De cara a la próxima siembra de soja, se prevé un aumento de la superficie de maíz por lo que el área sojera seguramente será algo inferior a la de la zafra anterior, ubicándose en torno a 1,3 millones de hectáreas, dijo el técnico de Greising & Elizarzú (GyE), Carlos Dalmás, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que el incremento del área de siembra de maíz de primera se registra en la “zona litoral y sur” del país, donde por consecuencia bajará la superficie destinada a la soja.
Hay “buena calidad” de semilla y “hay volumen” a nivel general. “Cuando eso ocurre las decisiones de compra del productor se toman más más tarde”. No obstante, “el foco está en la siembra de maíz y en los cultivos de invierno, que vienen atrasados”, acotó.
Agregó que “la demanda está apuntando a variedades con tecnología Enlist Conkesta”, lo que está vinculado al problema de malezas que tiene Uruguay, indicó.
En esa línea, adelantó que GyE con su marca Sojas Cardinal, está lanzando nuevas variedades, dos materiales Enlist y una Enlist Conkesta. “Hoy el mejoramiento se está posicionando mucho en esas tecnologías”.
Dalmás dijo que a la hora de elegir “el productor busca rendimiento”, por lo cual lo primero es la “variedad”, luego la “tecnología”. Aunque en situaciones puntuales “por problemas de malezas, la tecnología es la que define”.
En cuanto a servicios asociados, este año Greising & Elizarzú continúa con la entrega de semilla Cardinal puesta en el campo y con el seguro de resiembra con el BSE. Al tiempo, que suma tratamientos, el tradicional: curasemillas e inoculado y otro que incluye: curado, inoculado y trichoderma.
Brasil se encamina a una nueva cosecha histórica de granos. Las primeras proyecciones de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) para la zafra 2025/26, el país produciría 353,8 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento de 1% frente a las 350,2 Mt estimadas para la campaña 2024/25. La estatal anticipa un aumento de 3% en el área sembrada, que llegaría a 84,24 millones de hectáreas, pese a un escenario de clima desafiante —con riesgo de La Niña— y de rentabilidad ajustada por tasas de interés altas y endeudamiento en el campo.
La soja vuelve a ser el principal impulsor del crecimiento. Conab proyecta una producción de 177,6 Mt, un 3,6% más que las 171,47 Mt de 2024/25, impulsada por la mayor superficie sembrada y la recuperación de la productividad en Rio Grande do Sul, según informó Globo Rural.
“Si no hay problemas climáticos, la producción nacional debería alcanzar otro récord”, señaló Conab. A la vez, destacó que la demanda mundial de soja sigue en aumento, tanto por la molienda destinada a alimentación animal como por el uso de la oleaginosa en biocombustibles en Brasil y en el exterior.
Para el maíz, la compañía prevé un incremento del área en la primera y segunda cosecha, favorecido por el mayor consumo interno —especialmente para etanol— y el interés de los compradores externos. Sin embargo, por efecto de la caída de productividad respecto al excepcional ciclo 2024/25, la producción se reduciría 1% y quedaría en 138,3 Mt.
El arroz enfrenta un escenario de menor superficie: pasará de 1,76 a 1,66 millones de hectáreas, con una caída de productividad de 4,8%. La producción total bajaría 11%, a 11,5 Mt.
El presidente de Conab, Edegar Pretto, subrayó que los datos son conservadores pero “cada vez más contundentes” y aseguró que la estatal es clave para garantizar el abastecimiento y la formación de precios justos. Destacó que el gobierno federal dispone de recursos récord y crédito en condiciones favorables para impulsar la producción de alimentos, indicó Globo Rural.
La secretaria ejecutiva del Ministerio de Desarrollo Agrario, Fernanda Machiaveli, dijo que las proyecciones “sirven como brújula” para orientar inversiones y decisiones en el campo, en un contexto de cambio climático y tensiones comerciales globales.
En Uruguay, el novillo tipo exportación alcanzó US$ 5,36, cuatro centavos por encima de la semana previa y sumando 34 semanas consecutivas sin retrocesos en un mercado que se mantiene de buena demanda. La faena de la última semana fue de 42.000 cabezas, 2% menos que en la anterior y 5% por debajo del promedio de las diez precedentes. Las exportaciones de septiembre apuntan a 32.000 toneladas equivalente carcasa, con una caída interanual de 22%.
