Sanguinetti, Iglesias y Wang Gang valoraron relaciones Uruguay-China

By Cristina Fumero,

Con una conferencia se conmemoró el 35° aniversario del vínculo diplomático entre ambos países, con la participación del expresidente, el excanciller y el embajador chino

Mauro Florentín
Redacción

En momentos en que el gobierno de Uruguay tiene la mira puesta en avanzar en un tratado de libre comercio (TLC) con la República Popular China, la conmemoración del 35° aniversario del restablecimiento de las relaciones políticas y económicas entre ambos países gana relevancia. En ese marco, la Cámara de Comercio Uruguay-China organizó una conferencia en la que se realizó un repaso del vínculo y se analizaron las potencialidades futuras del mismo, con exposiciones del embajador chino Wang Gang, del expresidente de la República Julio María Sanguinetti, y del excanciller Enrique Iglesias.

Esto es “tan importante”, como la apertura de ese “gran mercado” y la visita del canciller Francisco Bustillo, que estuvo en China celebrando los 35 años del vínculo, y una delegación “importante” del gobierno chino estuvo “negociando” con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, dijo Iglesias.

Celebró la “dinámica” que ha tomado esta relación entre China y Uruguay respecto a que “se puede hacer en conjunto, y hay muchas posibilidades”. “El mundo está cambiando en materia económica, en forma mucho más rápida y preocupante de lo que hubiera pensado jamás, estamos con interferencias en el tema de las aperturas comerciales que abrió la Ronda Uruguay, lo que es muy preocupante porque nos costó mucho lograrlas”, advirtió.

Y puntualizó que “hoy en día aparecen arriba de la mesa conceptos que son bastante preocupantes, como el friendshoring o nearshoring”, que son alianzas entre países o empresas ubicadas en zonas cercanas o vecinas, así como de perfil político alineado. “Estamos entrando a un peligroso período en el que podríamos poner en cuestión la apertura comercial al mundo en forma abierta y competitiva”, sostuvo.

El excanciller señaló que “es muy importante insistir en que las relaciones deben estar concentradas, fundamentalmente en los aspectos económicos y comerciales y las ventajas que para un país u otro puede significar el comercio”.

“América Latina tiene una posición muy importante en el mundo y se convierte en un importante factor de contribución al progreso económico del mundo, considerando que la alimentación se convierte en uno de los grandes problemas de la humanidad. Uruguay tiene abundancia en tierras, en agua, en reservas forestales, energéticas”, entre otros, valoró.

En ese contexto planteó: “soy muy partidario del Mercosur, lo digo con total honestidad, sé muy bien las críticas y los problemas que rodean a la ineficiencia existente, pero en el mundo que vendrá actuar juntos favorece la capacidad de negociación y de aporte positivo al diálogo internacional”.

Las negociaciones y las relaciones con China “se van a acelerar a través de los mecanismos del Mercosur”, según Iglesias. La experiencia (en las relaciones entre Uruguay y China) “fue muy rica y el diálogo que se mantiene es muy productivo. Cuando iniciamos ese proceso veíamos a China como una gran oportunidad y realmente fue una gran oportunidad”, reconoció.

“Espero que en este clima internacional existente no se produzcan interferencias”, y que “no se rompa una de las grandes ilusiones”, ya que la “ilusión de un comercio abierto de la Organización Mundial del Comercio está en peligro, en crisis, y eso es malo para la humanidad”. Por eso lo más apropiado es generar un “diálogo, en paz, que sea constructivo”, sugirió.

Confianza y estabilidad

Al recordar que el 3 de febrero de 1988 comenzó el vínculo entre ambos países, el embajador chino en Uruguay, Wang Gang, señaló que se cumplen 35 años de una relación “muy sólida, caracterizada por la confianza política y la gran estabilidad, no hubo ningún altibajo”, no hubo una montaña rusa en nuestras relaciones, sino que ha sido “basada en un respeto mutuo a rajatabla”.

“A través de esa confianza y respeto entre países, con grandes diferencias en población, en territorio, en sistema político y social, hemos logrado un gran avance sustancial político” en este período, destacó.

Acotó que todos los presidentes de Uruguay, desde 1988, visitaron China y en el caso de Sanguinetti lo hizo en dos oportunidades, e igualmente todos los mandatarios chinos vinieron al país y dos de ellos antes de asumir su cargo. Y “el presidente Lacalle Pou no será la excepción, esperemos que pueda concretar (la visita oficial) antes de fin de año”, dijo.

En 2016 Uruguay llegó a ser “socio estratégico” de China y fue el primer país del Mercosur en adherirse al proyecto de la Franja y la Ruta, iniciada por el presidente chino Xi Jingping. Estas son “muestras más que fehacientes” de la “solidez” de las relaciones políticas, afirmó.

El diplomático del gigante asiático valoró la reciente visita del canciller Bustillo para firmar un acuerdo de inversiones y de la última gira “histórica” de casi “tres semanas” que realizó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, junto a jerarcas de esa cartera de Estado y un grupo de empresarios del sector agroexportador.

Citó palabras del denominado Benemérito de las Américas, el jurista y expresidente mexicano, Benito Juárez: “los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, el embajador chino resaltó que esa es la base de las relaciones políticas entre Uruguay y China.

Los vínculos comerciales entre ambos países significaron un ganar-ganar. En 1988 el comercio bilateral era de apenas US$ 124 millones, prácticamente solo exportaciones de lana, y ahora se perfila durante 11 años consecutivos como el mayor socio comercial y el mayor mercado para Uruguay de los principales productos de exportación, como la carne, la soja, la celulosa, la lana y los lácteos.

“Existe todavía una gran potencialidad”, porque en 2022 el comercio bilateral alcanzó unos “US$ 7.500 millones, batiendo otro récord histórico” superando “contra viento y marea” el impacto de la pandemia, y así logró un monto que equivale en “60 veces” el comercio registrado en 1988, resaltó Wang Gang.

