El Parlamento Europeo decidió este miércoles remitir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), una resolución que en los hechos paraliza el proceso de ratificación hasta que la corte comunitaria emita su dictamen sobre la compatibilidad del tratado con los acuerdos fundacionales de la UE.
La decisión fue adoptada por un margen muy ajustado: 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones. La moción aprobada plantea dudas sobre si el acuerdo, firmado el pasado fin de semana tras más de 25 años de negociaciones, respeta plenamente los tratados europeos.
Entre los principales cuestionamientos figura la validez legal del denominado “mecanismo de reequilibrio” incluido en el pacto, que algunos eurodiputados consideran potencialmente lesivo para la autonomía regulatoria de la Unión. También se pone bajo la lupa la base jurídica elegida para la aprobación del acuerdo, que habilita a que los capítulos estrictamente comerciales puedan ser ratificados sin pasar por los parlamentos nacionales de los Estados miembro.
Un proceso que podría demorarse hasta dos años
De acuerdo con los plazos habituales del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, este tipo de opiniones consultivas suelen demorar entre 18 y 24 meses, aunque el propio tribunal mantiene la potestad de acelerar el trámite si considera que existen razones de urgencia. Mientras tanto, la tramitación política del acuerdo queda en suspenso.
En la previa de la votación, distintas bancadas del Parlamento Europeo habían advertido que el resultado sería muy estrecho y alertaron sobre el riesgo de demorar la ratificación en un contexto internacional tenso. En particular, se mencionaron las amenazas arancelarias del expresidente estadounidense Donald Trump, en un escenario marcado por fricciones geopolíticas recientes entre Estados Unidos y Europa.
La reacción de Bruselas
La Comisión Europea reaccionó con rapidez y expresó su pesar por la decisión del Parlamento, al considerar que las objeciones planteadas “no están justificadas”. Según el portavoz del Ejecutivo comunitario, Olof Gill, las cuestiones señaladas ya fueron analizadas en profundidad y discutidas con los eurodiputados durante el proceso previo.
Desde Bruselas también subrayaron que no se trata de planteos novedosos, ya que mecanismos similares han sido incluidos en acuerdos comerciales anteriores, como el firmado con Chile. En ese marco, la Comisión evitó confirmar si evalúa una aplicación provisional del acuerdo antes del pronunciamiento del TJUE y remarcó que su prioridad seguirá siendo el diálogo con el Parlamento.
El Ejecutivo europeo insistió en la “vital importancia” del acuerdo con el Mercosur, tanto por su impacto económico como por su valor estratégico, al considerarlo una herramienta clave para reforzar la posición geopolítica de la Unión Europea en el escenario global.
A pocos días del inicio de una nueva edición de Agro en Punta, el director del evento, Marcelo Bascialla, destacó el crecimiento y la proyección regional que ha alcanzado la propuesta, que se desarrollará del 4 al 6 de febrero en Punta del Este.
El evento llega a su edición 2026 con una agenda más robusta, mayor participación institucional y un fuerte énfasis en la integración regional del agronegocio, explicó Bascialla en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy.
El eje conceptual del evento será el rol del agro como factor clave para el crecimiento económico de Uruguay y la región, con foco en los desafíos productivos, comerciales y estratégicos que enfrenta el sector en el actual contexto internacional.
Entre las principales novedades, se confirmó una destacada presencia de delegaciones oficiales del exterior, en particular del estado brasileño de Río Grande do Sul —con participación de autoridades vinculadas a agricultura, ambiente e innovación— y de Paraguay, que contará con un foro específico dentro de la agenda del evento.
La programación combinará foros matutinos temáticos, con foco político-institucional, innovación y tecnología, y producción sostenible, junto con una nutrida agenda de la tarde que incluirá más de 40 charlas sobre producción, mercados, servicios, geopolítica y sostenibilidad.
El objetivo es seguir posicionando a Agro en Punta como un hub regional de agronegocios, orientado al intercambio de ideas, la generación de oportunidades y la construcción de una mirada estratégica de largo plazo para el sector, destacó Bascialla.
