“No vi una China que esté retrocediendo o que tenga problemas económicos, y en algunas zonas productivas encontré mucho maíz en grandes extensiones”, a diferencia de lo que había en 2011, cuando una familia china vivía con lo que tenía en la unidad económica, donde cultivaba hileras de maíz, soja y huertas, dijo el director de Nóvitas, Diego de la Puente, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
“Distinto es lo que hay en la zona sur”, donde persisten las “pequeñas” explotaciones productivas, comparó. De la Puente participó de una visita junto a empresarios argentinos y uruguayos al gigante asiático.
Entre otras cosas que le sorprendieron, De la Puente indicó que la responsable de una empresa de robótica, que antes tenía muchos empleados y ahora “hay robots que arman robots”, le advirtió que “China no espera”. “Los trenes de alta velocidad alcanzan velocidades de 400 kilómetros por hora” y entonces “hay que reconvertirse” para adecuarse a los cambios, sostuvo.
Respecto a otros temas, el director de Nóvitas dijo que, en una guerra comercial entre Estados Unidos (EEUU) y China, es el país asiático el que está “más preparado” en cuanto al abastecimiento de productos y a “no depender tanto” de algunos países.
Los productores estadounidenses le están reclamando al gobierno de Donald Trump por el apoyo financiero otorgado a Argentina, considerando que los chinos le compran soja al país sudamericano, comentó.
Y respecto al reciente acuerdo entre EEUU y Argentina, De la Puente consideró que la administración Trump está “soltándole la mano a Europa” y se acerca más a Sudamérica, lo que comercialmente sería “bastante prudente”.
“Hay una intención de llegar a un Tratado de Libre Comercio” o de que los argentinos no precisen visa para viajar a EEUU, pero habrá que esperar que pasen las próximas elecciones de octubre en Argentina, planteó.
La primavera comenzó con una mejora generalizada en la disponibilidad y calidad del forraje en los campos uruguayos, marcando el mejor inicio de estación de los últimos cinco años, según el relevamiento de setiembre-octubre del Plan Agropecuario.
Las tasas de crecimiento de las pasturas naturales ya superan el consumo de los animales, y el porcentaje de productores con disponibilidades superiores a 5 centímetros de altura de campo aumentó de 33% a 57% respecto a agosto. En contraste, las situaciones críticas —por debajo de 3 centímetros— se redujeron a apenas 3% de los casos.
La calidad también mejoró de forma notoria: 19% de los productores calificó el forraje disponible como de muy buena calidad y 78% lo consideró de buena a moderada.
El estado de las pasturas sembradas y de los mejoramientos extensivos también muestra avances. El 39% de los productores reporta tener praderas permanentes y, dentro de ese grupo, 9 de cada 10 señalan un estado bueno o muy bueno. En verdeos de invierno, presentes en 44% de los establecimientos, 7 de cada 10 productores también informan una condición favorable.
En el caso de los mejoramientos extensivos, que alcanzan al 54% de los encuestados, 8 de cada 10 reportan buen estado general. Además, 3 de cada 10 productores prevé sembrar cultivos de verano, lo que refuerza la intención de capitalizar las buenas condiciones forrajeras.
La primavera 2025 es la de mejor inicio desde que la Red de Información Nacional Ganadera (RING) está operativa, en setiembre y octubre fue respondida por 339 productores.
La primavera es una estación clave para la ganadería pues en la misma se “juega” buena parte del resultado productivo de todo el año. Desde el Plan Agropecuario se insiste en la gestión del pasto, “pensando en la presente primavera y también en el verano próximo”.
En la semana del 5 al 11 de octubre de 2025, Uruguay exportó 2.322 toneladas de carne vacuna en peso canal (pc), a un precio promedio de US$ 4.789 por tonelada, lo que generó ingresos por US$ 11,12 millones, según los datos preliminares del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
El indicador móvil de 30 días se ubicó en 34.272 toneladas, con un valor medio de US$ 5.087 por tonelada y ventas por US$ 174,4 millones, mostrando firmeza en los precios de exportación y continuidad en el buen desempeño del negocio externo.
En el acumulado anual al 11 de octubre, Uruguay colocó 410.678 toneladas (pc), un 6,5% más que en igual período de 2024. Los ingresos totalizaron US$ 2.030,8 millones, con un incremento interanual de 27,6%. El precio promedio de exportación se ubicó en US$ 4.945 por tonelada, un 19,9% superior al promedio del año pasado.
China se mantuvo como principal mercado, con 149.070 toneladas (+1,7%) y US$ 728,6 millones (+17%), a un precio promedio de US$ 4.888 por tonelada.
En segundo lugar, Estados Unidos consolidó su participación dentro del bloque USMCA, con 136.765 toneladas (+15,4%) y US$ 729,3 millones (+36,4%), a un precio promedio de US$ 5.332 por tonelada.
