El mercado de tierras acaparó la atención de operadores del sector agropecuario y de otros rubros, debido a la concreción de la compraventa de 41.289 hectáreas en los departamentos de Tacuarembó y Rivera por parte de la empresa Oji Holding Corporation, de Japón, que es una de las empresas líderes en la industria mundial de la pulpa de celulosa y el papel.
Esa firma nipona decidió invertir un monto de US$ 287.598.326 en el mercado de campos de Uruguay en ese negocio, según publicó el 9 de mayo el suplemento Agro de Búsqueda, con base en datos del Instituto Nacional de Colonización (INC) y consultas a operadores del sector.
Esa noticia fue confirmada por la propia empresa japonesa en un comunicado divulgado el 14 de mayo, que además destacó la autorización legal que le otorgó el Poder Ejecutivo para ser titular de inmuebles rurales, mediante una resolución fechada el 25 de abril y firmada por el presidente Luis Lacalle Pou y el ministro de Ganadería, Fernando Mattos.
Oji firmó firmó un acuerdo de transferencia de activos con “The Rotathyn Group”, una administradora de activos de Estados Unidos (EEUU) que hasta el momento era la propiedad de las 41.000 hectáreas, según el comunicado.
La ley 18.092 de 2007 establece que diferentes tipos de sociedades, cooperativas y asociaciones podrán ser autorizadas por el Ejecutivo a tener la propiedad de inmuebles rurales o explotaciones agropecuarias.
En cuanto a otros datos del negocio en cuestión, la compraventa está prevista que se concrete mediante el pago de una sola cuota al momento de la firma de la escritura, y el monto total se distribuye en US$ 140 millones correspondiente al valor del terreno y US$ 148 millones a los montes forestados, indican los registros del INC.
Oji, que tiene sede en Tokyo, figura en el top ten de empresas líderes en el área de la pulpa y el papel con ingresos de US$ 12,2 billones en 2022, unas 35.600 personas empleadas, según datos publicados en su sitio web y otros portales del sector.
La empresa nipona tiene campos forestados en seis países, entre los que se encuentran Brasil, donde es dueña de 250.000 hectáreas, y áreas de menores extensiones en Nueva Zelanda, Australia, Indonesia, Vietnam y otros asiáticos.
Esa firma tiene además una planta de producción de celulosa y papel en estado de Minas Gerais, en el país norteño, y la mayor parte de sus plantaciones forestales son de eucaliptos.
Bajo las acciones del programa medioambiental 2030, Oji se fijó el objetivo de “reducir los emisiones de gases de efecto invernadero en un 70% en el año fiscal 2030 en comparación al año fiscal 2018”, señaló en el comunicado.
Sostuvo que “como parte de sus esfuerzos por alcanzar esa meta, la empresa está expandiendo sus plantaciones forestales en Japón y en el exterior”.
El objetivo es lograr un “aumento del área de bosques en el extranjero de 279.000 hectáreas en el año fiscal 2022 a 400.000 hectáreas en el año fiscal 2030”, para lo cual se suma al total del área forestal las “41.000 hectáreas” compradas en Uruguay que comprenden bosques de eucaliptos y de pinos, destacó.
Puntualizó que desde la promulgación de la ley forestal a fines de la década de los ochenta, “las plantaciones forestales de Uruguay florecieron”, expandiendo el área de montes con forestación, mientras “se construyeron aserraderos y plantas de pulpa de celulosa y se desarrollaron industrias exportadoras, incluyendo algunas dirigidas a Norte América y Asia”.
“Continuaremos nuestros esfuerzos por expandir las plantaciones forestales para concretar nuestro programa de acción ambiental 2030 y promover el aumento de la absorción neta de dióxido de carbono (CO2) por los bosques hacia carbono neto cero”, planteó.
“El problema más grave” en la zona norte es “la garrapata” que afecta el rodeo vacuno debido a los diagnósticos de “resistencia múltiple” de ese parásito a los garrapaticidas empleados, dijo el asesor ganadero Guillermo de Nava, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Afirmó que la situación es “preocupante” porque se registran casos de “mortandad” por complicaciones derivadas de la garrapata, especialmente en algunos establecimientos ganaderos.
Sobre los datos recabados de ecografías, De Nava señaló que de 14 rodeos monitoreados que abarcan 23.1108 vientres marcan un 91,1% de preñez, lo que es un resultado destacado y más aún respecto al 88% registrado el año pasado, pese al impacto negativo de la sequía.
