USDA subió rinde de soja, bajo el de maíz y aportó datos negativos para trigo

By Cristina Fumero,

“Se puede hablar de sorpresa en soja”, ya que el mercado preveía un “recorte” en la producción de ese grano en Estados Unidos (EEUU) y el Departamento de Agricultura de ese país (USDA) “terminó aumentando el rinde”, señaló el contador Esteban Dotti, de la empresa Agro Hedge, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.

En soja, el USDA indicó que el área será un poco inferior a lo estimado en junio, le sacó unas 150.000 hectáreas pero el rendimiento iguala el máximo histórico de 2016, con casi 3.500 kilos por hectárea, comentó.

Destacó que la superficie sembrada de soja quedó en 35,3 millones de hectáreas en EEUU, con lo que la producción sería de 123,3 millones de toneladas (Mt).

“El USDA también incrementó la estimación de la producción sojera de China en casi un millón de toneladas, por un aumento de área, y mantuvo las importaciones incambiadas, con lo cual el gigante asiático crecerá el stock” en ese volumen, advirtió.

Respecto al maíz, Dotti se refirió al recorte en el rinde ese grano, al sacarle 100 kilos a su estimación de julio, lo que resultó en un volumen total de producción de 365 Mt, casi 700.000 toneladas menos de lo previsto por los analistas.

El rinde del maíz estadounidense fue ajustado a 11.010 kilos por hectárea, mientras que en la zafra pasada fue de 11.110 kilos, comparó. Y acotó que el área de la anterior zafra fue mayor por lo que ahora la baja en la producción sería de 19 Mt.

En trigo se dio un informe bajista, al subir la producción de Rusia en 6,5 millones de toneladas, también la de Australia en 3 millones de toneladas y la de Canadá en un millón de toneladas, lo que son “datos negativos para el precio” pero “lo positivo” es que la demanda fue ajustada al alza y los stocks en EEUU fueron recortados por un aumento de las exportaciones.

Escuche a Esteban Dotti

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Maíz: Por primera vez se sembró más área de segunda que de primera

By Cristina Fumero,

Estiman que la siembra total del cultivo se redujo entre 6% y 7% frente al año anterior, debido a la sequía, al incremento de costos de los fertilizantes y valorización de la soja

En la reciente campaña de maíz en Uruguay “vimos un cambio en la proporción entre maíz de primera y de segunda. Este año, por primera vez, la mayor superficie sembrada la encontramos en los maíces de segunda (55% a 45%). Ese fue un cambio importante”, dijo a VERDE el gerente comercial de Agroterra, Gonzalo Reynoso.

El ingeniero agrónomo consideró que esa mayor área de segunda que de primera “es algo que se puede afianzar, porque mucho de eso responde al aumento del área de cultivos de invierno, que deja menos espacio para los cultivos de primera”. [um_loggedin]

Reynoso dijo que el balance productivo de la última campaña fue “muy bueno”, al tiempo que destacó que “se ha afianzado en Uruguay, pasando a integrar plenamente los planes de siembra”. Los maíces de primera sufrieron la sequía, que se dio en el momento en que el cultivo definía rendimiento, en diciembre y principios de enero. Reconoció que el maíz “se vio muy afectado, pero de todos modos los rendimientos fueron aceptables considerando esas condiciones adversas”.     

Destacó que el cultivo “mostró estabilidad en situaciones muy complejas. Con menos de 40 o 50 milímetros de lluvias en todo el período crítico logró rendimientos que en promedio van a estar en 4.500 kilos; es algo sorprendente, no se cual hubiese sido el rendimiento de soja en una situación similar”. 

“En perspectiva vemos que el cultivo se definió tempranamente, cuando el precio de los insumos todavía no se había despegado y tuvo costos inferiores a los de segunda. Eso permitió que en estos niveles de rendimiento los resultados económicos sean positivos, lo que también potencia muchísimo al maíz”, valoró. En este cultivo, además, “cuando el rinde no es el previsto los precios del grano defienden el negocio”, valoró.

En los cultivos de segunda el resultado fue muy distinto. “Vemos rendimientos muy buenos. Estamos con expectativas de tener productividades históricas, para contribuir al margen de los productores”, afirmó.

En las primeras chacras de segunda, más castigadas por la seca, se cosecharon más de 7.000 kilos secos por hectárea, y se espera un promedio que se ubique entre 7.000 y 8.000 kilos por hectárea, superando las expectativas.

Reynoso afirmó que el productor tiene todas las rotaciones en mente y ya percibe los beneficios de rotar con gramíneas, por ejemplo, al cosechar más kilos de soja. Por eso “quiere mantener la superficie de maíz, pero lo traslada a la siembra de segunda”, explicó. 

Reynoso señaló que en la campaña 2021/22 también influyó el costo de los fertilizantes, que aminoró la siembra de maíz de segunda, ya que esta no suele ser tan planificada como la de primera. También dijo que se tuvo en cuenta la seca para no sembrar maíz, considerando además que el precio de la soja subió de forma muy importante. “Las condiciones del momento influyen mucho en el crecimiento o no del área de maíz de segunda”, planteó.

De todos modos, destacó que “se siguen sumando productores al cultivo. Todos los años vemos productores nuevos, que le van perdiendo el miedo al maíz, en base a las experiencias de los demás productores”. 

Señaló que “se empiezan a notar las ventajas económicas”, ya que el maíz es un cultivo que actualmente renta; además de su importancia en el sistema. “Ven que los productores que hicieron maíz al año siguiente tienen 15% más rendimiento en la soja; también permite saltear un invierno con las gramíneas invernales, mejorando su posterior sanidad. La liberación anticipada de los rastrojos en los maíces de primera permite sembrar excelentes colzas y/o verdeos, son ejemplos indiscutidos de la potencialidad y lugar del cultivo en el sistema. Estamos ayudando a esos clientes a manejar el cultivo desde cero”, comentó. 

Área y riego

El relevamiento de área de Agroterra, que se enfoca en el maíz grano, está en 141.000 hectáreas sembradas, 45% corresponde al cultivo de primera y 55% al de segunda. Esa área fue inferior al de la zafra anterior, entre 6% y 7%. “El área que perdió la siembra de primera se pensaba compensar con la de segunda, pero el aumento de costos de los fertilizantes, la sequía y la suba del precio de la soja, no permitió completar la superficie originalmente prevista”, dijo. 

Reynoso destacó que la superficie de riego “viene creciendo año a año”, en la medida que se suman hectáreas al cultivo. “El año pasado eran 28.000 hectáreas de riego, 40% con maíz; es un área importante para el sector. Y este año creo que será importante la cantidad de proyectos de inversión que se van a poner en marcha, y allí el maíz será protagonista”, dijo. 

Además, consideró que el área global se estabilizará para el próximo año, con un posible crecimiento del área de segunda. Pero insistió en que parte de esa siembra se define en el momento. 

La demanda

Reynoso analizó que “el momento ganadero pesa muchísimo” en la realidad del cultivo de maíz en Uruguay, porque “le da un sostén muy importante”; además de la lechería y la producción aviar. 

