Unión Europea evalúa postergar un año la exigencia de productos libres de deforestación (EUDR)

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La Comisión Europea anunció que está considerando posponer por un año la entrada en aplicación de la Regulación de Productos Libres de Deforestación (EUDR), cuya entrada en vigor estaba prevista para el 30 de diciembre de 2025. De concretarse, la nueva fecha sería en diciembre de 2026.

La decisión se debe a que las pruebas realizadas al sistema informático que soporta la EUDR mostraron un riesgo elevado de sobrecarga, lo que podría causar lentitud extrema o incluso interrupciones prolongadas. Dicho sistema es la herramienta a través de la cual los operadores deben registrar sus declaraciones de diligencia debida, cargar la información necesaria para las autoridades y cumplir con las obligaciones de trazabilidad de los productos.

Entre los factores que llevaron a esta reevaluación se encuentran el mayor volumen de operaciones esperado, las obligaciones para operadores aguas abajo que siguen siendo complejas, el alto flujo de pequeños envíos que ingresan a la UE y los tiempos de respuesta que implican los controles internos de la Comisión y de los Estados miembros.

Según la comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, el objetivo de la postergación es evitar incertidumbre para las autoridades y dificultades operativas para las empresas, tanto dentro de la Unión Europea como en países exportadores, y garantizar que el sistema esté plenamente operativo antes de su aplicación obligatoria.

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Baja de retenciones en Argentina suma factor “bajista” en precios de los granos, advirtió Gonzalo Gutiérrez

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El gobierno argentino anunció el lunes  22 de septiembre la ampliación de la política de retenciones 0% para la exportación de las carnes bovina y avícola hasta el 31 de octubre próximo, al igual que para los granos y subproductos.

Este tema se sumó a la falta de noticias sobre la presencia de China en el mercado norteamericano de soja, lo que “preocupa” a los productores de Estados Unidos (EEUU), considerando el factor “bajista” de estos asuntos en el precio de la oleaginosa, dijo el analista privado Gonzalo Gutiérrez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.

Señaló que la eliminación de las retenciones a las exportaciones de granos en Argentina es bajista porque el productor argentino tendrá un precio 30% más alto, lo que “estimula a vender” la soja, el maíz y el trigo que tenga y eso “empuja más abajo” el valor.

“El mundo sabe que hay mucho maíz y EEUU va rumbo a una cosecha gigantesca” de este grano, aunque “posiblemente sea un poco menos” de lo previsto por el impacto de la sequía de agosto, comentó.

Gutiérrez advirtió que en el caso del trigo la situación es “peor” porque Argentina tuvo una “muy buena cosecha” en la pasada zafra y tiene un stock de unas 3 millones de toneladas, que se sumará a la producción de este año en el que aumentó el área sembrada.

Será una zafra «pesada» de cultivos de invierno para la agricultura uruguaya, sólo «salva la papas la canola», por su precio favorable respecto al trigo y la cebada, sostuvo.

Escuche a Gonzalo Gutiérrez

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Importaciones de carne vacuna en EEUU crecen 14,5%; Uruguay utiliza 65% de la cuota de 20.000 toneladas

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Las importaciones de carne vacuna fresca y congelada de Estados Unidos alcanzaron 1,18 millones de toneladas (peso embarque) hasta el 13 de septiembre de 2025, un incremento de 14,5% respecto al mismo período de 2024, según datos del USDA analizados por Steiner Consulting Group.

Entre los principales proveedores se destacó Australia, que colocó 317.008 toneladas, un aumento de 33,3% interanual. Brasil registró un fuerte crecimiento de 68,8%, con 196.051 toneladas, mientras que Uruguay envió 87.948 toneladas, un 34,4% más que en 2024.

También se observaron incrementos en los envíos desde Nicaragua (+11,1%), Costa Rica (+39,1%), Argentina (+27,3%) y Paraguay (+266,3%), este último fuera del reporte semanal oficial del USDA.

Por el contrario, Canadá redujo sus colocaciones en 17,8% y México en 2,6%, mientras que Nueva Zelanda mantuvo volúmenes estables (+0,9%).

