En Uruguay, los productores se muestran cautos y evitan comprometer ventas, pese a un mercado con poco margen de suba.
El mercado de granos atraviesa un escenario de “alta incertidumbre”, marcado por una mayor oferta regional, problemas climáticos y precios con “poco margen de suba”, según explicó Gonzalo Gutiérrez, asesor de mercados, en el programa Punto de Equilibrio, que se emite por Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Gutiérrez señaló que el mercado de la soja se encuentra en un momento “bastante raro” del año, con Brasil en plena cosecha y Argentina aún definiendo su producción, en un contexto afectado por la sequía. A esto se sumaron las recientes variaciones del dólar, que dieron “cierto espacio al alza” hacia el final de la semana anterior, aunque sin modificar el panorama de fondo.
“En comparación con el año pasado estamos un poquito mejor en precios, pero no son muy diferentes”, indicó. Recordó que en la campaña anterior el agricultor uruguayo vendió en torno a US$ 360 por tonelada promedio, mientras que hoy los valores se ubican algo por encima, aunque con una sequía que obliga a ser “tremendamente cauto” al momento de comprometer ventas futuras. “El escenario es peor que el del año pasado”, advirtió.
Uno de los factores centrales es el fuerte aumento de la producción brasileña. Gutiérrez explicó que Brasil pasó de una expectativa de 172 millones de toneladas (Mt) el año pasado a un volumen que este año “seguramente esté por encima de las 180 Mt”. “El comercio internacional no es lo suficientemente dinámico como para absorber esa diferencia de producción”, sostuvo.
En ese contexto, anticipó un año “relativamente pesado en materia de precios”, con “poco potencial de suba”, al menos durante el primer semestre, que es cuando el productor uruguayo “se juega el partido”.
Sobre las primas, indicó que lo lógico sería que “empiecen a bajar” y se vuelvan “más negativas”, reflejando la mayor oferta regional. Si bien reconoció que Brasil enfrenta “problemas logísticos” que hoy encarecen sus bases, aclaró que se trata de un factor “transitorio” que “no cambia el panorama de fondo”.
“El principal problema hoy es qué pasa si la sequía se prolonga y los precios no reaccionan para compensar la pérdida de rendimiento”, afirmó. A esto se suma una rentabilidad agrícola que, según señaló, está “un poco cuestionada”, luego de una campaña de invierno que fue “relativamente buena” en volumen, pero con “problemas de calidad” y precios que “corrigieron a la baja” durante buena parte del año.
Al analizar la demanda, Gutiérrez señaló que el mercado sigue atento a las definiciones de Estados Unidos respecto al mandato de mezcla obligatoria para biocombustibles. Explicó que se trata de una demanda “muy fuerte”, pero “artificial”, creada por decisiones de política que “todavía no están puestas en negro sobre blanco”.
En ese sentido, sostuvo que Estados Unidos se está “desacoplando del mercado internacional”, con un perfil cada vez más orientado al consumo interno y una colocación “más agresiva” de subproductos, como la harina de soja.
En cuanto a China, indicó que continúa comprando “lo que necesita”, principalmente en Brasil. Sobre los anuncios de posibles compras de soja estadounidense, fue cauto: “ese acuerdo no está firmado” y el mercado “ya está cansado de esa retórica”, por lo que “ya no pasa” que los precios reaccionen solo con esos anuncios.
Con una producción brasileña que podría superar en “siete u ocho millones de toneladas” a la del año pasado y una demanda que “no está en condiciones de absorber ese volumen adicional”, Gutiérrez concluyó que el desafío para el productor será “ser inteligente en la forma de vender” y “aprovechar las oportunidades cuando se materializan”, en un escenario de márgenes ajustados.
El mercado interno de carnes mantiene un “consumo sostenido”, con un mayor protagonismo de la carne importada y un reacomodo entre proteínas, según explicó Jorge López, director de Abasto Santa Clara, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy.
López señaló que la temporada de verano fue “buena en términos de volumen y consumo”, especialmente hasta mediados de enero, impulsada por el turismo. En ese período, indicó que la demanda fue “bastante pareja” entre las distintas carnes, con mayor salida de cortes de parrilla en la costa, pero también buen desempeño del pollo y el cerdo, favorecidos por “precios más bajos”.
Sobre la carne vacuna, advirtió que el mercado viene haciendo un “sacrificio de todas las partes” para evitar subas que afecten el consumo. “Con el precio de la hacienda y el dólar, la carne nacional debería haber subido, pero se ha tratado de que no se resienta la demanda”, afirmó, aunque no descartó “algún ajuste” más adelante.