Se refirió a que en los últimos cinco años, desde que llegó al cargo de embajador en Montevideo, el intercambio comercial entre los mercados chino y uruguayo aumentó 50%, pero “no hay” que “dormirse en los laureles” porque hay potencial para explorar. China “desde hace varios años es la segunda economía del mundo y tiene la mayor población de renta media del planeta, son más de 400 millones de personas”, señaló.

Dijo que Uruguay “todavía está lejos de alcanzar una de las 10.000 partes de inversiones chinas, lo que nos ha transformado en uno de los principales emisores de inversión directa a nivel global”. Pero “nuestro nivel de inversión en Uruguay todavía deja mucho que desear, hace poco se inauguró una nueva planta biotecnológica en Zonamérica, que surge de una inversión privada de China”, comentó.

El diplomático dijo que “Uruguay es un país pequeño, con un mercado reducido, sin embargo, estudiando y explorando bien se podrán encontrar nuevas oportunidades”, como en este caso “con la biotecnología, que es la tecnología del futuro”.

Una “pequeña chispa puede incendiar la pradera”, y “la pequeña chispa” de la Cámara de Comercio Uruguay-China “encendió toda la pradera oriental” en los 37 años de actividad que tiene esa iniciativa gremial, que nuclea a empresas de ambos países y que fue creada dos años antes de restablecerse el vínculo diplomático entre ambas naciones, reconoció.

“Salvo el alma”

Sanguinetti, a su turno, aludió a la estructura del edificio de la Cámara Mercantil y a su entorno lleno de “grandes barracas”, una zona que fue histórica en el comercio de los denominados “frutos del país”, como la lana, cueros o carne, y era el sitio donde se realizaban las jornadas de cotizaciones y compras de productos.

Estos “no son ejercicios de nostalgia sino evocaciones históricas imprescindibles para entender el presente, porque normalmente la ignorancia del pasado es lo que lleva casi siempre a la incomprensión del presente”, dijo.

Siguiendo esa línea de exposición, habló de gestiones realizadas por el expresidente uruguayo Luis Batlle Berres (1947-1951), durante una visita oficial a Estados Unidos, para lograr mejores condiciones de exportación de productos uruguayos, como los tops de lana, entre otros. En esa oportunidad, ante la pregunta de un periodista sobre las posibilidades de mantener negociaciones políticas y comerciales con China, Batlle respondió que “salvo el alma”, él “estaba dispuesto a venderle todo” a los chinos.

Al recordar la definición política adoptada durante su primer gobierno respecto a iniciar conversaciones y luego negociaciones con el gigante asiático, Sanguinetti afirmó que fue una decisión “muy polémica”, con una “fuerte oposición”, y requirió de un “trabajo muy fino”.

El ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001 se transformó en un “factor cualitativamente muy relevante”, porque ubica a ese país en otro escenario, actuando dentro de las reglas comerciales de Occidente, indicó. Sanguinetti también afirmó que “nadie aprovechó tanto la libertad comercial como China”, considerando el posicionamiento global que ganó esa nación asiática.

Por el peso que adquirió el mercado chino en la canasta exportadora, eso significó un “cambio cualitativo fundamental” en las exportaciones uruguayas, el Mercosur, Europa y otros países que, “de algún modo” generaron una “diferenciación” y una “dependencia mayor”, porque las exportaciones de Uruguay a ese destino comprenden principalmente a los productos agrícolas, comentó.

Se manifestó optimista sobre la probabilidad de «avanzar» en las negociaciones comerciales entre ambos gobiernos, al tiempo que planteó la situación política “compleja” en Latinoamérica, por los cuestionamientos a los partidos políticos, además de aludir a las recientes elecciones en Paraguay y las próximas elecciones en Argentina. Finalmente, el exmandatario y actual secretario general del Partido Colorado enfatizó que “la relación con China es, sin duda, para siempre”.

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Hacer los deberes desde el inicio para llegar a China sin pagar peajes

By Cristina Fumero,

Cofco Uruguay organizó una actividad focalizada en las herramientas disponibles para el manejo de manejo de malezas cuarentenarias prohibidas para el ingreso a China

Cofco Uruguay organizó una actividad donde focalizó en las herramientas disponibles para el manejo de malezas cuarentenarias prohibidas por China para cebada. El responsable comercial de Cofco Uruguay, Manuel Virasoro, explicó que el país asiático se ha convertido en el más rentable para la exportación de cebada, pero a su vez es el mercado que tiene los mayores requisitos fitosanitarios. 

Existe un protocolo firmado por ambos países que establece que el cereal deberá estar libre de malezas cuarentenarias, “y eso conlleva un gran esfuerzo de la cadena de producción, de los productores, acopiadores y del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que viene trabajando muy duro en esto”. 

Joaquín Licos, agente comercial de Cofco Uruguay, señaló que si bien dentro de las malezas cuarentenarias que figuran en el protocolo aparecen la avena Sterilis y la avena Barbata, y no se nombra a la avena Fatua (balango). “Sabemos que muchas veces, cuando tenemos balango también tenemos las otras dos variedades de avenas que sí limitan el ingreso a China; por eso el control para evitar este tipo de problemas comienza desde la chacra”, dijo. 

La conferencia contó con la participación de la ingeniera agrónoma Grisel Fernández, quien aclaró que la diferenciación de estas tres especies en etapas vegetativas es “prácticamente imposible”, y se termina corroborando “después de un examen de laboratorio”.

La especialista en malezas marcó “las pérdidas importantes de rendimiento que se registran en cebada por el efecto de la competencia del balango, elemento que se define en etapas tempranas del cultivo”. 

Otro elemento, es que en caso de que se registren reinfestaciones con balango, “se incorpora un problema al sistema, porque las semillas que pueden volcarse presentan una significativa persistencia y podemos tener el problema por tres o cuatro años”.

Fernández señaló que dichas especies “tienen altas tasas de crecimiento y presentan una competitividad alta frente a la cebada en la adquisición de recursos”.

También explicó que “es muy variable” el comportamiento y la importancia de los flujos de emergencia, cuyo período se extiende desde el otoño hasta la primavera. “En eso influyen las condiciones climáticas del año o las que se registraron mientras se estaba formando la semilla en la planta madre durante el año precedente”, indicó.

