El estado de situación del sector ovino es “complicado”, porque el sistema de comercialización actual de las lanas, salvo en el caso de la raza Merino, es de “difícil colocación” y “de la carne lamentablemente no es tan diferente”, señaló el consultor privado, Gianni Bianchi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Aludió a los precios del mercado de haciendas de la Asociación de Consignatarios de Ganado, específicamente a los valores del cordero, el capón, el borrego y la oveja, y que “la diferencia más grande debería ser entre el cordero y la oveja es del 12%” a favor del primero.
Y cuando “llega fin de año, como pasó en los últimos tres años, no hay precio para el cordero y si lo hay es muy acotado” a determinado peso de carcasa, lo que es “bastante desmoralizante para los productores que todavía están apostando” a la oveja e inviertien en pasturas, entre otros aspectos, planteó.
Para afirmar su visión, Bianchi se refirió a las zonas en las que se van replegando la producción ovina, principalmente en los campos con suelos del “basalto superficial, donde no se puede hacer otra cosa”. La especialización en las lanas finas y la elección de la raza Merino, comprar carneros afinadores, esquilar con grifa verde y certificar la lana alguna otra medida es lo que sigue siendo una alternativa favorable.
“Es como que el sistema de comercialización de carne está armado para el cordero pesado tradicional, tipo SUL”, y el producto está más demandado a nivel internacional y “en cualquier congreso dicen que la carne de cordero es una delicatesen pero cuando llega el momento de comercializar eso no se ve reflejado en el precio”, cuestionó.
Dijo que “en el sur está creciendo” el ovino en pequeños productores, donde hay problemas de escala, de capital, que utilizan mano de obra de familiar, que el rubro es dedicado a la producción de carne”, pero “qué pasa en el resto del país”. “Prácticamente desapareció”, porque “ahí es donde más se ven las debilidades” que tiene el sector, como el tema de los perros y de los depredadores, entre otros, enfatizó.
El consultor recalcó su posición a favor de la especialización en el rubro ovino, en lugar de dedicarse a producir tanto lana fina como carne. Otro de los temas que analizó fue el de la desestacionalizar la producción de carne, con ciertas condiciones de peso de las carcasas, entre otros requisitos. “Quien reúne toda esas condiciones son los productores que se dedican a la producción de carne, usan razas carniceras, que encarneran en marzo, que en agosto las ovejas paren y que en diciembre los corderos estén prontos”, pero en ese momento los frigoríficos “no los quieren o les dan un precio que para nada retribuyen lo que invirtieron los productores”, se lamentó.
Agregó que “si los productores hacen la plancha” y “dejan esos corderos en los campos y lo agarran en julio o agosto y lo venden como cordero pesado, ahí sí lo quieren entonces están premiando la ineficiencia”. “El discurso va por un lado y los hechos van por otro, se podrá decir lo que se podrá decir”, recalcó.
Planteó la necesidad de que las instituciones oficiales vinculados a sector ovino deberán analizar el asunto y convocar a los actores del rubro para eso.
La misión oficial del gobierno uruguayo a China, que está prevista para los próximos días, genera expectativas en el sector agropecuario y agroindustrial, debido a la posibilidad de mejorar las condiciones de acceso a ese mercado y aumentar la colocación de productos.
El comité consultivo que trata asuntos sanitarios, fitosanitarios y de calidad e inocuidad alimentaria entre ambos países se reunió en días pasados, y se trata de una instancia para analizar procesos de habilitación de productos solicitado o ver nuevos procesos, dijo la directora de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ganadería, Adriana Lupinacci, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que en ese ámbito las prioridades pasan por la “posible pre-firma de protcolos” en las áreas animal, agrícola y pesquero, vinculados a la aprobación oficial china para que Uruguay pueda exportar productos de esos rubros. “Los técnicos chinos nos dieron a entender que eran procesos que estaban culminados y que cuando los visitáramos nos darían una respuesta”, afirmó.
En el sector agrícola, Lupinacci comentó que los objetivos principales apuntan a la modificación del protocolo de cítricos para agregar a los limones. Además, se busca avanzar con el grano de colza, las harinas de colza y soja y finalmente el trigo. El tratamiento de estos casos es de a uno, va por producto, no es general, lo que “lleva un tiempo” y la idea es “iniciar el proceso con prioridad en la colza”, indicó.
