La Gira Angus 2026 recorre este jueves 18 el departamento de Cerro Largo, con visita vespertina —a las 14:30— a Cabaña La Cruz, de José Duhalde, donde el eje del trabajo es la selección por fertilidad: un rodeo de vacas longevas con hasta ocho preñeces y porcentajes de preñez que promedian 87-89% a lo largo de diez años. Así lo describió Duhalde en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que la jornada mostrará tres lotes diferenciados. El primero, vacas del rodeo de puro por cruza seleccionadas por fertilidad durante años, donde el criterio es simple: la que no queda preñada al primer servicio o no repite al segundo entore sale del plantel. El segundo, las «espartanas» —vacas longevas de más de diez años con hasta ocho terneros— que Duhalde mantiene como experimento genético de largo aliento. Y el tercero, toros y vaquillonas de línea escocesa.
También se mostrarán los toritos y terneras que están comenzando su preparación. «Comercialmente es muy difícil mantener una vaca de más de nueve años, pero genéticamente valen la pena; las seleccioné y las mantengo», dijo.
El sistema de servicio es por IATF a los dos años —aunque el potencial genético de la línea permite hacerlo a los 18 meses— con repaso de toros de pedigree. Los porcentajes de preñez varían entre 81% y 97% según el año, con un promedio histórico de 87-89%. La vaquillona que no queda preñada sale del rodeo sin excepción. «Cuando uno tiene porcentajes bastante buenos te permite eso; no complica», afirmó. El mismo criterio se aplica tanto al rodeo de pedigree como al comercial, lo que facilita el manejo unificado del establecimiento.
Respecto al negocio de ciclo completo en el contexto actual —con el precio del ternero en máximos históricos— Duhalde reconoció la “tentación” de volcarse más a la cría para vender novillos a corral, pero valoró la estabilidad que da el sistema integrado. Los terneros machos con “mejor” descendencia quedan como futuros toros; el resto se inverna hasta novillos gordos. La selección de reproductores prioriza siempre la madre: solo quedan como toros los terneros provenientes del plantel de vacas seleccionado por fertilidad. «En ganadería no se puede cambiar muy drásticamente lo que uno viene haciendo; le da mucha estabilidad al negocio», valoró.
El anuncio de paz entre Estados Unidos e Irán y la caída del petróleo del 5% en el día aceleran el retorno de los mercados de granos a sus fundamentos reales, que muestran niveles de existencias cómodos y sin desbalances estructurales de oferta y demanda. El único elemento disruptivo genuino sigue siendo la demanda de biocombustibles. Así lo analizó el consultor en mercados agropecuarios, Gonzalo Gutiérrez, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Destacó que los “altos” precios de las últimas semanas no respondieron a fundamentos sino a dos factores externos: el shock energético del conflicto en Medio Oriente y las promesas de Trump sobre compras adicionales de China que nunca se materializaron. Ambos factores impulsaron a los fondos especulativos a comprar posiciones masivas en soja, maíz, trigo, aceite y harina de soja.
«Cuando sacás la niebla de la guerra, el mercado vuelve a sus fundamentos y te encontrás con niveles de existencias relativamente cómodos en prácticamente todos los productos», dijo.
El dato más llamativo de las últimas dos semanas fue el comportamiento de los fondos especulativos: la salida de posiciones compradas fue la más grande registrada en la historia del mercado de granos, pasando de una visión extremadamente alcista a una masiva liquidación de posiciones en solo dos semanas.
«Nunca habíamos tenido una conducta de la especulación financiera tan agresiva a la venta; eso te da la pauta de la volatilidad con la que el agricultor uruguayo tiene que aprender a lidiar para no dejar pasar las oportunidades cuando el mercado las da», advirtió.
Para la soja, Gutiérrez considera que el piso aún no está definido. La clave es el aceite de soja, que prácticamente duplicó su valor en seis meses traccionado por la demanda de biocombustibles, pero cuyo soporte depende directamente del precio del petróleo. Con el crudo cayendo tras el acuerdo de paz, el aceite de soja enfrentará una corrección. «Una cosa es sostener el precio del aceite de soja con un petróleo a US$ 120; otra con uno a US$ 60», remarcó.
