Simagro cumple 20 años ofreciendo 70 marcas que llegan de 13 países

By Cristina Fumero,

La empresa ubicada en Nueva Helvecia recibe unas 500 consultas diarias a través de las distintas vías de atención al cliente y apunta a potenciar su comercio electrónico

Simagro es una empresa multimarca, ubicada en Nueva Helvecia, Colonia. En 2022, cumple 20 años comercializando maquinaria, tecnología, repuestos y servicios que buscan agregar valor a la cadena agroalimentaria. La empresa, que surgió como una compañía dedicada a la maquinaria, “se ha ido desarrollando y diversificando en productos y propuestas. Hoy trabaja con 70 marcas de 13 países, donde el área de repuestos y servicios representa un componente muy importante en su actividad”, señaló a VERDE Mariana Puglia, directora de Simagro. 

En el contexto de su 20° aniversario, la compañía realizó una jornada de puertas abiertas con clientes y proveedores. “Después de todo el distanciamiento social, la idea era volver a encontrarnos y mostrar las instalaciones. Fue una buena oportunidad para que las personas conozcan a quienes están detrás de cada llamada telefónica, mail o Whatsapp, que puedan ver la forma en que trabajamos y generar esa cercanía que para nosotros es muy importante”, señaló Puglia. 

Las instalaciones de Simagro, además de las oficinas y el área de showroom recientemente inaugurada, cuentan con 1.100 metros cuadrados de almacén para repuestos. En las distintas áreas de la empresa trabajan 25 personas y recibe diariamente cerca de 500 consultas por las distintas vías de atención al cliente (mostrador, web, Whatsapp, y teléfono). En la actualidad maneja un total de 16.000 ítems, entre maquinaria, repuestos y accesorios. En estos años Simagro también ha sumado empresas a la red de distribuidores, y hoy cuenta con más de 160 en todo el país. 

Para Puglia, este desarrollo es reflejo del trabajo que han llevado adelante en estas dos décadas. “La empresa ha tenido un crecimiento sostenido y hoy realmente estamos en un momento de consolidación, tanto en la oferta de productos a través de las marcas que representamos, como en los procesos de desarrollo interno”, comentó. 

La directora de Simagro destacó que “se busca ofrecer un servicio diferencial, donde se prioriza la agilidad y brindar un pool de soluciones a los clientes para que reciban sus compras lo antes posible”. En total, se preparan más de 100 pedidos por día, de los cuales una parte importante es distribuida por agencias de envío. Además, cuenta con un servicio de entrega de mercadería en Montevideo, sin costo, en la agencia de carga que elija el cliente.

Simagro viene avanzando con su trabajo a nivel digital, y en este momento cuenta con 9.000 ítems cargados en su web, “en una sección que crece y cuenta con múltiples ventajas”, acotó.

Indicó que los clientes “han ido mutando, se está dando un recambio generacional y el camino es acercar soluciones por la vía digital. Estamos apuntando cada vez más a canalizar el proceso de compras por los canales digitales, por lo que hemos potenciado el desarrollo de nuestra web: www.simagro.com.uy. Hoy en día allí se puede visualizar gran parte de los artículos que están en stock”.

En ese contexto, Simagro inauguró la sección Oportunidades, que se renueva semanalmente, “donde se encuentran ofertas y lanzamientos”, señaló. Es la antesala al lanzamiento de “nuestro e-commerce”. También la presencia en las redes sociales “nos permite recibir consultas y actualizar a nuestros seguidores sobre las novedades y lanzamientos”.

Puglia dijo que han incorporado la utilización de energías renovables, con la instalación de paneles solares, lo que brinda autoabastecimiento energético y se incorporaron vehículos eléctricos. “Son pequeñas acciones que tienen como objetivo contribuir con el cuidado del medio ambiente”, dijo.

Sobre la actual situación del sector agropecuario y la trayectoria de 20 años junto a la producción, Puglia recordó que se ha transitado por “distintos momentos” de la economía del país y del sector, en los que hemos acompañado a los productores, brindándoles soluciones a través de una amplia gama de productos que contemplan las necesidades, desde las pequeñas hasta las grandes extensiones. Esto nos ha permitido afianzar la confianza de los clientes, producto de trabajar en conjunto, buscando siempre alternativas para su beneficio”.  

Agregó que “las condiciones actuales son auspiciosas, consecuencia del aumento de precios para muchos productos en los mercados internacionales y las buenas condiciones del clima. El mercado está pujante y en crecimiento. Las empresas y los productores están invirtiendo en la renovación de maquinaria y en la incorporación de nuevas tecnologías”, señaló la directora de Simagro. 

“Luego de estos 20 años estamos consolidando los valores que constituyen la esencia de nuestra empresa. Hemos logrado formar un grupo humano comprometido con ofrecer productos que buscan brindar una solución integral, desde que surge la necesidad del cliente hasta el servicio posventa”, sostuvo.

Y concluyó que “el contacto diario con los clientes, y escuchar sus necesidades, es lo que nos motiva diariamente a desafiarnos para seguirnos transformando”.

Nota de Revista Verde N°102

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Ángel Urraburru: “Hay que cambiar la mentalidad de empleado, por la de empresario”

By Cristina Fumero,

El presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo se refirió a la situación del Uruguay, a las reformas que se deberían realizar y a las perspectivas de los ahorristas locales

Ángel Urraburu es el presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo y director de Urraburu & Hijos Corredores de Bolsa. También se dedica a la ganadería y recientemente sumó la producción lechera, a partir de la adquisición de parte de tambos de Olam, empresa que decidió dejar sus operaciones en Uruguay. “El 100% de lo que tengo es en Uruguay. La empresa de bolsa, que quiero tanto, que fundó mi padre, y que la va a continuar mi hijo, es el centro de mi actividad. También estoy vinculado con la producción agropecuaria, en la que está al frente otro de mis hijos”, comentó a VERDE. 

Urraburu entiende que Uruguay está viviendo una etapa muy positiva, y considera necesario que se generen reformas estructurales a nivel del Estado. Sin embargo, opinó que la polarización que atraviesa el país a nivel político genera un clima desfavorable para la atracción de inversiones. “Dentro de Latinoamérica Uruguay seguramente sigue consolidándose como unos de los países más serios, y está subiendo el interés por invertir en el país, pero es lamentable que se esté cayendo en una bipolaridad política cada vez más acentuada, que terminará condenando al Uruguay si eso se consolida”, advirtió. [um_loggedin]

Para el presidente de la Bolsa de Valores, uno de los principales problemas son las reformas que no se han llevado a cabo y que  permitirían generar un clima más propicio para los inversores. “El Uruguay atrae, pero cuando los inversores desembarcan se desencantan un poco, por los tiempos de los uruguayos, de nuestro Estado, de los trámites, de las reformas inconclusas”, analizó. 

Además, según el empresario, la forma en que el Frente Amplio asume la oposición no favorece un intercambio productivo en este momento. “Escucho a los dirigentes del Frente Amplio y me da mucho temor. Me acuerdo del general Liber Seregni, del contador Danilo Astori, del propio Tabaré Vázquez. Y era gente dialoguista. Sobre todo el general Seregni, era de buscar consenso. Eso se está perdiendo. La ponderación de fuerzas dentro del Frente Amplio es claramente diferente, ahora está liderada por un sindicalista de primer nivel, un hombre muy capaz, muy honesto, pero sindicalista al fin. Eso acota la visión. Y no necesariamente uno se tiene que sentir identificado con un sindicalista”, planteó. 

Asimismo, Urraburu entiende que en la coalición Multicolor, el Partido Nacional se ha vuelto cada vez más hegemónico, con sectores más ortodoxos. “Que vienen con bastantes vicios del pasado en esa lucha con la izquierda. Y entonces, en vez de ser un discurso pragmático, de soluciones concretas, se transforma en un discurso dogmático; en discursos de paradigmas que hace tiempo no escuchaba. Y no se llega a nada de esa manera”.  

