La superficie total de los cultivos de inverno se incrementó en la actual campaña vs el ciclo anterior en 101 mil hectáreas (has), alcanzando las 648 mil has.
El área sembrada paso de 419 mil has de 2017 a 648 mil has en 2021. En estos años se destaca el crecimiento de la colza (más carinata), que pasó de 50 mil has a 162 mil has.
La superficie sembrada de trigo en la campaña actual fue de 245 mil has, frente a las 224 mil has del ciclo 2020/21, lo que representó un incremento del 9%. La producción nacional de trigo de la campaña 21/22 fue de 974 mil toneladas, un 4% más que en el ciclo anterior. El rinde medio nacional de se ubicó en 3.985 kg/ha.
La superficie sembrada de cebada cervecera fue de 224 mil has, un 21% más que en la campaña anterior. El rinde promedio fue de 4100 kg/ha frente a los 4791 kg/ha del ciclo pasado.
El mayor incremento porcentual se dio en la colza (y carinata), juntas alcanzaron las 162 mil. de has, un 42% superior a la superficie del ciclo 2020/21. El rinde promedio de colza más carinata fue de 1.813 kg/ha.
Según la última actualización de Ag Weather, para los próximos 7 días se esperan lluvias en gran parte de Brasil. En el caso de Mato Grosso, el mayor productor de soja y de maíz, podrían registrarse desde 50 hasta 125 mm, la humedad en el suelo y el índice verde de dicho estado
es superior al promedio de las últimas 5 campañas.
En los estados del sur, el panorama es diferente. El estado de Paraná tuvo el noviembre más seco de los últimos 20 años. La falta de
precipitaciones demoró la implantación del cultivo de soja, afectando también a los lotes sembrados de manera más temprana. Para los próximos días se esperan escasas precipitaciones y temperaturas por encima de lo normal.
Este panorama del sur de Brasil es similar en Paraguay, Argentina y Uruguay, donde los cultivos comienzan a sufrir la falta de lluvias. En definitiva, incertidumbre desde la oferta en la previa del ingreso de la gran cosecha esperada en el estado de Mato Grosso disponible para el mercado desde fines de Enero.
En línea con el proceso de evolución desarrollado en los últimos años, Minerva Foods, líder en exportación de carne vacuna en América del Sur y una de las mayores empresas en la producción y comercialización de carne in natura y sus derivados en la región, anunció que Athena Foods pasa a utilizar la misma identidad visual de Minerva Foods en todos los orígenes. La nueva identidad del grupo representa la unificación y presenta una comunicación aún más moderna y clara con todos los públicos, con una tipografía contemporánea y características más robustas.
Los anuncios anticipan la celebración del aniversario número 30 de la Compañía, que será en abril de 2022 y marcan un período de evolución en los negocios en estas casi tres décadas de existencia.
“El cambio refuerza nuestra presencia global de forma unificada. Dondequiera que estén nuestros clientes, Minerva Foods estará presente como una marca consolidada. La unión es el resultado de la evolución que ha venido experimentando la Compañía en los últimos años. Con innovaciones en el sector, acciones pioneras enfocadas en nuestro planeta y cifras sin precedentes en nuestro negocio. Presentamos una identidad única, aún más moderna y renovada, pero que lleva consigo toda la tradición e historia de la Compañía”, explica Fernando Queiroz, CEO de Minerva Foods.
Sobre Minerva Foods
Minerva Foods es líder en exportación de carne vacuna en América del Sur y también actúa en el segmento de carne procesada, comercializando sus productos a más de 100 países. Además de Brasil, Minerva Foods está presente en Paraguay, Argentina, Uruguay, Colombia y Chile. La empresa atiende a los cinco continentes con carne vacuna y sus derivados, y actualmente opera 25 plantas de faena y deshuesado, 16 oficinas internacionales, 14 centros de distribución y tres plantas de procesamiento.
En el ejercicio 2021-22, a pesar del fuerte incremento de los costos directos de las pasturas sembradas, se observa una mejora del 19% en el margen bruto del negocio. Sin embargo, se aprecia un incremento en la relación insumo-producto, eso significa que se incrementa el riesgo.
En el siguiente gráfico se observa una participación significativa del fertilizante en el costo promedio de una rotación de pasturas. Dicho insumo llega a tener un 70% en la participación en el total de los costos, la semilla alcanza el 15% y el resto está compuesto por agroquímicos y maquinaria.
En está gráfica se puede ver un incremento significativo, llegando a los US$ 250, del costo de una rotación a cuatro años de pasturas perennes y de un año de verdeos de invierno, explicado fundamentalmente por el precios de los fertilizantes, que es lo que más impacta en el costo total.