Al 18 de septiembre de 2025, Australia ha utilizado el 81,7% de su cuota de exportación de carne vacuna a EEUU, con 366.366 toneladas enviadas de un total de 449.482 toneladas disponibles.

En el caso de Uruguay, el informe de Steiner muestra que lleva utilizado el 65% de su cuota (13.097 toneladas sobre un total de 20.000 toneladas). Argentina presenta un uso del 62%, mientras que Nueva Zelanda ha consumido el 69% de su contingente arancelario.

El reporte elaborado para el MLA recuerda que, si bien la carne australiana entra sin arancel en el marco del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, existe un mecanismo de salvaguarda que puede activarse si los precios minoristas caen más de 6,5% en relación con el promedio de los últimos 24 meses.

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Gonzalo Ducós: ¿Qué estamos haciendo para capturar el ejercicio ganadero 2025-2026?

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Salvo que haya un evento de magnitud no prevista en el radar, que afecte al mercado, los precios no van a ceder; contratos con los corrales de engorde son una oportunidad.

Si bien en Uruguay los números de los frigoríficos están exigidos –el índice Novillo Tipo 2.0 del Instituto Nacional de Carnes de agosto indica que el valor agregado industrial fue US$ 298, 17% del valor total, algo que me gusta llamar la zona incómoda para la industria, y más con un dólar a la baja y planchado–, la carne sigue con un mercado sostenido, y semana a semana va ganando centavos mirando la evolución del ganado gordo. 

Teniendo buen clima y precios, y con relaciones flaco-gordo favorables para la recría e invernada, es muy importante ver todo lo que puedan hacer las empresas ganaderas para capturar un muy buen primer semestre del ejercicio, que les permitirá ponerle un piso muy bueno al resultado económico.  

En los números que se proyectan para diferentes empresas ganaderas, si concretan el plan de ventas hasta diciembre a los valores actuales, estamos viendo que los resultados del año que viene –sin una desvalorización de la hacienda que sea mayor al 15%– serán mejores que los de este año. 

O sea, tendríamos una muy linda posibilidad de asegurar resultado ganadero en las empresas, capturando estos precios hasta fin de año. Todo indica que, salvo que haya un evento de magnitud no prevista en el radar, que afecte al mercado, los precios no van a ceder. 

En el mundo no hay suficiente carne bovina para abastecer la demanda actual. Se esperaba que la carne vacuna no entrara en el aumento de los aranceles de Estados Unidos al Brasil, sin embargo, como nos tiene acostumbrados Itamaratí, en seis semanas abrió los mercados del sudeste asiático, que representan casi la mitad de la población de China y tiene aranceles más bajos que los que le impuso Estados Unidos.

Y lo que se ve en el mercado es que sigue subiendo la importación de carne CL90-10, que son los bloques de carne magra para cortar con el exceso de grasa de los animales americanos de corral para la elaboración de hamburguesas. 

Nótese como en el gráfico de la evolución de la cotización del CL90-10 importado desde Estados Unidos sigue de a poco subiendo de precio, según el gráfico del Meat & Livestock Australia (MLA). Y si uno mira la evolución del enfriado en Europa la tendencia es la misma, subiendo semana a semana.

A los precios que estamos recibiendo por la hacienda, y con un escenario futuro bueno por unos meses más, entendemos que hay que trabajar para captarlo de la mejor manera.

Con la demanda actual por ganados de todas las categorías, ya sea para industria, corrales o la exportación, y las relaciones de precio que existen actualmente, al ternero le caben bastantes centavos más, algo que ya se vio en los remates virtuales de agosto y setiembre. 

El ternero tendría que valer más cerca de US$ 4 por kilo que de US$ 3 por kilo. Consideremos lo que esto podría llegar a impactar en el sector ganadero y en la economía del país. Y con estos precios, lo interesante es que la exportación se ha retirado de la compra, algo que puede dejar más terneros que aumenten en algo la oferta de novillos de 1 a 2 años en 2026.

