Los futuros de soja cerraron la semana pasada con pérdidas, presionados por el deterioro en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China, que vuelve a poner en riesgo las ventas del grano estadounidense en la zafra 2025/2026.
El contrato noviembre bajó US$ 5,69 y quedó en US$ 369,9 por tonelada, mientras que el contrato julio 2026 retrocedió US$ 5 para cerrar en US$ 391,15 por tonelada.
La caída se explica por un nuevo capítulo en la guerra comercial entre ambas potencias, que esta vez tuvo como detonante las restricciones impuestas por China a la exportación de tierras raras, materiales estratégicos para la industria tecnológica y militar. Pekín anunció que los exportadores deberán tramitar licencias especiales para vender estos insumos, considerados críticos en la fabricación de chips, baterías y equipamiento armamentístico.
El movimiento fue interpretado como una respuesta directa a Estados Unidos, y rápidamente escaló el conflicto. China confirmó además que aumentará las tasas portuarias para los buques vinculados con Estados Unidos que arriben a sus puertos a partir del próximo martes, en represalia por una medida similar adoptada por Washington el pasado 17 de abril, que también entrará en vigor ese día contra barcos con bandera o construcción china.
La respuesta de Donald Trump no se hizo esperar. En un extenso comunicado publicado en su red Truth Social, el mandatario calificó la medida china como “una acción extremadamente hostil hacia el mundo”, y anunció que Estados Unidos impondrá un arancel del 100% a los productos chinos a partir del 1° de noviembre de 2025, “por encima de cualquier tarifa actualmente vigente”.
Trump también adelantó que, en la misma fecha, Washington aplicará controles a las exportaciones estadounidenses de software y tecnología crítica, en lo que definió como una contramedida directa frente a los controles chinos. “China ha tomado una posición sin precedentes…, esto afecta a todos los países sin excepción”, escribió el presidente estadounidense, señalando que las decisiones de Pekín constituyen “una desgracia moral en el comercio internacional”.
La escalada de declaraciones se produce además luego de que Trump cancelara la reunión prevista con el presidente Xi Jinping en el marco de la próxima cumbre de APEC en Corea del Sur, eliminando por ahora la posibilidad de reabrir el diálogo sobre comercio agrícola.
El Parlamento Europeo votó a favor de una nueva legislación que prohíbe el uso de términos asociados a la carne —como filete, salchicha, carne picada o hamburguesa— en etiquetas de productos de origen vegetal o cultivados en laboratorio.
La medida, que forma parte de una propuesta más amplia destinada a “proteger a los agricultores europeos”, fue aprobada con 355 votos a favor, 247 en contra y 30 abstenciones. El proyecto introduce además una nueva definición de carne como “partes comestibles de animales”, reservando el uso de expresiones “similares a la carne” exclusivamente para productos de origen animal. La norma también incluye en la lista de uso exclusivo descripciones como “yema” y “clara de huevo”.
La decisión se inspira en precedentes aplicados en el ámbito lácteo, donde la legislación europea define a la leche, manteca, nata, yogur y queso como “productos secretados por las glándulas mamarias”. Esa definición llevó a que alternativas vegetales se denominen “bebidas de avena” o “bebidas de almendra”, en lugar de “leche de avena” o “leche de almendras”.
Una iniciativa similar sobre la denominación de productos cárnicos había sido rechazada en 2020, pero el nuevo Parlamento Europeo retomó el debate y logró aprobarla.
Desde la Comisión de Agricultura del Parlamento, promotora del proyecto, se argumentó que los consumidores “están confundidos por la situación actual” y que esa confusión perjudica a los productores tradicionales. “Los consumidores estarán mejor informados sobre lo que compran”, afirmó un legislador del partido proagricultura BBB. “Y es justo que se valore la habilidad de nuestros agricultores y carniceros”.
Sin embargo, otras voces cuestionaron la decisión. El diputado neerlandés Dirk Gotink calificó la medida como “una pérdida de tiempo”, señalando que “Europa se enfrenta a muchas crisis, y el Parlamento quiere normas para las hamburguesas vegetarianas”.