Al incrementarse el precio implícito casi a la misma proporción que lo hizo el costo de la rotación, los kilos de negocio para pagar una hectárea de pasturas intensivas está en 128 kilos, siendo uno de las más bajas de la serie.
Al considerar el rendimiento promedio país de la soja y lo compararlo contra el margen bruto de una pastura, o sea la rotación que se puede hacer en suelos relativamente marginales para la agricultura. Se observa que las pasturas en el tiempo, tienen un margen bruto superior a la soja y con mayor estabilidad.
Por otro lado, la agricultura tiene la mayor relación sobre capital de giro, o sea es un negocio más variable pero con mayor rentabilidad que las pasturas intensivas.
Hace seis años, Agrofy comenzó a liderar la digitalización de todos los procesos vinculados a la producción agropecuaria, no solo en Argentina sino también en la región, con un fuerte foco en la consolidación dentro del mercado brasileño. Ese trabajo ha dado sus frutos y ha posicionado a esta plataforma no solo como líder en Latinoamérica, sino como una de las más importantes en el mundo dentro del universo de las “agrofintech”. Desde su primera serie hasta hoy, la compañía ya ha captado más de US$ 63 millones en rondas de inversión.
El último paso fue una ronda en la que captó U$S 30 millones, además de sumar a Yara Venture Capital como lead investor. El dinero se destinará al crecimiento y consolidación de sus diferentes unidades de negocio: la plataforma de e-commerce de productos para el agro, la billetera electrónica Agrofy Pay y el próximo lanzamiento de Agrofy Créditos.
“En el marco de la pandemia, el agro aumentó el ritmo de su proceso de digitalización. Nosotros venimos trabajando en esa dirección desde mucho antes y capitalizamos este fenómeno. Cerrar esta nueva ronda de inversión nos permite consolidar el producto transaccional y la oferta de payments, lo que nos da la posibilidad, además, de brindarle una mejor experiencia de compra online al cliente. En un momento en donde las inversiones no abundan, estamos muy satisfechos de poder seguir avanzando y al mismo tiempo consolidándonos cada vez más en Brasil”, destaca Maximiliano Landrein, CEO y founder de Agrofy.
“Esto nos brinda la oportunidad de seguir mejorando los productos y comenzar a desarrollar nuevos en 2022, donde vamos a poner el foco en el desarrollo de negocios para consolidar nuestra propuesta de valor como una agfintech, a través del crecimiento de los servicios de Agrofy Pay y la incorporación de Agrofy Créditos, un servicio para calificar a productores y otorgarles créditos por medio de la plataforma.”, añade Landrein.
Inversiones
Esta es la cuarta oportunidad en que Agrofy recibe capitales para acelerar su expansión. Primero tuvo una Serie Seed en la que captó U$S 3 millones; luego, en marzo de 2018, sumó U$S 6 millones con la Serie A; en noviembre de 2019, U$S 24 millones con la Serie B; y ahora, U$S 30 millones con la Serie C.
En esta oportunidad, Yara Venture Capital es el lead investor, al que se sumaron otros inversores privados y los accionistas actuales de Agrofy, que acompañaron la ronda. Ellos son Cresud, Bunge Ventures, Syngenta Ventures, Fall Line Capital, ACRE, SP Ventures, Glocal, BrasilAgro, Capria, Endeavor, Draper Cygnus y Lartirigoyen.
“Estoy muy contento por tener el apoyo de un player como Yara Growth Ventures. Contar con esa confianza, y la del resto de los inversores que nos acompañan en los últimos años, es una gran señal de que estamos en el camino correcto para seguir creciendo como referentes en la digitalización del agro”, dice Alejandro Larosa, cofounder y presidente de Agrofy.
“Una de las cosas que más nos gustan de Agrofy es el potencial que tienen para la expansión futura”, expresa por su parte Erkki Aaltonen, Managing Director de Yara Growth Ventures. “Maximiliano y Alejandro han trabajado de manera constante a favor de una estrategia que ha visto a la compañía expandirse geográficamente en América Latina y expandirse con nuevas ofertas para atender a sus clientes. Yara Growth Ventures espera poder acelerar su crecimiento y ser parte del viaje”, concluye.
“Agrofy ya venía liderando la transformación digital del Agronegocio. Con la irrupción de la pandemia, todo ese proceso fue catalizado y la compañía se consolidó como líder absoluto en el proceso de digitalización de la cadena. Esta nueva ronda de inversión, que superó los U$S 30 millones, aportados por los actuales socios y liderados por un nuevo inversor como Yara Growth Ventures, consolida a Agrofy como uno de los mayores market place del agro mundial”, señala por su parte Francisco Jardim, general partner de SP Ventures.
