En la previa del feriado en Estados Unidos por la conmemoración del Juneteenth –que celebra el fin de la esclavitud– y en medio de la renovada presión del expresidente Donald Trump sobre la Reserva Federal para que reduzca la tasa de interés, la soja cerró la rueda de Chicago con leves alzas. El contrato julio subió a US$ 394,91 por tonelada, mientras que la posición agosto quedó en US$ 395,65. La Fed, por su parte, mantuvo las tasas en el rango de 4,25% a 4,50%.
El principal factor de firmeza continúa siendo el ajustado escenario de oferta en Estados Unidos para la campaña 2025/2026. El USDA proyecta un stock final de 8,03 millones de toneladas (Mt), por debajo de los 9,53 millones estimados para el ciclo actual y de los 9,32 Mt de 2023/2024.
Sin embargo, las lluvias sobre buena parte del Medio Oeste limitaron las subas, al mejorar las perspectivas para los cultivos. Además, pesa la posibilidad de que los productores brasileños vendan más soja para liberar espacio de almacenaje ante la llegada del maíz de la safrinha, en un sistema logístico que vuelve a estar bajo presión por las cosechas abundantes que viene logrando Brasil en campañas consecutivas.
En ese marco, la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales de Brasil (ANEC) ajustó al alza su proyección para las exportaciones de soja en junio, de 14,08 a 14,37 Mt frente a los 14,20 Mt de mayo y los 13,83 Mt de junio de 2024. En cambio, recortó la previsión para las ventas de harina de soja en junio de 2,07 a 1,97 Mt, por debajo también de los 2,20 Mt del mes anterior y de los 2,05 Mt del mismo mes del año pasado.
Otro factor que apuntala los precios es la decisión de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos de elevar los mandatos obligatorios de mezcla de biodiésel: de 3.350 millones de galones en 2025 a 5.610 millones en 2026 y 5.860 millones en 2027. Estos niveles superan los 5.250 millones de galones que la industria consideraba como objetivo máximo, por lo que se anticipa un incremento en la demanda de aceite, especialmente de soja.
Además, la EPA resolvió reducir a la mitad los créditos otorgados a las materias primas importadas –como aceite de soja o canola y aceite usado de cocina–, lo que favorece el uso del aceite de soja estadounidense para la producción local de biodiésel.
En su informe mensual, la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas de Estados Unidos (NOPA) reportó una molienda de soja en mayo de 5,25 Mt, superando los 5,18 Mt de abril y los 5 Mt de mayo de 2024. Aunque no alcanzó los 5,27 Mt esperados por los analistas, se trata de un récord histórico para ese mes y la octava mayor marca mensual registrada.
Por su parte, las existencias de aceite de soja al 31 de mayo se ubicaron en 622.782 toneladas, por debajo de las 689.460 toneladas de abril y un 20,36% menos que las 781.993 toneladas de mayo de 2024. Este dato también fue inferior a las 658.162 toneladas que preveían los operadores, sumando más fundamentos alcistas al mercado del aceite.
“Me encontré gratamente sorprendida por las oportunidades que ofrece el sudeste asiático que no han sido todavía exploradas en todo su potencial por Uruguay”, dijo la embajadora uruguaya en Filipinas, Cristina González, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
González, quien es embajadora en Indonesia concurrente en Filipinas, tuvo una activa participación en las actividades realizadas en el marco de una misión empresarial por esa zona del mundo, organizada por las empresas Tafirel y Barraca Erro.
En este año se celebran 50 años de relaciones diplomáticas entre Filipinas y Uruguay, además de la apertura de ese mercado para la carne uruguaya y los cítricos, destacó la diplomática, en entrevista con Rubén Silvera, quien participa de la gira empresarial por el sudeste asiático.
Se trata de un mercado de 115 millones de habitantes, lo que representa una “oportunidad para empezar a diversificar” destinos de exportación, señaló.
Advirtió que “el intercambio comercial es bajo”, en 2024 fue de unos US$ 25 millones, con las exportaciones de lácteos uruguayos y las importaciones de textiles y artículos electrónicos filipinos.
