Granos retoman fundamentos tras shock geopolítico; salida de fondos especulativos fue la mayor de la historia

El anuncio de paz entre Estados Unidos e Irán y la caída del petróleo del 5% en el día aceleran el retorno de los mercados de granos a sus fundamentos reales, que muestran niveles de existencias cómodos y sin desbalances estructurales de oferta y demanda. El único elemento disruptivo genuino sigue siendo la demanda de biocombustibles. Así lo analizó el consultor en mercados agropecuarios, Gonzalo Gutiérrez, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Destacó que los “altos” precios de las últimas semanas no respondieron a fundamentos sino a dos factores externos: el shock energético del conflicto en Medio Oriente y las promesas de Trump sobre compras adicionales de China que nunca se materializaron. Ambos factores impulsaron a los fondos especulativos a comprar posiciones masivas en soja, maíz, trigo, aceite y harina de soja.
«Cuando sacás la niebla de la guerra, el mercado vuelve a sus fundamentos y te encontrás con niveles de existencias relativamente cómodos en prácticamente todos los productos», dijo.
El dato más llamativo de las últimas dos semanas fue el comportamiento de los fondos especulativos: la salida de posiciones compradas fue la más grande registrada en la historia del mercado de granos, pasando de una visión extremadamente alcista a una masiva liquidación de posiciones en solo dos semanas.
«Nunca habíamos tenido una conducta de la especulación financiera tan agresiva a la venta; eso te da la pauta de la volatilidad con la que el agricultor uruguayo tiene que aprender a lidiar para no dejar pasar las oportunidades cuando el mercado las da», advirtió.
Para la soja, Gutiérrez considera que el piso aún no está definido. La clave es el aceite de soja, que prácticamente duplicó su valor en seis meses traccionado por la demanda de biocombustibles, pero cuyo soporte depende directamente del precio del petróleo. Con el crudo cayendo tras el acuerdo de paz, el aceite de soja enfrentará una corrección. «Una cosa es sostener el precio del aceite de soja con un petróleo a US$ 120; otra con uno a US$ 60», remarcó.
El trigo está presionado por una estimación del USDA que fue “muy severa” con la producción de Rusia, Ucrania y Europa, corrección que irá ajustándose en los próximos informes. La cosecha en el hemisferio norte avanza sin problemas climáticos “importantes” y los principales importadores de África y Medio Oriente también tienen “buenas” cosechas propias, lo que reducirá la demanda de importación, acotó.
El maíz, en cambio, tiene aún por delante todo el riesgo climático del hemisferio norte y es el grano más frágil ante variaciones de oferta. Argentina tuvo una cosecha récord de 62 millones de toneladas (Mt) y Brasil también cerrará muy bien, lo que amortigua el posible impacto de una menor siembra en Estados Unidos. «El maíz es el que tiene la demanda estructural más firme; cualquier problema climático le ayuda a subir», enfatizó.
Escuchá a Gonzalo Gutiérrez.