El trigo está presionado por una estimación del USDA que fue “muy severa” con la producción de Rusia, Ucrania y Europa, corrección que irá ajustándose en los próximos informes. La cosecha en el hemisferio norte avanza sin problemas climáticos “importantes” y los principales importadores de África y Medio Oriente también tienen “buenas” cosechas propias, lo que reducirá la demanda de importación, acotó.
El maíz, en cambio, tiene aún por delante todo el riesgo climático del hemisferio norte y es el grano más frágil ante variaciones de oferta. Argentina tuvo una cosecha récord de 62 millones de toneladas (Mt) y Brasil también cerrará muy bien, lo que amortigua el posible impacto de una menor siembra en Estados Unidos. «El maíz es el que tiene la demanda estructural más firme; cualquier problema climático le ayuda a subir», enfatizó.
La inflación en Estados Unidos (EEUU) marcó un nuevo máximo de tres años en el 4,2% anual en mayo, impulsada por el rubro energía —que explicó el 60% de la suba mensual por el conflicto en el Estrecho de Ormuz— en una lectura que estuvo en línea con lo esperado y no generó movimientos en los rendimientos de los bonos americanos. Esta semana la Reserva Federal (Fed) se reúne por primera vez con su nuevo presidente. Así lo analizó el economista Ignacio Bello, asesor financiero de Urraburu Corredores de Bolsa, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Señaló que el dato fue el segundo mes consecutivo de caída del salario real en EEUU —los salarios nominales crecieron al 3,9% mientras la inflación trepó al 4,2%— aunque la inflación subyacente mostró una suba menor, pasando de 2,8% a 2,9% en doce meses, lo que indica que los mayores costos de energía aún no se trasladaron plenamente a los demás rubros.
En tanto, sostuvo que los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se mantuvieron estables: dos años al 4%, cinco años al 4,20%, diez años al 4,5% y treinta años en 5%. El mercado sigue esperando al menos una suba de tasas de la Fed antes de fin de año. Para la reunión de esta semana —martes y miércoles— se espera que la tasa quede sin cambios en el rango de 3,5%-3,75%, dado que el Banco Central puede «sentarse y esperar» a ver cómo evoluciona el conflicto geopolítico.
«El factor geopolítico terminó la semana con buenas expectativas de solución; eso va a tener repercusiones en la inflación y veremos cómo reacciona la Fed», dijo.
Bello informó que en Brasil, la inflación de mayo subió a 4,72% —por encima del techo del 4,5% de la meta del Banco Central, algo que no ocurría desde hace seis meses— lo que llevó a los analistas a revisar al alza sus proyecciones de tasa para fin de año. Esta semana también habrá reunión del Copom brasileño.
En Uruguay, el dólar cerró el viernes en $40,35, con una baja de unos 30 centavos en la semana, en línea con la tendencia global. La encuesta mensual del Banco Central a agentes del mercado financiero mostró ajustes relevantes: la expectativa de inflación para fin de 2026 subió de 4,60% a 4,93%, convergiendo con la encuesta de empresarios del INE que proyecta un 5%. Para los próximos doce meses la expectativa bajó levemente a 4,7%, acotó.
En cuanto al tipo de cambio, Bello destacó que la proyección para fin de 2026 subió de $40,60 a $41 —lo que implicaría una suba del dólar del 5% en el año— y para fines de 2027 se espera $42, una variación del 2,4%, por debajo de la inflación esperada del 4,6% para ese año.
Sobre la tasa de política monetaria, el mercado espera dos subas de 25 puntos básicos cada una en los próximos dos semestres, lo que llevaría la tasa del actual 5,75% a 6,25%.