En cuanto a la carne importada, López consideró que en 2026 tendrá “el mismo o mayor protagonismo” que en 2025, cuando las importaciones crecieron 15% en volumen. Brasil sigue siendo un origen relevante, aunque con precios menos competitivos por la suba de la hacienda y el tipo de cambio, mientras que Argentina y Paraguay aparecen “fuera del radar” en el escenario actual.
En el caso de Abasto Santa Clara, explicó que la comercialización muestra un “equilibrio”: 50% de carne nacional y 50% importada. “El 90% de la carne con hueso es nacional, y en pulpas y carne para picar predomina la importada, y eso termina emparejando”, detalló.
López anticipó que el consumo podría “reacomodarse”, con mayor participación del pollo y el cerdo frente a la carne vacuna. “El desafío es sostener el consumo total de proteínas”, cercano a los 100 kilos por habitante y por año señaló.
Sobre el pollo, indicó que la producción local es “importante” y que los precios “bajaron fuerte” en el último mes, lo que se trasladó rápidamente al público. En cuanto a las importaciones aviares, aclaró que, si bien crecieron más de 30% interanual en 2025, “siguen representando alrededor del 5% del consumo interno”, un límite “cuotificado” por el gobierno que, según afirmó, “se va a mantener” en 2026.
El estrés abiótico se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan el rendimiento de los cultivos en Uruguay, en un contexto marcado por la variabilidad climática, la falta de agua y los episodios de altas temperaturas. Sobre este tema girará la conferencia, que organiza Nutex para su división Nutex Bioagro y que brindará el licenciado y doctor en Ciencias Biológicas Santiago Signorelli el próximo jueves 5, de 16 a 17 horas, en el marco de Agro en Punta, organizada por Nutex.
“El estrés abiótico es cualquier factor ambiental que afecta negativamente el rendimiento de la planta”, explicó Signorelli en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy. A diferencia del estrés biótico, asociado a patógenos, este tipo de estrés responde exclusivamente a condiciones del ambiente, como “la sequía, las altas temperaturas, la radiación” o el estrés nutricional.
Según señaló, este fenómeno tiene un impacto directo en la producción. “Eso importa mucho a nivel productivo, porque implica producir menos”, subrayó.
Uno de los ejes centrales de la conferencia será la actualización del conocimiento fisiológico y bioquímico sobre cómo responden las plantas frente a estos factores. Signorelli destacó que las plantas reaccionan de forma temprana al estrés ambiental, mucho antes de que los síntomas sean visibles a campo. “A nivel bioquímico y fisiológico se puede detectar bastante más temprano de lo que se observa a nivel productivo”, indicó.
Durante la charla, el investigador presentará resultados de trabajos realizados tanto en Uruguay como en colaboración con equipos del exterior, en distintos cultivos. Entre ellos, mencionó leguminosas forrajeras como alfalfa, trébol y lotus, así como cultivos agrícolas como soja y otros. “Voy a contar algunos ejemplos y distintas maneras de detectarlo”, adelantó.
Entre las herramientas de diagnóstico se destacan la medición de metabolitos que indican que la planta “está en estrés”, así como evaluaciones asociadas al daño cuando la respuesta es más tardía. A esto se suman enfoques más modernos, como las técnicas ómicas, que permiten analizar “miles de moléculas a la vez” y comprender de manera más integral cómo responde la planta.
“Hay herramientas que funcionan y que nos dan información”, afirmó Signorelli, remarcando que estos enfoques permiten predecir con mayor precisión cómo factores como la sequía afectan a los cultivos y cómo las plantas “tratan de atenuar ese estrés”. “Si entendemos esa respuesta, podemos potenciarla”, señaló.
En ese camino, uno de los trabajos que desarrolla su grupo de investigación se centra en la edición génica en soja y alfalfa, con foco en la prolina, una molécula que las plantas acumulan naturalmente como mecanismo de defensa frente a la sequía. Según explicó, “sabemos que esa acumulación es beneficiosa” y que está asociada a una mayor tolerancia, por lo que se busca potenciar esa respuesta para avanzar hacia variedades más tolerantes.
Otro de los bloques relevantes será el análisis del rol de los bioestimulantes. Signorelli diferenció entre aquellos que actúan por “primado”, preparando a la planta “antes de que ocurra el estrés”, y los que tienen “un efecto nutricional, donde la respuesta depende de la dosis y del momento de aplicación”. Comprender estos mecanismos, explicó, permite “asesorar mejor a los productores” y ajustar las estrategias agronómicas.
La conferencia de Santiago Signorelli, organizada por Nutex Bioagro se realizará el jueves 5 de febrero, de 16 a 17 horas en la sala 3, en Agro en Punta, abordará uno de los temas más sensibles para la producción agrícola actual: cómo entender y mitigar el impacto del estrés ambiental sobre los cultivos.