La información disponible en Uruguay y Argentina marca que el flujo más importante se registra en otoño, también en junio y julio con el cultivo instalado, y luego aparece otro de menor importancia en los meses de setiembre y octubre; pero es muy variable según el año.

“Para la intervención temprana, que tiene por objetivo minimizar las pérdidas de rendimiento, los herbicidas más recomendados considerando su efectividad de control y su buena selectividad en cebada, son el pinoxaden y el fenoxaprop”, indicó Fernández.

Dijo que la ventana de aplicación recomendada en función de la respuesta, “va desde las dos hojas hasta inicios del macollaje, e inclusive hasta avenas con cuatro macollos”. Sin embargo, señaló que la respuesta en rendimiento disminuye a lo largo de la ventana de aplicación, lo que demuestra la importancia de la eliminación temprana de la maleza”. A su vez, mencionó que no existen recomendaciones para la aplicación tardía. “La residualidad de los tratamientos que se realizan temprano no llegan a frenar las emergencias de la primavera”, puntualizó. Además, dijo que “no existen herbicidas recomendados para la aplicación en ese momento”. 

Fernández aclaró que los herbicidas que se utilizan en el primer momento de intervención “resultan efectivos para disminuir las pérdidas de rendimiento”. En tanto, los problemas de reinfestación y contaminación a cosecha “no estarían siendo manejados con la utilización de los preemergentes y la complementación de posemergentes, porque la residualidad nunca sería suficiente para modificar las emergencias tardías”.

Por último, la ingeniera agrónoma indicó que “existen alternativas efectivas” para el manejo de las interferencias en el rendimiento de cebada ocasionado por avenas silvestres. “Aunque no disponemos de manejos específicos que eviten el reingreso de semillas de avena al sistema, ni su presencia en el grano cosechado en caso de tener infestaciones primaverales, es claro que mantener un cultivo competitivo y evitar las chacras con historial de infestaciones de balango constituyen dos manejos recomendables”, sostuvo durante su presentación en la jornada de Cofco Uruguay.

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Grupo Cousa mostró áreas de negocios y herramientas para los productores

By Cristina Fumero,

Buscando mostrar las distintas áreas de negocios donde opera, Grupo Cousa, que nuclea a tres molinos harineros (Molino Río Uruguay, Molino San José y Molino Dolores), así como la aceitera Cousa, ubicada en Montevideo, participó por primera vez en Expoactiva.

Santiago Bono, director de Molino Dolores, explicó a VERDE que los productores y otros clientes “habitualmente no conocen todas las áreas de trabajo del Grupo Cousa, por eso la propuesta pasó por destacar todas las herramientas y las fortalezas que manejamos en conjunto, así como los productos que se ofrecen en el mercado, como raciones balanceadas, harinas proteicas y los subproductos de trigo que surgen de los molinos”. 

Cousa cuenta con una fábrica de raciones de productos balanceados para monogástricos y rumiantes de diversos tipos. Además, “en la aceitera, se producen harinas proteicas de girasol, de canola y de soja, mientras que en los molinos se produce afrechillo y semitin, que es un insumo importante para raciones”, acotó el director de Molino Dolores.

Bono indicó que Cousa opera en la originación de todos los granos y “queríamos mostrarnos como grupo para dar a conocer a los productores todas las herramientas que tenemos. Hoy estamos comprando todos los granos que se siembran en Uruguay, porque tenemos demanda para cada uno de ellos. Operamos con soja, canola, maíz, girasol y trigo, así como fardos de forraje, cebada y avena”. 

El ejecutivo destacó la cantidad y variedad de la red de acopios de Cousa en distintos puntos del país, “lo cual es una fortaleza para los clientes”. La industria recibe materia prima en Montevideo, San José, Puntas de Valdez (San José), Dolores (Soriano) y recientemente también se culminó la adquisición de una planta de acopio de última generación en Palmitas (Soriano)”. 

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Un solo Uruguay se propone llegar al Parlamento y promover cambios

By Cristina Fumero,

El movimiento que representa al sector empresarial del interior, confirmó que recorrerá el camino electoral para lograr soluciones de fondo a los problemas que afectan al país 

El movimiento Un Solo Uruguay buscará llegar al Parlamento Nacional para generar los cambios que entiende necesarios, confirmó a VERDE uno de sus voceros: Federico Holzmann. Si bien el dirigente consideró que el movimiento ha sido una gran herramienta para nuclear la preocupación de toda la sociedad, “desde la tribuna no se puede modificar el resultado del partido”, sostuvo.

El empresario de Paysandú analizó que el sector agrícola atravesó diferentes crisis en su proceso de desarrollo, que comenzó en el año 2004. Estas no solo fueron provocadas por factores climáticos y correcciones en los precios, sino porque la economía uruguaya no supo acompañar el desarrollo del sector. 

En tal sentido, aseguró que cada vez que la agricultura buscaba ser más eficiente “el Estado nos volvía a meter la mano en el bolsillo, y nos hacía otra gran extracción”, y eso le impedía capitalizar el desarrollo del sector. 

Holzmann consideró que si bien el movimiento “es una herramienta fantástica” que “mantendremos y cuidaremos”, no alcanza para lograr los cambios que busca, por lo cual “estamos abocados a abrir todas las puertas posibles para tener representación parlamentaria”. 

Aún no está definido si el movimiento se unirá a un partido o creará uno nuevo, pero Holzmann adelantó que “hemos visto que es bastante complejo depender de los partidos políticos”. Remarcó que muchas veces existen buenas ideas y proyectos que no se pueden concretar por compromisos políticos partidarios. 

“Creemos que se ha creado una industria política, que ha generado ciertos chalecos”, que no permiten llevar adelante buenas ideas o no condenan lo que está mal. “Hemos visto cómo esos sucesos terminan perjudicando a la sociedad”, dijo. A propósito puso como ejemplo lo que ha ocurrido con inversiones extranjeras: con el afán de que se cumplan, se asumen compromisos económicamente insostenibles para la sociedad, a su entender, desmereciendo la producción nacional.

