El titular del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Fernando Mattos, justificó el planteo realizado en la Rendición de Cuentas vinculado a las inspecciones de los Servicios Agrícolas de esa cartera de Estado en que hubo casos de “ocultamiento deliberado de pruebas”, ante denuncias por mal uso de agroquímicos.
“No nos interesa ser un organismo policíaco, ni tener derechos que avasallen las libertades individuales pero la libertad individual termina cuando empieza el derecho de otro”, declaró el jerarca en una entrevista publicada este jueves 24 de agosto en el suplemento Agro de Búsqueda.
Además, avizoró un panorama “complejo “para la lechería, ya que con los actuales valores internacionales “no es posible producir leche” y que en esta relación de precios, que es “muy mala”, se puede “repetir” el cierre de tambos.
Entre otros temas Mattos respondió a las críticas de algunas gremiales por ciertas medidas del gobierno para el sector ovino: “acá no es cuestión de acusarse recíprocamente, acá hay una cuestión de mercados”.
Atentos a los recientes registros de lluvias, los productores arroceros aguardan un repunte en el llenado de las represas de cara la próxima siembra, que arranca en el mes de setiembre.
Las fuentes de agua son las artificiales, como las represas, y las naturales que son las estaciones de agua de los ríos, algún arroyo caudaloso y la Laguna Merín, y estás últimas están casi en una situación “normal”, pero “el problema está en la otra mitad que es el riego por represas”, señaló el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que todas las represas fueron diseñadas para que las lluvias de otoño, invierno y parte de primavera sean suficientes para llenarlas, por más que se use el agua en el verano, pero “hay un déficit de lluvias y para lo que tendrían que estar hoy de capacidad de agua almacenada”, con “un 45%”.
Normalmente tendrían que estar las represas en un 70% de la capacidad de agua almacenada, por lo que hay un faltante de 25% a 30%, y si bien “es de esperar alguna lluvia importante” todavía y “ese retraso preocupa a los productores”, especialmente en la zona norte, comentó.
Se refirió a que hay cultivadores arroceros que en la primera quincena de setiembre ya empiezan a hacer las tareas de siembra, entonces los días se entran a acortar en cuanto a la espera de agua almacenada, y si empieza a llover en octubre también se limitan los días de siembra.
“Puede darse la particularidad que se llenen todas las represas pero lo hagan tarde y ya se esté fuera de la fecha óptima de siembra”, y “puede decidir ya no sembrar en esa situación”, reconoció.
Lago indicó que en el este algo de menos del 40% del área de siembra de arroz, pero las tres mayores represas están en esa zona, como “la de India Muerta que riega unas 8.000 hectáreas hoy tiene poco más del 10% de agua almacenada, la de Corrales que está en Varela tiene 25% de agua y la de Alves en Rincón debe estar en no más de 30% de agua almacenada”.
Respecto al área de siembra estimada por la ACA para la próxima zafra, el titular de la gremial señaló que en la zafra pasada se sembraron 160.000 hectáreas y al consultarle al productor qué superficie prevé sembrar, sin considerar la disponibilidad de agua, ya se ve una “retracción en la intención de siembra del 3% respecto a la del año pasado”.
Pero si se dan las lluvias previstas en las próximas semanas el área igualmente podría crecer en algo, en comparación a la de 2022, estimó.
La faena de bovinos llegó a 2.154.000 cabezas en el ejercicio agrícola 2022/2023 al cierre del 30 de junio, lo que representa una caída de 20%, que comprende unos 600.000 animales menos, en comparación con el ejercicio anterior, según datos del anuario estadístico del Instituto Nacional de Carnes (Inac).
Ese volumen se encuentra por debajo del promedio de la última década, que es 2,2 millones de vacunos, y en la estructura de las categorías hay un aumento de la proporción de novillos, al pasar del 48% al 51%, dijo el jefe Estadística e Información de ese organismo, Fernando Reich, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que en el caso de las vacas bajó del 36% al 33%, ya que de un millón de cabezas faenadas de esa categoría en el ejercicio 2021/2022 se redujo a 700.000 en el reciente, y en vaquillonas hay una estabilidad en la proporción de cabezas faenadas del 14%.
Respecto a los precios del ganado, Reich indicó que el promedio estaba en un nivel “alto” de US$ 5,5 por kilo en cuarto balanza al comienzo de período en junio de 2022, para luego tener una “corrección”, caer a su nivel “más bajo” y una “leve recuperación” para cerrar en US$ 4,1 por kilo.