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, inició esta semana una visita oficial a China, en un gesto que busca profundizar el vínculo bilateral y avanzar en una relación más estrecha entre ambos países. La gira fue destacada por el diario China Daily, uno de los principales medios oficiales del país asiático, que le dedicó un espacio destacado en su sección internacional.
Según informó China Daily, la visita de Orsi apunta a consolidar los lazos políticos, comerciales y estratégicos entre Uruguay y China, en un contexto en el que Beijing viene reforzando su relación con América Latina y el Caribe. El medio subrayó que el mandatario uruguayo “saludó los pasos hacia una relación más cercana”, destacando el interés mutuo en profundizar la cooperación.
La cobertura remarca que Uruguay es considerado por China como un socio confiable en la región, con un perfil institucional estable y una inserción internacional que lo posiciona como plataforma para el relacionamiento con el Mercosur. En ese marco, la visita presidencial aparece como una señal política relevante, orientada a ampliar el diálogo económico y la cooperación en distintos sectores.
China Daily también contextualiza el viaje dentro de una agenda más amplia de fortalecimiento de vínculos entre China y países latinoamericanos, con foco en comercio, inversiones, infraestructura y desarrollo tecnológico. En ese escenario, la presencia de Uruguay adquiere visibilidad en un medio que refleja la mirada oficial del gobierno chino sobre la política exterior.
La aparición de Uruguay en la portada y en las páginas de actualidad internacional del diario chino refuerza el posicionamiento del país en la agenda asiática y confirma la importancia que Beijing asigna al relacionamiento bilateral, en un momento clave para la redefinición de estrategias comerciales y diplomáticas a nivel global.
El mercado de la soja finalizó la rueda del viernes 30 de enero con retrocesos en el mercado de Chicago, en una jornada atravesada por factores financieros y macroeconómicos, y con un balance semanal levemente negativo.
El contrato marzo de la soja retrocedió US$ 2,94 por tonelada y cerró en US$ 391,05, acumulando en la semana una caída de 0,3%. En tanto, la posición julio finalizó en US$ 400,70 por tonelada, con una baja diaria de US$ 3,31.
La oleaginosa operó en baja en una jornada en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó a Kevin Warsh para reemplazar a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal a partir de mayo. El mercado acompañó el tono negativo de los principales indicadores de Wall Street, mientras que el cierre semanal dejó un saldo ligeramente desfavorable para la soja.
Durante la rueda también influyeron las chances latentes de un nuevo cierre del gobierno estadounidense ante la falta de acuerdos para el financiamiento, junto con la persistente inestabilidad geopolítica, factores que llevaron a los administradores de los grandes fondos de inversión a operar con marcada cautela en el cierre de la semana.
A estos elementos se sumó la presión derivada del avance de la cosecha en Brasil, donde se sostiene la expectativa de una producción récord en torno de los 180 millones de toneladas (Mt). También pesaron la demora interanual de las exportaciones estadounidenses, que según datos del USDA ronda el 20,47%, y la ausencia de nuevas compras chinas en Estados Unidos, luego de que el organismo relevó un volumen adquirido por la demanda de ese país de 9,65 Mt.
En este contexto, el mercado siguió de cerca la evolución del tipo de cambio en Brasil. Tras varias jornadas de apreciación del real frente al dólar, el movimiento se revirtió parcialmente, con una devaluación de la moneda brasileña cercana al 1,12%, lo que volvió algo más competitiva a la soja de Brasil para la demanda china. En ese escenario, operadores del mercado señalaron que China estaría reservando cargamentos con destino al segundo cuatrimestre del año.
En el plano productivo, el Instituto Mato Grossense de Economía Agropecuaria ratificó este viernes el rápido avance de la cosecha de soja en Mato Grosso, el principal estado productor del país. El relevamiento mostró un progreso del 24,97% del área apta, frente al 13,88% de la semana anterior, al 12,20% de igual momento de 2025 y al 12,57% promedio de los últimos cinco años.
El mercado internacional de fertilizantes mantiene un escenario de firmeza tanto en nitrogenados como en fosfatados, impulsado por restricciones de oferta en orígenes clave, una demanda anticipada en mercados de alto consumo y una disponibilidad limitada, de acuerdo con el último reporte semanal de Ingeniería en Fertilizantes (IF) correspondiente a fines de enero.
Urea: subas generalizadas
En nitrogenados, el mercado de la urea continúa firme. Entre el 22 y el 29 de enero, el precio promedio internacional FOB subió de US$ 431 a US$ 442 por tonelada (+3%), con ajustes al alza en la mayoría de los principales puntos de referencia.