Por otro lado, los corrales de engorde están planteándoles a los recriadores la posibilidad de tener contratos a futuro sobre el novillo cuota. Nunca vimos, y de manera tan extendida, interés por asegurarse los novillos y vaquillonas para encerrar como en estos tiempos. 

Podemos tener acuerdos de entrega de novillos y vaquillonas a los corrales con precios acordados hasta marzo, algo nunca visto, y nos permite tener previsibilidad en el negocio, que es sumamente positiva. La necesidad de tener la clara certeza de disponer de novillos para encerrar nos hace prever un precio sostenido.

Por otro lado, los productores ganaderos venden sus novillos a US$ 1.200 al bulto, y pueden considerar qué negocio alternativo tienen más allá de eso. Porque si tiene 500 novillos, que en vez de venderlos con 500 kilos los venden con 400, es un montón de kilos de carne que el sistema no produce. Entonces, la diferencia de precio no tapa esa diferencia de facturación, y hace que los sistemas tengan que aumentar el número de bultos que vende para igualar los kilos totales vendidos; todo un desafío para llevar adelante.

Por lo tanto, la alternativa que queda es armar un sistema que tenga más novillos de 400 kilos para vender. Y considerando lo que vale un ternero, y lo que va a valer, es mucho dinero involucrado. Además, hay que considerar la base forrajera para que eso funcione bien.

Hace unos días me encontré con un colega y amigo. Su frase me quedó en la cabeza: “por favor, en este momento en que todo está tan bien, que no aparezca ningún político entendido a querer modificar nada”. Debemos tener mucho cuidado y recordar la mentada frase atribuida a Guillermo Stabile: “equipo que gana no se toca”. No es momento de innovar desde un escritorio burócrata.

Nota de Revista Verde N° 123

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Preocupa la disparada de la falta de pagos en agricultura brasileña; morosidad pasó de 1,5% a 3,5% en un año

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Banco do Brasil es la entidad más expuesta, tiene cerca del 50% del mercado de crédito agrícola; su cartera es de US$ 74.981 millones y unos 20.000 clientes están en mora.

El sector agropecuario brasileño enfrenta un escenario complejo, marcado por el aumento de la morosidad, una ola de solicitudes de recuperación judicial y nuevas reglas contables que presionan al sistema financiero. El panorama se agrava, pese a que las proyecciones productivas apuntan a una cosecha récord de maíz y un incremento significativo en la soja para 2025.

Según un artículo de Globo Rural, firmado por el periodista Rafael Salomón, la fase más aguda comenzó con la caída de los precios internacionales de las materias primas, que redujo los márgenes de productores ya muy apalancados tras haber accedido a créditos en los años de tasa Selic en mínimos históricos (2020 y 2021).

A esto se sumaron los efectos de la Resolución 4.966 del Banco Central, que introdujo el concepto de “pérdida esperada” en las provisiones bancarias, y la reciente decisión del presidente estadounidense Donald Trump de aplicar nuevos aranceles contra Brasil, algo que añade más incertidumbre al sector.

Con una participación de mercado cercana al 50% en el crédito agrícola, Banco do Brasil es la entidad más expuesta. Su tasa de morosidad trepó a 3,94%, desde 2,45% un año atrás y 0,96% a fines de 2023. La cartera asciende a 404.900 millones de reales (US$ 74.981 millones), con unos 20.000 clientes en mora, el 74% de ellos sin antecedentes de incumplimientos previos. Según el banco, el 52% de los impagos se concentra en el centro-oeste y el sur, y la mitad corresponde a la producción de soja, maíz y ganado.

En Río de Janeiro, 808 clientes acumulan una cartera de 5.400 millones de reales (US$ 1.000 millones), aprovechando un fallo del Supremo Tribunal Federal que desde 2020 habilita a grandes productores a solicitar recuperación judicial como personas físicas.

Banco do Brasil denuncia “litigios predatorios”, impulsados por bufetes que promueven campañas para atraer clientes, y evalúa medidas legales contra ellos.

El crédito rural totalizó en junio 539.800 millones de reales (US$ 99.963 millones) para personas físicas (7,5% más interanual) y 9.300 millones de reales (US$ 18.389 millones) para jurídicas (9,4% más). La morosidad en personas físicas pasó de 1,5% a 3,5% en un año.