Sobre los destinos de las exportaciones de carne bovina en ese ejercicio, China es el principal socio comercial con un 60% de participación, luego los mercados del norte, principalmente Estados Unidos y Canadá con 20% y la Unión Europea con 8%.
En cuanto a carne bovina exportada en volumen peso canal se exportaron 475.098 toneladas disminuyendo un 23,6% respecto al ejercicio anterior, ya que en el ejercicio anterior se exportaron unas 620.000 toneladas, dijo Reich.
En concepto de divisas para el total del sector cárnico ingresaron US$ 2.711 millones de dólares de los cuales el 79,9% corresponde a carne bovina, 4,6% subproducto primario para uso industrial y en tercer lugar menudencias con el 4,2% de lo exportado.
Otros datos destacados del informe indican que el precio promedio de la carne bovina por arriba de los US$ 4.500 por tonelada peso carcasa, lo que significa que hubo una caída en volumen y en precios, siendo el mercado chino el que explica esa situación.
Si se compara las toneladas exportadas en el ejercicio 2022/2023 con el promedio de los últimos diez ejercicios, hay un aumento de aproximadamente 25.000 toneladas, según Inac.
El jefe de Estadística de Inac resaltó que a diferencia de lo que pasó con los bovinos, en el caso de la carne ovina hubo un incremento en la faena de 10.7% en el ejercicio analizado respecto al anterior, llegando a 1,5 millones de animales, que el segundo mejor registro de los últimos 10 años, y con una mayor proporción de corderos (57%).
La demanda de híbridos de maíz para la próxima siembra de cultivos de verano se alinea al crecimiento del área en Uruguay, con “mayor expectativa” para la siembra de primera, dijo el gerente general de Procampo Semillas, Federico Bellenda, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Reconoció que se consolida el incremento de la superficie maicera de primera y “también el área que tiene que venir de segunda se va a estar cumpliendo”, básicamente por la posibilidad de concretarse pronósticos climáticos favorables.
Con la frase de cabecera Más Maíz, Más País, la campaña de comunicación de las empresas KWS y Procampo apuestan al dinamismo de la siembra del cultivo en la próxima zafra de verano.
En ese marco organizan una actividad el próximo 23 de agosto en Mercedes, Soriano, que tendrá tres bloques: uno sobre las tendencias climáticas con Leonardo De Benedictis, otro con técnicos de BASF para abordar la problemática de malezas y el último dedicado a las nuevas propuestas de KWS y Procampo Semillas.
Con un “giro diferente mucho más vinculado a la tecnología” se realizó una nueva edición de la tradicional feria original John Deere de Interagrovial en el predio de la Expoactiva cercano a Mercedes, departamento de Soriano.
Unos 160 productores acompañaron la actividad, que presentó las incorporaciones tecnológicas que tienen todas las soluciones a lo largo del ciclo productivo, tanto para la preparación de las chacras, la siembra, la pulverización y la cosecha, el Operation Center y la propuesta de apoyos agronómicos y aplicaciones on line, dijo el gerente general de Interagrovial, Juan Olascoaga, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Señaló que el proceso de incorporación de las tecnologías por parte de los productores es “gradual”, que “como toda tecnología lleva tiempo”, y en esto “hay gente mucho más resiliente” y “apostamos a que sea cada vez más una necesidad y no una opción”.
Con la visión de que John Deere no es una empresa que vende maquinaria sino que provee soluciones, entre las ventajas de la tecnología disponible para el productor figura el “ahorro en el uso de insumos”, en el “impacto ambiental” y “la aplicación correcta de la tecnología hace que la producción sea más rentable y por ende más sostenible”, resaltó.
Valoró el clima de negocios en Uruguay para el agro, más allá del impacto de la sequía, y a la característica del productor uruguayo por ser “muy resiliente” y que lo encuentra “muy bien parado”, ya que el productor está con la mira puesta en la próxima siembra de cultivos de verano, más con el rol de empresario que de productor.
“Cuando la mano viene muy bien no siempre se tiene el tiempo y la oportunidad de revisar eficiencias, costos, productividades y rendimientos, y este año muchos productores postergaron inversiones y priorizaron el hacer las cosas mejor”, al “incorporar tecnología y el uso más eficiente de su equipamiento”, consideró.
Se refirió al concepto de John Deere de “destrabar valor” y “sacarle el jugo”, ya que a veces se cuenta con la mejor tecnología pero no se le sacar el mayor valor posible a las maquinarias y otros equipos incorporados en las empresas agropecuarias.
“Esperamos que el año que viene sea el de recuperación del mercado de maquinaria agrícola”, considerando que este año hubo una retracción del orden del “30%” respecto a lo que fue 2022, el sector “más golpeado” fue el de las cosechadoras ya que se cosechó alrededor del 30% del área de soja habitual, afirmó.
