Costo de fletes internacionales aumentó “exponencialmente” y no se regularizará hasta 2022

By Ruben Silvera,

Diego Nairac, gerente comercial de Starfish Logistics, dijo que desde la recta final de 2020 “se viene observando un aumento exponencial del precio de los fletes, tanto a nivel internacional como regional” y en el arranque de 2021 “esa situación se ha ido agravando”.

Adelantó que “no hay perspectiva de una solución inmediata” y que incluso “hay organismos internacionales que están interviniendo para mejorar la competitividad a través de la logística porque esto afecta a importadores y exportadores”. Pero “señalan que hasta mediados de 2022 esta situación no se va a regularizar”.

En ese sentido, Nairac explicó que esta tendencia de precios al alza “continuará durante el resto del año” porque “no tiene solución inmediata”. Y agregó que Uruguay “por ser un país chico depende mucho de la negociación regional”.

El ejecutivo señaló que la falta contenedores provoca que el precio de los fletes aumente. Esta falta de contenedores se originó por una “caída de la demanda internacional de bienes motivada por la pandemia” que llevó a que “las compañías navieras retiraran barcos de las rutas tradicionales y eso generó automáticamente una caída de los contenedores en todos los puertos”.

“Un contenedor a China costaba entre US$ 300 y US$ 400 y hoy cuesta entre US$ 2.000 y US$ 2.500”, graficó Nairac. Pero además, confirmó que “los costos también han ido aumentando para todos los destinos, como EEUU y Europa, que muestran una suba que está en torno al 30%”. A su vez, los fletes graneleros han subido entre 15 y 20%.

A su vez, Nairac agregó que “los fletes de importación de todos los orígenes han aumentado de una forma muy brusca” y en algunos casos, como en China, “los importadores están negociando para que el aumento del precio del flete lo asuma en parte el exportador”.

Escuche la entrevista completa a Diego Nairac.

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Las lluvias mejoran el ánimo del productor en el Este, valoró Rodríguez (Angus)

By Ruben Silvera,

Tras las recientes lluvias registradas en los últimos días el panorama mejoró para la ganadería de la zona de la Sierra de los Caracoles, departamento de Maldonado.

Así lo señaló el productor Mauricio Rodríguez, quien explota un establecimiento pecuario en ese lugar y es directivo de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus, el lunes 1° en el programa Punto de Equilibrio por Carve y por revistaverde.uy.

“Ahora sí va a crecer pasto”, le dijo en tono optimista el capataz del establecimiento a Rodríguez, aludiendo al efecto positivo de las precipitaciones. Esa zona fue nuevamente incluida en el área declarada en emergencia agropecuaria por el gobierno, debido al déficit hídrico acumulado.

El productor recordó las dificultades que afrontaron sobre el cierre del año pasado, ya que los precios del ganado no eran favorables, se resintió la demanda desde Europa y se sumó el impacto negativo de la falta de lluvias. Las categorías que no pudieron colocar para la cuota europea 481 fueron comercializadas para la exportación en pie hacia China, comentó.

No dejó de reconocer igualmente el resultado de récord positivo del ciclo anterior, debido al fuerte impulso de los precios por la demanda creciente de China en 2019. Resaltó que “en esta actividad debemos medir los resultados en periodos largos”.

Destacó además la importancia de la exportación de ganado en pie que es otro negocio de interés para el productor, específicamente para el mercado chino, como sucedió en años recientes.

En cuanto a la evolución del programa de certificación de carne con el sello Angus, Rodríguez dijo que fueron 80.000 animales en 2018, en 2019 llegaron a unos 100.000 y una cantidad similar también en 2020. A pesar de las dificultades que hubo en Europa, que es quien demanda carne de calidad, “la cantidad de animales certificados fue muy buena”, acotó.

Escuche a Mauricio Rodríguez 

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¿Qué variables impactaron en los rendimientos de soja y de maíz?

