ACA proyecta que Uruguay produzca 2,5 millones de toneladas de arroz en 10 años

By Cristina Fumero,

ACA proyecta que el sector produzca 2,5 millones de toneladas del cereal dentro de 10 años, y repasó qué se debería hacer desde los sectores público y privado para lograrlo

Por las grandes sequías que hubo en el actual período de gobierno “pensé” que el presidente (Luis) Lacalle Pou, “avanzaría más fuerte” con el riego y “mandataría a actores ministeriales a trabajar más en esto, pero creo que ya no será este gobierno el que haga eso”, señaló en entrevista con Agro de Búsqueda el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago. 

La gremial tiene la visión de que Uruguay produzca 2,5 millones de toneladas (Mt) de arroz en 10 años. “Estamos hablando de casi US$ 1.000 millones de divisas por exportaciones”, destacó el dirigente. Pero señaló que para tener 80.000 hectáreas más de arroz se debe desarrollar más riego y más inversión vial. “Se ha hecho mucho, pero hay varios cuellos de botella”, dijo al respecto. 

Lago valoró positivamente el reciente viaje oficial a China y, por otra parte, destacó que el endeudamiento del sector “va quedando atrás” al saldarse la totalidad de los fondos arroceros. 

Uruguay produce 1,5 Mt de arroz y la visión de ACA es ofrecer 2,5 Mt de arroz, con posibilidades de mantener un buen nivel de colocación. “Podemos sumar unas 80.000 hectáreas a las 160.000 que estamos cultivando hoy. Entendemos que hay capacidad ambiental, por los recursos de suelo y de agua que Uruguay tiene, y deberíamos capitalizarlo”, dijo. 

Infraestructura

Al ser consultado sobre la infraestructura, hizo dos análisis, uno porteras y portón adentro, y otro hacia afuera de las chacras y plantas industriales. Consideró que “el productor está muy bien, para el tamaño y la dimensión que tiene”, pero debe “hacer inversiones” para aumentar la capacidad de riego. “Uruguay ya tiene sistematizadas unas 800.000 hectáreas, lo único que pasaríamos a tener más intensidad de arroz, del 25% actual podemos irnos al 40%, cuando el mundo tiene 100% de arroz. En Asia el arroz se hace de forma continua, todos los años. Uruguay aún llegando a 250.000 hectáreas, y sin colonizar demasiada superficie, mantendría una rotación sustentable. Debemos incorporar maquinaria y nuevas tecnologías, hay algunas que están cerca de llegar”, afirmó. 

Señaló que las industrias deberán invertir en almacenaje y secado. “Hoy tenemos una capacidad molinera importante, pero también veo que parte de esa demanda seguirá siendo arroz cáscara, que hoy es casi el 30% de las exportaciones arroceras”, consideró Lago. 

Lago insistió en que para tener 100.000 hectáreas más de arroz “debemos desarrollar más riego”. Sostuvo que “hay fuentes que están y las podemos utilizar más, como la laguna Merín o el río Uruguay”, donde “hay un potencial enorme para aprovechar, con el agua de la represa de Salto Grande como buffer”. 

Y después dijo que debe venir el desarrollo de represas multiprediales para riego. “Hasta ahora esperábamos que hubiera una iniciativa público-privada, pero es muy probable que si eso no ocurre en el corto plazo la cadena arrocera comience a trabajar en una iniciativa propia. Se contará con el Estado para las regulaciones y demás, con un marco fiscal que lo habilite”, consideró. 

Aclaró que no se pretende que el Estado tenga que poner recursos, pero sí que acompañe, que sea un socio amigable, y que tenga los mismos objetivos y visión de crecimiento que tiene el sector. En tal sentido destacó el proyecto de riego de Palo a pique (en Treinta y Tres) y otro en Artigas. 

Lago explicó que el Estado se encargaría de la burocracia, de expropiaciones, permisos, de agrupar los intereses del gobierno nacional y de los gobiernos departamentales. “Vemos al Estado como el articulador y toda la inversión la haría el sector privado, con financiamiento externo, donde influye también el Estado”, señaló. 

Además, comentó que “hay indicadores ambientales que tiene el sector productivo y que el Estado lo capitaliza en los bonos verdes, pagando menos interés. Pero no veo que ese beneficio le llegue al sector”. 

También comentó que incluso el propio Banco República está preocupado por participar en la financiación de este tipo de proyectos. 

Además, el presidente de ACA planteó que para que haya 1 millón más de toneladas de arroz tiene que haber más inversión vial. “Se ha hecho mucho, pero hay varios cuellos de botella. La ruta 8 es la más importante del arroz, pero para cruzar Minas hay 11 semáforos”, protestó. Por otra parte, señaló que “la caminería departamental es un desastre”. 

Agregó que el puerto “también tiene que adaptarse”, porque “si la producción de arroz va a crecer es muy probable que las demás producciones también crezcan”. También reclamó el desarrollo del transporte con camiones bitrenes y tritrenes. “Se invirtió en un tren de última tecnología para una empresa (en referencia a UPM), pero fue un período de gobierno perdido en materia de ferrocarril para el arroz. Si ya reclamamos todo esto con 1,5 millones de toneladas, imaginate con 2,5 millones. Hay que insistir muchísimo”, dijo.

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Crece la exportación de arroz cáscara debido a los altos costos internos

By Cristina Fumero,

Los molinos sostienen que sus reclamos de mejores opciones de transporte y logística, tipo de cambio, tarifas elevadas, entre otros, no son atendidos por parte del gobierno

La industria arrocera advierte que la pérdida de competitividad, por los altos costos, obliga a exportar más arroz cáscara y a parar plantas. El presidente de la Gremial de Molinos Arroceros (GMA) y gerente general de Casarone, Nicholas Lawlor, dijo a Agro de Búsqueda que la cadena arrocera “ha realizado pedidos que son razonables” para atender la competitividad del sector, y si bien “se viene trabajando en buena sintonía con el gobierno y entendemos las limitaciones que pueda tener”, los mismos “no han sido contemplados”. 

Sobre las exportaciones en 2023, Lawlor dijo: “voy a hablar por el 80% del arroz uruguayo que está en el sistema de Precio Convenio” e informó que del saldo exportable, que eran unas 960.000 toneladas, “está todo vendido, en ejecución de entrega”. 

Agregó que los precios “han sido muy buenos, sobre todo después de que India –que representa el 40% de la oferta mundial de arroz– se retiró de la exportación el 20 de julio, cuando el precio ya venía tonificado. Eso generó un alza y el arroz que estaba para venderse de julio para adelante tuvo un impulso interesante. Tanto el parboiled, blanco y cáscara se comercializaron muy bien este año”. 

Comentó que desde el sistema Precio Convenio se decidió exportar arroz cáscara porque el valor, con un dólar atrasado, no daba para industrializar y pagar más a los productores. Informó que “el sistema Precio Convenio exportó 145.000 toneladas este año y va a repercutir en el nivel de actividad de los molinos”. Sostuvo que “ya hubo plantas paradas todo el año y menos empleos en algunos lugares, una consecuencia directa de exportar arroz cáscara”.

