ADP Zone: campo, desarrollo de habilidades e inteligencia artificial

By Cristina Fumero,

En el marco de sus 20 años de trayectoria en el agronegocio, ADP realizó su encuentro anual en Dolores, donde abordó temas productivos, tecnológicos y el rol de las personas

Con sus 20 años cumplidos en marzo, Agronegocios del Plata (ADP) realizó la 9a edición de ADP Zone, con la consigna Conectando propósitos. En esa instancia ADP mostró por qué hace lo que hace y cuál es el propósito de sus acciones. “Somos una empresa que, por supuesto tiene una búsqueda de resultados, pero que también tiene muchos objetivos que podrían ser subjetivos, allí aparecen conceptos que han estado presentes en la historia de la organización”, dijo el fundador de la empresa, Marcos Guigou.

La información vale más si se comparte; el ganar-ganar; si el entorno no funciona no me irá bien y juntos agregamos valor. “Todos esos conceptos se han ido desarrollando y sobre esas bases se fue construyendo ADP”, acotó el empresario. Ese fue el contexto del ADP Zone 2023, donde se trataron temas tecnológicos y productivos, y hubo un abordaje sobre el desarrollo de habilidades de las personas, el factor determinante en una organización.

Sobre los aspectos vinculados a la tecnología se apuntó a la inteligencia artificial, donde Eduardo Mangarelli, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT, compartió algunos conceptos y las innovadoras herramientas que están transformando la vida cotidiana. “El uso de la inteligencia artificial está mucho más extendido de lo que pensamos. Sin embargo, el año pasado sucedió un fenómeno que fue la aparición del chat GPT, que irrumpió por su capacidad de interpretación e interacción”, apuntó. 

Comentó que el uso de tecnología tiene un “enorme impacto en la productividad y genera infinitas opciones de inspiración, amplificando el potencial de nuestras capacidades”.

Creatividad, ¿habilidad o talento?, ese fue el título de la presentación a cargo de Estanislao Bachrach, doctor en Biología Molecular por la Universidad de Buenos Aires. El conferencista especializado en neurociencia afirmó que la creatividad “empieza por la acción”, y por lo tanto “es necesario hacer mucho”. Explicó que “después viene la conexión, que es encontrar a esas personas a las que les interesa lo que hago; y luego el desvío, que es la originalidad, lo que hacemos distinto al resto”.

Remarcó que “la creatividad es una herramienta para cambiar la forma de pensar”, y planteó que “debemos trabajar en varias ideas para generar valor en alguna de ellas”.

ADP Zone también contó con la presencia virtual de Alfredo DiConstanzo, que desde Nebraska, Estados Unidos, detalló en su presentación titulada Tecnología en feedlot: perspectivas y limitaciones, algunas tecnologías que podrían tener una aplicación inmediata, como el reparto de alimento guiado por GPS, las lecturas de comederos y la identificación remota de enfermedades, entre otras.

EL PROPÓSITO DE LA GENÉTICA  

El director de Investigación de Stine, Daniel Novoa, sostuvo que el objetivo “es hacer el híbrido que se necesita para cada región”, y focalizarnos “en la necesidad de materiales para siembras tardías, más precoces, que se adapten a distintas condiciones y planteos del productor”. 

Con inteligencia artificial, modelos interactivos y simulaciones, se puede saber dentro del germoplasma Stine “cuáles son las características adaptadas a las demandas específicas del productor para cada ambiente”, porque “hay cosas que no se pueden imaginar”. Por eso “este tipo de tecnologías son fundamentales para el mejoramiento genético”, planteó.

Novoa dijo que “la principal prioridad es el rendimiento, luego la resistencia a quebrado y la estabilidad”. Otro aspecto “relevante” es el comportamiento a enfermedades, que “son limitantes en ciertos ambientes y condiciones”. Y citó el caso de spiroplasma, que avanza en Argentina y Brasil.

El ejecutivo de Stine indicó que las nuevas prácticas del mejoramiento como la inteligencia artificial, “han permitido acortar el proceso de adaptación de la genética de la compañía a la región”. Dichas herramientas “han generado un foco claro desde el primer momento hacia el manejo específico de cada híbrido, que determina un acortamiento del tiempo de desarrollo del producto”.

Señaló que en soja la genética de Stine es la más sembrada de Estados Unidos, por aportar alto potencial de rendimiento en un país que por sus características siembra grupos cortos. Para Sudamérica “fuimos introgresando y generando grupos más largos. Hemos desarrollado variedades de grupos 5 que están saliendo al mercado en este momento”, comentó. 

Agregó que la compañía “viene estirando los ciclos en función de las demandas” que tienen los productores en Brasil, Argentina y Uruguay. “El proceso es rápido, porque el mejoramiento de Stine en soja es continúo”, dijo. Por eso, “en tan poco tiempo se han introducido variedades de grupos 5, 6, 7 y 8”, indicó Novoa.

En tanto, Enrique Ferrari, responsable de Investigación, Innovación y Desarrollo (I+I+D) de ADP, afirmó que “el objetivo es lograr más kilos por hectárea”. Agregó que la genética “no es lo único para poder potenciar los sistemas”, pero “sí juega un papel fundamental”. 

Informó que en soja ADP está testeando en torno de 1.000 líneas por zafra, “donde se busca rendimiento, pero también otras características”. En ese marco, resaltó la variedad 45EB52 de Stine, que tiene dos campañas en el mercado uruguayo, y llegó para “potenciar los ambientes con riego” y “calzar el período crítico” en enero. 

Además, comentó que se buscó un material para poder calzar el período crítico en un momento de menor déficit, como febrero, y “eso se consiguió con TMG 2260, que es lanzamiento de esta zafra”.

Y señaló que se están testeando variedades de grupos de madurez 5.5 a 6 largo, con tecnología RR1 y variedades Conkesta Enlist, que “en el corto y mediano plazo se podrán apreciar en el mercado”. A la vez, ADP y Stine continúan seleccionando maíces para las siembras tardías de segunda y maíces de primera. 

FERTILIZACIÓN EQUILIBRADA

Gustavo Ferraris, investigador en nutrición vegetal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), de Argentina, realizó una exposición titulada Nutrición y manejo de cultivos: mirada a largo plazo, donde remarcó la importancia del manejo eficiente de los nutrientes “para tener un mayor aprovechamiento sin impactos negativos”. 