By Ruben Silvera,

En el encuentro anual de ProNutrition con sus clientes, se abordaron los lineamientos que impactaron en la productividad de los cultivos de verano de la zafra 2019/20

El análisis de la información para tomar decisiones es uno de los objetivos de los encuentros de ProNutrition. Uno de los bloques de la reciente edición se centró en el análisis agronómico de la base de datos ProNutrition, correspondiente a la zafra 2019/20, a cargo del ingeniero agrónomo PhD Sebastián Mazzilli, de Facultad de Agronomía. Otro bloque apuntó a las líneas de Investigación y Desarrollo de la empresa; y luego se abordaron los resultados de ensayos y experiencias con agricultura de precisión en la zafra 2019/20.

“La base de datos arrancó en el ejercicio 2016/17, y es una pieza fundamental en la empresa, porque nos permite discutir y analizar las principales variables que impactan en los rindes de cada uno de los cultivos de toda nuestra área de trabajo que hoy se ubica en 40.000 hectáreas, de las cuales 10.500 están bajo riego”, dijo el ingeniero agrónomo Pedro Rossini, quien dirige ProNutrition junto a su colega Gustavo Polak.

En la zafra pasada el rendimiento promedio de la soja en secano fue 2.439 kilos por hectárea (kg/ha), y bajo riego fue de 3.742 kg/ha. En la Gráfica 1 se observan las diferencias con DIEA y Fucrea. Mientras que en soja de segunda el efecto del cultivo antecesor reafirma tendencias desde hace unos años (ver Gráfica 2).

“La base de datos nos permite identificar los coeficientes técnicos generados para poder tomar decisiones de manejo. Una de las principales diferencias que tiene nuestra base con otras a nivel país es que el 80% de la información esta cosechada con monitor de rendimiento. Cada chacra puede contribuir con muchos valores de rendimiento, dependiendo del número de ambientes que tenga. En nuestra base, esa información de rinde está asociada e incorporada a toda la información química del suelo y planta (fósforo, potasio, materia orgánica, pH y demás), de manejo (fecha de siembra, variedad, híbridos, herbicidas aplicados, insecticidas, fungicidas aplicados). Tenemos la trazabilidad de cada chacra y de cada ambiente. Todo eso otorga robustez estadística para identificar variables que impacten en el rinde”, resaltó.

Los principales resultados que arrojó el análisis estadístico sobre el cultivo de soja (Gráfica 3) muestran un rendimiento promedio de 2.836 kg/ha, que incluye riego y secano.

La primera variable en definir el rendimiento fue el efecto riego, “la diferencia entre riego y secano se acercó a 1.400 kilos. Al analizar las chacras en secano, surge que el nivel de potasio determina rendimiento, las que estaban por encima de 0,46 meq/100g (miliequivalentes por cada 100 gramos de suelo) tuvieron más rinde. Esta variable, más allá del valor absoluto, determina un grado de asociación importante con la nutrición de potasio, así como la calidad general del ambiente”.

Rossini dijo que, en soja de primera, la siembra que se realiza entre el 10 y 15 de noviembre es la que muestra mayor rendimiento a través de los años. “Después, otro factor interesante en cultivos de secano y que venimos viendo desde hace 3 años, es el efecto del azufre agregado. Las chacras donde se agregó más de 11 kilos de azufre rindieron más”, afirmó.

La información nacional e internacional no está clara sobre la densidad de siembra en soja, aunque “hay una tendencia al aumento de la población en ambientes de baja calidad. Este es un ensayo puntual, en Young (Gráfica 4), donde teníamos dos ambientes: uno de alta productividad y otro de baja productividad. Allí testeamos dos dosis de semillas: 300.000 semillas por hectárea y 400.000 por hectárea. De allí se desprende que en el ambiente de alto potencial, el rendimiento con 400.000 semillas no se modifica. En el ambiente de bajo potencial, al aumentar la población, al pasar de 300.000 a 400.000 semillas, tuvimos un aumento de rendimiento de 11%, que está en línea con otros resultados obtenidos en Uruguay y con la tendencia a nivel global”, detalló.

