El maíz cerró la semana con un saldo positivo en el mercado de Chicago, alcanzando sus valores más altos desde julio de 2023. El contrato más cercano avanzó un 1,8% para finalizar en US$ 195,36 por tonelada. Este repunte estuvo impulsado por varios factores, entre ellos, el buen desempeño de las exportaciones estadounidenses, los recortes en la expectativa de cosecha argentina y la apreciación del real frente al dólar, que mejora la competitividad de las exportaciones de Estados Unidos en detrimento de Brasil.
Si bien el retraso en la siembra de la safrinha en Brasil ha sido un factor alcista, su impacto perdió fuerza hacia el cierre de los negocios. El Instituto Mato Grossense de Economía Agropecuaria (IMEA) reportó un avance semanal de la siembra en Mato Grosso de 21,49 puntos porcentuales, alcanzando el 44,95% del área prevista, frente al 65,17% del mismo período en 2024 y el 53,58% promedio de los últimos cinco años. A medida que la cosecha de soja reduzca sus atrasos, se espera que las labores de siembra de maíz se aceleren, con una ventana ideal de siembra que se cierra a finales de febrero.
En el plano comercial, se analizan las posibles consecuencias de los aranceles recíprocos impuestos por Donald Trump, que podrían generar mayores restricciones para la entrada de etanol brasileño a Estados Unidos, beneficiando así a la industria estadounidense del biocombustible. Actualmente, Brasil aplica un arancel del 18% a las exportaciones estadounidenses de etanol, mientras que EE.UU. solo grava con un 2,5% al etanol brasileño. Según la Casa Blanca, en 2024 Estados Unidos importó más de US$ 200 millones en etanol de Brasil, mientras que exportó solo US$ 52 millones a ese país.
Desde la Asociación de Combustibles Renovables de EE.UU., que agrupa a productores de etanol, se respaldó la medida de Trump para lograr una relación comercial “justa y recíproca” con Brasil. Sin embargo, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, argumentó que para que la propuesta sea equitativa, EE.UU. debería eliminar los aranceles a las exportaciones de azúcar brasileño, que actualmente alcanzan US$ 360 por tonelada, equivalentes a un impuesto del 81,2%, muy superior al gravamen del 18% que pesa sobre el etanol estadounidense.
Por otro lado, en sus reportes diarios, el USDA confirmó una nueva venta de 100.000 toneladas de maíz estadounidense de la campaña 2024/2025 con destino a Colombia, lo que refuerza la demanda internacional del cereal.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, junto con el Director de Recursos Naturales, Martín Mattos, y los directores departamentales Javier López (Río Negro) y Carlos Oyanarte (Paysandú), recorrieron la zona afectada por los recientes episodios de fuertes vientos y granizo. Durante la visita, evaluaron los daños junto a productores y representantes de las sociedades rurales de ambos departamentos, según informó el MGAP en su cuenta de X.
Las autoridades se reunieron con las directivas de la Sociedad Rural de Río Negro y la Asociación Rural de Paysandú, además de más de 60 productores, con quienes analizaron el impacto del fenómeno climático y discutieron posibles medidas de apoyo para los afectados, así como estrategias para la prevención de futuros eventos extremos.
Según una primera evaluación, se estima que 60.000 hectáreas fueron afectadas, de las cuales 20.000 hectáreas corresponden a cultivos agrícolas, incluyendo soja, maíz, sorgo y otras especies forrajeras.
Las estimaciones privadas indican que 10.000 hectáreas presentan pérdidas totales. “Parte de esa superficie está asegurada, pero otra parte no cuenta con cobertura”, señalaron fuentes del sector.
Desde el ámbito técnico, se mencionó que de los cultivos afectados, la soja podría tener cierta posibilidad de recuperación, dependiendo del comportamiento del clima y del uso de tecnologías biológicas disponibles.
Además de los daños en cultivos, se registraron afectaciones significativas en infraestructuras rurales, incluyendo viviendas, galpones, cobertizos de sistemas de «cama caliente», guacheras y silos bolsa.
