Pese a tener un “escenario complicado” por el impacto de la seca en la agricultura, “el productor está redoblando la apuesta” y “volvió a ponerse el cuadro al hombro”, señaló el director de Bayer en Uruguay, Marcos Carrera, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Destacó en el marco del lanzamiento de la campaña Dekalb 2023/24, realizado por Bayer y Agroterra, que se superaron las expectativas previas y eso es una “señal del mercado” respecto al crecimiento ”muy fuerte” del cultivo durante los últimos 15 años, lo que es “muy reconfortante” porque “se le encontró la vuelta al maíz” para “seguir creciendo”,
En ese periodo la tasa de crecimiento del rendimiento de maíz en “Uruguay supera a los principales países productores del mundo”, lo que significa “manejo, genética”, pero también es “compromiso de los productores en entender el cultivo y en avanzar”, resaltó.
Consultado sobre el área de siembra de maíz en la próxima zafra, Carrera indicó que hace unos cinco años la superficie estructural era de unas 70.000 hectáreas y hoy está en “120.000 a 130.000 hectáreas de piso estructural”, que no se mueve”, y “el gran desafío” es ver “cómo nos hacemos autosuficientes y empezamos a exportar”.
Habló sobre la importancia de “dar el paso” y contar con “una pizarra de maíz que nos permita jugar en el mercado”, y planteó que “más allá del piso hay que pensar en cuál es el techo” de siembra del cultivo y ahí “hay mucha tela para cortar”, por lo que “creo que este año que se van a superar las 200.000 hectáreas”.
En “un escenario donde el consumo interno está en torno de 1,2 millones de toneladas de maíz” debería “ser tentador para disparar el cultivo, dar ese salto para llegar a ser autosuficientes” y “en la medida en la que se llegue a 250.000 a 300.000 hectáreas” se pasa a “otro negocio y otro lugar”, para “jugar en el mercado exportador, como sucede en el resto de los cultivos”, valoró.
Respecto a la disponibilidad de semillas, el ejecutivo de Bayer dijo que “el impacto de disponibilidad varía según cada empresa”, y “puede estar afectado en alguna parte el abastecimiento” por el impacto de la campaña pasada, lo que afecta los costos y “hay una menor disponibilidad global de semillas en la región”, como en el caso de Argentina donde “se acabó”.
Considerando los diferentes factores que inciden en la actividad productiva, el precio de las semillas de maíz tiende a aumentar entre 10% y 15% para la próxima zafra del cultivo, reconoció.
En el lanzamiento de la campaña Dekalb 2023/24 de Bayer y Agroterra, realizado en Carmelo, se presentaron nuevos híbridos y con la llegada de la tecnología Trecepta, que amplia el control de insectos, hay un “recambio tecnológico fuerte”, acotó Carrera.
El reciente XXI Taller de Evaluación de Diagnósticos de Gestación Vacuna, organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia) en Treinta y Tres, reveló un resultado de la preñez del 71% en un “año desafiante” por el impacto que tuvo la sequía en la producción agropecuaria.
Si bien esto “es una muestra sesgada porque corresponde a productores que hacen ecografías” y otros estudios, lo que igualmente representan “resultados que sorprenden para bien”, dijo el director de la consultora Apeo, Diego Varalla, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
El profesional, quien expuso en dicho evento sobre el análisis económico de los sistemas de la cría, señaló que su charla se repartió en dos aspectos, por un lado ahondar en los “aspectos estructurales” y por otro, los “aspectos coyunturales”, y en el primer caso remarcó que “hoy con una sequía” se alcanzó un “71% de índice de preñez”, lo que es “mayor al que se registraba hace 15 años” debido al “progreso tecnológico”.
“Si lo medimos en términos económicos y simulamos cómo hubiera sido la cría hace 15 años” en Uruguay, “con los precios y costos de hoy y cómo es la nueva cría con los actuales resultados de preñez, que antes de la sequía marcaban un 80%”, en ese periodo se pasó de un ingreso de capital de US$ 38 a un ingreso de US$ 72 por hectárea, acotó.
“Por el efecto climático” que “afectó al peso de los terneros provocando una baja de 10%” y “el precio de los productos” que entre el otoño de 2023 respecto al de 2022 que baja un 24%”, se registra un “brusco descenso en el producto bruto de 34%”, sostuvo.
Consideró que hubo un “fuerte” incremento en los costos directos” de la producción, debido a que “se gastó mucho dinero en la suplementación de animales y destete precoz” allí existe un incremento de 118% respecto al ciclo anterior; mientras en los “costos de estructura” aumentan los que están en pesos uruguayos, por “dos componentes: descenso del 7% en el tipo de cambio y el aumento de la inflación del 7%, por lo tanto la mano de obra y los impuestos se incrementan en 14%”.
