El consumidor uruguayo tiende a reducir la ingesta de carne bovina y este año bajó 4,8% respecto a 2021, según estimaciones preliminares del Instituto Nacional de Carnes (Inac). Ese es un dato «fuerte», ya que el consumo de carne vacuna «sigue perdiendo cancha frente al pollo y el cerdo», señaló el director de Abasto Santa Clara, Jorge López, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Reconoció que ese menor consumo se debió al incremento del precio del producto, considerando que hubo un «pico de carne vacuna muy cara», lo que llevó al Ministerio de Ganadería a liberar la importación de asado y otros cortes con hueso de Brasil.
Tras un primer semestre de alza en los valores del ganado, hubo una caída abrupta en los precios de la hacienda, y se pasó de importaciones «récords» a que la carne uruguaya recobre protagonismo en el mercado local, repasó.
Se refirió a lo cambiante que fue la evolución de los indicadores de consumo, de importación y de los precios de la carne tanto importada como local. La carne bajó de precio en los comercios, lo que pasa es que «para algunos bolsillos es caro» igual, sostuvo.
Según Inac, el 31% de las proteínas cárnicas consumidas este año correspondió a productos importados. «El cerdo consumido en Uruguay es casi todo importado», principalmente la bondiola, que es brasileña, al igual que las ofertas de pollo, comentó López.
López señaló que «por primera vez en Uruguay al sumar el consumo de carne de cerdo y de pollo superan a la carne vacuna». A la vez, estimó que durante noviembre entre 15% y 20% de la demanda local por carne vacuna fue abastecida por la importación, una cifra que es baja al compararla con lo ocurrido en otros momentos del año.
Otro tema de interés para los operadores del sector es la demanda tradicional para las fiestas de fin de año, así como la generada por el turismo durante el verano. «Este año el gran protagonismo va a ser el cordero», que está «más barato que el asado y el lechón, que hay poco y está más caro», vaticinó.
Más allá de los problemas económicos en Argentina, el empresario se mostró optimista respecto a las ventas de carnes en la temporada veraniega.
El estrés térmico del rodeo vacuno por las altas temperaturas a esta altura del año debe ser un asunto de preocupación y atención entre los productores, principalmente en los tambos y en los corrales de engorde intensivo de ganado.
Hay que «tener mucho cuidado» y «prever», «si hay sombra en el predio utilizarla» y emplear «sistemas de aspersión para mojar al animal ya que ayuda a bajar la temperatura», que tenga «bastante agua» y ´que esté «lo más cercana a los 20 grados».
Esas y otras recomendaciones hizo el investigador principal en nutrición lechera y ganadería intensiva del INIA, Alejandro La Manna, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Resaltó la importancia en ciertas condiciones «bajar la dieta que no sea tan alta en concentrados y ponerle más fibras», porque «lleva al animal a consumir menos por día pero no decae».
En los corrales, «solo por tener sombra el ganado tuvo una ganancia de un 12% más de peso y la eficiencia de conversión mejoró 6%», comentó ese técnico en base a estudios de tres años.
Indicó que «si bien no tenemos condiciones de estrés severos, si hay problemas y mortandades, entonces es necesaria alguna forma de mitigación».
«Las categorías más sensibles en los corrales son los más gordos», porque «la grasa no le permite eliminar el calor», «los enfermos y los animales recién llegados», por el estrés, advirtió.
En el ganado lechero, La Manna dijo que «por solo acceder a sombra mejoran algo más de 5 litros» de leche de producción, que las vacas precisan sombra de unos «4 a 5 metros cuadrados por animal», lo que requiere de «una inversión de US$ 60 por vaca».
«Una categoría que sufre mucho en verano es la vaca seca porque está recomponiendo tejidos y ubre», y «pierde casi un litro diario durante el período de lactancia», acotó.
Sobre los establecimientos con sistemas de cama caliente, el técnico señaló que generalmente se mantienen como lugares frescos. Con la construcción de la sombra se terminan pasando como sistemas de cama caliente, «sin entrar en un encierro pero dándole mejores condiciones a las vacas», dijo.
