Luego de cinco ruedas consecutivas en alza, la soja cayó con fuerza este jueves en el mercado de Chicago. La posición julio perdió US$ 9,74 y cerró en US$ 386,28 por tonelada, presionada por la fuerte baja del aceite, que operó casi toda la jornada en el límite de caída permitido, a US$ 66,14 por tonelada.
Según Granar Research, esta reacción del mercado respondió a rumores que apuntaban a que el uso de biodiésel en Estados Unidos no crecería tanto como se esperaba con los nuevos mandatos de corte obligatorio.
Sin versiones oficiales, se especuló con que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) habría sugerido a la Casa Blanca un corte de biodiésel para 2026 de 4.650 millones de galones, por debajo del promedio de 5.125 millones propuesto recientemente por la industria.
Como señal negativa para los especuladores, el administrador de la EPA, Lee Zeldin, dijo ante el Congreso que los nuevos mandatos se publicarán “en los próximos meses”, sin dar una fecha precisa, lo que también fue mal recibido por los operadores, que esperaban esa definición antes del cierre de abril.
La posición julio del aceite, que venía acumulando una suba semanal del 7,72% por la expectativa de una prórroga de los beneficios fiscales hasta 2031 para los combustibles bajos en carbono, se desplomó 5,73% en el día y cerró en US$ 1.087,30 por tonelada.
Granar Research remarcó que, pese a la caída, el retroceso se produjo desde niveles de precios muy elevados. Como contracara, el valor de la harina repuntó desde niveles deprimidos: la posición julio subió US$ 4,96, hasta US$ 326,72 por tonelada.
En cuanto a fundamentos, la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas de EEUU informó que en abril se molieron 5,17 millones de toneladas (Mt) de soja, por debajo del volumen de marzo (5,295 Mt), pero superior al de abril de 2024 (4,611 Mt) y al promedio previsto por los privados (5,025 Mt). Las existencias de aceite al 30 de abril fueron de 692.636 toneladas, por encima de marzo (679.481 t) y de lo esperado (640.472 t), aunque aún por debajo del nivel de un año atrás (830.981 t).
El reporte semanal del USDA sobre exportaciones fue de neutro a levemente bajista. Para la campaña 2024/2025, las ventas fueron de 282.400 toneladas, debajo de las 376.700 toneladas del informe anterior. En cambio, para 2025/2026 se reportaron 429.900 toneladas, una cifra superior al reporte anterior (9.800 t) y dentro del rango esperado por el mercado.
En Brasil, la Conab actualizó su estimación de cosecha 2024/2025 y la elevó a 168,34 millones de toneladas, casi en línea con los 169 millones previstos por el USDA. También aumentó su previsión de exportaciones, de 105,86 a 105,96 Mt.
En la Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario corrigió su proyección de cosecha de soja de 45,5 a 48,5 millones de toneladas. Por su parte, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la cosecha avanzó sobre el 64,9% del área, con un rendimiento nacional promedio de 32 qq/ha, un 8% más que el ciclo anterior. Se mantiene la proyección de 50 Mt para la campaña 2024/2025. El USDA, en su informe del lunes, estimó una producción argentina de 49 Mt.
El novillo de exportación argentino alcanzó los US$ 4,71 por kilo carcasa, superando a Uruguay, que se ubicó en US$ 4,66 con una faena récord. Estados Unidos volvió a registrar un precio histórico, mientras Brasil fue la única plaza en baja, según informó Valor Carne.
En Argentina, el novillo pesado y trazado se paga a US$ 4,71 por kilo carcasa, con una suba de 23 centavos respecto a la semana anterior, impulsada exclusivamente por la variación del tipo de cambio. Desde que rige el nuevo régimen cambiario, los valores en dólares han mostrado oscilaciones fuertes sin grandes cambios en los precios en pesos. Con esta suba, Argentina vuelve a ser la plaza con mayor precio del Mercosur, indicó Valor Carne.
En Uruguay, el novillo tipo exportación se ubica en US$ 4,66, con una suba de un centavo en una plaza que mantiene su dinamismo. El valor ha venido aumentando semana a semana desde hace casi dos meses. La faena de la última semana fue de 58.000 cabezas, la más alta en un año y medio, con un incremento de 19% respecto a la semana anterior y 25% por encima del promedio de las diez previas.
En Paraguay, el novillo apto Unión Europea cotiza a US$ 4,35, cinco centavos por encima de la semana pasada, en un mercado sostenido por la escasez de oferta. Brasil fue el único país de la región que registró una baja: el novillo gordo se paga US$ 3,68, nueve centavos menos que la semana previa, debido exclusivamente a la caída del precio interno. A pesar de eso, las exportaciones de las dos primeras semanas de mayo mantienen buen ritmo y proyectan un volumen total cercano a 235.000 toneladas.
