INAC propone incentivar el aumento de la faena neutralizando aranceles

By Cristina Fumero,

Una renuncia fiscal a partir de los 2,3 millones de bovinos faenados permitiría incrementar en 500.000 cabezas la actividad y exportar 100.000 toneladas más.

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) propone incentivar el aumento de la faena neutralizando aranceles. Para mejorar los resultados de las empresas, se necesita una mejor inserción internacional, con más cuotas y menos aranceles. Dado que esto llevará tiempo, INAC plantea que se deben evaluar mecanismos de estímulo para expandir la faena y las exportaciones, buscando un aumento en la productividad nacional del 20% al 25%. Para lograrlo, el camino posible es generar estímulos al desarrollo. 

En ese sentido, presentó un mecanismo que consiste en neutralizar los aranceles adicionales al ingresar a una colocación sin preferencias, permitiendo una faena adicional de cerca de 500.000 animales, equivalentes a más de 100.000 toneladas de carne para la exportación. Esto se lograría mediante una renuncia fiscal a los impuestos directos adicionales generados por el aumento de actividad. 

Desde la visión fiscal de Uruguay, la recaudación no se vería afectada, ya que el régimen actual se mantendría para la actividad básica. La renuncia fiscal se aplicaría solo al nivel adicional de actividad, lo que exigiría mayor eficiencia en los servicios públicos no transables. La recaudación podría incluso aumentar por los efectos multiplicadores del incremento de actividad en sectores asociados. En el conjunto de la Economía del Uruguay, el impacto sería cercano a 1,5 puntos en el PBI como efecto estático, sin considerar efectos dinámicos.

Esta dinámica se trasladaría a todos los estamentos de la cadena. Un mayor nivel de actividad de faena y exportaciones generará mayor empleo y demanda de ganado, destaca INAC, aunque los precios finales dependerán de la respuesta de la oferta. 

También se explicó que, en la medida que el país obtenga ventajas arancelarias nuevas este sistema de neutralización dejaría de operar. El sistema propuesto debe evaluarse a la luz de otros mecanismos de estímulo, como los de la Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones), que también buscan estimular el mayor nivel de actividad, empleo y exportaciones. INAC entiende que esta propuesta es complementaria y pone foco en un problema: la imposibilidad de bajar aranceles en el corto plazo y cómo esto limita el crecimiento de la faena de bovinos.

Plan estratégico

El plan estratégico del INAC propone un aumento en la producción de carne vacuna, con un incremento del 25% en el volumen físico, alcanzando hasta 750.000 toneladas equivalente peso canal. Se estima que este aumento contribuiría al crecimiento económico, generando un círculo virtuoso de estímulo, inversión, actividad y empleo.

El stock de bovinos en Uruguay ha oscilado por debajo de 12 millones de cabezas, con una extracción promedio del 22%. El plan estratégico propone elevar este porcentaje a 25%, alcanzando 3 millones de cabezas de extracción, con un stock de 12 millones.

Se espera una alta parición en el ejercicio 2024-2025, superior a 3 millones de terneros. Si la demanda interna no es suficiente, la alternativa será la exportación en pie de los terneros excedentes. Aunque esta opción ofrece señales de largo plazo al criador, el mercado es imperfecto y limitado, y el país pierde la oportunidad de agregar valor al engordar y faenar. Se requiere asegurar una buena demanda interna para las futuras pariciones.

En cuanto a la actividad comercial, los últimos 20 años muestran que el sector industrial exportador tiene dificultades para superar los 2,3 millones o 2,4 millones de cabezas faenadas debido a restricciones de oferta y aranceles altos en el mercado, y esto limita el crecimiento de los subsectores como la cría, recría y engorde.

Crecimiento económico y del empleo

El gerente de Estrategia e Innovación de INAC, Pablo Caputi, comentó en la jornada anual del instituto que para satisfacer las crecientes demandas de la sociedad uruguaya es necesario lograr un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) superior al 3%, y ello depende del nivel de actividad económica, que influye en la cantidad y calidad del empleo, los salarios y la productividad.

Detalló que el sector cárnico vinculado a los bovinos y ovinos “es un gran empleador”, con cerca de 90.000 puestos de trabajo, particularmente en el interior del país. Además emplea en el sector primario una fuerza laboral con menor escolarización y con mayor edad promedio, un sector con dificultad de encontrar empleos alternativos. Como referencia, mencionó que la construcción emplea a unas 55.000 personas de forma directa.

Los salarios mensuales generados, entre dependientes y no dependientes, totalizan US$ 64 millones, equivalente a la suma de los salarios de las actividades agrícola, forestal y láctea en conjunto. El gasto de esos salarios luego genera empleo inducido en el interior, fundamentalmente en el sector servicios.

Caputi agregó que la sostenibilidad del crecimiento requiere aumentar la inversión doméstica y externa, superando el 20% del PBI, lo que generaría un círculo virtuoso entre inversión, actividad y empleo. Sin embargo, Uruguay enfrenta vulnerabilidades debido a su mercado interno limitado y su exposición a las fluctuaciones de los precios internacionales de los commodities y las barreras comerciales.

El proteccionismo internacional está en aumento, y aunque Uruguay trabaja para mejorar el acceso a mercados, no se puede esperar una mejora rápida, especialmente para el sector cárnico. Esta situación limita el crecimiento de la actividad, la inversión y el empleo en todo el sector, advirtió.

Faena de bovinos en 2024

El gerente de Información del INAC, Jorge Acosta, realizó una puesta a punto de las proyecciones de cierre de año. Indicó que la extracción de bovinos en 2024 se ubicará en los niveles promedio.  

A partir de características de demanda internacional y del clima, que fue algo más propicio de lo previsto al inicio del año, la actividad de faena cerrará en valores similares a 2023, pero con evoluciones. El primer semestre mostró una recuperación de la actividad del 7%, y el segundo semestre una caída del 8% respecto al año anterior. 

Además planteó la incertidumbre sobre el nivel efectivo de actividad que se podrá cumplir, pero estimó que 2024 completaría una faena anual de 2,265 millones de cabezas bovinas. De verificarse esta reducción del 1,8% en la actividad, el año cerraría apenas por debajo del promedio de los últimos 10 años, que fue de 2,285 millones. Este nivel de faena implicaría una tasa de extracción anual cercana al 23%, si se agregan unos 320.000 animales exportados en pie. 

En la composición de la faena se observó un comportamiento muy diferente al del año anterior en categorías y denticiones. La participación de los novillos creció 5% globalmente, superando 1,1 millones de cabezas, pero se constatan diferencias importantes en la dentición. 

Los novillos adultos (de seis y ocho dientes), aumentan 32% respecto a 2023 y los jóvenes (diente de leche y de dos a cuatro dientes) disminuyen 5%. Estas denticiones de novillos alcanzan una proporción de 65% frente al pico observado en 2023 en la reducción de la edad de faena, cuando el 73% de los novillos eran jóvenes. 

Las vacas disminuyen 9%, con comportamientos diferentes a lo largo del año. Hubo un aumento de 15% en el primer semestre y una disminución de 30% en el segundo. Por su parte, las vaquillonas muestran un comportamiento de la faena global 1,5% inferior, con una mayor participación de los corrales en esta categoría. 

El peso promedio de los bovinos en 2024 fue similar al del año anterior, con canales que en promedio serán de 288 kilos en los novillos y de 240 kilos en las vacas. La faena de bovinos en corrales de engorde mostró cifras levemente inferiores a los niveles del año anterior y se estima cercana a los 340.000 animales, representando el 15,4% de la faena total. 

El año cerrará con 3,3% menos novillos de corral faenados y 8,2% más vaquillonas, respecto al año anterior. El 25% de los novillos faenados se terminaron a corral y el 19% de las vaquillonas.

Faena de otras especies en 2024

La faena de ovinos en 2024 se reduce 33% y probablemente culminará el año por debajo de 1 millón de cabezas. Este comportamiento se observó a lo largo del todo el año y para todas las categorías, por lo cual cerraría con una tasa de extracción industrial del 18% o 19%, estimó Acosta. 

Considerando además la faena predial y las exportaciones en pie, la extracción podría ubicarse en torno a 25% en comparación con el 30% de 2023. 

La faena de aves en 2024 se ubicará cercana a los 35 millones, la mayor cifra desde que se llevan registros, con características de categorías similares y pesos levemente superior al de los últimos años. 

La faena de equinos podría superar los 44.000 animales al cerrar el año, cifra que equivale a una reducción de más del 22% respecto a 2023. Esto se explica fundamentalmente por la exigencia de certificación requerida por la Unión Europea, que dificultó la comercialización en el primer semestre. 

En el caso de porcinos se observa una faena 3,2% superior a la fecha del informe, con un total de 128.000 animales y una estructura similar a 2023 (59% cerdos, 26% cachorros y 14% lechones).

