En un año con “tanto pasto” en campo natural se entrará al invierno con un “sobrante de pasto” y “cuando lleguen las heladas”, momento en el que “se frena el crecimiento de la mayor parte de las especies”, ahí la decisión “importante” a tomar y evaluar es qué ganado comerá esas pasturas, señaló el investigador del Instituto Nacional de investigación Agropecuaria (INIA), Fernando Lattanzi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que en esa decisión se debe tener en cuenta el contenido de proteína de las especies a utilizar y para qué tipo de categoría, como el caso de las recrías.
Una primera aproximación es considerar que las especies que están secas son las que tienen menor contenido de proteína, mientras que el forraje que está verde es el que tiene mayor contenido de proteína, comentó.
Acotó que se puede estudiar la posibilidad de utilizar estrategias de suplementación en los casos con más materia seca, para apoyar el nivel de proteína.
Se refirió también a la importancia de prestar atención a la carga ganadera en los campos, ante la tentación del productor de sumar vacunos en los predios para aprovechar la mayor cantidad de pasto.
“Una ventaja que tiene el invierno en los sistemas de campo natural es que es fácil de prever con cuánto pasto vas a estar cuando lleguen las primeras heladas”, indicó.
Sostuvo que “tener una estimación de qué volumen de pasto se tiene en el campo y ajustar la carga en base a ese volumen es la cuenta que se tiene que hacer”. “Hacer ese ajuste de carga en base a cuánto pasto hay disponible a fines de abril es una excelente idea”, consideró.
La cosecha arrocera transita su último tramo y llega a algo más del 70%, si bien fue una trilla extensa por las interrupciones generadas por las intensas lluvias, ya que a esta altura debería estar en su finalización, dijo el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que en la zona norte está prácticamente finalizada la cosecha del grano y las zonas centro y este son las que están más “atrasadas”, por lo que hay “mucha” área por levantar.
En esta zafra se perderán al menos 400 kilos respecto a las perspectivas que se habían marcado hace algún tiempo, “en este año impactaron los temporales y todavía sigue impactando el clima lluvioso en el rendimiento del cultivo”, comentó.
Lago se refirió a que cosechar en mayo “no es raro” sino que lo excepcional es que falta bastante superficie por trillar de arroz en este año.
En la zafra 2022-23, el rendimiento promedio fue de 9.647 kilos por hectárea y en las últimas tres campañas arroceras la media productiva estuvo por encima de los 9.000 kilos por hectárea.
Con casi el 90% del área de primera cosechado, el resultado “global es de 9.240 kilos” por hectárea, pero al sacar la superficie bajo riego “el promedio en secano es de 8.300 kilos” por hectárea, señaló el integrante de Smartway, Andrés Feuer, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que mucha área de maíz se sembró en la primera quincena de octubre, si bien parte del maíz de primera temprana empezó a sembrarse a fines de agosto, en tanto que la de segunda y la tardía fue en diciembre, con algunos casos en el norte que se fueron hasta enero.
El monitoreo satelital de Smartway marcó que en la presente zafra entre setiembre y el inicio de la cosecha el registro de lluvias acumuladas fue de 640 milímetros en promedio, lo cual es un “muy buen nivel de precipitaciones para el maíz”, indicó
Sobre la temperatura, Feuer informó que durante el mismo periodo se registraron 20 días con más de 35 grados, lo que no es tan malo si viene acompañado de lluvias.
Mientras que los primeros datos de la cosecha de soja indican que el avance es “muy bajo” respecto a los años anteriores, hoy llega al 2% del área total y el rendimiento promedio está en torno a los 3.400 kilos por hectárea.
Tras la imposibilidad de contar con las moscas previstas desde Panamá para el desarrollo del Programa sanitario de erradicación de la mosca de la bichera, ahora surge una posible alternativa de Argentina, específicamente en Corrientes, donde se realizan “pruebas piloto”. Así lo dijo el representante de la Asociación Rural (ARU) en el Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gonzalo Valdés, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Destacó la importancia de evitar que eventuales cambios en ese plan generen mayores costos que los estipulados en el presupuesto, para no comprometer los recursos del Fondo de Enfermedades Prevalentes.
“Tenemos claro que hay otro trabajo que se realiza en el ámbito del INIA”, sobre el gusano barrenador que es un proyecto que “viene bien encaminado” y tiene un “funcionamiento distinto” y “es mucho más económico y eficiente en el largo plazo”, sostuvo.