En Brasil, el novillo gordo se pagó US$ 3,87, un centavo más que la semana pasada. La revaluación del real compensó la baja de su precio en moneda local. Las exportaciones en la segunda semana, aunque algo más lentas que en la primera, siguen proyectando más de 300 mil toneladas (t) para el mes, lo que sería un nuevo récord. El valor FOB medio fue de US$ 5.700, la segunda marca más alta desde noviembre de 2022, según el análisis de Valor Carne.
En Argentina, el novillo pesado y trazado se ubicó en US$ 4,30, 17 centavos menos que la semana previa, afectado por la cuarta devaluación consecutiva de 4,2% del tipo de cambio industrial. Las ofertas en pesos se mantuvieron prácticamente sin cambios.
En Paraguay, el novillo apto UE cotizó a US$ 4,55, sin variaciones, en un mercado de buena demanda y oferta acotada.
La brecha máxima en el Mercosur se da entre Uruguay y Brasil, con una diferencia de 38,5%, un punto más que la semana pasada. Además, por primera vez desde enero de 2024, el precio argentino se ubicó en el mismo nivel que el promedio ponderado de los tres socios.
Fuera del bloque, Valor Carne indicó que los valores se mantienen muy por encima: en Estados Unidos el novillo terminó en US$ 8,30, 16 centavos menos que en la semana anterior pero apenas 22 centavos debajo del máximo de fines de agosto. En la Unión Europea se registró un nuevo récord de US$ 9,09 por kilo carcasa.
En la pasada zafra de cultivos de verano, cuando la soja marcó récords de rinde y de volumen total de producción, la “fecha de siembra promedio” de soja de primera fue el 15 de noviembre, y en el caso de la soja de segunda fue el 10 de diciembre, dijo el integrante del área agrícola de Smartway, Andrés Feuer, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que con base en la información de las chacras monitoreadas por esa empresa, entre el período de siembra y cosecha de soja de primera el registro de lluvias fue de “725 milímetros”, y en el caso de soja de segunda llovieron “697 milímetros”.
Esos registros son superiores a la zafra previa cuando el promedio de 630 milímetros; mientras que la temperatura marca que “los días con más de 35 grados fueron 34”, lo que supera a la cantidad de días con esa temperatura de la zafra anterior, con 20 días, indicó.
Feuer precisó que la cosecha de soja en la reciente zafra comenzó en el entorno del 15 de abril y finalizó el 31 de mayo, con 45 días de trilla corrida. Comparó que en la zafra anterior la cosecha de soja se extendió por unos 90 días.
La Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos de Riego sesionó por primera vez y comenzó a delinear los lineamientos que serán la base para la estrategia nacional de riego, que se implementará a partir de 2026 e integrará la participación del sector privado.
El 4 de setiembre el Poder Ejecutivo firmó el decreto que dio origen a la Comisión Interministerial para la Creación de un Plan de Riego. Dicho ámbito está compuesto por dos comités: el de Gestión, integrado por el presidente de la República y los ministros de Ganadería, Industria y Economía, y el Operativo, en el que participan representantes de esas carteras junto con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), que tendrá a su cargo los aspectos jurídicos, económicos, financieros y comunicacionales.
La primera reunión fue encabezada por el presidente Yamandú Orsi. El coordinador de la comisión, Tabaré Aguerre, destacó que el objetivo del Gobierno es construir un plan de riego de alto nivel, utilizando como base las normativas vigentes y el resultado del trabajo de esta comisión, que finalizará en marzo de 2026.
Durante los próximos seis meses, los dos comités elaborarán los lineamientos de la estrategia en articulación con el sector privado. Se prevé generar incentivos para promover una fuerte inversión privada que permita aumentar la producción, el empleo y la adaptación a la vulnerabilidad climática.