Se debe “tener claro” que el ambiente es la condición de suelo, agua, genética y manejo que determina el escenario productivo, que “muchas veces no podemos modificar y tenemos que adaptarnos a él”, dijo. “Hay que establecer la nutrición, porque formará parte del sistema de producción”, sostuvo.

Indicó que los principales desafíos para la nutrición “pasan por entender el funcionamiento de los cultivos”, para que “no haya carencias nutricionales y que el sistema sea eficaz”.  Se debe apuntar a “lograr una nutrición balanceada, equilibrada, donde lo que se agregue vaya a la planta”.

Ferraris consideró que las cuestiones ambientales “son cada vez más importantes”, donde “el principal factor de sostenibilidad es el individuo y su calidad de vida”, pero “siempre utilizando tecnologías con menor impacto ambiental”. Aseguró que el manejo de la investigación, la industria y la extensión “nos han llevado a mejores tecnologías” y “ahora hay que ponerlas en práctica”.

En esa línea, destacó que las nuevas tecnologías de manejo por ambiente, de sitio específico, y las dosis variables, “ayudaron a ser más eficientes y achicar la unidad de manejo”.  También resaltó “la importancia del diagnóstico”, que “en fertilidad es conocido como la medición de las expectativas de respuesta para encontrar la dosis óptima desde el punto de vista económico”.

Mencionó que “hay herramientas muy clásicas, como los análisis de suelo, que todavía siguen vigentes”. Al tiempo que “viene creciendo el uso de elementos de sensoramiento remoto, que utilizan a la planta como indicador, midiendo su intensidad de verde, nivel de biomasa o su tasa diaria de crecimiento. Lo que brinda, en tiempo real, la posibilidad de corregir la estrategia realizada al momento de la siembra”, detalló.

LAS MALEZAS 

El técnico argentino Martín Marzetti planteó en ADP Zone una mirada de largo plazo sobre la problemática de malezas, donde señaló que “tenemos que entender que vamos a convivir eternamente con ellas”, y que además “se van adaptando a todo lo que hacemos en la chacra”. 

Por eso, dijo que “es fundamental” utilizar todas las herramientas disponibles, “de una manera inteligente”. La estrategia pasa por “conocerlas” adecuadamente, porque “cada especie tiene su punto débil”. Con toda esa información “debemos apuntar a un sistema de control con diversas herramientas”, señaló. 

También resaltó la importancia del monitoreo “para detectar temprano la presencia de malezas”, ya que “hay diferentes ambientes” dentro de un mismo lote. “Es importante verlas cuando empiezan a aparecer y no cuando está la mitad de la chacra tomada”, enfatizó.

Marzetti destacó que el diseño de las rotaciones forma parte de la estrategia de control de malezas, “ya que permiten la utilización de distintos herbicidas, para que ataquen en diferentes momentos”. No obstante, advirtió sobre la utilización de herbicidas que afectan al cultivo siguiente. “Planificar bien la rotación y el uso de herbicidas, no solo pensando en el presente cultivo, sino también en el siguiente”, propuso.

Agregó que la resistencia al uso de herbicidas sigue creciendo a nivel mundial. “No vamos a dejar de usar herbicidas porque son efectivos y contundentes, pero es clave complementarlos con todas las otras herramientas”, insistió.

Además, Marzetti aseguró que las malezas requieren de un manejo específico y mencionó que en 75 lotes de productores que asesora, tuvo que implementar 64 estrategias diferentes. “Ya no existe eso de utilizar la misma secuencia de herbicidas para todos los maíces”, ahora el manejo es “chacra a chacra”, indicó. Esa agricultura más “artesanal”, mejora la “eficiencia del sistema”, porque en caso contrario “habría que exagerar” el uso de algunas tecnologías. 

Sobre las novedades de control, dijo que el movimiento de suelos para las malezas con sistemas radiculares importantes “suma mucho”. También aparecen tecnologías de aplicación selectiva que “permiten usar otros productos y dosis, ya que se aplican solo donde hay malezas”, dijo.  

Informó que en Australia y Estados Unidos “se está utilizando un equipo llamado destructor de semillas, que disminuye los bancos de semillas de malezas. “A Uruguay no llegó, pero en Argentina hay un prototipo”, comentó.

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Camelina: la propuesta de LDC para atender la alta demanda de combustibles renovables en Europa y EEUU

By Cristina Fumero,

Se destaca la capacidad de la industria para absorber un gran volumen de producción del cultivo, que se presenta como una alternativa de negocio sostenible y sustentable

La camelina “es un cultivo nuevo que estamos buscando desarrollar en Argentina, Uruguay y Paraguay, con una visión de largo plazo, apostando al crecimiento global de demanda de diésel verde”, comentó el jefe regional de Oleaginosas de Louis Dreyfus Company (LDC), Fernando Correa Urquiza. El ejecutivo consideró que “estos países tienen un espacio para crecer en este cultivo, en condiciones comerciales atractivas para el productor, sin atrasar la zafra de la cosecha gruesa (de verano)”. 

Agregó que “en LDC estamos encarando los primeros pasos, para desarrollar las primeras hectáreas, entender cómo funciona el cultivo, cómo rinde industrialmente, encontrar el mejor canal de comercialización en la demanda de aceites y proteínas, y apostar al crecimiento paulatino, a paso lento pero seguro, y agregando valor al sector productivo”.

Señaló que “uno de los puntos fuertes adonde estamos apostando es la relación con el productor, de una manera distinta, no solo manejando el riesgo de la logística y la comercialización sino haciendo un acompañamiento muy puntilloso desde la siembra hasta la cosecha, con nuestros expertos en semillas y producción”. Además remarcó la capacitación de Camelina Company, una empresa con más de 20 años de experiencia con el cultivo en Estados Unidos y en Europa, y que ahora está intentando desarrollar este proyecto en América del Sur (ver páginas 40 y 42). 

Operativa

Correa Urquiza explicó a VERDE que las plantas de LDC en Argentina “son demasiado grandes para manejar este volumen tan pequeño de granos en el primer año, así que estamos operando una planta más chica, de un tercero, en un proceso de aprendizaje industrial. En la medida que eso se logre y vaya creciendo el área en Argentina, la idea es transformar algunos de nuestros activos para moler también la camelina y producir aceite”. 

Destacó que el aceite de camelina “es mucho más sustentable que los de colza, girasol y soja, que tiene su destino en las plantas de diésel renovable en Europa y Estados Unidos. El diésel renovable es lo que más valor agrega a la semilla para no competir con alimentos”. 

