El objetivo de la presentación titulada “La dimensión económica de la agricultura y el ambiente” fue responder a la dinámica que tiene la producción agrícola en “el cuidado y el manejo del suelo”, pero “mirando desde una perspectiva económica y no agronómica”, dijo el docente de la Facultad de Agronomía, Federico García, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
García, quien fue el expositor del citado trabajo en el 7° Simposio Nacional de Agricultura, realizado en Paysandú, señaló que “el sistema agrícola está teniendo más soja de la que debería”.
“Si los agricultores tuvieran la oportunidad de pensar en los beneficios a lo largo del tiempo y no solamente en una zafra en particular, y pudieran incorporar los beneficios de rotar con otros cultivos y con praderas, los impactos serían muy importantes”, sostuvo.
Enfatizó que la idea fue “levantar el alertar” respecto a que “el sector tal vez esté un poco por fuera de lo que intemporalmente sería óptimo, en el sentido de proporción soja y el resto de los cultivos y las praderas”.
Hay una “hipótesis” basada en “la relación de los productores con la tierra”, considerando que “muchas veces trabajan sobre tierras arrendadas y los contratos son de corto plazo”, dijo.
García añadió que “entonces los beneficios potenciales de tener suelos más saludables y con mejor calidad no lo pueden explotar ellos, y entonces aprovechan todo el potencial que tienen para extraer en el corto plazo en detrimento de rindes futuros”.
García es ingeniero agrónomo y cuenta con un doctorado en Economía Agrícola por la Universidad de Nebraska-Lincoln, Estados Unidos.
En el lanzamiento de la campaña 2025/26 de soja, la compañía Cofco anunció inversiones significativas en Uruguay por un monto total de unos US$ 16 millones, distribuidos en US$ 14 para el acopio de granos en Nueva Palmira y US$ 2 millones en Mercedes para el negocio de los fertilizantes.
En ese marco se describió lo sucedido en la zafra 2024/2025 donde Uruguay exportará un volumen récord de 3,7 millones de toneladas de soja: en mayo se embarcaron 460.000 toneladas, en junio 770.000, en julio 510.000 toneladas, en agosto 830.000 toneladas, en setiembre 476.000 toneladas y en octubre 300.000 toneladas.
“Cofco registró una participación del 25,7%” del total de soja exportada y en este ciclo salieron “12 barcos con el grano 100% uruguayo”, señaló el jefe de la mesa de trading de la compañía para la región, Charly Fuentes Rocha, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó además la “calidad” de la oleaginosa uruguaya en la zafra 2024/2025, con los siguientes indicadores: 13,3% de humedad en promedio, 1,9% de grano dañado, 33% de proteína y 19,1% de aceite.
En tanto que el responsable de fertilizantes de Cofco en Uruguay, Joaquín Licos, adelantó algunas “novedades” en este rubro para el mercado local.
“Estamos sumando productos a la paleta de fertilizantes de la empresa, específicamente el año próximo con el producto denominado Supertop, que básicamente es un fosforado con 40 unidades de fósforo, 10 unidades de azufre y una cantidad importante de calcio, alrededor de 19%, comentó.
Consideró que con estos productos se contribuye a “combatir los altos costos estructurales” de Uruguay, porque estos “fertilizantes con unidades de fósforo altas tienen un impacto a favor de un menor costo de flete”.
Licos indicó que Cofco prevé para este año superar las 60.000 toneladas de fertilizantes comercializadas, lo que representa una participación del 6% en el mercado uruguayo.
La soja cerró con pérdidas en el mercado de Chicago, la posición enero culminó en US$ 412,08 y el contrato julio en US$ 417,14 por tonelada, afectada por una toma de ganancias de los inversores luego de que en la jornada previa los precios alcanzaran su nivel más alto en 16 meses. La corrección coincidió con un incremento en el volumen de ventas en el mercado físico estadounidense, lo que contribuyó a moderar la demanda interna, en momentos en que la cosecha avanzó sobre el 91% del área apta, según el promedio de las estimaciones privadas.