Eso derivó en que el resultado económico pasara de US$ 102 por hectárea en 2021-22, que fue un año “extraordinariamente bueno”, a US$ 17 por hectárea en 2022-23, lo que marcaría en caso de confirmarse los supuestos indicados, una caída de 83% en los ingresos del sistema de cría, detalló.
Aclaró que al analizar un período mayor de 2007-08 hasta 2022-23 el resultado económico de la cría marca un promedio de US$ 50 por hectárea, lo que refleja el contraste entre el año pasado y el presente.
Varalla remarcó que “el problema más grande empieza ahora, porque las empresas se quedaron sin caja, ya se invirtió todo el dinero que tenían disponible (en resembrar las pasturas y comprar raciones para alimentar el ganado), y sus productos de venta están todos atrasados”.
Una empresa que tiene cultivos de verano y todos los años genera un ingreso entre mayo y junio, en este año ese ingreso no estará, y el ganado tiene 30 a 40 kilos menos porque no hubo ganancia de peso en el verano, lo que implica que no haya productos para su comercialización en la fecha habitual, enfatizó.
Resaltó que hasta no cosechar la soja en el otoño que viene, las empresas no van a tener un dinero importante y quedan por transitar entre “12 y 18 meses” que “desde el punto de vista financiero serán bien desafiantes”.
La compañía presentó como ejemplo de inversión en el sector al Fideicomiso Financiero Eucalyptus del Sur, que tuvo una primera emisión exitosa.
Para ofrecer a los inversores y el público en general un panorama actualizado sobre el impacto del sector forestal en la economía y cómo invertir a través del mercado de capitales, Nobilis, compañía especializada en gestión de patrimonio, organizó un evento en el que compartió como caso de éxito la reciente emisión del Fideicomiso Financiero Eucalyptus del Sur, gestionado por la empresa Plantesia.
La instancia, desarrollada en el Club de Ejecutivos Piso 40 en World Trade Center, contó con una charla del ingeniero agrónomo y periodista Nicolás Lussich, quien se refirió a la coyuntura económica y política del país.
También analizó la trascendencia del sector forestal para la economía,ya que impacta “de forma vertebral” en la producción, inversiones, empleo, comercio internacional, logística e infraestructura. A modo de ejemplo, comentó que el sector emplea a 25.000 personas, representa el 3,6% del PIB, y las exportaciones alcanzan los US$ 2.445 millones.
“Participamos en la exitosa estructuración del Fideicomiso Financiero Eucalyptus del Sur, que llegó a una demanda de más de US$ 55 millones, destacándose una alta participación de inversores minoristas. Este tipo de proyectos nos entusiasma porque apostamos al desarrollo del mercado de valores, y al margen del mercado primario, nos interesa desarrollar el secundario”, comentó Juan Patricio Enright, CEO de Nobilis, en la apertura del evento.
En este sentido, Jerónimo Nin, gerente de Inversiones de la compañía, afirmó que el mercado secundario “hace a la esencia del mercado de capitales, que no termina con la primera emisión, sino con la aparición de nuevos vendedores y compradores”. Sobre las inversiones en el sector, comentó que hay más de nueve fideicomisos forestales que ascienden a US$ 950 millones.
“Es interesante mostrar cómo el mercado de capitales permite, a través de la captación de fondos, impactar en la economía real. A veces los mercados financieros parecen alejados del sector productivo, pero debemos ser conscientes del aporte de este tipo de proyectos”, apuntó.
En cuanto a las ventajas de invertir a través del Fideicomiso Financiero Eucalyptus del Sur, destacó la gestión que realiza Plantesia, además del control que brindan los inversores institucionales, el monitoreo de ingresos, gastos y las garantías para el cumplimiento de los procedimientos de competitividad.
Al mismo tiempo, mencionó la importancia de construir portafolios de inversión rigurosos. “La diversificación está en el corazón del proceso de inversión. Es crucial que se vayan protegiendo los activos para transitar un camino de apreciación de capital lo más controlado posible, combinando acciones, renta fija y activos forestales”, acotó el experto en inversiones.
Por otro lado, remarcó que estos activos permiten ampliar la frontera de eficiencia y presentan una buena relación entre el retorno y la volatilidad, además de una adecuada combinación entre el objetivo de ingresos estables y el crecimiento del capital a largo plazo.