“Lo hablamos con el gobierno. Es preocupante que el sector arrocero tenga un costo de procesamiento tan elevado, en torno de US$ 140 o US$ 150 por tonelada, cuando el año pasado estuvimos en US$ 127 por tonelada”, planteó el industrial. Subrayó que “el sector necesita desesperadamente ganar competitividad, que no es solamente dólar atrasado”, sino también contar con un mejor transporte y logística. Recordó que el arroz “tenía tren hasta el 2019”, pero las obras del ferrocarril central “impidieron el acceso al puerto y el que perdió fue el sector arrocero, que no fue compensado”.

Dijo que “un sector de la sociedad se ve beneficiado por el ferrocarril (la cadena forestal) y otros se ven perjudicados”. Comentó que “contábamos con los vagones de AFE y entrabamos derecho al puerto de Montevideo, donde podíamos cargar hasta 4.000 toneladas de un barco de 30.000, y el resto lo entregábamos con camiones. En 2015 el 35% del arroz (base paddy) llegaba al puerto en tren”.

Lawlor señaló que el 30% del valor bruto de producción del arroz se va en logística. “Es el commodity que más kilómetros realiza para llegar al puerto de Montevideo, en promedio son 391 kilómetros”, por lo que consideró que “es muy importante contar con el tren desde Río Branco (Cerro Largo)” hasta Montevideo, porque allí está el “corazón arrocero” del este. 

Remarcó que el arroz “es el que genera más trabajo por hectárea, el que consume más gasoil y más energía eléctrica, el que derrama más en la sociedad, y en ese sentido es doloroso estar relegado en pedidos que son razonables”.

Señaló que el arroz como producto terminado vale entre US$ 500 y US$ 600 por tonelada, “pero en base paddy se ubica en los US$ 400 FOB en el puerto de Montevideo y el flete cuesta US$ 40, y si viene de Artigas cuesta aún más”. 

Reconoció que ahora el rubro arrocero “está mejor, pero tuvimos de siete años de pérdidas y nos estamos recomponiendo, no sobra”.

Sobre cómo ha evolucionado el consumo de energía eléctrica y cómo impacta en la competitividad del sector, Lawlor dijo que “hemos trabajado muy bien con UTE y con el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), que tiene un plan de llevar el costo de la red a la potencia contratada y eso para el sector arrocero, que es muy zafral, no es lo más conveniente”. 

Detalló que “tenemos en marzo, abril y mayo la superposición del enfriamiento del arroz que se cosechó, se secó, que está caliente y se guarda en los silos para airear con los ventiladores, y al mismo tiempo se prende el molino para empezar a elaborar a medida que se va recibiendo para que no se completen los silos y quede parte de la cosecha afuera”. 

Agregó que “en ese momento hay una planta que puede tener 1.000 kilovatios (kw) de potencia contratada, que la necesita en ese pico de actividad que puede llegar a dos meses y medio, pero el resto del año opera con la mitad. Sin embargo, la política del MIEM ha llevado a que se pague la totalidad de la potencia contratada. Hasta 2019 se pagaba la mitad, entendiendo que teníamos esa zafralidad”. Planteó que, por lo tanto, en 2019 “había plantas que pagaban US$ 4.000 por mes de potencia contratada y ahora pasaron a pagar US$ 14.000”. 

Dijo que están trabajando con UTE para tratar de acomodar la potencia contratada “al mínimo indispensable”. Aclaró que la potencia que se tiene “no es en vano”, porque se deben evitar cortes en el recibo del arroz para generar inconvenientes en ese momento. 

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En INAC creen que los compromisos ambientales “cercenan” la ganadería

By Cristina Fumero,

Integrantes de la cadena consideran que el cumplimiento de las metas llevaría a un estancamiento o caída del stock vacuno, por un beneficio escaso en quita de intereses

En la del Instituto Nacional de Carnes (INAC) hay profunda preocupación por el efecto que podrían tener los compromisos ambientales firmados por Uruguay en el futuro de la cadena cárnica, generando un estancamiento o caída de la producción e impidiendo el cumplimiento de su plan estratégico. Fuentes consultadas, tanto del sector productivo, como industrial y técnicos, aseguraron a Agro de Búsqueda que el país está “cercenando” su producción y desarrollo, a cambio de beneficios muy acotados en términos económicos. 

Se planteó que cumplir las metas ambientales le generaría al país un beneficio de apenas US$ 12 millones en quitas de intereses, mientras que lograr los objetivos del plan estratégico del INAC permitiría incrementar la facturación en US$ 1.000 millones.

Primer compromiso 

Todo comenzó en 2017, cuando Uruguay suscribió la primera Contribución Determinada a Nivel Nacional (CDN1), que tenía como objetivo atender las disposiciones establecidas en el Acuerdo de París y promover la adaptación y mitigación en Uruguay bajo la Política Nacional de Cambio Climático. 

El Acuerdo de París establece que las partes presentarán cada cinco años sus CDN, detallando los esfuerzos que se plantea realizar en términos de mitigación y adaptación, así como las necesidades de apoyo (desarrollo de capacidades, transferencia de tecnologías y financiamiento) para alcanzar el objetivo a largo plazo de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales, para reducir los riesgos y efectos adversos del cambio climático.

Allí se planteó reducir 32% las emisiones de metano (CH4) y 34% las emisiones de óxido nitroso (N2O) de la producción de carne por unidad de producto (carne vacuna en peso vivo) con respecto a 1990. 

Los objetivos tenían una base relativa, o sea que estaban ligados a la eficiencia de producción, ya que la huella ambiental se medía en relación al kilo producido. Dicho de otra forma, eran considerados menos contaminantes aquellos sistemas de producción más eficientes, que producían más carne en menos tiempo, aumentando la tasa de extracción. Aquel compromiso fue considerado lógico por parte de los actores de la cadena cárnica de Uruguay.

Segundo compromiso

Pero en 2022 se presentó la CDN2, con características que generaron gran preocupación en el sector. Con un horizonte temporal a 2030, el gobierno uruguayo planteó que los objetivos específicos de intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a la producción de carne vacuna cubren el 62,1% de las emisiones brutas de GEI. En CH4 el objetivo es reducir 35% la intensidad de emisiones por unidad de producto (de carne vacuna en peso vivo), y reducir 36% las emisiones de N2O. 

La discordia

En este segundo compromiso voluntario Uruguay se compromete a reducir las emisiones en términos absolutos, pero en la cadena cárnica se considera que el techo de desarrollo planteado es “muy bajo”, ya que podría permitir que la producción cárnica de Uruguay solo creciera en unas 50.000 toneladas. 