El mercado de soja está bajo una «coyuntura macroeconómica mundial menos favorable que la del año pasado y el anterior», lo que «marca un punto de partida distinto», con una «demanda más lenta, más tibia aunque no ausente», porque «el ritmo de venta de Estados Unidos llega al 66%» del total previsto a comercializar, señaló el analista de AZ Group, Nicolás Udaquiola, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que un tema clave es la definición de la oferta de esa oleaginosa, lo que se resolverá en los próximos cuatro meses, específicamente en cuanto a la producción de Sudamérica. La atención está puesta en Argentina y en Brasil, con algunos estados que comienzan a llegar a los «momentos clave» para el cultivo, entonces «el mercado mira dudas» aunque «espera que la producción sudamericana traiga tranquilidad», consideró.
Analizó que al igual que el año pasado se está entrando «al momento de mayor volatilidad del mercado» de soja, porque se están definiendo las «152 millones de toneladas de Brasil, las 49,5 millones de Argentina, las 3 millones de Uruguay, lo mismo que Bolivia y casi 11 millones de Paraguay», lo que representa «cerca del 50% de la producción mundial se está definiendo en los próximos 3 a 4 meses».
Avizoró que habrá incertidumbre sobre la producción sojera de Brasil, lo que permitirá «captar oportunidades», considerando que se puede «trabajar con cobertura de precios con pisos de US$ 500 por tonelada», que representa valores «excelentes».
Comentó que la demanda miraba a los biocombustibles como un gran destino y el jueves 1° de diciembre, la nota de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU), no recorta expectativa de consumo de biodiesel, bioetanol y otros, pero el aumento es aumento es inferior a lo que el mercado esperaba. Por eso el precio del aceite terminó cerrando con una baja de 6% y el del poroto de soja cerró con una disminución cerca de 3%.
De todos modos, enfatizó que «la demanda está firme», en un ciclo donde se comercializarán en el mercado internacional unas 160 millones de toneladas, casi 100 millones es lo que importa China. «Este año es fundamental», que operen otros mercados demandantes como ha venido sucediendo, porque si el mercado chino importa unas 98 millones de toneladas, «Brasil nunca estuvo tan cerca de exportar» un volumen similar, según estimaciones del USDA, indicó.
Udaquiola también habló de la importación de soja de Argentina, considerando que ese mercado fue el tercer destino para la soja uruguaya este año. Al no estar Paraguay, Uruguay encontró una venta para exportar al mercado argentino, la misma que «permitió ver valores históricos de prima en febrero de unos US$ 50 arriba» de la cotización de la soja en la Bolsa de Chicago, destacó.
El aceite de soja en el mercado de Chicago registró la caída más importante de la historia, cuando el jueves de 1° de diciembre, la posición diciembre pasó de US$ 1.658 por tonelada a US$ 1507. Esto impactó directamente en el precio internacional del grano de soja, que cayó US$ 14 por tonelada.
La caída se asoció a dos factores principales. Por un lado, la caída en el aceite de girasol debido a que el Mar Negro amplió sus ofertas para reducir las existencias, se trasladó al aceite de soja que suele cotizar con premios vs este último.
Además, otro factor que pesó en los valores fue el anuncio de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. de que se aumentará el corte obligatorio de biocombustibles para que las refinerías de petróleo mezclen con las naftas, pero ese aumento estuvo por debajo de lo esperado por los operadores.
Los volúmenes de aumento para los próximos años incluirán más de 57.000 millones de litros por año de biocombustibles, donde, entre otros, está incluido el etanol a base de maíz.
Fabrizio Solía, gerente general de Terminales Graneleras Uruguayas (TGU), recordó que en marzo la empresa planteó en Presidencia un proyecto privado para la construcción de una terminal especializada en granos destinados al consumo humano pensada para la exportación, específicamente en la explanada sur del puerto de Nueva Palmira, cuya pavimentación fue recientemente inaugurada.
Explicó que «se trata una terminal moderna, que tendrá niveles de inocuidad inéditos para la región, contará con 10 silos de 2.000 toneladas, lo que brinda una capacidad total de 20.000 toneladas y desde allí se cargará directamente a buque. La obra demandará una inversión de unos US$ 13 millones y generará 120 puestos de trabajo durante su construcción».