Como invitada especial, la ingeniera agrónoma forestal Lucía Basso, presidenta de la Sociedad de Productores Forestales y CEO de Plantesia, brindó su visión acerca de la industria y de las oportunidades a mediano y largo plazo.
“La diferencia de este fideicomiso es que se identificó previamente el patrimonio a comprar. Trabajamos sobre supuestos reales, áreas y especies plantadas, que tienen una gran inversión en genética”, explicó.
El plazo del proyecto es de 25 años, con una prórroga de tres. Ocupa 11.300 hectáreas, de las que 7.100 ya están forestadas, en los departamentos de Lavalleja, Canelones y Maldonado. La distancia promedio de 130 kilómetros con Montevideo se transforma en un atractivo importante porque mejora la rentabilidad al momento de exportar y pensar en la solución logística, comentó Basso.
La profesional también destacó las exoneraciones tributarias, la gran inversión en tecnología y genética, y la certificación en bonos de carbono.
El activo tiene plantaciones de todas las edades y listas para ser cosechadas, por lo cual se prevén ingresos por la venta de madera desde el momento en que se realiza el cierre del proyecto, con flujo todos los años.
“El proyecto prevé vender madera en pie, que es la forma más usual de comercializar para la industria de la celulosa. El comprador es responsable de las operaciones, con el control de quien vende el producto”, comentó Basso.
Además, están previstos los ingresos por el pastoreo, la venta de algunos lotes para destino turístico, y la comercialización final de tierras y bosques.
Foto: Nicolás Lussich, Jerónimo Nin, Lucia Basso y Juan Enright.
Un nuevo período de la declaración jurada anual y obligatoria de semovientes se abrió el 1° de julio por parte del Ministerio de Ganadería (MGAP) y hay expectativa de que cada año aumente la cantidad de productores que cumplen con ese requisito en formato electrónico, considerando que en 2022 llegó al 80% del total, dijo el director del Sistema Nacional de Información Ganadera (Snig), Gabriel Osorio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que en el caso de los productores rurales que quieren completar el formulario en papel tienen plazo del 3 al 14 de julio y en la fecha indicada según el último digito verificador del número de Dicose.
Los productores cuyos números de Dicose terminan en 1, 2 y 3 tienen fecha del 1 al 6 de julio, los que terminan del 4, 5 y 6 tienen plazo del 7 al 11 de julio y los que tienen números 7, 8 y 9 tienen tiempo para completar la declaración jurada en papel del 12 al 15 de julio, detalló.
El que completa el formulario electrónico tienen todo el mes de julio para cumplir con esa obligación legal, correspondiente a la declaración, según lo establecido por el MGAP.
Osorio adelantó que la idea de esa secretaría de Estado es “no dar datos estimados porque generan alguna diferencia” con los resultados finales y no se quiere provocar “ninguna distorsión” sobre este tema.
Está previsto dar los datos más cercanos a la realidad y las fechas estimadas para divulgar los resultados definitivos de la declaración jurada de Dicose son “fines de agosto o principio de setiembre” de este año, comentó.
El área de trigo registra un incremento en comparación a la zafra anterior, lo que demuestra el “optimismo” del productor uruguayo pese a haber tenido una “muy mala” zafra de verano, dijo la gerente comercial de Agronegocios del Plata (ADP), Sofía Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Agregó que los agricultores, en la medida que las condiciones del clima lo permitían, “empezaron con siembras muy tempranas” y “en nuestro caso los trigos de ciclos largos e intermedios” como Maitén, Jacarandá o Curapay “se agotaron muy rápido”, dentro de los ciclos intermedios largos la variedad Guayabo “creció mucho en ventas” por los resultados que tuvo en la zafra pasada.
A partir de la segunda quincena de junio la demanda se focalizó en materiales más cortos, como Álamo y Olivo, que “tuvieron su lugar en la paleta”, porque son “muy buenos”. “Muchos productores” tomaron la decisión de qué variedad sembrar a medida que se iban liberando los campos, y “en ADP tenemos una paleta muy completa que podía contemplar todas las posibilidades del productor”, afirmó.
Sostuvo que en el caso de la empresa la venta de semillas de trigo creció un 20%, cuando a nivel general “se habla de un crecimiento de superficie de entre 10% y 15%”. La demanda por los diferentes materiales de ADP “fue pareja” pero “sobresale el crecimiento de Guayabo”. Los productores “fueron pasándose” de colza a la siembra de trigo o incluso cebada.
Sobre el origen de la genética de trigo desarrollada y comercializada por ADP en Uruguay, la ejecutiva resaltó el trabajo con Florimond Desprez, que es genética francesa y tiene una base “muy grande” en Argentina. En el portafolio se lanzó un material de OR con un volumen acotado y “contamos con genética ACA” que es el caso de los materiales Olivo y Curupay.