El reporte señala que la menor disponibilidad exportable desde China e Irán, junto con la ausencia de acumulación de inventarios, sigue sosteniendo la firmeza del mercado. Estados Unidos continúa actuando como mercado premium, mientras que el foco permanece puesto en un eventual regreso de India a las compras, factor que podría tensionar aún más el balance global.
En la comparación interanual, IF marca que la urea internacional se ubica 8% por encima del nivel registrado a fines de enero de 2025, confirmando un mercado con precios más altos que el observado un año atrás. Además, el valor actual se encuentra 9% por encima del promedio de diciembre de 2025 (US$ 405/t), lo que confirma una recuperación del mercado en el inicio de 2026.
Sin embargo, los precios todavía se mantienen 10% por debajo del pico observado el 14 de agosto de 2025, cuando la urea alcanzó un promedio internacional FOB de US$ 493 por tonelada, lo que marca un margen relevante respecto de los máximos del año pasado.
MAP: firmeza sostenida y suba interanual de dos dígitos
En fosfatados, el mercado mantiene un tono firme, condicionado por restricciones logísticas en el norte de África, exportaciones limitadas y una demanda latinoamericana activa. Entre el 22 y el 29 de enero, el precio promedio internacional FOB del MAP subió de US$ 673 a US$ 690 por tonelada (+2%).
El informe destaca que las disrupciones en Marruecos y la continuidad de las restricciones de exportación desde China siguen limitando la oferta global, lo que lleva a los compradores a priorizar coberturas anticipadas, especialmente en MAP.
En términos interanuales, el MAP internacional se ubica 14% por encima del valor registrado a fines de enero de 2025 y también se encuentra 6% por encima del promedio de diciembre de 2025 (US$ 651/t), reflejando un mercado más firme al inicio de 2026.
No obstante, al igual que en la urea, los valores actuales se mantienen 11% por debajo del máximo alcanzado en 2025, cuando el MAP tocó un pico de US$ 776 por tonelada el 14 de agosto, en un contexto de oferta global fuertemente restringida.
Un escenario que refuerza la necesidad de cobertura
El comportamiento de ambos mercados confirma un escenario de precios firmes, con balances globales ajustados y alta sensibilidad a eventos de demanda. En este contexto, “el mercado sigue mostrando volatilidad potencial y refuerza la importancia de la planificación anticipada de insumos”, según el reporte semanal de IF Fertilizantes.
La sustentabilidad de la empresa familiar será uno de los ejes de analisis en la próxima edición de Agro en Punta, con una conferencia que abordará los desafíos de la gobernanza, la profesionalización y la planificación patrimonial en organizaciones familiares.
Así lo explicó María Soledad Ulla, directora de MSU Coaching Ejecutivo, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy. La actividad se realizará el jueves 5 de febrero, a las 17:00, en la Sala 3 del Centro de Convenciones de Punta del Este, en alianza con Investa Trust.
Ulla señaló que cuando se habla de sustentabilidad en empresas familiares “hay una clara intención de continuidad a través de las generaciones”, lo que exige una gobernanza diferenciada y una mirada sistémica. Desde su experiencia como coach ejecutiva y como integrante activa de una empresa familiar del agro, la especialista planteó un enfoque que integra academia y práctica, sin “fórmulas mágicas”, pero con estructuras y metodologías de trabajo.
Durante la conferencia se presentará un abordaje tridimensional: la profesionalización de la empresa, la educación de la familia y la protección del patrimonio. En ese marco, Ulla destacó la importancia de trabajar sobre los pilares del profesionalismo, visibilizar los factores “intangibles” que influyen en los resultados —como la comunicación, la coordinación de acciones, la gestión de conflictos y la confianza— y evitar que la informalidad termine debilitando las decisiones.
“La empresa familiar es única porque cada familia trae sus valores y su cultura a la gestión. El primer paso es escuchar, entender de dónde viene esa familia, hacia dónde quiere ir y qué legado desea dejar”, afirmó. También subrayó que el exceso de confianza, propio de los vínculos familiares, puede ser una fortaleza, pero también un riesgo si no existen reglas claras y estructuras formales.
Ulla destacó que existe un creciente interés por profesionalizar la gestión, especialmente en empresas del agro, impulsado por la competencia, los procesos de sucesión y la necesidad de sostener el negocio en el tiempo.
En ese sentido, remarcó el valor de contar con protocolos, órganos de gobierno y acuerdos escritos que permitan “volver al cauce profesional” cada vez que la gestión se aparta de los estándares definidos.