“En general todas las categorías respondieron satisfactoriamente, incluso la más difícil de preñar que es la vaca primípara”, sostuvo de Nava.
Indicó que en esta ocasión se detectó una “diferencia” entre rodeos con manejo reproductivo controlado y sin este tipo de control, ya que en el primer caso lograron una tasa de preñez de 95,7% lo que es un 8% superior frente a lo que no tiene ese manejo.
La soja cerró el viernes cotizando en US$ 440 por tonelada en acopio Nueva Palmira o Montevideo, con una prima que se ha ido achicando para situarse en torno a menos US$ 20 por tonelada respecto a la posición julio del mercado de Chicago. “Si bien estos precios no serán el promedio general de ventas, por supuesto que ayudan al resultado final”, señaló Davy Dufour, director de Dufour Commodities, en el análisis semanal que publica en la página web de la empresa.
Agregó que la posición diciembre del trigo en el mercado de Chicago cerró el viernes sobre los US$ 272 la tonelada. “Sin lugar a dudas en las últimas semanas ha tenido una suba importante, lo que impacta de lleno en el precio de la cebada aquí en Uruguay”, porque copia el 100% de esa referencia. “Lo que ha animado a que el productor vaya realizando fijaciones para ir cubriendo costos”.
Dufour señaló que los precios también han contribuido a cambiar el contexto y muchos productores hoy están definiendo la siembra de cebada o trigo.
Acotó que el trigo disponible cotiza sobre los US$ 260 por tonelada puesto en Nueva Palmira, “con perspectivas de suba”. A la vez, el trigo de la próxima cosecha se ubica en los US$ 235 por tonelada puesto en Nueva Palmira o Montevideo, “algo que hace años no se daba y que incentiva al productor”.
Por su parte, el maíz acondicionado (seco, sano y limpio) está en el eje de los US$ 230 por tonelada puesto en Montevideo y la zona metropolitana, “con una flecha hacia arriba”.
Explicó que hubo una “muy buena cosecha de maíz de primera”, pero “un tonelaje importante quedó en manos de productores que lo pudieron aguantar y pequeños acopios, los que van vendiendo según sus necesidades, dándole impulso al precio del maíz en el mercado interno”.
Dufour indicó que los valores de la colza, tanto para mercado interno como exportación, “culminaron el viernes cotizando entre US$ 490 y US$ 500 respectivamente”. A la vez, la camelina cotizó en el eje de los US$ 500 por tonelada puesta en destino.
A medida que aumenta el área cosechada de soja, que llegó al 62%, el rinde promedio va cambiando y en este momento está en unos “2.500 kilos por hectárea” al hacer la corrección a 14% de humedad, señaló el integrante del área agro de Smartway, Andrés Feuer, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que los productores aprovecharon una ventana de días secos para poder avanzar en las labores de trilla, tras varios episodios de lluvias.
El panorama más complejo se encuentra en la zona este, donde no se logró avanzar prácticamente durante la semana pasada, por el impacto de las lluvias y inundaciones que cubren grandes extensiones de área, indicó.
El nivel de humedad de la oleaginosa se ubicó entre 18% a 22%, en algunos casos. La media de la zafra se ubica en 17%, lo que requiere de mayores costos por el secado.
El mercado internacional de lácteos registró una cuarta suba consecutiva en el remate de la plataforma de Fonterra, lo cual “se percibe” en las ventas de Conaprole ya que hay mercado “activo” con valores “razonables”, dijo el vicepresidente de la empresa, Alejandro Pérez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que no hay una “mucha” oferta de lácteos en el mundo y en este momento prácticamente que casi no hay compras de China de estos productos, y “el mercado está mostrando avidez” por lo que la cooperativa está vendiendo parte de la producción de primavera.
“Los precios se logran captar” pero de todas maneras hubo reuniones con los productores que siempre preguntan qué va a pasar con el precio de la leche al productor y es “muy difícil poderlo subir” porque “nos pega en contra el tipo de cambio que está planchado”, sostuvo.
Pérez reconoció que la situación financiera del productor es “complicada”, más allá del “buen” precio de la leche y la relación favorable del valor del grano para alimentar al ganado.
Respecto a los mercados, Conaprole en Brasil está habilitada para ingresar con todos los productos pero “hay una gran presión de productores lecheros” brasileños para frenar las importaciones, por lo que siempre surgen “complicaciones”.