MAÍZ

Rossini analizó el efecto del riego en el maíz de primera (Gráfica 5). “El grupo de chacras bajo riego tuvo un rendimiento promedio de 10.629 kg/ha, son 3.680 kilos más que en las chacras de secano. El promedio de lámina agregada fue de 230 milímetros, y la eficiencia del agua fue de 16 kilos por milímetro agregado”, informó.

La distribución de rindes (Gráfica 6), muestra que el 50% de las chacras regadas tuvieron rendimientos de 10.000 kg/ha o superior, “un número interesante”, subrayó. Lo destacable para Rossini es que “12% de las chacras están obteniendo rindes que se ubican entre 12.000 y 14.000 kg/ha”. En secano, en tanto, el 50% del área tuvo 7.500 kg/ha o más.

En Uruguay hay mucha tecnología para realizar siembra variable (Gráfica 7), “pero eso requiere saber la variabilidad parcial y el potencial de cada ambiente”, señaló Rossini.

Consideró que “hay una respuesta clara. Con densidades altas se logran altos rendimientos, pero necesitamos por lo menos 90 o 100.000 plantas, dependiendo del híbrido y del ambiente. Lo importante de la densidad variable es poner más en aquellos ambientes que nos van a permitir obtener rendimientos más altos, y poner menos donde el rendimiento está acotado por otra variable, puede ser química, física o de otra índole”.

Rossini dijo que en la última zafra de maíz, al igual que en soja, la variable principal de rendimiento fue el riego o secano (Gráfica 8). Las chacras regadas promediaron 10.285 kg/ha y las de secano 6.936 kg/ha. “Dentro de las chacras de secano, la variable que determinó el rendimiento fue el nivel de fósforo del suelo. El fósforo (P) del suelo está formado por el P aplicado por la estrategia de fertilización, más el P que había en el suelo previo a la aplicación. Las chacras que tuvieron más de 22 kg en ese Índice de Fósforo tuvieron mayor rendimiento que las que tenían menos de 22 kg”.

Desde hace tres años vemos que el fósforo marca al maíz como una variable de rendimiento importante”, acotó.

En las chacras regadas la variable principal fue el nitrógeno (N). “En las que tuvieron buena nutrición nitrogenada (280 kg de N) los rendimientos promedios fueron de 12.200 kg/ha, mientras que en las de menos de 280 kg de N, lo determinante fue el ambiente”, explicó.


Nota completa: Revista VERDE N° 89

 

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A raíz de la “incertidumbre” en Europa, productores evalúan saltear un período de encierre para cuota 481

By Ruben Silvera,

El negocio de la cuota 481 “presenta gran incertidumbre”, dijo Diego Arrospide, director del escritorio Antonio Arrospide e Hijos, del departamento de Florida.

Es que la pandemia de Covid-19 no ha terminado y Europa, principal cliente de Uruguay para la producción de carne a corral, sigue sin lograr dar pie y mostrar señales claras.

Durante 2020 la demanda de carne desde Europa se vio resentida, los principales clientes de la carne uruguaya, y más aún los de la de HQB (carne de alta calidad como la cuota 481), como lo son las cadenas HORECA (hoteles, restoranes y cafeterías), debieron enfrentarse a cuarentenas obligatorias, fronteras cerradas, toques de queda. Un sinfín de medidas para paliar los contagios de coronavirus pero que al mismo tiempo llevaron a que el turismo europeo prácticamente se saltease una temporada.

Actualmente, con la marcha de la vacunación en Europa se comienza a ver un resplandor que podría ser la luz al final del túnel, pero claro, “Roma no se construyó en un día” y “no se ganó Zamora en una hora”.

En ese sentido, Diego Arrospide confirmó que “hay incertidumbre sobre el nivel de demanda que pueda haber desde Europa” durante las próximas semanas para la carne de la cuota 481 y que por eso “algunos productores están pensando en saltearse el próximo período de encierro”.

