De manera incipiente el maíz tiende a expandirse en zonas no tradicionales, como ocurre en departamentos ubicados del norte y el este, donde hay un crecimiento en la siembra del cultivo. Es una zona en la que “el maíz ha venido creciendo”, en “áreas ligadas a sistemas de riego con pivot”, que están vinculados a sistemas ganaderos, dijo el integrante del departamento técnico comercial de la empresa Yalfin, Marcelo Cordero, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Señaló que en el norte de Paysandú y parte de Salto, “en planteos de secano el área de maíz va creciendo con la siembra de “segunda o tardía”. En el caso de los sistemas de riego con pivot avanza la siembra de primera porque se busca todo el potencial , afirmó.
También indicó que hay un “inicio de pruebas” de siembra de maíz asociada al cultivo de arroz, en sistemas de riego por surcos. La combinación de la producción de soja con la siembra arrocera, como ocurre en zonas del este, es una actividad más avanzada respecto a lo que sucede con el maíz.
Se refirió a la lógica empresarial de apostar al maíz, para contar con el abastecimiento necesario de granos para la alimentación del ganado en corrales de engorde.
Al hablar del potencial del cultivo de maíz asociado a sistemas de arroz, Cordero dijo que hay experiencias en las que se registraron rendimientos de “8.000 a 9.000 kilos de maíz” por hectárea, que requieren tener en cuenta no solamente el riego sino también las características del suelo, la fertilización y el manejo agronómico.
Respecto al panorama del cultivo de maíz al norte del río Negro, el técnico comentó que si bien el impacto de la sequía abarcó a todo el país, los maíces tardíos y de segunda recibieron “algo más de lluvias”, por lo que esos cultivos “todavía están en camino” y se puede ser “optimista”.
Yalfin organiza este jueves 27 a las 9:30 horas una actividad en Rincón de Ramírez, departamento de Treinta y Tres, para la presentación de ensayos de híbridos de maíz y sorgos con la tecnología SProtect.
A esta altura del año la cosecha de cultivos de verano de 2022 tenía un avance del 25% en promedio, y ahora recién se está comenzando con la trilla de 2023, específicamente en la zona de Tacuarembó, comparó el gerente agrícola de la empresa Agronegocios del Plata (ADP), Diego Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que será una zafra “bastante difícil” para encontrarle el punto a la cosecha, considerando la disparidad del estado de las chacras en las distintas zonas productivas, debido a las consecuencias del déficit hídrico y las olas de calor en el verano. Los rendimientos de soja están entre 1.000 y 1.500 kilos por hectárea en esa región del país.
El esquema productivo de la empresa en el lugar no tiene tanto doble cultivo como en otras zonas, debido a los factores climáticos, específicamente por las bajas temperaturas y lluvias en invierno, lo que impide sacar buenas cosechas en el caso de esos cultivos, comentó.
Valoró por el contrario los cultivos del sorgo y del maíz que andan “muy bien” en dicha región, las gramíneas de verano abarcan casi el 35% del total de la producción. El rinde promedio del sorgo llegaría a 4.500 kilos por hectárea, pese a la situación generada por el efecto de la sequía
La producción agrícola de ADP en el lugar también comprende la siembra de maíz de segunda luego de trigo o cebada forrajera y maíz tardío, que son granos destinados a la alimentación del ganado en el corral de engorde.
Salvo algún “pedacito” del suroeste, donde todavía faltan unos 40 a 50 milímetros de lluvias, en la “mayor parte” de Uruguay desde el punto de las plantas “ya no hay más estrés hídrico”, y hay “mucha disparidad” en cómo quedó la base de pasturas perennes. Así lo señaló el investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Fernando Lattanzi, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que hubo “mucha diferencia a corta escala” en cuánto a déficit o estrés hídrico hubo, y para “muchas partes fue la sequía más extrema” en lo que se registro de lluvias. “Especies que uno esperaría que la pasen mejor, como achicorias o alfalfas, son las que primero rebrotaron”, especialmente en algunos tambos, comentó.