Además, se advierte que la CDN2 toma como base el stock ganadero de 2019, el menor de los últimos años en Uruguay. Por lo tanto, se plantea que este compromiso está hecho sobre la base de una proyección que limita o disminuye el stock vacuno del país. 

“Son decisiones que toman tecnócratas en una oficina, sin siquiera hacer un análisis de lo que esto implica para la economía nacional o el desarrollo del Uruguay”, dijo una de las fuentes consultadas. Mientras que otra consideró que se tomaron decisiones de forma apresurada, sin medir las consecuencias que esto podría generarle al sector y al país. 

Desde la cadena cárnica sostienen que estos compromisos ambientales “ofrecen muy poco a cambio”. Se estima que los descuentos que obtendría Uruguay en intereses financieros significarían unos US$ 12 millones, mientras que alcanzar los objetivos del plan estratégico del INAC generaría unos US$ 1.000 millones extras en facturación al país. “Creo que el Ministerio de Economía estuvo mal asesorado en este tema”, opinó una de las fuentes.

Plan estratégico de INAC

El objetivo general del plan estratégico del INAC, elaborado durante la presidencia de Fernando Mattos –actual titular del MGAP–, es “la defensa y promoción del sector”, por su “positivo aporte a la calidad de vida de las personas que procuran una dieta saludable, y también por su amplia contribución a la sociedad en los aspectos económicos, sociales y ambientales”. 

En ese marco se establece que “se buscará expandir la producción de carnes, respetando sus compromisos ambientales internacionales, desde los niveles actuales, de 700.000 toneladas, hasta un nivel de equilibrio de 1 millón de toneladas en 10 años (2021-2030)”.

Metidos en una trampa 

El Acuerdo de París establece que las CDN deben presentarse cada cinco años –Uruguay deberá elaborar su CDN3 para presentarla en 2027– y además de ser un compromiso voluntario es incremental. Uruguay tiene un sistema de producción con muy pocas emisiones, que significan apenas 0,03% del total a nivel global, pero el 75% de esas emisiones corresponden al sector agropecuario, por sus características de país no industrializado. 

Productores e integrantes de la industria frigorífica consideran que “esto es una trampa”, porque de esta forma el país “accede a cercenarse la única fuente legítima de generación de riqueza”, integrada por la ganadería, la agricultura y la forestación. 

“Preocupa que nos hayamos cercenado con una cuestión vinculante. Porque antes si no se llegaba no había problema, pero ahora si no se logran los objetivos no se accede a la quita de intereses y además se compromete la imagen del país. Nos cercenamos la única fuente de riqueza legítima, mientras que las grandes potencias no asumen estos compromisos”, dijo una de las fuentes consultadas. 

Falta discusión 

Desde el gobierno afirman este proceso fue desarrollado en el marco del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático y contó con una etapa de consulta pública y un proceso implementado a través de la Plataforma de Participación Ciudadana Digital, diseñado e implementado para articular un conjunto de acciones orientadas a potenciar la participación e involucramiento de los actores y sectores, y a lograr una mayor ambición y compromiso en la mitigación y adaptación al cambio climático.

Sin embargo, varios integrantes de la cadena cárnica reclaman que debió haberse dado “una base de discusión más amplia” y una consulta pública sobre estos temas que consideran “relevantes” y que no solo afectan al sector sino a toda la sociedad, por su aporte a la economía. 

Si bien se considera que “las intensiones son muy buenas”, porque “es positivo” que Uruguay se muestre como un país responsable en el desarrollo de una producción agropecuaria sustentable, “hay que saber cómo poner las bases sobre las que nos vamos a proyectar”, en referencia a que se tomó como punto de partida el año de menor stock ganadero. 

Por otra parte, también se reclamó que estas decisiones se tomaron “de espaldas a un plan estratégico”, en referencia a la hoja de ruta del INAC. 

Función del INAC

El INAC es un organismo asesor del Poder Ejecutivo en materia de políticas cárnicas, pero se considera que en estos temas hay un área gris, ya que no siempre se piensa en ese instituto cuando se habla de temas ambientales. A propósito, varios de sus integrantes consideran que en estos asuntos vinculados con el impacto ambiental que afectan a la política ganadera debió haberse consultado al organismo. 

“La función del INAC es la construcción de visiones compartidas entre los principales agentes económicos de la cadena, para formular, asesorar y ejecutar políticas sectoriales que mejoren la competitividad de las empresas, contemplando el contexto macroeconómico vigente”, se establece en el plan estratégico.

Bonos verdes

En octubre de 2022 Uruguay realizó la primera emisión de bonos soberanos asociados a indicadores ambientales, que alinean la estrategia de financiamiento público con los compromisos nacionales de sostenibilidad y desarrollo económico bajo en carbono. 

En ese momento el gobierno destacó que “pese al contexto de incertidumbre a nivel global, Uruguay logró conseguir financiamiento a gran escala, a plazo intermedio, con un instrumento innovador y que fortalece los compromisos y el posicionamiento del país en cuanto a los objetivos y acciones de política para la sostenibilidad ambiental”.

Las metas de los indicadores propuestos se refieren al año objetivo 2025, que corresponde al plazo de vigencia de la CDN1 de Uruguay. La emisión total fue por US$ 1.500 millones, de los cuales US$ 1.000 millones fueron a cambio de efectivo y los restantes US$ 500 millones se destinaron a recomprar otros títulos con vencimientos próximos en el tiempo (2024, 2027 y 2031). La demanda total por el instrumento fue casi tres veces mayor a la esperada.

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Detección de brassicas resistentes a glifosato y a herbicidas ALS, alerta al sector agrícola

By Cristina Fumero,

El presidente de Inase destacó la importancia de mantener “abierto” el mercado europeo para la colza uruguaya, al tiempo que se toman medidas para evitar la propagación

Redacción
Mauro Florentín

La colza fue un cultivo agrícola que tuvo un crecimiento destacado en los últimos años y que generó expectativas alentadoras entre los productores en Uruguay. Por su rentabilidad e importancia en la rotación, entre otros factores, las chacras con floraciones amarillas se multiplicaron en el paisaje rural uruguayo. Tan es así que el área sembrada de esa oleaginosa pasó de unas 50.000 hectáreas a algo más de 350.000 hectáreas en pocos años, sumándose a la paleta de alternativas productivas del negocio agrícola.

Pero ahora el cultivo enfrenta algunos desafíos como la baja del precio, que incidió en una caída del área a unas 150.000 hectáreas en la zafra 2023/24. Sumado a la aparición de casos de contaminación con organismos genéticamente modificados (OGM) tolerantes a glifosato, que pueden llegar a representar un obstáculo para su exportación. 

El Instituto Nacional de Semillas (Inase) detectó la presencia de colza con resistencia a glifosato en “muy baja frecuencia”, en muestras de granos para exportar en la zafra 2022/23. Además, en esta zafra se detectaron brassicas con resistencia a glifosato en cultivos forrajeros. Eso puso en alerta a los productores ganaderos y también reforzó la preocupación del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), que ya venía desde hace tiempo monitoreando la presencia de colza contaminada con transgénicos. Claramente esta preocupación se basa en el impacto negativo que puede tener esa situación en el futuro de la producción de colza y en el acceso a los mercados que rechazan la presencia OGM no autorizados, dependiendo de los límites de tolerancia en cada país de destino.

