El precio de la soja entró en una tendencia a la baja entre fines de 2023 y primeros meses de 2024, lo que genera la atención de los distintos actores del sector agrícola.
Las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) en setiembre y octubre de 2023 marcaba que la producción de soja en Sudamérica estaría en 227,4 millones de toneladas (Mt), mientras que la última estimación es de 223 Mt, para Brasil era de 163 Mt y ahora bajó a 156 Mt, en Argentina pasó de 48 Mt a 50 Mt y el resto no varió demasiado, dijo el director de Nóvitas, Diego de la Puente, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Consideró que la proyección se redujo en cuatro millones de toneladas y el precio de la soja de setiembre hasta hoy bajó US$ 100 por tonelada, entonces esa caída de la producción no explica la disminución del precio y “mucho menos se explica” si se analizan las perspectivas para Brasil donde hoy los 156 Mt, nadie los está esperando, ya que la Conab estima el volumen de cosecha en 149,5 Mt, o sea que se estaría 6,5 Mt por debajo del USDA.
“La cosecha sudamericana igualmente terminará siendo récord” pero no es lo mismo “que sean 227 Mt o termine siendo de 210 o 215 Mt”, porque cuando se analice esta oferta sudamericana en el esquema global de la oferta y demanda de soja, será muy parecida a lo de los últimos cuatro años, señaló.
Planteó que “los fondos han sido actores excluyentes” porque “tienen posiciones vendidas récord de maíz, de soja, de aceite y de harina”, y la “presión tan fuerte de los fondos” puede deberse a que se arrancó 2024 con la inflación cerca de los límites que esperaba la Reserva Federal, lo que generaba expectativa de una baja en la tasa de interés, luego los datos “no fueron del todo favorables” y habrá que esperar hacia mediados del año.
“La tasa de interés de EEUU va a bajar este año”, pero la pregunta es cuándo lo hará, “que los fondos estén en posiciones récord de venta es un factor alcista” porque cuando están en una posición extrema terminan saliendo porque ese es su negocio, analizó.
De la Puente opinó que “la soja puede tener un derrape adicional de acá a mayo” cuando a la cosecha brasileña se le sume el grueso de la producción de Paraguay, Uruguay y Argentina, donde hay muy poca soja vendida y el productor puede salir a vender. “A estos precios no vendería” la soja, aconsejó.
Dijo que los técnicos del USDA prevén que el área de siembra de soja en EEUU puede llegar a crecer en la campaña 2024/25, por lo que la relación stock/consumo ascendería del 7,5% al 10%.
El director de Nóvitas se refirió a la situación climática y productiva en varios estados del agro estadounidense, principalmente por la sequía que afrontan en la producción agrícola, a los márgenes del farmer y del productor brasileño.
Escuche la entrevista completa a Diego de la Puente
“Hasta ahora veníamos cosechando maíz de operativo grano húmedo”, con “25% a 35% de humedad” que “corrige a 14%”, y “a medida que se fueron aprontando los maíces empezaron a salir los negocios”, pese a que “hay un tema de precios” porque “el productor tarda en validar” los valores, dijo el director de Dufour Commodities, Davy Dufour, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que al principio se manejaron precios de US$ 165 y luego a US$ 160 por tonelada y el maíz debe estar cerca de la demanda porque los costos de fletes pegan mucho, además antes había valores de US$ 300 por tonelada, después bajó a US$ 200 y ahora a los precios mencionados.
Los rindes promedio varían entre 7.000 y 9.000 kilos por hectárea y en algunos casos más, y considerando los registros de lluvias recientes ya “se venían secando y bajando” los niveles de humedad en el grano, por lo que “van quedando para seco”, entonces en el mercado interno si tiene “hasta16% no paga secado” y “en la operativa de exportación es hasta 14%”.
Para la exportación “el precio del maíz está en US$ 155 la tonelada, tal vez algún dólar más si hay volumen pero no hay porque el productor no vende” a estos precios, debido a los costos de secado y de fletes, afirmó.
“Los corrales ya compraron bastante” maíz grano húmedo y el “sector avícola comprará el grano seco” y luego se tendrá que volcar a la exportación, “algunos que tengan espalda para cosechar seco y aguantar lo van a hacer, pero no todos pueden hacerlo”, advirtió.
Dufour se mostró optimista respecto al incremento de negocios de comercialización de maíz, a partir del 10 de marzo cuando arranque la cosecha del grano en seco y aumente el volumen de oferta en el mercado.
En cuanto a la soja, el operador comentó que “prácticamente no hay operaciones” de negocios, con precios que se mueven entre US$ 370 y US$ 385, y si llega a US$ 390 o US$ 400 ahí empezar a vender el productor.