Según Serasa Experian, las solicitudes de recuperación judicial en el agro fueron 389 en el primer trimestre, un alza de 21,5% frente al trimestre anterior y 44,6% respecto a inicios de 2024. “Muchos productores enfrentan altos costos, mayores exigencias de garantías y dificultades para renovar deudas, lo que presiona el flujo de caja”, señaló Marcelo Pimenta, director agrícola de la consultora.

Entre los bancos privados, Santander cuenta con una cartera de 22.400 millones de reales (US$ 4.148 millones) en líneas de crédito rural. Su director general, Mario Leão, admitió que la morosidad seguirá bajo presión durante algunos trimestres.

Itaú, con más de 130.000 millones de reales (US$ 24.074 millones) en cartera agropecuaria, destacó que solo un 5% de sus clientes figura en solicitudes de recuperación judicial gracias a una gestión más diversificada y con garantías sólidas. “Es la parte más difícil del ciclo agrícola, pero en algún momento se revertirá”, afirmó Milton Maluhy Filho, director general. En tanto, Bradesco aseguró que su exposición está controlada, con líneas rurales por 79.400 millones de reales (US$ 14.704 millones).

En el sistema cooperativo, Sicredi confirmó un aumento de la morosidad, con distinta intensidad, según la región, y advirtió sobre el uso estratégico de la recuperación judicial que puede “perjudicar la cadena de producción y la disponibilidad de crédito”.

El gobierno anunció que el Plan Zafra 2025-2026 tendrá un valor de 594.400 millones de reales (US$ 110.074 millones), con 516.200 millones de reales (US$ 95.593 millones) destinados a medianos y grandes productores, y 78.800 millones de reales (US$ 14.593 millones) a la agricultura familiar. El incremento frente a la zafra anterior es de apenas 1,69%, dado que en 2024-2025 fue de 584.500 millones de reales (US$ 108.241 millones), algo que los analistas consideran insuficiente frente a la alta deuda y las tasas de interés.

El director agrícola de Santander, Carlos Aguiar, advirtió que la situación fiscal afecta la política de compensación en un momento crítico para el mercado endeudado. Además, el retraso en el lanzamiento del Plan Cosecha 2024-2025 genera que muchas operaciones venzan entre julio y setiembre, manteniendo la presión sobre los índices de morosidad en el tercer trimestre.

Ante este contexto, Banco do Brasil endureció su estrategia: reemplazó garantías tradicionales (como prendas e hipotecas) por transferencias fiduciarias de ejecución más rápida, reforzó su cartera de cobros y aumentó los procesos judiciales. “El banco era conocido por no ejecutar garantías y buscar soluciones dialogadas; eso está cambiando”, reconoció su director financiero, Geovanne Tobias.

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Con precios deprimidos resulta “estratégico” aplicar tecnologías que permiten mejorar rendimiento

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“Cuando los precios de los commodities están deprimidos y los números se aprietan, aplicar esas tecnologías que nos permiten mejorar el rendimiento, tiene que ser estratégico”, consideró el gerente comercial de Erro, Germán Bremermann, en la XXIX Jornada Anual de Actualización Técnica, realizada por la empresa en Dolores, Soriano.

Bremermann destacó que “se está cerrando una zafra de verano con rendimientos muy interesantes”, con una producción “muy cercana a los 4 millones de toneladas de soja” y “lo mismo el maíz”.

Pero a pesar de esa gran producción, “estamos convencidos de que podemos seguir mejorando, que hay mucho para aplicar en genética, nuevas tecnologías, diferentes manejos”, sostuvo el ingeniero agrónomo. Admitió que en algunos de esos aspectos quizás haya que hacer una inversión importante, “hay que ver cómo se implementan, pero también hay tecnologías que son de muy bajo costo, de gran impacto en la productividad y muy fáciles de implementar”, señaló.