Para el negocio agrícola-ganadero en Uruguay, resulta clave la experiencia y el aprendizaje adquiridos en el desarrollo de “nuestro modelo que integra a la agricultura como lo esencial”, en lo que “no podemos fallar”, dijo el director de Agronegocios del Plata (ADP), Marcos Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que el foco en la producción de commodities debe estar en ser “campeones mundiales en costos bajos por tonelada producida”, ya sea con productividad, control de costos o ambos. En el camino hacia una mayor competitividad, es clave diluir el costo de los arrendamientos mediante la diversificación y más cultivos.
En es búsqueda, “se debe procurar que año a año el campo sea más productivo sin resignar ingresos durante dos o tres años, poniendo pasturas, porque no hace falta”. La productividad mejora con los cultivos, actualmente se manejan entre 1,7 y 2 cultivos por año, acotó.
Otro aspecto relevante para maximizar la empresa es la utilización de tecnología de alto impacto, como la siembra directa y la agricultura por ambientes, que permiten identificar problemas como el encalado, un tema que “ahora está de moda”, consideró.
Recordó que en ADP “hace 8 años” que los suelos se encalan y esto se refleja en la productividad, que es cada vez más estable y en cultivos con mayores picos de rendimiento.
Guigou sostuvo que los costos bajaron porque se racionalizó el uso de insumos, especialmente de herbicidas. En el caso de la empresa, “había una subutilización” del potencial de la rotación de cultivos para controlar malezas y “se aplicaban graminicidas selectivos en trigo, cuando en realidad se realiza trigo o cebada una vez cada tres años”, ejemplificó.
Afirmó que “una de las cosas en las que se nos fue la mano en costos fue con los herbicidas”, porque al enfocarse en el potencial del cultivo, “el herbicida controla las malezas, pero no aumenta el rendimiento” y, en ocasiones, “se castiga el potencial por el efecto en las plantas”.
“Cuanto menos uses, seguramente vas a tener más potencial de rendimiento, por lo menos en algunos casos, con lo cual podemos incorporar umbrales para el control de malezas”, dijo.
El director de ADP mencionó que esta estrategia de racionalización de costos en herbicidas implica un ahorro de unos US$ 50 por hectárea y por año, lo que representa un monto “significativo”.
Consultado sobre la propuesta de algunos empresarios y productores de diferenciar la soja uruguaya, Guigou se mostró escéptico, basándose en experiencias realizadas por ADP.
Condicionó esta posibilidad a la necesidad de obtener un plus económico y asegurar un mercado en caso de producir un grano diferenciado. “Me encanta la idea”, pero “en general, si tenés un premio, lo pagás en consultoría, análisis y otros costos”, enfatizó.
La soja cerró la semana con una caída del 1,2% en el mercado de Chicago, a pesar de una suba de US$ 2 en la jornada del viernes. La posición marzo finalizó en US$ 380,67, mientras que el contrato julio quedó en US$ 392,52 por tonelada.
En la previa del fin de semana largo en Estados Unidos, donde el lunes se celebrará el Día del Presidente, la soja cerró en alza en la rueda de Chicago, aunque el balance semanal resultó negativo.
Entre los factores de la mejora diaria se destacan los recortes en la cosecha argentina y la apreciación del real brasileño, que reducen la competitividad de Brasil y frenan las ventas de los productores, según indicó el reporte de Granar.
Por otro lado, la avance de la cosecha en Brasil limitó las mejoras. Según el Instituto Mato Grossense de Economía Agropecuaria (IMEA), la recolección de soja en Mato Grosso avanzó 21,5 puntos porcentuales en la última semana, alcanzando el 50,08% del área, frente al 65,07% de igual momento en 2024 y el 53,21% promedio de los últimos cinco años.
En el plano político-comercial, el expresidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para avanzar en la aplicación de aranceles recíprocos contra diversos productos de países que gravan las importaciones desde Estados Unidos. Esta medida podría entrar en vigor entre fines de marzo y principios de abril.
Como parte de una alianza con la empresa brasileña Santa Clara Agrociencia, Macció Cultivar anunció el lanzamiento de una nueva línea de especialidades y bioinsumos en el mercado uruguayo.
“Si bien tenemos una variedad bastante amplia de productos, la parte de bioestimulantes y demás bioinsumos la veníamos analizando hace tiempo”, hace tres años logramos un acuerdo con Santa Clara, y ahora estamos lanzando los primeros productos, dijo el integrante de Macció Cultivar, Hernán Gotta, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Resaltó que en el segmento de fertilizantes especiales y bioinsumos, Santa Clara Agrociencia es el mayor exportador de Brasil para el resto de América Latina. Su base operativa está en Ribeirão Preto, São Paulo.