“Hay una demanda importante, de maíces de primera y de segunda; y es interesante que esa demanda esté muy bien distribuida territorialmente”, algo fundamental, considerando el costo del flete en el negocio planteó el ejecutivo de la empresa semillerista. 

“Todo esto es importante, para que el cultivo se siga desarrollando en otras zonas. Así va ganando terreno, traccionado por los corrales, la suplementación, las raciones y la producción avícola”, valoró.   

Analizó que esta demanda “le da mucha firmeza y fluidez al negocio, que hace no muchos años atrás se hacían camión a camión. Sin embargo, hoy se cierran lotes enteros, sin inconvenientes, con distintas opciones de compra. Se incorporó la generación de biocombustibles de Alur, que tracciona muchísimo en la zona de Paysandú, dinamizando mucho el cultivo en el litoral-norte, y está siempre la posibilidad de exportar; son todas noticias buenas para el cultivo”. 

Por otra parte, se refirió al dato del Anuario Estadístico del Instituto Nacional de Carnes (INAC), que muestra el crecimiento del consumo de carne aviar en Uruguay. “Eso se nota claramente sobre la zona sur. Hay una demanda firme de maíz por parte de avícolas y racioneros, que ayuda mucho a la fluidez y genera más opciones al productor”, dijo. 

Materiales

En maíz Agroterra distribuye los materiales Dekalb, de Bayer. “Venimos trabajando, como todos los años, estando siempre cerca de los clientes y con mucho desarrollo en el campo, relevando las necesidades. Estamos renovando el portafolio de híbridos año a año, pero siempre enfocados en que Dekalb es rinde antes que nada”, comentó Reynoso. 

El gerente comercial de Agroterra anunció que este año “estaremos con cinco híbridos, para cubrir los distintos ambientes y necesidades del productor, tanto a nivel productivo como de inversión”. 

En ese sentido, destacó que la novedad del año es el prelanzamiento de la tecnología Trecepta, de Bayer, para la protección contra los principales insectos lepidópteros, “con lo cual estamos cubriendo todas las situaciones productivas existentes”. 

Estará en el híbrido DK 73-30, “que ya lo tuvimos el año pasado, en la versión VT3PRO”. Se está lanzando simultáneamente con Argentina, por lo que “todos los nuevos híbridos que se incorporen en el futuro estarán bajo esa plataforma, sumando Dekalb y Trecepta” dijo el gerente comercial de Agroterra.

De todos modos, remarcó que “siempre estamos enfocados en el principal motor del rendimiento del cultivo, que es el germoplasma; que esté muy adaptado a la zona, con rendimiento, con estabilidad, con buena velocidad de secado, con una sanidad completa para las distintas enfermedades. Esto último sabemos que es muy importante, sobre todo ahora, cuando estamos yendo a una mayor proporción de siembras de segunda”. 

También se refirió al material DK 72-70 VT3PRO, “un híbrido que ya lo tuvimos el año pasado, con un altísimo potencial, y que viene mejorando todos esos aspectos sanitarios de protección, que terminan dando más rendimiento y estabilidad, sobre todo en las condiciones cambiantes que tenemos. Lo estamos posicionando fuerte en los sistemas bajo riego, por sus diferenciales por encima de 12.000 kilos por hectárea”, describió. 

En el segmento de secano, “vamos a mantener los materiales DK 69-10 VT3PRO, DK 72-10 VT3PRO y DK 72-27 VT3Pro, conocidos por sus atributos en rinde, estabilidad, tasa de secado, sanidad y color de grano, que son muy valorados por los clientes”.

Por último, el gerente comercial de Agroterra se refirió a las recomendaciones de manejo por híbrido, para posicionar cada material de acuerdo a cada realidad. “Junto a Bayer se viene trabajando desde hace años en el relacionamiento de las variables, como población y nitrógeno para cada híbrido, para explorar el mejor rendimiento posible en función del ambiente donde les tocó crecer”. 

“Realmente se pueden medir las brechas de rendimiento entre el Sistema Dekalb y los manejos más generales”, afirmó. 

Bayer, a su vez, cuenta con la plataforma Cultivo, que engloba todos estos aspectos en un solo lugar, “lo cual es muy práctico y útil al momento de tomar las decisiones para diferentes situaciones productivas”, destacó. [/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°101

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Tomás Molina: “No hay que bajar los brazos en años como el pasado; ni encandilarse este año”

By Cristina Fumero,

El empresario remarcó que la variabilidad de resultados en la actividad agrícola, por el clima y los precios, requiere que el agricultor tenga una gran estabilidad emocional.

Tomás Molina tiene una larga trayectoria como agricultor en la región centro de Uruguay y sostuvo que el 2021-22 fue “el mejor ejercicio de la historia agrícola”. Pero planteó que hay que ser “muy sensatos para lidiar con la variabilidad económica de la agricultura, que la marca primero el clima y después los mercados”. 

En el momento que mantuvo esta entrevista con VERDE, si bien la zafra de soja no había terminado (la entrevista fue realizada sobre fines de mayo y le quedaba cosechar alrededor del 20% del área), estimó que el rendimiento total se ubicaría “en torno a los 3.000 kilos por hectárea”, el triple de lo que había cosechado en la zafra anterior, cuando apenas superó la tonelada por hectárea.

En ese sentido, enfatizó que hay que “tener estabilidad emocional para no bajar los brazos en años como el pasado”, así como para no encandilarse en años como este. [um_loggedin]

Planteó que en su empresa se “empieza por buscar la estabilidad agronómica, y de ahí en adelante lograr una estabilidad económica”. Y más adelante agregó que “lo que no sea agronómicamente viable, será cuestión de tiempo, pero tampoco será económicamente viable. No hay que ver a la sustentabilidad como un rival; entendiendo eso entendemos todo”, dijo.  

Y en cuanto al aumento de los costos, dijo que “el peor error que podríamos cometer sería bajar la fertilización porque el fertilizante está caro”. En ese sentido, admitió que en este contexto de altos costos, “un año malo ahora sería mucho peor, considerando la inversión que hay que hacer por hectárea”.

¿Qué balance hace del ciclo agrícola 2021/22?

Es un ejercicio excelente. Me animo a decir que es el mejor ejercicio de la historia agrícola, que en mi caso es bastante larga. Y lo más llamativo es que este excelente ejercicio productivo, que fue muy bueno en invierno, está siendo récord en verano, y viene precedido de la peor cosecha de verano. 

¿Se puede decir que se pasó del infierno al cielo en una zafra?

Correcto. Es lo anecdótico de esto, y nos obliga a tener los pies sobre la tierra. Porque seguramente volverán los años malos, y también los buenos. Entonces, tenemos que ser muy sensatos, para lidiar con esta variabilidad económica que tiene la agricultura, que la marca primero el clima y después los mercados. 

¿Cuánto rindió la soja en la zafra anterior?