Consideró necesario apelar a la unidad para generar cambios concretos, que permitan consolidar una salida de la pandemia del Covid-19. “Hay que emparejar el salario real perdido, y capaz que de forma más acelerada, en la medida que el producto bruto en Uruguay sigue dando muestra de reactivación y de consolidación de crecimiento. Pero también, por otro lado, está la ola de conflictos, que es impresionante. Cualquier inversor internacional viene y ve que el sector lácteo está casi paralizado por no firmar una cláusula de paz; es realmente poco creíble. La actitud del gremio de los lácteos, tan radical y tan absurda, me preocupa mucho”, sostuvo. 

Dentro de las reformas necesarias, el empresario plantea como prioritarias la de la seguridad social y la del Estado. Esta última, fue considerada por el expresidente José Mujica como la madre de todas las reformas. “Y ahí quedó, en un país que yo defino hace mucho tiempo, como decía el doctor (Daniel) Ferrere, como la piscina de dulce de leche, donde las grandes reformas van quedando por el camino”, lamentó. 

Por estas razones Urraburu consideró que “Uruguay seguirá siendo muy atractivo, pero no va a ser nunca el país con el crecimiento que se merece”. 

Respecto a la reforma de la seguridad social, Urraburu mostró descreimiento respecto a la posición que adoptó la izquierda en la Comisión de Expertos que se creó para la redacción del proyecto. “No haber logrado ni una sola frase de consenso marca una posición totalmente antagónica. Y no escucho que los integrantes de la Comisión del Frente Amplio, o del propio Frente Amplio, propongan algo alternativo. Por lo cual es solo destruir por destruir, atacar por atacar”, dijo. 

El empresario se definió como un “admirador” de la social democracia europea. Destacó la importancia de terminar con el enfrentamiento y generar un camino pragmático y de consensos. “Antes había en el Parlamento gente con una capacidad y una lectura política que lamentablemente no existe en este momento. Los caudillos y las figuras políticas en el Uruguay están escaseando”, advirtió. 

Además, Urraburu indicó que “la posición correcta no es que sean únicamente los empresarios los que ganen dinero. Pero tampoco creo que haya que darles con todo por la cabeza, porque en los discursos los transforman en oligarcas, y ahí ya entramos en el terreno de los insultos”. 

“Creo que hay momentos en los que la redistribución no es posible, y hay que darle paso a la generación de empleos, como se hizo. Se generaron empleos pero a costa de otra cosa, porque había una situación extraordinaria en el mundo. Es como ahora, achacarle al gobierno la carestía existente, cuando la carestía es mundial y tenemos la misma inflación que Estados Unidos. Debemos decir que suerte que tenemos la misma inflación y no más”, señaló el empresario. 

El presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo también habló sobre la necesidad de generar un cambio en las pautas culturales. “El uruguayo tiene, dicho con mucho respeto y humildad, mentalidad de empleado. La gente se acostumbró a estar bajo el paraguas del Estado. Pero hay que fomentar la creación de empresas sin importar el tamaño. Empresario no puede ser considerada una mala palabra, porque es alguien que arriesga, que va al frente, y eso es algo que a Uruguay le falta, porque tenemos mentalidad de empleado”. 

Destacó que el artículo N° 285 de la LUC (Ley de Urgente Consideración) permite que una parte del capital de las empresas satélites de las estatales  puedan cotizar en bolsa. A modo de ejemplo, se refirió a Ducsa, a Alur e incluso a la gran obra que está planificando OSE. “Para esa obra hay dos posibilidades: que la realice un extranjero o que se haga con OSE al frente y 10.000 o 15.000 ahorristas uruguayos, que están mandando sus ahorros al exterior”, comentó.

Resaltó que en la actualidad “se están enviando al exterior muchos más recursos que antes. Sin embargo, Uruguay es el país al que se lo está mirando con mayor interés para invertir”. Por lo tanto, dedujo que “los uruguayos sacan el dinero del país porque no hay alternativa de inversión, y por la competencia de los fondos de inversión del exterior a partir de los cuales no se paga IRPF, ya que ese impuesto se elude en ese tipo de inversiones. Entonces, es tal la ofensiva que lanzan a través de los bancos, y de muchos corredores de bolsa, que la gente entra en eso y saca los dineros del país”.

Urraburu consideró que al abrir las empresas públicas se le da la posibilidad al ahorrista uruguayo de que aporte su granito de arena. “La única manera de tener cogestión, la gestión social y la democratización de las empresas más importantes del Estado, se da si la gente lo siente en el bolsillo”, dijo.

En ese marco, recordó la experiencia del parque eólico Valentines, que cotiza en bolsa, al que consideró “un ejemplo”. Dijo que “al principio eran 300 personas que venían a preguntar por sus ahorros, sus balances, se interiorizaban, preguntaban, criticaban… Incluso hicieron cambiar posiciones al directorio del parque y de la UTE. Ese intercambio es sano y positivo. A las personas también les cambia la mentalidad, porque están atentas a los balances. Hoy nadie los lee”, aseveró. 

Y agregó: “Eso es trasparencia. Las empresas que están alrededor de las más grandes del Estado no tienen control del Tribunal de Cuentas; no publican sus balances. Para saber lo que pasa hay que hacerlas cotizar en bolsa e incorporar ahorro de los uruguayos, por lo menos hasta en un 25% o 30% del total. Hoy existe el marco legal para que  eso pase”.

Y a la pregunta: ¿por qué no pasa?, Urraburu respondió que eso lo tendrían que responder las autoridades. “Antes del plebiscito, desde Presidencia me dijeron: una vez que pase esto llegará el momento de la Bolsa de Valores, pero todavía no se ven movimientos”, dijo. 

Una vez que está situación avance, “generará un cambio cultural importante, porque los balances se publicarán cada tres meses en el Banco Central y en la Bolsa de Valores. Y el accionista irá a verlos, porque en función de eso, al finalizar el ejercicio recibirá un dividendo o no. Habrá asamblea de accionistas donde se rendirán cuentas”, valoró. 

“Quiero saber si en la asamblea de Ancap de hace unos cuantos años, en vez de participar el presidente de la empresa y el ministro de Industria de la época, hubieran participado 1.500 ahorristas uruguayos y allí hubiesen dicho que había que poner US$ 800 millones porque la empresa quebraba, ¿Qué habría pasado?, ¿hubiesen tenido el rostro para presentarse frente a los accionistas?”, se preguntó. 

Y agregó que los uruguayos “tienen que saber que ser empresario es arriesgar. Uruguay es el país más conservador del mundo. El riesgo al uruguayo no le entra, porque tenemos mentalidad de empleado, dicho con respeto y cariño. Necesitamos el motor, el que arriesga, el que va para delante y el que invierte. Eso es algo que el uruguayo no lo tiene. Todos los procesos de crecimiento económico importantes del Uruguay, en los últimos 20 años, fueron liderados por extranjeros”.

Sin embargo, advirtió que en Uruguay se cree que cualquier tipo de iniciativa de este tipo implica una privatización. “El artículo 285 de la LUC fue cuestionado por poco menos que privatizar las empresas públicas. Acá cualquier cosa que querés hacer es privatizar, y no es así. Por eso los dirigentes deberían orientar un poco. Sin embargo, lo utilizan como rédito político y lo llevan para otro lado”. 

Consideró que el mercado de capitales en Uruguay “es un gran debe y es muy chico”, y el artículo 285 de la LUC “lo debe dinamizar; el tema es que se haga”. 