Líder
Vale mencionar que, con cinco millones de visitas mensuales, Agrofy es uno de los mercados online exclusivos para el sector agropecuario y agroindustrial más visitados del mundo. Hay más de 5.000 marcas que ofrecen sus productos en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Bolivia, Perú, Uruguay y Paraguay.
Más empleo
Todo el trabajo se sostiene con un equipo de 300 personas que, a partir de esta ronda de inversión, se incrementará en un 30% a mediano plazo, en su mayoría vinculadas a perfiles tecnológicos, para fortalecer la expansión de la plataforma y sus servicios online. Un objetivo, por ejemplo, es en el segundo semestre de 2022 lanzar oficialmente Agrofy Pay en Brasil.
“Lo que nos diferencia de otras propuestas de comercio electrónico para el agro, es que no hay ninguna que sea un market place puro como el nuestro y que esté sostenido en un equipo con ADN 100 por ciento digital y enfocado las 24 horas del día al sector agro”, resalta Landrein.
Acorde a la tendencia de ciertos mercados exigentes en cuanto al impacto ambiental de la producción de alimentos, las empresas BPU y Montes del Plata establecieron un acuerdo para generar un sello de carbono neutral para la carne.
“Hoy estamos reconociendo a cuatro productores que son pioneros en la verificación de su carne como carbono neutro”, dijo el gerente forestal de Montes del Plata, Diego Carrau, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que esa iniciativa arrancó con una “alianza estratégica” entre ese frigorífico y esa compañía forestal, para “desarrollar algo que terminará siendo una marca país”.
Los establecimientos ganaderos elegidos integraron la forestación a sus predios y realizan el ciclo completo, y al contar con las plantaciones de árboles “neutralizan las emisiones de gases de efecto invernadero”, argumentó. En la actualidad, Montes del Plata tiene acuerdos para forestar en campos de algo más de 400 productores.
El objetivo es que algunos vacunos producidos en esos predios sean faenados en la planta frigorífica de BPU a fin de año, para la exportación de la carne a Japón a mediados de enero de 2022.
Este primer plan de producción y exportación de carne carbono neutro comprendió unos 500 vacunos. La empresa SGS es la encargada de auditar y acreditar el balance de carbono y demostrar que la huella es negativa, contó Carrau.
Destacó que “este año Montes del Plata removió cinco millones de toneladas de carbono” de la atmósfera, lo que “equivale a varias veces a las emisiones del parque automotor” de Uruguay.
La cosecha de cebada está prácticamente finalizada este año, y entre las principales características figuran que el inicio fue el 5 de noviembre, al igual que el año pasado, pero en esta zafra, desde el arranque, se registró un ritmo de recibo “muy alto” por día. Así lo señaló el gerente agronómico de Maltería Oriental (MOSA), Bruno Maneiro, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
“En octubre la temperatura promedio estuvo por encima de lo normal y hubo un déficit hídrico en la mayoría de los puntos de producción”, ese factor redujo los tiempos del ciclo productivo, comentó.
El rinde promedio de la cebada previsto previo a cosecha “era de unos 4.100 por hectárea”, pero actualmente con la cosecha cerrada, “al analizar la cebada recibida, vemos que el promedio se ubica en 3.000 kilos por hectárea”, afirmó.
Estimó que por esa situación el nivel de rechazo promedio se acerca a 25%. “Algunas zonas casi no sintieron el déficit hídrico, pero si el impacto de las temperaturas más altas, específicamente en parte del sur del río Negro, como Durazno, Flores y Florida”, señaló.
En contraste, Maneiro indicó que las zonas más afectadas fueron el sur de Mercedes, Dolores y Cañada Nieto, del departamento de Soriano, que comprenden parte del corazón agrícola, allí el problema fue “severo”.
Aclaró que no es un resultado definitivo, si no más bien una evaluación “preliminar”. El “principal” inconveniente de la cebada este año en “el 80% de esos casos es el bajo calibre”, dijo.
Informó que MOSA debió postergar para agosto la puesta en marcha de la segunda planta industrial, lo que hizo reducir las necesidades de cebada. “El volumen de recibo se ubicó en las 280.000 toneladas. Además, está prevista la exportación de cebada maltera”, indicó.
El gerente agronómico de MOSA, sostuvo que el nivel de fijación de precios de acerca al 80% de la cebada recibida, donde el valor promedio se ubica en US$ 275 por tonelada.