En los mercados extra Mercosur también hubo movimientos relevantes. En Estados Unidos el precio subió 15 centavos y se ubicó en US$ 7,86 por kilo carcasa, marcando un nuevo récord histórico nominal, el tercero consecutivo y el noveno desde julio del año pasado. La reciente suspensión de importaciones de ganado desde México podría sumar más presión al mercado. En Europa, en cambio, el valor bajó 22 centavos hasta US$ 8,45, debido a un retroceso interno y a una leve devaluación del euro. Aun así, se mantiene 60 centavos por encima del valor estadounidense, lo que revierte la relación habitual de los últimos años.
“Cuando somos capaces de producir un kilo de carne con un costo por debajo de US$ 1, con precios implícitos en los últimos 10 años que oscilan entre US$ 1,50 a US$ 2 siempre vamos a tener un buen margen en la empresa ganadera”, señaló el director de Campo Capital, Gonzalo Ducós, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Este tema fue abordado en el marco de una actividad de campo, organizada en días pasados por la cooperativa Progan, en la que se mostró un sistema en el que si se ajusta la carga ganadera en la zona noreste, de 0,9 a 1,1 unidades ganaderas, se logran incrementar los kilos de carne producidos en cinco años, pero se mantiene el costo del kilo producido por debajo de US$ 1, dijo.
Ducós comentó que el margen será “muy bueno cuando el precio implícito es de US$ 2,15 o US$ 2,20 o razonablemente bueno cuando el precio está en alrededor de US$ 1,60”.
“Producir 200 kilos de carne no es para todos, pero preparar las empresas para que logren eso y cuando el mercado acompaña logro captar y capitalizarlo en el margen de mi empresa es lo que uno debiera pensar en hacer”, sostuvo.
Planteó que lo primero es tener un objetivo y aludió a su rol de asesor en los grupos CREA, donde se trató de “fortalecer la determinación de objetivos claros y ordenados para que las empresas puedan pensar su plan de acción de largo plazo”.
Si bien cada sistema se diseña y cada realidad es distinta, Ducós consideró que una empresa “con un objetivo claro, con una cría robusta, que preña bien sistemáticamente, que maneja eficientemente las pasturas y que es eficiente cuando trabaja en el área mejorada, porque muchas veces hemos visto que mayor producción de carne no significa que es más margen”.
“El problema es que más producción de carne debe tener atrás un sistema integrado de producción que permita tener controlado de antemano cuál es el margen”, enfatizó.
Mientras avanza “a full” la cosecha de soja, los productores y empresarios del sector advierten los movimientos que registran los precios en estos días en el mercado local. El lunes se llegó a “US$ 362 o US$ 363” por tonelada, luego de varios días con valores inferiores, pero el mercado ha ido perdiendo fuerza, dijo el director de Nuevo Surco, Pablo Engelhardt, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Por el impacto que tienen en el mercado de granos las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, vinculadas a la guerra comercial y al reporte del USDA, el empresario señaló que el lunes “hubo una suba muy importante en el precio de la soja, que en comparación con la semana pasada estuvo entre US$ 10 y US$ 13 por encima”, y luego se volvieron a corregir.
“Hay un porcentaje muy grande de productores que todavía no tomó posición de precio, hoy cerca del 50%” del volumen no está comercializado, comentó, en relación a que durante el ciclo productivo hubo poca concreción de negocios por el escenario de valores.
Sobre los cultivos de invierno, Engelhardt dijo que en la plaza local hay una situación estable en los precios: la canola oscila entre los US$ 470 y US$ 480 por tonelada, al tiempo que la carinata se ha ubicado en torno de los US$ 540 por tonelada.
“La logística estuvo tensa, pero no llegó a quebrar en ningún momento porque las plantas de silo no trancaban; al no llegar demasiada mercadería con altos niveles de humedad, los camiones descargaban rápido”, indicó.
Sostuvo que en la zona de influencia de Nuevo Surco los rendimientos se ubican en “la mayoría de las chacras por encima de los 3.000 kilos” por hectárea, en “unas cuantas, más de 4.000 kilos”, y “muy pocas chacras están por debajo de 3.000”, salvo algún caso puntual en Paysandú con rindes más bajos.