Los cereales, como soja y trigo, pueden ser otros productos a exportar, considerando que Filipinas ya importa esos granos de la región, indicó.
La diplomática consideró que es “buen momento” para mirar hacia ese mercado porque “Filipinas tiene interés en diversificar sus fuentes” de abastecimiento de alimentos.
Para el ingreso de los productos uruguayos, la carga arancelaria en ese país es “baja”, de entre 5% y 10%, pero los países de la región, como Australia y Nueva Zelanda, tienen acceso con arancel cero, debido a acuerdos comerciales firmados con Filipinas, comparó.
En el departamento de Colonia hay “mucha soja sin colocar” porque los productores esperan que el precio se acerque a “US$ 375 o US$ 380 puesta en puerto”, para concretar su venta, señaló el gerente comercial de Cradeco, Anselmo Ricca, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que cerca del 60% de la producción está vendida en la zona de influencia de Cradeco y queda 40% por comercializar, de ese porcentaje una parte está embolsada y otra parte está entregada sin vender.
Con la suba del precio en los últimos días hubo alguna concreción de negocios, considerando que “ahora está tocando los US$ 370” por tonelada. Y afirmó que si se logra entre US$ 375 y US$ 380 el productor va a vender su soja.
Ricca integra la delegación empresarial que participa de una gira comercial en países del Sudeste Asiático, específicamente China, Filipinas e Indonesia.
El gerente comercial de Cradeco destacó el “potencial comercial y de demanda muy importante” de Filipinas, por su población y su ubicación, pero le falta cierta infraestructura. La carne y los granos concentran la mayor atención de los empresarios filipinos, principalmente el primero de estos productos, indicó.
“El dólar se está debilitando a nivel internacional”, con una pérdida del 10%, lo que tiene “múltiples efectos en diferentes mercados” y “Uruguay no es ajeno” a esta situación, dijo el socio de la consultora Cibils & Soto, Marcos Soto, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que hoy el oro, que es la contracara del dólar, está en “niveles máximos históricos” de valorización lo que pauta una “inestabilidad” en la economía de Estados Unidos (EEUU).
“Elevadísimos niveles de deuda” de ese país norteamericano, “riesgo inflacionario” por la política arancelaria y algunos “nubarrones en el horizonte que marcan una probabilidad de recesión” en EEUU, advirtió.
Soto sostuvo que en Uruguay está previsto que habrá una “inflación en dólares” y “los costos se encarecerán” en esa moneda, y no se logrará compensar la pérdida de competitividad.
“Es una variable que los gobiernos han decidido no incidir” y “en la medida que el Banco Central que únicamente tiene en el horizonte objetivos de inflación, eso hecha por tierra eventuales intervenciones en el mercado”, comentó.
Y avizoró que todo indica la posibilidad de un debilitamiento aún mayor del dólar en los próximos meses, ya que no hay indicios de algún cambio en este sentido.
“Estamos atravesando los niveles de volatilidad e incertidumbre más altos de la historia”, superando incluso a los registrados durante la pandemia Covid, afirmó.
En la semana del 8 al 14 de junio de 2025, Uruguay exportó 5.641 toneladas de carne vacuna en peso canal, con un precio promedio de US$ 4.969 por tonelada, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). El volumen creció frente a las 5.125 toneladas exportadas la semana anterior, aunque el precio promedio descendió levemente, alejándose del nivel más alto del año.
Con estos nuevos datos, las exportaciones acumuladas en 2025 totalizan 242.723 toneladas, lo que representa un aumento de 6,3% respecto al mismo período del año anterior. En términos de ingresos, se alcanzaron US$ 1.168,8 millones, con una mejora interanual de 26%. El precio promedio acumulado es de US$ 4.816 por tonelada, frente a los US$ 4.063 de 2024, lo que implica una suba de 18,5%.