“Somos un país que tiene agua y no la aprovecha”, dijo Aguerre. Señaló que el 35% del agua de lluvia se escurre por los cursos de agua y solo se intercepta el 5% en represas de riego, energía o agua potable. Estimó que si se lograra incrementar en 2% esa retención, podría destinarse a regar unas 300.000 hectáreas.
Aguerre adelantó que no solo se elaborará un diagnóstico, sino que se atenderán planteos, demandas y propuestas de los regantes para agilizar y flexibilizar la política de riego, considerada estratégica para el desarrollo del país.
De la conferencia de prensa también participaron los ministros de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; de Ambiente, Edgardo Ortuño, y el presidente de la CND, Mario Piacenza.
Los cultivos de carinata están “muy lindos” en este año, en el que el área de siembra tuvo un “despegue” para llegar a unas “33.000 hectáreas”, dijo el director de Bracar, Nicolás Abreu, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que por el estado de las chacras el cultivo promete en cuanto al rendimiento esperado, que estará cerca de los “1.900 kilos por hectárea” de promedio, lo que representará unos 200 a 300 kilos más que en la zafra anterior.
Este cultivo se empezó a sembrar en 2014, por lo que tiene recién 11 años en la agricultura uruguaya, período en el que hubo mucho aprendizaje y desde hace un tiempo se sumó el trabajo de Nufarm que ha generado “un avance muy importante en mejoramiento genético”, valoró.
Y considerando que “los ciclos de los híbridos plantados son más cortos que las variedades” que se sembraban tiempo atrás, Abreu estimó que la cosecha de la carinata comience a realizarse entre “el 10 y 15 de noviembre”.
Luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos recortó las tasas de interés en 25 puntos básicos, ubicándolas en un rango de 4 a 4,25%, y de que proyectó nuevas bajas por al menos 50 puntos más en lo que resta del año, la soja cerró la jornada con valores en baja en la Bolsa de Chicago. La caída se dio en sintonía con el retroceso de las cotizaciones del aceite, en medio de las dudas que persisten sobre la reasignación de las obligaciones de mezcla con biocombustibles, recientemente eximidas para pequeñas refinerías de petróleo.
El contrato diciembre del aceite de soja cayó US$ 31,31 y quedó con un ajuste de US$ 1.141,53 por tonelada. La soja noviembre perdió cerca de US$ 2 por tonelada y cerró en US$ 383,52, mientras que el contrato julio 2026 finalizó en US$ 404,74 por tonelada.
También influyeron en la presión bajista el avance de la cosecha en EEUU y la ausencia de compras chinas en el mercado estadounidense. De persistir esta situación, su relevancia aumentará a medida que la recolección avance en las principales zonas agrícolas. Por ello, existe gran expectativa en el mercado por el diálogo telefónico que el viernes mantendrán los presidentes de Estados Unidos y China.
En relación con China, el Centro Nacional de Información de Granos y Aceite reportó que al 12 de setiembre los inventarios de soja en las mayores fábricas procesadoras sumaron 7,84 millones de toneladas (Mt), lo que representa 100.000 toneladas más que la semana anterior; 340.000 toneladas por encima del nivel del mes pasado, y 2,13 Mt arriba del promedio de los últimos tres años para esta época.
En Brasil, principal abastecedor de la demanda china, la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) elevó su proyección de exportaciones de soja en septiembre de 7,43 a 7,53 Mt. Si bien el dato se mantiene por debajo de los 8,12 Mt de agosto, es significativamente mayor a los 5,16 Mt exportados en el mismo mes de 2024. En el caso de la harina de soja, la previsión de exportaciones fue ajustada de 2,11 a 2,19 Mt, frente a los 1,97 Mt de agosto y los 1,62 Mt de setiembre del año pasado.
Por su parte, StatsCan, el organismo de estadísticas de Canadá, estimó la producción de canola en 20,03 Mt, por encima de los 19,94 Mt calculados el mes pasado y de los 19,24 Mt recolectados en la campaña anterior, en línea con la proyección de 20 Mt del USDA. La cosecha de soja de Canadá fue estimada en 7,13 Mt, un incremento respecto a los 7,02 Mt del mes pasado, pero por debajo de los 7,57 Mt recolectados en la temporada previa.