Opinó que el escenario actual “es peor que el de antes”, porque ahora desde el exterior “hay una competencia fuertísima por los recursos financieros. Si hay algo que está globalizado es lo financiero. El argumento que tienen algunos, que no son corredores de bolsa pero que operan casi como nosotros, es: coloca tu dinero acá que no paga IRPF. Entonces, “emite La Tahona o Isusa con un 7% de IRPF y si saco la plata del país no pago IRPF. De esa forma en el Uruguay no queda un peso. Eso le quise decir a la ministra de Economía (Azucena Arbeleche) y no me recibió”. 

El presidente de la Bolsa de Valores planteó que “desde hace un tiempo al Estado uruguayo le ofrecen la plata del exterior”, porque “con tasas bajas afuera le tiran la plata por la cabeza”, pero “va a llegar un momento que eso no será así”. 

Sostuvo que en el 2002 “los que sacaron adelante al Banco Central y al gobierno fueron los ahorristas uruguayos, que le reprogramaron los bonos al gobierno. No hay que dejar de reconocer la importancia que puede tener el ahorro uruguayo”.

Enfatizó que “no se debe descuidar hacia dónde está yendo el flujo de ahorros. No tengo nada contra la inversión en el exterior, pero se va para afuera porque los que operamos acá estamos en inferioridad de condiciones. Afuera no se paga y acá se paga. Eso no puede ser. Son muchos, unos cuantos millones de dólares los que se van”. 

Esas correcciones y el artículo 285 operativo permitirían avanzar en un cambio cultural. “Habría ahorro uruguayo invirtiendo es un mercado de acciones más grande, y con eso un mayor involucramiento de esos accionistas en los destinos de las empresas públicas”, acotó. 

Si Gas Sayago hubiera cotizado en bolsa “hubiera dejado el tendal”, reconoció, pero se preguntó: “¿Habría pasado todo lo que paso? ¿Habría sido tan fácil cerrar? Urraburu considera que, al cotizar en bolsa, hay un control social sobre los destinos de las empresas y le dan protagonismo a la gente para que las empresas públicas “dejen de ser de nadie para ser de todos”. Sostuvo que “eso le falta al Uruguay y es el cambio cultural que se debe realizar”.

Sector agropecuario

Desde hace algunos años Urraburu también se desempeña como empresario agropecuario y, al ser consultado sobre cómo observa los reclamos que surgen en algunos momentos desde algunas gremiales del sector, recordó que “el día después del primer acto de Un Solo Uruguay, el 23 de enero de 2018, me hicieron un reportaje en la radio preguntándome qué opinaba sobre aquellas 10 mochilas que el sector cargaba, según Eduardo Blasina. Y yo, con la mayoría de las mochilas no estaba de acuerdo y sigo sin estar de acuerdo”. 

Sostuvo que “el empresario no puede ser rentable si le ponen el precio del dólar que quiere. ¿Alguien cree que el precio del dólar se fija en Uruguay? ¿Que se condicione o se incida indirectamente en el valor final? No significa que la esencia de precio no venga dado desde los grandes centros financieros del mundo”.

Agregó: “no creo que los empleados del Uruguay le tengan que pedir todo al Estado, ni que los empresarios sean rentables solo a partir del Estado, como fue la historia de los empresarios de este país, no de todos, pero sí de muchos”. 

Para el presidente de la Bolsa de Valores, “el Estado tiene que terciar, inducir, pero también generar esa conciencia política y cultural para que el impulso que falta, aparezca, y que sean los propios uruguayos los que comanden su propio proyecto de crecimiento económico”. 

Por último, Urraburu habló sobre cómo visualiza los próximos meses respecto a la situación a nivel país y la posición que está tomando el gobierno. “Evidentemente están las cosas dadas como para que Uruguay emerja. Creo que el gobierno que ya pasó los dos años de problemas, el del referéndum y el de la Covid, ahora tiene que empezar a gobernar. Esta Rendición de Cuentas parece importante, aunque no creo que un gobierno pase por una Rendición de Cuentas. Pero tiene que apretar el acelerador, porque sino muchas cosas van a quedar en el tintero”, planteó. 

“Estoy muy de acuerdo con que la reforma previsional vaya al Parlamento y ahí se dilucide. Comparto eso con el presidente de la República, y ahí cada uno va a ser responsable de sus actos. Además, sigue existiendo un ambiente propicio para la inversión, el Uruguay tendría que tener un empuje económico en los próximos años. El tema es que la piscina de dulce de leche es complicada”, concluyó.  [/um_loggedin]

Nota de Revista Verde N°102

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Agroenfoque festejó 20 años de actividad en el mercado uruguayo

By Cristina Fumero,

La empresa repasó su trayectoria, brindándole soluciones a los productores, y anunció la asociación con IBF Negocios, compañía de inversiones que opera en el país desde 2011 

Agroenfoque es una empresa que trabaja desde hace 20 años brindando soluciones integrales, “generando servicios de primera calidad a través de procesos que buscan la eficiencia y la innovación constante, con productos amigables con el medio ambiente”, señaló a VERDE el ingeniero agrónomo José Luis Orrico, gerente general y fundador de Agroenfoque.

En  el marco de la celebración del 20° aniversario de la empresa, Orrico se refirió al inicio. “Lo que vi en ese momento fue la necesidad de entregarle al usuario, no un insumo, sino un servicio, una solución. ¿Qué precisa? ¿Cómo lo quiere? ¿Cómo le facilita? ¿Cuál es su real problema? Ahí vi una oportunidad. Había recorrido el país y sumado experiencias durante mucho tiempo. Antes ingresé a BASF, con un contrato como técnico externo, y trabajé allí durante 18 años. También lo hice en otros emprendimientos, pero siempre de forma independiente”, recordó. 

Desde su fundación, Agroenfoque se ha transformado en una empresa sólida y versátil a nivel nacional, con alcance regional en sus operaciones, que ha ido diversificando sus negocios con base en el uso de tecnologías novedosas.

“Me volqué hacia este sector porque entendí que la tecnología venía avanzando por el lado de la productividad, del manejo sanitario, del control de malezas, del control de plagas, de la parte genética, donde había un crecimiento de los rendimientos”, observó. 

En ese momento entendió que el sector también “necesitaba hacer hincapié en el área nutricional” de los cultivos. Pero señaló que “recién ahora la nutrición realmente está tomando importancia. Eso fue lo que me llevó a mirar esto, también porque provenía de trabajar con cultivos más delicados, como las frutas, las hortalizas, que tienen características diferentes a la agricultura”. 

Además, en esos años todavía era riesgoso apuntar a este tipo de trabajo, aunque era novedoso para el sector. “Pensaba que los suelos no se podían mantener iguales, se irían cansando, gastando, que iban a requerir de nuevas tecnologías para mantener los potenciales productivos. Y así me largué. Tenía la ventaja de conocer el país de punta a punta, así como a muchos productores”, comentó. 

En estos 20 años, Agroenfoque tuvo muy buenos momentos, pero también tuvo que enfrentar dificultades. “Hemos ido aprendiendo de nuestros aciertos y errores, siempre con una mirada positiva, intentando brindar las mejores soluciones a nuestros clientes. Nuestra gente ha sido uno de los pilares fundamentales, muchos nos acompañan desde el comienzo, y son parte esencial de nuestra identidad, de nuestra marca”, dijo Orrico.

Desde sus inicios, Agroenfoque trabaja con empresas nacionales e internacionales. Y para Orrico “uno de los puntos más fuertes han sido nuestros socios comerciales, marcas de reconocido prestigio nacional e internacional, que han confiado en nosotros y por nuestra trayectoria lo siguen haciendo. Esto nos ha llevado a brindar soluciones de primera calidad desde el comienzo, acompañadas por un respaldo técnico dado por nuestros ingenieros, y por la constante capacitación y ganas de seguir mejorando”.