El Instituto Nacional de Colonización (INC) concretó la compra del establecimiento María Dolores, un predio de 4.404 hectáreas ubicado en el departamento de Florida. La noticia fue dada a conocer en el marco del homenaje póstumo al expresidente José Mujica y, tanto desde el oficialismo como desde el Movimiento de Participación Popular (MPP) —que lo tuvo como su principal referente—, se le atribuyó una fuerte carga simbólica.
Cuando el cortejo fúnebre de Mujica llegó a la sede del MPP, Alejandro Sánchez, secretario de la Presidencia y dirigente cercano al exmandatario, tomó la palabra entre lágrimas, rodeado de militantes y banderas. “No podemos hacer un discurso, hablamos desde el corazón. Lo cierto es que la siembra del viejo se transformó en miles. Pepe, no te fuiste, ahora hay miles de Pepe Mujica. Gracias viejo”, dijo conmovido. Luego, anunció: “En honor al viejo, a su siembra, hoy el Instituto de Colonización compró 4.000 hectáreas para los trabajadores rurales. La lucha continúa, compañeros”.
Sánchez remarcó que la adquisición se hizo “a ocho kilómetros de Cerro Norte, en Florida”, y afirmó que parte de ese legado continuará con esta nueva colonia rural.
En ese marco, fuentes políticas indicaron a VERDE que hay una propuesta firme para que la futura colonia que se instale en ese campo lleve el nombre de José Mujica, como forma de homenaje al histórico dirigente frenteamplista y su vínculo con la tierra, el trabajo rural y las políticas de acceso a la producción.
Con esta compra, el INC confirma un cambio de orientación respecto a la política de tierras que predominó en la administración anterior. La Ley 11.029 otorga al Instituto preferencia sobre predios rurales de más de 500 hectáreas (según índice ConEAT) o de 1.000 hectáreas, de acuerdo con el decreto del Poder Ejecutivo. En esos casos, los propietarios deben ofrecer los inmuebles al INC antes de negociar con terceros, respetando el mismo valor y condiciones de pago.
María Dolores fue adquirida en 2007 por Rafelor SA, una empresa del empresario peruano-marroquí Víctor Lumbroso, que desarrolló distintos emprendimientos agropecuarios en Uruguay. En los últimos meses, su familia inició un proceso de desinversión en el país.
El campo estaba en proceso de ser vendido a una empresa uruguaya vinculada a una importante industria frigorífica, que cuenta con su planta industrial en Las Piedras (Canelones). Esa compañía, dirigida por uno de los empresarios más influyentes del sector, tiene un establecimiento lindero a María Dolores. “Está rodeado por ese campo”, comentó una fuente a VERDE.
El acuerdo de compraventa preveía un valor cercano a los US$ 7.500 por hectárea, lo que implicaba una operación total de unos US$ 33 millones, y contemplaba que la empresa tomara posesión en julio. Sin embargo, el INC ejerció su derecho de preferencia, alterando el rumbo de la operación.
En María Dolores se desarrollan actualmente unas 2.100 hectáreas de agricultura, cuenta con 1.100 hectáreas bajo riego, se ganadería y posee un corral de engorde con capacidad estática para 10.000 terneros, utilizado como cuarentena para la exportación en pie.
La operación trascendió a fines de marzo y, desde entonces, en conversaciones informales entre referentes del sector lechero y autoridades se comenzó a señalar que ese campo representaba una oportunidad estratégica para el desarrollo de la lechería, a través del Instituto de Colonización.
El gobierno ha planteado como meta la incorporación de unas 25.000 hectáreas destinadas a ese sector, aunque, según fuentes consultadas, el INC busca que las asignaciones aseguren una escala productiva que no comprometa la competitividad de los colonos.
La adquisición generó reacciones. En su cuenta de X (antes Twitter), el senador nacionalista Sebastián Da Silva escribió: “Hoy no es un día para polemizar. Hay que respetar el duelo de una importantísima parte de nuestro país. Solo decir que los problemas son muchos y que gobernar es un poco más que rendir honores con plata pública. En este caso, 33 millones de dólares y un casco de 17 dormitorios”.
Y agregó: “El viernes, cuando pase todo, daré mi opinión sobre la bondad de gastar ese mundo de plata en una estancia. Seguimos respetando el duelo”.
En la semana del 4 al 10 de mayo, Uruguay exportó 6.912 toneladas de carne vacuna en peso canal, con un precio promedio de US$ 5.530 por tonelada, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Esto implica un aumento semanal tanto en volumen como en valor respecto a la semana anterior, cuando se habían exportado 5.950 toneladas a US$ 5.045 por tonelada. El precio promedio de la carne vacuna exportada por Uruguay en lo que va de mayo (hasta el 10/5) fue de aproximadamente US$ 5.302 por tonelada.