Destacó como algo “interesante” que de las festucas o dactilis, la pasaron mejor las pasturas que se sembraron en 2022 y que están entrando al segundo año. A modo de ejemplo, Lattanzi se refirió al caso del tambo ubicado en la estación La Estanzuela, del INIA, donde solamente sobrevivieron las pasturas sembradas el año pasado.
La hipótesis del investigador es que “cuando hay mucha sequía las plantas necesitan muy poca agua para mantenerse vivas”, y el último donde queda esa agua en el suelo es en los horizontes profundos, a unos 30 a 40 centímetros, planteó.
Agregó que de las pasturas sembradas en el otoño de 2022, hay una parte de barbecho con “muy poco uso de agua, porque no hay raíces y la demanda es baja”. Y “el sistema radical de esas plantas perennes se termina de armar en la primavera, así que deben haber pasado el verano con más agua profunda porque no la usaron antes”, argumentó.
Para avanzar en la investigación al respecto, el INIA realiza una encuesta entre los productores agropecuarios sobre la situación de las pasturas. Pensando en el invierno, la recomendación del técnico es “no apurar el primer pastoreo”, considerando que “todo lo primero que se sembró apenas llovió e incluso unos días antes, de avenas en seco y que emergieron, se está tentado a entrar a comer el primer pelito verde que haya”.
Hay que “esperar a que la planta tenga un volumen más o menos” para entrar con el ganado, aconsejó. Sugirió que en el caso de cualquier festuca, dactilis e incluso alfalfa que salieron de la sequía, “no entrar hasta dentro de tres a cuatro semanas”. “No hay forma de estimular el crecimiento de las plantas” cuando se registran bajas temperaturas, y alguno puede pensar en poner un poco de urea para adelantarlas, indicó.
Respecto a la situación en los tambos, Lattanzi habló de la limitación que implica una sequía en cuanto a qué hacer y que la “única esperanza” era hacer avenas lo más temprano posible, para hacer reservas en mayo y junio. «Casi se agotaron las semillas de esos cultivares», y “hoy no se me ocurre qué hacer al 20 de abril para tener reservas en junio, fuera de lo que sea sembrar todo lo que sea verdeos y pasturas que resembrar y esperar al primer pastoreo, señaló.
La Junta Directiva del Instituto Nacional de Semillas (Inase) en su sesión del día de ayer, resolvió autorizar como excepción y únicamente para la zafra 2023/24 la comercialización de semilla de soja fuera de estándar en el valor de germinación, estableciéndose un valor mínimo del 70%.
La semilla que se comercialice en el marco de esta excepción deberá estar claramente identificada a través de sus rótulos, indicando la condición de semilla fuera de estándar y autorizada a comercializarse con un mínimo de 70% de germinación.
En una comunicación difundida este lunes 24 de abril, Inase señala que la semilla que se encuentre dentro de los valores del estándar específico vigente se comercializará como de costumbre, aclarando que el estándar no cambia y se mantiene en 80%.
El mercado ganadero “tiende a encontrar un equilibrio”, aunque “la oferta de ganado gordo sigue siendo muy escasa” y los vacunos engordados a pasto “siguen sin aparecer” por el impacto negativo de la sequía. Todavía falta “algún golpe de agua” para favorecer el desarrollo de las pasturas, dijo el socio director de Agro Oriental, Christopher Brown, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
El mercado registra precios de referencia cercanos a US$ 4,20 por kilo en el caso del novillo gordo y de US$ 3,90 por kilo de vaca gorda, y tal vez algún novillo mejor terminado pueda alcanzar algún centavo más, comentó.
Se refirió a la importancia de la decisión que adopte la industria frigorífica respecto al nivel de faena de vacunos para las próximas semanas, lo que incidirá en el comportamiento de los valores.
En cuanto a los corrales, Brown indicó que sobre fines de febrero, la industria al ver las complicaciones generadas por la seca empezó “proponer valores un poco más interesantes” para que los corrales comiencen a encerrar ganado. Considerando que la dieta animal está “cara”, los frigoríficos dieron “señales más claras” con precios “más tentadores” para asegurar la producción de ganado gordo en los feedlots, por lo que “hoy los corrales que empezarán a faenar entre mayo y junio están a plena capacidad”, afirmó.