EL ACUERDO CON IBF NEGOCIOS

En el contexto que atraviesa el negocio agropecuario, gerente general y fundador de Agroenfoque entiende importante asociarse con otras empresas que aporten al crecimiento de los emprendimientos. “La idea de Agroenfoque es asociarse con un grupo inversor, con otros capitales, porque la necesidad del mercado es esa. Ya no se puede pensar en la empresa propia, particular, autogestionada. Hay que mirar con otra amplitud, con integraciones, abrirse al mundo y no tener miedo a tener socios”.

Este año, Agroenfoque firmó un acuerdo con IBF Negocios, una firma de asesores, multidisciplinaria, que permitirá a la empresa seguir creciendo. “Estamos muy felices. Logramos un acuerdo comercial para que Agroenfoque e IBF Negocios trabajen juntos. Vemos en este acuerdo un potencial muy importante, no sólo en la parte económica, en la parte de inversiones, sino también en las oportunidades que se le van a empezar a generar a la empresa para seguir creciendo y consolidando su marca en el mercado uruguayo e internacional”, comentó Orrico.

Según Hugo Benedetti, director de IBF Negocios, hace tiempo venían observando al sector agropecuario debido a su potencial de crecimiento. “Nos parecía que en algún momento teníamos que acercarnos de alguna manera, y con Agroenfoque vimos una oportunidad muy interesante. Es una empresa que tiene una vasta trayectoria en el mercado y está muy bien posicionada en el sector. También vimos en Agroenfoque un modelo de negocios y un modelo económico viable y sostenible”. 

El coordinador del equipo técnico de ventas de Agroenfoque, ingeniero agrónomo Rafael Pastorino, dijo a VERDE que estos cambios y alianzas muestran la etapa de madurez que alcanzó la empresa. 

“Este acuerdo revitaliza a la empresa y, por lo tanto, es un nuevo desafío”, dijo. Pastorino también rescató el desarrollo que tuvo Agroenfoque durante estos 20 años. “Arrancó con el espíritu del ingeniero Orrico, con toda su fuerza, y fue creciendo sostenidamente. Con el transcurso de estos años ha ido evolucionando y ahora está tratando de dar el paso para transformarse en una empresa que trascienda la figura de Orrico. Entonces, realmente es un hito en la empresa”.  

LOS NEGOCIOS

Agroenfoque se inició con la búsqueda de soluciones para el agro, y en la actualidad “cerca del 80% de nuestra facturación proviene de las soluciones nutricionales vegetales. También contamos con la parte de domisanitario y defensivos con BASF. Trabajamos en todos los rubros del sector agropecuario, pero el peso más grande lo tiene la agricultura de secano y el arroz”, señaló Pastorino. 

“Los cultivos intensivos representan el 35% de la facturación” y “el objetivo es avanzar hacia la producción ganadera y lechera”, dijo.

En la empresa trabajan directamente 30 personas y el equipo técnico-comercial está integrado por 10 ingenieros agrónomos. A ellos se suman las personas que trabajan indirectamente en los servicios anexos.

Respecto al área de nutrición, Pastorino considera importante apuntar a la sustentabilidad. “Lo primero para el productor es la sustentabilidad económica, esto tiene que ser rentable, pero además no podemos afectar al medio ambiente. Tenemos que ser muy cuidadosos con este tema. Pero a su vez, tenemos que ser eficientes en los nutrientes que utilizamos”. El mundo hoy está diciendo “necesitamos alimentos”, produzcan, “pero eso tiene que ser armonioso con el ambiente y Agroenfoque desde que surgió está mirando ese aspecto”.

LOS CAMBIOS DE LA AGRICULTURA

Orrico resaltó que “la visión que nos llevó a crear la empresa está más vigente que nunca. Nuestra participación en el mercado es chica, pero dentro de especialidades es muy grande. A nivel general se continúa trabajando con commodities, pero cada vez es más importante aportar otro tipo de insumos a la producción. Hay un enorme potencial”.

Según el fundador de Agroenfoque, durante los últimos 10 años en Uruguay se produjo lo que no se había producido en los últimos 50 años. “La extracción es enorme, lo que provoca una cantidad de consecuencias que ya se han visto en otros lados”, advirtió. 

Consideró que el auge que se vivió entre 2004 o 2005 hasta 2012 o 2013, “era algo predecible. Al estar vinculado a empresas internacionales, que saben ver estas cosas, uno podía tener una idea de lo que podría llegar a ocurrir; no es mérito propio. Lo que empezaba a pasar en Uruguay ya estaba pasando en otros lados. Se veía venir la globalización, la regionalización, en el año 1990 se fundó el Mercosur”. 

De acuerdo al gerente general de Agroenfoque, había empresas multinacionales que venían aplicando en su visión de negocios el modelo de la regionalización en América Latina. “Y eso uno lo va incorporando, sin darse cuenta, está en el inconsciente y te lleva a ver y entender los problemas del futuro. Son aspectos vinculados a la oferta y a la demanda. Ahora también estamos en un momento de buena demanda, pero sabemos que crecerá la oferta, y en dos o tres años habrá más oferta y los precios se tranquilizarán. Son curvas que se cruzan. Hay que preverlas y analizarlas con información”, señaló.

Orrico cree que el sector tiene todo lo necesario para enfrentar estos desafíos. “Está preparado desde dos puntos de vista: la tecnología, que ayuda a manejar mucho las condiciones que hacen al éxito; y por el otro lado muchas empresas ya han sufrido tropezones. Si miramos las que estaban en 2012 y las que están hoy, hay un cambio enorme”, dijo. 

Una de las características que cambió fue el perfil del productor. Ahora el área está consolidada a nivel productivo y deja poco espacio para la especulación. “Para mí es la gran diferencia, que la persona vinculada sea un empresario y no un especulador. Cuando el tema está en manos de un especulador, lo agarra hoy y lo deja mañana, y queda lo que queda en el camino. Esta es una gran diferencia que veo en la agricultura, todos los emprendimientos se hacen con una visión a tres o cuatro años para adelante. No de hoy para mañana”. 

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Limagrain impulsa un crecimiento sostenido en la región Cono Sur

By Cristina Fumero,

La empresa francesa llegó a esta zona del continente en 2010, adquiriendo semilleros locales, con germoplasmas adaptados, a los que fue sumando investigación y desarrollo 

Limagrain, un grupo semillerista internacional de origen francés, tuvo un crecimiento muy importante en los últimos años en el Cono Sur, dijo a VERDE Saturnino Camargo, gerente de Negocios Especiales de la compañía en la región Cono Sur (Argentina, Uruguay, Bolivia y Chile).

“La historia de Limagrain en la región es bastante reciente. Estamos operando en Brasil y Argentina desde 2010, lo que para un semillero es poco tiempo, porque el breeding para productos de maíz lleva de ocho a 10 años. Por lo tanto, nuestros programas de mejoramiento están llegando a su madurez y empezando a brindar productos de muy buen nivel competitivo”, destacó Camargo.

Agregó que en poco tiempo, tanto en Brasil, como en Argentina y Uruguay “logramos una posición muy competitiva”. Detalló que “Argentina es el país donde más cultivos tenemos: maíz, girasol, trigo, soja, cebada y arvejas. En Uruguay ofrecemos maíz, girasol, trigo, soja y estamos con proyectos para comercializar cebada y colza, que vendrían directamente de Europa. Y en Brasil estamos principalmente con maíz y soja”.

Limagrain es una cooperativa que empezó sus actividades como semillero 1965. Está ubicada en la región centro-sur de Francia, en Clermont-Ferrand. “Ese año comenzó a trabajar en el mejoramiento de maíz. Muy rápidamente, en 1970, obtuvo un material destacado, que fue histórico en la compañía, que se llamó LG11; un híbrido muy utilizado en Europa. Eso le permitió lograr una posición muy importante en toda Europa y le otorgó velocidad al desarrollo en el negocio semillero”, repasó.