Para la producción de carne ovina este año arrancó con una demanda “fuerte” de la industria frigorífica y que si bien los precios “siguen siendo bajos”, registraron un “aumento sostenido”, señaló el presidente de la Sociedad de Criadores de Texel, Lucas la Cava, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Valoró la importancia de la apertura del mercado de Israel para las exportaciones de carne ovina con hueso, por la incidencia que pueda tener en los valores y en el posicionamiento en otros mercados.
El productor se manifestó crítico sobre el manejo de los frigoríficos que faenan ovinos en cuanto a la tendencia de esas empresas a poner trabas cuando surge alguna complicación en los mercados, específicamente respecto al peso de las carcasas de los animales, según el gremialista.
Afirmó: “cuando las cosas se complican porque se baja algún mercado, la industria siempre tiene ese as bajo la manga de empezar a buscar la vuelta y a complicar con los kilos, y cuando la demanda está bien no pasa con los kilos”.
Si se compara esa situación con los vacunos que “cualquier vaca o novillo gordo cuanto más pesa es mejor”, y siempre vale más el novillo de 700 kilos que el de 480 kilos, sostuvo.
Acusó a la industria frigorífica de establecer una especie de “tarifado” de los precios de los ovinos, con un “tope” que varía entre US$ 50 y US$ 55 por animal como máximo, y eso para que nada pasa de ese valor, lo que es “atípico” y “antinatural” porque “cualquier cosa que se regule a la larga no funciona”.
Se refirió además a la necesidad de hacer cambios en la promoción de la carne ovina en el mercado interno, entre otras cosas.
En este momento en el negocio del engorde ganado en corrales se registran ofrecimientos de precios que toman de referencia el valor de la Asociación de Consignatarios de Ganado “más tanto”, y “las bases que nos ofrecen están por debajo del equilibrio”, dijo el director de la empresa agrícola ganadera Los Retazos Héctor Mario Eugui, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que el sector tuvo “valores que costarán mucho volver” a tener y “queda ese recuerdo”, ahora hay “reacomodar el cuerpo” porque se viene de momentos en los que se “ha perdido dinero”, como le pasó también a los invernadores y otros eslabones del sector.
Tras una época “tan mala”, la empresa tuvo un “cierre parcial” del corral y “ahora está volviendo de a poco”, al ver que el negocio puede volver a ser lo que fue “hace seis o siete años” con un margen de US$ 60 a US$ 70 por animal, comentó. Acotó que la industria solamente “da pautas pero no da certeza de precios”, “entonces se crea esa incertidumbre”.
El precio de equilibrio hoy está cerca de los “US$ 4 por kilo” y en el mercado se manejan en unos US$ 3,85 a US$ 3,90 por kilo, y en algún momento hay que arrancar porque hay costos fijos, afirmó.
La cabaña Los Retazos obtuvo el gran campeón macho de la raza Angus en la reciente Expo Durazno, con un ejemplar que es hijo del toro llamado Napoleón, que se destaca por sus características genéticas y otras.
“En China van a seguir pasando cosas, como las que nos impresionaron en las últimas dos décadas”, “va a crecer a tasas diferentes” a las de otros años lo cual “es normal porque el nivel de desarrollo es diferente”, pero lo claro es la “potencialidad” que todavía tiene esa nación asiática en su relación con Uruguay. Así lo señaló el director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Bartesaghi participó en un conversatorio organizado por la Cámara de Comercio Uruguay-China, el miércoles 21 de febrero, en el que también expusieron el embajador chino, Huang Yazhong, y el ministro de Ganadería, Fernando Mattos.
Tras la visita oficial del presidente Luis Lacalle Pou y otras autoridades del gobierno al gigante asiático, en noviembre de 2023, ahora ese asunto “hay que trabajarlo en el gobierno y en los empresarios también y acelerar algunas definiciones”, como “identificar las oportunidades comerciales, viajar, conocer las provincias, entender que los patrones de consumo son distintos”, sugirió.
Bartesaghi planteó la necesidad de “moverse antes”, si bien “todavía hay restricciones arancelarias por no tener el Tratado de Libre Comercio (TLC)”. Y aludió a ciertos comentarios del ministro Mattos en esa ocasión en cuanto a que “el TLC es importante”, “no tenerlo nos afecta, nos hace perder competitividad, no tenerlo hace que otro gane ventajas frente a nosotros”.
“La pelota está de nuestra cancha, fue a China pero volvió a Uruguay porque debe hablar con sus vecinos, hablar con Argentina y juntos ir a hablar con Brasil” sobre ese acuerdo comercial, sostuvo. Opinó que la reunión de Lacalle Pou con el presidente argentino Javier Milei es “clave” porque con su “ok” a aceptar la flexibilización del Mercosur se estaría “más cerca” de concretar un TLC.
