“Se empieza a dejar atrás la idea de que la carne con hueso” producida en países que tienen el estatus sanitario de “libre de fiebre aftosa con vacunación pueda ser una limitante”, opinó el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Conrado Ferber, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Eso dijo en relación al reciente anuncio respecto a que Israel decidió autorizar el ingreso de carnes bovina y ovina de Uruguay a su mercado, tras el cumplimiento de una serie de exigencias de ese país y que ahora resta por acordar el modelo de certificado sanitario de exportación, según publicó el Ministerio de Ganadería en su sitio web.
“Uruguay da un paso adelante”, “trascendente que seguramente impulsará a redoblar los esfuerzos en otros mercados que todavía no terminaron de asumir” esa situación, sostuvo en alusión a la condición de país libre de aftosa con vacunación.
Consideró que la habilitación del mercado israelí representa un “espaldarazo” para que el sector cárnico exportador uruguayo pueda tener otro tipo de diálogo en los tradicionales mercados, como Estados Unidos y Europa.
La posibilidad de exportar carne ovina con hueso es una “gran oportunidad” de crecimiento para los negocios de ese rubro, considerando además la tarea de promoción y marketing del Inac y de las gestiones de los operadores privados, señaló Ferber.
En el presente verano la ganadería uruguaya percibe la marcada diferencia en el estado de las pasturas y de los vacunos, debido al contraste en cuanto a las condiciones climáticas que se registraron hace un año cuando hubo una sequía.
“Todo lo bueno” que tiene un verano lluvioso como el actual tiene como “contrapartida una preocupación en lo sanitario”, ya que “el ciclo biológico de los parásitos funciona a máxima velocidad”, dijo el médico veterinario Santiago Bordaberry, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Comentó el caso de los terneros al pie de la vaca que requieren ciertos cuidados en cuanto al saguaipé, que es una parasitosis que afecta a los animales y que suele ser “peligroso para el entore” por la mortandad, entonces se recomienda una “dosis adicional” de la vacuna para ese caso.
El problema de bichera en la ganadería es un asunto “serio” al igual que la garrapata y otros parásitos, por lo que si no se adoptan medidas preventivas a tiempo es posible que se tiende a complicar el estado sanitario del rodeo, afirmó.
El veterinario y productor ganadero de la zona de Durazno hizo especial hincapié en la prevención y en los riesgos sanitarios que provoca para la producción de carne un clima lluvioso y con altas temperaturas, como es característico en la temporada estival.
Bordaberry habló además de la campaña sanitaria contra la garrapata que desarrolla el Ministerio de Ganadería y las dificultades de erradicación de esta parasitosis, entre otros aspectos.
Considerando el impacto negativo de eventos “severos” del clima, como turbonadas y otros, registrados en diciembre, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) resolvió extender la emergencia agropecuaria para los rubros de la fruticultura y horticultura, al tiempo que cesó esa situación en el resto de los subsectores del agro.
Hubo “daños en infraestructura” de invernáculos en la zona norte del país, especialmente en la localidad de Constitución en el departamento de Salto, donde se dieron varias turbonadas así como en ciertas zonas de Canelones, dijo el director de la Granja, Nicolás Chiesa, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Comentó que en zonas del sur todavía no alcanzaron las lluvias para recuperar las reservas, los cauces y los pozos de los establecimientos rurales, concretamente en los dedicados a la producción de frutas y hortalizas.
La declaración de emergencia agropecuaria habilita legalmente al MGAP a disponer de recursos del Fondo Agropecuario de Emergencias, para dar apoyo a los productores afectados por fenómenos climáticos, además en la Comisión de Emergencias donde participa también el Ministerio de Economía y Finanzas se extendió hasta el 31 de marzo el Sistema Nacional de Garantías para micro, pequeñas y medianas empresas del rubro.
Chiesa también reconoció la preocupación de la Dirección General de la Granja por problemas de endeudamiento y otros en la Unidad Agroalimentaria de Montevideo, donde renunció recientemente el gerente general.
La cuarta edición de la auditoría de calidad de la cadena cárnica, que realizan el Instituto Nacional de Carnes (Inac), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia) y la Universidad de Colorado, EEUU, comprendió una encuesta de percepción sobre aspectos de calidad de proceso y de producto, identificando las principales limitantes y su priorización en grado de importancia según cada actor de la cadena cárnica local, señaló la técnica del Inia, Marcia del Campo, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que en otra de las fases de ese trabajo de hizo un relevamiento de diferentes variables en planta frigorífica, con la identificación y cuantificación de las pérdidas económicas asociadas las principales limitantes detectadas.
La auditoría se realiza cada cinco años y los técnicos encargados visitan frigoríficos durante un año para poder medir una serie de variables, como el tipo de animales, las razas, presencia de cuernos, alimentación, el manejo y el bienestar animal previo a la faena, entre otras, comentó.
Destacó que la estimación de las pérdidas cuantificadas en esta ocasión fue de unos US$ 31,2 millones, principalmente por situaciones de pH inadecuado y cortes oscuros (US$ 15 millones), así como la presencia de hematomas (US$ 9,7 millones) en el animal faenado. El 95% de las pérdidas están asociadas al manejo y el bienestar animal, según los resultados de la auditoría.