Los precios

La recuperación de valores de la hacienda, a partir de mejoras en los ingresos por las exportaciones de carne, muestran equilibrio en los indicadores. El crecimiento fue más o menos constante a lo largo del año. Las variaciones acumuladas a noviembre, observadas para el precio del novillo total  fueron 23,7% superiores a 2023, reflejan el aumento del valor de la carne exportada de 23,1%, y de la media res al mercado interno de 20,7%. Esta evolución fue opuesta a la observada en 2022 y 2023. 

En el caso de la vaca y vaquillona se observaron comportamientos similares. A pesar de esta evolución diferente de los precios, el Indicador RHE (relación hacienda/exportación) tuvo una evolución frente a 2023, pero terminó mostrando mayor equilibrio en la relación. El 46% de las semanas se ubicó por encima del promedio (0,933) favorable a la hacienda, a diferencia de 2023 (35%) y de 2022 (80%). 

Por su parte, el Novillo Tipo 2.0 mostró un crecimiento de 20% a lo largo del año y el promedio ponderado a noviembre de 2024 fue de US$ 1.487 por cabeza, con un 74% correspondiente a la hacienda. El indicador muestra una participación algo menor que en el mismo período en 2023 (76%), pero dentro de un razonable equilibrio que determinó que el valor agregado industrial promedio de enero a octubre pasara de US$ 356 por cabeza en 2023 a US$ 386 por cabeza en 2024. 

Consumo

En 2024 hubo un nuevo aumento del consumo de carnes en Uruguay, que consolida una recuperación. En los en los primeros 10 meses creció 6,9%. La carne bovina aumentó 9,8% respecto a 2023, con un crecimiento más pronunciado en la carne nacional (+10,6%) con respecto a la importada (+7,7%). 

La carne aviar continúa siendo la segunda proteína más consumida en el país, con una expansión que la ubica por encima de los registros históricos. Se destaca principalmente el aumento en el origen nacional (+7,6%) con retracción de la importada (-16.5%). 

La carne porcina también crece a octubre (+2,2%) y lo hace en ambos orígenes (importación +1,9% y producción nacional +3,6%). Por su parte, la carne ovina muestra una retracción en los volúmenes comercializados (-16,4%). 

Hasta octubre, el 31% de las proteínas consumidas son de origen importado, con un comportamiento similar al año anterior para las diferentes carnes: porcina representa el 83%, bovina el 26% y la aviar el 4%. El principal origen es Brasil: porcina 97%, bovina 81% y aviar 56%. Y este año aparecieron importaciones desde Argentina (32%), Estados Unidos (4%) y Chile (9%). 

El consumo estimado de proteínas de origen animal en 2024 alcanzaría los 97,3 kilos por persona, 3 kilos más que el año anterior (+3,2%). Este es el mayor registro en el consumo de los últimos nueve años, pero con diferente comportamiento entre carnes. 

La carne bovina llegaría a 46,9 kilos por persona, con un aumento de 1,6 kilos; la porcina crece a 22,5 kilos en el año; mientras que la carne aviar mostraría un crecimiento relativo de 5,7%, llegando a 25,4 kilos. En la carne ovina es esperable una reducción de unos 0,5 kilos, retornando a 2,5 kilos por persona al año. 

Se observa un crecimiento relativo mayor en proteínas de monogástricos (aviar y porcina), de 4% frente a 2% de rumiantes (bovina y ovina), consolidando una estructura de consumo que evoluciona a los estándares internacionales. 

Este crecimiento de consumo se da en un escenario con precios al público en crecimiento. El precio de la carne bovina crece por encima de la inflación, mientras que la aviar y porcina presentan un incremento inferior. La carne bovina muestra un aumento acumulado anual (a octubre) en pesos corrientes del 6,4%, la carne porcina 3,2%, mientras la carne aviar aumenta 4,8% en el mismo período.

Mercados de exportación

La reestructuración de mercados permitió mantener los niveles de ingresos de las exportaciones cárnicas, que en 2024 estarán cercanos a US$ 2.600 millones, un valor similar a 2023 y superior a los promedios históricos en valores corrientes. 

El mercado de China mostró nuevamente una disminución importante, de 33% de los ingresos, y generará divisas totales que superarían los US$ 800 millones (32% del total). Esta nueva reducción significa US$ 400 millones menos que en 2023. 

Como contracara, el mercado del Usmca (Estados Unidos, México y Canadá), crece su participación y alcanza el 30% de los ingresos totales, con un crecimiento de 31%, y quedaría cercano a US$ 800 millones. Por su parte, la Unión Europea crecería 17%, y llegaría a US$ 400 millones al cerrar 2024 (15% del total). 

La carne bovina muestra en 2024 un volumen de colocación 0,3% inferior y una valorización promedio (IMEx-Ingreso Medio de Exportación) similar a 2023. Se alcanzarían unas 490.000 toneladas peso canal exportadas con un valor promedio de más de US$ 4.200 por tonelada. Las exportaciones de carne bovina volverán a estar por encima de US$ 2.000 millones este año. 

China nuevamente redujo su participación del volumen en 30% y el precio promedio en 8%. Mientras que Estados Unidos lo compensó con un crecimiento de 64%, explicado por una duplicación respecto a 2023 de lo exportado extracuota, llegando cerca de 80.000 toneladas peso producto y con un precio total similar al de 2023. Por su parte, la Unión Europea aumenta 23% el volumen y con un precio total similar, apenas 1% superior al del año pasado. 

Respecto a los principales contingentes arancelarios que dispone Uruguay para carne bovina, cabe mencionar que se han aprovechado en su totalidad, con precios superiores de 11% para el cupo Hilton y de 8% para cupo USA. 

La carne ovina exportada disminuyó 34% en volumen respecto a 2023 y podría alcanzar 17.000 toneladas peso canal, con una reducción del 70% a China. El valor promedio del IMEx cerraría 2024 cercano a US$ 4.000 por tonelada, valor similar al año del anterior. 

Brasil mantiene los volúmenes, pero crece en su participación al 28%, con valores por encima del promedio (US$ 5.420 por tonelada), mientras Usmca y la Unión Europea disminuyen nuevamente la participación, a 5% y 2% respectivamente, con valores de IMEx inferiores al promedio global.

Nota de Revista Verde N°119

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La colza diversifica las rotaciones y genera márgenes “interesantes”

By Cristina Fumero,

La agricultura “es clave” para las empresas agrícolas-ganaderas, ya que ese es el rubro que “más determina el resultado final”, destacó el asesor CREA, Andrés Contatore.

La colza “es un ingrediente fundamental en los sistemas agrícolas del Uruguay”, dado que es una alternativa que “diversifica la rotación” y “genera márgenes interesantes” en invierno, a pesar de ser particularmente sensible al exceso hídrico y a las heladas tempranas, destacó el asesor de grupos CREA y director de Cuatro Hojas Asesoramiento Agronómico, Andrés Contatore. En el marco de la jornada anual de la Asociación Uruguaya pro Siembra Directa (Ausid), titulada Cosechando beneficios, sembrando diversidad, el ingeniero agrónomo con posgrado en Agronegocios, realizó la presentación Margen económico y riesgo de sistemas sostenibles. 

El asesor presentó un análisis detallado sobre la influencia del antecesor en los rendimientos de cultivos, y mostró cómo varía el rendimiento de la colza dependiendo del cultivo anterior. Si en el invierno anterior a la colza se sembró cebada o trigo, el rendimiento es diferente en comparación con colza sembrada sobre un cultivo de verano de primera, como maíz o soja. La colza sobre un cultivo de primera tiene mejor media y menor variabilidad en comparación con aquellas sembradas sobre gramíneas de invierno.

Al analizar el rendimiento de equilibrio después de renta, Contatore explicó que si se hace cebada con antecesor cebada, “la mayoría de los rendimientos está más cerca de 2.000 kilos que de 4.000” kilos por hectárea. Señaló que la probabilidad de alcanzar 4.000 kilos por hectárea en ese caso “es del 34%”. 

En cambio, si el antecesor es trigo, “la probabilidad sube al 51%”, mientras que con colza como antecesor, la chance de lograr 4.000 kilos de cebada por hectárea “es del 76%”.

Por lo tanto, la cebada con antecesor cebada tiene una media más baja, mientras que la cebada con antecesor trigo muestra una media más alta y mayor variabilidad, pero en niveles más altos. Sin embargo, cuando se utiliza colza como antecesor, se obtiene una media más alta y una menor variabilidad.

Sin embargo, sembrar soja de primera sobre soja ofrece rendimientos cercanos a 2.400 kilos por hectárea, “raspando el equilibrio”, advirtió. Mientras que sembrar soja de primera sobre maíz “permite alcanzar 2.700 kilos por hectárea, con menor variabilidad”, señaló. 

