Agricultura

Avanza la plataforma digital para Planes de uso y manejo de suelos

19 de agosto de 2022

La herramienta está en fase de testeo y aún no tiene fecha de lanzamiento; su objetivo es mejorar la presentación y gestión de datos, con cambios técnicos y administrativos.

La Dirección General de Recursos Naturales del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) viene trabajando en el cuidado de la productividad de los suelos, a través de la planificación de su uso y manejo, para evitar pérdidas por erosión. En esta línea, Uruguay cuenta con una política de Estado que se cristaliza en los Planes de Uso y Manejo Responsable de Suelos (PUMRS). Además, actualmente está desarrollando una nueva plataforma para mejorar la operativa con los agricultores. Para conocer en profundidad estos avances, VERDE consultó al ingeniero agrónomo Martín Mattos, director de Recursos Naturales del MGAP. 

La Dirección de Recursos Naturales del MGAP está trabajando en una nueva plataforma para la presentación y gestión de los Planes de Uso y Manejo de Suelos, que en este momento está en estado de testeo. “Se le permitirá a los agricultores conocerla, probarla, con los mismos planes que tienen hoy. Y una vez que esté probada, luego de una comunicación permanente para ver si hay que hacer nuevas modificaciones, se realizará la presentación de la plataforma, con los cambios técnicos, que no serán drásticos”, dijo Mattos. 

Según el director de Recursos Naturales, las modificaciones técnicas permitirán mejorar la operativa y también hacerla más amigable. Todavía “no hay un plazo” establecido para su lanzamiento, “lo importante es culminar el intercambio previo con los usuarios”, aclaró. 

Para el jerarca, los cambios más importantes que presenta la plataforma son técnicos, pero también incluyen algunos administrativos. “Hay ajustes de todo tipo, hay cambios de digitalización, de georreferenciación, se contemplan las terrazas, las mediciones de las pendientes”, detalló. También, está contemplado “si se cumplen con los requisitos que marca la ecuación de pérdida de suelo, se podrá cambiar el plan de uso y manejo que antes debía cumplir con una determinada fecha o tiempo”, agregó. 

Resaltó que la presentación y fiscalización, así como las auditorías, siguen funcionando igual y con los mismos procedimientos. 

Para el MGAP lo más importante de esta actualización es el rol que cumple la tecnología para hacer más eficiente a la herramienta y para que se eviten errores. “El sistema de software permite detectar si hay o no un cultivo; y ahora también permite detectar si hay gramíneas o soja. Son todas evoluciones que mejoran, ya vas al campo con otra información”, indicó el director.

Asimismo, informó que las autoridades del MGAP están realizando una evaluación general del Plan de Uso y Manejo de Suelos, que incluye todos los resultados y también el impacto económico. Mattos consideró que se trata de  “una gran política de Estado, y lo subrayo, porque generó una cultura de cuidado del suelo, que es muy importante. Y eso es algo que cuesta mucho generar”.

En tal sentido, planteó que ahora el productor es consciente de la importancia de esta herramienta. “Existen algunas omisiones, pero me parece que la cultura del cuidado del suelo está totalmente integrada en los agricultores”, valoró especialmente el director de Recursos Naturales del MGAP. 

No obstante, Mattos consideró que es necesario trabajar también con los dueños de los campos, para que refuercen el trabajo que realiza el agricultor. “El propietario del campo debe estar alineado con el agricultor, pero no solo cuando le presenta el Plan de Uso y Manejo de Suelos en su primera fase, cuando entra al campo, sino también en el seguimiento”, señaló el jerarca. 

En ese contexto, uno de los caminos que se analiza desde la Dirección de Recursos Naturales apunta a la extensión de los contratos de arrendamiento. “Si los contratos fueran de largo plazo, eso colaboraría con el agricultor para que el dueño del campo haga una alianza y motive una sinergia que logre tener una rotación planificada en el tiempo”, consideró.

Según el jerarca, hasta el momento esta es solo una idea, de “generar una zanahoria para que se puedan hacer los contratos a largo plazo. Lo estoy pensando, todavía no lo he conversado a nivel legislativo, es muy personal; pero me parece que ayudaría mucho a la sustentabilidad de los sistemas, sin obligar a nadie”. 

Respecto al plazo del contrato, el ideal que maneja Mattos es que tenga una duración igual o mayor a cinco años. “Pienso que el agricultor que siembra en campos de terceros, si tuviera la posibilidad de hacer un contrato de más largo plazo, de ocho o 10 años, le podría plantear al dueño del campo varias alternativas, incluso el riego. Y con eso el propietario de la tierra también logra un emprendimiento más estable, rendimientos más altos y un campo más valioso por esa infraestructura”, analizó. 

Y si el agricultor puede incursionar en el riego, “se pone a regar en poco rato, porque tiene los conocimientos y las herramientas necesarias. Sabe manejar la maquinaria y los cultivos. Ahí vemos otra posibilidad de crecimiento para el riego, posterior a la que ya hubo, donde vienen incursionando empresas con campos en propiedad y varios fideicomisos productivos”, señaló Mattos. 

