El contexto económico global es desafiante para las materias primas, dijo el consultor Agustín Baqué

By Cristina Fumero,

La economía china no tracciona y hay abundante oferta de granos, lo que genera una presión bajista en los precios de los commodities, señaló el analista Agustín Baqué

El contexto económico global presenta desafíos para las materias primas. La economía china no tracciona y hay abundante oferta de granos, lo que genera una presión bajista en los precios de los commodities agrícolas. El asesor Agustín Baqué dijo a VERDE que los próximos meses pueden ser de soporte para los precios de las oleaginosas con alto porcentaje de aceite, debido al año Niño, mientras que en los cereales la evolución de precios estará influenciada por el clima en el hemisferio norte.

Para contextualizar el escenario global, afirmó que la economía de China está con “muy poca tracción” con crisis en el sector inmobiliario y en los últimos meses “ha mostrado deflación”, mientras que en el resto de las economías desarrolladas, como Estados Unidos y Europa, “la inflación sigue golpeando”. La Reserva Federal de Estados Unidos (FED por sus siglas en inglés) mantiene altas las tasas de interés. Eso ha fortalecido al dólar, y para los países que importan “todo es más caro”, dijo.

Por lo tanto, “desde el segundo semestre de 2023 el contexto global presenta perspectivas complejas”, porque hasta que la inflación “no esté totalmente controlada y la FED comience a reducir la tasa de interés de referencia de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, los fondos de inversión no invertirán en commodities”, entre ellos los agrícolas. El escenario “es complejo para todo el sector agropecuario y para las materias primas agrícolas”, advirtió. 

Analizando el escenario de los cultivos de invierno, puntualizó que “el trigo viene ajustando la relación stock-consumo a la baja, lo que es un sostén para los precios”. En los grandes países exportadores como Rusia, Ucrania, Estados Unidos, Francia, Argentina y Australia la relación stock-consumo “está ajustada”, sin embargo, como parte del trigo se destina a consumo animal, “tiene una fuerte competencia con el maíz”. Ese grano registró cosecha récord en Estados Unidos y se espera tenga una fuerte recuperación en Argentina. Mientras que en Brasil se aguarda el desarrollo de la zafriña, que aporta otros 90 millones de toneladas (Mt), que tendrá el período crítico en marzo, abril y mayo, “ahí queda una aduana” climática que debe atravesarse y que se empalma con el arranque de la siembra en Estados Unidos.  

Con los fundamentos bajistas, “los fondos tienen una posición vendida récord en maíz y muy importante en soja. Ante una amenaza o un problema climático en Brasil o en Estados Unidos podría haber cambios”, analizó. A pesar del ajuste que ya hubo en los precios, si todo va bien en Brasil y Estados Unidos, “los valores todavía tienen margen para bajar”, dijo. 

Los años Niño “son de precios bajos, por su impacto en la producción de Sudamérica, que representa el 60% del volumen de la soja que se exporta y el 40% de maíz”, comentó. En un escenario donde el balance de ambos granos se presenta “bastante holgado”, indicó.

Afirmó que, a priori, el mercado “siente” que la economía global “no tracciona” y la demanda “está abastecida”. Lo que ha provocado que los precios del maíz “bajaran muchísimo” en el mercado de Chicago y “arrastraran al resto de los granos forrajeros”, incluyendo al trigo y la cebada, donde también debe marcarse que “la cebada cervecera se ve impactada por la caída en el consumo de esa bebida en Europa y el hemisferio norte durante el último verano”, según lo reportado por grandes compañías como Heineken o Ambev. El consumidor “gasta menos o prefiere ahorrar”, afirmó. 

A su vez, recordó que la cebada tuvo una caída de producción de casi 10 Mt durante el ciclo 2023-2024, “pero el precio cae por el arrastre que genera el maíz; ahí se explica la caída de los valores del trigo y la cebada”. 

Analizando las perspectivas de precios para trigo y cebada, señaló que se está ingresando al mercado climático del hemisferio norte y el trigo (a principios de marzo) muestra condiciones favorables en Estados Unidos y en el Mar Negro, pero “enfrenta problemas en Europa, especialmente en Francia, debido a excesivas lluvias”. Explicó que se producen 756 millones de toneladas de trigo, de las cuales menos del 20% son para alimentación animal. 

CEBADA

Baqué indicó que en cebada la combinación de menor consumo de cerveza y la competencia con el maíz generan una proyección bajista. Además, se suma que Argentina, que es un gran exportador, cosechó 4,7 Mt y cuenta con un “volumen significativo” de stocks. También se suma otro actor clave como Australia, que “venía acumulando stocks por no poder vender a China”, señaló. Ahora volvió la normalidad comercial y le ha “vendido bastante”, pero mantiene un volumen importante de cebada luego de cosechar 11,5 Mt, a pesar de haber tenido un año Niña, indicó.

Todo eso marca un escenario global “bien abastecido” hasta la llegada de la producción del hemisferio norte en junio, comentó el analista. Agregó que los precios “han bajado mucho” y pueden “seguir bajando”, y la incidencia del clima durante los meses “será determinante” para el escenario comercial. “La presión del maíz es clave para los precios de la cebada y provoca que aún tenga espacio para bajar”, dijo.

Puntualizó que el 70% de la producción de cebada se destina a consumo animal, mientras que el resto va a la industria cervecera. “La campaña 2023-2024 tuvo una producción de 146 Mt, de las cuales 101 Mt se destinaron a alimentación animal y el resto a consumo humano”, informó. En 2024-2025 la producción se recuperaría, pasando de 146 a 150 Mt. 

Informó que en 2023 China importó 11,3 Mt, Francia fue el principal proveedor, con 3,6 Mt; lo siguió Canadá, con 2,3 Mt; y Argentina, con 2,1 Mt. La reapertura del comercio con Australia quedó en evidencia en los últimos tres meses de 2023, cuando las importaciones de cebada australiana totalizaron 1,5 Mt. En 2021 y en 2022 Australia no vendió cebada a China. “Para 2024 hay muchas dudas respecto al volumen que podría importar China, debido a los bajos precios domésticos del maíz y las altas importaciones de ese grano. Varios analistas mantienen un rango de 8 Mt a 10 Mt”, comentó.

COLZA

El balance de aceites a nivel global “podría ajustarse”, porque en un año Niño la producción de palma cae en el sudeste asiático. La palma aporta el mayor volumen de aceite a nivel global. Habitualmente en febrero o marzo disminuye la producción de palma, pero en un año Niño “la disminución es mayor”, explicó.

Con esa proyección, las oleaginosas de alto porcentaje de aceite, como el girasol y la colza, “empiezan a encontrar soporte”, que permanecerá hasta que ingrese la cosecha de colza y girasol en el hemisferio norte, y de girasol en Argentina “que atemperan los precios”, señaló. 

El consultor agregó que el mar negro “ha vendido mucho girasol, aceite de girasol y subproductos, dejando un espacio para que los aceites se mantengan con cierta firmeza respecto a las harinas”. La colza, que es una oleaginosa con mayor porcentaje de aceite que la soja y el girasol, “tiene menos margen para bajar estacionalmente en los próximos meses”. En cambio la soja “puede seguir cayendo”, porque “se espera que la cosecha en Brasil sea de 145 a 150 Mt y en Argentina de 50 a 52 Mt, por lo que Sudamérica tiene una gran recuperación en términos productivos, mientras que la demanda de la mano de China no crece”. 

De todos modos, Baqué informó que la colza tiene un balance global “bastante holgado” viene de dos muy buenas campañas, luego de la zafra 2021-2022 que tuvo el quiebre productivo de Canadá. Esa situación provocó precios récord para el aceite de colza, y luego hubo dos zafras con recuperación productiva.

Baqué consideró que en los próximos meses puede haber un soporte para los precios de las oleaginosas con alto porcentaje de aceite debido al año Niño, y para soja y cereales el panorama de precios dependerá mucho de lo que ocurra con el clima en el hemisferio norte.

El asesor sostuvo que en colza los grandes jugadores son Canadá, la Unión Europea y Australia. Hasta el momento “no hay ninguna señal de alerta”, dijo. En tanto, China que demanda aceites y produce algo de colza enfrenta problemas en las regiones productoras.

Recordó que en Australia la producción en 2023-2024 fue de 5,5 Mt, frente a los 8 Mt de la zafra anterior. A nivel global la cosecha del ciclo 2023-2024 fue de 78 Mt, en 2022-2023 había sido récord, con 79,6 Mt, y en 2021-2022 se produjeron 67 Mt. Por lo tanto, “los stocks de colza permanecen altos”, explicó.