De cara a la próxima zafra de verano, Guigou se mostró “muy optimista”, tras el impacto negativo de la última zafra por la sequía, y la “verdadera revancha está ahí” (en la siembra venidera). La superficie de maíz de primera “va a crecer, porque es un cultivo que se “consume internamente” y las perspectivas climáticas serían favorables para esa fecha de siembra.
Indicó que la siembra de soja será importante y la disponibilidad de semillas estará justa porque “se perdió mucha semilla en el camino, así como se perdió grano”.
Durante junio, las exportaciones de carne vacuna de Australia llegaron a 94.000 toneladas, un 3,3% más que en mayo y 18% por por encima de junio del año pasado.
A la vez, de enero a junio de 2023, el volumen de exportación alcanzó las 478.379 toneladas un 20% por encima del mismo período del año pasado, según informó Beef Central.
Las recientes proyecciones realizadas por el MLA marcan que la faena vacuna de Australia llegará en el 2023 a 6,95 millones de cabezas, con lo cual la producción de carne vacuna alcanzará se acercará a 2,2 millones de toneladas y las exportaciones llegaran a 1,09 millones de toneladas (1,59 Mt peso canal).
Según Beef Central, en los principales mercados de Australia durante en el primer semestre de 2023, aparece EEUU con 89.040 toneladas de carne vacuna, lo marca un crecimiento de 40% respecto al mismo período del año pasado.
En tanto, las ventas a China en este año han crecido un 25% para llegar a casi 99.000 toneladas. El volumen exportado a Japón llegó a 102.493 t, lo que representa una caída de 2%.
Corea del Sur lleva importadas desde Australia 87.119 t, lo marca un crecimiento de 22%. El comercio con Indonesia llegó a 31.300 toneladas y crece un 75% frente al mismo periodo de 2022.
Este año el ataque de hormigas y otros insectos generó daños importantes en los cultivos colza lo que deja en evidencia la escaza oferta de productos y tecnologías para enfrentar esa problemática.
Debido al crecimiento del área que ha tenido la colza, cada año aumentó la cantidad de productos registrados, entre ellos los insecticidas para curasemillas dado que “no había registro de ingredientes activos para insectos de suelo” y “recién este año se dispone de clorantraniliprole y de cyantraniliprole para esos usos”, dijo el director del departamento de control de insumos de la Dirección de Servicios Agrícolas, Alex Hughes, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Explicó que se venía usando el tiametoxam para ese tipo de problemas de insectos, y lo que sucedió fue un “desvío de uso” de ese ingrediente activo “que no estaba autorizado” para el cultivo de colza, entonces “se usaba sin estar registrado”.
Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería (MGAP) venía haciendo un trabajo “bastante importante” respecto a cultivos “atractivos” y el uso de ese tipo de productos que tienen “efectos sobre los polinizadores”, que “pueden ser crónicos por eso muchas veces en aquellos casos en que los curasemillas son muy sistémicos, como el tiametoxam, puede generar residuos en néctar y polen, lo que afecta a las abejas”, advirtió.
Comentó que “en principio no” se va a autorizar ese producto para curasemilla, “pero si hay estudios nacionales que nos indiquen que la cantidad de residuos no afecta ni en forma aguda o crónica a las abejas”, entonces “no tenemos problemas para registrarlo”, aunque “todos los estudios del exterior nos indican lo contrario”.
Mencionó que existen trabajos técnicos realizados sobre este producto en Europa, en Canadá y Estados Unidos que incluyen mediciones de residuos en polen y néctar.
Consultado sobre el aumento de ataques de hormigas en la agricultura, Hughes señaló que luego de “tres años consecutivos” de sequía y “el posterior registro de lluvias previo a la siembra de colza hizo que la voracidad y la presión de ataque de hormigas determinara los daños” en los cultivos.
La siembra de colza “coincidió además con la actividad estacional que tienen las hormigas que es de febrero a abril y de setiembre a noviembre”, acotó.
Indicó que para el combate de las hormigas “hoy están autorizados los cebos de Fipronil que está autorizado” por el MGAP, porque “otras aptitudes están prohibidas y es la única herramienta disponible, según lo que surge de consultas realizadas a la Academia”.
Más allá de la aplicación de cebos, “no hay herramienta efectiva de control para enfrentar los ataques que hubo este año, porque se pasaron por arriba de las plantas de trigo y cebada, se las llevaban enteras”, enfatizó.