La soja de segunda sembrada sobre trigo ofrece una media menor y una variabilidad similar a la de cebada. No obstante, la cebada tiene una media “un poco más alta”, y en relación a la colza mencionó que, “aunque tiene más variabilidad, en general su media es mayor”.

La base de datos de Fucrea establece que hasta 2014-2015 el sector atravesó un período de relativa estabilidad, a pesar de la caída de precios en 2014. Sin embargo, a partir de 2015-2016 y hasta 2023-2024 se observa un período de inestabilidad creciente. Durante este segundo período el margen neto promedio se redujo a US$ 45 por hectárea, con un coeficiente de variación de 778%, lo que refleja una mayor variabilidad e incertidumbre en comparación con los US$ 130 por hectárea de margen promedio del período anterior, cuyo coeficiente de variación era 140%.

La presentación también incluyó cómo se cuantifica el efecto del antecesor en una chacra que ha estado en agricultura continua, y cómo eso afecta al cultivo siguiente. Contatore afirmó que hacer trigo sobre trigo marca una reducción de rinde de 22%. “Este efecto mostró resultados consistentes año tras año”, acotó. 

Y también mostró resultados que respaldan la importancia del antecesor maíz en el rendimiento de la soja de primera, señalando que en la campaña 2021-2022 “hubo 417 kilos más de soja de primera” por hectárea al haber tenido maíz como antecesor.

El asesor también mencionó el “efecto chacra nueva”, indicando que los cultivos “se enteran si están en una chacra nueva o vieja” y expresan este conocimiento en el rendimiento. Analizó que, en general, “la agricultura se viene haciendo en chacras viejas” y que los productores mantienen las áreas agrícolas en su función original, “salvo una pequeña proporción” que ha cambiado de uso.

Sobre el origen de las chacras, el asesor mostró que “podemos ver claramente que hubo un período de expansión, que podríamos llamar colonización”, cuando se transformaron muchos campos naturales en áreas agrícolas. 

Sin embargo, aclaró que este proceso ha disminuido en los últimos años, indicando que “alrededor del 10% del área proviene de campo natural”, mientras que el resto proviene de “praderas o verdeos”, áreas ya integradas en el sistema agrícola.

Contatore explicó cómo está compuesto el producto bruto de las empresas agrícola-ganaderas Crea. Comparó el escenario de 2004-2005, cuando “un poco más del 60% del producto bruto de las empresas era ganadero y un poco menos del 40% era agrícola”, con la situación actual, donde esa proporción ha cambiado significativamente. Señaló que en los últimos años entre 65% y 70% del producto bruto de las empresas Crea viene de la producción agrícola, mientras que esta actividad se realiza “solo en 40% del área”.

Según el ingeniero agrónomo, la agricultura “es clave” para las empresas agrícolas-ganaderas, ya que ese rubro “es el que más determina el resultado final”. Sin embargo, también se refirió a “los retos económicos”, ya que el productor tenía que pagar una renta de 700 u 800 kilos de soja por hectárea. Añadió que, aunque la tierra fuera propia, “debía pagar una renta de mercado”, además de cubrir el costo de oportunidad y de capital involucrado.

Pasturas en las rotaciones

“Las rotaciones aún se resisten a incorporar pasturas, a pesar de sus beneficios”, afirmó Contatore. Explicó que las empresas ya han decidido que el área agrícola se destine a la agricultura, porque es lo que genera más ingresos, algo necesario para pagar la renta y asegurar el futuro de la empresa. “El objetivo es transferir una empresa en funcionamiento, para que no venga el vecino y quiera arrendarla, porque paga más”, comentó.

En ese contexto, la mayoría del área agrícola “no está en rotación con pasturas”, sino que se encuentra bajo “agricultura continua o semicontinua”, basada principalmente en cultivos de renta anual. 

Contatore subrayó que las empresas con mayor intensidad agrícola generalmente tienen mejores ingresos. E indicó que, aunque la intensidad agrícola era baja en años anteriores, aumentó desde 2017, hasta alcanzar 1,6 cultivos por año en la actualidad.

En cuanto a los cultivos de invierno, señaló que en 2009 trigo y cebada “se llevaban toda el área”, y a partir de 2015 las brásicas comenzaron a expandirse, hasta llegar a casi un tercio del área agrícola de invierno, junto con cebada y trigo. Contatore también mencionó la aparición de otros cultivos que aportan diversidad, como semilleros de raigrás, leguminosas, avena y centeno.

Destacó que, en lugar de los barbechos de invierno, “han crecido considerablemente las coberturas con gramíneas”, que le van ganando área al barbecho, algo que consideró una “muy buena noticia”. También observó un aumento de las brásicas y la aparición de leguminosas en los sistemas productivos.

En cultivos de verano el maíz tuvo un aumento en la proporción de área, alcanzando el 19%, la cifra más alta de toda la serie. Sin embargo, enfrenta muchos desafíos para mantener esa área. 

Por otra parte, el área de girasol “es muy pequeña, casi ni se ve”, y refleja una “falta de diversificación en los cultivos de verano”, algo que a largo plazo “también se transmite en parte al riesgo”, sostuvo.

El director de Cuatro Hojas reflexionó sobre la importancia de pensar en cultivos de cobertura o de servicio dentro del sistema agrícola. Explicó que si se logra encontrar algún cultivo que genere diversidad y que, a su vez, potencie los rendimientos futuros del sistema, es probable que se adopte. 

Dijo que el barbecho invernal se ha achicado “muchísimo y prácticamente ya no existe”.  La pequeña área que queda de barbecho puede deberse a la expansión del maíz de segunda, al que no se le hace una cobertura, analizó.

Cultivos de cobertura

A propósito de los cultivos de cobertura, el ingeniero agrónomo resaltó la “necesidad de generar cultivos multiespecie, que aporten algún servicio ecosistémico que el sistema necesite”. Resaltó que esta diversificación de cultivos de invierno es cada vez mayor, y aunque la intensidad agrícola es de 1,6 cultivos al año, “casi toda el área tiene algo verde creciendo”.

La variabilidad de rinde casi ausente en los cultivos de invierno sí se ve en los cultivos de verano, especialmente en soja. Señaló que entre 2006 y 2015 existía mayor estabilidad de rendimientos, pero ahora  se nota “un aumento importante de la variabilidad». En el primer período el coeficiente de variación de los rendimientos de soja era 12% para primera y 6% para segunda, mientras que entre 2015 y 2024 pasó a ser 36% en primera y 35% en segunda. En el caso del maíz la variabilidad no aumentó tanto, aunque también hubo un cambio, ya que pasó de 27% a 34% en maíz de primera, y de 17% a 34% en maíz de segunda.

Contatore continuó explicando el análisis de márgenes y la variabilidad de diferentes rotaciones, cuestionando el margen promedio y las posibilidades de, al menos, empatar en distintas secuencias agrícolas. Expuso que la secuencia soja de primera arroja un margen promedio de US$ 60, un valor que, según muchos productores, es preferible por la percepción de menor riesgo. Sin embargo, el ingeniero agrónomo señaló que la variabilidad de soja de primera es muchísimo más alta que en las alternativas con doble cultivo.

Detalló que las rotaciones con doble cultivo ofrecen mejores márgenes. En particular, trigo-soja de segunda y cebada-soja de segunda. Ambas presentan márgenes similares, aunque trigo-soja de segunda tiene un poco más de variabilidad. A su vez, colza-soja de segunda es la rotación con mayor margen y menor variabilidad, sostuvo.

Probabilidad de pérdida

En los sistemas con soja de primera en “un año se gana y en otro se pierde”, afirmó. En la secuencia trigo-soja la probabilidad de perder dinero es del 40%, agregó, mientras que en cebada-soja disminuye a 32%, y con colza-soja baja al 25%. “Para quienes pueden tolerar una pérdida de hasta US$ 100, esta probabilidad se reduce a 11% con colza-soja”, en comparación al “30% en soja de primera”, planteó.

Contatore mencionó que el maíz de primera tiene un margen promedio de US$ 176, pero presenta “mayor variabilidad”. En cambio, trigo-maíz y cebada-maíz tienen márgenes de US$ 150 y US$ 149 respectivamente, con un coeficiente de variación de alrededor del 200%. La probabilidad de pérdida con maíz varía entre 30% y 40%, una cifra que “no está tan lejos de la soja”, indicó.

Entre los beneficios de incorporar colza a las rotaciones, Contatore destacó que “mejora la media y baja mucho el coeficiente de variación”, reduciendo el riesgo de pérdida de “36% a 29%”. Y dijo que “al sumar maíz el rendimiento aumenta”. Dijo que ambos cultivos estuvieron en duda en los últimos años, especialmente después de la sequía de 2023. Y concluyó que el maíz “tiene un efecto positivo en el margen bruto”, pero la colza “es la que logra reducir el riesgo del negocio”.