Hipótesis reforzada

Inase, en coordinación con la Dirección General de Bioseguridad e Inocuidad Alimentaria (Digebia) del MGAP, ya para la zafra 2022/23 determinó el análisis obligatorio de semillas de colza libre de OGM para la siembra de esa zafra, por lo que ese cambio de estándar de colza define que la semilla tanto importada como la nacional que se distribuye en Uruguay debe “tener un certificado de libre de OGM”, dijo a VERDE el presidente de Inase, Álvaro Núnez.

Aclaró que la medida mencionada se debió a la detección de “niveles muy bajos de contaminación con el gen RR, que brinda tolerancia a glifosato” en algunos lotes de granos de exportación y también en algunos lotes de semillas de la zafra anterior.

“En colza no está autorizada la tecnología RR para ningún uso, o sea que ni la producción ni el consumo”, ni siquiera a nivel regional hay autorizaciones, aunque aclaró que “Argentina tiene un nivel de tolerancia dado por el límite de detección en el análisis” permitido, pero “en Uruguay es cero”, enfatizó el presidente de Inase.

Señaló que si se detectan OGM en las semillas de colza que ingresan a Uruguay, se tienen que reexportar o destruir, y que los lotes de semillas nacionales en la misma situación no pueden utilizarse y se destruyen. En este marco, “nos quedaba afuera la semilla de uso propio, pero se encontró presencia del gen RR en muy pocos lotes, que mostraron niveles de presencia muy bajos, casi trazas, en las inspecciones realizadas por Inase en plantas procesadoras de semillas”.

Núñez explicó que el gen RR podía entrar a través de contaminaciones en semillas de colza o como semillas de malezas contaminando lotes de semillas forrajeras. Este año, “en lotes de semillas de lotus importados de Argentina, si bien se encontraron dentro de los estándares permitidos para la comercialización, se detectó presencia de semillas de brassicas que fueron cultivadas. Luego de analizadas las plantas se identificó que “tenían el gen RR”, informó. Si bien estas confirmaciones son de este año, desde el año pasado, “el gen ya estaba en Uruguay”, ese “problema ya lo teníamos detectado desde la zafra 2022 en colza”, indicó.

Planteó que “la hipótesis hoy se vio reforzada con lo que se está viendo en contaminaciones de lotes de semillas de lotus”, y en “especies como trigo y avena que hayan entrado también importadas con niveles bajos de presencia de semillas de brassicas resistentes a glifosato, pero siempre encontrándose dentro del estándar de comercialización. Esas malezas van quedando en las chacras y ocupando su lugar, lentamente van aumentando su presencia,  y esto no es que ocurra de un día para el otro”.

“El año pasado hubo una explosión del área de colza” y “a nivel mundial la tolerancia a glifosato genéticamente modificada es una de las tecnologías que más se usa”, y “Europa a pesar de no tener el evento autorizado para siembra, también convive con él, y viendo lo que ha pasado en Uruguay, entendíamos que también era algo inevitable”, sostuvo el titular de Inase. 

Advirtió que hay presencia de brassicas “resistentes al glifosato por transgénesis y también por resistencia natural a los herbicidas ALS, por lo tanto, la situación se está haciendo más compleja”. Por ejemplo, también a los rábanos (Raphanus raphanistrun), “con el uso de determinados herbicidas y muchas veces no usados adecuadamente, en Uruguay le hemos generado esa misma resistencia”.

Al remarcar las medidas adoptadas de cara al futuro, Núñez hizo especial hincapié en el interés de mantener el mercado europeo “abierto” para la colza uruguaya, y para eso hay que tratar de que la circulación del gen se pueda “limitar”. La tolerancia de Europa es de 0,9%, por lo que si las trazas que hoy se detectan en grano llegan a 1% se rechaza, acotó.

Núñez aclaró que frente al problema del ingreso de la semilla de brassicas como contaminante en otros cultivos se adoptaron ciertas medidas. Una de ellas es que “los laboratorios tienen que determinar y reportar la cantidad de semilla de brassica que aparezca en lotes de las semillas forrajeras en general”, indicó.

Considerando que “las brassicas resistentes a glifosato ya están” en el campo, el jerarca señaló que se fijarán “límites” en ese sentido, porque si se pone un límite de cero presencia, las semillas que no dan dentro de la categoría comercial podrían entrar por un canal informal, lo que supone un “riesgo posiblemente mayor”.

“Lo que sí tienen que tener claro los productores es que en la etiqueta de la semilla hay un resumen del análisis”, pero “el productor tiene el derecho de pedir el análisis completo y tiene la libertad de optar por el límite que quiere” en la semilla que compra, planteó.

Exhortación y recomendaciones 

Frente a la presencia de malezas perteneciente a Brassica spp con resistencia a herbicidas en praderas y chacras agrícolas, el MGAP, a través de Digebia, divulgó un comunicado en el que informó en relación a las malezas que “podría tratarse de un biotipo de brassica con dos tipos de resistencia a herbicidas: a los inhibidores de ALS por mutación natural y a glifosato por presencia de un evento transgénico”.

“En Uruguay no hay eventos transgénicos aprobados en colza, por lo que la producción de dicho cultivo en el país es libre de OGM”, advirtió.

A efectos de “contener y evitar la propagación del evento transgénico potencialmente presente” en semillas de estas malezas, tanto hacia colza como hacia otras especies de la familia de las brassicas, el MGAP exhortó a productores, técnicos, proveedores de insumos, responsables de plantas de procesamiento y almacenamiento, compradores de grano de colza y demás actores del sector a “implementar y promover” algunas medidas.

Alguna de ellas vinculadas primeramente a las semillas de colza, como “en caso de haber utilizado semilla de colza reservada para uso propio sin análisis molecular (para la detección del evento transgénico) en la zafra actual, informarlo al momento de la venta del grano al intermediario, exportador o industria de destino”, recomendó. 

Pidió “utilizar semilla comercial o certificada libre de OGM para próximas siembras, en cumplimiento con el estándar específico aprobado en febrero de 2023”.

Igualmente, “en caso de contar con semilla reservada para uso propio de zafras anteriores, o tener previsto reservar semilla de la zafra actual, realizar análisis molecular para verificar su condición de libre de OGM”, estableció el MGAP.

En cuanto a semillas de especies forrajeras, esa secretaría de Estado recomendó “utilizar semilla comercial o certificada y solicitar conteo de semillas de Brassica spp en cada lote”.

“A partir de octubre de 2023, acceder al resultado del conteo de semillas de Brassica spp es un derecho del usuario, por lo que se recomienda especialmente exigirlo”, indicó.