En la zafra 2020-21 el rendimiento medio fue de 1.051 kilos por hectárea, considerando el área total, sumando primera y segunda. Si bien esta zafra no está terminada (la entrevista fue realizada sobre fines de mayo), me queda cosechar alrededor del 20% del área, el rendimiento total estará en torno a los 3.000 kilos por hectárea. La relación es tres a uno.

El invierno de la zafra 2020/21 fue determinante para que el año no fuera extremadamente complejo y el peor de la historia en su conjunto. 

Indudablemente. El invierno de 2020 fue muy bueno, uno de los mejores, y eso logró poner el amortiguador para que el ejercicio pasado no fuera catastrófico. Fue muy malo en verano, pero como en invierno fue muy bueno, quienes hacemos mucho doble cultivo tuvimos ese amortiguador que nos permitió seguir con los motores en marcha.

¿Igual el año 2020-21 fue de pérdidas?

Sí, totalmente negativo.

¿Qué significa ser sensato en este momento al dirigir una empresa agrícola?

Para ser un agricultor precisas espalda financiera para poder aguantar los años malos. Pero no es menor la necesidad de tener estabilidad emocional, para no bajar los brazos en años como el pasado; y por otro lado, no hay que encandilarse este año, porque los años malos seguramente van a volver, así como los buenos. Esa sensatez, esa estabilidad, es necesaria. Hay que planificar todo lo que se pueda, aunque haya cosas que no salgan como se planifican. Hay que pensar en las inversiones, en el flujo de fondos, estar muy firme en eso, para poder seguir con los motores en marcha siempre. 

¿Cómo está armado el esquema productivo de Agrícola TM en este momento?

Estoy radicado en el departamento de Flores, y debemos aceptar que esta no es la mejor zona agrícola. Aquí generalmente no se obtienen los rendimientos de punta, y desde hace unos cuantos años somos grandes defensores del doble cultivo. Desde el punto de vista económico, el doble cultivo nos licúa mucho la estructura de las empresas, eso es fundamental. Eso nos obliga a tener una gimnasia de trabajo, una dinámica con la que el personal está ocupado todo el año. Después, desde el punto de vista agronómico, el doble cultivo hace que el campo esté siempre cubierto, la mayoría del tiempo verde, eso es fundamental. Empezamos por buscar la estabilidad agronómica, y de ahí en adelante lograr una estabilidad económica. 

¿Qué porcentaje ocupa el área de doble cultivo en la empresa?

El 85%. Ese otro 15% corresponde a los campos que están en rotación, que por el Plan de uso y manejo de los suelos no se permite hacer agricultura continua, y por eso siempre hay un porcentaje que va quedando con pasturas perennes. Más o menos ese mismo porcentaje va entrando cada tres o cuatro años, cuando esas pasturas están envejecidas. 

¿Cómo se compone el pool de cultivos, tanto en invierno como en verano?

El invierno está diseñado en tres tercios, que intentamos que sean lo más parecidos posibles: canola, cebada y trigo. En verano la estrella es la soja, y por un tema de rotación siempre hay que incorporar alguna gramínea de verano. Hemos tenido algunas experiencias buenas pero otras muy malas con sorgo, y el maíz de segunda empieza a ocupar algún lugar. Además, estoy incursionando en algunos sistemas de riego, que incorporarán algo de maíz de primera en la rotación. En esta zafra tenía plantadas 8.500 hectáreas de cultivos de verano, estoy sembrando unas 7.000 hectáreas de invierno, y aproximadamente el 80% del área es arrendada. 

¿Esa planificación productiva viene estabilizada desde hace mucho tiempo?

Se logró hace tres años, y se viene procesando desde hace unos seis años. Después que bajaron los precios de todos los cultivos, en la zafra 2014-15, hubo un momento en que hacer cultivos de invierno se hacía muy cuesta arriba, porque las rentabilidades generalmente eran negativas. Muchas veces hicimos cultivos de invierno solamente por mantener la rotación del campo. Luego apareció la canola, un cultivo que habíamos probado y no nos había convencido, le fuimos encontrando la vuelta, y desde 2018 este sistema empezó a afianzarse y fuerte.

¿Y no habrá cambios importantes en este sistema?

No, para nada. Sigo siendo un defensor de esto, por lo económico y lo agronómico, ambos aspectos son muy importantes. 

¿Cómo están los arrendamientos en la zona centro del país? ¿Lograron introducir la rotación con pasturas en los campos arrendados?

No en todos los casos. Eso depende mucho de la situación económica y de la idiosincrasia del propietario del campo. Hay campos donde se hace rotación porque realmente se necesita, hay otros donde el dueño es un ganadero eficiente que necesita esa pradera, y hay otros campos donde quisiéramos hacer rotación, pero el dueño está totalmente fuera del negocio y solo quiere la renta, y ahí se hace agricultura continua siempre que el ambiente lo permita. Por lo tanto, hay de todo. En mi caso las rentas siempre las manejé tratando de ser honesto con el negocio. Sin estar escrito, en años buenos como este aumenté alguna renta, pero sabiendo que el año malo va a volver, y me tienen que permitir volver a la renta anterior. Tengo una relación de muchos años con los propietarios de campos, con algunos de ellos llevamos más de una generación trabajando juntos. El negocio se conoce, de las dos partes hay un buen diálogo, que ya supera el negocio, que es de amistad. Por eso también hay mucha estabilidad en el área, no hay mucho recambio de campos, eso hace bastante que no sucede. 

¿Es momento de aumentar el área?

Me gustaría crecer, en este mismo formato, con una renta que no me apriete, con una buena relación con el dueño del campo, con estabilidad. Pero lo veo muy difícil. Hoy los actores que estamos en el negocio ya pasamos la zaranda, estamos en nuestros campos y no hay gente que se vaya, como pasó en 2014. Desde esa fecha crecimos los productores uruguayos. Hoy en nuestro departamento no hay un recambio de área, por lo cual vemos que se mantendrá estable. 

¿Cómo se van definiendo las inversiones en las empresas agrícolas, por ejemplo en riego?

Estoy trabajando en un proyecto, en uno de mis campos. Ese proyecto busca estabilidad productiva. En lo económico, esta buena zafra nos permite hacer esta inversión, que hace mucho tiempo la tenía en mente y no la había podido concretar. Hay un incentivo fiscal por parte del Estado, que es un elemento más que ayuda a tomar la decisión. 

¿Cuántas hectáreas va a regar?

El proyecto finalizado es para regar 540 hectáreas, este año arrancaremos con alrededor de 200 hectáreas. Estos proyectos muchas veces te cambian la cabeza en varios aspectos, y veremos si después se puede trasladar a otros campos o no. 

¿Cómo ve un productor las exigencias del mercado internacional en materia de inocuidad, como el límite máximo de residuos de fitosanitarios y demás? 

Hay que trabajar con prolijidad, por encima de todo. Trabajar mucho con el personal. Es algo que seguramente el mundo nos exigirá cada vez más. Nos gustará o no, pero el mundo lo va a exigir, y el cliente siempre tiene la razón. Entonces, tendremos que trabajar para brindarle al cliente lo que pide. Es importante entrenar a los recursos humanos, pedirles compromiso, que en la mayoría de los casos está. Eso es lo principal para poder ser trazable, en todo lo que vamos haciendo.