La producción de carne con destino a cuota 481 tiene un período de estadía de 100 días en los corrales de engorde, pensando en que a fines de enero hay una nueva faena de estos animales encerrados en octubre – noviembre de 2020, se especula que los productores podrían decidir no encerrar ganado en los corrales de manera inmediata, sino esperar al próximo período. Es decir, encerrar nuevamente en abril – mayo, para cuando se espera “tener más certezas sobre Europa, el avance en la vacunación y el comportamiento de la demanda”, señaló Arrospide. Otro de los factores que apoya este escenario es que para encerrar en marzo “no hay precio”, agregó el operador.

Además, el negocio sumó otros aditivos como el encarecimiento de la alimentación. La suba que han tenido los granos en el mercado internacional no ha escapado a la producción de carne, y el maíz –principal componente de la dieta alimenticia– ha registrado un fuerte aumento en su precio. Al respecto Arrospide comentó que este factor “ha complicado el negocio” porque “le ha restado estabilidad”.

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La mayoría del agro espera un mejor año

By Ruben Silvera,

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

Al finalizar un 2020 lleno de traspiés por efectos del covid-19, los diferentes sectores confían en que habrá una recuperación. Además, se suma el movimiento de los precios de la soja, el trigo, el maíz, la cebada y el arroz.

La pandemia mundial provocada por el Covid-19 generó una de las peores recesiones a nivel mundial, aunque el rebote ha sido importante. China fue el país que lideró la recuperación, y está mostrando un comportamiento similar al que tenía previo a la pandemia. En este contexto, el sector agroalimentario ha sido uno de los menos impactados, tanto a nivel internacional como local, aunque la magnitud depende de cada rubro. 

La carne de alta calidad sufrió el avance del Covid-19 en Europa; el arroz ha tenido un crecimiento en la demanda y una mejora de precios; y algo similar ocurrió con el trigo; mientras que la soja en 2020 tuvo una mejora de 40% en su precio. 

En Uruguay, el año 2020 también tuvo emergencia agropecuaria en el primer trimestre del año, y otra en el último, y una caída en las exportaciones de todas las carnes y subproductos, así como de soja, que sumaron US$ 500 millones. 

Considerando este escenario, VERDE realizó una ronda de opiniones con diferentes empresarios del agronegocio local para conocer las expectativas que genera el 2021.

En esa línea, Eduardo Díaz, presidente de la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP), consideró que el año 2021 será muy interesante del lado de la demanda de los productos agrícolas y de los precios. Mirando exclusivamente el año 2021, si el clima acompaña, consideró que el saldo “sería positivo”, a pesar de los altos costos de Uruguay.

Al tener un escenario de precios y demanda interesante, “la producción en todos los países va a reaccionar, y los que tienen costos más bajos van a reaccionar más rápido. Si en Uruguay no logramos hacer todos los deberes en materia de competitividad, probablemente nuestra producción en el año 2022 o 2023 tendrá una situación similar a la que se vivió en los años anteriores a 2020”, manifestó Diaz. 

Marcelo Secco, CEO Cono Sur de Grupo Marfrig y presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), dijo a VERDE que la contención del Covid-19 en el mundo “tiende a mejorar, con las vacunas y las medidas sanitarias. Eso tendrá un efecto en el comercio mundial, permitiendo que los mercados cárnicos retomen un ritmo de negocios con menos amenazas que las de este año”. 

Sostuvo que su visión para el próximo año es positiva, tanto por la contención sanitaria del coronavirus como por su repercusión inmediata en la dinámica de la economía. Añadió que, “en el corto plazo, hay que seguir administrando la situación en los diferentes mercados. Estamos terminando un año con proyecciones de ventas de productos que van a ser consumidos casi a finales del primer trimestre”. Por lo tanto, planteó que en China, Europa y Estados Unidos, “pueden haber reacciones hacia finales de primer trimestre o comienzos del segundo”.

Secco señaló que el 2020 “fue un año muy atípico y variable, que arrancó con una situación muy compleja para el sector cárnico, y se agravó por la situación sanitaria, primero en China y luego en el resto del mundo”.

Francisco Bonino, director de AF (Agroempresa Forestal), proyectó que para el arranque de 2021 “vemos un mercado más tonificado en precios y demanda. Si el mundo logra enfrentar de buena forma la segunda ola, el comienzo de 2021 presenta buenas expectativas. La recuperación de valores de la celulosa es lo que se ha demorado un poco más”.