Subrayó la importancia de una buena planificación de las secuencias agrícolas, y remarcó que al integrar maíz y colza en una rotación con soja el margen bruto puede aumentar un 80%, mientras que el riesgo de pérdida se reduce en un 20%. Argumentó que dedicarle tiempo a planificar tiene un impacto “significativo” en el margen y el riesgo del negocio. 

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Presidente de New Holland destacó el alto nivel tecnológico de Uruguay

By Cristina Fumero,

Carlo Lambro analizó el panorama internacional, así como los últimos avances de la compañía que celebró 130 años, vinculados con la sustentabilidad y energías limpias.

El presidente mundial de New Holland, Carlo Lambro, estuvo en Uruguay para participar de la inauguración del primer Smart Dealer de New Holland y Corporación de Maquinaria (Comasa) en el país, ubicado en Salto. Y destacó que se sorprendió positivamente por el nivel tecnológico que se maneja en Uruguay. “No pensaba que fuera así”, admitió. 

Dijo que el sector agrícola uruguayo “merece más atención, no es de gran tamaño, pero hay mucho emprendedurismo y mucha profesionalidad de los productores”. Y agregó que los productores “más profesionales son los que tienen ventajas competitivas”. 

El ejecutivo de la marca de maquinaria que pertenece al grupo Fiat recordó que estuvo tres veces en Uruguay, “he descubierto al sector agropecuario uruguayo y no es la dimensión del país lo que hace la diferencia”, afirmó. 

Consideró que el agro “juega un rol muy importante y tiene varias ventajas al compararlo con otros”. De todos modos, reconoció que en este momento el negocio agrícola a nivel mundial “está complicado”, porque “estamos en un período de baja de precios, altos costos de producción, por los movimientos que ha tenido la energía y la logística presenta ciertas complicaciones”. 

También señaló que hay factores geopolíticos que afectan al mercado. “Vivo en Italia, y no es fácil, tenemos la guerra de Ucrania, también en Medio Oriente”, comentó. Aunque resaltó que “no estamos en una crisis estructural”, sino que “es un momento coyuntural”. 

El presidente mundial de New Holland enfatizó que el camino de la producción va por el lado del “profesionalismo y la tecnología”, que es donde “están las diferencias competitivas”, y afirmó que “el futuro de la agricultura está en Sudamérica”. Sostuvo que en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay existen “muchas posibilidades”, y por eso “hay que continuar invirtiendo”. Al mirar el panorama mundial, dijo que Europa y Estados Unidos “tienen sus temas internos y no están apuntando a seguir sumando superficie”.

New Holland cumple 130 años

New Holland cumple 130 años. “En 2023 se produjeron cerca de 150.000 tractores y 9.500 cosechadoras”, destacó Lambro. Agregó que “somos una empresa global, enfocada en cuatro pilares: el valor de la marca, el valor del producto con tecnología, la fuerza de la red comercial y la satisfacción del cliente”. 

Destacó que el centro de la actividad de New Holland “se sustenta en el usuario, si el cliente crece trabaja bien y es feliz con su actividad, nosotros crecemos”, resaltó el ejecutivo.

Smart Dealer

New Holland lanzó el concepto Smart Dealer, que se basa en cuatro áreas. La primera es la sustentabilidad, alineada con prácticas responsables y respetuosas con el medio ambiente. La segunda es la tecnología, que incluye una central de inteligencia que monitorea los equipos en tiempo real, optimizando el rendimiento operativo. La tercera es la innovación, liderando el mercado con soluciones tecnológicas que potencian el trabajo agrícola y la experiencia del cliente. Y la cuarta es la experiencia del cliente.

En esa línea, destacó que “el acompañamiento de los clientes es un testimonio del suceso de Comasa” en el mercado uruguayo. “Gracias a la cobertura en todo el país”, hoy Comasa “es la casa” de los productores, aseguró Lambro. 

Valoró “el profesionalismo, la dedicación de la familia Erro, y la visión de las nuevas generaciones, que es algo muy importante”. Resaltó que “es una empresa familiar que creció mucho, y no solo está en maquinaria, está en todo el sector, por lo cual la confianza del productor en el grupo Erro es del 100%, y la de New Holland es el doble”.

“Invertimos mucho en la marca, con un concepto que nuclea la esencia, New Holland es una marca sencilla y accesible. Es una marca que piensa e invierte globalmente para operar y actuar localmente. Esa es una fortaleza, por lo cual allí el rol de Comasa es relevante”, acotó el presidente mundial de New Holland.

Para Lambro “escuchar a los clientes ayuda a mejorar la oferta de productos, que hoy es muy grande y presenta varios desafíos por el lado de la tecnología digital, de la inteligencia artificial, de los datos agronómicos y de los equipos”.

Agregó que se está trabajando fuerte en agricultura digital, tras la adquisición de la empresa estadounidense Raven, en unos US$ 2.100 millones. A la vez, sustentabilidad es otro concepto donde New Holland “pisa fuerte e invierte mucho”, comentó, “no solo en la ambiental, sino también en la social y en la económica”.  

Energías limpias

Lambro destacó que New Holland “es la única marca que presentó un tractor híbrido en el mercado”. Y agregó que en Europa y en Estados Unidos “está funcionando el tractor a biometano”, en una apuesta de la empresa a las energías limpias.

De todos modos, señaló que las proyecciones indican que las motorizaciones de la maquinaria agrícola con energías limpias podrían ocupar hasta un 15% del mercado mundial, por lo tanto, “si no hay una revolución tecnológica, el motor a combustión seguirá operando por muchos años”, y “se trabaja para que sean más eficientes” desde los puntos de vista ambiental y económico. 

También comentó que en algunos rubros como en la citricultura y la viticultura, New Holland está trabajando con maquinarias híbridas. Dijo que hay mucha experiencia en California (Estados Unidos), donde “al certificar esos procesos productivos y trabajar con energías limpias se genera un producto de mayor valor”.

Tecnología sencilla de operar

La tecnología tiene que “ser sencilla de operar”, dijo el vicepresidente de New Holland para América Latina, Eduardo Luis. A propósito, destacó que New Holland “es una marca muy sencilla y cercana a los productores, innovadora y accesible, esos son valores ideales para trabajar con los clientes”. 

Agregó que en la marca creen que la agricultura “es el motor del mundo y con toda la tecnología de New Holland, brindamos soporte para que los productores tengan la tranquilidad para manejar la siembra, pulverización y cosecha de mejor manera”.

Sobre Smart Dealer, dijo que “es un concepto creado en Latinoamérica y se está expandiendo a todo el mundo, que se sustenta en la cercanía y el respaldo al cliente en todo momento, donde opera la Central de Inteligencia para trabajar con telemetría”. Sostuvo que New Holland “tiene que proveer la mejor tecnología e infraestructura disponible para que el cliente pueda producir más y mejor”.  

A la vez, mencionó que la marca trabaja “muy fuerte en sustentabilidad, para desarrollar la agricultura sostenible desde todo punto de vista”. El portafolio de New Holland está integrado con tractores que van desde 25 HP hasta 620 HP, cosechadoras con cabezales sencillos, de 17 pies, hasta los de 61 pies. Y destacó que “casi la totalidad de los tractores y cosechadoras sale de fábrica con sistema de telemetría”, que permite que ante cualquier falla en el campo “el concesionario pueda brindar el respaldo necesario”.

Luis sostuvo que New Holland está trabajando para que su portafolio “sea bien democrático y que la tecnología sea accesible para el productor, sin importar el tamaño del equipo que adquiera”. 

La estrategia de New Holland consiste en ofrecer una línea de productos “completa”, para productores de pequeña, mediana y gran escala. La empresa hace foco en la profesionalización, para que el productor “pueda hacer más en su sistema de producción, a través de la tecnología, que será un factor de éxito en su planteo empresarial y productivo”, dijo el ejecutivo.

Explicó que el modelo de negocios de New Holland a nivel global tiene al concesionario como un “elemento clave”. “Por más que tengamos 40 fábricas en distintas partes del mundo, el concesionario es el que está cuando un cliente necesita algo, es la herramienta primordial para que el productor tenga el mejor respaldo para su establecimiento”, comentó.

En tal sentido, valoró que Comasa “cuenta con todo el respaldo de la marca en Uruguay” y que “hay mucha confianza con el grupo, la familia Erro y todo el equipo que está brindando respaldo al cliente”. También destacó que “la cantidad de técnicos con los que cuenta Comasa para brindar servicios no se ve en todos los mercados”. Y por eso “tenemos la tranquilidad de dejar la llave de la marca en Comasa, porque saben y trabajan para valorizar el respaldo al cliente”, acotó.