Valdés, quien fue presidente de la ARU, se refirió también al atraso cambiario que afecta los ingresos de los agronegocios y otros sectores económicos, debido al bajo precio del dólar. Es un factor “muy preocupante” por el impacto que tiene en la competitividad del agro local, entre otros rubros, advirtió.
Planteó la necesidad de adoptar medidas “drásticas” para bajar los costos del Estado, principalmente por parte del próximo gobierno que asuma, tras las elecciones generales previstas para octubre de este año.
La baja en la remisión de leche a las plantas industriales genera preocupación en el sector, que en la primera quincena de abril fue de 6,2% en comparación a igual período de 2023, y que está vinculada a cuestiones climáticas, entre otros factores, dijo el director de Conaprole, Juan Parra, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que además hubo retraso en las preñeces en el año pasado y hay un “corrimiento de los partos” pero está previsto que eso “se irá regularizando” y en consecuencia, aumentará la remisión de leche. Esta situación genera un impacto financiero al registrarse menores ingresos para los productores debido al inferior volumen de leche remitido, sostuvo.
Parra valoró el “muy buen” nivel del componente de sólidos en la leche producida por los remitentes a Conaprole en este año, que está por encima de los niveles normales, lo que “termina repercutiendo en un mejor precio del litro de leche”, de US$ 0,41 en promedio al cierre de marzo. En ese valor hubo una incidencia relevante del precio del dólar en la plaza local.
Respecto a las exportaciones de la cooperativa, el director de la empresa indicó que “preocupa” algunas restricciones impuestas en estados de Brasil, si bien se mantienen niveles de comercialización “estables” de productos, “se están enlenteciendo las compras” de lácteos desde el mercado brasileño, reconoció.
“El panorama sigue siendo nublado” para el negocio del engorde de ganado en corrales, debido al impacto de los precios de las categorías de reposición, “mucho más” que el costo de la alimentación, dijo el asesor ganadero Juan Domenech, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que en los próximos días se abre una nueva ventana de entrega de ganado para la cuota europea 481, en un contexto donde la ocupación “no supera el 70% de la capacidad”, “hay corrales que no están llenos y otros que no llegan a la mitad”.
Se refirió a la decisión de algunos productores de mantener al ganado en el campo para aprovechar la abundancia de pasto, debido al impacto favorable del clima, específicamente de las lluvias.
En cuanto a los precios del ganado de corral que entrará a faena en los próximos días para el cupo 481, los valores de varían en torno a los US$ 4 por kilo y para lo que está negociado por fuera de cuota se maneja la referencia de ACG más 20 o 30 centavos, dependiendo de las carcasas.
Domenech explicó que los corrales durante el ciclo que se cierra en los próximos días lograron márgenes “positivos” que dependiendo de indicadores de eficiencia de conversión y otras variables, oscilaran “entre los US$ 40 y hasta US$ 70 por cabeza”, indicó.
Enfatizó que el precio de la reposición es el factor que más pega y pegará en la próxima ventana de colocación de ganado de corral para la cuota.
Considerando un novillo de 350 kilos a US$ 2,10 por kilo, con un flete de 300 kilómetros y comisiones, queda en US$ 2,20 puesto en el corral, con una eficiencia de conversión “normal” y “promedio”, el peso de la reposición es el 72% de los costos del corral, con lo cual el punto de equilibrio se ubica en los US$ 4 por kilo, calculó.
El mercado de ganado gordo pasa por días complicados por el impacto de las lluvias en las tareas logísticas que “distorsiona las cargas”, y en cuanto a precios se encuentra “estable”, con entradas cortas y disparidad de valores entre las plantas de faena con diferencias de US$ 0,10 a US$ 0,15, dijo el director de Agro Oriental, Christopher Brown, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que por los novillos se pagan entre US$ 3,60 y US$ 3,70 por kilo, al tiempo que por las vacas gordas se pagan entre US$ 3,20 y US$ 3,30.
“Estamos entrando en el período en el que se empiezan a faenar los vacunos engordados en los corrales” para la cuota europea 481 y “hay que ver cómo incide esto en el mercado del novillo”, ya que por lo general “la industria frigorífica tiende a disminuir la presión compradora y hace que los precios bajen”, sostuvo.
Consideró que hay determinadas plantas que apuntan a ganados de “mejor calidad” y se diferencian así en los mercados, pero eso no implica una segmentación entre empresas brasileñas y locales.
El exceso de precipitaciones interrumpió algunas cargas de ganado en el campo que debieron ser postergadas para próximas días, lo que puede alterar los planes de faena en los frigoríficos, comentó.