Nota de Revista Verde N°113

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Se expande la utilización de drones agrícolas en el mercado uruguayo

By Cristina Fumero,

Consideran que la tecnología llegó para quedarse; se realizan capacitaciones y estudian parámetros para que la utilización sea la correcta y se minimicen riesgos

Desde hace dos años la empresa Dragur, representante de los drones DJI Agriculture en Uruguay, tuvo un incremento muy significativo de sus ventas, reflejo del interés que genera esta tecnología para aplicaciones agrícolas, debido a las ventajas que ofrece en comparación con otras alternativas. “El primer año comercializamos 30 drones y en el segundo fueron 116”, informó a VERDE el director de la empresa, Augusto Scaglia.

“Este es nuestro tercer año, empezó un poco más despacio, pero a nivel general venimos con expectativa de crecimiento. Queremos superar la meta, aunque es difícil crecer al 300% como en el año anterior, pero nos gustaría por lo menos duplicar los números del año pasado. Para eso tenemos que seguir sumando técnicos, seguir creciendo en estructura, mejorando en capacitaciones”, agregó el titular de la empresa que tiene su casa matriz en Cardona y que cuenta con locales en Río Branco (Cerro Largo) y en Rivera. 

Scaglia remarcó que “la aceptación que viene teniendo la tecnología es altísima, empezamos comercializando un equipo de menor porte, que introdujo la tecnología, el productor se animó a probarlo y a validarlo para empezar a hacer aplicaciones con dron, y a partir del segundo año, cuando llegó el Agras T40, que es un equipo de mayor porte y con mayor capacidad de trabajo, fue algo más interesante, porque el productor lo vio como una herramienta atractiva para hacer cierta cantidad de hectáreas por hora o por día”. 

El empresario describió que Agras T40 es un dron con una capacidad de tanque de 40 litros. El empresario explicó que la familia Agras tiene dos modelos: T40 y T20P, “este último es la evolución de un hermano que tenía en años anteriores”. 

Indicó que “el de 20 litros puede hacer 2 hectáreas por vuelo y el T40 hasta 4 hectáreas por vuelo. Eso es muy variable, dependiendo de la geometría del terreno, complejidad del suelo, velocidad, ancho operacional, hay muchos factores, pero el T40 puede hacer entre 14 y 22 hectáreas, dependiendo de las condiciones ambientales”.

Prestaciones

El director de Dragur señaló: “con dron se puede realizar todo tipo de aplicaciones, de productos líquidos o sólidos. Se han hecho fertilizaciones líquidas, trabajos de preparación de campos, aplicaciones de herbicidas; en sólidos se está aplicando mucha urea”. 

Planteó que “por más que en un primer momento se puede decir que el equipo es muy chico y que el rendimiento no es el adecuado, hay momentos en que no se puede aplicar con otra herramienta, porque el maíz o el sorgo están demasiado altos, hay plantas que no se quieren pisar y por eso se hace una aplicación aérea. El rendimiento con el T40 es de casi 10 hectáreas por hora a 100 kilos, no es tan poco”. 

Informó que “este año se aplicó mucho cebo para bicho bolita. En forestación el cebo para hormiga se utiliza mucho y está validado por las principales empresas del sector. Ahora el sector forestal está explorando las aplicaciones líquidas, porque antes de plantar se aplican preemergentes y otros herbicidas, también preplantación y posplantación, para el control de malezas”. 

Por otra parte, comentó que en Río Branco tienen un cliente que le presta servicios a una empresa que siembra un área importante de arroz y soja, “que tiene cuatro drones y atiende gran parte de esa superficie. Con esos cuatro equipos y si las condiciones climáticas lo permiten, la capacidad operativa llega a 80 hectáreas por hora, lo que equivale a 700 u 800 hectáreas por día”.

El papel del MGAP

Scaglia informó que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) viene realizando varios ensayos, probando diferentes parametrizaciones y tecnologías, ya que de acá en adelante los drones vendrán provistos por sistemas de pulverización rotativos, con discos. “Se han sacado algunas conclusiones, pero aún quedan elementos por evaluar, para lograr aplicaciones más seguras”, dijo.

Indicó que en el MGAP hay preocupación por el impacto ambiental que pueda generar el mal uso de esta herramienta. “Por esa razón se están evaluando diferentes alternativas, lo que pone a Uruguay en la vanguardia en la evaluación científica del uso de drones con este nuevo sistema, ya que inclusive hasta en Brasil recién están diagnosticando los riesgos de deriva, dado que hasta ahora como en la mayoría de las partes del mundo los drones están equipados con sistemas de boquillas. Los estudios incluyen análisis de muestras con trazadores químicos en los laboratorios del MGAP, para evaluar distancias seguras de aplicación. El objetivo es generar información para que el uso general permita tener aplicaciones sin impactos, para ir entendiendo la tecnología”, detalló. El empresario señaló que actualmente en el mundo “hay mucha conciencia ambiental, eso ha sido muy importante para las buenas prácticas agrícolas”.

 Aseguró que están apuntando a una fuerte educación del manejo de fitosanitarios impulsando a los aplicadores que realicen los cursos de capacitación que dicte la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) a partir de este año. “También estamos estimulando el registro de estos equipos, que es obligatorio, y además a partir de este año quienes deseen aplicar productos bajo receta profesional deberán tener los registros correspondientes. Se está entendiendo que el registro de drones es muy sencillo, tanto en el MGAP como en la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura (Dinacia)”, valoró. 

Comentó que entre los clientes de drones agrícolas “hay personas queriendo invertir en una nueva empresa y empezar en el rubro. Para eso han tenido que aprender a volar los equipos, entender qué es una aplicación, las condiciones climáticas, todo lo que engloba a una aplicación y realizar todos los trámites que se demandan”.

Scaglia sostuvo que “para que la tecnología siga creciendo, es importante que los clientes se registren, que participen de los cursos del MGAP sobre manejo de agroquímicos, específico para drones”.

Resaltó que “la capacitación juega un papel muy importante. Ahora estamos desarrollando cursos con un contenido específico. Como empresa también estamos aprendiendo con nuestros clientes, para saber qué necesitan para que la herramienta sea cada vez más eficiente”. 

El empresario reconoció que “la mayoría de los inconvenientes que se pueden presentar en los drones es por mal uso, mal manejo o por no tener ciertas precauciones y el cuidado que exige el equipo. Por eso la capacitación en el equipo y en el manejo de fitosanitarios es fundamental”.

Perfil de la demanda

Además de estos nuevos emprendedores que desembarcan en el rubro, entre los compradores de drones para la agricultura “hay empresas que ya estaban trabajando con equipos terrestres, que incorporaron el equipo aéreo, porque lo consideran una herramienta complementaria cuando no tienen piso para hacer aplicaciones” o “cuando hay 20 o 30 hectáreas que están lejos y es más conveniente que mover un tractor”, ejemplificó Scaglia. 

También comentó que hay empresas aeroagrícolas que compran drones, sobre todo en la zona arrocera. “Muchas veces prefieren volar con dron, cuando hay un monte cerca, están bajo cables o tienen diferentes variedades de arroz. Se utiliza el dron en muchísimas situaciones. Por lo tanto, tenemos clientes que tienen aviones y drones, y también están quienes tienen mosquitos y drones”, dijo. 

Para el director de Dragur, la mayor ventaja que tiene el dron es la facilidad de transporte y su versatilidad, porque es a la vez una fertilizadora, pulverizadora y sembradora. Además, destacó que tiene la posibilidad de “aplicar sin romper el cultivo o compactar el suelo, de poder aplicar después que llueve, de mejorar bajos, de entrar donde un mosquito no puede entrar, zonas de campos que estaban abandonadas porque tienen mucha piedra y no se podía mejorar con alguna siembra, porque no se puede entrar con equipos terrestres”.

Por otra parte, opinó que el servicio posventa “es el alma del negocio”. Comentó que “desde que iniciamos las operaciones de la empresa entendimos que si no tenemos servicio posventa, repuestos, si no atendemos el teléfono, el negocio no tendría crecimiento, mucho más cuando se está vendiendo un producto nuevo, porque la gente lo está validando y parte de la validación es nuestro servicio”.