Eduardo Luis también habló de los ciclos de los commodities agrícolas y que no todos operan de la misma forma. “El precio de la soja está bajo, pero el arroz, la ganadería o la lechería generarán oportunidades”, analizó. Agregó que los ciclos de los mercados “forman parte de nuestro negocio” y consideró que “en la profesionalización del agricultor está la oportunidad”.

En Salto, quedó operativo el primer Smart Dealer de New Holland y Comasa

Se inauguró en Salto el primer Smart Dealer de New Holland y Corporación de Maquinaria (Comasa) en Uruguay. Esta nueva sucursal representa “un paso importante para nuestra historia, un sueño hecho realidad gracias al esfuerzo de muchos, pero sobre todo al espíritu de quienes han dejado una huella imborrable en esta empresa. Permítanme dedicar unos momentos para honrar la memoria de alguien muy especial, no solo para la empresa, sino para mí y para toda nuestra familia: mi querido hermano, Ramón, Raymon como me gustaba decirle con cariño, quien nos dejó recientemente”, dijo el director de Comasa, Jorge Erro.

Agregó que Ramón “no solo fue un pilar fundamental como director ejecutivo de la empresa, también fue una fuente constante de inspiración. Su compromiso incansable, su visión estratégica, y su amor por esta empresa fueron el motor que nos impulsó a superar desafíos y alcanzar metas que en algún momento parecían inalcanzables”.

Resaltó que “Ramón lideró con profesionalismo y dejó un legado de valores, esfuerzo y dedicación que hoy sigue vivo en cada rincón de la empresa. Esta sucursal fue su último gran proyecto y lleva consigo su esencia. Hoy, desde donde esté, sé que nos acompaña y celebra este nuevo hito junto a nosotros”.

Erro recordó que “la empresa desde sus inicios, cuando fue fundada en el año 1947 por mi padre, sus pilares fundacionales fueron los valores” y sostuvo que “nuestra empresa no solo es un negocio, sino una extensión de la familia. Seguimos siendo una empresa 100% familiar y está reflejada en cada decisión que tomamos y en cada paso que damos. Es esta conexión familiar que nos permite entender y apoyar a otras empresas familiares, como son la mayoría de nuestros clientes”.

Destacó que la sucursal de Salto cuenta con una “amplia oferta de sistemas de trabajo para atender a clientes involucrados en la fruticultura, en la agropecuaria, en minería, construcción y horticultura”. Además, en 2025 se estará ampliando “para atender toda la línea de negocios y servicios que Erro ofrece: semillas, comercialización de granos, raciones para animales, agroquímicos, fertilizantes y transporte”.

Afirmó que esa sucursal “no solo es un punto de negocios, sino también un espacio de encuentro y apoyo mutuo entre los que trabajamos para hacer crecer la producción del país”.

El empresario expresó que “estamos comprometidos a dar soluciones integrales, que respondan a las necesidades reales de nuestros clientes”. Y dijo: “creemos que el futuro es prometedor, sabemos que los desafíos son grandes, pero también lo son las oportunidades que pueden venir”.

Comentó que la nueva sucursal reafirma “nuestro compromiso con la innovación, la sostenibilidad y la creación de valor para todos nuestros clientes. Este es un paso más, es un largo camino que hemos recorrido durante los últimos 77 años. Siempre acompañado de personas y organizaciones que comparten nuestra pasión y valores”.

Por último, señaló  que “nada de esto sería posible sin el esfuerzo colectivo de quienes forman parte de esta gran familia empresarial. Agradezco profundamente a cada miembro de nuestro equipo, cuya dedicación hace posible que logremos nuestros objetivos. A nuestros socios comerciales, gracias por su confianza y trabajar de la mano con nosotros para alcanzar logros extraordinarios. Y por supuesto a nuestros clientes, productores y amigos, que nos impulsan a seguir creciendo. Gracias por creer en nosotros, por apoyarnos y por compartir este nuevo comienzo”.

Nota de Revista Verde N°119

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Sector cárnico está en un “punto de inflexión”, según informe de Ceres

By Cristina Fumero,

La cadena y el país “necesitan un impulso” y “superar los obstáculos que lo frenan es posible”, sostiene el estudio presentado en la jornada de cierre estadístico 2024 de INAC.

Uruguay se posiciona de buena forma ante una demanda global de carne que se proyecta pujante. Por un lado, porque el país produce carne de la mejor calidad a nivel global, en un entorno natural, en base a pasturas nativas, ideal para la cría de animales. Por otro, por la sostenibilidad y trazabilidad de su producción, altamente valorada por mercados exigentes, como el europeo.

Pero para dar un salto en la producción y la productividad hay que ser más competitivos. El sector cárnico en Uruguay se encuentra en un punto de inflexión, donde para superar la estabilidad se deben dar cambios que logren mejorar las expectativas de toda la cadena de valor. Para lograrlo es imperante alivianar la carga arancelaria, aprovechar los nichos de mercado con altos precios y promover mayor diferenciación y valor agregado a lo largo de la cadena productiva.

Con las señales actuales, la baja productividad seguirá conviviendo con una capacidad ociosa elevada en la fase industrial y altos aranceles que perjudican la competitividad y desincentiva aumentos de producción. El sector y el país necesitan un impulso para la actividad más tradicional de Uruguay, y superar los obstáculos que lo frenan es posible.

Así lo sostiene un un informe especial titulado Estado actual, impacto y potencial del sector cárnico del Uruguay, elaborado por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) y presentado en el marco del cierre estadístico 2024 del Instituto Nacional de Carnes (INAC). 

En ese documento también se destaca el impacto económico y social de la cadena, y plantea los desafíos necesarios para superar el “estancamiento productivo” que atraviesa el sector desde hace años, garantizando la sostenibilidad y competitividad en el mercado global.

El informe fue presentado por el director ejecutivo de Ceres, Ignacio Munyo, y por el coordinador de investigación de dicho centro, Martín Alesina. El estudio muestra la estabilidad en indicadores clave del sector como el stock bovino, que se estabilizó en 11,3 millones de cabezas, y la faena, que anualmente se ubica alrededor de 2,4 millones de cabezas de la especie bovina. 

Entre los factores que explican este concepto de estancamiento se encuentran la elevada carga arancelaria efectiva en mercados clave y la necesidad de mejoras en eficiencia productiva, tecnología, inserción externa y logística. Y se enfatizó que sin estas transformaciones Uruguay no logrará un crecimiento significativo, sobre todo al tener competidores con acuerdos comerciales más favorables y menores costos de transporte.

El sector cárnico emplea directamente a cerca de 90.000 personas y tiene un impacto significativo en la economía. Su impacto directo y todos los encadenamientos que genera en diferentes sectores (impacto indirecto) supera el 10% del Producto Bruto Interno (PBI). En tanto, su aporte impositivo –analizado por impuesto y por fase en el estudio– totaliza casi US$ 700 millones al año entre impuestos directos e indirectos.

El informe destaca que un crecimiento del 20% en la producción podría generar un aumento del 1,5% en el PBI y la creación de unos 3.000 empleos adicionales. Experiencias como la cuota 481 han demostrado que, ante señales claras de demanda, el sector puede responder con incrementos en la producción.

Con una parición récord de más de 3 millones de terneros proyectada para 2025, Uruguay tiene la oportunidad de superar los desafíos actuales y consolidar su posición en los mercados de alto valor.

Nota de Revista Verde N°119

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Mario Sampaolesi: “Uruguay tiene ventajas respecto a otros países en deforestación y sustentabilidad”

By Cristina Fumero,

Afirmó que crear un sello de soja con la marca país “es un anhelo”, pero “todos debemos estar convencidos”; y opinó que “se debe seguir trabajando en la apertura de nuevos mercados”.

La producción agrícola en Uruguay “tiene ventajas respecto a otros países de la región en materia de deforestación y sustentabilidad”, afirmó el director comercial de LDC en Uruguay, Mario Sampaolesi. En entrevista con VERDE, el ejecutivo sostuvo que el país “tiene una gran posibilidad de destacarse, y es una ventaja cuando miramos la escala”, ya que “las cosas se están haciendo bien y de manera ordenada”. Consideró que en el actual gobierno el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) propuso “acciones, ideas y proyectos a los que debemos darles continuidad”. 

Dijo que crear un sello de soja con la marca Uruguay “es un anhelo”, porque “favorecería a todos y nos permitiría trabajar mucho mejor que otros países de la región”, pero para ello “todos debemos estar convencidos”. 

Señaló que Argentina “ha liderado la región”, porque “se preparó para aplicar el esquema EUDR de Europa” e incluso ya exportó con certificaciones que cumplen con la normativa que iba a entrar en vigor en enero de 2025. 

