Los “precios de referencia” de las semillas para la zafra de invierno muestran una “disminución de casi todas” las categorías, debido a las “condiciones climáticas de la cosecha y a la demanda existente”, dijo el gerente de la Asociación Nacional de Productores de Semillas (Anaprose), Rodolfo Fonseca, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Indicó que los precios son: trigo a US$ 540 por tonelada, cebada forrajera a US$ 600 por tonelada, colzas híbridas a US$ 16,50 el kilo y variedades de colza a US$ 7,50 el kilo.
Respecto a la zafra anterior, detalló que la reducción es de 12% en trigo, 4% en cebada forrajera, 3% en colzas híbridas y 4% en variedades de colza.
Fonseca señaló que hay disponibilidad de semilla para esta zafra de invierno, sin limitantes ni en calidad ni en volumen que puedan afectar el abastecimiento del mercado local.
En relación con el manejo de efluentes en el tratamiento de semillas, el gerente de Anaprose se refirió a una reciente comunicación emitida por esta gremial junto con otras, como la Cámara Uruguaya de Semillas, Canaffi (fitosanitarios y fertilizantes), Camagro (agroquímicos) y Asiqur (industria química).
Estas gremiales promueven el uso de buenas prácticas en el manejo de productos utilizados en el tratamiento de semillas, con foco en el cuidado del ambiente y la tecnología.
El precio del dólar en la plaza local cerró en $ 41,57 y registra una baja de 5,7% en lo que va de este año, tras un aumento de 12,9% en 2024. Entre los factores externos que inciden en esto figura la agenda “fuertemente proteccionista” del gobierno de Estados Unidos, que en respuesta provocó una “incertidumbre” y un “debilitamiento” del dólar, dijo el economista de CPA Ferrere, Nazareno Sánchez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comparó que “en paralelo” se generó un fortalecimiento de otras monedas, como el euro y otras de Europa, lo que también explica en parte el fortalecimiento de las divisas de la región. En un contexto de “mucha volatilidad en los mercados” por las medidas del gobierno de EEUU y su impacto, sostuvo.
Sánchez indicó que en este país norteamericano hay algunos “problemas en el plano fiscal” vinculados a “credibilidad de los mercados”, porque “no hay una agenda clara en materia de ajustes para controlar su deuda”.
En cuanto a los factores locales, este economista señaló que el nuevo directorio del Banco Central tiene una postura “más contractiva” y con una “meta de inflación algo más ambiciosa y exigente” respecto a la que había en el anterior.
Ahora hay “discurso explícito” en cuanto a que “la inflación tiene que converger al 4,5%”, y de hecho en el primer Comité de Política Monetaria (Copom) del año el BCU aumentó la tasa de interés en 25 puntos básicos, lo que se traslada en una mayor apreciación del peso uruguayo, analizó.
En coincidencia con la guerra arancelaria que inició el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, el mercado internacional de la carne vacuna generó “buenas noticias” para este producto de la región, porque “se recuperó el valor en China”, el mercado estadounidense sigue “muy firme” en demanda y en precios, llegando a “US$ 8 por kilo del novillo en gancho”, dijo el consultor argentino del sector, Víctor Tonelli, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que “hay nuevos mercados no tradicionales que están con mayor apetencia” por la carne, lo que se registra en momentos en que “la oferta tocó un máximo y no podrá acompañar la demanda”, por lo que se prevé “firmeza en los precios”.
Consultado sobre el aumento del 12% en la importación de carne en EE.UU. en 2025 respecto al año anterior, Tonelli sostuvo que pese al incremento de los aranceles aduaneros, este país “superó todas las expectativas y a valores que parecía que se frenaría la demanda”; sin embargo, ésta “sigue firme”.
Un factor novedoso que planteó este consultor sobre los hábitos del consumidor es que “los jóvenes están buscando proteínas animales de alta calidad y ya le bajaron la persiana a los ultraprocesados vegetales”, que durante 10 años se presentaron en el mercado como una alternativa a la carne.
“Era humo que se armó en un negocio más especulativo financiero que de economía real, y la gente come hamburguesa con ultraprocesados y no les gusta”, afirmó.
Consideró además que “los científicos miden el impacto en el efecto invernadero de la producción de esos ultraprocesados”, que se presentan como un “símil de carne” y “emiten más gases que la propia vaca”.
Al destacar la calidad de la soja en los aspectos físicos en esta zafra, el director de Control Union, Piero Gelmini, dijo que el grano está ingresando con “buen porcentaje de humedad”, por debajo del 14% requerido por la norma Anec 41 y se ubica en 13,3%.