Con estos nuevos datos, las exportaciones acumuladas en lo que va de 2025 totalizan 183.375 toneladas, lo que representa un aumento interanual de 2,9% frente al mismo período de 2024. En términos de ingresos, las ventas alcanzan los US$ 877,1 millones, con una suba de 18,7% respecto al año anterior. El precio promedio acumulado se ubica en US$ 4.783 por tonelada, frente a los US$ 4.030 de igual período de 2024 (+18,7%).
Estados Unidos se consolida como principal destino, con 70.968 toneladas exportadas, un aumento interanual de 43,6%. Las ventas a ese mercado generaron US$ 375,4 millones, un crecimiento de 64,2%, con un precio promedio de US$ 5.290 por tonelada, frente a los US$ 4.625 del año anterior.
En segundo lugar se ubica China, que sigue perdiendo participación. Las exportaciones hacia ese destino totalizan 58.572 toneladas (–20,9%) por US$ 281,9 millones (–8,5%), aunque el precio promedio subió a US$ 4.813 por tonelada, frente a los US$ 4.162 del año pasado (+15,6%).
La Unión Europea (UE-27) recibió 21.563 toneladas, un aumento de 33,3%, por un total de US$ 183,6 millones, lo que representa una suba de 49,6% interanual. El precio promedio fue de US$ 8.514 por tonelada, en comparación con los US$ 7.583 del año anterior (+12,3%).
En cuanto a Israel, las ventas suman 7.042 toneladas, una caída de 24,2%, pero con un incremento del 3,3% en ingresos hasta US$ 44,9 millones, gracias a un precio promedio de US$ 6.377 por tonelada, frente a los US$ 4.690 del año pasado (+36%).
JBS, uno de los mayores grupos globales del negocio de las proteínas animales, registró en el primer trimestre de 2025 una de sus mejores performances históricas para ese período del año. La empresa logró ingresos netos por US$ 19.527 millones, un aumento interanual de 8,5%, y un EBITDA ajustado de US$ 1.527 millones (+17,7%), con una mejora del margen operativo hasta 7,8%. La ganancia neta fue de US$ 500 millones (+50,5%), según el reporte financiero de la empresa. Sin embargo, el negocio de carne vacuna en Estados Unidos volvió a operar con márgenes negativos, presionado por la escasez de oferta y el encarecimiento del ganado.
En Norteamérica, JBS Beef reportó ingresos por US$ 6.421 millones, pero un EBITDA negativo de US$ 100,5 millones, lo que representa un margen de –1,6%. La empresa explicó que el ganado representa hasta el 85% del costo total en ese negocio, y los precios se mantienen en niveles históricamente altos. Esta situación, junto con una oferta más ajustada y una demanda más estable, condiciona la rentabilidad del segmento en ese mercado clave.
Por contraste, la división de carne vacuna en Brasil mostró una recuperación. Con ingresos por US$ 3.170 millones y un EBITDA de US$ 131 millones, JBS Brasil alcanzó un margen de 4,1%. Las exportaciones brasileñas crecieron 14% en valor en el trimestre, tanto por mayores volúmenes como por mejores precios. A nivel interno, el precio del ganado aumentó 33% en reales respecto al primer trimestre de 2024, lo que presionó los márgenes, pero no impidió una mejora en el resultado operativo.
Australia también aportó números positivos: JBS generó US$ 1.621 millones en ingresos (+12%) y US$ 160 millones de EBITDA, con un margen de 9,9%. La recuperación del stock ganadero tras años de seca, sumado a una mayor faena y eficiencia en las plantas, explicó este desempeño. La empresa proyecta que esta tendencia favorable se mantenga en los próximos trimestres.
JBS cuenta con una capacidad instalada de faenra superior a 275.000 cabezas por día en carne vacuna a nivel global. Las marcas Swift, Friboi y Great Southern integran la red internacional del grupo, que opera en más de 20 países y vende a más de 190 destinos. En el primer trimestre, el 24% de las ventas de JBS fueron exportaciones, con China, Medio Oriente, EEUU y Japón como mercados principales.
El CEO global, Gilberto Tomazoni, destacó que “una vez más, nuestra plataforma global diversificada demostró su fuerza”, apuntando especialmente a los negocios de carne aviar y porcina en Estados Unidos y Brasil. Pilgrim’s Pride (avícola) alcanzó un EBITDA de US$ 660 millones y un margen de 14,8%, mientras que Seara (avícola y porcina en Brasil) logró un margen récord de 19,8% con EBITDA de US$ 425 millones.