Exhortó a que “en caso de tener semilla reservada para uso propio, realizar análisis para determinar con conteo de semillas de Brassica spp y confirmar la condición de libre de OGM”.

Respecto al manejo de chacras y praderas con presencia de Brassica spp, el MGAP aconsejó que “ante la presencia de plantas del biotipo de brassicas con resistencia a herbicidas, aplicar las medidas de manejo sugeridas por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) para el momento actual”.

Otra medida es “estar atento a nuevas recomendaciones de manejo que serán presentadas oportunamente para el manejo de estas malezas durante el fin de verano y el otoño”, señaló. 

Ante la presencia de plantas del biotipo de brassica con resistencia a herbicidas, próxima o en estado de semillazón, el MGAP pidió “asegurarse que la semilla permanezca en esa chacra o potrero, evitando enfardar o alimentar animales que puedan diseminarlas en otras zonas del establecimiento o de otros establecimientos”.

Recalcó la necesidad de “poner atención sobre el aspecto antes mencionado al momento de la compra de fardos de praderas”, y “en caso de contar con chacras con problemas de brassicas resistentes a herbicidas, comunicarse con INIA o Inase para una correcta identificación de la especie o biotipo, o realización de análisis molecular, y para recabar información de la ubicación e historia de la chacra”.

Del grado de acatamiento que se logre alcanzar de estas medidas entre los productores, así como de la función de control y seguimiento de los técnicos del MGAP, dependerá en gran medida la posibilidad de continuar con el canal de exportación habilitado, principalmente para la colza uruguaya con destino a Europa.

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Buscando consolidar el mercado de China, partió otro embarque de sorgo

By Cristina Fumero,

TGL realizó su primera exportación de 500 toneladas del grano, que fueron producidas en el establecimiento Las Achiras; la operativa total sumará 1.500 toneladas

Partió otro embarque de sorgo uruguayo a China, en la búsqueda de consolidar ese canal comercial. El negocio significó la primera exportación de TGL, fueron 500 toneladas, producidas en el establecimiento Las Achiras, en la zona de José Pedro Varela, en el departamento de Lavalleja.  

Con este primer negocio de TGL, cuya operativa total sumará 1.500 toneladas, se abastecerán tres ciudades de China, y para cumplir con cada uno de los destinos se emplearán tres embarques de 500 toneladas cada uno. La extensión geográfica y la superpoblación del gigante asiático representan una buena oportunidad para que “conozcan el sorgo uruguayo y lo prueben”, declaró a VERDE el director de TGL, Eduardo Calacha.

En el momento de la preparación del embarque estuvieron el titular del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Fernando Mattos; el embajador chino en Uruguay, Huang Yazhong; y la directora de Asuntos Internacionales del MGAP, Adriana Lupinacci.

“Esperamos que las pruebas les funcionen bien”, comentó Calacha. Los resultados se podrán conocer en los primeros días de febrero o más tardar sobre finales de ese segundo mes de 2024, cuando finalicen los festejos del año nuevo chino. La apuesta es lograr un premio por sobre el sorgo argentino, país que también abastece a ese mercado asiático, aunque con mayores volúmenes. 

Para alcanzar ese objetivo TGL “se muestra abierta a implementar una logística, tanto en contenedores como en graneles”, explicó. Si bien el protocolo de sorgo está operativo desde hace algún tiempo, Calacha especificó que desde la empresa “estábamos esperando las condiciones para poder exportar”.  

Aseguró que “Uruguay tiene muchas ganas de trabajar y de buscar valor agregado para sus productos”, como el sorgo que demanda China para la elaboración de una bebida alcohólica para consumo humano”. Por eso resaltó que se tiene “tener mucho cuidado con la calidad”. 

El ejecutivo también destacó la labor que llevó adelante el embajador uruguayo en China, Fernando Lugris, para lograr los permisos de importación, un requerimiento “bastante complejo de conseguir”. 

Además, reconoció el trabajo del MGAP “para conseguir el protocolo”, así como la tarea que desarrollaron para levantar muestras de sorgo del año pasado de la empresa Las Achiras, “que es nuestro socio comercial en varios negocios”. Luego, “se exploraron alternativas, se eligió al cliente en China y estuvo una integrante de la empresa compradora en el momento del embarque. Eso es muy importante para los países que hacemos especialidades y que no podemos competir en volumen, pero sí en calidad”, afirmó.

La empresa importadora de China tiene un programa muy importante en Argentina, pero el up river tiene restricciones de calado y los buques deben completar la carga en puertos del sur argentino o brasileños. Con el calado del puerto de Montevideo a 13 metros de profundidad se abre una posibilidad muy grande para completar buques y que salgan a destino con 65.000 toneladas, operativa que se puede emplear para cebada, soja y sorgo. 

“No se ha realizado ningún embarque completo de sorgo desde Sudamérica, porque en el sur de Argentina no se planta sorgo. Cargando algunas bodegas en Argentina y luego en Uruguay se podría completar el primer barco con sorgo, algo que nos alienta muchísimo a seguir trabajando”, resaltó Calacha. 

PARA CONSUMO HUMANO

En TGL “se acumuló una buena experiencia en este tipo de negocios cuando en su momento se abasteció con sorgo de Uruguay y Paraguay al mercado de Taiwán, para producir una bebida alcohólica muy reconocida en esa parte del mundo, de altísimo valor en ese país y por la cual se paga muy bien”. 

Por eso en la empresa “está muy presente que la apuesta está dirigida hacia la calidad del sorgo y la búsqueda de un premio en los precios. Este concepto está prendiendo bien entre los productores”, afirmó. Aunque se está lejos del 1,5 millones de toneladas que produce Argentina, que junto a Estados Unidos y Australia son los otros países habilitados para exportar a China. “Los agricultores uruguayos están entendiendo que en el cuidado de las malezas y de las plagas se juega gran parte del partido para lograr ese premio que los diferencie en China”, insistió. 

Indicó que al cumplir con el protocolo sanitario, enviar una semilla bien limpia, seca y aireada para que no tenga olor y aporte un buen rendimiento en la calidad del alcohol, el precio que pueden pagar “no tiene comparación con ningún otro producto agrícola, porque es utilizado para producir esa bebida”. 

Tras esta primera etapa, la empresa busca seducir a más productores para que se incorporen al negocio, pensando en ese nicho que genera la destilación en China. “Históricamente el cultivo de sorgo se ha utilizado en rotaciones y áreas marginales”, señaló el ejecutivo. Agregó que la idea es apostar a que los productores “nos acompañen”, y para eso “tenemos gente trabajando en el campo”, en una sinergia entre “lo que puede trasladar TGL desde la punta compradora” a quienes siembran y desarrollan el cultivo, “porque el seguimiento y la trazabilidad es muy importante para conquistar los premios en el precio”. 