Consideró que “el cambio más importante que estamos observando está vinculado al precio de los fletes en contenedores y en barco completo. El costo de los contenedores estuvo muy alto en 2020, porque hubo escasez a nivel global, muchos quedaron atrapados en distintos lugares por la caída del comercio. Mientras que los fletes de barco completo tuvieron precios competitivos”.

Para 2021 se visualiza una estabilidad en el precio de los contenedores “pero en un nivel más alto al que teníamos hace un par de años y también comienza a aparecer más oferta”. En el caso de los fletes de buque completo, señaló que los precios se incrementaron hasta 50%.

El coordinador general de Fucrea, Martín Aguirrezabala, estimó que en el ejercicio 2020/21 “la ganadería va a perder pie con respecto a cómo venía, ya que estaba creciendo y mejorando. Con mucho esfuerzo podría llegar a empatar. La lechería seguiría creciendo lentamente, en base a su devoción por el gerenciamiento, por hacer bien los números, hacer las cosas lo mejor posible y gastar muy bien”. 

El sector agrícola-ganadero se basa en una muy buena cosecha de invierno, remarcó el coordinador general de Fucrea, y “cerraremos un ejercicio que difícilmente sea peor que el anterior”, consideró.

Mirando el largo plazo, Aguirrezabala dijo que Uruguay debe profundizar su estrategia de producir alimentos de calidad, además de mejorar su productividad. También se refirió a las iniciativas de limitar la producción forestal y señaló que “hay que tener cuidado con algunas formas de pensamiento”, porque “esas cosas son negativas”.

Con una mirada proyectada para los próximos años, al negocio ganadero “lo veo muy jaqueado por los cuestionamientos de ambientalistas que le pegan a algunos sistemas productivos, lo que también supone una oportunidad para la producción de carne a cielo abierto”, dijo a VERDE el presidente saliente de Vaquería del Este, Ignacio Fernández.

Señaló que la producción a cielo abierto y pastoril implica la debilidad de estar expuesto a los rigores del clima, pero también es una gran fortaleza, porque esa forma de producir es valorada en el mundo”. 

De todos modos, admitió que “no hemos logrado posicionarnos como país o como productores, porque no vienen a buscar ese producto porque sea mejor, más sano y natural”.

Por su parte, Francisco Albisu, empresario agropecuario de Flores, señaló a VERDE que el negocio de producción de carne a corral “desde mediados del año 2020 y hacia adelante, ya con las bajas de los precios de los frigoríficos, el aumento del costo de los alimentos y arrastrando los altos valores caros de reposición, no tuvo márgenes positivos en los kilos producidos en los corrales, y tampoco en la cuenta final por la reposición”.

Consideró que “ahora es cuando más se necesita la herramienta del corral de engorde, para mantener la productividad del criador. Con los 3 millones de terneros y el porcentaje de extracción creciendo, los corrales de engorde no tienen rentabilidad, por lo que el panorama en el corto plazo no es alentador. Creo que habrá menos animales terminados a corral en el 2021, que en los dos años anteriores”.

En 2020 el precio del arroz empezó a subir en el mercado internacional, y “hoy tenemos una expectativa alcista, que ayudaría a mejorar los negocios del sector arrocero”, dijo a VERDE el empresario Haroldo Ensslin.

“El sector continúa intentando superar los problemas de años anteriores, pero creo que el 2021 será bastante mejor. Se ve un panorama alentador”, destacó. 

También remarcó que más del 95% del arroz se exporta, y el mercado internacional ha reaccionado “bastante bien. Uno de los principales destinos siempre fue Brasil, desde hace cuatro o cinco años casi no estuvo comprando, y en 2020 volvió y con precios muy interesantes”, valoró.

Ricardo Echezarreta, empresario agropecuario de Dolores (Soriano), señaló a VERDE que la zafra de invierno fue de buena a muy buena. “Tuvo buenos rendimientos, buena calidad y el precio también está ayudando. Es muy difícil que coincidan las tres cosas y este año eso sucedió”. 