Olascoaga señaló que la disponibilidad de equipos y tecnologías por parte de Interagrovial y John Deere actualmente está en niveles pre pandemia y ya quedaron atrás los inconvenientes logísticos que impactaron en la provisión de maquinarias en el mercado.
La zafra pasada de cultivos de verano dejó “algo más de volumen” de soja del previsto, que era una cosecha de poco más de 600.000 toneladas y resultó finalmente en un total de unas “850.000 toneladas”, que “sigue siendo desastroso” pero representa más que el estimado, señaló el responsable del negocio de granos de Cargill, Joaquín Basso, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que para la “soja nueva” hay un contexto en el que la soja de Estados Unidos “había entrado en una fase compleja” por lo climático “pero después eso se fue calmando por pronósticos de lluvias que se terminaron concretando, y entrando en una fase de normalización”.
“Si EEUU consolida una cosecha normal a buena y si el fenómeno Niño termina de convalidarse en Sudamérica habrá una oferta considerable de soja”, lo que generará una “presión importante” desde los diferentes orígenes del grano “para competir con los destinos habituales”, comentó.
Indicó que hoy los negocios de venta anticipada de soja son “muy pocos”, y generalmente después de una zafra mala en lo productivo es como que el inicio de las ventas del año próximo es “bastante” lento y “este año no escapa a esa realidad”, además se ve que “el productor uruguayo trabaja sobre herramientas de cobertura” de precios.
El precio de la oleaginosa para la zafra 2023/24 está fluctuando entre US$ 430 y US$ 450 por tonelada, en un momento en el que hay una “volatilidad bastante interesante” con variaciones, en tanto que “las primas están históricamente bajas” y “negativas para esta altura del año”, dijo.
Basso se refirió a que los productores trabajan en estrategias de fijar “precios piso” en base a los valores registrados en la bolsa de Chicago y con “herramientas que ofrecen bandas de precios que pueden capturar valores bastante superiores a los que ofrece Chicago tal cual”.
Por ahora “estamos trabajando con un área de siembra similar a la de la zafra pasada, con una extensión parecida a 1,2 millones de hectáreas de soja para la próxima”, estimó.
Señaló que en colza hay una caída de la superficie sembrada que es “importante” y más allá de esto Cargill tiene un área de inscripción de su programa que viene aplicando en los últimos años, y “los precios no cambiaron mucho” respecto a los meses anteriores. El valor de la oleaginosa osciló entre US$ 435 y hasta US$ 460 por tonelada.
Además, Basso habló sobre la situación climática de los principales países productores y exportadores de colza, como lo son Australia, Canadá y otros, así como a la demanda del mundo por el grano en función de las tendencias que muestran los biocombustibles.
“El trigo nos tiene entusiasmos”, con un “desafío importante” por el clima, y el número de la cosecha del año pasado fue “super interesante” con un total de “1,15 millones de toneladas o quizá algo más”, y se empalmará con una nueva cosecha con una consolidación del área sembrada, comentó.
La situación de la industria láctea Alimentos Fray Bentos genera preocupación por la reciente decisión de bajar cerca de 30% el precio que paga por la leche al productor remitente, entre otros aspectos vinculados a la operativa sectorial.
“En 2014 logramos la instalación Alimentos Fray Bentos después de una larga lucha porque teníamos problemas con los vecinos” argentinos porque “los efluentes no podían ir al río Uruguay” y se hizo “una planta de tratamiento que debe ser la más moderna de Latinoamérica”, dijo el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Valoró la producción de empresa especializada en fórmulas infantiles además de leche en polvo y recordó que en el “peor momento” por la falta de materia prima esa industria trajo “leche de Argentina” de unos “100.000 litros por día”, durante el gobierno de José Mujica.
Ahora está en una “encrucijada un poco más complicada pero no grave” y “en Conaprole también habrá una rebaja en el precio” al productor porque hubo un “desplome” en el valor internacional de los productos lácteos, a lo que se le suma el valor del dólar, comentó.
Enfatizó que “no hay una catástrofe” y que le transmitió a los productores que tras hablar con el Banco República y con el subsecretario del Ministerio de Ganadería se garantiza el cobro de la leche remitida, y que “aparecen interesados” en participar de ese emprendimiento industrial.
“El propietario de esta empresa (grupo Boglione) vendió un campo importante para pagar una buena parte del endeudamiento que llevó la construcción de la planta”, y “está dispuesto a buscar una asociación porque no le gustaría salir del negocio”, dijo.