Agregó que LDC tiene “un programa de harinas proteicas en Argentina y Brasil, y llegado el momento tendremos que introducir en la dieta de los consumidores europeos y asiáticos la harina de camelina, que tiene un porcentaje de proteína un poco más bajo, pero sin embargo es más alto que el de la colza. Por lo tanto, también es un cultivo muy competitivo para desarrollar la demanda de harina”. 

Enfatizó que “no hay dudas de que la demanda es ilimitada, sobre todo por las hectáreas de las que hoy estamos hablando. Solo en el proyecto de Global Clean Energy Holdings la capacidad de procesamiento para producir diésel renovable está en 250.000 toneladas de aceite. Y esa es solo una refinería, además hay proyectos de desarrollo de nuevas refinerías a lo largo de todo Estados Unidos. Capacidad hay, lo que falta es materia prima, y la materia prima la provee el productor de Estados Unidos, con su soja, y la canola de Canadá. Y Sudamérica tiene la posibilidad de desarrollar el cultivo de camelina, que no compite con los alimentos, y que es súper sustentable”. 

También apuntó que el producto “tendrá un proceso de certificación, por eso también es importante el acercamiento con el productor desde el momento cero, para hacer todo el seguimiento del cultivo, realizar mediciones a campo respecto a la huella de carbono, seguimientos a campo de las aplicaciones de fertilizante, la forma en que se cosecha y se industrializa el cultivo en la etapa posterior. No hay dudas de que el proceso de sustentabilidad y trazabilidad es completo y total”. 

Referencia de precio

Si bien en esta primera etapa en Argentina la referencia de precio es la soja en Chicago –por ser más familiar a los productores argentinos–, Correa Urquiza señaló que “eso puede variar”, porque “lo más lógico es que esté relacionado con el precio de la colza en Matif, ya que es un cultivo de la familia de la colza”. 

De todas maneras, en Estados Unidos, como compite con el diésel renovable a base de soja, también puede tener una correlación con los valores de ese cultivo, dijo.

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El cultivo de camelina, una oleaginosa invernal, que emerge para la producción de diésel renovable

By Cristina Fumero,

Desembarcó en la región por un acuerdo entre LDC y Global Clean Energy Holdings; este año se sembró por primera vez en Argentina, evalúan lanzamiento en Uruguay

Ruben Silvera – ruben@infoagro.com.uy

El auge del diésel renovable está provocando inversiones millonarias en la industria de los combustibles y los biocombustibles, en infraestructura y en la búsqueda de nuevas materias primas para satisfacer una demanda creciente. En ese contexto, Louis Dreyfus Company (LDC) y Global Clean Energy Holdings (GCE) acordaron promover el cultivo de camelina en Argentina, Paraguay y Uruguay. 

GCE es una empresa de combustibles renovables, integrada verticalmente, que cuenta con refinería de combustibles renovables en Bakersfield, California, que antes refinaba petróleo y se reconvirtió para trabajar con materias primas sustentables, proceso que demandó una inversión de US$ 400 millones. Allí produce diésel renovable, que es químicamente idéntico al diésel de petróleo, pero con un 80% menos de emisiones de carbono. 

Las variedades de camelina patentadas por la compañía son las únicas materias primas renovables no alimenticias del mercado que han sido certificadas por el estándar de combustible renovable de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), de Estados Unidos, y el estándar de combustible bajo en carbono de California, estado referente a nivel global en esa temática.

A través de Sustainable Oils, GCE venía trabajando con el cultivo de camelina desde 2013. A fines de 2021, para ampliar su base genética, adquirió a la española Camelina Company, que se había fundado en 2010 ante las mayores exigencias que impuso la Comisión Europea en términos de sustentabilidad de las materias primas para biocombustibles. 

Su objetivo fue impulsar el cultivo de camelina, una oleaginosa de invierno que actualmente se siembra fundamentalmente en España, Francia y Estados Unidos, y que se sigue expandiendo a otras latitudes. Este año GCE sembró por primera vez en Argentina y próximamente llegará a Uruguay. 

El empresario español Yuri Herreras, cofundador de Camelina Company, comentó a VERDE que en 2010 percibieron que no habría suficiente materia prima para abastecer la demanda de biocombustibles avanzados y si se incrementaba el volumen de los cultivos oleaginosos tradicionales “se generarían problemas”. Fue así que se plantearon encontrar una nueva fuente de materia prima, que fuera sustentable y que no le quite área a ningún cultivo con destino alimenticio.

Herreras señaló que el productor no tenía un cultivo de ciclo suficientemente corto para introducirlo en su rotación y que esa es una de las características de la camelina, porque “encaja muy bien”, al ser un cultivo muy “resiliente» debido a “su eficiencia con el agua, su tolerancia a la sequía y no tener problemas de plagas y enfermedades”.

El objetivo es “generar una cadena de valor que sea lo más transparente posible para todos los eslabones, para el productor, el crusher (industrial) y el off-taker (comprador), que es el demandante del aceite. La idea es que todo esté acompasado y que la producción forme parte de una cadena, para que el cultivo termine como biocombustible sustentable”, explicó. 

Se estima que en Argentina el área potencial es de entre 10 y 15 millones de hectáreas. “Miramos el área disponible en invierno, sin emplear las áreas ya dedicadas a otros cultivos, principalmente trigo y cebada, porque no se quiere competir con ningún cultivo alimentario que ya esté instaurado. De la superficie disponible cruzamos los mapas para ver dónde se dan las condiciones climáticas para cultivar camelina”, comentó el empresario. 

Sobre sus posibilidades en Uruguay, dijo que “puede tener su espacio”, porque “hay zonas donde se necesita un cultivo más corto “para liberar antes” las chacras que luego van a cultivos de verano”.

Herreras consideró que la demanda por la camelina “es ilimitada”, porque los volúmenes que se precisan para reemplazar con diésel renovable o biocombustibles para aviación (SAF, por sus siglas en inglés)” son muy altos, por lo cual hay mucho por recorrer”. Además, ahora se nota una “demanda tremenda” por parte de las compañías petroleras, tanto estadounidenses como europeas.