El fundador de Un solo Uruguay dijo que a futuro ve un mundo muy complejo, que cambia constantemente, generando gran incertidumbre. A esto, sostuvo, se suma la industria política, cargada de “clientelismo, generando problemas que son muy difíciles de resolver”. 

A su vez, llamó a los gobiernos a tener cuidado con los compromisos que se asumen, como los ambientales, ya que entiende que reducir las emisiones de metano, por ejemplo, implicaría una reducción del stock ganadero, algo que para un país tan chico y dependiente como Uruguay “sería nefasto”.

Evolución de la agricultura 

Las transformaciones que ha tenido el sector agrícola en Uruguay han sido muy significativas, convirtiéndose –con el tiempo– en un rubro que brindaba muchas oportunidades. Holzmann recordó que cuando egresó de la escuela agraria era difícil conseguir trabajo, sobre todo un trabajo “medianamente bien” remunerado, con un salario que le permitiera lograr un desarrollo personal y diseñar un proyecto de familia. 

Comentó que comenzó como tractorista, pero en aquel entonces la situación era muy distinta. Con el correr de los años comenzó a desarrollarse el mercado, incorporándose tecnologías y nuevas oportunidades para la agricultura. Con la llegada de inversores extranjeros, a partir de los años 2003 y 2004, y tras atravesar la crisis financiera de 2002, se dio en una primera instancia un fuerte desarrollo en el sector forestal, y fueron surgiendo empresas nuevas. 

También se movilizó el negocio de compraventa de campos, que inyectó mucho dinero en la economía nacional. “Vimos que campos que antes valían US$ 300 por hectárea pasaron a valer US$ 1.000”, recordó.  Holzmann señaló que esto trajo cambios muy vertiginosos en el sector, que el productor supo capitalizar. “Fue la primera incursión de rentabilidad, permitiendo la incorporación de nuevas tecnologías en los distintos rubros”, agregó.

La llegada de las grandes empresas agrícolas a Uruguay hizo crecer los servicios y el parque de maquinaria. “La incursión de productores argentinos con otras tecnologías y formas de producir diferentes a las que estábamos acostumbrados ayudaron mucho al desarrollo del sector”, señaló, lo que llevó a producir de manera mucho más intensiva. 

Sin embargo, en 2008 el sector sufrió sus primeros golpes, tras la crisis financiera internacional, que provocó –entre otras cosas– una fuerte caída de los precios de los granos cuando los costos de los insumos eran muy elevados. 

De todas formas, Holzmann consideró que más allá de esta situación la economía uruguaya no supo acompañar el crecimiento del sector, y eso terminó provocando que muchos de los que habían apostado a la agricultura sufrieran consecuencias importantes. 

“Aquellos que después de la crisis de 2002 habían intentado reconvertirse, pocos años más tarde encontraron que se habían endeudado nuevamente”, remarcó. A su entender, las políticas económicas no habían sido favorables para acompañar esos procesos de cambios que se habían llevado adelante en el sector. “El gobierno no supo dar las condiciones para cristalizar las oportunidades a nivel interno”, dijo.

Sin embargo, con el tiempo los precios de los granos se recuperaron, hasta que en 2014 volvió a ocurrir una fuerte caída a nivel internacional. En ese momento, la soja que en Uruguay se había sembrado con costos de US$ 500 por tonelada se vendió a US$ 350 por tonelada. 

“Además había una situación interna muy cuesta arriba, con gran inflación en dólares”, puntualizó Holzmann. Recordó que también se dieron cosechas complicadas, debido a factores climáticos como altas temperaturas y exceso de agua en meses claves de los cultivos. “A los precios más bajos se asociaron problemas productivos, justo cuando precisábamos mayores rendimientos”, señaló. 

Por otro lado, el negocio ganadero estaba cambiando, con precios más favorables, impulsando a muchos productores a la diversificación. “Los productores agrícolas entendieron que era bueno incorporar la ganadería. Muchos se empezaron a reconvertir, teniendo otras producciones que les permitieran mitigar los vaivenes de precios”, valoró. 

Eso, a su vez, trajo aparejados cambios. El productor pasó a tener una visión más empresarial, lo que implicó también un cambio de paradigma importante. 

Holzmann recordó que en 2018 se volvieron a presentar problemas climáticos, que afectaron la producción, y nuevamente se sumaron dificultades internas, por los altos costos de producción. “Cada vez que intentábamos ser más eficientes nos encontrábamos con que el Estado nos volvía a meter la mano en el bolsillo, y nos hacía otra gran extracción que no nos permitía capitalizar esa cintura empresarial que estábamos tratando de desarrollar”, lamentó. Aspectos como los altos costos de los combustibles, la baja cotización del dólar y la carga impositiva eran considerados los principales problemas que impedían el crecimiento del sector. 

La influencia de Un solo Uruguay

A partir del primer acto realizado el 23 de enero de 2018, se evidenció que esas preocupaciones eran comunes en muchos sectores de la sociedad y podían ser nucleadas a través de Un Solo Uruguay. “El movimiento capitalizó la preocupación de todo un país que estaba resentido económicamente, llevando a generar una conciencia que muchos dudaban que fuera a ocurrir, pasándole factura al que era partido de gobierno (Frente Amplio)”, analizó el fundador de Un solo Uruguay.

A pesar de las transformaciones que ha tenido el movimiento en el correr de estos años, el dirigente asegura que Un Solo Uruguay “ha tratado de conducir todo ese caudal de afinidad de la gente, incorporando gremiales e instituciones que apoyaron aquel grito que dijo basta”. 

Luego hubo un cambio de gobierno, “que muchos anhelaban por la necesidad de cambio que había”, dijo el vocero. Y el movimiento continúo su proceso de transformación, retomando temas en los que ya se había trabajado, como la necesidad de mitigar los efectos del clima y el análisis de los destinos de los impuestos, “siempre con el afán de lograr la mejoría que se requería para llevar adelante el desarrollo de cada familia”, dijo.

Inversiones en infraestructura

Holzmann comentó que, si bien se hicieron inversiones importantes en infraestructura, “pasamos 50 años sin tener obras”; y consideró que “en poco tiempo el país tendrá que volver a tomar medidas para adaptarse a las nuevas necesidades”. 