Por otra parte, descartó que el ferrocarril sea una solución viable para movilizar granos en Uruguay, por escala y kilómetros recorridos. A la vez, planteó mejorar el sistema de documentación del transporte de granos, porque “para implementar esquemas sustentables es fundamental tener trazabilidad de los productos”. Agregó que “esto implica conocer el origen, el destino y disponer de información básica de cada chacra”.

También resaltó que el trabajo conjunto con el fondo ADQ “ha sido excelente” y marcó que la estrategia apunta a sumar servicios. 

¿Cómo se observa el escenario para el negocio agrícola?

Estamos en un momento de precios más tirantes y con costos que no han terminado de corregirse. Esto presenta desafíos para toda la cadena, pero no son nuevos, el sector tiene sus ciclos. Creemos que el área de soja se mantendrá, a pesar de los números del cultivo. Confiamos en que Uruguay continuará produciendo 3 millones de toneladas de soja, y ese debería ser el piso. El área de maíz lamentablemente ha disminuido, por la mala experiencia de la zafra anterior, por el clima y por la chicharrita. 

¿Cuáles pueden ser las oportunidades de construir margen en este escenario?

Tenemos precios en baja, valores de los insumos que se sostienen, y un contexto mundial que no deja de mostrar balances de oferta y demanda holgados. Hay buenas producciones de soja y de maíz en ambos hemisferios, el balance está bien sustentado. Los vaivenes de los mercados están más relacionados con los conflictos bélicos y con la relación entre Estados Unidos y China, a partir del gobierno de Donald Trump. El productor está apuntando a tener un manejo del cultivo lo más eficiente posible, y tratando de optimizar recursos, lo que incluye una buena adquisición de insumos hasta el manejo de la logística, tanto porteras adentro como hacia afuera. Y tratando de llegar a una cosecha con un mercado que quizás pueda tener mejores opciones de las que hoy se tiene, con una soja 2025 en torno a US$ 350 por tonelada.

En este escenario de stocks holgados, ¿salir con volúmenes pequeños como los de Uruguay es una ventaja o una desventaja?

Hoy lo veo como una ventaja. Uruguay nos da la posibilidad de ofrecer origen argentino-uruguayo. En varias oportunidades nos permite capturar ese valor de poder cargar en Argentina y en Uruguay para llegar a los mercados externos. En un mercado con exceso de oferta se debe trabajar en identificar a qué destinos llegamos y a cuáles queremos llegar. En soja tenemos un destino bien definido, que es China. Seguramente Europa sea un mercado, con su demanda que incluye el esquema de productos libres de deforestación (EUDR, por su sigla en inglés), que se postergó 12 meses, al que vamos a tener que prestarle atención. 

¿La sustentabilidad es una oportunidad?

Sí, sin dudas. Uruguay ya juega ese partido en otros segmentos, como la ganadería. En el negocio agrícola tenemos experiencia con la colza. En LDC este año lo estamos trabajando con la camelina, que se exportará a Europa con trazabilidad. Debemos considerar que la producción de soja y otros cultivos tiene ventajas respecto a otros países de la región en materia de deforestación y sustentabilidad. Uruguay tiene una gran posibilidad de destacarse, y es una ventaja cuando miramos la escala. Las cosas se están haciendo bien y de manera ordenada. Es un esfuerzo que se debe llevar adelante con una combinación de acciones públicas y privadas. Estamos frente a un cambio de gobierno, que ojalá acompañe todas estas iniciativas, porque permiten posicionar de manera diferente a la oferta uruguaya en manos de la demanda.

¿Hay que acelerar esos procesos?

Pienso que sí. El gobierno ha avanzado en el MGAP con algunas acciones, ideas y proyectos a los que debemos darles continuidad y acelerar. En LDC estamos transitando desde hace varios años en ese sentido, convencidos de que la transformación del mundo va en esa dirección y no podemos quedarnos afuera. Cada año vemos que tenemos mejor calidad y que la demanda viene a buscar el producto uruguayo. Sin embargo, creo que también debemos estar preparados para cuando la demanda requiera ese sello de sustentabilidad. 

¿Para soja se puede generar un sello o una marca Uruguay?

Es un anhelo. Creo que favorecería a todos y nos permitiría trabajar mucho mejor que otros países de la región, pero todos debemos estar convencidos. Es algo que debemos pensar como país, como cadena, y generar un modelo. Si eso no sucede, debemos seguir trabajando desde cada empresa para convencer. Lo importante es explicarles a todos los que participan en este negocio las ventajas de trabajar en la sustentabilidad, en agricultura regenerativa. 

¿Ya hay procesos como estos en marcha?

Sí, Argentina ha liderado la región. Se preparó para aplicar el esquema EUDR y ya exportó a Europa. LDC fue uno de los pioneros, cuando hace más de 10 años comenzó con los programas biodiesel bajo estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por su sigla en inglés), continuó con certificaciones 2Bsvs para Europa, y está desarrollando proyectos de agricultura regenerativa. 

Uruguay se tiene que mover rápido, porque los competidores juegan fuerte.

Sí, Paraguay también está comenzando a hacer su trabajo, y no podemos quedarnos atrás. Argentina y Paraguay, a diferencia de Uruguay, tienen molienda que generan subproductos para comercializar, donde el aceite termina siendo procesado como biodiesel en los lugares de destino. Uruguay no tiene industria, tiene que buscar la certificación de la materia prima, que terminará procesándose fuera del país. Hay que estar preparados, porque las exigencias de los mercados donde operamos pueden cambiar, y también para conquistar nuevos destinos. 

¿Argentina se puede consolidar como mercado para la soja uruguaya?

A fines del año comercial de la soja, cuando el mercado chino se paralizó, Uruguay exportó soja para ser molida en Argentina. La industria argentina tiene capacidad ociosa.

¿Es competitiva la soja uruguaya allí?

Es competitiva fuera de zafra, al salir de las ventanas de cosecha; pensamos en abastecer la molienda a partir de agosto. Uruguay comienza a ser competitivo y puede ser una alternativa, como lo fue este año. También hay que considerar que el productor argentino fue vendiendo lo justo y necesario, esperando que las fichas se acomoden. Argentina está cambiando, y si se normaliza, enfrentaremos otro escenario con más oferta local. Si el productor argentino logra consolidar su negocio con la generación de producción y venta, la industria podrá captar durante más tiempo la materia prima que necesita para procesar. Argentina no aumentará su producción hasta el nivel de capacidad que tiene la industria, pero el escenario puede ser distinto al observado en los últimos años.  

¿Qué se puede hacer en Uruguay para mejorar la competitividad?

Se debe seguir trabajando en la apertura de nuevos mercados. Nuestro principal comprador de trigo es Brasil, sin embargo en el último año aparecieron nuevos compradores que identifican la calidad, más allá del efecto año, como un buen atributo de nuestro trigo. Este es un trabajo para el área comercial, que debe explorar esas alternativas. También hay que analizar y sumar cultivos en chacras que hoy quedan sin sembrar en invierno. Debemos buscar oportunidades de mejora y crecimiento para cultivos como colza, cuya área sembrada ha disminuido. Es importante ofrecer continuidad y negocios para lograr cierta estabilidad del área y que no se reduzca drásticamente cuando el precio baje. Camelina es un cultivo prometedor, carinata es otro, y se deben analizar oportunidades para retomar cultivos como el girasol y el sorgo. Se debe pensar en diversificar y ampliar la gama de productos para darle mayor volumen a Uruguay.

¿Y desde el punto de vista logístico?

Uruguay presenta un buen desarrollo de rutas, también hay proyectos en marcha para mejorar algunas conexiones mediante puentes, como el del río San Salvador (en Dolores, Soriano). Todas las mejoras en rutas y en la afluencia de la mercadería a los puertos son bienvenidas. El dragado del puerto de Montevideo a 14 metros previsto para 2025 contribuirá significativamente. No creo que el ferrocarril sea una solución viable para movilizar granos en Uruguay, debido a cuestiones de escala y kilómetros. 

¿Bitrenes y tritrenes?

Son una opción a considerar. Asimismo, es necesario mejorar el sistema de documentación del transporte de granos. Para implementar esquemas sustentables es fundamental tener trazabilidad de los productos. Esto implica conocer el origen, el destino y disponer de información básica de cada chacra.

¿Una guía como la que se utiliza para mover el ganado?

Hoy funciona bien con un remito, pero se puede pensar en un documento de transporte digital, en una carta de porte, como se utiliza en Argentina, donde todos analicemos qué datos queremos tener ahí. Eso facilitaría mucho la trazabilidad. Además, observo una falta de estadísticas detalladas. Sería útil mapear la producción y calidad por zona, algo que beneficiaría a todos los actores del sector. 

¿Qué balance se hace del proyecto de camelina en su primer año?