¿Cuánto juega la tecnología en estos temas?

La tecnología ha hecho un aporte fenomenal. En lo productivo, en el seguimiento, y es destacable que en años malos, con márgenes negativos, igual invertimos en tecnología, porque nos aportaba un rédito, un dato o algo nuevo que era bueno para el sistema. Hoy no podemos estar sin esa tecnología aplicada, desde los pilotos automáticos, corte de secciones, fertilizaciones variables o aplicaciones selectivas. 

¿Aplica fertilización variable en toda el área?

Casi toda. En el área de recambio, que es poca, a veces queda afuera. Pero casi toda el área está ambientada y con fertilización variable. 

¿Qué logra con eso? ¿Ahorro de insumos, eficiencia en su utilización?

Las dos. Eficiencia en el uso de recursos económicos y agroecológicos es lo principal, no utilizar más ni menos. 

¿Hace siembra variable?

No hice, pero está en la mira. El equipo está comprado, para usarlo en maíz, que es donde rápidamente se ve el resultado.

¿Cómo va manejando el incremento de los costos?

No tenemos muchas alternativas. La realidad es que los costos se han ido a las nubes. Creo que el peor error que podríamos cometer sería bajar la fertilización porque el fertilizante está caro. Hay una planificación que lleva muchos años, que se gerencia más allá de los precios. Se cuida mucho más, porque cada granito duele más que en años anteriores, pero no se deja de hacer lo que haya que hacer porque los costos suben. De todos modos, se visualizan buenos valores para el ciclo 2022-23, que de alguna forma nos ponen en una buena plataforma para enfrentar esos costos. La relación insumo-producto en algunos casos es parecida a la de 2019, vale el doble el grano y vale el doble el insumo. 

El riesgo es mayor.

Indudablemente. Un año malo ahora sería mucho peor, considerando la inversión que hay que hacer por hectárea. La inversión se ubica en torno de los US$ 1.000 por hectárea para casi todos los cultivos de invierno y para la soja también. 

¿Cuánto juega la gestión en todo esto?

Es lo principal. Sobre todo hay que gestionar los detalles, que muchas veces tienen costo cero, pero que importan mucho. Cada vez hay que estar más cerca de todo lo que pasa, para entender y poder corregir a tiempo. Siempre hay algo que se escapa, pero hay que estar. 

¿Cómo encara el aspecto agronómico en función de las demandas ambientales de la sociedad civil?

Es un tema fundamental. Lo que no sea agronómicamente viable, será cuestión de tiempo, pero tampoco será económicamente viable. No hay que ver a la sustentabilidad como un rival, entendiendo eso entendemos todo. Hay que cuidar los recursos naturales, que son finitos. 

Tarjeta personal

Tomás Molina Márquez tiene 54 años, es empresario agrícola-ganadero. En 1984 comenzó a trabajar con su padre. En 1989, con 21 años, debido a la salud de su padre se hizo cargo de la familia y del negocio. Desde ese momento la empresa está focalizada en el negocio agrícola. En Agrícola TM trabajan 28 personas estables y 10 zafrales. El 90% de las labores, procesamiento de semillas y logística se hace con maquinaria propia. [/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°101 – Sección Al Grano

  Filed under: Al Grano
  Comments: None


Trazabilidad de cultivos en beneficio de la sustentabilidad y rentabilidad

By Cristina Fumero,

Con ucrop.it se registra la historia de los cultivos, de forma simple y confidencial, para que productores verifiquen su manejo amigable con el ambiente y logren sobreprecios

Más de 1 millón de hectáreas ya han sido registradas en la plataforma digital de ucrop.it entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Esta herramienta, simple y gratuita para productores, les permite verificar la historia de sus cultivos sustentables, participar de ecosistemas integrados por actores clave de la cadena de valor, y acceder a premios e incentivos económicos.

La plataforma aporta trazabilidad, para reconocer y dar valor a las prácticas sustentables de cultivos. La empresa de origen argentino opera en Brasil, Paraguay y Uruguay, y tiene una oficina de desarrollo de negocios en Estados Unidos. En Argentina, donde inició, suma acuerdos con aliados estratégicos y se afianza como la startup líder del rubro en ese país. [um_loggedin]

En línea con las nuevas tendencias de consumo, que exigen alimentos producidos de manera más amigable con el ambiente, los mercados de todo el mundo buscan posicionar a sus productos como sustentables, para mejorar su oferta al consumidor y sus rentabilidades. 

 “Les ofrecemos indicadores ambientales, como EIQ (Coeficiente de Impacto Ambiental) y Huella de carbono, para que puedan gestionarlos y minimizar así su impacto en el ambiente”, resaltó Diego Hoter, CEO y cofundador de ucrop.it. 

La solución digital creada en 2018 por Hoter, Marcos Botta y Matías O´Keefe, permite a los productores llevar un registro certero y criptoconfidencial de sus historias de cultivos sustentables, gracias a la tecnología blockchain. 

De forma simple, gratuita y a campo (desde el celular, sin conexión wifi ni datos móviles), los productores pueden registrar y verificar sus historias de cultivos sustentables, y acceder a acuerdos para que los diferencien y valoren. 

Asistencia técnica y escalabilidad

La empresa cuenta con equipos propios de agrónomos a campo, que asesoran a los productores en el uso de la plataforma, para que el esfuerzo por lograr la sustentabilidad en los cultivos sea menor, y se traduzca en beneficios económicos. 

Botta dijo a VERDE que en Argentina la empresa cuenta con “24 ingenieros que dan soporte a un proceso de digitalización muy importante, que es exponencial. En Uruguay ya tenemos dos personas y vamos a ir creciendo”.

Con ucrop.it el productor puede trazar todos sus cultivos. “Funciona para el manejo de un lote, de un campo, para llevarlo con las rotaciones. Uruguay tiene también campos mixtos, con forestación. Esto permite que el productor tenga la historia de un cultivo, de un proceso productivo, del campo y de los lotes, a través de la trazabilidad”, explicó.

Agregó que “la plataforma permite registrar un proceso agrícola –como una siembra, fertilización, monitoreo o cosecha–, como un hito sustentable, y firmar acuerdos con las empresas que elijan para acceder a múltiples encuentros, que se traducen en ganancia potencial”. 

Explicó que los ecosistemas de ucrop.it funcionan como “espacios de acuerdos”, en los cuales el productor puede seleccionar qué acuerdos firmar, con qué empresas y para qué lotes o cultivos, mejorando así su rentabilidad.

Aclaró que ucrop.it “no es un estándar ni un certificador”, sino “un catalizador y potenciador para lograr simpleza en la trazabilidad de las buenas prácticas, escalabilidad y para poner al productor como protagonista de este cambio. Las cadenas de valor hoy están necesitando certeza en las historias de cultivo, para saber de dónde vienen los alimentos”. 

Así, ucrop.it genera la base para que certificadores internacionales puedan emitir procesos de verificación digital sobre las historias de cultivos. 