Si bien reconoció que hoy las rutas permiten una mejor circulación, “nos encontramos que están saturadas de camiones con madera, granos o ganado, y vemos que no tenemos un país pensado en el desarrollo”, lamentó. 

Para Holzmann los cambios se generan “a demanda”, pero no pensando en el largo plazo. “Creemos que falta una planificación estratégica desde el gobierno, con una apertura regional más importante para optimizar las oportunidades”. 

Agregó que muchos de los servicios que el Estado no puede brindar terminan generando costos indirectos a las empresas, las que se traducen en menor rentabilidad. “Tenemos que pensar cómo poner a funcionar correctamente el aparato del Estado a 30 o 50 años, pero hasta ahora no hemos podido lograr ese debate”, sostuvo.

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Tras verano catástrofe, inicia zafra de invierno

By Cristina Fumero,

Operadores del mercado estiman una reducción del 40% en el área de colza, por la caída de precios y planes de rotación de cultivos

Ruben Silvera
ruben@infoagro.com.uy

El ciclo agrícola 2023/24 comienza con las secuelas de la catástrofe productiva de la zafra de verano y el antecedente del invierno anterior, cuando se sembraron 861.000 hectáreas, 33% más que en el invierno precedente, según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).  En la zafra 2022/23 la colza ocupó 348.145 hectáreas, el trigo 301.850 hectáreas y la cebada 211.002 hectáreas. 

Para esta siembra de invierno se proyecta una reducción del área de colza que podría alcanzar el 40%, producto del gran incremento del año anterior que impide la repetición del cultivo por temas sanitarios y agronómicos, la caída de los precios y las condiciones del clima que han impedido avanzar con las labores y debe respetarse la ventana óptima de siembra. Parte de esa superficie será ocupada por cebada, trigo, avena y también se apunta a un maíz de primera, cultivo que había reducido su superficie producto del año Niña en la zafra pasada. 

Emiliano Uribe, director de Cuatro hojas, se refirió a las estrategias de cara a la zafra de invierno, explicando que la empresa intenta diversificar sus áreas, aplicando un cuarto de área a cada cultivo (colza, cebada, trigo y cobertura para el año siguiente); aunque puntualizó que “el comportamiento del clima será clave para llegar a completar la intención”. 

Además, subrayó que eso se maximizará este año, porque están intentando cubrir áreas con semilleros de leguminosas, debido a que “los cultivos que no produjeron nada no están cubriendo el suelo, sino vamos a tener problemas de erosión”, afirmó. 

Por otro lado, explicó que el número “está difícil” y justo para la colza, pero por el efecto que tiene el cultivo en los sistemas se está haciendo de igual manera. “En cebada y trigo estamos con números interesantes, con márgenes proyectados que se acercan a los US$ 200 por hectárea, pero dependerá del clima”.

Por último, Uribe comentó que apuestan a un resultado óptimo a nivel económico, no solo en esta zafra sino también en las próximas dos, para poder “tapar el agujero” económico de los cultivos de este verano.

Franco Malán, gerente técnico de Cradeco, dijo a VERDE que “la intención de siembra en el área de influencia de la cooperativa “es máxima” y no hay productores que planteen dejar de sembrar por El Niño o los altos costos, sino que se va a completar el 100% del área con los cultivos habituales, como trigo, cebada y colza.

Dijo que el área “bajará un poco” con respecto al año pasado, “porque había crecido mucho por los precios internacionales y hubo gente que sembró tarde y mal, y el resultado no fue bueno”. Agregó que como el precio de esta zafra “es normal”, se va a llevar el cultivo a “chacras seleccionadas”, y el área se va completar con cebada y trigo.

Señaló que otro aspecto a tener en cuenta en esa zona es que “los predios mixtos están destinando área que habitualmente la incluían en su plan de invierno para hacer forrajeras y cubrir la escasez de pasturas y granos forrajeros, pero son áreas poco relevantes” en el total. 

Nicolás Martínez, director de Agromotora Flores, advirtió en la edición 106 de VERDE que “el productor no puede pensar en ganar en la zafra de invierno lo que perdió en la de verano”. Sostuvo que “es preferible que se descapitalice a redoblar la apuesta, una experiencia de otra época, que generalmente no termina bien”. 

INSUMOS Y GRANOS

El ciclo agrícola 2023/24 inicia con una fuerte caída de los precios de los granos, liderada por la colza (bajó 50% en el mercado internacional), el trigo (46%) y la soja (21%). Pero también se observa una reducción importante del precio de los fertilizantes, que desde hace un año están influenciados por la guerra entre Rusia y Ucrania, y por los niveles históricamente altos que mostraban las cotizaciones de los granos. 

En abril de 2022 la tonelada de 7-40/40-0+5s (formulado con 7% de nitrógeno, 40% de fósforo y 5% de azufre), un fertilizante muy utilizado en cultivos extensivos y pasturas, cotizaba entre US$ 1.000 y US$ 1.050, y en abril de 2023 cotizaba entre US$ 590 y US$ 620 por tonelada a levantar; la diferencia es del 41%.

En el caso del DAP, un fertilizante fosfatado di amónico (18-46/46-0, formulado con 18% de nitrógeno y 46% de fósforo), muy difundido en Uruguay por el tipo de cultivos y la variedad de suelos, en abril de 2022 tenía un precio que se ubicaba entre US$ 1.100 y US$ 1.150 por tonelada, y en abril de 2023 cotizaba entre US$ 770 a US$ 790 por tonelada. En ese caso el ajuste a la baja fue de 31%.

A la vez, el Super Triple 0-46/47-0 (compuesto por 47% de fósforo total y 46% de fósforo con disponibilidad inmediata), un fertilizante fosfatado soluble, con un elevado contenido de fósforo, que pasó de US$ 1.050 o US$ 1.080 en abril del 2022 a valores entre US$ 590 y US$ 610; bajó 44%.

Por su parte, el cloruro de potasio cotizaba en el mercado local entre los US$ 980 y US$ 1020 por tonelada, y un año después llegó a un rango de precios de US$ 580 a US$ 600, bajando 49%.