“Los parámetros son buenos”, están todos dentro de lo que establece Anec 41, “sin ningún tipo de problema de humedad, en grano dañado no se supera el 3% cuando el limite máximo está en 8% y en materia extraña no se llega al 1%, destacó Gelmini, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
“La calidad es buenísima”, en comparación a lo que sucedió en la zafra pasada, y “este año no habrá problemas de dañado o de humedad, y el resto de los ítems están bien”, comentó.
Respecto a las malezas para cumplir con los requisitos del protocolo de exportación a China, Gelmini sostuvo que “se mantiene la misma dinámica de zafras anteriores”. La detección de plagas cuarentenarias “se ubica entre 32% y 35%, pero algunas de las detectadas son prelimpiables, como el revienta caballo o el sorgo de Alepo, y otras que no, como la roseta y el abrojo”.
Con esos elementos sobre la mesa, “estaría quedando entre 12% a 13% de soja con malezas que no son prelimpiables”, que se puede exportar a otros mercados no China o comercializar a nivel interno, indicó.
El director de Control Union señaló que van saliendo cuatro buques y se está cargando el quinto, de los cuales tres fueron de tamaño importante y uno con unas 8.000 toneladas partió a Perú, y “en total se llevan exportadas 190.000 toneladas”.
Indicó que los destinos de estos buques fueron: dos a China, uno a Argelia y uno al mercado peruano, después hay otros barcos anunciados para China y Europa. Hay una “seguidilla de barcos para cargar”, y al no haber problemas de humedad se agilizó el manejo y la carga de los buques, dijo.
Tras una gira oficial por China y otros países asiáticos, el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, destacó que “el resultado fue muy auspicio” porque se consiguió finalmente la “certificación para la exportación de harinas de colza y soja”, además de la instalación de “granjas gemelas” para reproducción, embriones y semen: una en el gigante asiático y otra en predios del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
En conferencia de prensa, realizada el martes 27, el secretario de Estado habló de las exportaciones de carne y menudencias al mercado chino, específicamente del mondongo, que hasta el momento hay “solo seis o siete” frigoríficos habilitados para exportar. Eso genera un “problema de inequidad interna”, lo cual fue planteado a las autoridades chinas, que “quedaron en resolver” el tema, dijo.
Indicó que los chinos tienen previsto venir “en julio” para avanzar en estos asuntos, en el marco de una “reunión técnica” entre ambas partes.
Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, quien participó de la gira con Fratti y el presidente del INIA, Miguel Sierra, también resaltó la importancia de esta gestión en China.
Esto “confirmó que es necesario estar en los mercados e ir a visitarlos, porque es algo valorado por las autoridades chinas” que “nos reciben con una gentileza, amabilidad y humildad, que se ven poco en otros mercados”, sostuvo Scayola, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Resaltó que las actividades de INAC de promoción en el mercado chino están dando “acceso a los hoteles y a las cadenas de restaurantes de más alto valor”. A la vez, indicó que las ferias en las que participan representantes del gobierno y del sector cárnico uruguayo sirven para “tomar la temperatura del mercado”.
La agenda de acuerdos y proyectos entre China y Uruguay abarca una serie de temas, que fueron abordados en esta gira, que están vinculados a oportunidades para habilitar la exportación de cálculos biliares bovinos, propóleos uruguayos y otros insumos de alto valor, además de posibles instancias de cooperación e inversión
En la semana del 18 al 24 de mayo, Uruguay exportó 6.676 toneladas de carne vacuna en peso canal, con un precio promedio de US$ 5.480 por tonelada peso canal, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Aunque el volumen bajó respecto a la semana anterior —cuando se habían exportado 7.547 toneladas—, el precio mostró una leve mejora desde los US$ 5.532 previos, consolidando los valores más altos del año.
Con estos nuevos datos, las exportaciones acumuladas de carne vacuna en lo que va de 2025 totalizan 210.115 toneladas, un 4,6% más que en igual período de 2024. En términos de ingresos, las ventas suman US$ 1.009,8 millones, con un incremento interanual de 24%. El precio promedio acumulado es de US$ 4.806 por tonelada, frente a los US$ 4.055 registrados un año atrás, lo que implica una mejora de 18,5%.
Estados Unidos se mantiene como el principal destino de la carne vacuna uruguaya. En lo que va del año, ese mercado recibió 80.916 toneladas, un aumento de 43,8% frente a 2024. Las ventas generaron US$ 427,4 millones, un 66,9% más que en igual período del año anterior. El precio promedio fue de US$ 5.282 por tonelada, frente a los US$ 4.192 de 2024, lo que representa una suba de 26%.
