Agricultura

Las inversiones en riego totalizaron US$ 136 millones en 2021 y 2022, destaca un análisis de Opypa

5 de febrero de 2024

En ese período la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) recibió 656 proyectos vinculados al suministro, desarrollo de infraestructura y distribución de agua

La preocupación y la inversión de los productores y empresarios del agro por el factor climático, y especialmente por la importancia de hacer un manejo adecuado del agua y de las diferentes fuentes del recurso, parecen haber calado hondo en el sector productivo, pero todavía resulta insuficiente para enfrentar los desafíos presentes y futuros.

En los últimos años se registró un “incremento significativo de las inversiones relacionadas con la disponibilidad de agua y la implementación de sistemas de riego”; sin embargo, “en 2023 se evidenció una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones, aunque se mantiene por encima de los niveles anteriores” a la aprobación del decreto 268/2020, que modificó ciertos aspectos del marco legal de incentivo a las inversiones.

Así lo señala un informe técnico elaborado por la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), publicado en su Anuario 2023, en el que realiza un análisis a modo de síntesis sobre los proyectos aprobados por la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap).

Durante el período comprendido entre 2021 y 2022, la Comap recibió un total de 656 propuestas de proyectos relacionados con el suministro y la distribución de agua, así como con el desarrollo de infraestructura de riego; estas iniciativas representan una inversión conjunta que asciende a la cifra de US$ 136 millones, destaca.

Opypa informó que en 2021 la inversión promovida en riego totalizó US$ 63,5 millones, en 2022 llegó a US$ 71,5 millones y hasta setiembre de 2023 se ubicaba en US$ 41,6 millones. La inversión vinculada con el riego ocupó un 23% del total de la inversión promovida mediante proyectos presentados al MGAP, en 2022 llegó al 24% y hasta setiembre de 2023 representaba 29% del total.

Aclara que “estos beneficios solo se aplican al segmento específico de las empresas que son sujetos pasivos del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE)”.

Con la promulgación del Decreto 268/20 se otorga un puntaje más elevado a las propuestas que incorporan medidas de adaptación al cambio climático y tecnologías limpias, lo que resulta en un incremento del porcentaje de exoneraciones.

A la vez, considera que desde 2020 Uruguay ha experimentado un período “severo” de escasez de precipitaciones, por lo que resulta crucial evaluar qué sucedió con las inversiones destinadas a mejorar la disponibilidad de agua y riego en los sistemas agropecuarios. El impacto del déficit hídrico durante 2022-2023 en la producción agropecuaria ha generado pérdidas económicas estimadas en alrededor de US$ 1.800 millones para la economía uruguaya.

Al repasar los montos de inversión de los proyectos presentados al amparo de la Ley Comap y la proporción que representa la inversión en disponibilidad de agua y riego en el total, la repartición del MGAP advierte un “leve incremento en 2022 en relación con el mismo período de 2021”. Sin embargo, en el año que acaba de terminar, “se evidencia una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones”, puntualiza.

De todos modos, el porcentaje de las inversiones vinculadas con la disponibilidad de agua y riego muestra una “tendencia creciente”, acota. Desde Opypa se afirma que la Ley de Promoción de Inversiones ha demostrado ser efectiva en estimular la adopción de sistemas de disponibilidad de agua y riego en un segmento específico de productores que tributan IRAE.

Según esa oficina del MGAP, un aspecto que requiere una evaluación es lo que está sucediendo en 2023, ya que se observa una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones en comparación con el mismo período de 2022, frente a eso la hipótesis sugiere que las empresas han atravesado un período excepcional de escasez de  agua, lo que ocasionalmente podría  estar desestimulando las inversiones en este sector producto de los resultados obtenidos durante el último ejercicio.

LOS CAMBIOS EN LA COMAP

Desde el comienzo de la implementación del decreto 268/20, en octubre de 2020, hasta 2022 hubo un “aumento tanto en la cantidad como en el monto de inversión” de los proyectos agropecuarios presentados, valora.

Consigna que el decreto en cuestión tuvo el objetivo de “fomentar” la inversión, aumentando el límite de exoneración del IRAE al 90% por año y extendiendo el plazo mínimo de cuatro años. Además, con esa norma se buscaba impulsar la generación de empleo al proporcionar beneficios adicionales a las empresas que hicieran uso de este indicador.  

Es “importante” destacar que con esta promulgación se otorga un mayor puntaje a las propuestas que incluyen medidas de adaptación al cambio climático y tecnologías limpias, sostiene la Opypa en el informe titulado Avances en el régimen de promoción de inversiones (Comap) y su impacto en las inversiones de agua.

Opypa señala que ese cambio se reflejó en el MGAP, donde el promedio de proyectos presentados anualmente, entre 2013 y 2019, fue de 65, mientras que en el período 2020-2023 se elevó a 374 proyectos.

Al desglosar la cantidad de proyectos recibidos por el MGAP y por año, marca que en 2021 se presentaron 489, en 2022 fueron 523 y hasta setiembre de 2023 fueron 241 proyectos. A la vez, en 2021 el total de proyectos presentados bajo el régimen de Comap llegó a 1.847, en 2022 a 1.841 y en 2023 (de enero a setiembre) fueron 765 proyectos. 

Opypa remarca que del total de proyectos presentados en cada uno de estos períodos, el MGAP tiene asignado un 37% de los ingresados entre enero y setiembre de 2022 y un 35% en el mismo período de 2023.

Nota de Revista Verde N°112

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