En los fertilizantes nitrogenados, la urea pasó de valer entre US$ 980 y US$ 1.020 en abril de 2022 a US$ 480 y US$ 500 por tonelada un año después. La urea azufrada (N40) pasó de US$ 930 o US$ 950 a US$ 460 hasta US$ 480 por tonelada. En estos casos las bajas fueron de 51% y 50%, respectivamente.

El mercado internacional de fitosanitarios muestra que algunos herbicidas, como el glifosato, tuvieron una caída de 47% desde abril de 2022 hasta abril de 2023; el glufosinato de amonio cayó 49%; el clethodim 47%; y el 2.4D 34%. Esas bajas se ven reflejadas rápidamente en el mercado local.  

José Inciarte, ejecutivo de Syngenta Uruguay, dijo en Punto de Equilibrio de radio Cave que hay una disminución “muy fuerte” en los precios de los agroquímicos. El glifosato pasó de US$ 10 a US$ 5 o US$ 6 por litro. Confirmó que “hay una fuerte tendencia a la baja en muchos productos” fitosanitarios, como herbicidas e insecticidas. Y aclaró que por ahora no hay dificultades para asegurar la oferta de estos productos para la zafra de cultivos de invierno.

LAS PÉRDIDAS

El aspecto financiero no será una limitante para enfrentar el nuevo ejercicio, porque el sector agrícola venía saneado producto de la profesionalización del sector y los buenos resultados de zafras anteriores. Esos elementos son dos de las grandes diferencias que aparecen cuando se compara los efectos de la sequía de esta zafra con la registrada en 2017/18. 

En aquel momento se perdieron dos tercios de la cosecha de soja, y en esta zafra se perderán prácticamente cuartas quintas partes de la oleaginosa. Según datos del MGAP, en la zafra 2017/18 las pérdidas directas se ubicaron en torno de los US$ 600 millones, mientras que ahora superarían los US$ 1.000 millones, a las que se suman las pérdidas de los servicios que comienzan con la cosecha y continúan hasta la exportación de los granos. 

La superficie de “cosecha cero” se acercaría al 35% del total, según datos de la Asociación Civil Uruguaya para la Protección de los Obtentores Vegetales (Urupov). La superficie de soja en la zafra 2022/23 llegó a 1,2 millones de hectáreas. Las zonas con mejores rendimientos son el este y también parte del litoral-norte, pero en un escenario marcado por la disparidad productiva. En cambio, lo más complejo desde el punto de vista productivo se encuentra en el litoral-oeste y centro-sur de Uruguay. Varios operadores consultados por VERDE estiman que el rinde promedio país podría ubicarse entre 600 y 800 kilos por hectárea. En la sequía del 2017/18 fue de 1.214 kilos por hectárea.

El gerente de la Unión Rural de Flores, Alejandro López, resaltó a VERDE la importancia de contar con herramientas alternativas en el financiamiento de la producción, tanto para los productores como para los proveedores. En esta zafra de soja “esperamos menos del 20% del volumen de granos en relación a un año normal”, considerando una caída del 80%, lo que trae “aparejado” un “golpe” en la cadena de servicios vinculada con el sector.

Malán –gerente técnico de Cradeco– también evaluó la zafra de cultivos de verano como “muy negativa” en esa zona del país, ya que ni en maíz ni en soja “se pudo cosechar”. Informó que el 100% del maíz se destinó a silos o fardos, lo que deja aproximadamente unos US$ 700 de pérdida por hectárea, “parejo entre lo sembrado de primera y lo de segunda”. En ambos casos “no se superan los 5.000 kilos de materia verde por hectárea”, lo que motivó que la pérdida “no fuera mayor”.

Con la soja la situación “no es distinta”, porque el 80% del área sembrada se pastoreó o se enfardó, en definitiva “se perdió”, confirmó. Señaló que el 20% de lo que se podía empezar a cosechar estaba dejando apenas 300 kilos por hectárea, “lo que en la práctica tiende a cero, y no justifica siquiera trillar”. Al ser consultado sobre el resultado económico, Malán señaló que la zafra dejó una pérdida de US$ 800 por hectárea.

El BROU ofrece refinanciación de hasta cuatro años para el sector agrícola

Con el objetivo de que el agro “no se detenga” y encare con “optimismo” la zafra de invierno pese a las consecuencias de la seca, el Banco de la República (BROU) resolvió un esquema de financiamiento para apoyar a aquellos clientes, productores y empresas vinculadas con el sector agrícola, dijo a VERDE, el presidente de la institución, Salvador Ferrer. El directorio del BROU aprobó un “marco general” para atender las necesidades de refinanciamiento del sector, que “le permita hacer frente al impacto de una frustrada cosecha de verano”.

En ese contexto, Ferrer indicó que aquellos clientes con dificultades de pago de los financiamientos tomados para la zafra de verano “podrán refinanciarlos en un plazo de hasta cuatro años, además de poder financiar su siembra de invierno”.

Asimismo, aquellos clientes del BROU que hayan tomado financiamiento con proveedores, o sea un tercero, para la siembra de verano, “podrán recibir apoyo para la cancelación del mismo, bajo el esquema de refinanciación hasta cuatro años de plazo” y “financiando la siembra de invierno con el BROU”. En esa línea, Ferrer indicó que en el sector agrícola la mayor parte del financiamiento proviene de proveedores de insumos, acopiadores o exportadores de granos, por lo cual, “productores clientes o no clientes que quieran acercarse al BROU, van a poder acceder a este refinanciamiento a plazo de lo que no se podrá repagar en esta zafra y al mismo tiempo financiar la siembra de invierno”.

Aclaró que esa medida implica el análisis “caso a caso” del cliente o potencial cliente, “no es algo que sea automático”, ya que el cliente “tiene que poder demostrar” capacidad de pago del financiamiento.

Ferrer señaló que la iniciativa tiene un “doble objetivo”, por un lado brindar apoyo al sector “para que no se detenga” y por otro buscar “reposicionarnos en el financiamiento” de la agricultura de secano, que es uno de los sectores donde la banca “ha perdido pie” desde hace algunos años.