Valoró que “tenemos una excelente marca, que es DJI Agriculture, pero la marca por sí sola hoy no estaría funcionando en Uruguay sin el respaldo que le damos. Podés tener el mejor auto, el mejor tractor o el producto que quieras, pero si no tenés los repuestos y un buen servicio atrás, ese puede terminar siendo el peor producto para el cliente”.

Adopción en Latinoamérica

Consultado sobre la adopción de esta tecnología en Latinoamérica, Scaglia respondió que “el país que estaba en punta en drones hasta hace un tiempo era México, que empezó con fuerza en 2016, y hoy en día el referente es Brasil, por el crecimiento de las ventas”. 

El año pasado se vendieron más de 6.000 drones en Brasil, algo “impresionante”, considerando que “empezaron a tener un mercado fuerte en 2019”. Sostuvo que dos años de conocimiento y experiencia en este rubro “es un montón”. Agregó que “tienen equipos, carros, camiones, con varios generadores para trabajar a grandes escalas. En los países grandes, donde el dron está más avanzado, se ha invertido en estructura, porque la tecnología es rentable”. 

Por otra parte, comentó que “Argentina recién está empezando, les hemos dado una mano en capacitaciones y somos sus referentes en la región en este tema”.

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Pasture Genetics: la experiencia y la genética como base para dar un salto en productividad

By Cristina Fumero,

Pasture Genetics fue fundada en 2021 por profesionales con gran trayectoria en el rubro; avanza con visión de futuro para atender la demanda interna y la exportación

Pasture Genetics es una compañía uruguaya de semillas forrajeras fundada en 2021 por Marcelo Banchero (director ejecutivo), Juan Díaz (director de Investigación y Desarrollo), Guillermo Cubas (director de Negocios Internaciones) y Sebastián Mari (director de Producción y Control de Calidad de Semillas).

“Los cuatro fundadores nos formamos en el mundo de las semillas forrajeras”, y el origen de Pastures Genetics surge a partir de la búsqueda de una empresa que esté “superfocalizada en pasturas, en el desarrollo y en el posicionamiento de los productos, en el agregado de valor al usuario de la semilla, buscando la construcción de relaciones duraderas con nuestros clientes”, resaltó a VERDE Marcelo Banchero.

Explicó que se empezó “al revés”, porque “definimos que queremos ser en el futuro, y a partir de allí se comenzó a trabajar con un destino claro y con objetivos pensados a mediano y largo plazo, persiguiendo metas definidas que trascenderán a nosotros, los socios fundadores”. 

Agregó que “así es más fácil construir, porque el camino está claro, la trayectoria de muchos años en el negocio nos permitió diseñar un plan estratégico bien fundado, que incluye el desarrollo de genética adaptada, la producción profesional de semillas y la exportación”.

Banchero resaltó que el mejoramiento genético local “es la columna vertebral” de la empresa, pero “tiene que estar acompañado por la producción de semillas, el procesamiento, la logística y el acceso al mercado. Para eso el desarrollo de alianzas estratégicas con empresas complementarias es muy importante”. 

En esa línea, Sebastián Mari explicó que “no queremos competir” con lo que ya está armado, “buscamos asociarnos para lograr el mejor uso de las plantas de procesamiento que ya existen, y con la cadena de distribución, mediante alianzas estratégicas sólidas. En eso estamos trabajando intensamente”. 

Banchero, en el mismo sentido, dijo que la empresa trabajará “con lo que ya está hecho y hecho bien”. Aseguró que “no se viene a reinventar la rueda, tenemos que ser una empresa muy liviana, eficiente y con agilidad para tomar decisiones”. 

Destacó que en Uruguay “hay productores que hacen las cosas muy bien, algunos ya tienen su planta de procesamiento de semillas, se los puede asociar en la cadena de producción”. Y agregó que “lo mismo ocurre con el procesamiento de semillas”. 

Afirmó que Uruguay cuenta con una capacidad instalada “que le alcanza y le sobra” para los volúmenes que maneja. “Con lo que sabemos que funciona, hay eficiencia y se puede trabajar en confianza, vamos a hacer bases. Vamos a seguir posicionándonos como un socio relevante en todos esos factores de producción que son críticos para poder llegar con una semilla al mercado”, comentó.

MEJORAMIENTO LOCAL

Banchero acotó que “nuestro foco está 100% en forrajeras, eso es un diferencial en Uruguay y en la región. Hay una gran apuesta al mejoramiento genético local, gran parte de nuestros recursos y del tiempo de nuestro equipo está enfocado en generar variedades superiores, muy adaptadas, eso hace que Pasture Genetics sea una empresa diferente, bastante única”.

“Entendimos que no queríamos hacer más de lo mismo”, señaló Mari, y agregó que el foco principal está en generar productos nuevos. “Hay muchas empresas de pasturas, pero los focos son diferentes. Nosotros estamos haciendo el trabajo de largo plazo, que apunta a la generación de nuevos productos, que quizás hoy no estamos viendo, pero así es el trabajo en la genética, lleva mucho tiempo y son procesos de largo plazo”, acotó.

Díaz destacó que la empresa cuenta con “el principal programa de mejoramiento privado de la región”, por el número de especies, tamaño de las nurseries de mejoramiento genético, diversidad y alcance de nuestros objetivos. “Lo es ahora porque se está armando nuestro portafolio, pero lo vamos a mantener porque entendemos que hay una gran oportunidad” en el desarrollo de mejores variedades para la región, “con mucho foco en los sistemas de producción de base pastoril, de ambientes transicionales como los nuestros”, destacó. 

En tal sentido, aseguró que “nuestro principal objetivo es aportar genética superior, que mejore el resultado de los sistemas de producción ganaderos, lecheros y agrícola-ganaderos de la región”.

En Pasture Genetics “hablamos mucho de Nueva Zelanda, que para nosotros siempre fue, es y será una referencia ineludible a la hora de intentar generar mejores sistemas de base pastoril. Entendemos que el clima y las especies forrajeras que se usan no son las mismas, pero la filosofía que inspira el desarrollo de nuevos productos y la tecnología en el manejo de pasturas de Nueva Zelanda son aspectos que siempre hemos valorado y que en esta empresa queremos continuar desarrollando”, acotó. 

Díaz resaltó que “el camino pasa por estar muy cerca de los productores y los técnicos, entender sus necesidades, sus problemas y sus desafíos. Luego darnos vuelta, trabajar en las posibles soluciones, volver, probar, ajustar y validar en sistemas reales de producción. Sabemos que es un camino largo y en eso estamos”.

Explicó que “para generar productos de valor tenés que estar muy conectado, consciente de las oportunidades y desafíos que enfrentan los sistemas de producción, y en Pasture Genetics tenemos una conexión tremenda con el mercado, con los usuarios”. 

Señaló que en mejoramiento genético “siempre hay un trade off en la lista interminable de objetivos a perseguir, y allí el equilibrio lo marca el contacto permanente con el mercado. El producto generado podrá tener una falla, pero será ampliamente compensada por los atributos que lo hacen distinto”.

Mari consideró que “la seriedad en el manejo del negocio es determinante para marcar la mirada de corto, mediano y largo plazo”. Y Banchero destacó que el objetivo pasa por agregar valor a los sistemas ganaderos, lecheros y agrícolas, además de la utilización de la plataforma que brinda Uruguay para exportación de genética y semillas hacia la región y el mundo.

EL PORTAFOLIO

Díaz informó que la empresa trabajará con todas las especies forrajeras, gramíneas, leguminosas, anuales, perennes, de invierno y de verano. “Hemos puesto mucho foco en festuca y raigrás, pero estamos trabajando en todas las especies que tienen o pueden tener un lugar de valor para los sistemas de producción ganadera, agrícola-ganadera o lechera de Uruguay y la región. Todas están en nuestra mesa de trabajo”, dijo.

“Por supuesto que el tiempo y esfuerzo dedicado no es el mismo, porque sabemos cuáles son las especies que forman parte de la columna vertebral de los sistemas de producción, y esas son las que se llevan la parte más importante de nuestro esfuerzo”, aclaró. 

Díaz informó que las tres primeras variedades que se están lanzando este año son Fronteira, una avena forrajera de pastoreo; PG Chief, un raigrás tetraploide de ciclo medio, “de destacada sanidad”; y PG Alexa, una nueva variedad de moha. “Para 2025 y 2026 anticipamos una lista importante de lanzamientos que irán dándole forma a un potente portafolio, que incluye todas las especies que hacen a la base forrajera de nuestros sistemas de producción”, comentó. 

