“El sector agropecuario y forestal se convirtieron en los motores de la recuperación” de la economía uruguaya, tras el impacto de la pandemia, señaló el economista Aldo Lema, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy. Se refirió a que la economía mundial crecerá este año casi 6%, por un “rebote” de lo que fue la pandemia Covid-19, algo que no sucedía de los sesenta.
Dijo que la madera, la celulosa y otros rubros recibieron ese impulso y que si bien se modera, todavía la proyección del crecimiento internacional sigue siendo mayor al promedio de los últimas décadas. Las señales de reactivación en esas actividades se reflejan también en otros sectores, como el comercio, comentó.
Proyectó que el próximo año muestra un “sesgo de estabilidad de precios”, por un desaceleración de China por el impacto de la variante Delta del coronavirus y algunos riesgos sobre crisis financiera en ese país, lo que “me parece un factor sobredimensionado”. Consideró que “hoy nuestro principal socio comercial es el gigante asiático y deberíamos prestarle más atención”.
Otro tema a considerar es la posibilidad de que no se registre un “retiro abrupto” de los apoyos económicos del gobierno de Estados Unidos a su economía, indicó.
Respecto al empleo en el mercado uruguayo, Lema planteó que la recuperación del trabajo estuvo ligado a la situación de los sectores de actividad, como los vinculados al agro.
El nivel de empleo estará “parecido al de enero a febrero de 2020”, que es el escenario previo a la pandemia, vaticinó ese economista para los próximos meses. Acotó que hay un “rezago en la recuperación salarial, que debería darse para adelante en la medida que se consolide el repunte económico”.
Con la expectativa de obtener un apoyo “de afuera” para lograr un aumento de la producción de leche, que permitirá un impacto en la economía de US$ 1.300 millones que representa un 2,6% del Producto Bruto Interno (PBI), según un trabajo realizado por el Centro de Estudios para la Realidad Económica y Social (Ceres), el lunes 8 la Sociedad de Productores de Leche de Florida presentó los resultados de ese informe.
“La llave viene de afuera, esto es una lana que está enredada la madeja y para empezar a desenredarla hay que empezar a tirar para afuera”, dijo el director ejecutivo de Ceres, Ignacio Munyo en el programa Punto de Equilibrio en Carve y cuenca.com.uy.
Señaló que la lechería tiene “problemas históricos” de financiamiento, de necesidad de inversión en capital humano y en tecnología. “La buena noticia es que el sector tiene la capacidad para incrementar la producción”, al tiempo que valoró el derrame de la lechería en la economía medido en que “cada peso que se invierte se multiplica por 1,3”.
Para lograr ese adicional de US$ 1.300 millones del sector en la economía nacional debe reducirse la capacidad ociosa que hoy existe en la cadena láctea. “Si la demanda externa se incrementa en 30% eso permitiría fácilmente podría aumentar la producción con la capacidad instalada”, sostuvo.
Munyo se refirió a que no solamente en el sector lechero, sino que en otros rubros también hay deficiencias en el proceso productivo, hay aspectos laborales, tributarios y de las empresas públicas que el país debe mejorar”. Cuánto más valor agregado, más rentabilidad queda por el camino, advirtió.
Afirmó que Uruguay es caro para producir y exportar, pero también para importar. La posibilidad de concretar un Tratado de Libre Comercio con China implica “apretar el acelerador” en las negociaciones para favorecer al sector productivo, dijo. “Todo suma a la hora de recuperar competitividad”, señaló.
Los datos de la faena de vacunos este año muestran niveles que durante cuatro meses estuvieron por encima de lo que era habitual y eso hace que la actividad sea récord, sólo comparable con tres trimestres de 2006, que es el máximo histórico. Así lo señaló el gerente de Información del Instituto Nacional de Carnes (Inac), Jorge Acosta, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Aclaró que actualmente se dan condiciones distintas a lo que ocurrió en 2006 en cuanto a precios, volúmenes de producción y exportaciones, ya que en 2021 el ingreso promedio de carne bovina exportada es más alto.
Más que proyección la “cuenta simple” muestra que si la actividad de sigue el mismo ritmo del año pasado y considerando el récord de octubre, se llegaría una faena por encima de 2,5 millones, entonces seguramente estaría llegando incluso a los 2,6 millones, calculó. En 2006 la faena de vacunos fue de 2.588.000 cabezas.
La faena de corral en términos porcentuales está un poco por debajo del año pasado y en términos absolutos podría registrar algo más de 300.000 cabezas al cierre de 2021, lo que representa un 12% del total de la faena de vacunos. El destino de dicha producción no es únicamente la cuota 481 porque se vienen sumando otras alternativas, indicó.
Acosta se refirió además al contexto favorable para las exportaciones de carne uruguaya este año, debido a que hubo oportunidades generadas porque la competencia se redujo en algunos períodos, principalmente de Argentina y Australia en China. Eso derivó en un incremento de 30% en el ingreso medio de exportación, que está por arriba de US$ 4.000 por tonelada.
En cuanto a la faena de ovinos, Acosta señaló que este año será de 1,4 millones de cabezas, cercana al registro de 2014. Hasta ahora el stock cayó en 1% por este nivel de ovinos faenados, señaló.