En el primer semestre de 2025 se registraron 1.251 contratos de arrendamiento de tierras para uso agropecuario en Uruguay, lo que implicó un aumento de 3% respecto a igual período del año anterior. La superficie arrendada superó las 385.000 hectáreas, aunque mostró una caída interanual de 7%, mientras que el monto total operado alcanzó los US$ 50 millones, según los datos difundidos por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a través de la Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), en base a información de la Dirección General de Registros.
El precio promedio de los arrendamientos se ubicó en US$ 130 por hectárea y por año, lo que representó una suba de 5% frente al promedio del primer semestre de 2024. El segundo trimestre del año (abril–junio) concentró la mayor actividad, tanto en número de contratos como en superficie y valor total operado, con un precio promedio trimestral de US$ 135/ha/año, por encima del promedio general del semestre, de acuerdo con el relevamiento oficial de la DIEA.
Ganadería y agricultura concentraron el área arrendada
Por destino productivo, los contratos vinculados a ganadería, agrícola-ganadero y agricultura de secano explicaron 93% del área arrendada, sumando algo más de 358.000 hectáreas. En términos de precios, la ganadería promedió US$ 82/ha/año, la agricultura de secanoUS$ 273/ha/año, y los sistemas agrícola-ganaderosUS$ 159/ha/año. En conjunto, estos rubros concentraron 90% del monto total transado en el semestre, según el informe de arrendamientos del MGAP–DIEA.
En el caso de la lechería, durante el primer semestre de 2025 se arrendaron 3.735 hectáreas, con un precio promedio de US$ 230 por hectárea y por año, ubicándose entre los valores más altos por destino productivo, en línea con la competencia por tierras de aptitud agrícola y cercanas a los principales polos lecheros.
Dentro de los principales movimientos por rubro, el área arrendada para agricultura de secano creció 16% interanual, mientras que en arroz aumentó 8%, con una suba de 23% en el precio promedio, que pasó a US$ 216/ha/año. En contraste, la forestación redujo 3% su precio medio, aunque arrendó 64% más superficie que en igual período de 2024, de acuerdo con los datos oficiales.
Paysandú, Salto y Artigas lideraron por superficie
A nivel territorial, Paysandú, Salto y Artigas fueron los departamentos con mayor superficie arrendada, concentrando en conjunto 34% del total nacional, con más de 132.000 hectáreas y un monto que superó los US$ 12 millones. En estos departamentos predominó la ganadería, que explicó 75% del área arrendada, según el detalle departamental del informe.
En cuanto a valores, los precios medios más altos se registraron en Soriano (US$ 247/ha/año), Colonia (US$ 246) y San José (US$ 238), departamentos con fuerte presencia agrícola. En el extremo opuesto, Artigas presentó el menor valor promedio, con US$ 75/ha/año, seguido por Salto, con US$ 89.
Predominaron contratos a dos años
Por plazo, los contratos a dos años volvieron a ser los más frecuentes, con 322 operaciones, mientras que la mayor superficie arrendada (31%) correspondió a contratos de cuatro y cinco años, con algo más de 121.000 hectáreas. Los contratos de más de cinco años representaron la menor superficie, aunque con un precio promedio de US$ 146/ha/año, superior al promedio general, según el relevamiento de la DIEA.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) anunció una prórroga en los vencimientos de los aportes patronales y personales a la seguridad social correspondientes al Banco de Previsión Social (BPS), dirigida a productores agropecuarios afectados por el déficit hídrico.
La medida alcanza a los contribuyentes que desarrollen explotaciones agropecuarias totales o parciales en inmuebles ubicados en los departamentos de Lavalleja, Canelones, Colonia, Maldonado, San José, Rocha, Florida y Montevideo, y tiene como objetivo brindar mayor flexibilidad para el cumplimiento de las obligaciones en las zonas comprendidas.
Según informó el MGAP, se dispuso que los aportes correspondientes al último cuatrimestre de 2025 podrán abonarse hasta el 31 de mayo de 2026, mientras que los aportes del primer cuatrimestre de 2026 tendrán plazo hasta el 31 de julio de 2026.