Banchero sostuvo que “el mejoramiento genético local es un camino que arranca pero que nunca termina. “Se acelera y desacelera en función de la performance que van teniendo los productos o de los nichos que se van explorando”, comentó. 

Mari acotó que “a veces hay productos con determinadas características, que quedan mucho tiempo en el mercado y en otros el recambio es más rápido”. A la vez, indicó que se ha venido ajustando el proceso de incremento de semilla de las nuevas variedades que surgen del programa de mejoramiento. “En eso venimos trabajando intensamente para lograr llegar rápido al mercado”, señaló. 

“Esos primeros incrementos son los que nos permiten pasar de las cantidades de semilla que generan los programas de mejoramiento a los volúmenes que precisamos para pasar a producir semilla a escala comercial, en campos de productores. Esa etapa es desafiante y compleja”, describió Mari.

Enfatizó que “sin semilla no hay producto. La semilla es el vehículo que permite llevar la innovación a los sistemas reales de producción. Sin una producción de semillas bien articulada, eficiente, profesional, la nueva variedad no llega al mercado, la innovación no llega”. 

Banchero consideró que ese es un aspecto “critico”, porque “se puede tener la mejor forrajera, con todos los atributos, pero si no se puede producir semilla de forma competitiva no hay producto”. Señaló que “siempre estamos buscando combinar máxima producción de pasto con una producción de semillas eficiente, competitiva y para ello el mejoramiento local es crítico y clave”.

Destacó que actualmente en el mercado de forrajeras “son muy poquitos los cultivares que no fueron desarrollados en Uruguay, y tienen un fuerte posicionamiento, se cuentan con los dedos de la mano, es claro que el mejoramiento local paga”.

Díaz resaltó la importancia de contar con un sistema de defensa de la propiedad intelectual y de la innovación que “es potente y está funcionando”. Dijo que “si no existieran los niveles de respeto a la propiedad intelectual y las diferentes organizaciones que velan por su defensa y cuidado, nuestra empresa no podría destinar los recursos que destina al mejoramiento genético local, no podríamos hacer la apuesta que estamos haciendo. Siempre destacamos esto”. 

MÁS ALLÁ DE FRONTERAS

Por su parte, Guillermo Cubas, socio y director de Pasture Genetics, señaló a VERDE que la empresa tiene un fuerte foco en la exportación de semillas de especies forrajeras a diferentes mercados del mundo”.

A la vez, Banchero remarcó que la exportación de semillas forrajeras de Pasture Genetics “no es una cuestión de oportunidad, es estructural”. Enfatizó que “hay una apuesta a eso. Vamos a participar de manera permanente del negocio de multiplicación de semillas de pasturas con destino a exportación, tanto bajo la modalidad de contrato, multiplicando variedades de otras empresas que valoran a Uruguay como productor confiable de semilla de calidad, como la multiplicación de nuestras variedades para diferentes mercados del mundo”.

Cubas resaltó que “para la nueva genética generada por Pasture Genetics hay muchos mercados que tienen homología climática con Uruguay y por eso los productos generados localmente funcionan muy bien allí. Dependiendo de la especie, vemos oportunidades en Europa, América del Sur, Norteamérica, Asia, Oceanía y en algunos países de África”, apuntó.

“La exportación juega un rol muy importante, y en los primeros años de operación ha sido el principal negocio de Pasture Genetics. Nos hemos transformado en una de las principales empresas exportadoras de semillas forrajeras, con muchas especies y múltiples destinos”, comentó Cubas.

Aproximadamente el 50% de lo exportado  por la empresa “es originado a través de contratos de producción a contra estación, el otro 50% lo representa el trading”. Y planteó que “a medida que avancemos con nuestra genética esos porcentajes irán cambiando. Es importante destacar que tenemos contacto con muchas empresas que están esperando nuestra genética para desarrollarla en sus mercados, porque hay pocas fuentes privadas disponibles a nivel global”.

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La productividad y el consumo del pasto “tienen margen para mejorar”

By Cristina Fumero,

El referente del área forrajera de Copagran, Diego Vercellino, destacó avances en el manejo, pero identificó desafíos en la implantación, control de malezas y fertilización

La productividad del pasto “tiene margen para mejorar”, sostuvo el referente del área forrajera de Copagran, Diego Vercellino, quien además marcó la disparidad en el consumo de pasturas entre establecimientos. El ingeniero agrónomo destacó avances en el manejo de las pasturas, pero identificó desafíos en la implantación, control de malezas y fertilización. 

Productividad de las pasturas, problemática de malezas, manejo por ambientes, fertilización y compactación fueron algunos de los temas abordados por Vercellino en la jornada anual de pasturas que realizó Copagran en Paysandú y Florencio Sánchez (Colonia).

El especialista dijo a VERDE que en productividad “siempre hay mucho para avanzar”, pero afirmó que “los números hechos por instituciones que se preocupan por el consumo de pasto, como el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Fucrea o Conaprole, demuestran que estos son muy bajos”. Y por lo tanto, “queda mucho por hacer en el manejo del pasto, creo bastante más que en la productividad de las pasturas”. 

“Cuando en las reuniones CREA se compara el consumo de los establecimientos, vemos números bastante preocupantes. Hay predios lecheros que consumen 3 o 4 kilos de pasto por día y otros están en 7 u 8 kilos por día, hay capacidad para aumentar”, afirmó. 

En esa línea, Vercellino recordó que estuvo involucrado en la medición de pasto a través de imágenes satelitales, y en ese momento en determinados predios ganaderos “medíamos lo que se producía de pasto y lo que se producía de carne. Se había hecho un indicador de cuántos kilos de pasto se precisaban para producir un kilo de carne”. En esa época los datos de Facultad de Agronomía marcaban una referencia de 20 a 25 kilos de pasto para producir un kilo de carne, “algo muy eficiente”, dijo. 

A nivel de campo “había productores que necesitaban 60 y 70 kilos para producir un kilo de carne, eso muestra un mal aprovechamiento del pasto; aunque por otro lado tiene su ventaja, porque se incorpora carbono al suelo pero ese nivel es muy bajo para tener predios ganaderos competitivos”.

Señaló que no tuvieron productores con un consumo de 20 o 25 kilos de pasto por kilo de carne producido. “Veíamos rangos que iban de 30 a 80 kilos. Los de 30 kilos eran productores muy intensivos y los de 80 kilos largaban el ganado en potreros muy grandes”, explicó.

 Pero “esto ha cambiado mucho”, ya que los números hoy no permiten “despilfarrar pasto”, agregó. Incluso sostuvo que el ejercicio de tener que hacer reservas mejoró mucho el aprovechamiento de las pasturas. “Eso trae aparejado algunos inconvenientes de fertilización, porque se remueven todos los nutrientes del suelo”.

En el manejo de las pasturas sostuvo que “se avanzó bastante”, pero aseguró que aún restan cosas y hay que “machacar bastante” en la implantación, fertilización y manejo de malezas. En praderas de largo aliento, que al principio “son lentas”, uno de los temas a abordar es el tiempo de los barbechos y el manejo de herbicidas, porque “estamos con problemas de enmalezamiento bastante complicados”.

Afirmó que las pasturas pueden ser una herramienta positiva para el control de malezas, pero su mal manejo puede generar problemas. “Juegan a favor porque las pasturas con especies gramíneas permiten controlar malezas que a la agricultura le ha sido difícil”, como el yuyo colorado o carnicera, y se puede volver a tener una baja presión de esas malezas”, ejemplificó.

“Los efectos negativos ocurren cuando se tienen pasturas mal manejadas, porque las malezas se instalan, y se termina entregándole a la agricultura un problema mayor que el que recibieron”, acotó. Agregó que la mayoría de las malezas son oportunistas, pero “en pasturas densas y bien manejadas no prosperan”. 

Con relación al carry over de herbicidas, sostuvo que es un tema problemático, porque “no hemos logrado identificar los problemas subclínicos de carry over en pasturas”. A veces “vemos espacios vacíos en las pasturas, falta de plantas, pero no sabemos si son fallas en la implantación o si hay que atribuírselo al carry. Hay maneras de evaluar la existencia de carry, pero son caras y poco prácticas”, señaló. Por eso, consideró que “lo mejor es ir por el camino de la prevención de las malezas y no salir a aplicar herbicidas indiscriminadamente”.