Es muy positivo. Estamos terminando la zafra con rendimientos que están levemente por encima de lo estimado en el lanzamiento. Este año sembramos cerca de 4.500 hectáreas, con una excelente labor de los productores, del área técnica y del equipo de recepción y almacenamiento. Una vez finalizada la cosecha, en el primer trimestre de 2025 comenzaremos con el proceso de molienda. Firmamos un contrato de façon con Cousa, a donde remitiremos la materia prima para procesar y obtener los subproductos. El aceite será exportado bajo esquemas de sustentabilidad, mientras que la harina se destinará al mercado doméstico, como una nueva alternativa para raciones.

¿Qué deja el programa de camelina?

Además de la experiencia local, con más de 50 productores que participaron del plan piloto, deja valiosos aprendizajes para crecer en el futuro. Planeamos duplicar o triplicar el área sembrada. Es esencial realizar un balance con los productores. Estas mejoras podrían incluir el análisis de las fechas de siembra, porque este año el exceso de lluvias generó retrasos, lo que afectó los tiempos de cosecha. Una de las ventajas del programa de camelina es su entrega temprana para la siembra de segunda. La cosecha que se levantó en diciembre debería realizarse idealmente a fines de noviembre. 

¿La idea es seguir creciendo en área?

Sí, queremos replicar el éxito que tuvimos en Argentina. No sería descabellado pensar en un programa que supere las 10.000 hectáreas en la próxima siembra.

¿Cómo ha impactado el ingreso del fondo soberano ADQ de Abu Dabi a LDC?

El trabajo conjunto durante los últimos tres años fue excelente. Los objetivos planteados a mediano y largo plazo son ambiciosos. LDC busca incrementar el valor de la compañía a 2030, logrando resultados económicos superiores a los que se alcanzan actualmente. A nivel global el plan de inversiones es muy fuerte. En Uruguay este año adquirimos un nuevo acopio en Nueva Palmira y la empresa llegó a tres plantas propias en el país. Esta estrategia de largo plazo impulsa una transformación para una nueva LDC, enfocada no solo en el negocio tradicional, sino también en ampliar la actividad a nuevos negocios, adaptándonos a las nuevas demandas. Se han realizado inversiones en Estados Unidos, Canadá, China, Argentina y Uruguay. 

¿Cómo impacta todo eso en el productor y/o acopiador local?

El foco siempre ha estado en el cliente, pero en este proceso de cambios estamos trabajando para brindar más servicios a productores, acopiadores, distribuidores y proveedores. Ofrecemos una amplia gama de productos y servicios en distintas áreas, y apostamos por la transformación digital. Recientemente lanzamos MiLDC, un nuevo portal en simultáneo para Argentina y Uruguay, una herramienta que ayuda a los productores a gestionar mejor su negocio. El desafío es identificar las necesidades del cliente y satisfacerlas mediante productos y servicios específicos.

TARJETA PERSONAL

Mario Sampaolesi es el head de Originación de Cereales y Oleaginosas de LDC en Uruguay. Es argentino e ingresó a LDC en 2001. Trabajó en el área comercial, en Rosario y Buenos Aires. En 2024 se mudó a Uruguay para liderar el equipo comercial, que incluye la originación, acopios e insumos. Es licenciado en Comercio Internacional por la Universidad Abierta Interamericana, y está casado con Vanesa, con quien tiene dos hijos: Renata y Mateo.

Nota de Revista Verde N°119 – Sección Al Grano

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Tafirel anunció su Misión comercial China y Sudeste Asiático 2025

By Cristina Fumero,

La empresa de fitosanitarios pretende que sus técnicos, clientes y productores conozcan a sus proveedores, y el desarrollo tecnológico y económico que ha tenido esa región.

La Misión comercial China y Sudeste Asiático 2025 es una propuesta que impulsa la empresa Tafirel, en conjunto con Barraca Erro, para que sus clientes conozcan a sus proveedores, además de la geografía, cultura, crecimiento económico y desarrollo industrial de esta región del mundo. “Estamos muy contentos con esta misión comercial que estamos lanzando”, comentó a VERDE el gerente comercial de la empresa, Juan Bonilla. 

Recordó que en 2013 “iniciamos estas misiones comerciales de Tafirel, en conjunto con el equipo de Barraca Erro, para conocer de dónde provienen nuestros productos, dónde se fabrican, y desmitificar el origen chino que hubo en su momento”. Explicó que se buscó mostrar que hay todo un equipo que trabaja en el desarrollo de nuevas soluciones para los productores (I+D), fábricas con altos niveles de tecnología, que buscan nuevas oportunidades.  

Comentó que aquella primera misión “fue un tremendo suceso” y se repitió en 2015, porque “mucha gente quiso ir”. Destacó que en ese lapso de solo dos años “vimos un cambio tremendo”. Describió que en 2013 “estuvimos en fábricas que eran un poco más antiguas, con mucha gente, con mucha mano de obra, y en 2015 ya eran fábricas tecnificadas, con traslados hacia polos productivos”. 

También señaló que en regiones en las que en 2013 “no veíamos nada más que campo y casas precarias, en 2015 había nuevas construcciones, autopistas, edificios, con mucha tecnología”. Por lo tanto, consideró que en 2025 el cambio será aún más importante e impactante. “Por eso, a 10 años de aquella última misión, decidimos volver a China, pero con un plus, incorporando nuevos destinos: Filipinas e Indonesia”, comentó.

El viaje se realizará en la primera quincena de junio. El ejecutivo informó que en China “vamos a hacer foco en Shanghái, y desde ahí vamos a hacer recorridas por diferentes provincias, para visitar proveedores de las principales fábricas con las que trabajamos, que nos proveen de las nuevas moléculas, de productos nuevos. Visitaremos también la capital del país, Beijing, y otras provincias como Hubei, donde se encuentran localizados grandes centros industriales”. 

Bonilla dijo que más del 90% de los productos que ofrece Tafirel son de origen chino. En el mercado uruguayo de fitosanitarios las importaciones provenientes de este destino son mayores al 70%, sumando los productos formulados y materias primas activas. 

“Queremos que nuestros clientes conozcan a nuestros proveedores, de dónde vienen los productos que utilizan, que vean que son empresas que tienen todo un desarrollo, una investigación, con laboratorios e instituciones asociadas, que cada fábrica tiene un know how, algo que después se vuelca al mercado uruguayo y la región”, planteó. 

La misión se hará en conjunto con Tafirel Paraguay, y la delegación incluirá a técnicos, productores y distribuidores de ambos países. “La recorrida por las provincias será para conocer la cultura del país. Los proveedores nos llevarán a recorrer sitios característicos de cada región de China”, dijo Bonilla. 

Filipinas

El motivo de la visita a Filipinas es que está ocurriendo “un traslado de proveedores” hacia ese país del Sudeste Asiático y, por lo tanto, “puede ser un nuevo proveedor de fitosanitarios” para Uruguay, Paraguay, y la región.

“Somos una empresa abierta y tratamos de darles oportunidades a nuestros clientes. Buscamos que conozcan hacia dónde va el futuro, de nuestro rubro y el futuro en general”, afirmó Bonilla. 

Indonesia

Sobre las razones que los llevaron a incluir a Indonesia como destino de esta misión, respondió que ese país “será una potencia de consumo, ya lo estamos viendo en algunos anuncios del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) sobre la apertura de mercados en esos países del Sudeste Asiático”. 

Informó que en Indonesia la misión terminará en un foro de negocios, donde “la idea es intercambiar sobre oportunidades de negocios con empresarios locales”. 

“Queremos plantearles qué hay, qué se consume, qué oportunidades ven y qué provee el país”, dijo Bonilla. Además, destacó el apoyo de las embajadas y consulados de Uruguay en esa región del mundo, que han contribuido a la búsqueda de nuevas oportunidades. 

Esto también se vio reflejado en el lanzamiento de esta misión, donde participaron autoridades como el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos; el embajador de la República Popular China en Uruguay, Huang Yazhong; integrantes de la Cámara de Comercio Uruguay China; y autoridades de la Agencia de Promoción de Inversiones de la Comuna Canaria, representadas por Adrián Míguez y su equipo.

Integrantes de Tafirel, por su actividad, “constantemente están viajando a estos países, a ver oportunidades”, destacó Bonilla. Y esta será una instancia más para avanzar en ese sentido. 

El gerente comercial de Tafirel informó que de este viaje participarán más de 40 personas y se están ajustando los últimos detalles vinculados con documentaciones y fechas. “Tendremos un número alto de participantes. Esta será de las principales misiones comerciales privadas que se van a hacer, por la numerosa delegación y por estar representados rubros de gran importancia para Uruguay y Paraguay”, sostuvo Bonilla.

Nota de Revista Verde N°119

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El caso Carrefour reveló el peso de Brasil y calentó la previa del acuerdo

By Cristina Fumero,

El presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, afirmó que “si los franceses no quieren el acuerdo, ellos no deciden más nada, quien decide es la Comisión Europea”.

