Al 30 de junio de este año el stock vacuno de Uruguay se ubicará “muy cerca de las 12 millones de cabezas”, eso “está dado porque en este período se dio un ingreso importante de terneros” cercano a los “3 millones”, la “faena no llegará a las 2,2 millones de cabezas y la exportación en pie andará cerca de las 130.000”, señaló el técnico del Instituto Plan Agropecuario (IPA), Esteban Montes, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Esos comentarios aluden a un informe anual que realiza Montes a modo de proyección del rodeo de vacunos, entre otros indicadores vinculados a la ganadería local, como en este caso al sumar los animales que salen y de los que ingresan al sistema, queda una diferencia de 400.000 lo que sumado al stock de 2022 permite obtener una estimación.
“La faena del primer semestre del año pasado venía a un ritmo muy elevado”, por lo que “comparar” ese período con el de 2023 va a dar una “diferencia muy grande”, como se está viendo, dijo; y de hecho los datos del Instituto Nacional de Carnes marcan una caída de 19,4% en el acumulado anual, respecto a 2022.
Se mantiene la tendencia de un rodeo “criador” y “más joven”, con una “misma cantidad de vacas entoradas de unas 4.250.000 a 4.280.000” cabezas, además hay “más vaquillonas como novillos de 1 a 2 años y de terneros”, comentó.
Acotó que “cada vez menos novillos llegan a más de 3 años” y las vaquillonas que también hay un ritmo importante de faena, esa categoría sí está bajando cada año”, debido a esa “mayor faena de vaquillonas de 2 años y un poco más”, y a su vez se da un “mayor ingreso de vaquillonas al rodeo de cría”.
“El panorama hacia adelante lo veo auspicioso, porque el ritmo de faena de animales de corral se mantiene respecto a años anteriores, a pesar de un nivel de costos más elevado por los precios de los granos”, lo que es un “factor importante” al “sacarle presión a las pasturas en la terminación”, sostuvo.
Montes se refirió a que la “cría tiene que empezar a responder” pero que eso debe darse “en la medida en que la extracción siga a niveles elevados”, porque “si la faena anda en 2,2 millones de cabezas ahí la cosa se complica”, entonces es necesario llegar a 2,7 millones de vacunos faenados, más una exportación en pie que siga.
La sequía significa un golpe que dejará un «agujero grande», lo que implica endeudamiento y otra serie de problemas en la ganadería, puntualizó.
Más allá de la incertidumbre para la producción agrícola y ver qué pasaría con la superficie de cultivos de invierno este año, “se ha podido sembrar”, tras algunas lluvias registradas en mayo, dijo el director de Unicampo, Esteban Hoffman, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que “todavía en algunos casos se está sembrando por encima de lo planificado”, por la suba de precios que ha registrado el trigo producto de los problemas climáticos que se registran en otras regiones. En una zafra donde todo indica que se sembrará “bastante” menos canola y algo más de trigo y cebada.
“Nosotros con los clientes, pensando en el riesgo y el miedo” de los excesos de lluvias en primavera ocurridos en 2014 y 2017, que generaron problemas sanitarios y de calidad, “bajamos la intensidad de siembra” frente al año anterior”, afirmó.
Hoffman indicó que “el pronóstico ampliado augura una alta probabilidad de lluvias para el final de la primavera, lo que no es bueno para los cultivos de invierno”, recalcó.
Acotó que “si se cumpliese” esa previsión climática “podríamos tener un año similar al 2012, donde no nos fue nada bien con los cultivos de invierno, más bien nos fue mal”.
“Ojo porque con un muy mal año desde el punto de vista económico, esto sería como un doble golpe” y hay “muchas empresas que no tienen capacidad económica para aguantar dos zafras malas”, y “somos de la idea de que la planificación de la agricultura es más que el semestre”, señaló.
Para Hoffman “no es buena cosa ir por la revancha”, porque hay un pronóstico de clima “desfavorable” y resaltó la importancia de realizar un análisis de mediano y largo plazo. “Es impresionante” el nivel de las pérdidas económicas que dejará la zafra de verano, dado que pueden llegar hasta los US$ 700 y US$ 800 por hectárea, enfatizó.
Consultado sobre el daño de hormigas en las chacras de canola, Hoffman dijo que “los problemas no fueron generales pero si muy importantes para algunos” productores, lo que se puede adjudicar a situaciones vinculadas a la falta de lluvias y al dejar de preocuparse de los hormigueros, desde que se plantaba girasol y se usaba fipronil.