Estados Unidos se mantiene como el principal destino de la carne vacuna uruguaya. En lo que va del año, ese mercado importó 92.829 toneladas, un 38,6% más que en igual período de 2024, generando ingresos por US$ 485,3 millones (+62,5%). El precio promedio por tonelada fue de US$ 5.228, frente a los US$ 4.462 del año anterior, lo que implica un aumento de 17,1%.
China continúa cediendo participación. Las exportaciones hacia ese país suman 77.561 toneladas, con una caída interanual de 14%. Sin embargo, el precio promedio subió de US$ 4.209 a US$ 4.818 por tonelada, una mejora de 14,5%, que moderó la baja de ingresos, que se redujeron apenas 1,5%, hasta US$ 373,8 millones.
La Unión Europea (UE-27) aumentó sus compras en un 42%, con un total de 31.489 toneladas, por las que pagó US$ 267,2 millones, lo que representa un crecimiento de 58,6%. El precio promedio se ubicó en US$ 8.486 por tonelada, frente a los US$ 7.601 del año anterior (+11,6%).
Israel recibió 7.724 toneladas, un 29,7% menos que en el mismo período de 2024. No obstante, los ingresos sumaron US$ 50,2 millones, con una caída de solo 3%, gracias a un precio promedio de US$ 6.502 por tonelada, frente a los US$ 4.724 del año pasado, lo que implica una suba de 37,7%.
Las importaciones de carne de China totalizaron 510.000 toneladas en mayo de 2025, lo que representa una caída interanual de 7,9%, según datos publicados por la Administración General de Aduanas de China (GACC). El valor de estas compras fue de US$ 1.791 millones, con un descenso de 6,6% respecto a mayo de 2024.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, China importó 2,67 millones de toneladas de carne, incluyendo menudencias, con una baja interanual de 3,9%. En términos de valor, las compras alcanzaron los US$ 9.642 millones, 1,5% menos que en igual período del año pasado.
Entre las distintas categorías, el rubro que mostró el mayor retroceso en mayo fue la carne aviar. China importó 29.678 toneladas de carne de ave, un 25,5% menos que en mayo de 2024. Esta caída está vinculada a la suspensión de embarques desde Brasil debido a restricciones sanitarias asociadas a la influenza aviar (HPAI). Sin embargo, en el acumulado enero-mayo, las importaciones de carne aviar aumentaron 10,1%, alcanzando 168.670 toneladas, por un valor de US$ 449,8 millones.
En carne bovina, China importó 200.000 toneladas en mayo, con una baja interanual de 17%. En valor, el retroceso fue de 11,2%. En los primeros cinco meses del año, las compras acumulan 1,09 millones de toneladas (−5,9%) por un valor de US$ 5.544 millones (−4,9%).
Por el contrario, las importaciones de carne porcina crecieron 11,7% en volumen y 15,9% en valor durante mayo, totalizando 350.000 toneladas y US$ 895 millones, respectivamente. También crecieron las compras de carne ovina, con un aumento interanual de 14,2% en volumen y 34,9% en valor.
La evolución del comercio refleja los ajustes en la demanda del mercado chino y las restricciones sanitarias que afectan a algunos proveedores, como el caso de Brasil en carne aviar.
El programa de erradicación de la bichera fue uno de los temas centrales en el reciente congreso de la Federación Rural (FR), realizado a fines de mayo en San José, donde se planteó que ese programa “debe mantenerse como política de Estado”, dijo el presidente de esa gremial, Rafael Normey, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Afirmó que “el cambio de proveedor” de las moscas para ese proyecto “no brindaba las certezas necesarias para avanzar” en ese sentido. La FR apoya las “pruebas de campo” requeridas en ese programa, que las puede realizar el Ministerio de Ganadería entre “octubre y noviembre de este año”, comentó.
Reconoció que el movimiento de acciones oficiales para el combate de la bichera va en línea con los planteamientos que realizó en su momento la gremial.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN), Argentina, es una fuente de provisión de las moscas “seria y respetable”, por lo que “vale la pena creer y seguir pensando en avanzar en este programa”, sostuvo el titular de la FR.