Para responder a la interrogante sobre cómo impacta la genética en los sistemas agrícola ganaderos, Agronegocios del Plata (ADP) planteó una serie de aspectos vinculados a la performance, el manejo agronómico y la multiplicación de las semillas, en el marco de la reciente Expo Activa.
“La calidad de la semilla incide mucho, porque podemos tener una muy buena genética pero si a la hora de multiplicarla no tenemos los recaudos que hay que tener, llegamos una mala calidad, algo que no queremos”, dijo el responsable del área de innovación, investigación y desarrollo de ADP, Enrique Ferrari, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que por ese motivo la empresa hace hincapié en la realización de un “breve check list”. En cuanto a la oferta de genética, Ferrari afirmó que se cuenta con un “pool muy grande”, porque trabajan con “muchas empresas” en trigo, en canola, en maíz y en soja.
En el caso del trigo, la paleta de semillas abarca toda la ventana de siembra del cultivo, y lo mismo queremos hacer en otros cultivos, comentó.
Adelantó que hay “dos nuevos cultivares” de trigo para la próxima zafra de invierno, uno de ciclo largo y otro corto. Los materiales de trigo disponible en el portafolio de ADP son: Maitén, Curupay, Guayabo, Jacarandá, Olivo y Álamo, que saldrá brevemente.
Se refirió a la “anticipada y gran” demanda de semillas de colza, que en caso de ADP, comercializó para la siembra de un área “muy importante”, pero aún queda algo de la variedad Guyunusa, que la novedad de la empresa para esta zafra.
Pensando en la zafra 2022/23, en soja ADP está evaluando 645 líneas de Stine, Bioceres y TMG. Para la próxima campaña saldrá con un “nuevo cultivar” de Stine. Se trata de un ciclo corto, que se posicionará en los “mejores ambientes”. Será el primer material de Stine en el mercado uruguayo, acotó.
En la previa a la cosecha de soja, el volumen de producción estimado ese ubica entre las 2,8 y 3 millones de toneladas, lo que es superior a lo registrado en los últimos años, de esa cantidad total “entre 35% y 40% ya fue comercializado”. Así lo señaló el gerente general de Cargill, Gabriel di Giovannantonio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el precio promedio de lo vendido se ubica entre los “US$ 560 y US$ 570” por tonelada. Es un valor de los máximos históricos para la oleaginosa, y “único en la previa a la cosecha”, especialmente por el comportamiento de las primas, afirmó.
Adelantó que la logística para levantar y transportar el volumen de grano hasta las plantas de silos y los puertos, se prepara con “mucha atención”.
Vea la entrevista completa con Gabriel Di Giovannantonio
De cara a la próxima zafra de cultivos de invierno, la producción de carinata en Uruguay registrará cambios y el plan comercial lo impulsa IPB Semillas. Así lo anunció el director de la empresa, Pablo Uteda, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Uteda indicó que Nuseed toma el negocio de la carinata y en Uruguay Nuseed es IPB Semillas. “La distribución de genética la realiza IPB y la exportación del grano la realizará Kumagro, que también exporta la carinata desde Argentina”.
Agregó que en Uruguay se aspira a las 10.000 hectáreas, al tiempo que en Argentina se apunta a 30.000 hectáreas. “El volumen se exporta a Europa donde existe una demanda insatisfecha”.
Uteda explicó que el plan comercial es muy transparente dado que copia el 90% del valor de la colza en el mercado de Matiff de Francia. Y afirmó que ya “se están cerrando los contratos con algunos clientes”.
“El productor puede fijar hasta 500 kilos en una primera etapa y desde octubre hasta la cosecha puede comercializar otros 500 kilos y el resto luego de la cosecha”, indicó.
“Estamos comenzando un trabajo de desarrollo de nuevos materiales para el mercado uruguayo. Para está zafra se presentado un material hibrido que es una semana más corto frente a lo que se venía sembrando y con más potencial de rendimiento”, detalló.
IPB Semillas realizará varios ensayos y diferentes zonas “con el objetivo de que la carinata se inserte en el sistema de producción uruguayo”, acotó.
El contexto de conflicto bélico en Ucrania “agarró a Uruguay bien parado”, porque hoy “la situación de los alimentos en el mundo es primordial”, y “lo que preocupa son los granos, no la carne”, señaló el broker de carnes Jorge Dimu, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que lo consultaron de Europa sobre ese asunto, porque “no tienen grano ni para darle de comer a las gallinas”. En el mercado uruguayo habrá “dificultades con los precios de los combustibles y de los fertilizantes”, pero “los productos que exportamos, como la carne, los granos y los alimentos, irán valorizándose” en el mundo, vaticinó.
Dimu afirmó que los precios de los alimentos “van a subir más”, específicamente a la carne y a otros productos. “Esto no para acá” y “continuará con un restablecimiento de nuevos precios de las materias primas”, enfatizó.
El precio del novillo en Uruguay es de unos US$ 5,15, en Argentina está en US$ 4,96, en Brasil a US$ 4,52, Paraguay US$ 3,50 y Estados Unidos US$ 4,86.
Sobre el comercio con Brasil, el broker dijo que “de allá para acá está mal”, porque está pendiente la importación de carne desde Porto Alegre debido a un conflicto con los camioneros.
Además “el dólar llegó a seis reales y ahora está por debajo de los cinco reales”, lo que “encarece las mercaderías y hay problemas técnicos y políticos en la región”, advirtió.
Planteó la importancia de sacarle el IVA a la comercialización de carne ovina, al igual que la medida similar aplicada para el asado y otros cortes con hueso.