Por su parte, la eurodiputada Anna Strolenberg consideró que el voto reflejó la presión del “lobby pro carne”, que “teme que las empresas alimentarias innovadoras lo superen”. Añadió que “Europa debería apoyar al sector sostenible en lugar de sobrecargarlo con costes adicionales de renovación de marca y marketing”.
La medida aún no es definitiva. El proyecto de ley deberá ser discutido con la Comisión Europea y con los Estados miembros antes de su eventual entrada en vigor. Si alguno de estos actores no lo respalda, la prohibición no se implementará.
Hoy “a las 6 de la mañana recibimos la información de la oficina que tenemos en Europa” de que la norma sobre la certificación de productos libres de deforestación, “que hasta ayer iba a tener un retraso de un año más”, ahora “no va a pasar”, ya que “el 1° de enero de 2026” entrará en vigencia, afirmó el gerente de Estrategia de Minerva Foods, Alex Lópes, en el marco de la 11ª edición de ADP Zone, realizada el jueves 9 de octubre en Dolores, Soriano.
Lópes sostuvo que Uruguay es el país que “no tendrá problemas” de deforestación ni de medio ambiente para mantener las exportaciones de carne y otros productos a la Unión Europea.
Otro tema destacado por el gerente de Estrategia de Minerva fue el nivel de “la faena de vientres en Brasil”, que se viene incrementando desde 2023, lo que impactará en la oferta de carne brasileña en 2026 o 2027, algo que también sucedió en Estados Unidos.
“Estamos cerrando de forma muy fuerte la fábrica de producción ganadera”, lo que incide en la oferta exportable de carne y generará oportunidades para otros países exportadores, indicó.
Lópes advirtió que ese mismo problema se registra en Australia, donde está “muy fuerte” la faena de hembras, comprometiendo la producción.
Sobre los precios del ganado en el mercado uruguayo, específicamente el valor del novillo, Lópes señaló que lleva “cinco trimestres consecutivos en alza” y actualmente es “el precio más alto de Sudamérica, incluso por encima de Australia”, sostuvo.
Para el ejecutivo de Minerva, el nivel de precios “en algún momento corregirá y arbitrará”, y alertó que eso “va a ocurrir” y “debe tenerse en cuenta”.
“La carinata va a abastecer un mercado específico europeo que es para la producción de combustibles sostenibles para la aviación, y como requisito, esa demanda necesita que sean cultivos no aptos para consumo humano, entonces manejar dos tipos de granos como la canola para consumo humano y la carinata no apta para consumo humano representa un desafío logístico enorme”, dijo el responsable de negocios de granos de Cargill, Joaquín Basso, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que eso requiere “trabajar muchísimo en la segregación, con plantas diferentes, en un lugar se recibe una cosa, en otro lugar otra”, y con “un volumen proyectado a nivel de cultivo súper interesante”.
“Sobre la base de casi 35.000 hectáreas que tenemos este año, nuestra expectativa es sacar un Panamax full uruguayo”, Nueva Palmira-Montevideo”, lo que supone “alrededor de 1.800 kilos por hectárea” de rinde, estimó.
Hoy la carinata presenta para el productor local “el mejor negocio a nivel de margen bruto de los cultivos” de invierno, del orden de los “US$ 300 a US$ 350”. Es “muy factible” que el año próximo se pueda “duplicar” el área de siembra de carinata respecto a este año, proyectó.
A la vez, Basso informó que Cargill lanzó un plan piloto para el cultivo de girasol, con referencias de precios similares a la que existen en el mercado, se apunta a 3.000 hectáreas y el destino final será una planta de la compañía en Brasil.
La producción de cebada cervecera en Uruguay es mucho más que un eslabón en la cadena productiva: es una historia compartida de esfuerzo, compromiso y trabajo colectivo. Cada campaña representa un nuevo desafío, y detrás de cada grano hay productores que apuestan a la calidad, al crecimiento y al orgullo de lo que nace de nuestra tierra.