Destacó que en Uruguay la intensidad agrícola es de 1,5 o 1,6 cultivos por hectárea y por año. “Es una intensidad agrícola muy alta, la más alta de la región, incluso está dentro de las más altas del mundo”, subrayó. Por lo tanto, “si sumamos esa intensidad agrícola a la productividad que estamos logrando, realmente el desafío es muy interesante”, dijo el integrante de Erro.

Bremermann indicó que al cerrar el ejercicio agrícola 2024-2025 en la mayoría de las situaciones de doble cultivo “estamos con producciones que superaran las 10 toneladas por hectárea”. Y señaló que “existen situaciones donde se lograron rendimientos altos, con 12, 13, 14 y hasta 15 toneladas por hectárea; esa es una muy buena noticia y también genera desafíos”, afirmó.

Acidificación de los suelos

Una mesa intercambio buscó analizar dos temas que emergen con fuerza en la agricultura uruguaya: la acidificación de los suelos y el rol del zinc y la tecnología en la nutrición. Allí, el director de Unicampo Uruguay, Esteban Hoffman, dijo que “la gran cantidad de cultivos por hectárea y por año, y la altísima productividad en muchos de los cultivos nos genera problemáticas emergentes, que no se ven de forma clínica, y generan pérdidas silentes de hasta 20% o 25% de la productividad”.

El ingeniero agrónomo agregó que esas pérdidas “suceden porque estamos trabajando bien y produciendo bien desde hace mucho tiempo”. Explicó que “los suelos se nos están acidificando y el límite técnico para considerar un suelo ácido es un pH de 5,4”. A propósito, indicó que según la información del Laboratorio Analítico Agro Industrial (LAAI), Unicampo Uruguay y de la Red Agrícola Uruguay, “una de cada cuatro hectáreas en Uruguay, el 27% del área, está en un ambiente que se puede considerar ácido”. Esa situación impacta en la disponibilidad de los nutrientes en suelo y “lleva a que se tengan que subir las dosis de fertilizantes”, acotó.

Además de las tecnologías conocidas, y que forman parte del proyecto Encalado, de la Asociación Agropecuaria de Dolores, Unicampo Uruguay está evaluando diferentes tecnologías de empresas que pueden ayudar a enfrentar la problemática de acidez, según los niveles de pH. “Hay productos novedosos, que no requieren mover el suelo, se pueden utilizar con un pH de 5,6 o 5,7 para evitar el ingreso a la zona ácida, porque ya tengo problemas nutricionales con esa situación”, describió. Y agregó: “le vamos a encontrar la vuelta, en Uruguay nos hemos especializado en encontrar la solución a las problemáticas agrícolas”.

A su vez,  Edwin Borgi asesor técnico en Paysandú y Soriano y productor agrícola en el este de Río Negro, indicó que en Sarandí de Navarro, Río Negro, los valores PH “están bajos”, entre 5,2 y 5,4. Al tiempo que en Soriano “estamos entre 5,8 y 6,2”. En Sarandí de Navarro “estamos sobre campos arrendados, y no digo que sea imposible, pero es más difícil apuntar a la tecnología del encalado, básicamente por los números”, explicó.

También dijo que “estamos a la expectativa de ver resultados de otras tecnologías que puedan llegar a ser más sencillas, de cultivo a cultivo, y que genere resultados a corto plazo”.

Además, señaló que, “con algunos dueños de campo estamos conversando para arrancar una rotación con praderas, no solo por el pH”. La tenencia de la tierra es un factor que influye en la toma de decisiones, “porque si además de la renta hay que invertir US$ 500 o US$ 600 por hectárea para encalar, no se torna una decisión sencilla”, sostuvo. En tal sentido, dijo que en un contexto donde “el negocio agrícola está apretado, con los actuales precios y costos, el rinde de equilibrio de una soja de primera con renta incluida está por arriba de los 2.650 kilos por hectárea”.