Expansión internacional

Camelina Company tiene su base de mejoramiento genético en Madrid, España, y Sustainable Oils en Montana, Estados Unidos. Al ser parte de Global Clean Energy Holdings, “esos dos programas se unificaron en 2022”, y este año se instaló un programa de mejoramiento genético” en Pergamino, Argentina, además de culminar la alianza con LDC para el desarrollo del cultivo en la región, dijo Herreras.

La compañía forma parte de varios consorcios de investigación y ensayos en prácticamente todos los países de Europa, donde el cultivo viene ganando su espacio. “En Estados Unidos estamos produciendo sobre todo en el estado de Montana, pero poco a poco estamos bajando hacia Kansas y Colorado, incrementando hectáreas. Y se está comenzando un trabajo de investigación en Australia”, informó.

Cuando el cultivo comenzó a sembrarse en España, hace siete años, rendía 800 kilos por hectárea. En los primeros tres años hubo un incremento hasta 1.200 kilos, gracias a un mejor manejo agronómico; y “con nuestras nuevas variedades el rinde subió a 1.500 o 1.600 kilos de media por hectárea”, acotó. Sin embargo, “el potencial del cultivo es mayor, ya que se han alcanzado rindes de más de 2.500 kg/ha en esta misma región con nuestras nuevas variedades”. 

El trabajo de investigación y desarrollo en Sudamérica comenzó hace dos años, tanto en Argentina como en Uruguay, con 20 variedades, buscando las de mejor performance para cada región. En 2023 también se iniciaron ensayos en Brasil.

Lanzamiento en Argentina

Este fue el año de lanzamiento comercial de la camelina en Argentina, donde se sembraron 5.000 hectáreas. “Aspirábamos a más, pero debido a la sequía de verano tuvimos que dar de baja lotes que venían con (herbicidas) preemergentes, que no son recomendables para el cultivo. Quisimos quedarnos con las chacras que nos brindaban seguridad. Tenemos que hacer mucha docencia y estar encima de los lotes para tener una buena experiencia junto al productor, que nos permita crecer de cara al futuro”, comentó a VERDE el líder de desarrollo de producto de LDC Argentina, Juan Lavagnino.

LDC y Camelina Company entregaron la semilla sin costo a los productores y el precio de la camelina copia el 100% de la soja posición noviembre del mercado de Chicago, más una prima de US$ 100 por tonelada. El productor tiene la posibilidad de fijar parte de su producción durante el cultivo, desde la implantación, hasta 500 kilos por hectárea, considerando un techo de rendimiento de 1.000 kilos por hectárea, “para evitar que se comprometa más de lo que finalmente se pueda entregar”, acotó. 

La camelina se siembra bajo contrato y LDC compra el 100% de la producción. La operativa de entrega “es muy sencilla”, ya que “solo se controla humedad y materia extraña”, señaló. El máximo de humedad de recibo es de 8%, “aunque no debería tener más, porque si el cultivo cuando está húmedo es muy complicado cosechar”, sostuvo Lavagnino. 

Y el umbral de tolerancia de materia extraña es 2%. Si supera ese porcentaje la producción tendrá un descuento en relación 1 a 1, “eso quiere decir que si hay 10% de materia extraña se descuenta 8% del precio”, detalló. 

Consideró que la lógica del negocio en Uruguay puede ser parecida a la de Argentina, aunque “es algo que hay que trabajarlo”. Sostuvo que el objetivo es desarrollar el cultivo, y para eso le tiene que servir al productor y el modelo de negocio se tiene que adaptar al país, porque las condiciones no son las de Argentina. “En Uruguay se siembra más colza que en Argentina, y están los cultivos de cobertura, que en Argentina no están impuestos”, planteó. 

Los aspectos técnicos de la camelina

Darío Girotti, de Camelina Company, detalló aspectos técnicos del cultivo de Camelina, destacando que “calza muy bien en las rotaciones de los productores, sin reemplazar los cultivos principales”. Comentó que las variedades que hoy están en Argentina son primaverales, y las fechas de siembra recomendadas son entre el 15 de junio y el 15 de julio. El cultivo tiene un ciclo de entre 110 y 120 días, dependiendo de la zona y de las temperaturas, indicó. 

También destacó que la camelina es muy tolerante a las bajas temperaturas en el período vegetativo, por eso esta fecha de siembra pone en la parte más fría del invierno esa parte vegetativa, que tolera muy bien, y el período crítico queda fuera de las fechas de heladas. 

Enfatizó que “lo principal es tener un lote que no tenga residualidad de herbicidas de la campaña anterior”, por lo que recomendó realizar análisis previo a la siembra. Agregó que se puede sembrar con “una sembradora de grano fino, es recomendable el cajón alfalfero, porque tiene la capacidad de dosificar mejor los 11 kilos de semilla que estamos recomendando. Y la incorporación de arrancador de fósforo, de 80 kilos por hectárea”. 

Girotti también dijo que “es muy importante la homogeneidad en la profundidad de las semillas, de 1 o 1,5 centímetros; que tenga una humedad relativa para que pueda germinar homogéneamente, implantarse”. Enfatizó que “en la siembra se juega muchísimo el resultado del cultivo, entre 50% y 60%, con buena competencia de malezas cuando se implanta y las plantas a cosecha que buscamos”. 

“Con 11 kilos de semillas sabemos que estamos poniendo muchas plantas por metro cuadrado. Es una semilla chica, como la de una pastura, un trébol o una alfalfa, que va a tener un coeficiente de logro un poco más bajo de lo normal. El objetivo es de 250 a 300 plantas por metro cuadrado. Para un cultivo de 800 o 1.000 kilos de rendimiento recomendamos 100 kilos de urea al preelongación del tallo, y el cultivo responde muy bien a los fertilizantes nitrogenados azufrados”, dijo. 

Explicó que la cosecha se realiza de forma directa, con plataforma trigo-soja, y que “no necesita tener el flexible suelto porque se cosecha al ras del suelo”. Consideró que “es una cosecha fácil, no hace falta hilerado previo. La cosechadora tiene que estar montada con el cóncavo, con la camisa de granos finos, las zarandas ajustables bien reguladas, aunque muchas cosechadoras traen el set electrónico para granos finos. Si es posible recomendamos una zaranda fija para la parte inferior de 1,5 milímetros o 3 milímetros, porque eso colabora mucho con la limpieza, y poca velocidad de viento, para no perder granos por la cola de la cosechadora. Como estamos cosechando con plataformas grandes no necesitamos ir muy rápido. Eso le permite a la máquina hacer una trilla y limpieza en perfectas condiciones. Algo de impurezas va a ir a la tolva. Recomendamos 4,5 o 5 kilómetros de velocidad de avance y contemplar entre 8% y 10% de impurezas”. 