La jerarca se refirió además al propósito de conseguir la apertura del mercado chino para las exportaciones de carne aviar y del beef jerky (charque), como “prioridades para el primer semestre” de este año, y posteriormente se pasaría avanzar en la habilitación de las exportaciones de mondongo.
Otro aspecto a modificar es el plazo de cuarentena de los bovinos destinados a la exportación de carne vacuna al gigante asiático, que actualmente es de 90 días previos a la faena y que se pretende reducirlo a 46 días, para lo cual se hizo una presentación basado en las medidas sanitarias locales.
Igualmente, la posibilidad de exportar equinos al gigante asiático es un asunto que forma parte de la agenda de negociaciones entre Uruguay y China, así como de la exportación de semen y embriones.
Con el objetivo de exportar cebada a China, Cofco definió en su programa comercial aportar insumos, como la semilla, a los productores de manera de apoyar al sector, tras el impacto de la sequía, dijo el responsable comercial para Soriano y Colonia de la compañía, Joaquín Licos, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que a eso se suma el lanzamiento de la unidad de negocios de fertilizantes por parte de Cofco, que figura entre los principales cambios previstos para el mercado local. “Si bien tenemos algunas variedades para el programa”, también “vamos estar comprando (la cebada) que es rechazada en las malterías”, por lo que la propuesta comercial “no está restringida” a determinadas variedades y Cofco seguirá con el negocio de exportación a China con una gama “alta” de variedades, afirmó.
Se refirió al crecimiento en el área de siembra de cebada en los años recientes, debido a que hay un negocio “muy competitivo” en la comercialización del cereal al mercado chino y otros mercados. El volumen de semillas reservado se acerca a las 500 toneladas, además es el primer año que Cofco está ofreciendo semillas para los distribuidores y productores, valoró.
Indicó que el precio de referencia de la cebada para la exportación a China se ubica en los US$ 230 por tonelada. Hace una semana el valor oscilaba entre US$ 243 y US$ 245 por tonelada. El productor dentro del programa de Cofco puede realizar ventas anticipadas.
Hay una “particularidad que es la capacidad de pago corto, que se hace a los 10 días hábiles de la entrega de la mercadería, algo que permite un cobro rápido” en este negocio, dijo Licos.
Comentó que con un manejo promedio los parámetros marcados en las condiciones comerciales, como pH y proteína, son “fácilmente alcanzables”. Un factor que es “muy importante” para el negocio de exportación de cebada a China es el del control de malezas, considerando los requisitos de calidad previstos para que el cereal puede ingresar sin problemas al gigante asiático, destacó.
El cultivo de carinata cumple unos diez años en la agricultura Uruguaya y “vino para quedarse” por sus características agronómicas y porque detrás del negocio está la empresa Nuseed, que es “muy grande” y le está poniendo “muchas fichas”. Así lo señaló el director de Bracar, Nicolás Abreu, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Valoró que “hoy están trabajando un precio de referencia que está totalmente por fuera” de lo que se podría esperar para la carinata en el mercado local dado que copia el 100 % de la colza en la pizarra de Matif y tiene “su espacio” desde el punto de vista comercial y también técnico.
En la zafra de invierno hay tres cultivos alternativos que son el trigo, la cebada y la colza, que ha crecido en la producción agrícola uruguaya, y “la carinata viene a suplementar esas opciones” que tiene “características diferentes” a la canola, comentó.
Dijo que una de las principales ventajas de la carinata es que al momento de cosechar no se desgrana el cultivo, como sí suele suceder con la colza que genera un “pico de estrés”, por lo que la carinata viene a bajar esa situación compleja.
“Hoy empiezan a aparecer híbridos nuevos”, como el Nujet 400 que se probó en 2022 y este año va a salir comercial, y además vamos a hacer pruebas y predios demostrativos con Nujet 350, que tienen ventajas en cuanto al ciclo y la maduración, según Abreu.