China continúa perdiendo participación. Las exportaciones hacia ese país suman 65.846 toneladas en 2025, con una caída interanual de 19,7%. Sin embargo, el precio promedio aumentó de US$ 4.113 a US$ 4.803 por tonelada (+16,8%), lo que moderó la baja de los ingresos, que cayeron 7,6%, hasta US$ 316,2 millones.
La Unión Europea (UE-27) recibió 26.947 toneladas, un 38,2% más que en 2024, y generó ingresos por US$ 224,7 millones, con un alza de 53%. El precio promedio fue de US$ 8.343 por tonelada, frente a los US$ 7.107 del año anterior, lo que implica una mejora de 17,4%.
Israel se mantiene como un mercado relevante, aunque con una caída interanual de 27,5% en volumen, totalizando 7.164 toneladas. Aun así, los ingresos solo bajaron 1,4%, hasta US$ 45,7 millones, gracias a un precio promedio de US$ 6.383 por tonelada, frente a los US$ 5.013 de 2024, lo que representa una suba de 27,3%.
Según datos del USDA al 19 de mayo, Australia ya utilizó el 47,8% de su cuota anual de exportación hacia Estados Unidos (214.198 toneladas sobre un total de 448.214), mientras que Uruguay ha colocado 7.220 toneladas dentro de su cupo de 20.000 toneladas, lo que representa un avance del 36%. En tanto, Nueva Zelanda lleva utilizado el 35,9% de su cuota (76.631 toneladas sobre 213.402), y Argentina ha ingresado 6.321 toneladas, cubriendo el 31,6% de su volumen asignado. En todos los casos, si se supera el cupo anual, el excedente queda sujeto al pago de aranceles plenos.
En este contexto, las importaciones de carne vacuna por parte de Estados Unidos acumularon 637.108 toneladas hasta el 17 de mayo, con un incremento interanual del 12,1%. Los mayores volúmenes provienen de Australia (158.427 t), Brasil (112.339 t), Canadá (105.229 t) y México (81.253 t). Les siguen Nueva Zelanda (87.825 t), Uruguay (46.740 t), Nicaragua (21.809 t), Argentina (14.939 t) y Paraguay (12.682 t), este último con un aumento interanual superior al 800%. También figuran Costa Rica (5.694 t), Irlanda (1.542 t), Japón (1.289 t) y Chile (23 t).
El mercado cárnico estadounidense continúa operando en 2025 bajo condiciones de oferta ajustada, con un consumo firme y presión sostenida sobre los precios. La combinación de menores niveles de faena local y baja disponibilidad de carne magra sigue impulsando la demanda por producto importado, según el informe semanal de Steiner Consulting Group, preparado para Meat & Livestock Australia.
Durante la semana del 23 de mayo, el comercio fue moderado por el feriado, pero el tono del mercado se mantuvo firme. Las condiciones ajustadas en el canal mayorista y la expectativa de fuerte consumo durante el verano generan un escenario de precios sostenidos para la carne vacuna importada, especialmente los productos magros para mezcla.
El informe de Steiner señala una caída pronunciada en la faena de vacas tanto de carne como lecheras. En términos interanuales, la faena de vacas de carne muestra una baja del 17%, mientras que en vacas lecheras la reducción es del 9%. Esta situación limita la producción doméstica de carne magra, incrementando la necesidad de importar.
A esto se suma un nivel históricamente bajo de existencias en frío: al 30 de abril, los inventarios de carne vacuna almacenada en Estados Unidos totalizaban 189.646 toneladas, una cifra 10,6% inferior al promedio de los últimos cinco años, reflejo de un fuerte consumo interno y una oferta ajustada.
Por otra parte, el número de bovinos en engorde se ubicaba al 1º de mayo en 11,376 millones de cabezas, con una caída de 1,5% frente al mismo período del año anterior. Mientras Texas y Arizona muestran menores ingresos de animales, especialmente por la baja en las entradas desde México, otros estados como Nebraska y Colorado mantienen niveles relativamente estables.
De acuerdo a Steiner, el mercado estadounidense sigue siendo un destino clave para la carne vacuna del hemisferio sur, en un contexto donde la escasez de carne magra local y los bajos inventarios en frío refuerzan el atractivo de los embarques importados. Con la entrada del verano y el impulso del canal gastronómico, se espera que la demanda por cortes para mezcla y fabricación mantenga la firmeza en los próximos meses.