El asesor técnico y productor en Paso de la Horqueta, Colonia, Santiago Barolín, dijo que “se toman en cuenta todos los indicadores y la información nacional que se está generando sobre la posible problemática”. En ese sentido, indicó que “tenemos todos los campos ambientados, muestreamos previo a cada cultivo cada uno de los ambientes”. Y “tenemos una base de datos bastante robusta, que nos permite diagnosticar si estamos o no ante una posible problemática; hoy no estamos haciendo correcciones de pH”, dijo, aunque “sí lo tenemos en cuenta y lo estamos empezando a evaluar”.

Barolin señaló que al momento de tomar la fuente de los fertilizantes, y si bien no son medidas correctivas, “usamos mucho Super Simple, que aporta calcio”.

Agregó que “tenemos cierta reposición por ese lado, y después también tenemos en cuenta la selección de la fuente nitrogenada, porque no todas influyen de la misma forma en la acidificación”.

Indicó que el valor promedio de pH está en torno a 5,5. “Hemos hecho algunos ensayos, porque nos gusta tener nuestros propios datos, y creo que es una es una práctica que se puede llevar a cabo incluso en campos arrendados, siempre y cuando tenga el impacto que se está empezando difundir, para que permita recuperar la inversión en el corto plazo”, señaló.

Barolin mencionó que “se tiene prácticamente toda el área bajo siembra directa, pero si la problemática está, el encalado es una práctica que se podría llevar a cabo tomando sus precauciones una vez cada cinco o seis años”. “No lo considero algo fuera de lo óptimo”, opinó.

En tanto, Martín da Costa asesor técnico en una empresa agrícola-ganadera, con riego desde hace 11 años, ubicada en el paraje el Tala, Soriano e integrante de la directiva de Regadores Unidos del Uruguay (RUU), manifestó que hoy “tenemos clara” esas dos problemáticas (acidez de los suelos y desnutrición con zinc). Señaló que en la empresa debido al tipo de suelo, las rotaciones y los altos niveles de materia orgánica “el pH no cambia tanto”. De todos modos, señaló que “se hizo un trabajo con Unicampo y en el 50% del área agrícola no hay problemas; hay un 25% del área en alerta y otro 25% con un pH por debajo de 5,4”.

Agregó que en esa parte “se están tomando acciones”, aunque “hay una restricción”, porque en el establecimiento “no se mueve el suelo hace más de 30 años, que está en siembra directa”.

Da Costa explicó que “es un foco de la empresa no mover el suelo”, así como tener “todo el campo sistematizado con terrazas”. Entonces, “lo que es trabajar con las enmiendas tradicionales, calcita, dolomita, que requieren incorporación, hoy está fuera de nuestro esquema. Estamos buscando alternativas tecnológicas para no mover el suelo, que sean aplicadas en superficie”, comentó.

Da Costa indicó que “hemos probado algunas cosas que son bastante alentadoras”, como derivados de piedra dolomítica, que tiene forma de fertilizante, aplicado en superficie. “No es súper contundente, pero es alentador, porque pasamos de un pH 5,1 a 5,6. Es una buena ayuda. Aunque la mantención de ese nivel no sería tan larga como con el encalado. Hoy aplicamos en superficie y estamos aguardando la aparición de nuevas tecnologías que nos permitan subir el pH sin mover el suelo”, dijo.

Otro de los participantes del panel fue el ingeniero agrónomo Nicolás Naredo, asesor y productor agrícola-ganadero en Durazno y Florida, donde trabaja en suelos clásicos de la región centro, en campos arrendados y con maquinaria propia.

Comentó que en la zona centro hay “un problema muy grande y no se están tomando medidas como el encalado, por el sistema de tenencia de tierra, campos 100% arrendados, contratos cortos y la presión en el barrio, que es cada vez más alta por campos”. “Todo eso impide una planificación de mediano a largo plazo”, afirmó.

“Hoy estamos con dos medidas de manejo que nos están dando resultado, por un lado, estamos viendo una variabilidad muy grande de las chacras donde producimos. Sabiendo esto hacemos una ambientación, independientemente de que ese mapa de suelo sea el mismo suelo Coneat, estamos viendo una dispersión muy grande en las chacras. Se muestrea a partir de los datos, generamos rangos de fertilización, buscando ser más eficientes con el uso de recursos”, explicó Naredo.