Tras la reunión del viernes con el presidente Yamandú Orsi, los transportistas autoconvocados desactivaron las movilizaciones y acordaron una hoja de ruta con 11 puntos, centrada en la creación de mesas de mediación tarifaria con el Ministerio de Ganadería (MGAP) como árbitro para los sectores de granos, forestal y transporte menor. Así lo señaló el vocero de los transportistas autoconvocados, Federico Holzmann, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Indicó que el presidente Orsi llegó a la reunión ya informado sobre la diversidad del sector y sus problemáticas. El conflicto no afecta por igual a todos los transportistas: quienes tienen contratos con paramétricas de ajuste pueden trasladar las subas de combustible a las tarifas, pero una gran mayoría trabaja sin contratos formales ni negociación previa de tarifas, quedando expuesta directamente al aumento de costos, explicó.
«Toda esa gente con las subas de combustible se empezó a quedar descalzada; ahí es donde hay que poner el foco», dijo.
Los 11 puntos presentados al presidente incluyen dos ejes principales: descuentos sobre el precio del combustible para mejorar la competitividad, y el atraso cambiario como factor estructural que erosiona los márgenes. También se planteó revisar el aforo de las matrículas vehiculares —las patentes son las más caras de la región— en el marco del próximo Congreso de Intendentes.
El punto más concreto de la hoja de ruta es la creación de dos mesas de negociación tarifaria con el MGAP como mediador. La primera, para el transporte de granos, reuniría a productores —Campo Unido—, acopiadores, con las gremiales del transporte o delegados de los autoconvocados, con el objetivo de fijar tarifas antes de cada cosecha.
La segunda, para el sector forestal —rolos, pino y chip— involucraría a la Sociedad de Productores Forestales. «De esta manera, cada zafra podemos tener los números claros y haber generado los costos antes de ir a negociar la tarifa», afirmó.
Holzmann mencionó además el universo del transporte de hasta 5.000 kilos —transporte propio y afectado a granja, cítricos, reparto y actividades de la UAM— como otro sector con problemas estructurales que requiere instancias propias de negociación. «El pedido abarca transversalmente a todo ese espectro del transporte, con mesas de trabajo para cada uno de los distintos aspectos», señaló.
La empresa Lely, representada en Uruguay por Cariplal, cerrará un nuevo proyecto de ordeñe robotizado en la zona de Colonia para 2027, con cuatro robots en un sistema pastoril. La demanda de consultas “crece” impulsada por el “buen” momento de la lechería uruguaya. Así lo señaló el responsable comercial y postventa de Lely en Uruguay, Juan Diego Carrau, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Comentó que el perfil de los productores que consultan es muy variado: desde tambos de 50-60 vacas hasta establecimientos de 400-500, lo que desmiente el mito de que la robotización es solo para grandes escalas. «Buscamos sacar ese mito de que esto es para un tamaño determinado; los enfoques son distintos para cada empresa pero el sistema funciona en todos los tamaños», indicó. El proyecto de Colonia es especialmente relevante porque demuestra que el tambo pastoril robotizado —modelo predominante en Uruguay— es viable y funciona bien.
El principal obstáculo en la decisión del productor no es la tecnología en sí sino llegar al momento en que realmente hace los números. «El desafío es demostrar el valor que le podemos agregar a la empresa; una vez que el productor lo ve, lo toma mucho más en cuenta», dijo. En materia de financiamiento, Carrau destacó que Uruguay cuenta con mejores herramientas que sus vecinos de la región: operan con todos los bancos, Conaprole apoya varios proyectos y para equipos menores hay líneas disponibles con Santander Maquinaria.
Respecto al servicio postventa, este ejecutivo remarcó que Cariplal mantiene una estructura técnica propia —con técnicos certificados por Lely internacional, vehículos y logística— dimensionada por encima de la cartera actual de clientes, precisamente porque en sistemas robotizados el servicio no puede fallar. «En este rubro, cuando ya sos un sistema, el servicio no puede fallar; tenemos toda la estructura armada para poder darlo», sostuvo.
El mercado global de fertilizantes registró esta semana una sacudida de magnitud inusual en el segmento de los nitrogenados, mientras los fosfatados aguantan en niveles elevados pero con el sentimiento del mercado virando claramente hacia la baja.