Con el primer tiempo del ciclo agrícola culminado, y con los valores de la soja repuntado, Echezarreta sostiene que en su caso  tiene una rotación de cultivos que no cambia. El área de invierno ocupa un tercio de la superficie que está en agricultura y en verano siembra soja, maíz y sorgo.

“Para adelante pensamos en mantener al estrategia agrícola-ganadera, a pesar del aumento de los precios de los granos, porque entendemos que los suelos precisan de esa rotación. Por eso, la ganadería tiene un rol importante en la empresa”, agregó Echezarreta.

Por otro lado, Carlos Torterolo, productor de leche de San José, dijo a VERDE que el escenario para el sector lechero se puede ver con más optimismo, “por la característica que tiene el sector en el país, por donde estamos insertos en la región, por la demanda mundial y por las posibilidades de incrementar la productividad”. 

No obstante, “habrá que sortear las dificultades del clima, de endeudamiento y la falta de inversión en tecnología. Estos últimos son los puntos más importantes que tendrá que ir acomodando la lechería uruguaya”, consideró.

El doctor Alfredo Taullard, socio del estudio Hughes & Hughes, confirmó a VERDE que “hay mucho interés” por la concreción de inversiones en Uruguay. Sostuvo que “somos un país chico y nos hemos puesto tradicionalmente en el mapa por algunas cuestiones más vinculadas a lo deportivo, pero hoy nos destaca el manejo excelente que se hizo hasta ahora de esta pandemia, que claramente nos diferenció, incluso de países de primer mundo”. 

Afirmó que “eso nos permitió mostrarnos como un país confiable, con alto respaldo técnico y de respeto de la gente hacia las instituciones. Eso vale mucho, y las empresas, así como las personas físicas, han recibido muchas consultas”.

Aclaró de inmediato que “el problema a veces se da en la demora de la concreción, porque es un fenómeno global”. Ya que los países “donde están esas empresas y personas también sufren los embates de la pandemia. Eso ha dificultado mucho la concreción. Pero si Uruguay sigue en esta senda, se presenta en una posición inmejorable para captar inversiones”.


Revista VERDE N° 90

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Hay perspectivas optimistas para los negocios de productos agrícolas

By Ruben Silvera,

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

La rápida recuperación china genera un escenario prometedor, con precios que podrían evolucionar en suba; los altos costos internos siguen siendo una asignatura pendiente

Las perspectivas para el año 2021 son “optimistas”, dijo a VERDE el presidente de la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP), y gerente de Cargill, Eduardo Díaz. Pero agregó que el panorama es esperanzador no solo para el negocio agrícola, sino también para muchos productos del agro. 

“Estamos en medio de una crisis que debe haber sido de las más grandes que ha tenido el mundo, se pararon muchísimas actividades. Vemos que para 2021 las economías comenzarán a recuperarse y para nosotros es crítico el caso de China”, comentó. 

Agregó que el gigante asiático “está saliendo muchísimo más rápido que otras economías”, y consideró que “esa es una buena noticia, porque es el principal socio comercial, y eso nos dará un ambiente interesante para la demanda de lo que producimos, como soja, carne, lácteos y celulosa. La demanda va a estar traccionando, y me imagino que tendrá buenos valores”.

Agregó que “si miramos lo que está pasando con la moneda China en este contexto, vemos que se ha fortalecido frente al dólar, lo que mejora la capacidad de pago de la materia prima que producimos. Por eso, creo vamos a tener un año 2021 muy interesante del lado de la demanda y los precios. Si el clima acompaña, a pesar de los costos uruguayos, el saldo en este 2021 sería positivo”.

La CMPP hizo mucho hincapié en la competitividad. En esa línea, sostuvo que el problema de los costos permanece en la producción agrícola, aunque por el repunte de precios esa situación pasa más desapercibida. “Al compararnos con la región, los costos uruguayos siguen siendo altos. El costo del gasoil, la energía eléctrica, la logística, los puertos; es un tema que sigue en el debe”, sostuvo. 