En 2024 varias carreteras y ciudades de Francia rugieron con fuerza los motores de decenas de tractores y camiones durante las multitudinarias protestas de agricultores, en rechazo a la firma de un acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur.

El enojo y el descontento de los productores agropecuarios fueron en aumento por esos días y le metieron presión al gobierno del presidente francés Emmanuel Macron y a las grandes compañías de alimentos europeas, para que adoptaran medidas concretas en contra de ese inminente tratado.

Y el estruendo de los motores causó efecto en las más altas esferas de la política francesa y del empresariado de Europa, específicamente de compañías que operan a nivel mundial y que tienen fuerte presencia en países de Sudamérica.

La desesperación y las disculpas

Fue así que la reconocida empresa Carrefour, de origen francés, que es propietaria de cientos de supermercados en Brasil y en Argentina, cayó en este enfrentamiento por el acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE.

El CEO (gerente general) del grupo Carrefour, Alexandre Bompard, en una nota dirigida a la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores de Francia, que publicó a fines de noviembre en su cuenta de X, afirmó: “en toda Francia escuchamos la desesperación y la indignación de los agricultores ante el proyecto de acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur, y el riesgo de inundar el mercado francés con carne que no responde a sus exigencias y normas”.

La publicación continuó: “Carrefour quiere actuar junto al sector agrícola y hoy se compromete a no vender carne procedente del Mercosur”.

“Esperamos inspirar a otros actores del sector agroalimentario e impulsar un movimiento de solidaridad más amplio”, sostuvo.

Y arengó a otros sectores al hacer un “llamamiento especial a los actores de los restaurantes fuera de casa, que representan más del 30% del consumo de carne en Francia –pero donde el 60% es importado– a que se sumen a este compromiso”.

Las reacciones a estos comentarios no se hicieron esperar de este lado del océano Atlántico, principalmente en Brasil, donde el sector ganadero y cárnico respondió con acciones tajantes que le sacudieron el piso a este grupo francés, ya que resolvieron dejar de proveer de carne a sus supermercados.

Los gigantes grupos brasileños que lideran en el mundo de las carnes, como JBS, Marfrig y Minerva, interrumpieron el suministro de productos y en las góndolas de los locales de Carrefour y otros comercios que opera la misma firma se notó la falta de reposición de estos artículos, según informó en su momento la prensa del país sudamericano. Y ante el impacto negativo provocado por esta movida de los intereses brasileños y la probable agudización del problema, la compañía francesa se vio obligada a rehacer su estrategia y a pedir disculpas en Brasil.

La carga se hizo más pesada aún para esta compañía francesa cuando el gobierno del presidente Luis Inácio Lula da Silva se expresó al respecto. El ministro brasileño de Agricultura, Carlos Favaro, apoyó la medida adoptada por los frigoríficos de su país, dijo que estaba “feliz” por esta postura y consideró que si las empresas brasileñas (de la carne) no pueden proveer a Carrefour en Francia, tampoco van a proveer a Carrefour en Brasil.

“No somos colonia de franceses”, advirtió Favaro, según publicó Globo Rural el 23 de noviembre. Tres días después llegó una carta del CEO de la firma francesa dirigida al gobierno brasileño para hacer formal sus disculpas por la “confusión” generada respecto a la determinación de dejar de vender carne de Brasil en sus locales en Francia. “Si la comunicación de Carrefour Francia generó confusión y puede haber sido interpretada como un cuestionamiento a nuestra asociación con la agricultura brasileña y como una crítica a la misma, pedimos disculpas”, señaló en la misiva a Favaro.

Aclaró que Brasil produce carne de “alta calidad” y respeta las normas y el sabor, a diferencia de lo que sostuvo en la nota de apoyo a los agricultores franceses.

Sobre el abastecimiento de carne para los supermercados en Francia, Bompard afirmó que el grupo ya compra “casi toda la carne” a los ganaderos de su país. “Así lo seguiremos haciendo. La decisión no tuvo como objetivo cambiar las reglas de un mercado ampliamente estructurado en sus cadenas de abastecimiento locales”, indicó en la carta.

Repudio de rurales

La Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), integrada por entidades de productores de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Paraguay, expresó en un comunicado su “total desacuerdo y repudio” a la decisión anunciada por el director general de Carrefour, Alexandre Bompard, de suspender la compra de carne del Mercosur.

“Esta actitud arbitraria, proteccionista y equivocada perjudica al bloque e ignora los estándares de sostenibilidad, calidad y cumplimiento que caracterizan la producción agrícola en sus países miembros”, sostuvo.

Afirmó que la carne del Mercosur se produce bajo “estrictos estándares socioambientales y sanitarios, en línea con los más exigentes estándares internacionales”.

Tras enfatizar que el “Mercosur es líder mundial en prácticas de sostenibilidad en el sector agrícola”, la FARM cuestionó que la decisión de Carrefour “ataca injustamente la reputación de miles de productores rurales comprometidos con la seguridad alimentaria y la preservación del medio ambiente”.

“Aunque las decisiones comerciales son competencia interna de las empresas, la postura pública del director general de Carrefour, al transformar una política de compras en un escenario de cuestionamientos infundados, va más allá de los límites aceptables”, criticó.

Interpretó que “esta no es una decisión aislada, sino un ataque directo a la credibilidad y la contribución del sector agrícola del Mercosur a la seguridad alimentaria mundial”.

En 2023 los países del Mercosur produjeron 38 millones de toneladas de carne, entre vacuno, porcino y aves, de las cuales exportaron 11 millones, indicó.

Y advirtió que los productores rurales de la FARM y sus entidades representadas “no aceptarán ataques injustificados y se reservan el derecho de reaccionar con firmeza”, ya sea “por medios económicos o institucionales, para proteger la imagen y los intereses del sector agrícola en sus países”.

Acuerdo en Montevideo

En ese contexto, el presidente brasileño dijo a la prensa que “si los franceses no quieren el acuerdo, ellos no deciden más nada, quien decide es la Comisión Europea (CE)”.

“(La presidenta de la CE) Ursula von der Leyen tiene la potestad para sellar ese acuerdo y yo pretendo firmarlo incluso este año”, declaró el mandatario norteño, en tono desafiante y de cara a lo que se venía en diciembre.

Luego de las disculpas de Carrefour y de esta antesala caldeada, el viernes 6 de diciembre, en el marco de la Cumbre de Presidentes de Estados Parte del Mercosur y Estados Asociados realizada en Montevideo, se suscribió un acuerdo de asociación entre el Mercosur y la UE, tras 25 años de idas y vueltas en las negociaciones.

Para esta ocasión, y como una señal política, llegó a la capital uruguaya la presidenta Von der Leyen, quien declaró que el acuerdo es “una victoria para Europa”. Sostuvo que “es un día verdaderamente histórico (porque) estamos reforzando nuestra asociación como nunca antes y al hacerlo estamos enviando un mensaje claro y poderoso al mundo”, .

Con esta confirmación de la apuesta a terminar de sellar un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques, Brasil demostró el protagonismo y la potencia que representa en el concierto internacional, al ganarle la pulseada a los intereses franceses.

Pero la victoria en esta batalla todavía no significa que el acuerdo está asegurado, ya que ahora falta que sea tratado en el Parlamento Europeo, entre otras instancias, en las cuales Francia intentará jugar sus últimas cartas sobre la mesa.

Los beneficios para el agro uruguayo

Para Uruguay el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) supondrá un incremento de la capacidad exportadora a ese mercado, debido a que alrededor del “70% de los aranceles del bloque europeo serán eliminados en forma inmediata” con su entrada en vigor, al tiempo que “la totalidad de las exportaciones de Uruguay a esa región obtendrá beneficios comerciales”.

Así lo destacó la Presidencia de la República en un comunicado divulgado el 6 de diciembre, basándose en informaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores referidas al tratado suscrito entre las partes.

En 2023 la UE fue el tercer destino de exportación de Uruguay, representando el 17% del total colocado por el país. El acuerdo otorgará al Mercosur una “cuota de 99.000 toneladas para el ingreso de carne bovina” al mercado europeo, así como una “cuota de 60.000 toneladas para el arroz”, esta última “sin arancel intracuota”, valoró. Y acotó que se acordaron “importantes beneficios concretos” para tops de lana, miel, cebada y cítricos.

Entre los nuevos temas que se incorporaron al acuerdo, el gobierno resaltó la adopción de un protocolo adicional de cooperación, un nuevo anexo en materia de comercio y desarrollo sostenible, y un “mecanismo de reequilibrio de concesiones que será una herramienta efectiva para enfrentar desafíos derivados de su implementación”.

Redacción: Mauro Florentín – Nota de Revista Verde N°119

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