El presidente del BROU indicó que se está previendo, dentro del mismo esquema, la posibilidad de proveedores de insumos o acopiadores que puedan enfrentar dificultades con el repago de sus créditos por el impacto de la seca en las cuentas de sus clientes. Y estos “podrán acceder” a igual tipo de financiamiento para “reestructurar” su situación, informó el jerarca del banco estatal.

Nota de Revista Verde N°107

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El gran desafío de tomar la decisión correcta se planteó en la Gira Angus

By Cristina Fumero,

Durante dos días, criadores de distintas regiones se dieron cita en Treinta y Tres, con el objetivo de conocer sistemas de producción, de investigación y también reencontrarse

Treinta y Tres fue el departamento elegido por la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay (Scaau) para su tradicional gira anual, con la visita a Angus Los Tilos a la unidad experimental Palo a Pique, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Los criadores recorrieron ese centro de evaluación, donde se conocieron resultados de las diferentes áreas de análisis, que son válidas para aplicar a cualquier predio del país, según reconoció la doctora Graciela Quintans, investigadora principal referente de INIA, encargada de liderar esa investigación.

El predio de 1.042 hectáreas cuenta con un módulo de cría, uno de rotaciones y engordes y el campo experimental de pasturas, entre otros. El área mejorada ocupa 10% del predio, y se compone de 50 hectáreas de lotus Rincón y 12 hectáreas de lotus Maku. Se entoran vacas adultas durante 64 días, el servicio de las vaquillonas es a los 2 años, se realiza destete temprano y también temporario de 14 días, con tablilla, y diagnóstico de gestación, entre otras medidas de manejo.

Allí se aclaró que los ganados no se manejan como lotes comerciales, sino que son parte de un monitoreo e investigación más exhaustivos; aunque se refugan los vientres fallados sean vaquillonas o vacas. La genética que se incorporó desde el año 2012 corresponde a cabañas que comercializan sus toros en la zona de influencia, para fomentar la colaboración y el trabajo conjunto, siempre que los reproductores cumplan con los objetivos de selección, como bajo peso al nacer y moderado o muy moderado EPD a los 18 meses. 

Quintans explicó que “tener un campo con ganado en este estado luego de una sequía tan grande era un desafío para nosotros”. Las medidas de manejo fueron una consulta permanente por parte de los presentes, ya que en la zona llovió solo el 9% en comparación con la serie histórica de noviembre a febrero, sin embargo se preñó el 93% del rodeo en esos meses. 

 “Esto es sumamente sustentable y aplicable en cualquier campo del país y tenemos la unidad abierta para que los productores se acerquen y lo vean”, dijo la investigadora. 

Durante la gira, directivos de la Scaau, anunciaron que la institución financiará el genotipado de todo el rodeo de la estación experimental Palo a Pique. “Esperamos que esto permita abrir una caja de información inagotable” comentó Quintans.

Selección de Los Tilos

Con la participación de más de 180 productores, la segunda jornada de la Gira Angus se desarrolló en estancia Los Rubios, de la cabaña Angus Los Tilos, perteneciente a Ingrid Ahlig e hijos. Allí se llevan adelante más de 60 años de cría y selección minuciosa de la raza Aberdeen Angus.  

El predio cuenta con más de 9.000 hectáreas y un plantel de 350 vientres de selección anual estacionado. A nivel general se manejan anualmente unos 2.900 vientres de servicio, con 650 vaquillonas de remplazo, entoradas a los 2 años.

La recorrida se realizó por tres lugares, donde Angus Los Tilos tiene como base una producción sostenible, con el objetivo de ser “limpios, verdes y éticos”, según se informó. Eso se logra con ajustes de carga en otoño, pastoreo rotativo flexible, suplementando con concentrados únicamente a las recrías. Allí también se aplica fosforita, leguminosas y últimamente han incursionado en el rolo. 

“Las tres paradas que hicimos hoy nos permitieron mostrar nuestro ciclo, con vaquillonas preñadas, toros de 2 a 3 años que trabajaron en el último verano y una muestra representativa de nuestro plantel, con vaquillonas preñadas seleccionadas”  sostuvo Ingrid Engel, una de las titulares de Angus Los Tilos.

Cada año el establecimiento insemina un 15% del plantel con toros destacados de Argentina, Estados Unidos y Canadá, mejoradores en base a los parámetros de progenie establecidos, mientras que para el resto del plantel se utilizan los toros característicos de la cabaña, que se venden en su remate de octubre. 

Engel comentó que “somos criadores por el tipo de campo que tenemos, y con los años logramos una cabaña, con el objetivo de tener reproductores adecuados a nuestro tipo de rodeo, en base a nuestro trabajo de reproducción”. 

Los criterios se basan en: bajos peso al nacer, facilidad de parto, algo que hemos logrados y nos deja conformes y buenos pesos al destete. “Reproductores moderados, rústicos, fértiles y que se adapten a nuestros campos” subrayó. 

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Buenas perspectivas para la carne; granos presionados por más oferta

By Cristina Fumero,

Los consultores Víctor Tonelli y Diego de la Puente analizaron ambos mercados en la presentación de las oficinas y planta de semillas de MegaAgro en Young

Si no aparece un nuevo evento de magnitud, “parecería que los precios y las demandas comienzan a recuperarse, que la economía mundial empieza a resurgir y en los próximos dos años, al menos, tenemos todo un camino que indicaría recuperación de demandas y precios, por una oferta más escasa”, dijo a VERDE el consultor argentino Víctor Tonelli.

El analista realizó una presentación sobre el mercado cárnico durante la inauguración de las oficinas y nueva planta de semillas de Megaagro en Young, Río Negro. De esta instancia también participó el consultor Diego de la Puente, socio de Nóvitas, quien analizó el mercado de granos.. 

En relación a la demanda de carne por parte de China, Tonelli señaló que al negocio ganadero “hay que mirarlo a mediano y largo plazo, y lo que pasa en el corto plazo está jugado, no lo podemos modificar y tenemos que tomar decisiones”. Por eso recalcó en su mensaje que “no nos podemos dejar guiar por las buenas o malas noticias del cortísimo plazo”. 

