Con la cosecha de maíz de primera culminada, avanza la cosecha de sorgo que está mostrando resultados productivos en torno 5.500 y 6.000 kilos por hectárea en Tacuarembó y de 4.000 a 5.000 kilos por hectárea hacia Flores, dijo el gerente de producción agrícola de ADP, Diego Guigou, el viernes 2 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Además, señaló que la empresa arrancó la cosecha de soja y los primeros datos de rendimiento se ubican en los 2.500 kilos por hectárea y algo más también en ciertos casos, específicamente en la zona de Caraguatá (Tacuarembó).
ADP prevé continuar con la cosecha en la región noreste y luego continuar principalmente el litoral norte y para luego avanza en el litoral sur y centro, donde el régimen de lluvias deficiente no favoreció el desarrollo de los cultivos.
Guigou dijo que los resultados pueden ser “magros” en los puntos donde faltó agua en este verano. Eso impactará en gran medida en las chacras de Soriano, Dolores y Flores, entre otros puntos.
El reciente reporte del USDA “fue un golpe fuerte porque el mercado no lo esperaba”, considerando que todos pensaban en un incremento del área de siembra de soja, que lo habrá pero será menor al previsto en Estados Unidos. Así lo consideró el socio analista de Nóvitas, Diego de la Puente, el jueves 1° en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy.
Dijo que “más allá de la coyuntura y del día a día, que es compleja por la volatilidad existente”, hay que tratar de dar una mirada a mediano y largo plazo. Luego del reporte del USDA la soja activo los limites y subió US$ 25 por tonelada y pero al otro día, bajó en torno de los US$ 10 por tonelada en las posiciones más cercanas.
“Salvó que el USDA en junio no proyecte un crecimiento importante del área de siembra de soja y que China frene sus compras, vamos camino a nuevos estímulos para llevar los precios para arriba”. Y reafirmó que por los próximos dos años “habría un buen escenario de precios para los granos”, acotó.
Señaló que se está viendo en varios países una fuerte competencia por superficie entre los diferentes cultivos porque la mayoría de los granos presenta buenos precios y eso hace interesante su siembra. “En varias regiones de Estados Unidos hay varios cultivos que compiten por área, como trigo, girasol, cebada, colza. Mientras que en el corazón agrícola norteamericano, la disputa se da entre soja y maíz”.
De la Puente advirtió que también hay elementos y definiciones políticas, como por ejemplo, que el actual gobierno de EEUU tiene un perfil definido hacia una producción más amigable con el medio ambiente y la sustentabilidad. “Eso puede generar un aliciente a sembrar más maíz por más que la relación de precios con la soja, sea favorable a la oleaginosa”.
La productividad agrícola mundial es un 21% más baja de lo que podría haber sido sin el cambio climático, según una investigación publicada en la revista Nature Climate Change. La reducción equivale a perder siete años de las ganancias registradas en la productividad agrícola desde la década de 1960, según los investigadores.
“Es equivalente a presionar el botón de pausa en el crecimiento de la productividad en 2013 y no experimentar mejoras desde entonces”, dijo Ariel Ortiz-Bobea, economista de la Universidad de Cornell, quien dirigió el estudio. “El cambio climático causado por el hombre ya nos está frenando”, acotó.
El estudio es uno de los primeros en analizar los efectos que el calentamiento global ya ha tenido en la agricultura. Para su proyecto, científicos y economistas desarrollaron un modelo econométrico que vinculaba los cambios de año a año en el clima y las medidas de productividad con los resultados de los últimos modelos climáticos durante seis décadas. Utilizaron el modelo para cuantificar el efecto del cambio climático causado por el hombre sobre la productividad general del sector agrícola
“Cuando nos acercamos a diferentes partes del mundo, encontramos que los impactos históricos del cambio climático han sido mayores en áreas que ya son más cálidas, incluidas partes de África, América Latina y Asia”, dijo Ortiz-Bobea en un comunicado de Cornell.
El reciente episodio del buque atascado en el canal de Suez, que cortó el tránsito marítimo en esa región y representó pérdidas millonarias en dólares, puso en la mirada mundial la importancia de ese tipo de transporte para el comercio internacional. Así lo planteó el gerente de Starfish Logistic Uruguay, Diego Nairac, el jueves 1° en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Habló de una serie de problemas que enfrenta esa actividad, específicamente por la falta de disponibilidad de contenedores, de equipos, de barcos y de servicios, debido al impacto de la pandemia Covid-19. Una problemática que registra el sector del transporte marítimo y que afecta a la importación de productos hacia Uruguay, es el incremento de los costos de los fletes desde Europa, advirtió.