La Unión Europea (UE-27) continúa mostrando un notorio crecimiento, con 54.596 toneladas (+45,7%) y US$ 464,8 millones (+60,1%), a un precio promedio de US$ 8.515 por tonelada, el más alto entre los principales destinos.
El Reino Unido, con 7.155 toneladas (+74%) y US$ 44,8 millones (+63%), registró un precio promedio de US$ 6.263 por tonelada, y también exhibió un desempeño destacado.
Por su parte, Israel redujo su demanda, con 13.179 toneladas (-34,4%) y US$ 85,2 millones (-13,2%), aunque el precio promedio subió a US$ 6.465 por tonelada.
Japón importó 6.558 toneladas (-20,2%) por US$ 50,8 millones (-7,2%), con un precio medio de US$ 7.745 por tonelada.
Frente a la semana anterior (del 28 de setiembre al 4 de octubre), las exportaciones de carne vacuna cayeron 53% en volumen (de 4.922 a 2.322 toneladas) y 55% en ingresos (de US$ 25,03 millones a US$ 11,12 millones). El precio promedio también retrocedió 5,8%, pasando de US$ 5.085 a US$ 4.789 por tonelada.
La siembra de maíz de primera “ya está culminada”, salvo algún área menor, y “se viene manteniendo la fecha de siembra desde la mitad de septiembre hasta la mitad de octubre”, con “muy buenas implantaciones”, dijo el responsable del área de Desarrollo de Yalfin, Pablo Leiva, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que las heladas de las últimas semanas “impactaron en casos muy puntuales”, y algunos cultivos presentan un “verde pálido” debido a la combinación del “frío con la fitotoxicidad” de herbicidas preemergentes.
Por otra parte, hubo un “pequeño aumento” en el área de siembra de maíz de primera en esta zafra en el caso de los cultivos bajo riego; mientras que “el norte siempre fue más de segunda” y “la tendencia es que haya más área de maíz de segunda” respecto a la zafra anterior, sostuvo.
En cuanto al girasol, Leiva señaló que la siembra “viene bien, con un avance del 35% del área total”, principalmente en Paysandú y Salto, y en el sur viene “más lento”.
La siembra de ese cultivo de primera comenzó a fines de septiembre en el norte, y en octubre se sembró en el resto, considerando un área total de “entre 25.000 y 30.000 hectáreas”, dijo el técnico de Yalfin.
En la semana cerrada el 11 de octubre de 2025, la faena de ganado vacuno en Estados Unidos totalizó unas 614.000 cabezas, según los datos preliminares del USDA, lo que implica un leve incremento de 0,8% respecto a la semana anterior y una baja de 3,9% frente al mismo período de 2024.
En el acumulado del año, la actividad industrial se mantiene 2,6% por debajo del nivel registrado a igual fecha del año pasado, según el USDA.
El precio del novillo terminado (Fed Steer) en las “Cinco Áreas” registró una leve mejora semanal, con un promedio ponderado de US$ 4,57/kg en pie (207,25 US$/cwt Live FOB) y US$ 7,21/kg carcasa (327,09 US$/cwt Dressed Delivered).
Ambos valores se mantienen sobre los niveles del mes anterior y confirman la firmeza del mercado, impulsado por la menor oferta de ganado terminado y la estabilidad en los márgenes de los frigoríficos.
El Partido Comunista de China se reunirá este mes para delinear una visión a cinco años que priorizará la manufactura de alta tecnología como eje de modernización industrial y consolidación del poder global del país, en un contexto de creciente rivalidad con Estados Unidos.
La sesión plenaria, prevista entre el 20 y el 23 de octubre, también podría anunciar medidas para estimular el consumo de los hogares y corregir los desequilibrios estructurales entre oferta y demanda, que amenazan el crecimiento a largo plazo de la segunda economía más grande del mundo.
Según analistas citados por Reuters, el desafío de Beijing será equilibrar dos objetivos que históricamente apuntan en direcciones opuestas: sostener el impulso manufacturero —canalizando recursos estatales hacia los productores— y fortalecer el consumo interno, lo que implicaría redirigir fondos hacia los hogares y limitar el gasto en empresas e infraestructura.
Durante la última década, el crecimiento chino se apoyó en la expansión industrial más que en la demanda interna, lo que derivó en presiones deflacionarias y un aumento de la deuda. La escalada de tensiones con Estados Unidos, acentuada por las recientes amenazas del presidente Donald Trump de aplicar aranceles de tres dígitos, complica aún más la posibilidad de un viraje hacia políticas de estímulo al consumo.