Vercellino consideró que en la fertilización “hay oportunidades de mejora, porque un gran porcentaje de los productores no está haciendo análisis de suelo. Hay productores que agregan fósforo en situaciones en las que la limitante es nitrógeno o en algunos sistemas se pone más nitrógeno del necesario. Hay mucha tecnología creada para realizar esos ajustes”.

LAS PASTURAS EN COPAGRAN

En 2009 Copagran dio un gran paso en el área de pasturas, cuando comenzó a trabajar en sus campos demostrativos en Paysandú, Colonia, en la Escuela Agraria de Guichón y en Florida. “Allí se sembraron todos los materiales disponibles en ese momento en la cooperativa, se fueron haciendo cortes y distintos manejos para recabar información. A su vez, se fueron realizando actividades con productores y anualmente se hacen recorridas en los establecimientos para acompañar con servicio la preventa y posventa”, dijo Vercellino.

El referente de pasturas de Copagran explicó que los cambios que hubo en el negocio agrícola llevaron a buscar un nuevo posicionamiento de los materiales. “Al principio del avance agrícola no se hablaba de puentes verdes, se sembraban raigrases o avenas y se pastoreaban. Las rotaciones más largas eran en base a festuca y alfalfa. Luego aparecieron los puentes verdes, y más allá que alguno lo pueda pastorear la recomendación es no hacerlo”, sostuvo.

Sobre las especies que está manejando Copagran, explicó que dependen del segmento del productor, ya que hay sistemas con base agrícola que tienen algo de ganadería y apuntan a rotaciones cortas, de dos años. “En esos casos se usan materiales como cebadilla o algún trébol y también puentes verdes”, comentó. En los predios que tienen aptitud agrícola “los números de la agricultura son los que mandan, y por lo general se terminan haciendo rotaciones bastante cortas”, agregó. 

Por otra parte, en los sistemas más ganaderos y en los lecheros, se apuesta a rotaciones más largas, de cuatro años o incluso algo más en predios volcados 100% a la ganadería. Se utilizan especies perennes, como alfalfa, festuca o dactylis. En los sistemas lecheros “la rotación está planificada frecuentemente a cuatro años, y quienes tienen bien ajustado el manejo terminan barbechando aún con praderas en buen estado”

Sobre el mejoramiento del campo natural, Vercellino destacó el paspalum notatum y particularmente la variedad Bellaca, que es una especie perenne estival, que dentro de sus características se destaca la persistencia. “Hay productores que tienen experiencias muy interesantes, lo están usando y han sustituido los verdeos de verano con eso. Es una especie que responde a la fertilización”, señaló. 

Explicó que “si bien tiene algún cuello de botella en la implantación, ya que en el primer año no es fácil lograr una densidad pareja, es una opción muy interesante. Después de que se implantó es de muy largo aliento, porque se resiembra muy bien. Entonces, con manejo, es posible ir completando el tapiz”.

Se imponen las pasturas por ambiente

La siembra de pasturas por ambiente “es una tecnología que vino para quedarse”, resaltó el referente del área forrajera de Copagran, Diego Vercellino. Señaló que en fertilización, “se justifica esta tecnología, por el hecho de tener potencialidades o variabilidades en producción suficientemente diferentes dentro de los potreros, y puede ser aún más necesario que en agricultura”. 

“Cuando se hacen reservas, se remueve todo y no solo el grano, como ocurre en agricultura. Esto genera extracciones mucho mayores y, por tanto, hay que cuidar los aspectos de fertilización”, detalló. 

También dijo que hay otros casos “donde las rotaciones agrícola-ganaderas que en la fase agrícola generan diferencias en niveles de nutrientes entre zonas con distintos potenciales, y también allí pueden justificarse manejos diferenciales por ambientes desde el punto de vista económico”. 

Admitió que desde el punto de vista ambiental “siempre vamos a tener una justificación para no aplicar excesos de fertilizantes, pero también es importante llevar el ambiente a su máximo potencial mientras se mantenga un balance con lo económico, ya que hoy la incorporación de carbono se vuelve vital para nuestros suelos”. 

Otro punto es que todas las especies a tienen distinta adaptación a los ambientes, porque hay diferentes texturas, tolerancias a estrés o exceso hídrico. Vercellino también valoró que el manejo de las pasturas por ambiente “nos ayuda mucho a planificar qué especies utilizar en los sistemas para llegar a las metas de productividad buscadas”. 

El ingeniero agrónomo indicó que “hay otras aristas que nos permite la agricultura de precisión, como detectar y atacar focos de compactación, un enemigo en pasturas que a veces es difícil de visualizar.  O bien cuando lo vemos ya tenemos el problema. Generalmente se empieza a ver en sistemas con alta concentración de ganado, o bien por confección de reservas en sistemas donde se pasa la picadora y camiones varias veces en cada ciclo de pasturas o una vez en cada ciclo de cultivos”.

El integrante de Copagran explicó que ese es un tema “bastante complejo en pasturas”, ya que “es difícil saber la evolución sin medirla”. Pero en general, “siempre vamos a estar mejor posicionados si usamos especies perennes, que tienen mayor exploración radicular y mejor aún bajo pastoreo. Por la opuesta, en sistemas con anuales, donde hacemos reservas seguido, es de esperar que haya más probabilidad que se desarrollen focos de compactación”, afirmó.

Vercellino resaltó que “todo apunta a pasturas más productivas, con niveles adecuados de fertilización, de enmalezamiento y por tanto buen desarrollo. En conjunto, con un equilibrio en el aprovechamiento, lo que seguramente cuida el ambiente y nuestro bolsillo. ¿Qué mejor que tener buena renta y además cuidar el ambiente?”.

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ADP pone foco en semillas mientras avanza su estrategia de crecimiento

By Cristina Fumero,

La compañía anunció nuevas inversiones en su planta, en capital humano, ensayos, laboratorio y un software que brindará más y mejor información a sus clientes

Luego de haber transcurrido la mitad de su estrategia quinquenal de crecimiento, Agronegocios Del Plata (ADP) pone el foco en las semillas, al detectar que es uno de los sectores donde más valor tiene para agregar. En ese marco, proyecta inversiones en la planta de semillas, ensayos, capital humano, laboratorio e incluso un cambio de software que le aportará más información y de forma inmediata a quienes comercializan sus granos con la empresa, informó a VERDE la gerente comercial y de marketing de ADP, Sofía Guigou. “En ADP queremos crecer. Hicimos un plan que considera dónde podemos agregar más valor y dónde hay mucho para hacer, y encontramos que donde podemos realmente hacer un diferencial es en semillas”, dijo. 

Detalló que “el objetivo es llegar a más productores y brindar más y mejores servicios. Buscamos estar más cerca, comunicar más fluido en la parte del recibo de granos, de la venta de insumos, la venta de semillas, tener más disponibilidad de oferta, más variedades, pero también más información”. 

Explicó que el trabajo de ADP en el área de semillas se complementa con la producción agrícola de la empresa. “Actualmente contamos con 45.000 hectáreas, donde se están testeando distintas rotaciones, esquemas, suelos, en diferentes zonas del país. Eso nos permite ofrecer genética con información, estar más cerca y entender qué está pasando”, dijo. 

Agregó que “no solo se hace la evaluación previa de una variedad o de un híbrido, sino que la evaluación se mantiene (a nivel comercial) y el resultado muchas veces tiene que ver con el efecto año, por eso es importante seguir evaluando”. 

“No queremos información que esté aislada. Tener el área de producción propia nos permite evaluar distintos suelos, realidades, condiciones, y así brindar información y soluciones para contextos similares al que tiene el productor, y que no están descolgadas de su realidad”, acotó. 

Insistió: “queremos estar y aportar información en todos los lugares. La que se genera con nuestro equipo de desarrollo en macroparcelas y microparcelas, sumándole todo lo que surge a nivel productivo, rotaciones, logística, algo que también condiciona el destino final del grano”.

“Nuestro equipo de producción está en las mismas condiciones que nuestros clientes, por lo tanto no estamos ajenos a lo que sucede en el campo. Nuestro objetivo es tener información interna para recomendar las cosas que estamos haciendo y también lo que nos gustaría hacer”, dijo.

Soja

ADP está evaluando 400 variedades de soja, son 1.000 microparcelas en evaluación, que están distribuidas en las zonas más productivas del país. Allí se observan y se decide cuáles pasan a una segunda instancia de evaluación. Luego se pasa a la instancia de macroparcelas y se hace un análisis más extensivo en el campo. 