Además, comentó que China no presenta gran interés en abrir nuevos orígenes, por lo que Uruguay debe aprovechar esta gran ventana de oportunidades para desarrollar un canal comercial de sorgo para el consumo humano. La infraestructura portuaria uruguaya permite realizar top off en Montevideo, y “ese detalle no es menor para que los compradores bajen costos de flete y sea más atractivo el negocio”. 

ASOCIACIONES 

En esta primera experiencia en el mercado chino TGL está desarrollando asociaciones estratégicas con varios actores, que buscan generar un diferencial para la cadena productiva uruguaya. “La primera cosecha de sorgo con destino a consumo humano en el país asiático arrancará en abril de 2024. La idea es tomar la mayor experiencia en estos años para llegar a volúmenes importantes a partir de 2025, con un producto diferencial y con premios respecto al sorgo argentino”, acotó. 

Calacha informó que esas bebidas elaboradas con la destilación de sorgo “valen entre US$ 300 y US$ 600 por litro”, y consideró que “puede ser altamente atractivo para los agricultores, porque se pueden recibir valores muy interesantes si a la industria le sirve”.

Si bien la fuerte sequía en Australia debilitó su producción de sorgo en la campaña anterior, ese país sigue posicionado como uno de los tres principales oferentes de este producto en China, con Argentina y Estados Unidos. 

Calacha dijo que el precio de referencia para la tonelada de sorgo estadounidense de la zafra que acaba de finalizar llegó a US$ 320 por tonelada, incluyendo costo y flete. “Ahora se están buscando precios para la presente zafra, aún no hemos vendido. Cuando el destino del sorgo es la destilación se pueden conseguir precios hasta con un año de anticipación, y no depende de lo que pasa con el resto de los granos”, destacó. 

La tarea “que vamos a tener que hacer como empresa exportadora” es trasladarle tanto a los compradores como a los productores cómo logramos “diferenciarnos de todo lo otro que hay en el mercado”, planteó. En estos primeros años de negocios “no vamos a tener el precios tope, pero debemos trabajar para lograr ese objetivo” en el mediano plazo, dijo.

La experiencia de TGL en nichos de mercado y mediante contenedores cuando ese negocio era importante ha demostrado que se puede alcanzar una diferencia de precios por calidad que puede variar entre 15%, 20% o 30%. 

El ejecutivo advirtió que eso “no solo responde a la presentación física del producto sino también a su trazabilidad, el seguimiento que se le haya administrado y la seguridad en el proceso de producción, aspectos altamente valorados por los compradores chinos. Tal vez para el agricultor local se trate de determinantes difíciles de entender si se toma al cereal simplemente como “un sorgo forrajero”, pero para ellos representa “la producción de una bebida de altísima calidad”, explicó.

Nota de Revista Verde Nº111

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Carne vacuna: proyectan un mercado sin cambios bruscos en la demanda y los precios

By Cristina Fumero,

El año 2024 será “desafiante” para los valores en el mercado global, influenciados por la evolución de la economía china y por las tensiones bélicas y geopolíticas

El escenario internacional para el comercio de la carne vacuna en 2024 no presenta perspectivas de un crecimiento extraordinario de la demanda ni una expansión significativa de los precios, dijo a VERDE Diego Ponti, responsable del análisis de mercados ganaderos y cárnicos de la consultora AZ Group. 

Agregó que la demanda “no será explosiva” y “los precios dependerán de la recuperación” de la economía china y del impacto que puede generar en el consumo. Si bien “lo malo de esta película” es que los precios “están bajos”, lo bueno es que están posicionados en un piso “y a partir de ahora podrían llegar a crecer”.  

Una situación similar atraviesa Europa con un proceso inflacionario que diezma el poder de compra de la población, incrementando los precios de bienes y servicios, lo que afecta a toda la economía. Los salarios no acompañan y se hace difícil traccionar mayores precios para este producto en particular, acotó.

Ponti enfatizó que hay que prepararse para otro año “sin grandes precios”, en un mundo que está teñido por los múltiples conflictos, “ahora en Israel”, las tensiones diplomáticas entre China y Taiwán y la guerra entre Rusia y Ucrania, “un poco más desatendida” pero aún vigente. El mundo luego de la pandemia muestra un escenario sumido en conflictos bélicos y tensiones políticas, genera una incertidumbre lógica en los mercados y por eso es difícil lograr buenos precios para la carne. 

EEUU Y EL CONTROL DE LA INFLACIÓN

Ponti señaló que la buena noticia se encuentra en Estados Unidos, que comienza a controlar la inflación, cumpliendo las metas de sus autoridades económicas. De esta manera se propiciaría un panorama para 2024 con tasas de interés con tendencia bajista, lo que puede potenciar los precios de los commodities en general y “favorecería los precios de la carne”. 

El analista de AZ Group explicó que hasta ahora el país norteamericano había controlado la inflación con subas de tasas de interés, “un escenario más atractivo para que los inversores coloquen su capital en la Reserva Federal y no correr el riesgo de las inversiones”. Cuando bajan las tasas “se ve favorecida la inyección de capitales hacia los países emergentes y se potencian los precios de los commodities, el dólar deja de fortalecerse y se abaratan las importaciones. Esa puede ser una luz de verde de cara al futuro para los valores de los commodities, pero no soy 100% optimista, porque la recuperación no será extraordinaria”. 

Como abastecedores de ese gran mercado, los países de la región tienen en los altos valores que registra la carne en Estados Unidos “un elemento positivo”, y allí “se abre una oportunidad para 2024”. Tras el “fuerte proceso de liquidación de stock” provocado por adversidades climáticas que luego se tradujo en una fase de retención muy fuerte, “los precios del ganado han venido operando muy por encima de la media internacional”, agregó. 

Estados Unidos, con niveles de precios por encima de las principales referencias a nivel mundial para el kilo de carne en gancho, tiene “valores altamente atractivos para los países de la región, abasteciendo cuotas que, si bien quedan cortas, igualmente están”, indicó. Agregó que mientras en el Mercosur el novillo en cuarta balanza ha promediado en torno de los US$ 3,50, en Estados Unidos se han registrado valores superiores a US$ 6,50 por kilo, y en junio se logró el precio récord. Al comenzar diciembre la referencia se ubicaba en US$ 6,06. 

Para Ponti “mientras se mantenga ese diferencial de grandes precios” los países de la región, por precios relativos, se verán favorecidos para la exportación de carne vacuna a Estados Unidos. “Ahora se suma Paraguay como un nuevo jugador que, sin inundar ese mercado de cortes vacunos, funcionará como un nuevo competidor, más allá de que la demanda norteamericana sea firme”, consideró. 

Recordó que esa brecha en el precio de la hacienda entre Estados Unidos y los países de la región comenzó a abrirse a finales del año pasado, cuando en noviembre las cotizaciones norteamericanas ya marcaban US$ 5 por kilo en gancho. Al inicio de este año se profundizó y se afianzó a partir del segundo semestre, cuando el precio ya giraba encima de los US$ 6. Durante 2021 el precio del novillo osciló entre US$ 4,00 y US$ 4,50. 