En el plano comercial, los operadores esperan una mayor presencia de China en el mercado, dado que, de no concretarse nuevos embarques, será difícil cumplir con el anuncio hecho por la Casa Blanca de vender 12 millones de toneladas de soja en 2025. Esta situación se produce mientras la oferta de Brasil —ya reducida en volumen físico— volvió a ganar atractivo en los precios internacionales. Según informó Reuters, compradores chinos adquirieron 10 cargamentos de soja brasileña para embarques en diciembre (zafra 2024/2025) y otros 10 para el período marzo-julio (grano 2025/2026).
Ante la falta de definiciones por parte de Pekín sobre los volúmenes anunciados por Washington, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, buscó mostrar avances y escribió en su cuenta de X: “Tras el histórico acuerdo comercial del presidente Trump con China, ¡otros países hacen cola para comprar soja estadounidense! Hoy, las tres principales empresas procesadoras de soja de Bangladesh acordaron comprar mil millones de dólares en soja estadounidense durante el próximo año. ¡Eso representa tres veces más soja de la que Bangladesh compró en 2024!”. Según estimaciones del USDA, Bangladesh importaría en el ciclo 2025/2026 unas 2,40 millones de toneladas de soja.
De cara al próximo informe mensual del USDA, previsto para el viernes 14 de noviembre, la firma StoneX redujo su proyección de rendimiento promedio de 3.625 a 3.605 kg/ha, y ajustó la estimación de cosecha de 117,74 a 117,11 millones de toneladas (Mt). Aun así, ambas cifras se mantienen por encima de las publicadas por el USDA en septiembre (3.598 kg/ha y 117,05 Mt).
En Brasil, la Conab informó que la siembra de soja avanzó sobre el 47,1% del área prevista, frente al 34,4% de la semana anterior, el 53,3% del mismo momento de 2024 y el 54,7% promedio de los últimos cinco años.
Por su parte, la Comisión Europea reportó que la Unión Europea importó 3,81 millones de toneladas (Mt) de soja en lo que va del ciclo comercial 2025/2026 (iniciado el 1º de julio), un 17% menos que las 4,59 Mt registradas en igual período del año pasado. Las compras de harina de soja sumaron 6,11 Mt, levemente por debajo de las 6,24 Mt del ciclo anterior.
Durante el primer semestre de 2025 se realizaron 676 operaciones de compraventa de tierras agropecuarias de 10 hectáreas o más, según el informe de la Serie “Precio de la Tierra” elaborado por la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del MGAP.
El número de transacciones fue 9% menor al registrado en igual período del año anterior, mientras que la superficie total operada superó las 111.000 hectáreas, lo que significó una caída del 39% frente al primer semestre de 2024.
Pese a ese menor dinamismo, el monto total transado alcanzó los US$ 452,6 millones, con un precio promedio de US$ 4.070 por hectárea, lo que implicó un aumento de 4,1% respecto al semestre previo.
Evolución trimestral y destino productivo
En la comparación entre trimestres, la DIEA indicó que el segundo trimestre del año mostró un repunte, con un 19% más de operaciones y un incremento del 89% en la superficie vendida frente al primero.
En cuanto a las transacciones de más de 1.000 hectáreas, la distribución por destino potencial fue de 36% para campos agrícola-ganaderos, 25% ganaderos, 25% forestales, y el resto para otros usos.
Distribución geográfica y precios por departamento
El 35% de la superficie vendida (unas 39.000 hectáreas) se concentró en Durazno, Paysandú y Treinta y Tres, que en conjunto representaron 31% del monto total transado, con casi US$ 140 millones.
Los precios promedio por hectárea en esos departamentos fueron de US$ 4.303 en Durazno, US$ 2.856 en Paysandú y US$ 3.496 en Treinta y Tres.
En el otro extremo, los departamentos de mayor productividad agrícola —Colonia, Soriano y San José— registraron los valores más altos, con US$ 10.337, US$ 8.696 y US$ 7.335 por hectárea, respectivamente.
Por el contrario, Artigas tuvo el precio medio más bajo del semestre, con US$ 1.910/ha, seguido de Tacuarembó, con US$ 2.360/ha.
Las exportaciones australianas de carne vacuna volvieron a registrar niveles casi récord en octubre, con 139.286 toneladas enviadas, según datos del Departamento de Agricultura, Pesca y Silvicultura (DAFF). El volumen fue 7% superior al de octubre de 2024 y apenas inferior al máximo histórico alcanzado en julio, cuando se exportaron 150.000 toneladas.