Agregó que en la ambientación entran todos los elementos, como fósforo, potasio, y se le pone más foco al pH. Hoy el pH promedio es de 5, con niveles de 4,6 o 4,7. “Ahí vas más al dato de pH pero mirando el fósforo también”, dijo.

“Si tengo que seguir produciendo, produzco mirando fuertemente el fertilizante, sino son las primeras chacras que salen a esa rotación corta de pasturas. Esa medida es de bajo costo, pero de alta respuesta productiva”, afirmó.

Por otro lado, Naredo indicó que está haciendo rotaciones cortas con praderas, en esquema asociativo con los dueños de los campos. “Nosotros somos agricultores 100%, entonces la fase pastoril la explota al dueño del campo”, dijo.

“Tenemos injerencia en el manejo de esas praderas, pero hasta ahí no más. Estamos tratando de poner el foco en los ambientes más marginales, en los más arenosos, que es donde esa caída de pH es mucho más abrupta”, comentó el productor.

Naredo consideró que el desafío que enfrenta como técnico asesor y como productor es “tratar de mantener el barco a flote, con estas situaciones de precio bajos y costos cada vez más altos”.

Fertilización con Zinc

El proceso productivo de alta intensidad y alta productividad también deja en evidencia otra situación: la desnutrición con zinc. “Es el primer micronutriente que muestra deficiencia y nos puede llevar entre 15% y 20% de la productividad», advirtió Hoffman.

Da Costa indico que al zinc “lo estamos teniendo en cuenta, empezamos a utilizarlo en 2017-2018”. “Hoy en día no se discute y va en todos los cultivos. El límite es 1 parte por millón (ppm), por debajo de ese nivel no se discute, aunque puede variar la dosis”, describió.

Destacó que la respuesta “es muy buena en rinde, con excelente relación costo-beneficio, aprendimos que productos se deben utilizar, al igual que el cómo y el cuándo”.

Naredo dijo que “el problema lo estamos teniendo y desde hace un par de años se fertiliza con zinc”. El promedio en la zona es de 0,5 ppm, pero con los costos y los números del negocio, “hay que verlo con los dos ojos”, comentó.

Borghi sostuvo que utiliza zinc desde hace más de cinco años y considera que no se fertiliza con ese nutriente a nivel general “porque no se ve” como otros, que generan reacción en el cultivo, pero afirmó que “sí repercute en el rendimiento”.

Agregó que lo utiliza en todos los cultivos y resaltó que “se debe romper una barrera: entrar solo a aplicar zinc, que no es fácil. Porque la aplicación foliar tiene que ser en el momento óptimo; no puede ser ni temprano ni tarde”, afirmó.

En tanto, el ingeniero agrónomo Marco Cristino, gerente de producto de la unidad Agroinsumos de Erro dijo a VERDE que “los temas analizados preocupan”, pero “nos tenemos que ocupar” con “el objetivo de aportar soluciones a las problemáticas emergentes creadas por la intensificación agrícola y el incremento de la productividad”.

Para enfrentar la acidificación de los suelos, Erro está apuntando productos que permitan bajar la aplicación a 150, 300 o 400 kilos por hectárea, frente a los 4.000 o 6.000 kilos que se demandan cuando se incorpora un enmienda calcárea. Y que generen un impacto “más rápido, más económico y que sea adaptable a la modalidad de trabajo del agricultor”.

“Hay que pensar en el sistema, pero sobre todo una respuesta rápida en el cultivo”, y el productor “no tenga que mover el suelo para incorporarlo,estamos trabajando con tecnologías innovadoras”, acotó Martino.

Informó que la investigación previa, “permite ser optimistas, pero debemos esperar la información de todos los análisis que se realizaron Unicampo y otras empresas”.

El objetivo “es llegar al mercado con un herramienta que cuente con información de respaldo. Todo eso se está procesando, al igual que los registros en el MGAP. Por lo cual puede haber algo de disponibilidad para algunas zonas del país en está zafra de verano, indicó.