Con precios recientes de unos US$ 650 la tonelada, el productor en la medida en que pasan los días y se van registrando lluvias, va cerrando ventas. En algunos casos hay hasta 2.000 kilos y 2.500 kilos de soja vendidos de forma anticipada. Eso va dependiendo del riesgo asumido por cada agricultor. Así los señaló el director de Dufour Commodities, Davy Dufour, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Destacó el comportamiento de las primas, que “ha sido muy interesante y han llegado a estar en US$ 44 por tonelada”. Eso significa que el precio en Uruguay estuvo US$ 44 por encima de las cotizaciones del mercado Chicago.
Se refirió además al mercado del maíz, que “está movido” porque se sembró menos maíz de primera y este año “prácticamente el 70%” del área “es de segunda” y con “muy buen” estado.
El precio actual del maíz a levantar está en US$ 275 por tonelada y sumado a fletes y demás, llega al lugar de consumo en unos US$ 300, comentó.
Afirmó que se está importando poco maíz este año, eso presiona sobre oferta menguada por el déficit hídrico que se llevó kilos en los maíces de primera.
Respecto al precio del trigo a futuro, Dufour dijo que está en “US$ 310 a US$ 315” por tonelada, pero con la suba de los valores de los fertilizantes y los costos en general, sumado a la incertidumbre por la guerra en Ucrania, el productor estima que aumentará.
El trigo disponible se vendió mucho cuando estuvo en US$ 300 la tonelada, lo que fue un “disparador”. Recordó que hubo “negocios puntuales de hasta US$ 370” por tonelada.
La colza tiene precios por encima de los US$ 710 por tonelada, debido a la influencia del conflicto bélico en el mercado de aceites a nivel mundial, considerando que tanto Ucrania como Rusia son grandes productores de granos y de aceite.
La faena de vacunos aumentó 14% en el acumulado anual, en comparación con igual período de 2021, según datos del Instituto Nacional de Carnes (Inac).
Eso demuestra que hay “oportunidad de mercados” y con “un precio acorde”, lo que es una “excelente noticia” para el sector cárnico, porque lo “dinamiza” y “genera empleos”, destacó el presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), Álvaro Ferrés, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que esto confirma el “proceso de cambio” en la producción ganadera, porque la faena semanal pasó a rondar las 50.000 cabezas con animales más jóvenes. Está “el desafío de incrementar la extracción”, indicó.
Consideró que “el cambio en la composición de la faena y en la tasa de extracción en Uruguay será por consecuencia directa de los corrales de engorde” de ganado.
“Hubo dos meses de sequía intensa y la faena continuó alta y con vacunos nuevos”, eso es “lo bueno” de los feedlots, valoró.
Se refirió a la evolución de la rentabilidad de ese negocio del corral, debido al aumento en el precio de los granos y al mismo tiempo, una “firmeza” en el valor del ganado de reposición.
Considerando esos y otros factores, Ferrés planteó que el precio de los vacunos engordados en corrales debería estar “cómodamente por encima de los US$ 5 por kilo”.
“Será imposible para un corral pagar un novillo a US$ 2,50 a US$ 2,60 por kilo para ingresar al feedlot, con un maíz a US$ 300 la tonelada”, y “si los valores de venta se mantienen, entonces los números seguirán siendo atractivos y los corrales continuarán operando”, comentó.
En cuanto a los mercados para la carne de feedlot, el titular de la Aupcin dijo que surgieron otras alternativas a la cuota europea 481, como países de Asia y Estados Unidos.
Eso permitió “independizarse” de las ventanas de cargas dentro del cupo mencionado, además de contar con “certezas” de precios durante todo el tiempo, señaló.
Al cumplir 20 años de actividad, la empresa Simagro, especializada en maquinaria y accesorios para la producción, sigue apostando “muy fuerte” a la agropecuaria uruguaya, dijo el director de Diego Wibmer, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Recordó que en 2002 cuando se fundó la firma era un momento “complicado”, en alusión a la crisis financiera de 2001 y la epidemia de fiebre aftosa que afectaron al país.
Comentó que luego de esos años todo funcionó “muy bien”, con “crecimiento” e “incorporación de nuevas representaciones y líneas”. Al tiempo que recordó que luego de la caída de los precios agrícolas en 2014, también hubo algunas complicaciones pero el agricultor apostó a la diversificación productiva, acotó.
Destacó el avance tecnológico y la profesionalización de todos los rubros del agro, durante las últimas dos décadas. “Hoy toda la maquinaria cuenta con muchísima tecnología y los operarios están muy capacitados, por el requerimiento de mayor conocimiento”, señaló.
Simagro actualmente llegó a un “equilibrio” entre la venta de máquinas y de repuestos, lo que era un objetivo, además incorporó más personal e invirtió en infraestructura, según su director.
Valoró el clima de negocios que tiene la producción agropecuaria, ya que todos los rubros están funcionando bien, algo que hacía tiempo no sucedía.
La pandemia y la alta demanda de equipos motivan algunas “demoras en la entrega de equipos”. También hubo una suba de precios, lo que en algunos casos altera la concreción de los negocios”, indicó.
Además, el contexto de conflicto bélico entre Rusia y Ucrania motiva un “encarecimiento de la logística” e “incertidumbre”, por ser eventos de gran impacto, dijo Wibmer.
La previsión es algo que incorporó el empresario vinculado al agro y el productor, lo que permite estar preparado para evitar inconvenientes en el abastecimiento y la disponibilidad de productos e insumos, consideró.