Las variedades más apropiadas para lanzar al mercado pasan después a una chacra, con el objetivo de multiplicar semillas, pero allí se siguen evaluando. “Después se multiplica la semilla madre en un volumen chico y luego la prebásica ya tiene un volumen un poco más grande. Allí empieza a salir al mercado en cantidades menores, y después en el segundo año de comercialización ya se producen entre 200 y 300 toneladas de semillas”, detalló la gerente comercial y de marketing.

En soja ADP trabaja con la genética de TMG, Bioceres y Stine. “El objetivo de ahora en más es lanzar al menos una variedad de soja por año, para atender todos los perfiles de la demanda del productor, siembras de primera y de segunda. Pero solo se lanzarán materiales que sean superadores a los que están en el mercado o que lleguen a determinados nichos”, indicó. 

En esa línea, marcó a la variedad Stine 45EB52 STS, una soja con ciclo corto que se posiciona para planteos de alta tecnología, donde no había muchas opciones”. 

Maíz y trigo

En maíz ADP cuenta con ocho macroparcelas para siembras de primera y ocho con fecha de segunda en todo el país, donde se evalúa rendimiento, sanidad y densidad. “En maíz venimos con un recambio de híbridos muy acelerado, siempre superando al anterior en los tres segmentos que estamos trabajando: las bestias, los cortos y los petisos”, describió Guigou. 

Por otra parte, anunció que para esta zafra de invierno se presentarán tres variedades. Una ya está agotada, que es Molle, que viene a sustituir a Curupay, tiene el mismo nivel de calidad y el mismo ciclo, pero es superadora en rinde. En tanto, la variedad Arazá, que tiene ciclo intermedio, viene a remplazar a Guayabo. Y se lanzará Feroz, el material más corto de la paleta de ADP. “El año pasado, tuvo récord en rinde, y este año decidimos lanzarlo al mercado. Hay muchas expectativas con los trigos nuevos, porque el año pasado tuvimos muy buenos resultados”, resaltó.

En trigo ADP trabaja con la genética de Florimond Desprez, ACA y OR Sementes; este año se lanzará un material de cada semillero. 

Crecimiento e inversión

Sofía Guigou también se refirió al crecimiento que ha tenido el área de semillas en la empresa, y esto exige nuevas inversiones. Recordó que en el primer año “pusimos un referente comercial para atender específicamente a distribuidores, y hoy tenemos distribuidores que venden nuestra genética en todo el país”. 

“A medida que empezamos a crecer, a tener más demanda, encontramos algunas restricciones, como la capacidad de la planta de semillas de Ombúes de Lavalle (Colonia). A raíz de todo eso, la compañía resolvió realizar inversiones para mejorar la capacidad de procesamiento de toda la semilla que se recibe. Actualmente moviliza en torno de 12.000 toneladas de semillas por año; el objetivo es llevarla a 15.000 en los próximos años”, señaló. 

Explicó que la inversión apunta a mejorar el funcionamiento de la planta; otras tienen que ver con la investigación, con el laboratorio, la información y la conservación de la semilla, “ahí estamos pensando en invertir más de US$ 1 millón”. 

También comentó que la empresa está ampliando el espacio de su cámara de frío, para poder conservar más y mejor la semilla. “Además estamos invirtiendo en maquinaria especializada, para hacer nuestros propios ensayos, tenemos personal idóneo para realizar todas las microparcelas y macroparcelas, en siembra y en cosecha. Y además ampliamos la unidad de semillas con el objetivo de generar información y tomar decisiones genéticas”, dijo. 

Destacó que el equipo humano se duplicó, con el objetivo de lograr “semillas con más información, para compartirla con los productores de todo el país”. Afirmó que ADP “le está poniendo un foco importante a la parte de semillas, porque entendemos que es uno de los lugares donde más podemos agregar valor”. 

Mejorar el servicio con más información

“Estamos buscando distintos mecanismos para mejorar los servicios, y el acceso a la información de los granos entregados es una restricción. Nuestro objetivo es poder avanzar en ese camino, para poder brindar cada vez mejor servicio y estar cada vez más cerca del productor”, remarcó la gerente comercial y de marketing de ADP. 

La empresa cuenta con acopios en Young (Río Negro), dos plantas en Dolores (Soriano) y Caraguatá (Tacuarembó). “En volumen de recibo de granos hemos venido creciendo paulatinamente en los últimos tres años. En este ciclo comercial se pudo duplicar la originación de trigo. En soja también, si bien cayó mucho la producción, aumentamos la participación de mercado”, destacó.

Por otra parte, Guigou comentó que en el área de insumos “se busca brindar todo lo que el campo demanda, además de facilitar el financiamiento. Estamos interesados en poder brindarle al productor los insumos y agilizar el pago con granos. Esa es la opción que buscamos explorar con más fuerza, con un acompañamiento técnico y comercial”.

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La evolución del manejo hará crecer la superficie de pasturas perennes

By Cristina Fumero,

Actualmente el área de praderas perennes se ubica entre 1,1 y 1,3 millones de hectáreas, sumando las especies anuales se llega a casi 2 millones de hectáreas en Uruguay

El rol de las pasturas en Uruguay “es muy importante”, destacó a VERDE el gerente de Desarrollo de PGG Wrightson Seeds, Federico Nolla. El área de pasturas en el país se ubica en torno a los 2 millones de hectáreas, las especies perennes abarcan entre 1,1 y 1,3 millones de hectáreas y los cultivos forrajeros anuales –como raigrás, avena y alguno más– abarcan entre 600.000 y 800.000 hectáreas. “Esto impacta en los sistemas ganaderos y lecheros en todo el país, y en consecuencia en el producto bruto interno de cada establecimiento”, destacó. 

Al tiempo, consideró que gracias a “los manejos que hemos incorporado y hoy estamos proponiendo habrá un crecimiento del área de pasturas perennes en Uruguay”.

Por su parte, el campo natural mejorado “se ha estancado entre 600.000 y 700.000 hectáreas”, dijo Nolla. El concepto abarca la inclusión de alguna especie al campo natural y/o su fertilización. “Con algunas nuevas especies que se han lanzado al mercado, pienso que el área crecerá bastante”, estimó. 

PGG Wrightson Seeds está trabajando con todas las especies y cuenta con un programa de mejoramiento en conjunto con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en festuca y raigrás, de donde surgió uno de los productos “más novedosos”, destacó Nolla, en referencia a un raigrás perenne seleccionado en Uruguay, llamado Virazón, que fue lanzado comercialmente hace dos años. 

“Estamos teniendo un suceso muy bueno con este producto, porque dura al menos tres años, con dos veranos. En los veranos anteriores se comportó muy bien, y estimamos que crecerá de forma importante en los próximos años”, acotó. 

El factor climático en los últimos años ha sido duro para algunas pasturas perennes, pero con manejo, fertilizaciones y cuidados se ven sobrevivencias a este tipo de eventos, aseguró Nolla. De todos modos, reconoció que la sequía del verano anterior fue de las peores de la historia del país. “Veníamos con muchas festucas que se vieron perjudicadas. Igualmente estamos con algunas alternativas. Este año a ese tipo de pasturas perennes les hemos hecho manejos, como por ejemplo intersiembra de algunos tipos de raigrases, que pueden ser anuales o perennes, dependiendo del largo de la rotación. La idea es que las pasturas se recuperen rápido y que el productor pueda contar enseguida con esa área de pastoreo”.

Avenas y festucas

PGG Wrightson Seeds cuenta con las avenas sativas URS Brava e Impacta. El gerente de Desarrollo de la empresa describió que URS Brava “es una avena de ciclo ultra precoz, sirve para realizar reservas de silo planta entera, tanto para reservas de otoño, como de primavera, además de tener un excelente rendimiento en grano”. Agregó que Impacta “es una avena forrajera nueva, que tiene la versatilidad de ser triple propósito (pastoreo, silo de planta entera y cosecha de grano)”. Comentó que es un material que “ha funcionado muy bien” y “le ha sacado superficie a la variedad 1095, que está desde hace muchísimos años” en el mercado uruguayo. 

Además, estimó que cerca de 900.000 hectáreas del total de pasturas perennes que hay en Uruguay corresponden a festuca, una especie que “está en todo el país”. 

Resaltó que en festuca y raigrás, PGG Wrightson Seeds está trabajando con INIA. “Tenemos cultivares para diferentes nichos. Hay un gran trabajo conjunto para seleccionar materiales adaptados al país”, dijo.