Tras un “exhaustivo” informe enviado por Uruguay en el que se compromete a dar las “garantías sanitarias” sobre la ausencia del virus de la Fiebre Aftosa en el rodeo vacuno, y en base al estatus sanitario reconocido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como país libre del mismo con vacunación, las autoridades sanitarias de Israel concedieron la habilitación de la carne ovina y bovina con hueso a Uruguay, a partir del pasado 8 de enero de 2024.
Así lo anunció el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en un comunicado oficial divulgado el 10 de enero, en el que queda pendiente de ser acordado el modelo de certificado sanitario de exportación, para que luego salgan los primeros embarques de esos productos con destino al mercado israelita.
Esto es resultado del trabajo conjunto del MGAP y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y las gestiones de la Embajada de Uruguay en Israel, aseguró.
Ese país es uno de los destinos tradicionales de la carne uruguaya, que requiere una serie de requisitos y exigencias sanitarias y también de carácter religioso en cuanto al tipo de faena de los animales.
En 2023 las exportaciones de carne uruguaya sin hueso a Israel registraron un bajón de 54% en volumen y de 67% en monto, según datos de INAC.
Las exportaciones de carne vacuna australiana en 2023 alcanzaron “el nivel más alto en cinco años”, con envíos a más de 50 destinos de un volumen total cercano a 1,08 millones de toneladas, según publicó el sitio web Beef Central de Australia.
Basándose en datos del Departamento de Agricultura de Australia, precisó que las exportaciones de carne vacuna ascendieron a 1.082.405 toneladas, el mayor volumen registrado desde 2019, cuando la escasez de ganado provocada por la sequía hizo que los envíos marcaran un récord de 1,22 millones de toneladas.
El resultado del año pasado tuvo un incremento de 227.000 toneladas o un 27% más que en 2022 (que alcanzó un mínimo de 19 años) y 65.000 toneladas o un 6% más que el promedio de cinco años para 2019-2023 (1,018 millones de toneladas).
Las exportaciones mensuales de diciembre desde Australia suelen ser bajas, debido a la reducción de la producción por las vacaciones, pero el aumento en la producción de carne vacuna del cuarto trimestre observado el año pasado en todo el este del país de Oceanía ayudó a terminar la temporada con una nota alta, argumentó.
Destacó que las exportaciones totales en el último mes de 2023 superaron las 106.000 toneladas, en comparación con sólo 76.000 toneladas en diciembre del año 2022.
Casi todos los clientes habituales compraron más carne vacuna australiana el año pasado, en parte debido a la disminución de los volúmenes en la segunda mitad del año de otros exportadores clave de carne vacuna, como Estados Unidos (EEUU), consideró.
Indicó que esa nación norteamericana se reafirmó como “el mayor cliente” de exportación de la carne vacuna de Australia en volumen, con poco más de 246.000 toneladas del producto refrigerado y congelado el año pasado.
El comercio del año pasado con Estados Unidos representó un excepcional aumento del 84% respecto de los envíos totales de 133.925 toneladas en 2022, valoró.
Un factor planteado es que el nuevo año “se perfila como otro año de crecimiento” para las exportaciones de carne vacuna australiana a EEUU, ya que ese país reduce la faena interna debido a la recomposición del rodeo.
Si bien las exportaciones competitivas desde Sudamérica en el mercado estadounidense “continúan creciendo”, la cuota de «Otros países» (sólo 65.000 toneladas) bajo la cual Brasil exporta carne vacuna a Estados Unidos ya está asignada en un 39% para 2024, lo que significa que Brasil tendrá que pagar un arancel aduanero completo de 26,4% pc después de que se agote el volumen, según el reporte. El año pasado eso ocurrió a principios de mayo, mientras que en 2022 el cupo se llenó a finales de marzo.
Japón y China figuran entre los principales mercados de la carne australiana, que se beneficia de condiciones de acceso ventajosas en cuanto al pago de aranceles, a partir de ciertos acuerdos comerciales con países asiáticos.
La Dirección de Estadísticas Agropecuarias (Diea) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó que la producción de trigo alcanzó un rendimiento de 5.037 kilos por hectárea y es el máximo histórico logrado por Uruguay.
Sobre la superficie, Diea señala que se ubicó en 267.000 hectáreas, un 11,6 % menos que en la zafra anterior cuando se sembraron 302.000 hectáreas, con lo cual la producción total se estimó en 1,34 millones de toneladas, un 5% por encima de la zafra pasada. Desde el sector privado se estima que la superficie superó las 300.000 hectáreas.
Para la cebada Diea estimó un rendimiento promedio nacional de 4.789 kilos por hectárea sembrada, valor similar a la zafra 2020 cuando se alcanzó el máximo para el cultivo. La producción por su parte alcanzó las 914.000 toneladas, de las cuales 684.000 toneladas fueron para maltería y 231.000 no alcanzaron la calidad necesaria y tuvieron destino forrajero.
El área sembrada entre Colza (Brassica napus) y Carinata (Brassica carinata) alcanzó en ésta zafra 132 mil hectáreas, con un rendimiento promedio de 1.596 kilogramos por hectárea, informó Diea.
Según Diea, la superficie total sembrada con cultivos de invierno fue estimada en 607.246 hectáreas, un 29,5% menos que en la zafra del invierno anterior, cuando se concretaron 860.997 hectáreas de cultivos de invierno.