“La semilla que se está sembrando no tiene insecticidas curasemillas”, entonces “nos agarra sin curasemillas”, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) restringió el uso de estos productos, señaló.
“No está nada fácil” el encontrar alternativas para el combate al ataque de hormigas en las chacras, que generan importantes pérdidas en la producción, consideró.
Este año Uruguay tuvo una participación destacada en un actividad de tipo curso, que realizó la American Angus, que implica el repaso de “toda la cadena de valor del complejo cárnico” de Estados Unidos (EEUU) y fue “la primera vez que hubo extranjeros, dos uruguayos”, el vicepresidente de la Sociedad de Criadores de Angus de Uruguay, Diego Oribe, y el coordinador ejecutivo de la misma, Matías Fuentes.
Así lo destacó Oribe al conversar sobre este evento, que se desarrolló a mediados de junio en ciudades estadounidenses, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
“Es una experiencia importante con mucho aprendizaje, empezando por lo que hace la American Angus en evaluación genética, una cantidad de servicios”, además el recorrido incluyó la visita al frigorífico “más grande del mundo” de la compañía Tyson Foods, un centro genético, una empresa especializada en elaborar cortes de valor “más chicos”, un feedlot y un programa de certificación y marcas, comentó.
Dijo que “hay cosas que están como atrás de la escena”, y “vimos un gran pragmatismo a la hora de trabajar y agregar valor”, así como la posibilidad de notar “mucha consistencia entre lo que dicen y lo que después es la realidad”.
“Hay muchas cosas que ya las hacemos, como la evaluación genética, si bien evaluamos menos características que ellos”, hay “conceptos muy similares a los que manejamos” en Uruguay, y “después en algo en lo que podemos estar más en el debe es en la calidad de la carne”, porque en EEUU tienen “todo un sistema de pago” que implica una “evaluación objetiva con un escáner” de cada animal, con una liquidación que tiene “premios y castigos al productor”, señaló.
Enfatizó que en esa área Uruguay tiene una “oportunidad de generar un trabajo más fino y consistente en cuanto a la calidad de la carne”, al igual que en el estudio de las preferencias del consumidor que son evaluadas por las cadenas de comercialización en el mercado interno.
El remate de Lote 21 registró un precio promedio general de ternero de US$ 2,46 y un máximo de US$ 2,82 por kilo, con la colocación de prácticamente la totalidad de los terneros, salvo un solo lote, lo que reflejó una “buena demanda”, comentó el integrante de Lote 21, Federico Rodríguez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que en el caso de las terneras la venta fue “más lenta”, principalmente la que está pisando el sobre año, lo que indica un desencuentro de las puntas, y la vaca de invernada “copia un poco” lo que se da en el mercado del gordo que ha tenido una baja en las últimas dos o tres semanas.
En tanto que la categoría de los novillos “sigue defendiendo el precio”, en el caso de los de 1 a 2 años registró un promedio de US$ 2,02 por kilo, en los de más de 3 años US$ 1,91 y en general hubo un remate con “machos más demandados”, dado que la “demanda de hembras fue más cautelosa”, señaló Rodríguez, en alusión a la jornada de ventas del jueves 22 de junio.
Destacó que Lote 21 marcó un “crecimiento” este año no solamente en número de cabezas, sino también en la cantidad de remates, de socios que se van incorporando, como el caso de Juan Chiruchi que se integrará al consorcio en julio.
En cuanto a la situación del mercado ganadero en Cerro Largo y otras zonas aledañas, el consignatario dijo que hay “menor oferta de ganado gordo”, porque se dificulta la terminación de los mismos y se está esperando el agua que es lo que “marca y sella la demanda”.
Más allá de la “disparidad”, hay “más interés en vacas que en novillos” en las plantas de faena, y en el negocio de cada frigorífico “hay entradas más largas o más cortas”, indicó.
“Me encanta la colza pero este año el cultivo es el menos atractivo porque los precios de los aceites han bajado mucho”, y “a su vez el negocio de la colza se ha ido enchastrando bastante por más requisitos vinculados a la trazabilidad” y otros, que “probablemente sean importantes pero al final del día terminan costando mucho y agregando poco valor”, señaló el director de Agronegocios del Plata (ADP), Marcos Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Sobre el mercado europeo que es el destino más importante para la colza uruguaya, advirtió que está “cada vez más complicado, porque hay muchos más requisitos” que se transforman en “restricciones”, acotó.