Botta puso como ejemplo que para validar un estándar 2BSvS en Argentina, Control Union ingresa a las historias del cultivo, emite la verificación de paisaje sustentable apto y registra los logros de hitos. Así verifica la historia del cultivo, que termina con un sello o logra un estándar. 

Participando del ecosistema de soja de ucrop.it, el productor puede vender sus granos a un precio mayor y decidir con cuál de los exportadores comercializa. 

Ecosistemas y el negocio de ucrop.it

La plataforma cuenta con ecosistemas que actúan como “espacios de acuerdos” entre productores y empresas. Botta mencionó los ecosistemas de Finanzas Sustentables; Soja Sustentable o Exportación; Especialidades (hamburguesas de origen vegetal a base de arvejas amarillas y verdes, cebada sustentable, entre otras); Uso responsable de fertilizantes y fitosanitarios; Semillas sustentables (con nanotecnología). 

“Los ecosistemas funcionan como múltiples capas de valor, a los que el productor puede acceder a partir de su historia del cultivo, al verificar sus hitos sustentables con procesos de evidencia empírica”, sintetizó.

Sobre el negocio de ucrop.it, explicó que “las empresas clientes nos pagan un fee de plataforma, y si se logra una historia de cultivo robusta, que cumple con los hitos sustentables establecidos en el acuerdo, el productor puede capturar un premio”.

Botta destacó que FAO reconoció el proceso de challenge sustentable de ucrop.it, por demostrar que forma a los usuarios respecto a la sustentabilidad y les permite mejorar. 

Mejores precios

En relación al sobreprecio que se puede obtener por contar con estas verificaciones, Botta dijo que “cada productor es un mundo, porque tiene distintos cultivos, zonas y paisajes sustentables”. Señaló que “cuando un productor hace el proceso de ingreso a ucrop.it, inmediatamente ve cuál es su sustentabilidad y ganancia potencial, en el corto, mediano y largo plazo”.

Señaló que “hay incluso mercados que todavía no están, como el de bono verde, mercado de carbono, pero esa parte también se ve, en función de cuántos cultivos de cobertura se hacen, si se hacen gramíneas o no, si hay alguna zona protegida por alguna consideración”. 

Agregó que “ucrop.it muestra a los productores, mensualmente, cuál es su ganancia potencial, y qué valor van a capturar de ese potencial en el corto, mediano y largo plazo; cuál no se quiso capturar; y finalmente los nuevos desarrollos, porque cada vez se suman más empresas. Ahora estamos por lanzar Maquinaria sustentable, un valor nuevo, que afecta el totalizador de valor”.

Comentó que en Argentina se están capturando unos US$ 10 por hectárea en esta campaña, entre la suma de distintos premios. “Esto permite vender la soja con un premio de US$ 2 o US$ 3 por tonelada, pero puede ser US$ 1 u US$ 11 por tonelada. No depende de nosotros, porque en ucrop.it no se vende ni se compra. Nuestro modelo de negocio consiste en permitirle al usuario generar rentabilidad siendo sustentable”, remarcó.  

Sustentabilidad y financiación

Botta confirmó que se está acelerando el vínculo entre la sustentabilidad y el sistema financiero. “Es un actor de la cadena que tiene muchas ganas de integrarse e impactar en la sustentabilidad”, dijo.

“En Brasil, al tener historias de cultivo robustas, el productor usuario valida año a año que está cumpliendo el plan de fertilización 4R, que le da cumplimiento CBI, para validar un bono verde. Esto lo generó una fintech llamado Trecks, que le da entre 5% y 12% del costo de producción al productor, en valor, con el bono verde que va capturando”, detalló. 

Si bien esto aún no está disponible ni en Uruguay ni en Argentina, “va llegando, como una solución regional-global, y la robustez de la historia del cultivo permitirá capturar ese valor”, afirmó. 

El empresario anunció que están avanzando en acuerdos con bancos, para lanzar un ecosistema de finanzas sustentables, que a través de un programa de tres años permita mejorar el índice de toxicología en huella y paisaje. A través de esta propuesta, cada productor “podrá lograr un descuento importante en la tasa de interés” de esos bancos, validando un proceso de mejora continua de los procesos productivos sustentables. 

“Es un cambio de paradigma sin precedentes en la historia agrícola, incluso más fuerte que los tecnológicos. Cuando se acelera un paradigma, el productor es el primero que se involucra y lo lidera”, valoró. 

La empresa estima que para la próxima campaña contará con la información de 250.000 hectáreas en Uruguay y 500.000 hectáreas en Paraguay.  [/um_loggedin]

 Nota de Revista Verde N°101

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Escuela de pastores busca mejorar la eficiencia y el manejo sustentable

By Cristina Fumero,

Uno de los principales objetivos del proyecto de Gentos y Marfrig es que en Uruguay se incremente el consumo de pasto por animal en 2 toneladas por hectárea al año

Producción: Ruben Silvera
Redacción: Mauro Florentín

Eficiencia, sustentabilidad y agregado de valor son los tres conceptos que sobresalen al detenerse a abordar el novedoso emprendimiento denominado Escuela de pastores, al que apostaron las empresas Gentos y Marfrig. El proyecto se enmarca en un contexto mundial y regional de mayor demanda de alimentos, así como de atender el cuidado del ambiente.

La idea principal es colaborar a que “los productores sean más eficaces en el uso del forraje”, señaló a VERDE el director de Gentos, Juan Amadeo. Resaltó que la “preocupación” mundial respecto al ambiente, “la captura de carbono con praderas más productivas, de mejor calidad y manejo, deja de ser una oportunidad y pasa a ser una necesidad”. No siempre se trata de producir más, “si no de ser más eficaz con lo que se tiene”, dijo. [um_loggedin]

El ejecutivo enfatizó que “para Uruguay es una necesidad”, porque tiene “fronteras apretadas”, entonces “puede crecer verticalmente”.

Atendiendo la visión de un “Uruguay natural y verde”, Amadeo hizo especial hicanpié en que “las oportunidades se pueden dejar pasar, pero las necesidades no. La necesidad te arrodilla, te pone de cara a una realidad que te obliga a tomar una decisión y a hacerte cargo”, ahondó el director de la empresa.

Dijo que hay “un mundo que se preocupa ambientalmente, con mucha pobreza y con necesidad de alimentos”, por lo que “hasta sería casi inmoral” no atender a esa “necesidad”.

El director de Gentos planteó la posibilidad de que “Uruguay pase a liderar la estrategia de cómo pararse en un mundo pospandemia”, en ser un “ejemplo” en cuanto al “uso más eficiente del pasto para la región”.

En cuanto a los indicadores referidos a la eficacia en la utilización del pasto, Amadeo comentó que “los países que lideran en el mundo consumen más del doble que Uruguay”.

Agregó que “Argentina está peor, con un rango de consumo por animal de 3,5 toneladas por hectárea al año (ton/ha/año), mientras que Uruguay está entre 4 y 4,5 ton/ha/año”. Al tiempo que valoró que “Irlanda está entre 8 y 9 ton/ha/año” y “Nueva Zelanda entre 12 y 13 ton/ha/año”.