Agregó que, al tener un escenario interesante de precios y demanda, “la producción en todos los países va a reaccionar, y los que tienen costos más bajos van a reaccionar más rápido que nosotros. Si en 2021 Uruguay no logra hacer todos los deberes en materia de competitividad, probablemente nuestra producción en el año 2022 o 2023 tendrá la situación de años anteriores al 2020”. 

“Veo con bastante preocupación el tema, el partido de gobierno entró con una agenda importante en temas de competitividad y hay intenciones, pero se está demorando la toma de decisiones. Parece que mejorar la competitividad no está en la agenda del resto del sistema político”, explicó.

Díaz consideró que en la agricultura, “el insumo que produce mayor impacto y de más corto plazo es el combustible”. El gasoil está presente en la siembra, cosecha, pulverización, y además en todos los movimientos que demandan fletes; es muy importante. Eso ha repercutido en una menor área de siembra en las zonas más alejadas de Nueva Palmira. En Uruguay el costo para recorrer 300 kilómetros se ubica en US$ 40 por tonelada, mientras que en Brasil cuesta US$ 13 por tonelada”. 

El titular de la CMPP entiende que se debe buscar la forma de bajar esos costos, “porque la transferencia de recursos que hace la agricultura, vía precio del combustible, es muy grande. Al ver los elementos que forman parte del precio del combustible hay muchas variables que pesan y mucho, como el costo de distribución, que se ubica en torno del 14%. El combustible para la agricultura no necesita la estructura de distribución por la que hoy tiene que pasar. También consideramos que el gasoil productivo no es quien tiene que pagar el subsidio al transporte urbano de Montevideo”.

Sobre las fortalezas de la agricultura uruguaya, Diaz destacó el clima para recibir inversiones. “Desde el punto de vista macroeconómico y legal, Uruguay es atractivo, pero los inversores buscan rentabilidad. Por eso la competitividad es un punto fuerte y merece ser atendido”, sostuvo.

Otro aspecto valorado por Díaz es la forma de producción agrícola que tiene el país, porque “es amigable con el ambiente, no tenemos que deforestar, producimos en campos y en zonas donde no estamos afectando al medioambiente. Se cuenta con una ley que maneja la conservación del suelo. Debemos seguir en esa línea, porque es lo que el mundo está demandando”. 

Por lo tanto, esa forma de producción se transforma en una oportunidad. “Se pueden tener productos certificados para el consumidor y amigables con el ambiente. En ese sentido, el ejemplo más claro es lo que está haciendo Uruguay con la colza, si bien ocupa un área relativamente chica, está entrando al mercado europeo que plantea condiciones de ingreso muy demandantes”, resaltó. 

Consideró que en el mediano plazo “China también comenzará a tener exigencias similares y no todos los países están en condiciones de cumplir con este tipo de normativas. Uruguay, por las áreas donde se siembra, por la capacitación de los actores involucrados en la actividad y los puertos con que dispone, puede trabajar con certificaciones a lo largo del proceso productivo, que  aseguren la demanda del consumidor”, concluyó.


Revista VERDE N° 90

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El engorde a corral es clave para sostener 3 millones de terneros, sostuvo Francisco Albisu

By Ruben Silvera,

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

El panorama climático, la suba de precio del ganado gordo y la baja de la reposición, pueden generar un negocio atractivo en los primeros meses del año que comienza

El sistema de engorde a corral “es clave para sostener una producción de 3 millones de terneros al año en Uruguay”, afirmó el empresario Francisco Albisu. Pero el invernador del departamento de Flores advirtió que “cuando más se necesita la herramienta corral de engorde, para mantener la productividad del criador, el negocio no tiene rentabilidad, y el panorama en el corto plazo no es alentador”. 

En ese sentido, Albisu consideró que “habrá menos animales terminados a corral en el 2021, que en los dos años anteriores”.