“Actualmente tenemos registrados cuatro productos: un aceite, un desalojante, un zinc y un bioestimulante denominado Matriz G, que también se puede emplear como bioremediador para recuperar los kilos que se lleva la fitotoxicidad de los herbicidas”. Allí se hizo un trabajo con Unicampo para analizar el impacto de Matriz G, indicó.
Señaló que Matriz G está desarrollado para cultivos de soja, trigo y cebada, para aplicaciones en semilla, en vegetativo y llegando a reproductivo. La dosis recomendada se ubica en 300 cm³ por hectárea, y en caso de estrés por fitotoxicidad, la dosis debe ser de 500 cm³ por hectárea.
Las chacras de maíz de primera muestran “dos escenarios bien marcados: los de secano y los de riego”, que en el caso de estos últimos, al no faltarle agua y con una radiación “muy importante”, podrán expresar un potencial “interesante”. En tanto, los de secano durante diciembre recibieron “muy buenas” lluvias que luego se cortaron para el llenado del grano, y esos maíces “sufrieron y quedaron con grano chico y arrugado”, dijo el presidente de la Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD), Enrique Oyharzábal, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que los maíces de secano se cosechan con un nivel de humedad de entre 17% y 23% y con rindes que, en líneas generales, van de 5.000 a 7.000 kilos por hectárea, lo que “no es tan malo, pero no es el potencial prometido”.
La situación climática negativa para los cultivos de maíz de primera redujo entre un 20% y 30% la productividad, dado que en la zona de Dolores los potenciales, al terminar la floración, apuntaban a los 10.000 kilos por hectárea, sostuvo.
Las chacras de soja venían “bastante bien”, pero en enero sufrieron mucho y comenzaron a presentarse algunas situaciones “complejas”. Actualmente, con las recientes precipitaciones en el período crítico, se está en “máximos potenciales”; de mantenerse esta situación, ayudará a compensar en kilos lo que no hay en precio, afirmó.
Un tema de especial interés para la producción agrícola y para esta gremial es el del encalado de los suelos, y en estos días surgieron novedades en cuanto a líneas de financiación tendientes a impulsar este asunto.
A los bancos que están en contacto con la AAD se les pasó toda la información sobre el encalado de suelos y cada uno está tratando de elaborar líneas de crédito específicas para este tipo de inversión, que requiere entre US$ 450 y US$ 750 por hectárea, dijo.
Anunció que el banco BBVA ya tiene una línea de crédito para este tema que contempla tanto a los productores propietarios como a los arrendatarios de campos. La misma será presentada en Expoactiva.
La Dirección Forestal del Ministerio de Ganadería (MGAP) celebró 60 años de actividad con la presencia de autoridades del gobierno y de esa cartera de Estado.
Una ley de 1968 de promoción forestal tuvo un alcance “un poco acotado, pero sí ya generó la protección del bosque nativo”, con “exoneraciones impositivas”, y “Uruguay invirtió todos estos años en esas exoneraciones”, dijo el actual director forestal, Carlos Faroppa, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que además se puso “el control” a cargo de la Dirección Forestal, donde se presentan los planes de manejo de esos bosques y, si hay intención de “ralear, podar o sacar algo, tiene que ser aprobado” por esta dependencia ministerial. En caso de no hacerlo, hay “fiscalización y multas”.
En Uruguay, “el bosque nativo creció 25%” en esas seis décadas, al pasar “de 360.000 hectáreas a 850.000 hectáreas”, lo que “es un ejemplo casi único en el mundo”, sostuvo.
El jerarca valoró la posibilidad de haber podido realizar una emisión de un bono soberano de deuda, que, además del compromiso en emisión de gases de efecto invernadero, incluyó “el área de bosque nativo”.
Otro tema relevante en el que también participó esta dirección del MGAP es el sistema de valor agregado ambiental, que comprende una plataforma de información en respuesta a las exigencias europeas de certificar productos libres de deforestación.
“Uruguay ya está” preparado y “nuestros competidores no están en condiciones y les va a costar mucho”, por lo que “tendrán que ir haciendo excepciones o sistemas parciales”, comparó.