Uno de los principales objetivos del nuevo emprendimiento de la Escuela de pastores es incrementar el consumo de pasto en 2 ton/ha/año y por animal. Calculó que, con eso, se alcanzaría un nivel de consumo de 6 a 6,5 ton/ha/año.

Y estimó que si se reconvirtieran 2,7 millones de hectáreas con ese agregado de producción, eso estaría dando “un ingreso adicional de US$ 1.000 millones a las exportaciones de carne vacuna”.

Esos aspectos ganan relevancia considerando que la ganadería y, en particular las exportaciones de carne vacuna, representan una de las principales fuentes de ingresos de divisas para el país.

En 2021 el sector cárnico alcanzó un récord de casi US$ 3.000 millones en exportaciones de los diferentes productos del rubro.

La presentación oficial de la Escuela de pastores contó con la participación del secretario de Presidencia, Álvaro Delgado; el subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ignacio Buffa; y el intendente de Canelones, Yamandú Orsi; entre otras autoridades y empresarios.

Allí, Marcelo Secco, CEO de Marfrig en Uruguay, destacó la posibilidad de trabajar con Gentos “en un objetivo común: agregar más valor a la producción ganadera. Uruguay tiene una capacidad enorme para hacer que las cosas pasen, y con este tipo de iniciativas lo que buscamos es que pasen más y mejor”.

Foco estratégico

La Escuela de pastores apunta a “profesionalizar a quienes realmente están en el día a día de la actividad ganadera, para que puedan ir tomando las mejores decisiones en el mismo momento que las cosas pasan”, enfatizó a VERDE el gerente regional de Gentos, Mariano Fusse.

Dijo que “hay un ecosistema de negocio a nivel sustentabilidad y uno de los grandes protagonistas es el manejo de pasturas de calidad. Esto “no se trata solo de la venta de semillas”, sino que pasa por “generar conocimiento para lograr que ese ecosistema general empiece a poner el foco en la región”, señaló.

Para cumplir el propósito de transmitir conocimiento, Gentos realizará jornadas de capacitación en conjunto con Marfrig. Serán cuatro Escuelas de pastores en tres períodos: otoño, invierno y primavera tardía, y en cuatro zonas productivas. Así lo resumió Fusse, y acotó que cada capacitación alcanzarán a unos 100 participantes y desde allí se busca “hacerlo extrapolable a cada administración de campo”.

Gentos es una compañía de producto y de servicio diferencial, y le faltaba este “apéndice” de transmitir el conocimiento, resaltó.

Negocios en la región

Al ser consultado sobre el panorama de negocios de las pasturas a nivel regional, el ejecutivo comentó que “la demanda es sostenida”. En Argentina “está estabilizada por cuestiones macroeconómicas y políticas que están afectando la promoción de inversiones”, pero “la actividad agrícola y ganadera es el punto fuerte” de ese país. Adelantó que ahora la empresa está empezando a “pensar en la Patagonia, donde hay “un gran potencial” para las pasturas.

En tanto, “Uruguay tiene interesantes desafíos de crecimiento en la actividad pecuaria, con mucho campo natural, y creemos que como compañía podemos acompañar con excelentes productos e incorporando conocimiento para lograr un mayor manejo que otorgue más eficiencia al sistema”. Eso es “un gran desafío dentro de una economía que está pujante”.

Respecto al mercado de Brasil, el gerente regional de Gentos planteó que en ese país está “todo por ganar”, porque en pasturas “es lo que eran Argentina y Uruguay hace muchos años”.

“El manejo de pasturas (en el campo brasileño) tiene para sumar mucho profesionalismo y calidad”, por lo que esto de la Escuela de pastores “pronto lo podríamos hacer allá”, porque “podríamos reconvertir a Brasil en un mercado de alto valor”, afirmó.

Recordó que en el país norteño hace dos años que incursionamos, introduciendo productos “y venimos muy bien”.

“Estamos en un lindo contexto, porque nos quedan por delante algunos años de buenos precios y altos valores”, aunque “hoy los stocks de semillas estén un tanto restringidos por factores climáticos”, dijo.

Respecto a los mercados de exportación, “lo que buscamos es el negocio internacional de alto valor, y poder abrir fronteras con productos de región templada”, añadió. 

Valoró además la “visión estratégica fuerte”, en cuanto a la apuesta a la huella de carbono, específicamente para los “próximos cinco años”, considerando que “la Unión Europea está mirando a Latinoamérica para generar carbono neutro”.

“Los fondos europeos de inversión verde están poniendo el foco” en la región, lo que supone un “eje estratégico”, advirtió.

Ruta de crecimiento

Sobre la situación del negocio de pasturas en el agro uruguayo, el gerente de operaciones de Gentos en Uruguay, José Lizarralde, destacó a VERDE que en 2015 cambió la gestión local de la empresa y se decidió establecer una “hoja de ruta de crecimiento”.

“Sabíamos que iba a tener ciertas intersecciones, que nos iba a pedir dar arranque a distintos proyectos que nos permitieran seguir avanzando”, comentó.

Recordó que uno de los primeros planes fue la planta de peleteo, ya que “se venía insertando la tecnología desde Argentina”. En ese momento Gentos invirtió cerca de US$ 2 millones, para la adquisición e instalación de dos plantas de peleteo de semillas forrajeras, una ubicada en Argentina y otra en Uruguay.

La empresa “venía registrando un crecimiento importante en volumen, al pasar de 2.000 toneladas en 2015 a 6.800 toneladas en 2021, lo que se explica principalmente por la mayor demanda de mercado local y también, por las exportaciones”, explicó.

En ese marco, la infraestructura de Gentos Uruguay fue considerada “insuficiente”, entonces, a fines de 2020 comenzó a diseñarse un proyecto que empezó a concretarse con el inicio de las obras en setiembre de 2021. Luego de cinco meses, en esta zafra forrajera Gentos cuenta con 4.000 metros cuadrados de galpón propio y 500 metros cuadrados de alero. 

Lizarralde valoró que eso le brinda a Gentos la posibilidad de realizar las operaciones de exportación directamente de ese lugar. Al centro logístico de la empresa llega producción de semillas que ya fue procesada y en estándar, y luego se decide si requiere de algún proceso adicional o si será comercializada en ese estado; dependiendo de eso se distribuye en el predio.

Detalló que la capacidad de la planta de peleteo ronda las 10 toneladas diarias de leguminosas y 12 toneladas de gramíneas. Gentos comercializó unas 6.800 toneladas de semillas forrajeras, de las cuales la exportación alcanzó unas 2.500 toneladas.

El enfoque del negocio de exportaciones apunta a mercados de nicho, que sean exigentes y valoren la calidad del producto, como pueden ser ciertos puntos de China, además de Europa, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos, señaló.

Y destacó que el mercado europeo es el destino más “fuerte”, en lo que representa esa estrategia de comercialización de Gentos.