Admitió que “el agua es un punto (a considerar) cuando el suelo se encharca, es importante elegir los lotes que no estén encharcados por más de dos o tres días, porque eso provoca pérdida de plantas”. Y destacó que “cuando la planta está madura para cosechar no tiene problema de recibir alguna lluvia, se seca muy rápido, la estructura de la planta permite la aireación fácil y enseguida pierde la humedad”. 

Consideró que “unos 250 milímetros de lluvia sería algo óptimo para el cultivo, en esta campaña tenemos un montón de lotes que tuvieron 70, 80 o 100 milímetros y el cultivo está muy bien”. 

Sobre el aspecto sanitario, dijo que “pueden aparecer focos muy aislados y puntuales de mildiu, no estamos considerando aplicaciones porque no se justifica para el control”, y que “en función de las condiciones ambientales podría hacerse algún control preventivo. Después no tenemos problemas ni de plagas ni de otras enfermedades”. 

Recomendó un herbicida preemergente, tipo trifluralina, y dijo que se puede hacer aplicación de algún graminicida de posemergencia, para el control de gramíneas. 

También señaló que “se está trabajando con tolerancia a dos modos de acción, con variedades que ya tenemos en el germoplasma: imidazolinonas del grupo 2 (ALS) y a los PPO, que son los herbicidas de residualidad más problemática en los lotes para camelina”. 

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CPY y Amauta: alianza con foco en la eficiencia en nutrición de cultivos

By Cristina Fumero,

La empresa inauguró sucursal en Conchillas e inició un nuevo proyecto en Carmelo; busca profundizar su presencia en el noreste, para el arroz, y en el sur para los viñedos

CPY y Amauta concretaron una alianza que se enfoca en la eficiencia en la nutrición de cultivos. “En CPY fijamos nuestro concepto de elaborar un plan nutricional desde el inicio hasta el fin de los cultivos. Nuestro objetivo es arribar tanto a productores como distribuidores tecnologías y productos que sean rentables para el productor, fáciles de usar y logísticamente sencillos de manipular, muy validados por otros productores y empresas privadas como públicas, amigables ambientalmente y que presenten la mayor inocuidad para el operario. Es por esto que CPY estrecha una fuerte alianza con el gigante argentino Amauta”, resaltó José Luis García, gerente comercial de CPY.

El ejecutivo agregó que “todos conocemos la importancia que tiene la nutrición del cultivo sobre el rendimiento, estamos acostumbrados a hablar sobre fertilización balanceada y el momento indicado para una correcta nutrición, pero pocas veces hablamos de la eficiencia de las fuentes utilizadas”, y con esa finalidad se concretó esta alianza. 

El gerente comercial de Amauta, Joel Suvirada, comentó que la empresa nació en Argentina, a través del reconocido grupo Cresud y Fyo, junto a un socio español, “con la convicción de evolucionar la nutrición de cultivos en Argentina, para luego inciar un proceso de regionalización, donde el primer país en iniciar registros fue Uruguay, luego Bolivia, Chile, Paraguay y próximamente presentarlo en Brasil.

Agregó que Amauta “es una empresa enfocada en la nutrición balanceada de cultivos. Nuestra plataforma de trabajo está compuesta por un equipo humano con alto conocimiento en el tema, que acompaña al productor desde el diagnóstico hasta la cosecha y la evaluación de resultados, contando con herramientas para digitalizar los procesos de seguimiento y generación de información”.

García destacó que Amauta “es un socio ideal, ya que cuenta con una paleta de fertilizantes en macro y micro de alta tecnología, y con productos que complementan nutrición balanceada para cualquier cultivo, que está pensada para poder corregir o prevenir deficiencias nutricionales desde el inicio del cultivo hasta la cosecha”. 

Puntualizó que todo lo anterior “está pensado con el objetivo de eficientizar los recursos utilizados en la actividad, procurando contribuir positivamente sobre los márgenes brutos, explorando rendimientos potenciales y siendo más amigables con el ambiente frente a las tecnologías tradicionales”, acotó.

Además, informó que actualmente “contamos con un portafolio muy amplio, con todos los macro y micro nutrientes principales, con modelos de estimulación, con productos orgánicos que permiten dar una solución a medida de cada segmento o sector”. 

Destacó que Amauta tiene una inversión anual de US$ 2 millones en investigación, desarrollo y generación de conocimiento para toda Latinoamérica.

Por otra parte, Julián Capandeguy director de CPY Agronegocios, comentó que “llegamos a octubre muy contentos y entusiasmados, primero por la inauguración de la sucursal Conchillas, en la Ancap del kilómetro 5 de ruta 55. Se incorporó gente de la zona, con conocimiento sobre el rubro, pero lo más importante es que son excelentes personas, con muchísima voluntad y actitud”.

El empresario sostuvo que en la sucursal “nos pusimos como meta solucionar todos los problemas del productor, que trasciende el uso de insumos. Nos proyectamos a hacer gran hincapié en el servicio, que es donde el productor valora nuestro aporte en la cadena. Conchillas es nuestra primera experiencia en este rol que la empresa no tenía”. 

Por otra parte, anunció que para 2024, en la curva Mortalena, en la entrada de Carmelo (Colonia) “tenemos planificado realizar las oficinas centrales, con un modelo de negocio homólogo al de la sucursal Conchillas”.

Capandeguy consideró que “las sucursales no solo son un valor que queremos darle al productor agrícola, sino que centralizaremos el crecimiento que tenemos en el este y norte del país, con el cultivo de arroz, donde se viene creciendo y sumando productos a la cartera año a año”. 

“Lo mismo con las bodegas que se encuentran tanto en Colonia, como en Canelones y Maldonado. En estas oficinas centralizaremos la toma de decisiones logísticas, entre otras cosas que nos hacen estar muy bien planificados a lo largo del año, ya que son cultivos que difieren del cultivo agrícola extensivo del litoral”, detalló.