Guigou puso en duda si las regulaciones vienen todas de Europa o si “son ideas hiper proteccionistas de quienes están a cargo” de esos temas en Uruguay. Hay “millones de palomas y hormigas que te pulverizan los cultivos”, enfatizó.
En el caso de colza está prohibido el uso de insecticidas en la semilla. “Y si vas a impactar poco en el ambiente es con la colza, porque se siembra con 3 kilos por hectárea”. Además, “son cosas que son necesarias, porque insectos y plagas hay”, dijo.
Acotó: “nos tapamos de regulaciones, inventamos cosas sin medir los impactos” y “el sistema no lo soporta”. Cuando “los números son holgados” esa situación se sobrelleva, pero “cuando se aprietan todo te empieza a dejar debajo de la línea de flotación”.
Hoy “te quedan de 30 a 50 metros” en las orillas de las chacras que se la llevan las hormigas, si pudieras usar insecticidas en la semilla controlarás a ese insecto que se come la planta”. En el caso de ADP terminó resembrando unas 1.000 hectáreas de colza, debido a esos problemas, comentó.
Sobre la zafra de invierno, Guigou indicó que al bajar el área de colza, los cultivos “más históricos en los que tenemos más genética adaptada” y “más potencial productivo por hectárea, como trigo y cebada, están creciendo y le hace “muy bien al sistema”.
El empresario valoró la fecha de siembra “ideal” que se ha registrado en ambos cereales y el “alto nivel” de nutrientes que se encuentran en las chacras, “principalmente de fósforo, potasio y nitratos”, lo que marca una menor inversión en fertilizantes por una menor demanda de los suelos y la baja de precios de los mismos. “Al no haber casi extracción en la zafra de verano”, favorece el desarrollo de la producción invernal
La última zafra lanera (de junio de 2022 a mayo de 2023) marcó dos situaciones “bien diferenciadas”, por un lado las lanas Merino por debajo de las 21,5 micras que se comercializaron a valores “potables” para lo que es el momento del mercado, sin llegar a los “precios topes” de “hace tres zafras”, pero “el Merino siempre tuvo precio” y alcanzaron en algunos casos a “US$ 9 y US$ 10 los superfinos y certificados” y “el resto entre US$ 6 y US$ 8”, dijo el presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana, Pablo Iramendi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que por otra parte en el caso de las “lanas gruesas que no tienen colocación” y que cuya demanda no se reactivará “hasta que China no empiece como el andamiaje”, los valores “no se van a normalizar”.
Y “después las lanas medias que estaban complicadas y no han respondido”, y las lanas Ideal que “se vendían muy bien porque rinden muy bien y en otros años se pagaban muy bien y este año no han acompañado”, comentó.
Se refirió al stock acumulado de lanas uruguayas debido a la caída de la demanda principalmente de China y otros destinos, por diferentes factores que afectaron el mercado internacional lanero.
De junio de 2022 a febrero de este año veníamos comercializando “bastante bien” en la colocación de las lanas finas Merino, pero luego comenzó un “parate” de la demanda internacional y también del mercado local, con “afloje” de los valores del producto, indicó.
El día martes el USDA publicó el informe de estado de los cultivos de Estados Unidos, en el cual se ajustó a la baja la condición de bueno y excelente de soja. El porcentaje se ubicó en 54%, por debajo del 59% de la semana anterior y del promedio de los últimos 5 años. Como muestra el gráfico, el porcentaje se encuentra por debajo del rango mínimo de los últimos 5 años a igual fecha, cercano a la condición registrada en la campaña 2012/13, cuando Estados Unidos sufrió una de sus peores sequías.
Esto es una consecuencia de las precipitaciones por debajo de lo normal en las principales regiones productoras en EEUU, lo cual impulsó las cotizaciones durante las primeras jornadas de la semana en Chicago. La caída de los aceites vegetales, sumado a la toma de ganancias de los fondos especulativos presionaron las cotizaciones en las últimas ruedas del mercado.
La soja julio culminó la semana con una suba de 1,91%, dado que pasó de US$ 538,85 a US$ 549,13 por tonelada, en tanto, la posición agosto y noviembre retrocedieron un 0,25% y un 2,40%, al pasar de US$ 517,17 a US$ 515,88 y de US$ 493,19 a US$ 481,35 por tonelada, respectivamente.