La cartera aclaró que la prórroga no exime a los contribuyentes de presentar la declaración nominada dentro de los plazos establecidos. Asimismo, la medida no libera del pago de las cuotas correspondientes a convenios vigentes, las cuales deberán abonarse en los meses que correspondan.
La resolución se enmarca en las acciones anunciadas por el MGAP para atender la situación de los productores rurales en las zonas afectadas por el déficit hídrico y facilitar el cumplimiento de sus compromisos con la seguridad social.
China otorgó a Uruguay un volumen de 324.000 toneladas de carne vacuna para el año en curso, cupo que además aumentará 2% anual en los dos años siguientes. En 2025, Uruguay embarcó hacia ese destino algo más de 150.000 toneladas peso embarque, por lo que difícilmente se complete el volumen asignado en el corto plazo. En función de ese nivel de utilización, el sector exportador puede manejar los envíos sin que esté en consideración la posibilidad de alcanzar el tope del cupo.
La situación de Uruguay es muy diferente a la de países como Brasil y Australia, donde los volúmenes asignados por China resultan relativamente más ajustados. En esos casos, desde el complejo cárnico se reclama una reglamentación de la cuota que permita un uso más ordenado a lo largo del año, escenario que hoy no se replica en Uruguay.
En ese contexto, Uruguay no está evaluando avanzar en una reglamentación específica para el uso de la cuota de exportación de carne vacuna otorgada por China, informó a World Beef Report (WBR), el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola.
“No estamos manejando nada diferente respecto a las otras cuotas que tiene Uruguay”, afirmó, y agregó que “los exportadores tienen el conocimiento para usar el cupo de la mejor manera”, en referencia a la operatoria habitual del comercio exterior cárnico.
La Unión Europea (UE) se consolidó en 2025 como el tercer mayor destino de las exportaciones de bienes de Uruguay, al concentrar el 13,7% del total exportado, con ventas por US$ 1.856 millones, lo que representó un crecimiento interanual de 3,5%, según datos de Uruguay XXI incluidos en el informe Foco Exportador de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU).
En términos comerciales, la balanza de bienes con la UE fue favorable para Uruguay en 2025, con un superávit de US$ 174 millones, dado que las importaciones desde el bloque totalizaron US$ 1.682 millones. En la última década, el saldo comercial con la UE ha sido sistemáticamente positivo, con un pico de US$ 670 millones en 2018.
La estructura exportadora hacia la UE estuvo liderada por la celulosa (38%) y la carne bovina (32%), que en conjunto explicaron cerca de 70% de las ventas al bloque. En tercer lugar está el arroz con una participación del 6%, dijo María Laura Rodríguez, economista de la UEU, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y verdenews.com.uy.
También destacó el desempeño de la colza, que duplicó sus exportaciones, los subproductos cárnicos, que se multiplicaron por más de seis frente al año anterior.
Agregó que 37% de las exportaciones a la UE ingresó por Países Bajos, en gran medida por el rol del puerto de Róterdam como puerta de entrada al bloque, seguido por Italia (23%), Alemania (14%) y España (9%).
La firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea representa un hito para la inserción internacional de Uruguay, considerando que la UE es el tercer socio comercial en bienes, el segundo destino de exportaciones de servicios y el principal origen de inversión extranjera directa, acotó.
María Laura Rodríguez señaló que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa un posicionamiento estratégico de gran relevancia, tanto para el bloque como para Uruguay en particular. “Es una noticia que recorre el mundo”, afirmó, al remarcar que se trata de la convergencia entre dos mercados de peso, que concentran una porción significativa del producto y de la población mundial.
En ese sentido, sostuvo que el acuerdo “pone al Mercosur en el mapa”, lo vuelve más visible en el escenario internacional y puede despertar el interés de otros países o bloques que hasta ahora no lo tenían como referencia, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades comerciales y a un mayor flujo de inversiones.