Según el informe semanal de Ingeniería en Fertilizantes (IF), el precio internacional de la urea (FOB) se desplomó de US$ 610 a US$ 456/t, una caída de US$ 155/t (-25%) en una sola semana. En Brasil (CFR) retrocedió de US$ 543 a US$ 464/t (-15%), y en Argentina (CFR) pasó de US$ 595 a US$ 502/t (-16%).
El detonante fue la combinación de dos factores simultáneos: el cierre de la licitación de National Fertilizers Ltd. (NFL) de India el 8 de junio por 1,7 millones de toneladas (Mt), y los cambios erráticos en la política de exportación de China.
La licitación de India recibió una oferta récord de entre 5,8 y 6,25 Mt de parte de 33 empresas, reflejando la desesperación de los proveedores globales por colocar volumen. Las ofertas más bajas se ubicaron en US$ 444,90/t CFR (Costa Este) y US$ 449,30/t CFR (Costa Oeste), registrando una caída de entre US$ 486 y US$ 514/t respecto a la licitación de mediados de abril, señaló IF.
El factor chino terminó de agitar el mercado, el 6 de junio, China eliminó sus precios mínimos de exportación, desatando una avalancha de ofertas baratas hacia la licitación india. Sin embargo, el 9 de junio el gobierno reinstauró sorpresivamente un precio piso exclusivo para ventas a India de US$ 500/t FOB para urea perlada y US$ 510/t FOB para granular. Como ese nivel resulta inviable frente al precio al que cerró la licitación india —en torno a US$ 445/t CFR—, varios comerciantes se negaron a aceptar las contraofertas emitidas por NFL, lo que llevó a extender el plazo de aceptación de ofertas hasta el lunes 15. Rusia y Omán se posicionan ahora como los principales candidatos para abastecer ese volumen.
En el resto de los mercados, la demanda está estancada. En EEUU, los precios de las barcazas en Nueva Orleans (NOLA) cayeron a su nivel más bajo desde diciembre de 2025, dado que las aplicaciones de primavera ya concluyeron en su mayoría. En Brasil, los compradores postergan decisiones esperando que los precios sigan bajando. En Europa, la temporada está terminando con liquidez mínima.
Las caídas acumuladas desde los picos de mediados de abril son considerables. En Medio Oriente (FOB), la pérdida asciende entre US$ 370 y US$ 485/t desde el máximo de US$ 910/t. En Brasil (CFR), la corrección acumula entre US$ 375 y US$ 410/t desde los US$ 850/t de abril. En NOLA (FOB), el desplome llega a entre US$ 345 y US$ 385 por tonelada corta, precisó IF.
Fosfatados: el mercado comienza a debilitarse
El mercado de fosfatados se mantiene en estancamiento, pero el ánimo del mercado comenzó a inclinarse hacia la baja. Según IF, la caída en los precios de los cultivos y de la propia urea está profundizando la destrucción de demanda, lo que frena cualquier impulso alcista a pesar de los continuos recortes en la producción.
El MAP internacional (FOB) se mantuvo prácticamente sin cambios en US$ 888/t. En Brasil (CFR) continúa en US$ 900/t y en Argentina (CFR) en US$ 905/t, sin variaciones respecto a la semana anterior. El DAP India (CFR) se sostuvo en US$ 930–935/t luego de que Marruecos cerrara ventas directas de 100.000 toneladas de DAP y 100.000 de TSP a la India.
Del lado de la oferta, la escasez de azufre y sus elevados costos siguen presionando los márgenes de producción a nivel global. Mosaic confirmó la paralización parcial de sus plantas de fosfatos en Louisiana y Bartow, lo que retirará unas 300.000 toneladas del mercado en este trimestre. Como contrapeso, la disponibilidad de producto desde Arabia Saudita está aumentando, informó IF.
La demanda, en tanto, sigue prácticamente ausente en la mayoría de los mercados. En Brasil, los productores e importadores prevén una caída interanual del 15% en la demanda total de fosfatos, y estiman que el 35% restante de las compras para la temporada de siembra principal se postergará hasta julio y agosto. En EE. UU., los compradores descartan un programa de llenado de verano. En Europa, la atención está casi exclusivamente en el nitrógeno, señaló IF.
