En ese sentido, la técnica argumentó la realización de las devoluciones en cumplimiento con esa norma legal.
El monto de la tercera devolución corresponde a lo que transfirieron al fondo en los meses de marzo, abril y mayo, por la remisión del período febrero-abril, indicó.
Informó que “en general el repago del fondo viene bien” y se prevé que “entre setiembre y octubre se pueda cancelar el fideicomiso”. Ya se sabe que “un tercio de los productores remitentes no llegarán a tiempo”, entonces “deberán seguir pagando”, aclaró.
La industria frigorífica “cambió un poco el tipo de ganado que demanda”, siendo “más exigentes con los kilos de las carcasas, lo que elevó los valores, además hay “disparidad” entre plantas de faena en cuanto a entradas y precios, dijo el director de la firma Celedón Mediza Negocios Rurales, Emanuel Celedón, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Destacó el registro de valores de US$ 5,50 por kilo de novillo gordo, específicamente para los casos que cuentan con una carcasa de 240 kilos para arriba.
En precios, el novillo de la raza Holando está en US$ 5,30 a US$ 5,35, la vaquillona de carne pesada está en US$ 5,40, y la vaca llega a valer US$ 5,10 a US$ 5,25, dependiendo del tipo de animal, precisó.
Celedón proyectó que hasta julio se mantendrá la situación actual de oferta de vacunos, pero luego hacia fines de ese mes y en agosto eso tenderá a cambiar y empezará a haber más ganado en el mercado.
Un promedio nacional de 80% fuel el resultado del taller de gestación vacuna realizado este año por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), lo que refleja ser “uno de los mejores años”, con “un porcentaje bajo (3%) de vacas falladas”. La evaluación de este año abarcó a unos 366.000 animales. Así lo destacó el médico veterinario Emilio Machado, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el rodeo productivo registra esos resultados por “recambio” en los productores, en cuanto al perfil y en el “encare” que se hace sobre la cría, el “dinamismo del mercado” y la “presión en los criadores para captar capital e invertirlo”. Además, la aplicación de tecnología, específicamente del paquete difundido por el Inia, influyó en esa situación, acotó.
Detalló que la vaquillona de primer entore estuvo en el 88%, las vaquillonas de segundo entore y vacas con cría al pie estuvieron entorno al 76% a 77% y las vacas falladas en el 90%. Advirtió además el peso del factor comercial, considerando el precio de un ternero actualmente en unos US$ 550 por cabeza.
El taller en cuestión cumplió 20 años en 2022, a partir de una iniciativa entre algunos veterinarios para volcar información a la producción de terneros, específicamente al eslabón de la cría.
Machado, quien integró ese grupo inicial, recordó que en ese momento se debieron superar algunos prejuicios, como que sea una mujer y agrónoma (por Graciela Quintans) la que liderara ese trabajo de medición de la preñez.
La preñez del rodeo ovino muestra señales positivas, como lo demuestran las ecografías realizadas hasta ahora, además hay que considerar que “entre 92% y hasta 96%” de las ovejas se preñan, lo importante es aprovechar la fecundidad de la especie por la posibilidad de tener mellizos y trillizos, señaló el consultor privado e integrante de la Asociación Rural del Uruguay, Jorge Bonino, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que en ese factor incide no solamente la “genética” animal, si no también las “medidas de manejo” de las majadas en cuanto al cuidado de los corderos nacidos para que “sobrevivan”. La atención del ovino al momento de la parición en “sanidad” y “alimentación” es clave y se mejoró, según Bonino.
El mercado internacional registra una creciente demanda de carne ovina, especialmente de ciertos nichos ubicados en Brasil, Estados Unidos, Europa y Asia, aspecto valorado por el consultor.
La faena acumulada anual de ovinos se ubica en torno de las 534.000 cabezas, lo que es 1,8% inferior a igual período de 2021, según datos del Inac. En cuanto al stock ovejero, el consultor vaticinó que en 2022 se mantendrá “un poco más o un poco menos” del nivel de los últimos años.
Bonino se refirió a los compartimentos de bioseguridad para la raza ovina instalados en el agro local, que en esta época empiezan a recibir más cantidad de corderos de campos del norte. A lo que se suma posteriormente la oferta de la producción de corderos de la zona sur.
La cantidad de cabezas faenadas en lo que va del año procedentes de los compartimentos se acerca a las 15.000, cuya carne es destinada al mercado de Estados Unidos, comentó.
Durante el año 2021 la superficie arrendada superó las 909 mil hectáreas, manteniéndose estable al compararla con la del año 2020. El monto total de las operaciones superó los US$ 122 millones, lo que deja un precio promedio de US$ 134 por hectárea y por año. Dicha cifra es un 25% superior a la que surge del precio medio de los contratos inscriptos en el año 2020. En total se realizaron 2.543 contratos de arrendamientos, lo que implica un aumento del 9% respecto al año anterior. En el segundo semestre (julio – diciembre) se celebraron 1.337 contratos, involucrando 474 mil hectáreas y algo más de US$ 73 millones; con un precio promedio de US$ 155 por hectárea y por año. Así lo informó la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) al presentan los resultados del procesamiento de las operaciones de arrendamiento de tierras para uso agropecuario del año 2021.
Esa información de base es proporcionada por la Dirección General de Registros (DGR) del Ministerio de Educación y Cultura, en el marco del acuerdo interinstitucional vigente con DIEA y comprende el registro de todas las operaciones concretadas de 10 o más hectáreas durante el año analizado.
POR DESTINO
DIEA marca que se evidenció un aumento del precio de las rentas para todos los rubros agropecuarios a excepción de la renta forestal que disminuyó su precio un 12% frente al año 2020. Los precios medios de las rentas ganaderas, agrícola-ganaderas y las agrícolas (secano) fueron de US$ 71, US$ 153 y US$ 324 por hectárea y por año respectivamente. Estos rubros acumularon casi 804 mil hectáreas por un monto de US$ 108 millones, representando el 89% del monto total transado en el periodo.
En comparación con el año 2020, aumentó el área arrendada para los destinos: ganadero-arrocero, forestal, arrocero, lechero-ganadero y agrícola-ganadero. Por su relevancia, los campos para ganadería involucraron el 55% de la superficie para el año – encontrando una disminución de 11% en referencia al ejercicio anterior – con un valor medio de US$ 71 por hectárea, equivalente a un 5% más que los promedios registrados en dicho ejercicio.