La economista de la UEU subrayó además que el acuerdo permite corregir una desventaja competitiva que el Mercosur arrastraba frente a otros países que ya contaban con tratados comerciales con la Unión Europea.
A la vez, advirtió que el acuerdo debe entenderse como un “punto de partida”, ahora “el desafío pasa por posicionarse, darse a conocer y capitalizar efectivamente las oportunidades que se abren” a partir de esta nueva etapa.
Tras la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el bloque regional mantiene abiertas y activas varias negociaciones externas que, según el análisis de Ignacio Bartesaghi, director de la Escuela de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, no deberían quedar eclipsadas por el proceso europeo, hoy nuevamente bajo cuestionamiento institucional.
Bartesaghi señaló que una de las principales novedades es la inminente entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y Singapur, que estuvo demorado por trámites internos. Paraguay ya completó el proceso y Uruguay lo hizo recientemente, lo que habilita su aplicación bilateral. En el caso uruguayo, el acuerdo comenzará a regir el 1º de marzo, mientras que para Paraguay lo hará el 1º de febrero. “Ahí ya tenés algo que entra en vigor”, subrayó.
En paralelo, el especialista indicó que siguen pendientes trámites vinculados a otros países europeos (EFTA) que no forman parte de la Unión Europea, así como la necesidad de avanzar “cuanto antes” en la presentación del acuerdo con la UE en el Parlamento uruguayo. Ese proceso cobra relevancia adicional luego de que el Parlamento Europeo resolviera enviar el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, una decisión que en los hechos paraliza su ratificación mientras se evalúa su compatibilidad jurídica.
Bartesaghi destacó que el Mercosur mantiene negociaciones avanzadas con Emiratos Árabes Unidos, que “vienen bien”, y un relanzamiento del diálogo con Canadá, que volvió a activarse tras un período de menor dinamismo. También mencionó el interés en profundizar el acuerdo con India y los avances en Centroamérica, un proceso que ha sido impulsado especialmente por Argentina.
En cambio, fue más cauto respecto a las negociaciones que Brasil había anunciado con Indonesia y Vietnam. Según explicó, con Indonesia hubo algunos encuentros, pero sin avances sustantivos, mientras que con Vietnam “todavía no hay nada”.
En ese contexto, Bartesaghi advirtió sobre el riesgo de sobredimensionar el acuerdo con la Unión Europea y perder de vista una estrategia más amplia. “No hay que confundir el éxito del acuerdo con la Unión Europea con la necesidad de seguir peleando la flexibilización del Mercosur”, afirmó. En su visión, esa flexibilización es clave para que Uruguay pueda avanzar de forma efectiva en otros frentes comerciales.
El eje central de esa estrategia, según Bartesaghi, debería estar puesto en el Acuerdo Transpacífico. Uruguay ya fue aceptado para iniciar negociaciones con el CPTPP, pero aún resta poner en marcha los mecanismos formales para presentar las ofertas del país y someterlas a evaluación de los miembros del bloque. Se trata, recordó, de un proceso largo y complejo, como lo demuestran los casos de Costa Rica y del Reino Unido.
“El foco tiene que estar ahí”, sostuvo, al señalar que el acceso al Pacífico representa, por lejos, el mercado de mayor impacto potencial para las exportaciones uruguayas. En ese marco, mencionó además que la flexibilización del Mercosur ya se está dando “de hecho”, en un contexto donde Estados Unidos y Argentina avanzan hacia un acuerdo bilateral.
Bartesaghi agregó que Uruguay tampoco debería descartar la posibilidad de avanzar bilateralmente con China, especialmente en un escenario de visitas oficiales y oportunidades diplomáticas. “Uruguay siempre debe mostrarse abierto a la bilateralidad y eso hay que defenderlo en los discursos y en las declaraciones”, remarcó.
Finalmente, insistió en que el acuerdo con la Unión Europea no debe generar una falsa sensación de llegada. “Ojalá que no nos tiemble el pulso de que ahora, porque nos fue bien con la Unión Europea, nos olvidemos de la flexibilización, porque sin flexibilización no va a haber ingreso real hacia el Pacífico”, concluyó.