“Cuando Brasil tiene menor producción (de lácteos) demanda más” productos del exterior, dijo el ejecutivo de la empresa, en alusión al impacto de las inundaciones en el estado brasileño de Rio Grande do Sul.
La Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP) planteó al gobierno que la categorización de exportación de productos “no tradicionales”, que se establece en el impuesto para financiar al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), “no tiene fundamento legal vigente”, según una nota publicada el jueves 23 en el suplemento Agro de Búsqueda.
Ese tributo grava las exportaciones de lácteos, soja, arroz, maíz, cebada, sorgo, colza, semillas, madera y miel, entre otros productos.
La CMPP, mediante una nota enviada el 10 de junio de 2022 al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y a la Presidencia de la República, planteó que “si bien el impuesto está recogido en la Ley de Presupuesto, donde se redujo su monto, son inexistentes las disposiciones normativas que se utilizaban para catalogar a un producto exportable como tradicional o no tradicional, y en función de ello hacer que pague o no el impuesto”, se indica el artículo.
Para la gremial, “se ha mantenido el cobro según esa categorización de tradicional o no tradicional, por simple uso y costumbre, pero sin un fundamento legal vigente de esa categorización”.
Basándose en datos publicados en la web del Latu, en la nota se indica que en 2022 “los fondos públicos recibidos” por ese instituto, “que provienen del impuesto del 0,25% a las exportaciones no tradicionales, que es liquidado por la Dirección Nacional de Aduanas y vertido a nuestra cuenta bancaria en el Banco de la República”, totalizaron durante el año 2022 la cifra de $ 788.353.594, que significan unos US$ 19,7 millones, tomando la cotización del dólar al 31 de diciembre de 2022.
Las exportaciones de soja, en ese año, por ese impuesto aportaron casi US$ 4,8 millones de dólares; la madera pagó US$ 2,8 millones, sin contabilizar el pago que realiza la madera para celulosa. Los lácteos pagaron US$ 2,2 millones y el arroz US$ 1,25 millones, a lo que debe sumarse el aporte del resto los productos.
El mercado internacional de la carne vacuna en 2024 muestra algunas “sorpresas” porque si bien China sigue siendo el principal importador con volúmenes “récords” en los primeros cuatro meses pero a “valores similares a 2023” y siguen en unos “4.000 por tonelada”, cuando hace dos años estaba en US$ 7.000 la tonelada, señaló el analista del negocio ganadero y cárnico de AZ Group, Diego Ponti, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Esta situación afecta a países exportadores como Argentina y Uruguay que tienen precios de exportación de carne mayores respecto a Brasil, que tiene valores inferiores y “se defiende bastante bien” en el mercado chino, dijo.
Advirtió que “una de las sorpresas” de este año es que Estados Unidos por “un diferencial muy grande de precios” que hay entre lo que vale la carne en ese mercado y lo que vale por esta zona, “invita a derivar cortes a EEUU que antes iban a China”. La limitante del mercado norteamericano para los exportadores uruguayos y argentinos es que se opera con cuotas con rebajas arancelarias, que son de 20.000 toneladas anuales, planteó.
Sostuvo que EEUU tiene un novillo a US$ 6,5 por kilo en cuarta balanza y acá está en US$ 3,6 y US$ 3,7 y en Argentina está en US$ 4, por lo que esa diferencia de valor hace viable seguir exportando a ese mercado aún por fuera de cuota.
“Europa no tiene malos precios en la cuota Hilton en torno a US$ 13.000 por tonelada”, pero “viene planchado hace rato” porque “la demanda no logra tomar vigor” en el consumo, dijo.
A la vez, el analista del negocio ganadero y cárnico de AZ Group indicó que “Argentina y Uruguay sufren tener costos un poco más elevados en comparación con otros competidores”.
Ponti consideró que la ganadería más competitiva en este momento es la de “Brasil que saca una diferencia enorme” porque el novillo está por debajo de los US$ 3, y Australia también está “muy competitivo” porque tiene un precio del novillo a US$ 3,8 en China y una “ventaja comercial” en EEUU por los aranceles.
“La mayoría de los países exportadores tienen exportaciones de carne crecientes”, porque están “casi que en ciclos de liquidación”, como el caso de Brasil que aumentó 24% su faena respecto a 2023, Australia incrementó sus ventas al exterior en 30% y Argentina registró un envión importante con un aumento de 20% las exportaciones en comparación con el año pasado.
Con ese panorama, Ponti consideró que el cambio de tendencia en los precios de la carne vacuna comenzarán a visualizarse para entrado el año 2025.