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Profesionalizar la ganadería con más eficiencia en el manejo de pasturas

By Cristina Fumero,

Gentos realizó el 10° Encuentro Nacional de Pastos, con visitas a predios en distintos puntos del país, donde mostró el papel de diferentes especies en varios sistemas

Profesionalizar la ganadería, siendo más eficiente en el manejo y la utilización de las pasturas, fue la propuesta del 10º Encuentro Nacional de Pastos, organizado por Gentos, que este año se denominó Desafiando Paradigmas. La actividad se desarrolló en cuatro jornadas, en establecimientos de Lavalleja, Florida, Tacuarembó y Paysandú. 

El ingeniero agrónomo Juan Pedro Martínez, gerente de Abastecimiento, Investigación y Desarrollo de Gentos Uruguay, dijo a VERDE que estos conceptos tienen que ver con “ser más fino en el dato de calidad y producción, y en eso creo que Gentos tiene mucho para aportar”. Destacó que “tenemos un equipo importante de extensionistas y desarrollistas que hace un seguimiento de las pasturas en los diferentes sistemas de producción, tratando de adaptar e incluir diferentes especies en los distintos ambientes. Es casi una ganadería por ambiente a lo que estamos apuntando”.

A propósito, agregó que “tenemos una solución para cada ambiente. Gentos no trata de vender por vender, sino de darle una solución al productor. Tenemos un montón de variedades distintas para cada una de las situaciones”.

El Encuentro Nacional de Pastos comenzó en la zona de José Pedro Varela, Lavalleja, en el establecimiento Don Poro, de José María Campiotti. Allí “se producen 250 kilos de carne por hectárea, con una base forrajera de festuca de altísima calidad y producción”, destacó 

Martínez agregó que en esa instancia se observó la festuca Royal Q 200, que Gentos lanzó este año, y que en las evaluaciones del Instituto Nacional de Semillas (Inase) “todos los años fue la primera por producción de materia seca. No hay una festuca igual en producción invernal y en calidad. Mostrábamos en la jornada datos de digestibilidad de esa pastura, que es del 72%. Estamos hablando de una pastura que casi es un verdeo”.

Otra de las jornadas se desarrolló en Las Mercedes de Stefania França, en Sarandí Grande, Florida, establecimiento que “entre otras cosas comenzó a utilizar la alfalfa como base forrajera para la ganadería”, comentó el gerente de Gentos. Dijo que allí “mostramos la diferencia que hay entre una alfalfa de varios años en el mercado, como Chaná, con los materiales nuevos. Para la próxima zafra lanzaremos la Latte 920 y la Nobel 620. Son alfalfas que se diferencian por su calidad y sanidad fundamentalmente, y su persistencia”.

Explicó que “cuando hablamos de calidad en alfalfa nos referimos a la relación hoja-tallo. Y tanto la alfalfa Latte 920 como la alfalfa Nobel 620 o 720 son muy buenas. Lo mismo sucede cuando hablamos del calibre del tallo. Hoy tenemos alfalfa de mucho menos calibre de tallo, en comparación a una Chaná. Esto tiene que ver mucho con el trabajo de Gentos en la selección de los materiales”.

Además, recordó que “Gentos trabaja en todas sus variedades en la selección bajo pastoreo, y eso repercute en la calidad y también en la persistencia. Vemos que mientras una alfalfa Chaná en Uruguay está durando entre dos y tres años, Latte 920 o Nobel 620 duran cuatro años como mínimo. Eso es un diferencial en la producción total de materia seca y en el costo de materia seca que baja considerablemente. Son materiales muy superiores a los tradicionales”.

Martínez también destacó el pastoreo racional en praderas que se hace en Las Mercedes. “Ahí nos acompañó el equipo de SUPRA, mostrando cómo es la parte operativa del manejo del pastoreo racional sobre praderas. Es algo que nos suena mucho más familiar en el campo natural, pero en pradera también está teniendo muy buenos resultados; con un manejo más eficiente y un porcentaje de utilización de las pasturas mucho más alto, cuidando el remanente y la calidad”.

La siguiente jornada se realizó en la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), de Facultad de Agronomía, en Paysandú. “Venimos trabajando con Álvaro Simeone y Natalia Zabalveytia ya hace varios años en los sistemas de investigación, tanto a nivel de pasturas como en pasturas con suplementación”, comentó Martínez. En esa instancia se mostraron ensayos con verdeos tanto de raigrás Bill Max como de raigrás itálico Jack, “con altísimas producciones de materia seca y carne. Vimos cultivos de servicios, que tienen que ver con el cuidado del suelo, pensando en rotaciones que generen pasturas de altísima producción y praderas con base festuca”, comentó.

El ciclo terminó en Paso de los Toros, Tacuarembó, en La Palmira, de Carlos de Castro. “Es un establecimiento que tiene una base de pradera forrajera importante, y mejoramiento del campo natural. Ahí destacamos la posibilidad de incluir festuca en zonas un poco más extensivas, o que a priori uno pueda pensar de menor productividad. Vimos festuca con muy buen manejo, cuidando la entrada de verano que repercute en mayor persistencia”, señaló. 

Desafiando Paradigmas

El nombre del Encuentro Nacional de Pasto, de Gentos, Desafiando Paradigmas, se planteó con el objetivo de “empezar a manejar mejor las pasturas, empezar a manejar alfalfa en los sistemas ganaderos, más allá de los lecheros. Animarse a manejar festuca en zonas del norte, donde a priori una podría tener un poco de miedo, por lo que puede ser la implantación, o la persistencia en el verano, pero vimos que con manejo se puede, además del manejo del campo natural”.

A propósito, informó que Gentos viene trabajando en un proyecto de mejoramiento de campo natural “bastante importante, donde tratamos de levantar el techo de producción de los campos naturales de nuestro país”.

Precisó que “ahí trabajamos sobre Holcus INIA Virtus, una gramínea bianual que se adapta muy bien al mejoramiento de campos naturales. Empezamos a trabajar con lotus INIA Basalto, especie de la que somos licenciatarios, que está siendo muy utilizada por los ganaderos del norte para potenciar los inviernos de los campos naturales. Y también estamos trabajando el Paspalum Notatum INIA Sepé, una gramínea perenne para el verano. Además, contamos con toda la paleta de productos destinados a los mejoramientos del campo natural, como lo es Lotus INIA Etanin, Lotus INIA Gemma u Ornithopus INIA Pinnatus”. 

Remarcó que “Gentos se propuso trabajar muy fuerte sobre el campo natural, tratando de preservar lo que es preservable y levantar el techo de la producción en la zona que podamos. Todo esto con genética y manejo adecuado”.