La compañía opera a nivel internacional, con el mejoramiento y desarrollo genético, en Uruguay desde 2004 y en Argentina desde 1987. Obtuvo más de 60 cultivares de especies forrajeras de clima templado, según consta en su sitio web, y cuenta con algo más de 20.000 hectáreas destinadas anualmente a la producción profesional de semillas.[/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°101

  Filed under: Ganadería
  Comments: None


Productores de papa recomendarán variedades para los distintos platos

By Cristina Fumero,

La empresa Vicentina, productora del cultivo y comercializadora de semillas, desarrolló en Uruguay variedades superiores, de destacados criaderos de Holanda y Escocia.

Ahora “estamos en una etapa en la que queremos empezar a diferenciar la papa por su cualidad culinaria, porque en definitiva es lo que los consumidores buscan. Por ejemplo, la variedad Kingsman es especial para hacer papas fritas en bastones y la variedad El Mundo es especial para hacer puré de papas, papas al horno o a la parrilla”, comentó a VERDE el productor y empresario semillerista Alessandro Mietto, director de Vicentina. 

Agregó que esto es algo que “aún no se ha hecho, no se ha educado a los consumidores para que sepan que una variedad puede ser fea estéticamente pero te dejan un producto final espectacular, que es lo que importa”.

Comentó que hoy en día es el consumidor es quien decide qué papa comprar, sin conocer los atributos de cada variedad. “Tenemos que trabajar en comunicar eso, esa es una etapa que se viene en Uruguay”, anunció. [um_loggedin]

La empresa

Vicentina es una empresa agrícola familiar, que empezó Luis el padre de Alessandro y Fernando, también director de la empresa. “Siempre fuimos productores de papa, y después también arrancamos con maíz, soja, cebada, trigo, colza, avena y alfalfa; pero nuestro fuerte siempre ha sido la papa”, describió. 

En 2015 la empresa se contactó con los criaderos STET –de Holanda– y Cygnet Pep –de Escocia–, y “comenzamos a aprender realmente de papa. Empezamos con este proyecto de importar nuevas variedades de semillas, desarrollarlas y darlas a conocer a nivel local”, comentó Mietto.

Así fue que se armó un proyecto de validación, en base a ensayos a campo, de franjas apareadas, parcelas con repetición, para tener valor estadístico. “En base a nuestros criterios de selección trajimos variedades nuevas y las comparamos con las que hay en el mercado local. Eso ha ido evolucionando. Todos los años venimos haciendo los mismos ensayos, y hoy tenemos variedades validadas a campo en Uruguay y en el mercado”, destacó. 

El empresario señaló que, “como siempre ocurre en agricultura, lo que pasa en el campo no siempre coincide con lo que pasa en el mercado. La papa es muy sensible a eso y, en definitiva, los productores producimos lo que los consumidores demandan”. 

“A veces no se da esa coincidencia de que una variedad sea amigable con el productor y buena para el consumidor. Todas las variedades de papa tienen sus ventajas y desventajas. Pero lo importante es conocer cada variedad, conocer bien el producto, para venderlo con la recomendación de uso”, sostuvo. 

Vicentina cuenta con 10 variedades en el mercado uruguayo, donde el consumidor “prefiere la papa con piel rosada o roja, pero después la pulpa puede ser blanca, crema o amarilla”, describió. 

La producción en Uruguay

Debido a las lluvias abundantes que hubo a mediados de enero, la siembra de papa de otoño se concentró entre el 10 y el 25 de febrero. “La oferta va a salir bastante junta. Los cultivos en general están muy buenos este año, pero este es un negocio de oferta y demanda, y los precios se regulan en base a eso”, comentó el productor. 

Uruguay históricamente produjo para el mercado interno. Hubo pequeñas experiencias de exportar papa consumo, que se dieron hace muchos años y no se repitieron, lamentó el empresario. Recordó que Vicentina exportó algo de papa semilla a Brasil, que es un negocio que a veces se da, dependiendo de la demanda de ese país.

Mietto explicó que “uno de los problemas grandes que tiene la producción de papa en fresco, es que desde hace un tiempo a esta parte estamos compitiendo con productos terminados, prefritos congelados, papas chips importadas, y todo eso hace que el volumen comercializable de papa fresca vaya decreciendo”.

La papa en Uruguay se produce en dos períodos al año, en otoño y primavera. Para otoño se siembra en febrero y la siembra de primavera es en setiembre. Esas épocas de siembra se han ido extendiendo debido al riego y a la diversificación de zonas geográficas dentro de Uruguay.

Considerando dichas zonas geográficas donde se produce, se puede establecer que la zafra de otoño va del 15 de diciembre al 15 de marzo, y que la de primavera se desarrolla entre el 15 de julio y el 15 de diciembre.

La producción de otoño es mayor que la de primavera, la relación es 60% a 40% o 70% a 30%, estimó Mietto. El cultivo abarca unas 4.500 hectáreas cada año en Uruguay, y alrededor del 80% se produce en San José; pero también se cultiva papa en Tacuarembó, en Rocha, Canelones, Maldonado y Colonia.

Destacó que las nuevas variedades de papa, tanto las que trae su empresa como las demás, “son superiores a las que se plantaban”. 

Señaló que los promedios nacionales rondan los 20.000 kilos por hectárea, pero el productor que riega produce unos 30.000 kilos. “Los productores que están dedicados al cultivo y son profesionales seguramente producen eso, y si el clima acompaña se puede lograr un poco más”, sostuvo.

Los costos del cultivo

En relación a los mayores costos de producción de este año, Mietto planteó que a diferencia de los granos, que tienen un precio excelente, la papa se sigue rigiendo por la oferta y la demanda local. “Podemos tener un año bueno, con mejor producción, pero con altos costos y que el precio caiga”, planteó. 

Consultado por el costo de producir una hectárea de papa, Mietto explicó que no siempre es el mismo, porque en otoño se planta con semilla importada y con semilla de producción nacional. 

“Si lo haces con semilla importada el costo es mayor, si utilizas riego también (el 90% actualmente se riega por goteo) y si el producto se guarda en cámaras de frío es otro costo importante. Pero el rango de costos puede ir de US$ 8.000 a US$ 12.000 por hectárea”, indicó.

Diversificación productiva

La papa es un cultivo de mucho riesgo, y la tendencia a diversificarse se ha dado en todas las empresas del rubro, que también plantan soja, maíz y muchas hacen ganadería. Además, “la ganadería es un rubro que permite utilizar un subproducto, que es la papa de menor tamaño, de descarte, que se usa como alimento para el ganado. Es un negocio alternativo”, señaló el productor.

Mietto recordó que la empresa hizo ganadería dos o tres años antes de la última aparición de la fiebre aftosa en Uruguay (2001). “Tuvimos la oportunidad de comprar un área de campo y fue la posibilidad de hacerlo producir, con invernada. Después de la aftosa los precios de los granos empezaron a subir, empezamos a sembrar granos y hasta hoy seguimos solo con agricultura”, comentó. 