Limagrain ingresó a Estados Unidos en 1979, cuando comenzó con la investigación y el desarrollo en ese país. Luego siguió una fuerte expansión en otros países fuera de Europa. En 2010 llegó a Sudamérica y unos años después comenzó la operación de Limagrain África. 

“La historia de Limagrain fuera de Europa es bastante reciente, pero con mucha velocidad y mucho éxito. Hoy, en Estados Unidos, Limagrain es el número tres en venta de maíz, detrás de Bayer y Corteva, y en Sudamérica nos estamos transformando en un semillero líder en el mercado”, remarcó Camargo.

El gerente de Negocios Especiales comentó que establecerse en otros países adquiriendo compañías “fue una estrategia que ha seguido Limagrain, porque le permite llegar al mercado con otra velocidad, en paralelo con el desarrollo, con la investigación y la compra de germoplasmas que aportan variabilidad a su pool genético”.

Limagrain en Sudamérica

Limagrain empezó con el breeding en Argentina y Brasil en 2010. En este último país empezó a operar poco tiempo después en el mercado, con LG, la marca líder de Limagrain para cultivos extensivos. En Argentina la operación comercial se inició en 2015 también con la marca LG. 

Y en 2018, “ya con una decisión mucho más fuerte de tomar una posición en el mercado y de competir con todas las demás empresas líderes, adquirió el semillero Sursem, en Argentina”. 

Además del germoplasma adaptado para la región que tenía Sursem, la operación le permitió a Limagrain acceder al mercado, con una red de venta y distribución madura, que ya contaba con una participación del 4% o 5% en maíz. “El programa de mejoramiento de maíz en Argentina se nutre del germoplasma local, que ya traía Limagrain y que aumentó mucho con la adquisición de Sursem. Pero también se alimenta de los 70 programas de mejoramiento de maíz que tiene Limagrain en todo el mundo”, destacó Camargo. 

Limagrain en Uruguay

En Uruguay Limagrain está representado por 3Agro y ofrece tres híbridos de maíz a los productores. El primero es SRM 566 VT Triple Pro, que “tiene varios años en Argentina y que fue ganador de las principales redes del país. Es un híbrido con gran potencial, mucha rusticidad y estabilidad. Es posible que llegue en su versión Viptera 3”, destacó Camargo. 

Otro híbrido, lanzado el año pasado en Uruguay, es el SRM 6620 VT Triple Pro, que “supera al SRM 566 en potencial de rinde y es un poco más corto, lo que nos da más adaptabilidad para hacer una siembra temprana o de segunda tardía”, explicó. 

Y la tercera opción es el LG 30680 Viptera 3, un híbrido de ciclo intermedio, recomendado tanto para siembra temprana como para tardía. “Es muy sano, de muy buena caña y muy estable. Hoy es el híbrido que más operamos en Uruguay, porque tiene muy buen comportamiento y el plus de la biotecnología”, subrayó el gerente de Negocios Especiales.

Nota de Revista Verde N°102

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IICA asume rol clave en la medición de huella ambiental de los sistemas

By Cristina Fumero,

Rodrigo Saldías es el primer representante uruguayo de este organismo en Uruguay, y describió los programas en los que se trabaja con los sectores público y privado

Producción: Ruben Silvera
Redacción: Mauro Florentín

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), creado hace casi 80 años –el 7 de octubre de 1942 en Costa Rica– hace 70 años que está presente en Uruguay y tiene por primera vez a un uruguayo como representante en el país: el ingeniero agrónomo Rodrigo Saldías.

IICA es el organismo especializado en agricultura que apoya a los estados miembros para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural. Brinda cooperación a los 34 países que lo integran. “Contamos con vasta experiencia en temas como tecnología e innovación para la agricultura, sanidad agropecuaria, calidad e inocuidad de los alimentos, comercio agropecuario internacional, bioeconomía, agricultura familiar, desarrollo rural, gestión de los recursos naturales y cambio climático”, según consta en su sitio web.

En entrevista con VERDE, Saldías destacó la vigencia del mandato de creación del IICA y la importancia del organismo, que viene acompañando los cambios del sistema público en Uruguay, “donde aparece el Ministerio de Ambiente, que está involucrado en muchas de las políticas o actividades agropecuarias y se suma al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)”.

Agregó que “muchos de los temas que son relevantes para Uruguay pasan por una agenda compartida entre ambos ministerios”.

Saldías habló sobre el vínculo del organismo con el Estado uruguayo y los principales objetivos de su gestión al frente del mismo. Y resaltó proyectos concretos en el área forestal y en la huella ambiental de los sistemas de producción.

Indicó que el organismo opera en la generación, búsqueda de financiamiento y ejecución de proyectos. Otra área es el respaldo al sistema público en concretar políticas o actividades. Y también lo hace como proveedor de servicios de consultoría.

Dentro de los antecedentes del líder del IICA en Uruguay, figura su función como especialista en agronegocios en Uruguay XXI, coordinando los sectores de alimentos y bebidas, el complejo forestal-madera y en toda la cadena del cannabis, de acuerdo al sitio web del IICA.

Además, señala que trabajó como investigador adjunto de la Unidad de Economía Aplicada del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), de Uruguay.

¿Cómo opera el IICA en su vínculo con el sector público?

El IICA apoya al MGAP y a sus direcciones en distintas cosas. En algunos casos hay proyectos que vienen dados por mandatos del MGAP. Las direcciones del MGAP tienen algunas actividades y fondos, que nosotros ayudamos a ejecutar o a pensar nuevos instrumentos. El IICA co-construye, junto a las direcciones o con la cabeza del MGAP, proyectos de investigación o soluciones a algún problema. Para los proyectos de investigación se busca financiamiento, que no necesariamente es público. Y para la solución de problemas, generalmente se utiliza el presupuesto asignado a la dirección en cuestión. Lo que está pasando en Uruguay es la cercanía para construir agenda y buscar soluciones a algunas cosas que el MGAP necesita. Hay una agenda que viene dada y que se construye en conjunto. El IICA es una red de conocimiento internacional con 34 representaciones, entonces no se limita al equipo técnico que tiene en el país. La estructura del Instituto tiene una dirección de cooperación técnica, con cinco programas, que son como la agenda y la matriz del organismo. Además, hay una unidad de proyectos. Entonces, para todas las actividades podemos buscar en otras representaciones, en la sede central o en ambas instancias las capacidades.

Para apuntalar a la demanda local.

Correcto. Primero la ejecutividad, segundo es esa internacionalidad y el tercero es la objetividad de lo que se genera. Porque hacer un Instituto que si bien responde a la agenda pública no necesariamente es todo público, tiene en la construcción de la cooperación objetividad por cómo lo hace. Tiene técnicos referentes que trabajan en los proyectos, y esa cooperación genera los resultados que necesita quien nos manda o con quien nos asociamos para trabajar. Con el sector privado es exactamente igual. A veces la construcción de proyectos o la búsqueda de financiamiento viene atada a actividades, que tienen que ser objetivas para que tengan valor. Para que una empresa tenga un esquema o algo que quiera mostrar no alcanza con que diga: somos ambientalmente sostenibles y cumplimos con todo. Ahí es cuando empezamos a construir en conjunto. Ese trabajo compartido no es solo con lo público, sino que también sucede en ciertas ocasiones que es público-privado. Ahí se genera un círculo interesante de trabajo.

¿Cómo está armado el equipo de trabajo del IICA en Uruguay?