Agregó que, “de alguna manera, nuestra visión tiene que ser más larga, porque el negocio te indica de entrada que necesitas de dos a tres años como piso para concretar cualquier tipo de actividad ganadera”. Por eso “tenemos que ir más allá de lo que haya pasado en Sial China durante el mes de mayo”.

Sostuvo que “todos los indicadores, como el poder adquisitivo de los chinos, el crecimiento de su demanda y la de otros países del sudeste asiático, la adopción de la carne vacuna como parte del consumo, las caídas de la oferta mundial en Estados Unidos, Argentina y Europa, además de todo lo que pasa con las demandas sustentables y ambientales son puntos a considerar en este momento”. 

Todos esos “son temas que están ocurriendo y nos coloca a los países de Sudamérica en una posición que lejos de ser riesgosa es altamente competitiva”, acotó. Pero al mismo tiempo consideró que “se debe tener una planificación, porque la primera enseñanza de una sequía es que tiene que contar con reservas para sostener la producción y no quedar por el camino”. 

También indicó que “debemos tener una visión de futuro, hay que anticiparse a los eventos que el mundo ya nos está adelantando y si el mundo te dice que transita hacia un sistema sustentable hay que prepararse, porque son pocos los países del mundo con sistemas pastoriles que pueden responder fácilmente a esos mercados”. En tal sentido, dijo que “se necesita trabajar ahora para la exigencia que tendrán los mercados dentro de tres o cuatro años”.

El analista recordó que “en los últimos años vivimos tres episodios que se conocen como cisnes negros”. En primer lugar se refirió a la peste porcina africana, “que hizo perder el 15% del stock de cerdos en el mundo, lo cual es una barbaridad”. Después vino la pandemia del Covid, “que impactó en la economía, en los consumos, en los hábitos y todo lo que vivimos en el mundo”; y por último señaló la invasión de Rusia a Ucrania, “que volvió a deprimir a la economía y recién ahora estamos saliendo de ese fuerte impacto”, relató.

Granos presionados por la oferta global

Sobre el panorama para los granos, De la Puente planteó que “muchos asumen que el mercado debería ser bajista pero no todos los granos están en la misma posición. Los stocks de trigo han bajado, los de maíz no crecen y los de soja se incrementan de forma importante”. 

Sobre el mercado internacional dijo que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) marca como elemento “importante” a nivel global para el ciclo 2023/24 cosechas récord de maíz, de soja y de trigo”. Enseguida sostuvo que “debemos tratar de no especular, y si aparecen precios que son interesantes capturarlos para cerrar grados de libertad en un sector que tiene muchas cosas que no podemos prever, como por ejemplo el clima”.

El analista enfatizó que hay que priorizar la producción sobre otros aspectos. “Un sector como el nuestro sin producción no es nada, lo más importante es eso; y una vez que tenés la producción encarás la parte comercial, financiera, logística y los otros satélites”.

Admitió que “dependemos mucho de lo que pasa con el clima y la realidad es que si arrancás con buen pie la campaña 2023/24, ya tenés una parte resuelta”. Reconoció que “lo negativo es la coyuntura, porque venimos de una campaña muy mala, de las peores de la historia, y esa situación va a llevar tiempo para acomodarse”. 

Indicó que “si bien las siembras de maíz y soja se dieron de manera prolija y en los tiempos previstos, los pronósticos para el mes de junio no son los más halagüeños. Con una incipiente sequía en algunas regiones productivas de importancia, los estados de Iowa e Illinois podrían ser los más complicados durante ese mes, algo que no resulta menor si tenemos en cuenta que son los dos estados productores más importantes de ese país”.

Con fondos de inversión que “actualmente se encuentran con posiciones netas vendidas” en Chicago, “el ingreso al mercado climático estadounidense amerita permanecer alertas. Es ahí, y en la medida que las vicisitudes climáticas generen zozobra, donde las oportunidades pueden aparecer”, consideró el socio de Nóvitas. 

Generalmente estos fondos “suelen ingresar en esa etapa de definiciones con posiciones compradas”, señaló. Por tal motivo, “cualquier atisbo de problemas climáticos podría generar la recompra de las posiciones vendidas y el consiguiente impacto alcista en las cotizaciones”, dijo. 

No obstante puntualizó que “es importante” interpretar las “oportunidades” por sobre las “definiciones”. Si finalmente “es solo un susto y no hay mayores riesgos” para los cultivos, “es una oportunidad que no hay que dejar pasar, antes que el mercado vuelva a la normalidad”, sostuvo el consultor. 

Si bien De la Puente aclaró que no se puede afirmar que estas “oportunidades” vayan a ocurrir, señaló que lo importante en estos momentos es saber cuándo “comprar el rumor” y cuándo “vender al hecho cierto”.

MegaAgro en Young

MegaAgro inauguró sus oficinas y planta de semillas en Young, Río Negro, con conferencias de los analistas argentinos Víctor Tonelli, sobre mercados cárnicos, y Diego de la Puente, sobre los mercados de granos (ver nota principal). Juan Miguel Otegui, director de MegaAgro, explicó a VERDE que la nueva planta de semillas “brindará respaldo y crecimiento” a la empresa, “en una zona importante y clave para el desarrollo del negocio”. Destacó que allí, en Young, “hay un equipo de administración, comercial que opera en semillas, protección de cultivos, negocios ganaderos, granos, campos, subproductos, entre otros. La gerencia está a cargo de Roberto Wilson que ingresó a MegaAgro en 2020. 

Recordó que la planta de procesamiento de semillas le pertenecía al grupo Agrihold, que en 2022 surgió la oportunidad de adquirir la planta de Semillas Latitud y Solaris, empresa de fitosanitarios, y “poner un pie en esa zona”.

“Es una planta concebida para soja y trigo, pero le agregamos nuestra impronta con inversiones para que también se pueda trabajar con semillas forrajeras, que sirva como complemento y apoyo a Calvase en litoral, la empresa que lidera ese rubro” en MegaAgro, concluyó Otegui.

Nota de Revista Verde N°107

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