Con ese espíritu, Ambev Uruguay invita a participar de la Jornada de Campo 2025, bajo el lema “El campo que sembramos, la pasión que cosechamos”, que se realizará el jueves 23 de octubre a las 8:30 horas en el Campo Experimental de Servag, sobre Ruta 21 (Mercedes).
Este encuentro será un espacio para compartir experiencias, aprendizajes y perspectivas sobre la producción de cebada cervecera, con la presencia de técnicos y referentes del sector. Además, contará con unacharla especial, diferente y disruptiva, que propone unir dos mundos muy nuestros: el agro y el fútbol.
Dos universos que, aunque parezcan distintos, comparten los mismos valores: esfuerzo, trabajo en equipo, constancia y pasión por lo que se hace. Porque tanto en el campo como en la cancha, los desafíos se enfrentan con compromiso y los logros se celebran en conjunto.
“El objetivo es darle un giro al formato tradicional, además de conversar sobre calidad e investigación y desarrollo, ofrecer un espacio distinto, donde el productor pueda verse reflejado en historias de superación, compromiso y orgullo colectivo”, señalaron desde Ambev.
Además de la propuesta inspiracional, los asistentes podrán recorrer las parcelas, conocer resultados de la campaña y compartir un intercambio técnico con especialistas. Como cada año, la Jornada de Campo será también una oportunidad para fortalecer vínculos y seguir construyendo futuro desde la semilla hasta la mesa.
El precio de la urea en el mercado uruguayo “demoró un poco” en bajar, como ocurrió a nivel internacional, porque había “mucha posición tomada” y “ahora se está empezando a ver esa baja en las cotizaciones”, dijo el responsable de Macrofertil-LDC, Ignacio Moreira, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que además hubo algunos “problemas de disponibilidad” de urea, lo que “hacía que los precios locales no replicaran” la reducción de valores en el exterior.
La urea para verano ya está en baja, si bien hay cierta “alerta de rebote” en los precios por una nueva licitación de India, pero actualmente el precio en la plaza local es de “US$ 570 a US$ 580” por tonelada, indicó Moreira, en el marco del Día LDC realizado en Soriano.
Señaló que en el caso del fósforo el precio está “bastante estable” en el mercado uruguayo, mientras en el exterior “viene bajando”, lo que “puede afectar la disponibilidad” por esa disminución del valor.
Macrofertil comercializa algo más de 600.000 toneladas de fertilizantes entre Argentina, Uruguay y Paraguay, y si bien Uruguay es el que ocupa el “menor” volumen, igualmente “permite llegar a las ventajas de precio, disponibilidad y logística”, destacó.
En lo que va de 2025 la empresa “ha comercializado unas 100.000 toneladas y se cumplieron las expectativas. El objetivo es seguir creciendo”, resaltó.
El sistema productivo del establecimiento La Trinidad comprende un “ciclo completo abierto” de cría de ganado Aberdeen Angus colorado, comentó el responsable del predio, Martín Fernández, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En ese establecimiento, ubicado en el departamento de Lavalleja, se realizó el martes 7 de octubre la jornada de pasturas de la empresa Procampo, denominada “Resultados desde la raíz. Diseñando sistemas forrajeros que perduran”.
Fernández dijo que los novillos “se terminan en pasturas, se llevan hasta los 500 kilos y no se engordan en corral”. Para alcanzar ese peso los animales están unos dos años, como “máximo dos años y dos meses”, y “todos se van antes de fin de año”, indicó.
Señaló que “los terneros se destetan sobre fines de abril”, y este año al 30 de junio “la ternerada estaba con 250 kilos” en promedio.
El establecimiento comprende algo más de 3.000 hectáreas, donde había chacras de arroz; ahora se siembra soja para hacer verdeos y praderas destinadas a la ganadería. “No hay mejor pradera que la realizada atrás de un rastrojo de soja”, dijo el productor.
Acotó que también se compran terneros o terneras para invernada y vacas de invernada. El volumen de producción de carne de La Trinidad es de unos “170 kilos por hectárea”.