Con esos registros, Australia podría cerrar 2025 con cerca de 1,45 millones de toneladas exportadas, superando con holgura el récord previo de 1,34 millones alcanzado en 2024. Hasta el 31 de octubre, los embarques acumulados del año sumaban 1,266 millones de toneladas, impulsados por la fuerte demanda de Estados Unidos, donde la producción local cayó a mínimos de siete décadas por la sequía, según informó Beef Central.
El mercado estadounidense continúa siendo el principal destino de la carne australiana, con 41.572 toneladas exportadas en octubre, y 370.365 toneladas en el acumulado anual (+17% interanual). Los analistas prevén que en 2025 se superen fácilmente las 400.000 toneladas, un hito solo visto una vez en la historia.
La menor oferta de carne en EEUU y los altos precios de la carne vacuna en ese país están favoreciendo los flujos de importación. Además, Australia se beneficia de las restricciones arancelarias impuestas por Washington a Brasil (que enfrenta tasas combinadas cercanas al 75%) y de las dificultades comerciales de más de 400 plantas estadounidenses aún sin licencia vigente para exportar a China.
El mercado japonés fue el de mayor crecimiento mensual, con 26.883 toneladas importadas en octubre, 18% más que en septiembre y en igual proporción respecto al año anterior. En los diez primeros meses del año, Japón acumula 209.869 toneladas, muy cerca del registro de 2024, acotó Beef Central.
China ocupa el tercer lugar, con 20.258 toneladas en octubre, casi 20% más que un año atrás. En el acumulado anual, las compras chinas suman 223.506 toneladas, un aumento interanual de 46%, favorecido por los problemas de acceso de proveedores estadounidenses.
Para la colza canola este año “el mercado que está pronto”, sólo “falta que madure, es el de China donde había cierto interés”, dijo el titular de la Dirección de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agustín Giudice, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que en el caso de la apertura de mercados “desde el punto de vista sanitario y de inocuidad, el gobierno chino está pidiendo una auditoría”, luego de hacer los análisis de riesgo y armar el protocolo a cumplir.
Como “quedan algunos temas” pendientes vinculados a la “Phoma (enfermedad fúngica) en colza, “se postergó la auditoría para 2026”.
En tanto que las “harinas de colza y de soja” ya cuentan con la habilitación china para su exportación desde Uruguay, si bien un “trámite” entre privados de “registro de empresas exportadoras” en un organismo de China, aclaró.
Respecto al interés de China por trigo en la región, el jerarca sostuvo que el cereal uruguayo “no está habilitado” para la exportación al mercado chino, pero el MGAP solicitó a China los requisitos sanitarios y no fueron enviados. Eso “significa que el interés del gobierno chino puede estar relativizado”, acotó.
Sobre la exportación de girasol, Giudice señaló que hay mercados habilitados: Argentina, Brasil, México, Estados Unidos y Canadá.
A la “Unión Europea se le hicieron consultas” para la “actualización” de algunos temas y se “esperan las respuestas” correspondientes, dijo.
Al hacer una “mirada de mediano plazo” en cuanto a sostenibilidad, la agricultura uruguaya registró incrementos de rendimiento y cambios tecnológicos “importantes”, señaló el profesor e investigador de la Facultad de Agronomía, Oswaldo Ernst, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que al mismo tiempo se incorporó “una cantidad de insumos que antes no se usaban” en el campo y que “son riesgos que se van incorporando”.
Ernst expuso sobre el tema sostenibilidad en los sistemas productivos en el 7° Simposio Nacional de Agricultura, realizado en Paysandú.
“Mucha de la lógica de la agricultura de hace 10 años estaba en que los problemas eran del predio y se resolvían en el predio, y ahora los problemas escapan del predio y se resuelven en el predio”, advirtió.
Sobre el impacto en el ambiente, Ernst indicó que “la sociedad hoy pone mucha presión sobre esto”.
En el problema de la erosión “se dio un paso grande en la dirección correcta”, y “del 2010 al 2025 hay una serie de indicadores que mejoraron”, como el “balance de carbono” y las “estrategias de fertilización”, reconoció.
A la vez, advirtió que “otras no tanto y que no son todavía un problema”, como “la cantidad de nutrientes que se están yendo del predio y terminan en el agua”.