Ensayos “On Farm”

La empresa semillerista Gentos tiene entre 10 y 12 ensayos On Farm en diferentes zonas del país, que implican sistemas lecheros, ganaderos extensivos, ganaderos intensivos y de arroz con ganadería. “Una vez que los materiales están prontos, el área de breeding le da a la de desarrollo los materiales para probarlos a campo”, comentó.

Destacó que “todas nuestras especies son testeadas desde el día cero bajo pastoreo, siempre están en contacto con el animal. Buscamos estresar al máximo las pasturas, para asegurarnos de que sean productivas, palatables y persistentes. Una vez que esa pastura esté prácticamente pronta la testeamos a campo. Ponemos ese material que creemos se va a adaptar mejor a diferentes ambientes a competir con el sistema de producción. En este caso vimos en Las Mercedes la alfalfa Nobel 620 y la Latte 920, que está próxima a salir el año que viene, bajo el mismo sistema de manejo y pastoreo que tiene el productor”. 

Lanzamientos

Para la próxima zafra Gentos lanzará al mercado la alfalfa Latte 920, “con un volumen importante para llegar a varios lugares. Ya invitamos a varios productores y técnicos lecheros a conocer ese material en nuestro campo experimental”, informó Martínez.

Además, señaló que “vamos a estar promocionando la cebadilla Bromus Parodii Condor persistente, como material nuevo que va a estar en el mercado, tanto para mejoramientos extensivos como para rotación de praderas cortas”.

Y también indicó que “vamos a estar llegando a todo el país con festucas mediterráneas Med 100”. Remarcó que Gentos “es la primera empresa forrajera en introducir al mercado festuca mediterránea hace ya muchos años, que entra en latencia en el verano, por eso va asociada con dactylis o con alfalfa, y eso le da más persistencia que una festuca continental, que es la tradicional que tenemos en el mercado”.

Destacó que “este verano se vio claramente que luego de la seca las festucas continentales de segundo y tercer año perdieron muchísimas plantas, mientras que la mediterránea mantuvo todo el stand de plantas pese a la seca”.

Nota de Revista Verde N°110

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Cofco realizó la primera exportación de sorgo desde Uruguay a China

By Cristina Fumero,

Con ese mercado operativo, el cereal uruguayo busca recobrar interés; el gerente de la compañía, Christian Nolte, valoró la importancia de sumar alternativas en la agricultura

Salió del puerto de Montevideo el primer embarque de sorgo de Uruguay, que comprende unas 500 toneladas, con destino a China, lo que significó un hito para la agricultura uruguaya. Para alcanzar el objetivo de enviar la primera exportación hubo un proceso que recorrer, que incluyó una serie de gestiones oficiales entre ambos países, además de la elaboración de un protocolo sanitario con los requisitos a cumplir. La habilitación del mercado de China demandó más de dos años y se oficializó el 22 de noviembre de 2022.

“Nada de esto es fácil”, fue como cuando se realizó la primera exportación de cebada y “trabajamos para la apertura del mercado”, para lo cual siempre se contó con “mucho apoyo” del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), dijo a VERDE. el gerente general de Cofco International, filial Uruguay, Christian Nolte.

El ejecutivo reconoció que quizás hasta es “un poco arriesgado” realizar este negocio, pero “cuando se abre un mercado hacia China es válido que nosotros, como empresa china, tomemos la iniciativa y demostremos que es un destino válido para Uruguay”, acotó.

Si bien se tuvieron que rechazar algunos granos por los niveles de “cuerpos extraños, el sorgo cumplía con todas las condiciones de limpieza de malezas y hongos”, comentó. Los protocolos sanitarios vigentes para la exportación de granos a China requieren de un “trabajo interesante”, lo que supone un “aprendizaje” y “una planificación previa” que las primeras veces “no es posible realizar”, puntualizó. 

Nolte consideró que de cara al futuro, con la experiencia acumulada y con planificación, “los protocolos son más sencillos de ejecutar, porque hay ciertas cuestiones que se pueden ir ajustando desde la chacra, como pasa con la soja y la cebada”.

En diálogo con VERDE, acotó que “siempre tiene que haber una primera vez” y Cofco decidió “hacerlo ahora” (en octubre), porque “coincide” con el momento en que el productor está decidiendo la siembra de los cultivos de verano, y en ese momento el MGAP estaba difundiendo el protocolo” que tiene el sorgo para ingresar a China. “Nos parecía muy oportuno poder concretar la exportación para mostrar que se trata de un mercado válido y real”, dijo.

Recientemente técnicos de la División de Servicios Agrícolas del MGAP realizaron varias jornadas de difusión de las distintas características de dicho protocolo, en busca de facilitar su cumplimiento y evitar complicaciones posteriores en los embarques que sean enviados al país asiático.

Nolte valoró “la experiencia” que tiene Uruguay, dado que “exporta millones de toneladas de soja, también de cebada, y se ha cumplido”. Además, la empresa intentará “emular el trayecto recorrido con la cebada”, que comenzó el canal comercial en China.

“El sorgo en sí tiene potencialidad” de colocación en China, y hasta obtiene “un precio FOB mayor al del maíz”, como ocurre en Argentina, donde es unos US$ 30 superior, confirmó. “El sorgo tiene un sobreprecio sobre el maíz FOB, algo que en Uruguay resulta difícil de ver, porque el maíz está en paridad de importación, que son los precios en el mercado de origen más el costo de importarlo y disponibilizarlo en el mercado interno. Por eso, muchas veces es más conveniente vender el maíz producido en Uruguay a un feedlotero o un pollero antes que exportarlo”. señaló.

“Por eso, si digo que el sorgo vale más que el maíz de exportación no estoy diciendo nada despampanante ni que haga la diferencia para los precios en Uruguay. Pero en la medida que el maíz siga avanzando y que la oferta sea mayor que la demanda interna, que se ubica en torno de 1,2 millones de toneladas por año, o que temporalmente exista un sobreabastecimiento del mercado, entonces allí el precio del maíz se irá a una paridad exportación. En ese escenario el sorgo tiene mayor precio que el maíz. En Argentina el sorgo que va a China vale de US$ 30 a US$ 40 más tonelada que el maíz FOB”, resaltó.

Nolte también analizó que en un año Niño, y con la superficie de maíz que se estaría sembrando en Uruguay, “la producción estaría por encima de las necesidades” del mercado interno, y “allí es donde el sorgo hacia China se vuelve competitivo”.