Otro asunto abordado es la importancia de no solo ampliar la canasta de productos a exportar a China, sino también de los servicios y el flujo comercial, como las importaciones de tecnología y maquinaria, entre otros rubros.
Sobre el caso de la operación de concentración económica Minerva – Marfrig, que comprende la transacción de tres frigoríficos en Uruguay, la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (CPDC) dispuso “el pasaje a la segunda etapa del proceso, instancia en la cual se procederá a profundizar la evaluación, requiriendo información adicional a las partes y a terceros que se sustanciará en las correspondientes actuaciones”, según una resolución fechada el 19 de febrero.
En un comunicado divulgado el martes 20 de febrero en su sitio web, ese órgano desconcentrado del Ministerio de Economía y Finanzas determinó que “sin desmedro de lo anterior y conforme lo dispuesto en las normas reglamentarias indicadas, se procede a dar noticia de esta operación, a efectos de que los terceros interesados puedan formular las alegaciones que consideren del caso, sobre los posibles cambios o impactos en las condiciones de competencia en los mercados que entiendan puedan estar afectados”.
“Tratándose de personas físicas, se deberá comparecer aportando nombre y documento de identidad”, y “en caso de personas jurídicas se deberá acreditar la representación, señala en la resolución.
Indica que “en atención a los plazos legales para la resolución de la presente concentración, los interesados podrán presentar por escrito sus consideraciones, hasta el 14 de marzo de 2024”.
La operación proyectada consiste en la adquisición por parte de Minerva del 100% de las acciones de tres sociedades uruguayas (Establecimientos Colonia S.A., Inaler S.A. y Prescott International S.A.), además de ciertos activos incluidos en el Contrato de Compraventa de Acciones, como consecuencia de la cual, Minerva pasaría a controlar tres plantas frigoríficas en los Departamentos de Colonia, San José y Salto.
Una plaga está afectando a los cultivos de maíz en distintas zonas del país, se trata de un insecto denominado “chicharrita” (Dalbulus maidis). Es una plaga que ha estado presente en Brasil y Paraguay durante varios años, pero para Uruguay es relativamente nueva, ya que las poblaciones de este insecto comenzaron a observarse en la zafra 2021/22. Este vector transmite un virus y dos bacterias, según informó el responsable de desarrollo de Yalfin, el Ing. Agr. Pablo Leiva, durante el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Leiva comentó que esta chicharrita podría haber ingresado desde Brasil, o tal vez haya sobrevivido en la agricultura uruguaya, aunque esto último es difícil debido a las bajas temperaturas del invierno. Actualmente, hay “muchas consultas” de productores y técnicos debido a la aparición de esta plaga en los cultivos de maíz de segunda, en prácticamente todo Uruguay.
La presencia de la chicharrita se percibe con mayor intensidad en los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro, pero también está presente en el litoral sur, centro y sur del país, aunque con “menor intensidad”, según sostuvo. En el norte, el 100% de las plantas presenta chicharritas, mientras que en el sur, la incidencia varía entre el 30% y el 50% de las plantas con el insecto, según estimaciones de Yalfin.
Indicó que “el daño directo causado por la alimentación de la chicharrita no es significativo, pero sí «es un vector de diferentes patógenos que pueden provocar mermas importantes en el cultivo, dependiendo de las condiciones climáticas, el momento de ingreso en la planta y el material genético del maíz». Puede transmitir una bacteria que produce la enfermedad llamada espiroplasma, un virus denominado virus rayado fino del maíz y otra bacteria que produce la enfermedad llamada fitoplasma”.
Leiva hizo hincapié en la importancia de realizar rotaciones para reducir la intensidad de la plaga, controlar los maíces en invierno, utilizar híbridos de maíz con mayor tolerancia y llevar a cabo control químico durante el período vegetativo del maíz.
Advirtió que la idea no es alarmar sobre esta plaga, sino informar sobre su presencia en Uruguay y evaluar sus efectos en los cultivos, además de explorar alternativas, especialmente de cara a las próximas zafras.
Sobre la situación de los cultivos de maíz en la presente zafra, opinó que en los maíces de primera “se esperan muy buenos rendimientos, dado que no fueron tan afectados por el periodo de sequía y altas temperaturas que se registraron. Cuando se produjo ese estrés, los cultivos estaban finalizando el llenado de grano, por lo que en algunos casos podría haber habido una merma en el peso de los granos”.
En tanto, los maíces de segunda “sí experimentaron la falta de lluvia, pero dado que se encontraban en estado vegetativo, las consecuencias en el rendimiento no serían tan significativas, sobre todo porque las últimas precipitaciones pueden permitir una recuperación y entrar en el periodo crítico con buenas condiciones”.