De Presidencia pasó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, del cual depende la Administración Nacional de Puertos, «allí debe continuar su proceso formal hasta que sea aprobado, al ser una iniciativa privada, debería estar sujeto a subasta o a otros mecanismos para recibir ofertas del sector privado», consideró.
El proyecto «tiene todos los estudios necesarios para comenzar con las obras enseguida» de contar con las autorizaciones correspondientes. «Se ha manejado con mucha seriedad, nos preocupa la poca velocidad que ha tenido el expediente» en esa secretaría de Estado, señaló el gerente general de TGU, Fabrizio Solía, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
TGU es una «terminal chica» por las dimensiones que tiene su capacidad instalada dentro del puerto, “son unas 90.000 toneladas de acopio, lo que comprende dos barcos de soja o tres barcos de trigo”. Por eso «es importante la diversificación, al tener una planta especializada en granos para consumo humano, nos queda más capacidad operativa en las actuales instalaciones de TGU», comentó.
En estos momentos, el puerto de Nueva Palmira registra un movimiento «interesante» vinculado a la carga de colza y de otros granos, como la cebada y el trigo, aunque este año está un poco atrasado en comparación a zafras anteriores.
Dijo que es la primera vez que están operando con cargas de colza que es un grano «con sus particularidades» por «su tamaño», lo que requiere un «mayor cuidado».
Sobre las operaciones durante este año, informó que generalmente trabajan con carga paraguaya, pero como este año la zafra guaraní «fue mala», entonces se redujo esa operativa. En años normales, el volumen de soja paraguaya que opera TGU comprende «el 30% del total» y «este año no llega al 5%”, acotó.
Agregó que durante 2022, TGU movilizará unas 900.000 toneladas, eso representa «casi 200.000 toneladas menos» frente al volumen operado en el año precedente. «Se sintió la caída de la producción paraguaya, sobre todo en el primer semestre».
La faena de ganado de corral crece un 13% por encima del año anterior en lo que va de 2022, por lo que cerrará con un crecimiento originado en un mayor número de novillos (+19%) y menor número de vaquillonas (-13%), según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), divulgados el jueves 1 a modo de cierre de estadísticas anuales.
Indican que la faena de vacunos procedentes de esos sistemas de engorde se ubicará por encima de las 350 mil cabezas, lo que representa aproximadamente el 15% de la faena total; mientras que la participación de los novillos de corral estará muy próximo al 27% del total de novillos faenados.
La faena total de vacunos de 2022 estará por encima del promedio histórico con 2,4 millones de cabezas, lo significará entre 7% y 9% menos que en 2021, la tasa de extracción se ubicará en 22%, dijo el gerente de Información de ese organismo, Jorge Acosta, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Destacó la participación de los corrales en la mayor participación de novillos jóvenes en la faena y para mantener el nivel de actividad en la industria frigorífica.
Comentó que la categoría de novillos disminuye menos que el total de la faena, pero menos se faenará cerca de un 25% menos de novillos de 8 dientes, pero crecerán nuevamente los novillos de 2 a 4 dientes aproximándose probablemente a las 700 mil cabezas. Y si a esa cantidad se le suman los animales de la categoría de diente de leche completará el 70% del total de novillos faenados, advirtió.
Agregó que las vaquillonas mantienen un nivel similar a la faena de 2021, por lo que probablemente superarán los 320 mil cabezas, mientras que se observará una reducción de vientres adultos.
Por otra parte, el INAC informó que la faena de ovinos culminará el año, muy próxima a 1,3 millones de cabezas, cifra algo inferior (-3%) a 2021 pero que mantiene niveles altos de faena. Considerando un stock que fue algo menor, la extracción total (faena, consumo, exportación en pie) superaría 27%, con un nivel de faena de hembras superior a las 360 mil cabezas lo cual significa, al igual que en 2021, el 11% del stock de ovejas de cría, indicó.