Genética y manejo

Consultado sobre el mejoramiento genético, Nolla comentó que “para lanzar una nueva variedad se requieren entre seis y 10 años de selección. Pero señaló que además de lanzar un nuevo producto “sacamos una propuesta de manejo asociada con la genética, para tratar de llegar al potencial de esas pasturas. En muchas charlas tratamos de difundir el buen manejo, hay productores que han llegado al potencial, pero nos queda un largo camino”, ya que hay “mucha área de productores que todavía no han adoptado ese manejo”. 

De todos modos, valoró que hubo “un gran crecimiento” en ese aspecto y en cómo cosechar más pasto del que estamos produciendo”, aunque dijo que hay que mejorar la comunicación, ya que “hay productores que siempre están en la cima de adopción del paquete tecnológico, que ya están en el potencial” y otros que producen bastante menos.

Planteó el ejemplo de las festucas, con productores que logran entre 16.000 y 17.000 kilos de materia seca bajo riego, y otros que en secano, con muy poca fertilización y poco manejo en la cosecha de pasto, producen aproximadamente 5.000 kilos. “La brecha es enorme”, reconoció.

Comentó que las gramíneas, que son la base forrajera de Uruguay, “están muy deficientes de nitrógeno. Creo que en momentos puntuales, la fertilización hará expresar los potenciales que tiene la genética”. 

Remarcó que “la gramínea es muy eficiente en producir kilos de materia seca por kilo de nitrógeno agregado. Hay sistemas donde siempre vamos al mínimo, y eso nos está limitando el potencial de producción de pasto en todo el sistema y su persistencia”. 

Disponibilidad de semillas

Nolla comentó que debido a la seca del verano pasado “tuvimos que renovar muchas de esas áreas de pasturas perennes, porque se terminaron antes de lo que queríamos. El año pasado se hicieron muchos cultivos anuales, avena y raigrás, y este año esas avenas y raigrases van a pasar a pasturas perennes”.

Señaló que “hay una buena oferta de avena este año, no faltará oferta de semillas en el mercado, pero en pasturas perennes habrá un aumento del área, porque tenemos que recuperar parte de las pasturas perennes que perdimos en la zafra anterior”.

Viendo lo que ocurrió en los años anteriores, también analizó que “el dactilys será una de las especies que empezará a crecer, al ser incluso más tolerante que la festuca; creo que se va a incluir dentro de las festucas, en las pasturas perennes”. 

Sobre los puentes verdes, opinó que “son un camino de ida, los productores que vieron el beneficio que les generan a los cultivos no lo dejarán de hacer. En la mayoría de los casos se siembra avena, pero también otras especies, como leguminosas, para fijar nitrógeno en ese breve período entre cultivo y cultivo”.

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El agronegocio se vuelve más diversificado y exigente en logística

By Cristina Fumero,

Con más cultivos y salidas comerciales, la agricultura desestacionalizó sus ingresos; avanzar en seguros, riego y encalado es clave para mejorar la competitividad 

La agricultura se diversificó, ha desestacionalizado los ingresos y se ha vuelto cada vez más un negocio logístico. Avanzar en seguros, riego y encalado es clave para mejorar la competitividad de las empresas. El ingeniero agrónomo Juan Manuel Erro, gerente de Villa de Trigo, resaltó a VERDE que la producción agrícola uruguaya tiene cinco cultivos principales, tres de invierno (trigo, colza y cebada) y dos de verano (soja y maíz, en sus variantes de primera y de segunda). 

“En varios de estos cultivos hemos diversificado mercados. Por ejemplo con la cebada, que ya no solo tiene como destino exclusivo el malteo sino que hay otras alternativas, como la exportación si hay problemas de calidad, algo que le da más liquidez al negocio”, señaló. 

Agregó que esos cinco cultivos tienen siete momentos de siembra y siete momentos de cosecha. “Al negocio y al sector eso le brinda una desestacionalización a los ingresos, aporta diversificación productiva y comercial, que se traduce en una disminución de riesgos para el sistema”, comentó. 

También consideró que “hay una consolidación de las rotaciones que las empresas llevan adelante, más allá del negocio en sí de cada cultivo. Si bien las últimas definiciones de cara al invierno se darán de mediados a fines de marzo, cuando estén todas las propuestas comerciales para la zafra, las rotaciones en su gran medida están definidas a mediano plazo y eso es lo más sano para los sistemas”.

Para Erro esas “son fortalezas” que tiene el sector agrícola, y afirmó que la soja “tiene un lugar muy importante” en el sistema, pero “ya no somos soja dependientes”. Sostuvo que la empresa agropecuaria “hoy está muy fortalecida y con un riesgo bastante más acotado frente a lo que sucedía hace un tiempo atrás”. 

Indicó que esos siete momentos que demandan los cultivos “implican un desafío” en cuanto a la logística. “Las tecnologías para producir cultivos de alto potencial están, obviamente que después dependemos del factor climático para que se expresen. No solo es importante la fertilización o la siembra de tal variedad, sino hacerlo en el momento correcto. Nuestro negocio es cada vez es más exigente desde lo logístico, tanto para los productores como para el resto de la cadena. El productor se está preparando cada vez más para afrontar esas ventanas de cosecha, fumigación o siembra”, valoró.  

Erro también señaló que el clima en muchos momentos “se pone desafiante”, por lo que las ventanas son cortas e intensas. “Todos estamos tomando conciencia de que hay que estar preparado para hacer las cosas en tiempo y forma, ya que se juegan muchos kilos por hectárea en esa precisión de los tiempos”, dijo. 

Teniendo en cuenta que no se vislumbra un escenario de precios más altos, recalcó que “no hay otro camino que la productividad”. Y sostuvo que “no se puede pensar en hacer un cultivo más, con menos tecnología, menos inversión, ya que en definitiva impacta en el producto, encareciendo la tonelada producida”. 

“Creo que justamente en estos momentos es cuando hay que ser más fino en la producción, invertir donde realmente hay retorno. No veo que el camino sea hacer un cultivo con menos tecnología”, acotó. Y remarcó que en momentos de precios bajos “la clave está en ser competitivos desde ese punto vista; hay que invertir bien para tener un producto con el costo de tonelada producida lo más barato posible”.

CON OTROS RUBROS

El gerente de Villa Trigo consideró que para las empresas agrícolas es muy importante la interacción con la ganadería, “ya sea como parte de la empresa o en sinergia con una empresa vecina, que genere un ganar-ganar en el consumo de los granos forrajeros”.  

Afirmó que la ganadería es muy importante dentro de la estabilidad del negocio. “Los corrales son fuertes traccionadores de granos forrajeros, como ocurrió cuando se dio el problema de calidad en cebada, o puede pasar ahora con el maíz. Igualmente los números mandan y a veces sirve pasar ese grano a carne o exportarlo. En este caso nuevamente la diversificación de productos y de destinos comerciales brinda seguridad y liquidez al negocio, y por ende hace más fuerte el sistema”, enfatizó. 

Agregó que el cultivo de maíz “es una realidad consolidada en la rotación actual, y ha tenido un fuerte crecimiento. Por eso es importante tener alternativas comerciales que permitan darle colocación”. 

Para Erro la ganadería asociada con la agricultura “ya está trabajando con altos estándares” de eficiencia. “Es indudable que las rotaciones con pasturas potencian el sistema agrícola, pero también es sano que cuando pasan a esa fase pastoril se monte un negocio de altas cargas de pastoreo, que generan recrías altamente eficientes”, planteó.

Aclaró que “el costo de oportunidad de esa tierra agrícola que está coyunturalmente en ganadería lleva a una intensificación para que esa decisión se justifique desde el punto de vista económico”; a la vez, los corrales también “han mejorado mucho”, permitiendo una ganadería más eficiente. 

Juan Manuel Erro consideró que “es muy bueno el camino que se ha recorrido en la ganadería a nivel país, con aumento de productividad en todas las fases. Eso es fiel reflejo de inversión en genética y manejo, lo que permite ir subiendo escalones productivos”. Agregó que “ya es una realidad el procesamiento de datos para identificar caminos de mejora, seguimiento de tropas, dietas y eso creo que le ha dado mucha velocidad al cambio tecnológico”.

Afirmó que la cuota 481 “dejó una gran enseñanza”, que fue “trabajar los corrales con cierta previsibilidad” de precio. “Hoy en la ganadería hay convenios que lo permiten, a través de pisos de precio, precios fijos o bandas de precios”, algo que consideró “importante por la salud del negocio”. El manejo del riesgo en el negocio del corral “es muy importante, y desde mi punto de vista es uno de los temas fundamentales”, dijo. 

