La cosecha de colza empezó a “tomar ritmo”, aunque está un “poco atrasada” respecto a otros años, y “los primeros datos de rendimiento son alentadores” al estar entre “15% y 20% por encima de lo estimado para algunas chacras”, dijo el gerente de Cargill, Gabriel di Giovannantonio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Consideró que el avance de cosecha está en un 15%, cuando en años pasados a esta altura era del 30%. Hay una “diferencia clara entre las siembras tempranas y las tardías”, considerando que las primeras están “más lindas”, con rindes de “1.700 a 2.000 kilos por hectárea en la mayoría de los casos”, indicó.
Proyectó entre 1.300 a 1.500 kilos por hectárea en promedio a nivel país para la colza, sin dejar de reconocer que todavía falta información y área por cosechar. El año pasado el rendimiento se ubicó en 1.800 kilos por hectárea.
Esa oleaginosa este año registró un aumento “exponencial” en el área sembrada, por lo que “los controles se hacen más complejos” y es un año donde “se usaron más agroquímicos”, pero “se está trabajando fuerte en eso para generar más información sobre la segregación y el mapeo” de las chacras, comentó.
Di Giovannantonio aludió a ese tema por la importancia que tiene el cumplimiento de las exigencias del principal mercado de la colza uruguaya, que es Europa. La demanda de ese grano este año es “activa”, si bien “no es la misma” que en 2021, ahora piden más datos sobre el cultivo y las características del grano, afirmó.
Se refirió a la importancia de diversificar los mercados para la canola uruguaya, que actualmente tiene un precio de referencia de unos “US$ 555 por tonelada”, con el factor del tipo de cambio euro frente a dólar en contra en este momento.
Con casi 270.000 hectáreas sembradas de colza esta zafra, el volumen país estaría en torno de las 400.000 toneladas. El campo uruguayo registrará un “récord absoluto” en volumen de producción. Al tiempo que informó que entre “20% y 25%” del grano a ser cosechado ya fue comercializado con precio fijado o con algún tipo de cobertura.
En cuanto al trigo, el ejecutivo señaló que presenta un año “desafiante”, por algunos condimentos, debido a la gran incertidumbre, los compradores son “cautos”.
Habló sobre el impacto de la guerra entre Rusia y Ucrania en ese mercado, la menor producción de Argentina y los problemas climáticos en EEUU y Australia. “El stock de trigo en los principales países exportadores no es alto”, acotó.
El valor de referencia del cereal en Uruguay se ubica en torno de los US$ 305 por tonelada puesto en Nueva Palmira”. A la vez, estimó que los rendimientos “pueden ser mejores a los previstos hace unos 10 días atrás”, pero es “muy difícil” de calcular.
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Atendiendo al impacto del déficit hídrico en zonas agrícolas de centro y sur, la compañía Ambev decidió ajustar el estándar comercial a la realidad del productor, dijo la gerente agronómica de esa firma, Mariángeles Antenucci, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Informó que “la tarifa de secado a productor se mantiene igual al 2021”, que “recibirá cebada hasta 65% de primera calidad sin aplicarse descuentos en ningún caso para este parámetro”. Ese es el principal cambio, ya que “el contrato original tenía una base de 80% y marcaba un descuento un 1% por cada punto porcentual” perdido.
Indicó que “la tabla de descuentos de residuo total se reduce de manera importante, dado que el máximo estaba en 3% y ahora pasa a 13%”, además “la tabla de proteína no tiene cambios, si se aplicarán descuentos a los niveles de proteína fuera del estándar que se reciban por flexibilización”.
La tabla de proteína original es de 9,7% a 13% y el volumen por fuera de la tabla con flexibilización “no se aplicarán descuentos”, aunque en los contratos inicialmente se preveía descontar, remarcó.
Ambev determinó que para la cebada nacional la bonificación en proteína es de US$ 7,5 por tonelada en el rango máximo, mientras que en las variedades europeas arrancan en US$ 5 y el máximo bonifica US$ 17 por tonelada.
Además, indicó que las exigencias DON no tuvieron cambios respecto a los contratos originales, porque no se prevé un “problema” en ese aspecto. Y aclaró que “en los parámetros de humedad del cereal no hay cambios, quedando el máximo en 18%”, pero la empresa se comprometió a “mantener la tarifa de secado igual que el año pasado”.