El ejecutivo también señaló que la referencia para la exportación de maíz, sorgo y otros granos es el precio FOB argentino. “Uruguay está dentro del mercado rioplatense o up river, y los valores son similares en casi todos los productos”.

Lo positivo y la liquidez

Se considera que este negocio podría servir de impulso al cultivo, ya que perdió dinamismo y espacio en los planteos productivos de Uruguay. El área sembrada de sorgo registró una tendencia a la baja en los últimos años, considerando que en la zafra 2014/15 llegó a 81.000 hectáreas y en las siguientes entró en una fase de caída a 66.000 hectáreas (2015/16), 47.000 hectáreas (2016/17), 29.000 hectáreas (2017/18), 32.000 hectáreas (2018/19), 22.000 hectáreas (2019/20) y 28.000 hectáreas (2020/21), según datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias del MGAP.

“Es súper positivo” este negocio y “es una alternativa más”, se debe destacar este tipo de oportunidad que se genera, porque “da cierto sostén y seguridad” para los productores y otros actores del sector agrícola, valoró.

Nolte consideró que “normalmente estamos acostumbrados en la agricultura a que el sorgo valía el 80% de lo que vale el maíz y con eso se hacían los números”, pero hoy “hablar de un sorgo que vale un poco más que el maíz en referencia al valor de exportación es válido”. Si bien “es cierto que el maíz ha tenido un desarrollo y una inversión tecnológica que ha superado al sorgo en muchas cosas, hay ciertos lugares y rotaciones en las que el sorgo compite muy bien, y más aún con un precio mayor o similar al del maíz”, acotó.

Además, adelantó la posibilidad de elaborar un plan de negocios para la colocación del grano en el mercado chino, y que la empresa estará con un precio y originando el cultivo principalmente en los puntos de afluencia a Montevideo, porque la zona donde el sorgo se adapta más está en el centro y este del país. 

La referencia de precios para el sorgo en la próxima zafra de verano se está terminando de ajustar. El rango estaría en torno de los US$ 220 por tonelada puesto en Montevideo.

Respecto a la caracterización del sorgo uruguayo en China, Nolte reconoció que “hasta no tener un canal interesante y que no se conozca” el producto “nos van a tratar de castigar un poco”, pero “en la medida en que se pueda asegurar cantidad, calidad y continuidad, eso de alguna manera hace generar más liquidez”.

A medida que pasan los años el abanico de opciones para el agricultor tiende a consolidarse, y es en ese sentido que este tipo de opciones y alternativas, como la del sorgo, es “sumamente importante” y “hasta fundamental” para el desarrollo de la agricultura en Uruguay, destacó.

Nota de Revista Verde N°110

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FAO busca contribuir en el desarrollo del riego a partir de la laguna Merín

By Cristina Fumero,

Inicia un proyecto con Brasil y Uruguay para la gestión integral de los recursos hídricos desde un reservorio “único en América del Sur”, destacó el oficial a cargo del organismo

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuyo tema central este año fue el agua, representantes de ese organismo sostuvieron que “fortalecer a los agricultores es fundamental, ya que un 70% del agua dulce se utiliza en la agricultura”. 

Además, informaron sobre el proyecto binacional en la laguna Merín y el apoyo que están brindando a Uruguay para impulsar una ley sobre el derecho a la alimentación. 

El oficial a cargo de la representación de la FAO en Uruguay, Gonzalo Kmaid, comentó que “este año se tomó al agua como un tema que urge tratarlo en el marco de la alimentación”. Explicó que “el objetivo es transformar nuestro sistema agroalimentario para hacerlo más eficiente, resiliente, capaz de proveer una alimentación saludable, inocua y que las consecuencias no sean negativas desde el punto de vista ambiental; que sea un círculo virtuoso”.

Kmaid afirmó que la situación en Uruguay “es particularmente relevante, porque la coyuntura permitió ver la importancia del agua en la alimentación y nuestra vida. Secas hemos tenido varias, pero no con la repercusión que tuvo esta, no solo la emergencia agropecuaria con tres períodos seguidos, sino la crisis hídrica vinculada al agua potable para Montevideo y Canelones. En ese sentido, a nadie le puede quedar dudas en Uruguay que el agua es un tema relevante, que tenemos que prestarle atención y que cada gota de agua cuenta”.

Dijo que la Ley de Riego “es una oportunidad para Uruguay”, y puntualizó que “la hidrología no admite períodos temporales y hay que pensar en más de un período de gobierno”.

FAO es una agencia especializada de asistencia técnica y “tratamos de contribuir con el país en los aspectos que tenemos capacidad para hacerlo”, dijo. Señaló que en el tema agua “estamos empezando un proyecto interesante en la laguna Merín, en el sistema hidrológico, que es binacional con Brasil, y trata de la gestión integral de los recursos hídricos de esa laguna. Como proveer medios de vida para los pobladores uruguayos y brasileños que están alrededor. Es un reservorio de agua dulce absolutamente fundamental y único en esta parte de América del Sur”.

Precisó que es un proyecto de “casi cinco años, financiado por el Fondo Mundial del Medio Ambiente y llevado y ejecutado por la FAO, con representantes de ambos países. Ya está empezando con la conformación de la unidad de coordinación y se están haciendo los llamados internacionales para seleccionar este personal. Tiene un componente grande de fortalecimiento de capacidades, un componente de aspectos normativos y de diseño de estrategia de acción conjunta. El agua no tiene frontera y la laguna comparte su agua con los dos países”.

Consultado sobre cómo se visualiza en la FAO el avance del riego, dijo que “tenemos el gran desafío de aumentar la productividad en cultivos que se hacen sujetos a la variabilidad climática, donde la idea de que va a llover 100 milímetros en un mes repartidos en el año no se cumple nunca”. Destacó que el riego “tiene la ventaja que disminuye la variabilidad, cuando uno riega no enfrenta la misma variación entre año y año como cuando no riega”. 

Kmaid comentó que en cultivos como el maíz el impacto del riego “es muy notorio”, porque está sujeto al estrés del verano cuando no hay agua. “Necesitamos mucho conocimiento adicional, cuánta más agua vamos a necesitar, de dónde la vamos a sacar, cómo la podemos distribuir. Además, hay necesidad de traer modelos de pensar de manera abierta”, señaló el oficial a cargo de FAO en Uruguay.

Nota de Revista Verde N°110

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