El conflicto que involucra a transportistas de carga, productores y autoridades de gobierno trasciende la discusión sobre la Guía de Carga y refleja un escenario de “creciente malestar” en distintos sectores vinculados a la producción. Así lo señaló el senador del Partido Nacional, Sebastián Da Silva, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El legislador participó de una reunión realizada en el Parlamento junto a transportistas movilizados, quienes plantearon su preocupación por la implementación de la Guía de Carga y por el reciente aumento del gasoil. Opinó que detrás de la movilización existe un contexto más amplio, asociado al incremento de costos y a las dificultades que atraviesan distintos actores del sector productivo.
“Hay mucha gente un poquito harta y cansada por distintas situaciones que se vienen acumulando”, dijo.
Da Silva sostuvo que la implementación de la Guía de Carga generó una reacción generalizada entre transportistas, productores y propietarios de camiones debido a las exigencias operativas y al régimen de sanciones previsto.
La preocupación no se limita a los choferes, sino que alcanza a toda la cadena vinculada al transporte de cargas. A su entender, la herramienta incorpora controles que son percibidos por parte del sector como excesivos y que podrían derivar en multas de alto valor económico. “Lo que quieren es suspender la implementación de la guía”, aseguró.
El senador dijo que el momento elegido para aplicar la medida tampoco resulta favorable, debido al impacto que todavía generan las consecuencias productivas de la última sequía. Recordó que en varias zonas agrícolas del país se registraron rendimientos muy bajos en soja de primera, afectando la actividad económica y reduciendo la cantidad de viajes disponibles para el transporte.
En ese sentido, el senador blanco afirmó que muchas empresas familiares vinculadas al transporte de carga atraviesan una situación compleja luego de una campaña agrícola difícil.
“Hay familias que tienen uno o dos camiones y vienen de una zafra muy complicada”, indicó.
Respecto al aumento del gasoil, Da Silva expresó que la suba también contribuyó a incrementar el “malestar” dentro del sector, y que el ajuste se produjo en un momento especialmente “sensible” para la producción y para las empresas vinculadas al transporte.
El costo del combustible se suma a otros factores que vienen afectando la competitividad de las actividades agropecuarias y logísticas, dijo.
En cuanto a la continuidad del conflicto, el legislador señaló que espera que el gobierno encuentre una salida mediante la postergación de la Guía de Carga. “El gobierno va a tener que postergar la implementación”, sugirió.
A su entender, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas dispone de margen para revisar el cronograma y abrir una instancia adicional de negociación con los actores involucrados.
Da Silva también cuestionó el argumento de que la Guía de Carga responde a exigencias de la Unión Europea. Indicó que durante las discusiones vinculadas al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea no surgieron planteos específicos en ese sentido. “No encontré ningún elemento que indique que esto sea una exigencia de la Unión Europea”, sostuvo.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la reunión mantenida por los transportistas con legisladores de la oposición en el Parlamento. El senador explicó que la delegación también intentó ser recibida por autoridades del oficialismo, aunque finalmente no logró concretar esos encuentros.
La situación derivó además en un intercambio político luego de que dirigentes del Frente Amplio cuestionaran la participación de legisladores nacionalistas en la reunión con los transportistas.
Da Silva rechazó que la oposición esté promoviendo las movilizaciones y afirmó que se trata de un movimiento surgido desde los propios actores afectados. “La gente está defendiendo su forma de trabajo y su forma de vivir”, señaló.
El senador agregó que el conflicto debe analizarse en un contexto más amplio de dificultades para varios sectores productivos. En ese marco, mencionó que la expansión prevista del área de colza también podría reducir la demanda de transporte respecto a otros cultivos de invierno como trigo y cebada, debido a diferencias en productividad y volumen transportado.
A su juicio, todos estos factores contribuyen a explicar el clima de preocupación que hoy existe entre productores y transportistas. “Este es un problema real y requiere una solución política”, planteó.