El analista señaló que se trata de precios de una ganadería que gana terreno luego de una liquidación del stock, producto del clima que obligó a enviar más hacienda a los mercados y también han estado influenciados por los niveles de inflación existentes. La recomposición del stock vacuno de Estados Unidos viene tomando fuerza y las proyecciones marcan una recuperación en la cantidad de vacas, al igual que los stocks de maíz, insumo indispensable para la alimentación de los animales. 

EL NIÑO Y LA GANADERÍA AUSTRALIANA

El fenómeno de El Niño, está obligando a una mayor liquidación de haciendas en Australia, un país “hipersensible en cuestiones climáticas”, planteó. Mientras que “en nuestra región este fenómeno representa temperaturas más altas, acompañadas de lluvias por encima de lo normal”, para ese país de Oceanía “las consecuencias son otras”. Luego de tres años consecutivos de Niña, con buenos índices de lluvias y por ende mayor oferta forrajera y retención de hacienda, ahora transita un período totalmente opuesto, prácticamente sin pasto y obligado a comercializar animales. Este escenario condicionó una caída del precio del novillo que actualmente cotiza por debajo de US$ 3.  

Con estos niveles de precios se está frente a una de las mayores brechas entre Estados Unidos y Australia. “Se están registrando procesos inversos, este escenario facilita la inserción de los cortes australianos en el mercado chino, altamente competitivos por la geolocalización, y seguramente con estos valores “ganará algún escalón” en ese mercado asiático. 

CHINA Y EL MERCOSUR 

Brasil se posiciona “muy cómodamente” como el principal exportador de carne vacuna, en un Mercosur que sostiene “una muy buena oferta” en comparación con la demanda internacional, que “no presenta gran puja”. Según el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) la oferta de carne vacuna a nivel global muestra un leve incremento frente a la referencia anterior. Lejos de los sobresaltos sanitarios que supo tener a principios de año, el gigante sudamericano pisa fuerte en China, alcanzando el 50% de sus importaciones. 

Argentina también “transita por el mismo camino”, con exportaciones “récord” cercanas a 1 millón de toneladas. Los vecinos del río De la Plata –Uruguay y Argentina– “debieron padecer un proceso de sequía” que provocó una gran liquidación de parte de su stock vacuno, sobre todo en Argentina. De constatarse mayores niveles de precipitaciones provocadas por La Niña, habría una recuperación para la ganadería argentina y “seguramente una mayor retención” y “una menor oferta” para principios del año que viene, “lo que favorecería los precios internacionales”. 

El mercado de China presenta una fuerte caída en los precios, en torno del 40% respecto al año anterior. El set de cinco cortes, que monitorea AZ Group en mayo de 2022 cotizaba a US$ 6.000, y en noviembre de 2023 llegó a US$ 3.750 por tonelada. Mientras que en noviembre del año pasado se encontraba en US$ 4.000 por tonelada. Por su parte, la carne sin hueso se comercializa a US$ 5.000, precio que también se encuentra por debajo del registrado el año pasado. En el caso de Argentina, la tonelada de carne colocada en el gigante asiático se encuentra 30% por debajo del año pasado. 

China continúa su senda importadora y “nunca dejó de comprar carne”, sostuvo. A octubre de este año importó 2,263 millones de toneladas, 3% por encima del año pasado, con un pico de 300.000 toneladas importadas en julio. En octubre China importó 224 mil toneladas. “La variable de ajuste ha sido el precio”, pero esa firmeza en la demanda “es una buena noticia”, mientras se espera la recuperación de esa gran economía, comentó. También señaló que se ha registrado una pequeña apreciación del yuan, “un elemento que puede influir favorablemente en los precios”. 

Ponti dijo que China ha tenido en los últimos años una política marcada hacia la búsqueda de nuevos mercados y plantas abastecedores para incrementar la oferta, lo que impacta en los precios. 

EUROPA 

El analista de AZ Group consideró que Argentina es formador de precios para la cuota Hilton y para los tres cortes más caros de ese segmento de exportación, (lomo, bife angosto y cuadril), el país vecino ha colocado en las últimas semanas carne a US$ 12.000 por tonelada, un 26% por encima de los valores de noviembre de 2022, cuando se comercializaba a US$ 9.500 por tonelada. Pero al comparar con los valores de abril de 2022 “hay una reducción de 30%”. De todos modos, “los precios en términos históricos “no son malos”, están dentro de los promedios pero “hay una baja importante frente al primer semestre de 2022”. 

Informó que durante el ciclo 2022/23 y “después de muchos años, Argentina logró cumplir con el 100% de su cuota Hilton en Europa”. Hasta noviembre “ha cumplido con el 41% de la cuota” anual período 2023/24, con un leve retraso producto del atraso cambiario. A partir del 10 de diciembre, con un tipo de cambio más atractivo “seguramente Argentina cumpla sin ningún problema con la cuota Hilton”, estimó. 

Para Ponti tal vez el mayor problema pueda presentarse para el abastecimiento del novillo Hilton pastoril, que este año sufrió la falta de forraje provocada por la sequía. 

LIBERTAD ECONÓMICA EN ARGENTINA

Tras el resultado electoral argentino, el foco de atención de todo el espectro productivo apunta al gobierno presidido por Javier Milei, y se centra en las exportaciones. La propuesta es “mayor libertad económica, menos intervención de los mercados y un tipo de cambio competitivo”, resumió. Si esas ideas comienzan a concretarse a partir de diciembre “el viento va a soplar para el lado de la exportación”, dijo el analista. 

Y con ese contexto “la tendencia para el sector ganadero girará hacia la recría, los novillos con peso de exportación, un mercado más competitivo y una industria con mejores posibilidades de negocio. Las retenciones, moneda corriente del gobierno actual, y el tipo de cambio intervenido, mantuvieron a raya al sector afectando el negocio, explicó Ponti.

El especialista en mercados ganaderos y cárnicos de AZ Group proyecta para Argentina “precios auspiciosos” para el novillo de exportación, “traccionados por los anuncios económicos del futuro gobierno, pero además por una menor oferta de novillos y vacas, resultado de la sequía de los últimos tres años”. 

Sostuvo que la fase de retención de haciendas provocará para “el año que viene una caída de unos 8 kilos por habitante en el consumo de carne vacuna”, que actualmente se ubica entre 50 y 51 kilos por habitante por año. “Serán dos años con menos producción, menos consumo y exportaciones creciendo con ritmo moderado”, apuntó.

Agregó que los productores vinculados con el engorde a corral “serán los más afectados, sobre todo a partir del verano cuando comiencen a ajustarse las variables de la macroeconomía y la corrección a la suba del maíz, producto de un nuevo tipo de cambio a partir de diciembre”. 