Se refirió a la diferencia de los ciclos entre la carinata y la canola, pero que en el caso del Nujet 400 acorta los ciclos y en el nuevo a ser lanzado, que es el Nujet 350, acorta 10 días los ciclos respecto a Nujet 400.
Respecto a enfermedades y malezas, el director de Bracar destacó que ese “uno de los puntos fuertes” que tiene porque es un cultivo “bastante más resiliente” y “rústico” en comparación a la canola, y “tiene un vigor inicial más grande y es un buen competidor con las malezas”, al ocupar “más rápido” el suelo, si bien tiene los mismos problemas en herbicidas residuales que la colza.
Phoma, enfermedad que es uno de los “grandes cucos” para los cultivos de canola, “no lo es así para la carinata, porque en diez años no hemos visto ataques severos” en las chacras, comparó.
Sobre los rendimientos indicó que la carinata es “bastante más estable y predecible” que la canola. Si bien es “difícil” alcanzar los 3.000 kilos por hectárea, también “es muy difícil bajar” de los 1.000 o 1.200. Presupuestando entre 1.700 y 2.000 kilos “es difícil errarle por mucho”.
La actividad en cuanto a la venta de específicos veterinarios es un “reflejo” de lo que pasa con el sector agropecuario y principalmente en la ganadería, que muestra un “resentimiento” por el impacto de la sequía, dijo el presidente de la Cámara de Especialidades Veterinarias, José Mantero, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que la caída de las ventas se acentuó durante los meses de agudización del déficit hídrico, y “a partir de marzo la situación cambió un poco”. “Hay otras variables que a veces influyen más o menos, como el contrabando (de productos veterinarios) y que también distorsionan las cifras de las ventas”, afirmó.
Advirtió además que el sector veterinario vinculado a animales de producción, como el ganado de carne, de leche, ovinos, equinos y otros, está “totalmente dolarizado” y tuvo un “impacto brutal” porque “al caer el dólar cayeron los ingresos sistemáticamente”. Hay diferencias entre empresas que importan ciertos insumos para su actividad y otras que producen localmente y tienen un mayor componente de costos en pesos, por lo que sufrieron el efecto de la inflación, comentó.
Respecto al contrabando de productos veterinarios, Mantero resaltó la importancia de adoptar medidas de combate a esa actividad delictiva, considerando que “el problema mayor es que se pone en riesgo el perfil de Uruguay frente a los países que compran carne” uruguaya y otros productos.
Habló también de la dificultad de concientizar a los consumidores sobre el problema que representa el uso de productos veterinarios ingresados ilegalmente al país, y comentó que la gremial tiene previsto montar un sistema de denuncias este año y que planteará este tema a autoridades del gobierno y a la Dirección de Aduanas.
La “buena noticia” es que actualmente la remisión de leche a las plantas industriales está por encima del nivel registrado el año pasado, lo que demuestra la “polenta” y la “resiliencia” de los productores, destacó el presidente de Conaprole, Gabriel Fernández, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que eso quiere decir que “a fuerza de bolsillo” se mantuvo el estado del ganado, aunque todavía faltan lluvias para mejorar la situación de las praderas.
“Va a ser casi imposible tapar la fiesta que implicó esta seca en una sola primavera”, que “tendría que ser espectacular en lo productivo y en cuanto a los mercados internacionales como para que la sumatoria de ambas cosas permita hacer frente a los costos de estos meses”, comentó.
Y señaló que es “muy difícil” que se pueda otorgar una nueva prórroga en los pagos pendientes de préstamos otorgados a los productores de leche, y se planteó a autoridades del gobierno y del Banco República (Brou) que “ayuden a financiar la seca” en “plazos y garantías”. “Creo que ha sido muy bien recibido (el planteamiento)” realizado por las gremiales (del sector) y por las industrias, reconoció.
Se mostró optimista respecto a una medida concreta de parte del Brou y la banca privada en cuanto a “generar alguna línea (de financiamiento) en buenas condiciones”, para “hacer frente al endeudamiento por la compra de la comida extra” para alimentar al rodeo lechero.