En productividad la compañía prevé que habrá una disminución por el efecto sequía, dependiendo de las zonas productivas. En 2021 el rinde en cebada fue de unos 4.000 kilos por hectárea y este año podría ubicarse en torno de los 3.500 kilos.
Consideró que sería “apresurado” definir un promedio concreto todavía y no descartó que podría faltar materia prima para cubrir las demandas de las malterías locales.
Por una “serie de factores” el mercado de granos cerró la semana anterior con un incremento en los precios de referencia, fundamentalmente por la probabilidad de que “China abandone su política de Covid cero”, lo que podría “generar un dinamismo en la economía” del gigante asiático. Así lo señaló el contador Esteban Dotti, de la consultora Agro Hedge, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que también hay “factores propios” del mercado de la soja vinculados al clima, específicamente en Brasil por el “retraso en la siembra” y la situación “dramática” de Argentina, que solo tiene sembrado un 5% del área, cuando el año anterior ya tenia un 50%.
“Todavía no es para preocuparse”, el atraso en la siembra de soja en el país norteño es de un 10% respecto al año pasado, y “ya llevan más de la mitad del área implantada”, aclaró.
Dotti se refirió entre otros temas a la posibilidad de que el gobierno del presidente electo Lula “avance en asuntos ambientales”, y considere “un aumento del porcentaje de mezcla con biocombustibles y llegue al 14%”, lo que generó “optimismo” en las cotizaciones.
Además, ante la “seca histórica en Estados Unidos (EEUU)” se estarían “perdiendo ventanas de exportación” de soja, pero si se cumplen los pronósticos de lluvias esa situación cambiaría, por lo tanto “se alimenta la posible venta” del grano al mercado chino, comentó.
Indicó que este año ese país norteamericano “ya tenía más ventas hechas” de soja que en años anteriores, pero “después de un inicio muy bueno prácticamente se suspendieron” las exportaciones, debido a las dificultades de navegabilidad por el río Misisipi e incertidumbre por la tensión entre China y Taiwán. Ahora hubo encuentros entre autoridades de los gobiernos de EEUU y del gigante asiático en busca de retomar las relaciones comerciales, acotó.
Respecto al trigo, el consultor señaló que Rusia había anunciado su retiro del corredor de granos, para la salida de las exportaciones de Ucrania, eso afectó al mercado del cereal, pero luego el gobierno ruso revisó esa decisión.
Hay “otros factores que le dan un sostén de precios al trigo por encima de los US$ 300 por tonelada”, como la situación de Argentina que está “extremadamente complicada” uy tendrá 10 millones de toneladas menos en esta zafra, Australia con exesos de lluvias y EEUU con sequía, analizó.
Mientras, Dotti consideró que el maíz tuvo el “comportamiento más débil” en la Bolsa de Chicago, principalmente porque China aprobó a Brasil como proveedor de ese grano, y que México prohibirá las semillas genéticamente modificadas de maíz.
La suba de tasas de interés en EEUU “continuará registrándose” en los próximos meses, aunque “se desaceleraría”. Comparó que hace un año la tasa de interés era de 0% y ahora está en casi 5%.
La certificación con el sello Land To Market para la marca de carne Morus, del frigorífico Las Moras, fue entregada esta semana por la firma Pampa Oriental. El trabajo apunta a las verificaciones con el protocolo EOV (Ecological Outcome Verification) que implica la “verificación de resultados ecológicos”, explicó el codirector de Pampa Oriental, Felipe Urioste, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
“A un establecimiento se le hace una línea base y se miden parámetros físicos”, después de un año se vuelve a realizar ese “monitoreo de campo” y “si presenta una tendencia positiva de regeneración”, el predio ganadero “puede ser proveedor de productos o subproductos dentro del programa denominado Land to Market”, acotó.
Pampa Oriental forma parte de la red gobal del instituto Savory que comprende unos 55 nodos a nivel mundial, que se dedican a “capacitar a productores” y empresarios en el “manejo holístico”, dijo.
Se refirió a que esa línea de carne de Las Moras pasó a contar con esa verificación, por lo que los campos seleccionados abarcan a unos “55 productores y 150.000 hectáreas” que pasan a ser proveedores de la marca. Los animales producidos en esos establecimientos “ayudaron a la regeneración del suelo”, a partir de un monitoreo que se basa en resultados específicos y no del manejo en sí del campo, señaló.