Para el empresario, “los corrales son uno de los mecanismos más eficientes para aumentar el índice de extracción, lo que le permitiría crecer, con la tranquilidad de llegar al fin del ciclo ganadero con carne de alta calidad”. Pero agregó que también “depende mucho de los mercados, tanto de reposición como de granos, y del producto final”. 

El productor repasó que desde fines de 2019 y hasta mediados de 2020, el precio del alimento estaba “en cuenta”, pero el del ganado de reposición era alto. Esto permitió que se volviera al “histórico margen ajustado del corral y, en algunos momentos, fue negativo”. 

Desde mediados de 2020, la baja de precios del ganado gordo, el aumento del costo de los alimentos y el arrastre de precios altos de la reposición, “hicieron que no haya márgenes positivos en los kilos producidos en corrales, ni en la cuenta final por reposición”, sostuvo.

Agregó que la cuota 481 “está operando a un ritmo lento, por la disminución del volumen de Uruguay en ese cupo. Está siendo cumplida casi que en su totalidad por los corrales de frigoríficos y, en menor medida, por productores exigidos al máximo, que deben asumir más de 100 días de una dieta de alto costo, y eso no termina siendo rentable”. 

En esa línea, indicó que “pueden aparecer mercados alternativos”, pero “eso está en manos de la industria. La carne de animales terminados a corral es un producto de mucha calidad y, por su estabilidad como aspecto destacado, se va a defender muy bien si logra ingresar en cualquier nicho de alta exigencia”.

El negocio en 2019

Albisu admitió que el negocio de la producción de carne a corral en 2019 “fue muy bueno, por el nivel de precios del producto final, ya sea ganado enviado a frigorífico o terneros enteros (para exportación en pie)”. 

También señaló el bajo costo de la alimentación que, “por primera vez en casi 25 años de actividad de los corrales de engorde en Uruguay, los márgenes en kilos de carne fueron muy buenos”. 

Oportunidades en 2021

El panorama climático, con el precio del ganado gordo en suba y la baja de precios de la reposición, puede generar un negocio atractivo para el corral en los primeros meses de 2021. “Puede ser una oportunidad, pero siempre corriendo los riesgos del desconocimiento de los mercados para esa carne. La pandemia golpea en todos los ámbitos y es bueno ser cauteloso.  Si bien la seca no deja margen para pensar mucho, y hay que confinar ganado aunque los costos sean altos, puede ser que el resultado no sea del todo malo”, analizó.

Recordó que hace 25 años las premisas para armar un corral de engorde se basaban en que los sistemas productivos no tenían fluidez en la salida, o presentaban dificultades al final de los ciclos. “Debemos recordar que los buenos agricultores, que hacían maíz o sorgo como principales cultivos de verano (la soja estaba en desarrollo), no tenían un mercado fluido y seguro, por lo que una buena opción fue utilizar esos granos para producir carne”, comentó.  

Además, “en la fase final de la ganadería de ciclo completo muchas veces había complicaciones climáticas en invierno. Los verdeos, en líneas generales, no siempre daban lo que se esperaba. No existía la siembra directa y las lluvias generaban grandes dificultades para el pastoreo; y las praderas tampoco tenían la vida útil que tienen hoy”. Albisu consideró que “esos fueron los dos principales motivos para la aparición de los corrales de engorde”. 

Destacó que otra ventaja era que se podía producir el mismo producto en cualquier zona del país. “Con los corrales de engorde desaparecieron las diferencias geográficas, que influían en la calidad del producto final, y se logran carcasas con las mismas condiciones y exigencias en cualquier zona”. 

Señaló que en otros países se instalaban corrales cerca de plantas industrializadoras de granos, para que los subproductos se usen en la alimentación animal. Y la industria frigorífica también instalaba sus corrales, algo que en Uruguay no sucedía.    

“La disminución de la edad de faena de los animales, la baja del stock de novillos adultos y el mejoramiento continuo del porcentaje de extracción del rodeo, vino de la mano de todos los sistemas intensivos de terminación de ganado. El engorde a corral, sin ser rentable en su base, lo es en el ciclo productivo”, sostuvo.


Revista VERDE N° 90

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