EL EJERCICIO 2024-2025

Tras una zafra de verano en 2023 “muy compleja”, en la que se perdieron más de dos tercios de la cosecha, el sector agrícola mostró “una impresionante rebeldía y sembró un área de cultivos de invierno muy importante”, que “tuvo rendimientos récord en el caso de trigo, dejando márgenes muy buenos”, destacó Erro.

Por su parte, la cebada “presentó ciertos problemas de calidad, pero se lograron buenos rendimientos”, mientras que la colza “sufrió un poco más”, por las condiciones que se dieron durante todo el ciclo y la productividad “no logró despegar”. Con esos ingredientes, la campaña de invierno” cerró de buena manera”, al tiempo que la zafra de verano “se ha ido acomodando” desde lo climático y se espera que sea “aceptablemente buena”.

Se empieza a proyectar un año Niña y para Juan Manuel Erro, si bien falta, los cultivos de invierno “podrían ser los protagonistas”. Dijo que hay que “salir a buscar la rentabilidad” del negocio en la primera parte del ejercicio 2024-2025. “Tratamos de cuidar las rotaciones y no cambiar tanto por los pronósticos, porque muchas veces pueden no cumplirse”, comentó.

“En la medida que se pueda”, y “analizando que cultivo se hace”, la zafra de invierno “podría ser una oportunidad para crecer”, consideró. Más teniendo en cuenta que en el sector influye “la memoria reciente y seguramente se opte por hacer más superficie con trigo”. Analizó que “es lógico que aumente” el área de trigo, ya que “por manejo y genética se están logrando altos niveles de productividad”. 

Por otra parte, opinó que la cebada “es otra opción interesante, por la diversificación comercial y productiva. Hoy el destino puede estar en la industria, en la exportación para malteo en otros países o forraje”. Además, “teniendo en cuenta la rotación, el tándem cebada-soja de segunda ya está consolidado”, destacó.

En el caso de la colza, sostuvo que puede quedar “algo más relegada”, pero “es indudable que en la rotación suma mucho”, ya sea para diversificación de herbicidas, como de caja y de momentos de cosecha. Además, “no caben dudas que a priori y en este momento (6 de marzo), cuando se miran los presupuestos, los otros cultivos de invierno parecen ser más rentables”, dijo. De todos modos, considerando los precios bajos de la soja, si comparamos el número de colza-soja versus soja de primera, es donde se vuelve más tentador”, indicó.

Erro analizó que “la colza se mueve por una pizarra europea, con otros drivers, lo que significa tener otro mercado”. Y además puntualizó que “la defiende su liquidez y la diversificación productiva”. Comentó que la baja de precios hace que sea “desafiante tener una productividad que aporte un buen margen, por lo cual en este ejercicio no habría que compararla contra trigo o cebada, sino que debe analizarse como complemento de la soja de segunda y compararla contra los números que tiene una soja de primera”. 

Recalcó la importancia de los sistemas y ver qué cultivo calza en cada empresa para proyectarse. Y en esa línea, la colza aporta en los sistemas porque “suma en kilos a las sojas de segunda y al cereal del invierno siguiente”, por lo que “se ha transformado en una opción interesante”. 

SEGUROS, RIEGO Y PRODUCTIVIDAD

La diversificación que se generó en la agricultura “puede ser una oportunidad para pensar en seguros más amplios”, que contemplen más cultivos, permitiendo diversificar riesgos al  productor, las aseguradoras y reaseguradoras, planteó Erro. 

“Después de un golpe como el del año pasado hubo empresas que se retiraron del negocio, porque se quedaron sin reaseguro. Por ende, hay que trabajar en algo que sea atractivo, para que vuelvan a ingresar. Hoy como sector podemos brindar un sistema con cinco cultivos, pero con siete momentos diferentes de siembra, cosecha e incluso los periodos críticos. Capaz que es el momento de pensar a más a largo plazo, en un seguro de más de un año, de más de un cultivo, de asegurar la empresa agropecuaria, y eso podría ser atractivo para las reaseguradoras”, propuso. 

El ingeniero agrónomo entiende que “es lógico que las reaseguradoras se hayan retirado del mercado, pero no podemos seguir jugando al gato y el ratón, un año están y otro no. Lo mismo que los productores que un año aseguramos y otro no”. Por lo cual enfatizó en la importancia de “mirar el sistema”, pensando a mediano plazo para que “independientemente del pronóstico estés dispuesto a asegurar si esa es la línea que marca cada productor o empresa agropecuaria”. Sintetizó que “quizás lo atractivo puede ser el plazo y la cantidad de cultivos que se le puedan ofrecer”.

Recordó que “hace cinco años que venimos con inviernos muy buenos, si podemos meter los cultivos de invierno en los seguros, baja el riesgo para las aseguradoras. Lo mismo ocurre con el maíz de segunda, que se ha transformado en un cultivo muy estable. En un país agropecuario, tener una buena política de seguros le daría una gran fortaleza al sector, que demanda herramientas que cumplan con las expectativas de los productores”. 

“Esto no quiere decir que el seguro debe ser obligatorio, al contrario, eso debe seguir siendo una decisión empresarial de cada productor, que decide qué riesgo quiere o puede correr”, afirmó Erro.

A su vez, remarcó sobre la importancia de continuar trabajando en el riego a través de la Comap (Comisión Administradora de Aplicación de la Ley de Inversiones). “Hay aspectos para mejorar, como los plazos de la infraestructura energética, entre otros, pero hay mucha disposición del sector para que el riego siga creciendo”, afirmó.

Consideró que el productor adopta esta tecnología por los beneficios fiscales existentes, pero “también por un convencimiento de que ya no solo se riega el cultivo de verano, sino que regar un cultivo de invierno que atraviese dificultades durante la primavera genera un impacto muy importante en el rendimiento y en la calidad”. 

Agregó que “el riego ya no se piensa en amortizar en el verano sino que entra a jugar en todos los cultivos, y evidencia la importancia de los sistemas. Ya no se piensa una inversión para el cultivo de verano, se hace para el sistema de producción que está en marcha”.

Al analizar la evolución de la productividad, Erro explicó que los resultados productivos en trigo y cebada “no son casualidad, responden a una historia de 200 años de producción, y en los últimos años se han dado saltos importantes en manejo y genética”. 

Mientras que en colza, “hemos ido sorteando muchas limitantes que teníamos, como las implantaciones con la incorporación de siembra con barrerastrojos y pérdidas en cosecha, los modelos de fertilización o la incorporación de híbridos. Todavía se sigue transitando la curva de aprendizaje normal de un cultivo que es relativamente nuevo”, dijo. 

En los cultivos de verano “sucede lo mismo”, analizó. “No son casualidad los rendimientos que se sacan en soja o maíz. Hay mucho de genética, de manejo, de fertilización, también hay aspectos para seguir corrigiendo”, comentó. A propósito señaló el proyecto de encalado de la Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD), que “está mostrando resultados promisorios”, que confirman lo que se da en otros lugares del mundo, como Brasil, Paraguay o Estados Unidos. 

“El encalado no solo tiene beneficios en productividad”, sino que además “mejora la disponibilidad de nutrientes, repercutiendo en un ahorro económico y  generando un impacto ambiental positivo”, dijo Erro. 

Sobre ese punto, reclamó “una política de promoción, para que este tipo de actividades avancen rápidamente”. Aunque reconoció que con el sistema de tenencia de tierras existente en Uruguay, con arrendamientos cortos, “se hace más complejo planificar una inversión a largo plazo”.

En tal sentido, destacó el trabajo que se está haciendo en la AAD para ver el impacto del encalado en los distintos suelos, cuánto dura el efecto y cuánto ahorro de fertilizante se logra, generando información sólida para calibrar el modelo a Uruguay.

Remarcó que esto permitiría crecer en productividad, y más teniendo en cuenta que hay muchos campos con problemas. “La solución está, pero se tiene que pensar en ciertos incentivos a través de la Comap, por ejemplo, para una adopción más rápida de la tecnología”, planteó. Dijo que en muchos campos no se afronta este problema por un tema de costos. “Estamos hablando de una inversión de US$ 300 a US$ 400 por hectárea. Obviamente hay que pensarlo como una inversión y no como un costo de un cultivo”, remarcó.

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