Estimó que con volúmenes algo inferiores a 2021, el sector cárnico completará ingresos totales por exportaciones de aproximadamente US$ 3.300 millones, como consecuencia del aumento promedio de precios de las colocaciones en el exterior, lo que significa un crecimiento de un 10%.
Con un crecimiento algo menor (+4,8%), el mercado chino generará divisas cercanas a los US$ 1.800 millones al cerrar 2022, lo que representa un 56% del total de ingresos y determina un crecimiento de unos US$ 200 millones con el principal socio comercial del sector cárnico, resaltó.
Adelantó que la exportación de carne bovina alcanzaría un volumen de aproximadamente 520 mil toneladas pc; unas 50 mil toneladas menos que 2021 (-9%) verificando disminución en todos los mercados, excepto Estados Unidos (+9,5% de recuperación); pero con un valor promedio por tonelada mayor y que cerraría el año con un promedio acumulado anual cerca de los US$ 5.000 toneladas peso carcasa.
En el caso de la carne ovina, el INAC señaló que hay una disminución de 18% en lo volúmenes exportados respecto al 2021 con un retorno de mercados como Mercosur (21% del total), mayor presencia de medio oriente y un descenso de China (46% del total). Una leve disminución en el valor promedio por tonelada (-1,5%) lo ubican en US$ 5.044 por tonelada peso carcasa, lo que determinaría cerrar el año en valores similares a la carne bovina, estimó.
El buen desempeño del sector agrícola se reflejó en cambios en el ranking de exportaciones uruguayas, donde pasó a ubicarse en la cima del podio. En ese contexto, la granelera Cargill recibió el reconocimiento del Banco República y la Unión de Exportadores como la principal exportadora de Uruguay en 2022.
«Se cierra un buen año para toda la cadena, en precios y en volumen», pero además muestra «la multiplicidad de cultivos» en la actualidad, señaló el gerente general de Cargill, Gabriel Di Giovannantonio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
El ejecutivo señaló que «se trata un gran reconocimiento al trabajo que se realiza día para colocar la producción uruguaya en los diferentes mercados y también para todo el sector». A la vez, destacó «el rol del equipo de trabajo de la compañía y la confianza que brindan los productores para colocación de sus productos en el mundo».
En esa diversidad que ha venido ganando la agricultura, resaltó el lugar que ocupan los cultivos de invierno que «van a completar tres buenas zafras tanto en rinde como en precio, eso ha sido muy importante para el crecimiento de la superficie».
A medida que avanza la cosecha los diferentes actores del sector van ajustando el área final de cada cultivo y se actualizan las proyecciones para la zafra de verano. Desde el sector semillerista se al área de trigo se estimó en 290.000 hectáreas, la de colza entre 320.000 y 340.000 hectáreas y la de cebada en 225.000 hectáreas de cebada, donde un 15% corresponde a cebada forrajera, mientras que el área de soja tendría un piso de 1,2 millones de hectáreas.
Di Giovannantonio indicó que las proyecciones de la compañía son similares y destacó el «crecimiento enorme» de la colza, que se transforma en el segundo cultivo con mayor superficie del país. El rendimiento promedio de esta zafra «los estamos observando entre 1.600 y 1.700 kilos» por hectárea, indicó.
Planteó que la mayor oferta de canola en el mundo impactó en los precios y ese incremento en la producción, al igual que el volumen de Uruguay que es necesario colocarlo. «Estamos enviando todas las muestras de colza para su certificación en Europa, para disminuir los riesgos en las cargas», afirmó.
En cuanto al trigo, el gerente de Cargill comentó que «si bien Argentina ha tenido una mala cosecha, ha colmado las ventas a Brasil de diciembre y enero», lo que «relegó un poco» la exportación de Uruguay. El precio de referencia del cereal en el mercado local está entre los US$ 310 y US$ 313 por tonelada, específicamente para el trigo con base 12% de proteína, precisó.
Se refirió a la siembra de cultivos de verano, específicamente de soja que podría alcanzar un área superior a 1,2 millones de hectáreas. «Está dado todo para conseguir un crecimiento, no exorbitante pero sí ir creciendo, los costos de los fertilizantes bajaron bastante», consideró.