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Bayer evalúa variedades de Brasil y tecnologías Xtend e Intacta2 Xtend

By Cristina Fumero,

Luego del cese de su programa en Argentina, en Uruguay la compañía apunta a la genética brasileña, y analiza el lanzamiento de materiales y eventos biotecnológicos

Bayer Crop Science Uruguay mudó el soporte y el abastecimiento de varied de soja hacia Brasil, donde “la dinámica es muy interesante”, porque hay regiones similares y otras muy diferentes, comentó a VERDE el líder comercial de la compañía en Uruguay, Marcos Carrera. “Estamos en esa articulación, con dos años de pruebas de las variedades e instalando los nuevos ensayos. El cambio fue bastante ordenado y nos permitió estar de vuelta en el ruedo”, señaló.

En 2021 Bayer anunció la suspensión de su negocio de semillas y biotecnología de soja en Argentina a partir de la campaña 2021/22. En Uruguay la compañía siguió operando de forma normal con su negocio de soja y ahora, por el cambio en el origen de la genética, avanza para lanzar variedades brasileñas y nuevas tecnologías como: Xtend e Intacta2 Xtend, que suman herramientas para el control de malezas y de insectos. Actualmente las variedades de Bayer en la plaza local cuentan con tecnología Intacta. 

Carrera adelantó que se están probando las dos tecnologías en Uruguay, que ya están aprobadas, pero “hoy no hay decisiones tomadas”. Agregó que desde el punto de vista regulatorio y sobre el respeto a la propiedad intelectual que tiene el país “no hay limitantes”. Las definiciones están relacionadas con “cuestiones comerciales”, porque “se están buscando las variedades que sean más competitivas y permitan su lanzamiento. Lo regulatorio y el respeto a la propiedad intelectual son dos temas que Uruguay tiene garantizados”, remarcó.

Aclaró que “no hay plazos previstos para el lanzamiento”, ya que “es muy difícil establecerlos, porque son definiciones que dependen de la consolidación de buenos resultados”. Dijio que el objetivo es presentar “variedades competitivas”, respaldadas por información y datos generados en Uruguay. Se está “generando la información necesaria” a partir de los tiempos de ensayos “para brindar certezas” y poder realizar la presentación en el país. “Se está avanzando y tenemos muy buenos productos en las gateras”, adelantó. 

Por otra parte, explicó que la compañía está trabajando esencialmente en la zona de Río Grande del Sur, “donde hay realidades muy similares a las nuestras”, con una “amplia oferta” de variedades que permiten pensar en un “buen recambio” para el futuro. “Más allá de que hubo un impacto por el cambio de origen, de Argentina a Brasil, estamos contentos” con esa decisión, remarcó. 

En cuanto a los ciclos, explicó que Bayer está enfocado en los materiales de grupo V medios a VI cortos, que es “donde se mueve el 60% del mercado uruguayo”. De todas formas, sostuvo que también habrá variedades más largas y otras más cortas. 

Sobre el aporte de la genética brasileña al cultivo de soja en Uruguay, analizó que en un contexto donde se vienen observando cambios en los sistemas productivos con el surgimiento nuevas plagas y enfermedades, “sumará un mejor comportamiento sanitario”, el que “ya es un valor per sé”. Otro componente importante es el potencial de rendimiento, dado que “Brasil ha trepado muchísimo en productividad” y es “uno de los países líderes en producción por hectárea a nivel global”, lo cual “es un valor muy interesante para explorar”, destacó. 

El ejecutivo de Bayer recordó que la variedad M 6410 IPRO es brasileña y se lanzó cuando se presentó la tecnología Intacta en Uruguay. “Lleva 11 años en el mercado, con muy buenos resultados en el norte y en el este del país”, donde “encontró su lugar y no hay forma de sacarla”, dado su “nivel productivo”, destacó. Agregó que lo mismo ocurre en Paraguay, donde “tampoco la logran sustituir”

EL MAÍZ CON BUENAS PERSPECTIVAS 

Marcos Carrera estimó que esta será una “muy buena zafra” de maíz y que “será el año en que se rompa el techo de 200.000 hectáreas”. Informó que las implantaciones de las siembras de primera “fueron muy buenas”, que el año arrancó “muy fuerte y gran parte del área de primera se cerró muy rápido”. Al tiempo que para la superficie de segunda sostuvo que “hay una gran oportunidad”. 

Consideró que es “un año interesante” para un cultivo que viene creciendo con “bases sólidas”, porque “sigue subiendo el piso de rendimiento del cultivo y eso es lo principal”. Recordó que hace unos años “el área estructural del maíz era de 70.000 hectáreas”, y hoy “se sitúa en por encima de las 120.000 hectáreas”. Consideró que “la superficie no baja de esa esa área”, y eso “también impacta en la posibilidad de lanzar nuevos híbridos y nuevas tecnologías”, porque el negocio “es más tentador” para que las compañías realicen sus inversiones. 

Sobre la posibilidad de explorar el canal exportador con el cereal, sostuvo que “Uruguay exporta algún saldo, pero no se arma para la exportación”. La producción local se plantea para el autoabastecimiento y si quedan saldos se exportan.

El líder comercial de Bayer consideró que “es necesario cambiar esa dinámica, para que el cultivo de maíz consolide un salto”. Afirmó que para que el área de maíz crezca de forma importante “debería estar planificado para la exportación, tomando precios de paridad de exportación en vez de tomar el precio de paridad de importación, y lo que ello implica en varios aspectos”. 

El ejecutivo entiende que una vez que ocurra ese cambio se dará un salto significativo en el cultivo, lo que podría implicar alcanzar un área de 300.000 hectáreas. “Creo que eso es posible en la medida que se diseñe el negocio pensando en la exportación, ya que el mercado interno tiene un techo”, insistió.

FITOSANITARIOS

Carrera destacó que en cultivos extensivos Bayer está renovando la paleta de productos. “Todavía no hemos hecho lanzamientos, pero estamos en proceso de renovación de la paleta de fungicidas que, si bien es muy sólida, entendemos que siempre hay que estar atrás de la innovación”. Y adelantó que están evaluando el lanzamiento de un herbicida posemergente para maíz para el año que viene, completando la paleta de productos para ese cultivo, lo que “implicará un cambio significativo”. 

Sostuvo que la compañía siempre está “explorando el techo del mercado, buscando seguir creciendo” en cada áreas. Señaló que se lanzaron nuevos productos para cultivos intensivos, donde se incluye un nuevo fungicida para papa y tomate, un insecticida para cultivos intensivos y productos biológicos para vid y cultivos de consumo directo.

Señaló que hubo un ajuste a la baja en los precios de los fitosanitarios, fundamentalmente en los herbicidas, y en menor medida de los insecticidas, mientras que no hubo cambios en fungicidas. En el caso de los herbicidas destacó la baja del glifosato, clethodim y metribuzin. “La baja del glifosato fue muy fuerte”, cercana al 50%, mientras que en las otras moléculas los ajustes de precios se ubican entre 20% y 30%, indicó.

Nota de Revista Verde Nº111

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