Con respecto a la nutrición con Zinc, Cristino dijo que la empresa viene analizando la problemática desde la zafra 2017/2018, “se arrancó con análisis de suelos y calibrar las metodologías”. Actualmente “la información marca que gran parte del área agrícola del país tiene deficiencia de zinc”

“Estamos trabajando en fertilización foliar y de alto impacto, que debe hacerse cuando el área foliar sea la mayor posible”. Para suelos con niveles muy bajos de zinc, “se está apuntando a tecnologías de fertilizantes minigranulados al lado de la semilla, que cumplen el rol de arrancador. Hoy con esas dos estrategias se están logrando muy buenas respuestas en productividad, que promedian hasta un 20%”. Y resaltó que “si hay deficiencia la respuesta está, independientemente del ambiente y del año”.

En las últimas seis zafras es “consistente la superioridad de la genética Don Mario” en soja, con “casi 300 kilos por hectárea” de incremento en rinde, lo que representa unos US$ 106 por hectárea, destacó a VERDE el responsable del área de investigación y desarrollo de Erro Semillas, Fernando Segú.

Sostuvo que desde 2019 cuando comenzó ese estudio hubo “variaciones entre un 8% a 18%” de incremento en esos resultados productivos del cultivo, dependiendo del año, pero la respuesta es mayor en los años desafiantes desde el punto de vista climático. Esa y otras conclusiones fueron divulgadas en la reciente jornada anual de Barraca Erro, realizada en Dolores.

La genética evaluada localmente, con datos propios, comprende “más de 300 variedades” por año, de las cuales unos 60 materiales están en fase pre comercial, lo que permitió seleccionar variedades específicas de soja adaptadas a cada ambiente del país, señaló Segú.

Dijo que “quedó demostrado” que los últimos lanzamientos del grupo 6 Enlist-Conkesta, además del beneficio de control de malezas, son variedades élite con “excelente” desempeño productivo.

De cara a la próxima siembra de soja, Erro presentó tres nuevas variedades de tecnología Enlist y el portafolio llega a 13 materiales. Dentro de las variables de manejo que “podemos controlar, la información de cada una de ellas nos permite tomar decisiones de gran impacto y de costo cero”, acotó Segú.

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Caída de 7% en la faena vacuna; el novillo volvió a subir y promedió US$ 5,39, según ACG

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En la semana del 14 al 20 de setiembre de 2025 se faenaron 38.949 vacunos en Uruguay, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC). Esto representó una caída de 3.013 cabezas (-7,2%) frente a los 41.962 animales procesados en la semana previa.

Los novillos fueron la categoría más faenada, con 18.203 cabezas (47% del total semanal), seguidos por las vacas con 13.687 (35%) y las vaquillonas con 6.519 (17%). Entre las plantas más activas se destacaron Tacuarembó con 6.825 cabezas, San Jacinto-Nirea con 3.873, Las Piedras con 3.823, Ontilcor con 3.430, Breeders Packers Uruguay con 3.385, Carrasco con 3.362 y Establecimientos Colonia con 3.029.

En el acumulado del año la faena asciende a 1.740.396 vacunos, un incremento de 6,6% frente al mismo período de 2024. Del total, se han procesado 863.471 novillos (50%), 597.467 vacas (34%) y 250.614 vaquillonas (14%).

Los frigoríficos con mayor actividad en 2025 son Tacuarembó con 200.207 cabezas, Las Piedras con 170.310, San Jacinto-Nirea con 145.809, Ontilcor con 145.386, Pulsa con 137.480, Cledinor con 101.446, Inaler con 100.384, Carrasco con 102.721, Canelones con 91.135 y Establecimientos Colonia con 88.455. Estas diez plantas concentran el 67,4% de la faena acumulada en el año.

El mercado del ganado gordo volvió a mostrar firmeza, de acuerdo con las referencias de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG). El novillo gordo se ubicó en US$ 5,39 por kilo en cuarta balanza, lo que implica una suba de 8 centavos frente a la semana anterior. La vaca gorda promedió US$ 5,09, con una mejora de 7 centavos, y la vaquillona alcanzó US$ 5,22, con un incremento de 6 centavos respecto a la referencia previa.

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