Explicó que eso sucede debido a la caída en la disponibilidad de contenedores en los puertos de ese continente, lo que genera dificultad para cargar mercaderías. “Europa se ha vuelto imprevisible, lo que impactó mucho en los costos con un aumento de 40% en los fletes”. En tanto, señaló que “los costos de exportación a Europa no se han visto afectados porque Europa necesita contenedores”.
Por otra parte, Nairac destacó que la dinámica comercial hacia China continua con dificultades por la falta de espacio en los buques y la poca disponibilidad de contenedores. “Aunque la situación es mejor a la que había hace un par de meses. A medida que la actividad a nivel global se va recuperando y China incrementa sus exportaciones la disponibilidad de contenedores se va incrementando”.
En estos momentos, los costos de flete y contenedores con destino China están estables, un contenedor a China se ubica en torno de los US$ 1.200. “Si han bajado los fletes de importación de China a Uruguay, a principios de año posicionar un contenedor de China a Uruguay costaba entre US$ 8.000 y US$ 9.000 y hoy se ubica en US$ 6.000”.
Nairac señaló que sobre fines de año el costo de los contenedores de China a Uruguay tenderá a bajar, para ubicarse entre US$ 3.000 y US$ 4.000. Mientras que “no se esperan grandes cambios para los costos de exportación”.
Las primeras ecografías ganaderas en los establecimientos sanduceros donde se realizó inseminación y en los lugares donde los toros se retiraron antes, “se están dando muy buenos resultados, en general por encima de 90%, así como en el caso de los ganados de primera cría con la realización de destete precoz que muestran resultados en torno al 80%”, señaló el directivo del Centro Médico Veterinario de Paysandú, Lauro Artía, el miércoles 31 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Mencionó también otras situaciones en las que el resultado de las ecografías muestran 50% a 70% de gestación en ganados de cría, dependiendo de las zonas donde llovió bien y donde prácticamente no hubo precipitaciones. “La dispersión es importante y fueron influenciados por la disponibilidad forrajera”, acotó.
Uno de los factores de preocupación es el incremento de los costos para los ganaderos en cuanto a la implementación de medidas, como el destete precoz y la compra de raciones, comentó.
Advirtió, a modo de compensación, que la categoría de terneros tiene valores interesantes en el mercado de la reposición.
En un contexto de alza en los precios de los granos en la Bolsa de Chicago, el negocio agrícola tiende a recobrar interés y resurge la posibilidad de que el cultivo de soja gane espacio.
El productor agrícola “siempre fue más arriesgado” que el ganadero, pero “no creo que vuelva la agricultura a las zonas marginales”, dijo el director de Zambrano & Cía, Gerardo Zambrano, el miércoles 31 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Consideró que “hoy el costo de los fletes incide mucho y en parte los riesgos de producción también son muy altos”. Ahora “estamos frente a una zafra de verano que será buena en cuanto a precios y la ecuación será positiva”, señaló.
Se refirió a que hay interés por campos agrícolas, pero no en zonas marginales, lo que sí habrá es “competencia por los mejores campos” para agricultura. “Lo que se está haciendo distinto a otros años es que la rotación con pasturas es imprescindible”, indicó.
En cuanto a la ganadería, Zambrano planteó que hubo “un verano bastante complicado” y que “los resultados productivos no van a ser buenos”. Más allá de eso ese empresario se mostró optimista respecto a las perspectivas para la producción de carne, considerando los valores del ganado y la demanda de China, entre otros mercados.
La soja tuvo una fuerte reacción en precios, ante un USDA que propuso datos de intención de siembra menores a los esperados por el mercado (35,4 mill. has.). Esto representa un punto de partida productivo menos holgado a las expectativas previas. El recuento de stocks físicos (42,5 mill. tn.) se ubicó en línea a lo esperado, confirmando un ritmo de demanda mayor al ciclo pasado.
En maíz, el dato de intención de siembra por debajo de lo esperado (36,8 mill. has.), disparó perspectivas de menor panorama de oferta de cara al nuevo ciclo. En tanto, el recuento de stocks físicos de la actual campaña señaló un volumen inferior a lo descontado por el mercado (195,61 mill. tn.), agregando estímulo a precios.
El trigo fue contagiado de la suba de sus pares, ya que los datos proporcionados por el USDA resultaron de carácter neutral a bajista. Tanto los stocks como el área sembrada, superaron las previsiones del mercado.