El equipo técnico tiene a Alexandra Cháves, que es licenciada en Ciencias Políticas, que se encarga de esa área y tiene algunas líneas con las direcciones del MGAP. Y desde agosto del año pasado está el ingeniero agrónomo Braulio Cantera, que es el responsable de Proyectos y del área de Sostenibilidad Ambiental. También hay consultores contratados puntualmente por diferentes proyectos u objetivos. Actualmente trabaja un consultor coordinando el Proyecto Readiness y otro se encarga de profundizar los vínculos con el sector privado. El año pasado hubo un consultor contratado para buscar fuentes de financiamiento para los proyectos de IICA. La Representación además cuenta con un área de administración con tres funcionarios, las secretarias del equipo técnico y la Representación, así como también un licenciado en Comunicación. En Uruguay se administran los proyectos ejecutados por la Representación, así como también acá tiene su sede el Consejo Agropecuario del Sur (CAS), que lo integran los ministros de Agricultura de la región, y que tiene tres ámbitos: REDPA (políticas agropecuarias); el de Sanidad Animal, comprendido en el Comité Veterinario Permanente (CVP); y el del sector de Servicios Agrícolas, integrado en el Comité de Sanidad Vegetal (COSAVE).

¿Qué ejemplos concretos hay de trabajos entre el IICA y el MGAP y otras instituciones públicas?

La Dirección Forestal está coordinando la Comisión Honoraria de la Madera, que está integrada además por representantes académicos, los ministerios de Industria, de Vivienda y de Ganadería. El año pasado con la Dirección Forestal elaboramos en conjunto algunos proyectos en los que esa comisión necesitaba avanzar. Eran dos temas puntuales. Uno relacionado con la construcción de viviendas de madera, que hoy tiene 19 normativas diferentes (una por departamento); y el otro es que no hay una guía técnica que centralice la manera de construir con ese material. Entonces, avanzamos en conjunto en un perfil de proyecto que luego lo presentamos para la búsqueda de financiamiento. La financiación es necesariamente externa, no de IICA, salvo alguna intervención puntual. Y conseguimos una fuente de financiamiento externo no reembolsable que quiere desarrollar el sector de la construcción en madera en Uruguay. Y desde junio estamos trabajando con la comisión honoraria de la madera en esos dos grandes objetivos: la unificación de la normativa y la guía técnica. Es una agenda que pasa por el MGAP, pero que también trasciende a otros ministerios; las agendas comienzan a cruzarse.

¿En qué está ese trabajo?

Eso recién empezó, pero será un tema central. El Ministerio de Vivienda hizo un lanzamiento recientemente de la hoja de ruta para la construcción de viviendas de madera. De las 10 barreras que identifican, la primera es la de generar y autorizar la normativa nacional y departamental, y la décima es generar una guía de diseño, especificaciones, construcción, recepción, obras y uso de edificaciones de madera. De los 10 puntos, el IICA está avanzando en dos. Eso es muy importante, porque hay un trabajo coordinado y no se duplican esfuerzos.

¿Qué plazos se manejan para lograr esos objetivos?

En un año aproximadamente esto tiene que estar pronto. Se fijó mayo de 2023 como meta para cumplir con los puntos 1 y 10; y van a estar listos. En el medio esperamos que empiecen a suceder posibles trabajos con otros actores. La expectativa es que los países que tienen este tipo de áreas desarrolladas a nivel nacional no lo hicieron en mucho tiempo. En Canadá se trata de una política nacional de entre 2014 y 2015. Alguien lideró ese proceso, hoy en eso está el IICA, ayudando a liderar ese proceso, con una agenda que es público-privada

¿Qué otros ejemplos de proyectos hay?

Hay dos más. Uno vinculado con el sector forestal, que responde a otro modelo de negocios del IICA, que es el de transformarse en una gran consultora en el mundo. El ejemplo a señalar es el caso del Banco Interamericano de Desarrollo, que financió una consultoría sobre el sector forestal, que buscaba identificar oportunidades para profundizar. Ese estudio identificó 12 líneas de acción y priorizó cuatro. Una de ellas es la construcción en madera; otra es la utilización de subproductos de la madera; figura además la creación de un polo industrial para pequeños y medianos aserraderos en el noreste de Uruguay; y la cuarta es la de los bonos verdes, un tema que abarca a todas las áreas. Ese estudio estará disponible en breve.

¿Hay trabajos o proyectos que apunten al aspecto ambiental?

Allí ingresa un ejemplo que es el más icónico: la medición de la huella ambiental de la producción ganadera, en diferentes planes. Todo eso lo estamos integrando en un plan piloto que nuclea a la Sociedad Rural de Río Negro, al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), al Plan Agropecuario, tiene el marco de los ministerios de Ganadería y de Ambiente, y el apoyo de la Intendencia de Río Negro. El financiamiento será interno del IICA, que asume un rol clave, que es defender los sistemas de producción en donde operamos, en base a valorizar y medir. La ambición es tener la metodología para que alguien la pueda utilizar, sin importar la zona y el sistema de producción ganadero que realice. Es algo que trasciende a Uruguay. Tiene tres puntos centrales: la caracterización de los predios, la medición de los indicadores que se definan y las prácticas de manejo que surgirán para mejorar los indicadores o replicar las buenas prácticas a otros sistemas. Ojalá que este plan piloto, de seis meses, sirva de base para contribuir con el Ministerio de Ambiente, para que, como autoridad nacional designada, pueda salir al mundo a mostrar esos resultados que seguirán una norma internacional de comparación.

En estos momentos de cuestionamientos, noticias falsas y demás, ¿organizaciones como el IICA cobran mayor relevancia?

Totalmente. Como es un organismo internacional con prestigio y objetividad puede asumir el rol de defender los sistemas de producción del país donde tiene presencia. El IICA es un defensor internacional de la forma de producción de Uruguay, porque sabemos cómo produce y estamos capacitados para generar conocimiento y cooperación técnica para valorizar lo que se hace y para corregir lo que sea necesario. Partiendo de la base de que la agricultura es parte de la solución y no del problema, como dice (Manuel) Otero (director del IICA). Por la incidencia en la seguridad alimentaria y porque no es responsable de muchas de las cosas por las que se la ataca. Claramente en Uruguay el panorama es diferente al de otros países, y una prueba de ello es el Plan de Agroecología, que presentó recientemente.

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El volumen de granos operado por Navíos crecerá 30% en 2022

By Cristina Fumero,

La terminal portuaria ubicada en Nueva Palmira constató un marcado incremento de la producción nacional que compensa la caída de los tránsitos

Para este año Navíos proyecta un crecimiento de 30%, lo que significa que moverá más de 4 millones de toneladas (Mt) de granos y 1 Mt de hierro, que es todo tránsito que viene desde Brasil. 

“Luego de un año 2021 complejo, por la escasez de volumen, en 2022 la producción nacional será fundamental para compensar la pérdida de Paraguay y la dificultad de navegación de los ríos”, destacó a VERDE el ingeniero industrial Ruben Martínez, director de Corporación Navíos, compañía que opera en el complejo portuario de Nueva Palmira (Colonia). [um_loggedin]

Explicó que en el último tiempo Uruguay ha consolidado una buena combinación, que permite la exportación de barcos completos con mercadería uruguaya. “Los buques salen de Nueva Palmira con 45.000 toneladas de soja y en el puerto de Montevideo cargan 15.000 toneladas más. Con 60.000 toneladas no tienen que completar con soja argentina o soja brasileña, en Bahía Blanca o Paranaguá”, señaló.

En el primer trimestre de 2022 la agricultura alcanzó altos niveles de exportación, debido a la zafra de cultivos de invierno que finalizó con rendimientos muy buenos. Allí se destaca el papel del trigo, la cebada y el nuevo cultivo estrella: la canola, que “prácticamente duplicó el volumen” exportado este año con respecto al 2021, confirmó. “En el primer trimestre del año, en Navíos se cargaron unas 800.000 toneladas” de granos de invierno; “hacía mucho tiempo que no teníamos esos volúmenes”, acotó Martínez. 