Respecto a la situación del sector, Mattos entendió que en los últimos 20 años la agricultura ha tenido una evolución “excelente y franca”. Analizó que “la diversidad de cultivos, tanto en verano como en invierno, es fundamental para una rotación. De hecho, dentro de las buenas prácticas, una de las cosas que aparece es la rotación, también con las pasturas. A eso también lo sustenta el muy buen nivel de precios que tiene la ganadería. Uruguay es un país agrícola-ganadero y, si logramos consolidar este proceso, sería determinante para dar un salto diferencial en la sustentabilidad”, indicó el jerarca.  

Avance del riego

Sobre las perspectivas para el avance del riego, Mattos consideró que Uruguay “tiene un contexto muy favorable y, desde el punto de vista del suelo, hoy no hay límites. Lo que está limitando, evidentemente, es el conocimiento y la cultura del riego”. 

Así “cómo la agricultura evolucionó y avanzó con el cultivo de colza o los maíces de segunda, con el riego es igual. No es algo complejo, pero sí requiere de un entorno con conocimiento, de técnicos que sepan, también de proveedores. Todo eso viene avanzando y ayuda a que el riego siga desarrollándose. Es el momento para que Uruguay dé un paso más. En eso también colabora el Estado con la COMAP (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones)”, valoró. 

De ese proceso también forma parte UTE, que busca contar con una mejor distribución de la energía eléctrica. “Con UTE estamos trabajando mucho y en conjunto, pero hay lugares a los que llegamos un poquito tarde y no está mal decirlo, porque ya se instalaron pivotes”, comentó. 

Para Mattos estas dificultades están relacionadas con lo que implica este tipo de emprendimientos, que generan “dolores de crecimiento”, porque hay lugares donde el avance del riego ha sido vertiginoso y los servicios eléctricos presentan algunos inconvenientes”.

Pero, además, hay otros “donde la capacidad eléctrica es limitante, porque las líneas fueron realizadas en otra época y para otra demanda. En muchos casos son monofásicas y no trifásicas. El riego implica un paquete tecnológico diferente, más intensivo, donde el factor de energía es fundamental”.  

El director de Recursos Naturales del MGAP señaló que el área de riego toca distintas divisiones dentro del Estado, y que en este momento están trabajando para coordinar acciones con algunas de estas dependencias, como la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua). 

“Estamos avanzando en la posibilidad, aunque aún no quiero hacer ningún anuncio, de hacer una ventanilla única digital. Hay oportunidades de mejora, además no son de ahora, son cosas que ya están escritas. Hay que llevarlas a cabo”, comentó. 

Dijo que una de las acciones que está en carpeta es que UTE pueda contar con los datos de demanda de pivots, antes de su importación, para cumplir en tiempo y forma con la puesta a punto del servicio, y poder atender el requerimiento de energía eléctrica en esas zonas, en tiempo y forma. 

“Hay que ponerse de acuerdo entre el MGAP, el Ministerio de Ambiente, Dinagua, Ministerio de Economía, OPP, UTE, y cuando se demande una represa más grande, esa información también ingrese a Dinacea”, acotó.

Según datos de la Dirección de Recursos Naturales, en la actualidad están operando unos 900 pivotes en Uruguay. “El pico de ventas había sido en 2013, cuando se vendieron en torno a 90 pivots. Y en los últimos años se volvió a ese número, entre los 80 y 90 pivots por año, e incluso en el último año la cifra fue superior.  Esto quiere decir que la demanda se va estabilizando en casi 100 pivots vendidos por año”, señaló Mattos.

En este sentido, consideró importante generar una cultura de riego en la agricultura, y que eso atraiga a la producción ganadera, para que también pueda regar, como lo hace el arroz o la caña de azúcar. 

“Se debe mirar desde las distintas aristas. Porque uno lo mira desde la artista del agricultor, pero también está el impacto que tiene en la ganadería, ya sea de carne o de leche. El riego permite subir los rendimientos, genera cultivos más estables y en la ganadería también puede tener un impacto muy importante. Lo que se puede generar con más riego es impresionante. Hay que cambiar la cabeza, porque diversifica, porque es más sustentable y es muy bueno para el país”, sostuvo. 

Para el director de Recursos Naturales del MGAP, “es imprescindible generar para el riego una política de Estado ordenada”, porque “tiene un gran potencial para la producción y le agrega sustentabilidad a los sistemas”. 

Argumentó que “la sustentabilidad no se trata de estar en veredas distintas con el ambiente y la producción. La sustentabilidad es manejar en niveles equilibrados factores económicos, sociales y ambientales. Si no producimos vamos a tener falta de mano de obra, vamos a tener problemas económicos. Y si nos bandeamos en la producción vamos a tener problemas ambientales. Se trata de cuidar los equilibrios; y en eso tenemos que ponernos de acuerdo”. 

Para Mattos, el sector agrícola viene mejorando y está apostando cada vez más a la profesionalización. “Es importante que lo rural se vea como una empresa. Esa es la clave”, sostuvo. Además, dijo que “es muy importante que esa dicotomía que siempre ha tenido el Uruguay de campo-ciudad, rural-urbano, vaya desapareciendo, porque es nefasta. En el país el agro es relevante, pero se potencia y se vuelve más importante cuando se incorporan capacidades y talentos de otras disciplinas”.

Nota de Revista Verde N°102

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