El 20% del área de la empresa se dedica a la papa y el 80% a granos. “Tratamos de volver a los campos cada tres años con papa. No solo producimos en campos propios sino también arrendados, estamos en Rocha, cerca de La Pedrera, y en Colonia. En total, la empresa opera unas 1.200 hectáreas, 800 son propias y 400 arrendadas”, describió.  

En el establecimiento de la familia Mietto se mantiene una rotación regulada, para que la papa vuelva cada tres años. “Luego de las papas que se cosechan en verano, normalmente hacíamos puentes verdes de avena en laboreo convencional, para después sembrar maíz de forma directa, después avena, maíz, avena y soja”, señaló. 

Pero explicó que “hace un tiempo bajamos el área de avena, por problema de malezas, sobre todo de raigrás, e incorporamos cebada. Y este año tenemos bastante colza. En definitiva, tenemos la papa como cabeza de rotación, y después de la papa lo que mejor funciona es el maíz, que sería de primera en nuestro caso”. 

“Considerando el promedio de los últimos diez años, tenemos un promedio de 7.000 kilos de maíz por hectárea, en secano; la soja anda en unos 2.500 kilos por hectárea; y la cebada tiene que rendir más de 4.000 kilos, porque los costos son muy altos”, comentó. 

El escenario

Mietto dijo que el escenario actual “es similar al de 2008, cuando la soja subió a US$ 600 por tonelada. Estamos en el primer año, que quizá sea el mejor, porque sembramos los cultivos con costos viejos y los vamos a vender a precios nuevos. Tenemos que ser cautos porque si en un momento se revierte esta situación, nos puede volver a pasar como en aquel momento, cuando sembramos caro y vendimos barato”. 

Además, advirtió que pueden venir años con clima adverso, y “hay que guardar para esos momentos, porque los ciclos se cumplen”. 

Comentó que su empresa mantendrá el área de papa, priorizando un mejor manejo. Tampoco quieren extender el área de los demás cultivos, porque la papa les demanda mucha dedicación. [/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°101

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Bayer presentó Mateno Plus, nuevo herbicida para trigo y cebada

By Cristina Fumero,

El producto es recomendado para el control de malezas de hoja ancha y gramíneas; se trata de un preemergente, tecnología no muy difundida en los cultivos de invierno

Bayer realizó el lanzamiento del nuevo herbicida Mateno Plus, recomendado para el control de malezas de hoja ancha y gramíneas en cultivos de trigo y cebada. La presentación se realizó durante una jornada desarrollada en la sede de la Asociación Agropecuaria de Dolores.

El producto es un herbicida preemergente,  “tecnología no muy difundida en los cultivos de invierno, pero con la particularidad de que es una triple mezcla que brinda tres modos de acción”, señaló a VERDE el líder comercial de Bayer, Marcos Carrera. [um_loggedin]

Destacó que Mateno Plus está compuesto por  Flufenacet (inhibición de la división celular), Diflufenican (inhibición de la síntesis de carofenoides) y Aclonifen (inhibición de la síntesis de carofeonoides e inhibición de la síntesis de clorofila), que brinda control en una “extensa cantidad de malezas”, con la exclusiva particularidad que “al menos dos modos de acción están funcionando para cada grupo de malezas”, remarcó. Esto suma dos ventajas, “el amplio espectro de control” para la limpieza de la chacra y, a la vez, “baja la probabilidad de que genere resistencia”, describió Carrera. 

Al aplicar un herbicida con dos modos de acción sobre determinado grupo de malezas “se restringe severamente la aparición” de resistencia, “lo que aporta una mejora en la sostenibilidad en los paquetes de herbicidas” para enfrentar el problema de malezas, explicó. 

El líder comercial de Bayer mencionó que Mateno Plus está indicado para el control de malezas de hoja ancha y raigrás. “La mezcla que tiene dicho herbicida hace que sea la mejor opción disponible del mercado para aplicar en las malezas de hoja ancha, hoy no existe otro producto que pueda controlar esa amplitud en ese tipo de malezas”, aseguró.

En el caso del trigo se puede aplicar hasta “10 días antes de la siembra, o un día, dependiendo de las condiciones”, señaló. En el primer caso la dosis recomendada es de 2,25 litros y en el segundo de 2 litros por hectárea. En cebada, Mateno Plus se puede aplicar hasta 10 días antes a la siembra, con una dosis de 2 litros por hectárea, y no existe la recomendación de un día previo; pero Bayer sigue investigando para avanzar en esa alternativa, explicó.

Carrera resaltó la importancia de las lluvias para activar la acción de los preemergentes, por lo que es aconsejable estar atento a las condiciones climáticas al momento de determinar la aplicación.

Agregó que el trabajo de desarrollo y de ensayos de Mateno Plus en Uruguay lleva cuatro años, eso también sirve para “marcar y definir” la propuesta comercial para el mercado local, en función de su performance, aspecto que remarcó como “clave” para avanzar con el lanzamiento. 

Mateno Plus tuvo la particularidad de lanzarse comercialmente antes en Uruguay que en Argentina. Eso se debió a que el avance del proceso regulatorio fue a “mejor velocidad” en la plaza uruguaya, en comparación a la argentina, explicó. Dicha situación “nos pone en la mira”, porque este año “tendremos muchas visitas de productores y técnicos desde Argentina para ver el comportamiento del herbicida en chacra”, destacó Carrera. 

Desde Bayer “estamos tratando de que los lanzamientos sean simultáneos”, pero “habitualmente el proceso de registro en Argentina es más rápido que en Uruguay”, comentó.

Carrera sostuvo que la presentación del producto se hace con un volumen acotado, y por eso se estima alcanzar una porción del 5% al 10% del área de trigo y cebada. Pero “con la expectativa de que se pueda ver el comportamiento en el campo y que podamos seguir aprendiendo sobre sus cualidades”, dijo.

El contexto de lanzamiento se da en un momento donde la agricultura uruguaya “tiene un muy buen clima de negocios”, y se presenta “una herramienta novedosa por el doble modo de acción que tiene para cada grupo de malezas”, acotó

Consideró que Mateno Plus brinda su aporte en la sostenibilidad del programa de manejo integral de malezas en la rotación. “Para enfrentar el avance de malezas, se viene promoviendo la mezcla de principios y modos de acción con el objetivo de bajar la problemática y disminuir la probabilidad de aparición de resistencia”, comentó. 

En la presentación, Facundo Cortese, técnico argentino que trabajó en Australia, mencionó que la agricultura australiana es muy cerealera y en la actualidad es la segunda con más biotipos resistentes del mundo. “Australia agotó las herramientas y está casi sin alternativas para el control de malezas”, advirtió.  

Para Carrera, “Uruguay está lejos de esa situación, lo que nos permite elegir los caminos para evitar ese escenario. Eso implica la incorporación de todas las herramientas que se puedan, para sumar alternativas de manejo”.

Enfatizó que “la clave es no concentrar el control de malezas en pocos activos y/o tecnologías, para evitar la presión de selección sobre las malezas y las problemáticas que aparecen. En síntesis, cuantas más alternativas de manejo, mejor”.  [/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°101

  Filed under: Agricultura
  Comments: None