Indicó que en este momento (principios de julio) se viene atendiendo la demanda de salida de la cosecha de soja, que superó los 3 Mt. “Se llevan embarcadas 1,3 Mt, y aún queda más de la mitad por exportar. Venimos trabajando a todo ritmo, con la novedad que este año una parte importante de las exportaciones de soja uruguaya está yendo para Argentina. Esta situación se debe al quiebre productivo que sufrió Paraguay con su cosecha de soja”, señaló el director de Corporación Navíos.

Recordó que un volumen importante de la soja paraguaya “baja para molienda hacia las industrias aceiteras de la zona de Rosario (Santa Fe), que es uno de los complejos aceiteros más grandes del mundo para molienda. Al fallar la producción paraguaya, una parte de la misma se está compensando con soja uruguaya, que está saliendo en barcazas rumbo a Argentina”.  

Esta operativa “es más compleja” que la exportación en buques. Un Panamax tiene bodegas de 8.000 toneladas, que “son más sencillas de cargar”. En cambio, las barcazas llevan entre 1.500 y 2.500 toneladas. “Hay que cargarlas con más cuidado y repartir la carga de manera correcta. Es una operación que lleva más tiempo, es más delicada, pero se está realizando de manera normal. Desde Navíos están saliendo convoyes de barcazas con una carga total de 15.000 a 20.000 toneladas”, acotó.

En los últimos años “el puerto de Nueva Palmira experimentó un desarrollo muy importante, que ha sido acompañado por una mejora importante en los accesos terrestres para la llegada de camiones y la entrada a las distintas terminales, dejando atrás el barro y el polvo que se generaba con los camiones. Además, por el lado de la salida el canal Martín García ha recuperado, por la vía del mantenimiento, los 34 pies de calado”, dijo Martínez.

En el desarrollo de Nueva Palmira, que ha recibido obras binacionales y nacionales, las empresas privadas también han jugado un rol protagónico. “Estos avances la posicionan como un complejo portuario competitivo y muy eficiente a nivel operativo frente a la región. Tiene una capacidad de acopio muy importante”, destacó. 

Agregó que “en Navíos contamos con 460.000 toneladas de acopio, base soja; equivale al consumo anual de trigo en Uruguay. Se cargan a buque 20.000 toneladas por día. Somos competitivos, aunque en este momento estamos sufriendo la baja del dólar”, sostuvo.

“El sector privado continúa invirtiendo. Navíos cuenta con un puerto nuevo, que tiene más de 300 metros y permite la entrada de buques más grandes que los Panamax, como los Baby Capesize; ya hemos cargado varios de ellos. Lamentablemente no pueden hacer uso de la profundidad del canal Martín García, porque tienen una manga mayor que los Panamax y necesitan un espacio más ancho. Eso es algo que se tendrá que desarrollar, porque en el futuro los buques serán más grandes. Nueva Palmira los puede recibir, cargar y atender, ya sea para granos o minerales”, resaltó. 

LOS TRÁNSITOS

Una parte importante del movimiento del puerto de Nueva Palmira está vinculada con los tránsitos, mercadería que llega o va hacia Paraguay, Bolivia o Brasil. Martínez informó que los tránsitos se han visto comprometidos por la menor producción de soja de Paraguay y también por la bajante inédita de los ríos, que influye en la cantidad de carga que se vuelca a la hidrovía. Hacía 50 años que el río Paraná no tenía una bajante de este tipo. 

Esa situación genera que los puertos del Paraná tengan menos calado e impide el top off (completar la carga). Eso permitirá que en Nueva Palmira se realicen cargas de harina de soja argentina, que llegan en tránsito a través de barcazas para luego completar barcos. “Ese fue un movimiento nuevo, que tuvimos este año, que en parte compensa la pérdida de carga de Paraguay, Bolivia y Brasil”, señaló. 

Resaltó que Nueva Palmira no sufre los efectos de la bajante de los ríos, porque tiene una profundidad marcada principalmente por el río De la Plata. El calado de salida lo marca el canal Martín García, que está dragado a 34 pies. Eso permite completar buques Handy y Handymax, que transportan entre 30.000 y 40.000 toneladas de harina de soja. 

El ejecutivo informó que se han cargado unas 200.000 toneladas de harina de soja procedente de Argentina. “Ahora el río Paraná recuperó su nivel normal, pero habrá que ver qué sucede en la segunda mitad de año, cuando el estiaje natural haga que los ríos bajen de nuevo, y quizás se vuelva a necesitar este tipo de operativa para compensar la faltante de altura del río”. 

Según Martínez, en la medida que llueva esto se irá resolviendo, e irá “entrando más carga al río, porque la vía fluvial es la forma más eficiente, económica y amigable con el ambiente para mover grandes volúmenes a grandes distancias”.  

A esta operativa se suma la oportunidad que representa Mato Grosso del Sur, que sigue aumentando su área de producción y se encuentra a 2.000 kilómetros de los puertos atlánticos Santos y Paraguaná. “Esto, desde el punto de vista de las autorizaciones y permisos de aduana, estaría encaminado. Ahora hay que ver que la ecuación económica cierre, y que las bajantes de los ríos permitan que las operaciones se realicen normalmente, en tiempo y forma”, estimó el director de Corporación Navíos. [/um_loggedin]

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Avanza la plataforma digital para Planes de uso y manejo de suelos

By Cristina Fumero,

La herramienta está en fase de testeo y aún no tiene fecha de lanzamiento; su objetivo es mejorar la presentación y gestión de datos, con cambios técnicos y administrativos.

La Dirección General de Recursos Naturales del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) viene trabajando en el cuidado de la productividad de los suelos, a través de la planificación de su uso y manejo, para evitar pérdidas por erosión. En esta línea, Uruguay cuenta con una política de Estado que se cristaliza en los Planes de Uso y Manejo Responsable de Suelos (PUMRS). Además, actualmente está desarrollando una nueva plataforma para mejorar la operativa con los agricultores. Para conocer en profundidad estos avances, VERDE consultó al ingeniero agrónomo Martín Mattos, director de Recursos Naturales del MGAP. 

La Dirección de Recursos Naturales del MGAP está trabajando en una nueva plataforma para la presentación y gestión de los Planes de Uso y Manejo de Suelos, que en este momento está en estado de testeo. “Se le permitirá a los agricultores conocerla, probarla, con los mismos planes que tienen hoy. Y una vez que esté probada, luego de una comunicación permanente para ver si hay que hacer nuevas modificaciones, se realizará la presentación de la plataforma, con los cambios técnicos, que no serán drásticos”, dijo Mattos. 

Según el director de Recursos Naturales, las modificaciones técnicas permitirán mejorar la operativa y también hacerla más amigable. Todavía “no hay un plazo” establecido para su lanzamiento, “lo importante es culminar el intercambio previo con los usuarios”, aclaró. 

Para el jerarca, los cambios más importantes que presenta la plataforma son técnicos, pero también incluyen algunos administrativos. “Hay ajustes de todo tipo, hay cambios de digitalización, de georreferenciación, se contemplan las terrazas, las mediciones de las pendientes”, detalló. También, está contemplado “si se cumplen con los requisitos que marca la ecuación de pérdida de suelo, se podrá cambiar el plan de uso y manejo que antes debía cumplir con una determinada fecha o tiempo”, agregó. 

Resaltó que la presentación y fiscalización, así como las auditorías, siguen funcionando igual y con los mismos procedimientos. 

Para el MGAP lo más importante de esta actualización es el rol que cumple la tecnología para hacer más eficiente a la herramienta y para que se eviten errores. “El sistema de software permite detectar si hay o no un cultivo; y ahora también permite detectar si hay gramíneas o soja. Son todas evoluciones que mejoran, ya vas al campo con otra información”, indicó el director.