Entre la compra extra de concentrados y de semillas para resembrar praderas que se perdieron en Prolesa suponen unos US$ 50 millones, a lo que se debe sumar la leche se dejó de remitir y los animales que se perdieron, indicó.
Admitió que debido al golpe de la sequía “algunos productores quedarán por el camino”, seguramente alguno que “ya estaba pensando en dejar el tambo por cuestiones de edad” u otro motivo, y esto pudo haberlo terminado de “empujar” en la decisión. “No necesariamente” se trata de los “productores más chicos”, dijo.
Sobre el panorama de mercados para los lácteos, Fernández señaló que “China es un mercado importante para Conaprole y para el mundo”, ya que “el 40% de la leche que se transa entre los distintos países” va a ese destino. “Tenemos la amenaza” de la entrada en vigencia en un 100% de la rebaja arancelaria comprendida en el Tratado de Libre comercio entre Nueva Zelanda y China, a partir de enero del año que viene, y “es imperioso que Uruguay consiguiera alguna condición favorable para colocar nuestros lácteos”, planteó.
Recordó que el vicepresidente de Conaprole, Alejandro Pérez, participará de la gira oficial del gobierno y privados en China, para avanzar en el acceso de los productos uruguayos en el gigante asiático.
Se refirió además a Brasil como “destino natural” de los lácteos de la cooperativa, principalmente cuando hay déficit de producción de leche.
El presidente de la empresa adelantó que “seguramente Conaprole cerrará el ejercicio con alguna pérdida leve”, previsto para el 31 de agosto, y que “valió la pena el esfuerzo que hizo” para sostener el precio que paga al productor por la leche.
Tras las lluvias registradas en parte de marzo y en abril, las pasturas naturales reaccionaron “en algunas zonas con crecimientos destacados y en otras no tanto”, como lo muestran los mapas de vegetación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), pero hay “muchas zonas” en las que “el agua no alcanzó para reponer aguadas naturales, tajamares y represas”. Así lo señaló el director de Agrofocus, Gonzalo Ducós, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que el ajuste de carga ganadera en los campos ya se dio en el verano y en algunas empresas de forma “más fuerte que en otras”, pero “normalmente” hay una “transferencia de pasto de verano a otoño que sostiene en números gruesos la mitad de carga que se tiene en el campo”, y “eso hoy no está”.
“¿Ajusté bien?, ¿estoy preparado para esto o me está faltando algún alimento que tengo que traer de afuera?”, ¿a qué categoría voy a suplementa?”, planteó Ducós, entre otras interrogantes para encarar el invierno. Dijo que en una reciente recorrida pudo observar que los campos naturales de algunas fracciones tuvieron un crecimiento “fabuloso”.
El nivel de precios del mercado ganadero “no estuvo mal ni en el período más crítico de la seca”, fueron parecidos a los del año pasado, si bien en “aquel momento se estaba absorbiendo la baja” de los valores de la tonelada de carne exportada, pero “el ganado valió, se pudo comercializar y todo tuvo venta”, “no fue un gran problema”, analizó.
Destacó que actualmente hay un “desfasaje”, porque las categorías de vacunos de la reposición “valen menos de lo que tendrían que valer”, y habrá que ver cómo se comporta el mercado del ganado gordo. “La industria frigorífica no va a presionar sobre un mercado donde no hay”, porque “no es negocio para ellos no faenar pero tampoco es negocio pagar algo que después no tiene salida”, advirtió.
Se refirió a la apuesta que hacen los frigoríficos al ganado de los corrales de engorde que “están llenos”, pero que recién empezará a “salir en mayo”, además de la disponibilidad de alimento en la región requerida para abastecer a los feedlots.
Para el negocio de la carne vacuna exportada, “aparentemente las señales del mercado están”, ya que “Europa está con una buena actividad” y “China está comprando” el producto uruguayo, consideró.
Acotó que “en Uruguay hay ganado pero no sobra”, pero en una condición climática “adversa la reposición va a quedar ahí”. Sobre la rentabilidad de ese negocio ganadero, Ducós indicó que lo importante es ver cuánta carga ganadera hay en cada predio y cómo se la sostiene, ya sea campo natural, campo natural mejorado o pasturas intensivas, entre otros factores.