Sostuvo que las verificaciones de ese tipo comprenden a vacunos, a ovinos y a la producción lechera. Land To Market es un “sello prestigioso” a nivel mundial, que más allá de la diferenciación en los mercados permite contar con una “trazabilidad genuina” y un respaldo de “información detrás”. En un contexto, donde los consumidores en regiones como la Unión Europea, exigen cada vez más ese tipo de sellos y verificaciones.
En conferencia de prensa, el ministro Fernando Mattos y el canciller Francisco Bustillo anunciaron que la lengua bovina uruguaya quedó habilitada en el mercado japonés. El aumento de los ingresos en la balanza comercial será de unos US$ 15 millones, porque Japón es uno de los clientes que mejor paga ese producto, señaló Mattos.
En esa línea, Tardáguila Agromercados informó que después de 22 años Uruguay volverá a exportar lengua a Japón. «Se trata de una noticia relevante para la industria frigorífica. En lo que va del año Uruguay exportó 2000 toneladas de lengua a un promedio de US$ 3.518 dólares por tonelada. Hoy Japón hoy paga alrededor de US$ 9.000 por tonelada».
En tanto, en Punto de Equilibrio de radio Carve y revistaverde.com.uy se indicó que la lengua uruguaya ingresará a Japón con un arancel de 12,8%, mientras que los países competidores de Uruguay ingresan con un arancel de 5% por los acuerdos comerciales que tienen vigentes con los nipones.
Mattos destacó que Japón reconoce el estatus sanitario de Uruguay y ello se debe al esfuerzo de los funcionarios de la División de Industria Animal del MGAP y a los de Cancillería en el continuo análisis de riesgo.
En tanto, Bustillo agregó que quedó conformada además una Comisión mixta para seguir profundizando la relación con el mencionado país, donde se apunta a lácteos y arroz. El potencial crecimiento de comercio entre los dos países es sumamente importante, concordaron ambas autoridades.
«En el rubro agropecuario Japón se autoabastece en un 30% de sus necesidades por lo tanto son dependientes de la exportación de alimentos. Es así, que planteamos durante nuestra visita, una gama de productos que adicionalmente pueden hacer parte de la pauta exportadora», aseveró Mattos, según de marca en la web del MGAP.
El parámetro de lluvias es de unos 100 milímetros por mes en Uruguay, y en la zona entre Carmelo y Conchillas, en el departamento de Colonia, de mayo a octubre se acumularon 120 milímetros de precipitaciones, dijo José Narbaiz, que es asesor agrícola de la zona de Carmelo (Colonia), en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que actualmente se cosechan los cultivos de cebada forrajera, que fueron sembrados a fines de mayo y lograron una “buena implantación”, y los primeros resultados indican un rendimiento de unos “4.500 kilos corregidos a base seca”.
Los productores empezaron por cosechar los cultivos que están en mejores condiciones, como el caso de esa cebada, que tienen “buenos rindes considerando el déficit hídrico” registrado, acotó.
En el caso de la colza ese factor climático derivó en una “situación similar” a la de los cultivos de cebada que fueron sembrados entre abril y mayo, y ahora los rendimientos obtenidos se ubican “entre 1.500 y 2.000 kilos” por hectárea. Algunas chacras registran rindes de 2.400 kilos por hectárea, pero se trata de casos puntuales, señaló Narbaiz.
Respecto al trigo, el asesor técnico señaló que “los trigos sembrados temprano” crearon un “muy buen potencial de rendimiento” y eso “permitió que consumieran el agua antes del inicio del llenado del grano”, pero después no llovió, por lo cual el peso de mil impactará negativamente en los rindes.
Con la cosecha en EEUU próxima a finalizar, el mercado comienza a poner el foco en la implantación y desarrollo de cultivos en Sudamérica. Al 1/11 Brasil lleva sembrado el 47,6% de la superficie estimada para la campaña 22/23. Dicho progreso significa un retraso vs el ciclo previo en torno al 6%, pero supera levemente el promedio de las últimas 3 campañas a igual fecha.
En Mato Grosso, el avance de siembra alcanza el 63% del área estimada. Sin embargo, en el sureste y el este del estado, la falta de humedad en el suelo comienza a demorar la implantación. Por otro lado, en Paraná la disminución de lluvias y días soleados favorecieron el desarrollo de los cultivos y el avance de la siembra.
En Argentina, según informó la BCR la siembra de soja en la región central del cinturón agrícola se encuentra atrasada en torno al 45% respecto al año pasado debido a la falta de precipitaciones significativas.