Argumentó que lo que explica la faena alta es la demanda de mercados, especialmente de China que compra carne de corderos, pero también de otras categorías adultas.
El Índice de Precio Promedio Agrícola (IPPA) de la semana anterior muestra que en la plaza local el trigo subió 2,2% y llegó a US$ 271 por tonelada, de está forma los precios se encuentran en los valores más elevados desde el año 2012.
En el mercado de Chicago, las cotizaciones del trigo continúan sostenidas por la firme demanda internacional y los problemas productivos en los principales países exportadores del hemisferio norte como Rusia, EE.UU y Ucrania. Las miradas se ubican ahora en el hemisferio
sur, donde Australia y Argentina comenzaron la cosecha.
En cuanto a la soja, hacia el final de la semana sufrió una baja de 8 US$/t para la posición más cercana. La misma fue consecuencia de toma de ganancias, en conjunto con las perspectivas de que el USDA anuncie un mayor volumen de producción de EE.UU., en el informe mensual
de la semana próxima. Además, el buen ritmo de siembra de Brasil se sumó a los factores bajistas.
En la campaña 2021-22 los principales exportadores ven mermado su saldo exportable de la mano de reducción de las producción esperada. En el informe del USDA de oferta y demanda del día 12-10 se ve un incremento de las importaciones de trigo por parte de Bangladesh, país que a partir del año 2016 se convirtió en uno de los mayores importadores del cereal. Actualmente, se estima que importe 7,4 millones de toneladas (Mt) para la campaña 21-22. China duplicó las mismas a 10,62 Mt. en la campaña 20/21 y llega a 10 Mt para la 2021-22. Los grandes exportadores continúan siendo Rusia con 35 Mt para la 2021-22 y EE.UU. con 24 Mt. Para Argentina el organismo proyecta exportaciones por 13,5 Mt, 2,5 Mt más que el ciclo 2020-21.
El USDA estimó una producción mundial de 775,8 Mt vs 780,2 Mt informadas en septiembre. Los stocks finales también sufrieron una caída a 277,2 Mt, un 2,1% menos que en el último reporte y 3,6 Mt por debajo del promedio de los privados. Con este nuevo dato, las existencias se ubican en el valor mínimo de los últimos 5 años.
La producción en Estados Unidos y Canadá disminuyó un 3% y 8,7% a 44,7 Mt y 21 Mt respectivamente mientras que en el hemisferio sur, para Argentina y Australia, se mantuvo en 20 Mt y 31,5 Mt
El USDA informó una estimación de producción de 121 Mt para la campaña 21/22, lo que equivale a 2 Mt más que el volumen de septiembre y 1 Mt por encima de lo esperado por los privados. En cuanto a los stocks finales de la oleaginosa para la misma campaña, alcanzaron un total de 8,71 Mt. Este volumen se ubicó un 6,7% por arriba del promedio esperado y un 73% más que el reporte de septiembre.
Fuente: Indicadores AZ Group, publicado en Revista Verde N° 96, edición setiembre-octubre.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) comenzará a controlar los residuos de agroquímicos del maíz importado, dijo el director de Servicios Agrícolas (DGSA) del MGAP, Leonardo Olivera, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
El MGAP realiza una vigilancia sobre el control de residuos en cereales, oleaginosos, frutas, verduras, entre otros, tanto en lo que se exporta como lo que está destinado al mercado interno. Pero “estaba en el debe la medición de residuos del maíz importado”, afirmó Olivera.
Uruguay importa maíz mayoritariamente desde Argentina y Paraguay, cuyo destino fundamentalmente está en la producción de carne vacuna, aviar y leche.
Olivera indicó que en los próximos días comenzará el muestreo con la llegada de los embarques y será de forma aleatoria.
En otro orden, informó que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) monitorea los residuos de la colza que empezó a ser cosechada este año y que será exportada a Europa.
Olivera dijo que el objetivo principal es muestrear del 100% de los acopios que reciben colza. El MGAP se quedará con esa muestra “como garantía” y se analizará en función de la capacidad del laboratorio de la DGSA, acotó.
Por el trabajo de las empresas exportadoras y también de los productores, “hoy hay más conciencia sobre el uso de los productos y no creo que haya inconvenientes”, planteó el jerarca.
Se busca evitar inconvenientes con las exportaciones hacia Europa, por eso se pone foco en los residuos del herbicida paraquat que está prohibido su uso en el cultivo de colza y que el resto los productos habilitados para el cultivo estén por debajo del Límite Máximo de Residuos (LMR) que fija Europa.
En esa línea, adelantó que el MGAP también analizará el LMR de los desecantes autorizados como por ejemplo, el dicuat.
Precios implícitos: la transferencia de valor de las excelentes exportaciones se están reflejando en un incremento muy notorio en todos los negocios de cría, recría e invernada. Recordemos que precio implícito multiplicado por la producción de carne genera el producto bruto ganadero de una empresa, por lo cual, a producción física constante esperaríamos un incremento significativo de este indicador, según el análisis de Apeo Agro publicado en la Revista Verde N° 96, que contiene datos hasta el 20 de octubre.