De acuerdo con Chen Bo, investigador del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur, el plan quinquenal 2026–2030 “definitivamente volverá a enfatizar el apoyo a la investigación de alta tecnología y al desarrollo industrial”, dado que “la manufactura sigue siendo una prioridad absoluta” para el poder económico de China.
En la misma línea, el presidente Xi Jinping ha subrayado que la revolución tecnológica y la competencia entre grandes potencias “están cada vez más entrelazadas”, instando a mantener una posición estratégica superior en la carrera tecnológica global.
China ya lidera industrias como los vehículos eléctricos, la energía solar y la eólica, y mantiene control sobre la producción y exportación de tierras raras, un insumo crítico en la transición energética mundial. Solo sectores de alta gama, como la aeronáutica y los semiconductores avanzados, continúan dependiendo de cadenas de suministro externas.
Sin embargo, el impulso a la producción convive con promesas aún incumplidas de fortalecer el consumo. Pese a los compromisos de los planes anteriores, los hogares chinos mantienen una elevada tasa de ahorro, afectada por la crisis inmobiliaria y la pérdida de confianza tras las duras restricciones sanitarias de la pandemia.
Beijing ha avanzado en algunas medidas de bienestar —como subsidios a bienes de consumo, apoyos al cuidado infantil y aumentos de pensiones—, pero los analistas coinciden en que el margen fiscal es limitado. Los presupuestos ajustados de los gobiernos locales y el reducido tamaño del sistema de seguridad social condicionan cualquier reforma de fondo.
Según Dan Wang, directora para China del Grupo Eurasia, el nuevo plan podría “centrarse más en el sustento de las personas”, incluyendo mejoras en salud y mayor apoyo a los grupos de bajos ingresos, aunque no implicará un cambio de paradigma. “En un país típicamente marxista, todo sigue girando en torno a la producción”, concluyó.
Fuente: Reuters (Singapur y Pekín, 15 de octubre de 2025).
Australia cerró 2024 con un desempeño histórico de su cadena cárnica. Según el último informe de Meat & Livestock Australia (MLA), el valor de las exportaciones de carne roja y ganado creció 3,2% interanual hasta US$ 19.500 millones, con récords de producción y mayores participaciones en los principales mercados. El país se mantuvo como mayor exportador mundial de carne ovina y caprina, y segundo en carne vacuna, detrás de Brasil.
En carne vacuna, los embarques alcanzaron 1,34 millones de toneladas (SWT), 24% por encima de 2023, acompañando la recomposición de oferta y la fuerte demanda en destinos clave.
En carne ovina, las ventas externas de cordero sumaron 359.299 toneladas (SWT), el mayor registro histórico y 10% más interanual, mientras que la carne de oveja (mutton) totalizó 255.090 toneladas (SWT), con un salto de 21,6%. La carne caprina también marcó un avance destacado: 51.489 toneladas (SWT), 51,9% arriba del año previo.
El negocio de animales en pie mostró una dinámica mixta. Se exportaron 766.044 cabezas de ganado vacuno (+13% interanual) y 433.078 ovinos (-33%). Indonesia siguió como principal destino del ganado vacuno en pie, con 70% del volumen, seguida por Vietnam (16%) y China (7%).
En ovinos vivos se produjo un cambio relevante: Jordania pasó a liderar con 30% de los envíos, desplazando a Kuwait tras una caída de 58% por restricciones de disponibilidad de buques.
Puertas adentro, Australia continúa entre los mayores consumidores per cápita de carne roja: 22,4 kg/año de carne vacuna y 7 kg/año de carne ovina por persona, muy por encima de los promedios mundiales (6,0 kg y 1,4 kg, respectivamente). De acuerdo con encuestas de MLA, el 92% de los hogares compró carne vacuna y el 72% adquirió cordero durante 2024.
En términos económicos, la cadena de carne roja y ganado facturó US$ 77.100 millones entre 2023 y 2024, equivalente al 1,5% de la facturación de las industrias clave del país. Aun con una baja interanual de 10,3% por presión de precios y mayor oferta, el eslabón industrial mostró fortaleza con un aumento de 5,4% en su facturación.
La estructura de ingresos del complejo se repartió entre producción (45,8%), procesamiento (35,4%) y comercio mayorista/minorista (18,8%). El empleo total asociado alcanzó a 462.272 personas, de las cuales 197.512 se desempeñan de forma directa en la industria y 264.760 en actividades vinculadas.
Para MLA, el salto exportador y productivo de 2024 refleja la resiliencia de la cadena frente a condiciones estacionales desafiantes y la capacidad del sector para sostener la competitividad con foco en calidad, bioseguridad, apertura de mercados y respuesta a nuevas demandas —incluida la agenda de sostenibilidad y emisiones— en Estados Unidos, China, Indonesia, Perú, Malasia, Vietnam y otros destinos.