Asimismo, informó que las autoridades del MGAP están realizando una evaluación general del Plan de Uso y Manejo de Suelos, que incluye todos los resultados y también el impacto económico. Mattos consideró que se trata de  “una gran política de Estado, y lo subrayo, porque generó una cultura de cuidado del suelo, que es muy importante. Y eso es algo que cuesta mucho generar”.

En tal sentido, planteó que ahora el productor es consciente de la importancia de esta herramienta. “Existen algunas omisiones, pero me parece que la cultura del cuidado del suelo está totalmente integrada en los agricultores”, valoró especialmente el director de Recursos Naturales del MGAP. 

No obstante, Mattos consideró que es necesario trabajar también con los dueños de los campos, para que refuercen el trabajo que realiza el agricultor. “El propietario del campo debe estar alineado con el agricultor, pero no solo cuando le presenta el Plan de Uso y Manejo de Suelos en su primera fase, cuando entra al campo, sino también en el seguimiento”, señaló el jerarca. 

En ese contexto, uno de los caminos que se analiza desde la Dirección de Recursos Naturales apunta a la extensión de los contratos de arrendamiento. “Si los contratos fueran de largo plazo, eso colaboraría con el agricultor para que el dueño del campo haga una alianza y motive una sinergia que logre tener una rotación planificada en el tiempo”, consideró.

Según el jerarca, hasta el momento esta es solo una idea, de “generar una zanahoria para que se puedan hacer los contratos a largo plazo. Lo estoy pensando, todavía no lo he conversado a nivel legislativo, es muy personal; pero me parece que ayudaría mucho a la sustentabilidad de los sistemas, sin obligar a nadie”. 

Respecto al plazo del contrato, el ideal que maneja Mattos es que tenga una duración igual o mayor a cinco años. “Pienso que el agricultor que siembra en campos de terceros, si tuviera la posibilidad de hacer un contrato de más largo plazo, de ocho o 10 años, le podría plantear al dueño del campo varias alternativas, incluso el riego. Y con eso el propietario de la tierra también logra un emprendimiento más estable, rendimientos más altos y un campo más valioso por esa infraestructura”, analizó. 

Y si el agricultor puede incursionar en el riego, “se pone a regar en poco rato, porque tiene los conocimientos y las herramientas necesarias. Sabe manejar la maquinaria y los cultivos. Ahí vemos otra posibilidad de crecimiento para el riego, posterior a la que ya hubo, donde vienen incursionando empresas con campos en propiedad y varios fideicomisos productivos”, señaló Mattos. 

Respecto a la situación del sector, Mattos entendió que en los últimos 20 años la agricultura ha tenido una evolución “excelente y franca”. Analizó que “la diversidad de cultivos, tanto en verano como en invierno, es fundamental para una rotación. De hecho, dentro de las buenas prácticas, una de las cosas que aparece es la rotación, también con las pasturas. A eso también lo sustenta el muy buen nivel de precios que tiene la ganadería. Uruguay es un país agrícola-ganadero y, si logramos consolidar este proceso, sería determinante para dar un salto diferencial en la sustentabilidad”, indicó el jerarca.  

Avance del riego

Sobre las perspectivas para el avance del riego, Mattos consideró que Uruguay “tiene un contexto muy favorable y, desde el punto de vista del suelo, hoy no hay límites. Lo que está limitando, evidentemente, es el conocimiento y la cultura del riego”. 

Así “cómo la agricultura evolucionó y avanzó con el cultivo de colza o los maíces de segunda, con el riego es igual. No es algo complejo, pero sí requiere de un entorno con conocimiento, de técnicos que sepan, también de proveedores. Todo eso viene avanzando y ayuda a que el riego siga desarrollándose. Es el momento para que Uruguay dé un paso más. En eso también colabora el Estado con la COMAP (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones)”, valoró. 

De ese proceso también forma parte UTE, que busca contar con una mejor distribución de la energía eléctrica. “Con UTE estamos trabajando mucho y en conjunto, pero hay lugares a los que llegamos un poquito tarde y no está mal decirlo, porque ya se instalaron pivotes”, comentó. 

Para Mattos estas dificultades están relacionadas con lo que implica este tipo de emprendimientos, que generan “dolores de crecimiento”, porque hay lugares donde el avance del riego ha sido vertiginoso y los servicios eléctricos presentan algunos inconvenientes”.

Pero, además, hay otros “donde la capacidad eléctrica es limitante, porque las líneas fueron realizadas en otra época y para otra demanda. En muchos casos son monofásicas y no trifásicas. El riego implica un paquete tecnológico diferente, más intensivo, donde el factor de energía es fundamental”.  

El director de Recursos Naturales del MGAP señaló que el área de riego toca distintas divisiones dentro del Estado, y que en este momento están trabajando para coordinar acciones con algunas de estas dependencias, como la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua). 

“Estamos avanzando en la posibilidad, aunque aún no quiero hacer ningún anuncio, de hacer una ventanilla única digital. Hay oportunidades de mejora, además no son de ahora, son cosas que ya están escritas. Hay que llevarlas a cabo”, comentó. 

Dijo que una de las acciones que está en carpeta es que UTE pueda contar con los datos de demanda de pivots, antes de su importación, para cumplir en tiempo y forma con la puesta a punto del servicio, y poder atender el requerimiento de energía eléctrica en esas zonas, en tiempo y forma. 

“Hay que ponerse de acuerdo entre el MGAP, el Ministerio de Ambiente, Dinagua, Ministerio de Economía, OPP, UTE, y cuando se demande una represa más grande, esa información también ingrese a Dinacea”, acotó.

Según datos de la Dirección de Recursos Naturales, en la actualidad están operando unos 900 pivotes en Uruguay. “El pico de ventas había sido en 2013, cuando se vendieron en torno a 90 pivots. Y en los últimos años se volvió a ese número, entre los 80 y 90 pivots por año, e incluso en el último año la cifra fue superior.  Esto quiere decir que la demanda se va estabilizando en casi 100 pivots vendidos por año”, señaló Mattos.

En este sentido, consideró importante generar una cultura de riego en la agricultura, y que eso atraiga a la producción ganadera, para que también pueda regar, como lo hace el arroz o la caña de azúcar. 

“Se debe mirar desde las distintas aristas. Porque uno lo mira desde la artista del agricultor, pero también está el impacto que tiene en la ganadería, ya sea de carne o de leche. El riego permite subir los rendimientos, genera cultivos más estables y en la ganadería también puede tener un impacto muy importante. Lo que se puede generar con más riego es impresionante. Hay que cambiar la cabeza, porque diversifica, porque es más sustentable y es muy bueno para el país”, sostuvo. 

Para el director de Recursos Naturales del MGAP, “es imprescindible generar para el riego una política de Estado ordenada”, porque “tiene un gran potencial para la producción y le agrega sustentabilidad a los sistemas”. 

Argumentó que “la sustentabilidad no se trata de estar en veredas distintas con el ambiente y la producción. La sustentabilidad es manejar en niveles equilibrados factores económicos, sociales y ambientales. Si no producimos vamos a tener falta de mano de obra, vamos a tener problemas económicos. Y si nos bandeamos en la producción vamos a tener problemas ambientales. Se trata de cuidar los equilibrios; y en eso tenemos que ponernos de acuerdo”. 

Para Mattos, el sector agrícola viene mejorando y está apostando cada vez más a la profesionalización. “Es importante que lo rural se vea como una empresa. Esa es la clave”, sostuvo. Además, dijo que “es muy importante que esa dicotomía que siempre ha tenido el Uruguay de campo-ciudad, rural-urbano, vaya desapareciendo, porque es nefasta. En el país el agro es relevante, pero se potencia y se vuelve más importante cuando se incorporan capacidades y talentos de otras disciplinas”.

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