Dijo que “si la industria tiene intención de mantener buenos niveles de faena tendrá que dar buenas señales”, para tener el ganado que precisará en los próximos meses. Aunque eso también dependerá de la demanda en los principales mercados de exportación, principalmente de China, que es el destino de mayor volumen de carne vacuna de Uruguay.
En tanto que el mercado de reposición está “bien dinámico”, por la demanda de invernadores en algunas categorías, el comportamiento de la exportación en pie y el dinamismo de los corrales de engorde, acotó.
La salida a la situación generada por la “larga” y “dura” sequía ha sido diferente a otras y requerirá de una serie de medidas que se deberán tomar con anticipación, considerando que “si bien en otoño ha llovido bastante bien”, se “viene el invierno”, señaló el gerente general de Agrifirm, Javier Sabbia, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Sugirió que es necesario “no descansarse” y “tomar todos los recaudos” en los establecimientos productivos, ya que “se vienen de tres a cuatro meses duros”. La idea es “sortear este invierno” y “llegar a la primavera que esperemos sea un poco más normal y benevolente” que la del año pasado, añadió.
Sobre los impactos de la sequía, indicó que se ha tratado de estar “junto al productor buscando alternativas, con las condiciones que se han tenido de precios más altos y escasez de fibra”, comentó.
Indicó que “ha requerido de mucha imaginación”, como la utilización de insumos que “no estamos acostumbrados”, y la búsqueda de nuevas estrategias, “pensando afuera de la caja porque así la situación lo ha requerido” para “lograr que el productor pueda seguir adelante”.
Respecto a la solicitud de la Asociación Uruguaya de Nutrición Animal (Audina) al Ministerio de Ganadería de ampliar la exoneración del pago de la tasa consular a la importación de maíz partido, soja y gluten feed de maíz, Sabbia dijo que esa medida es “relevante” porque “nadie puede desconocer la incidencia que tiene la utilización de maíz partido en muchos sistemas productivos”, en un contexto “donde la ocupación de los corrales es muy grande”.
“Estamos a la espera de una respuesta que esperemos sea positiva”, porque “es un insumo que se requiere” y “la demanda de maíz será altísima”, señaló el empresario, que integra la directiva de Audina.
Con la idea de que el agro “no se detenga” y encare con “optimismo” la zafra de invierno pese a las consecuencias de la seca, el Banco de la República (Brou) ha resuelto un esquema de financiamiento para apoyar a aquellos clientes, productores y empresas vinculadas al sector agrícola, dijo a VERDE, el presidente de la institución, Salvador Ferrer.
El directorio del Brou aprobó un “marco general” para atender las necesidades de refinanciamiento del sector que “le permita hacer frente al impacto de una frustrada cosecha de verano”.
En ese contexto, Ferrer indicó que aquellos clientes con dificultades de pago de los financiamientos tomados para la zafra de verano “podrán refinanciar el mismo en un plazo de hasta 4 años, además de poder financiar su siembra de invierno”.
Asimismo, aquellos clientes del Brou que hayan tomado financiamiento con proveedores, o sea un tercero, para la siembra de verano, “podrán recibir apoyo del Brou para la cancelación del mismo, bajo el esquema de refinanciación hasta 4 años de plazo” y “financiando la siembra de invierno con el Brou”.
En esa línea, Ferrer indicó que en el sector agrícola la mayor parte del financiamiento proviene de proveedores de insumos, acopiadores o exportadores de granos, por lo cual, “productores clientes o no clientes que quieran acercarse al Brou, van a poder acceder a este refinanciamiento a plazo de lo que no se podrá repagar en esta zafra y al mismo tiempo de financiar la siembra de invierno”.
Aclaró que esa medida implica el análisis “caso a caso” del cliente o potencial cliente, “no es algo que sea automático”. El cliente “tiene que poder demostrar” capacidad de pago del financiamiento.
Ferrer señaló que la iniciativa tiene un “doble objetivo”, por un lado, brindar apoyo al sector “para que no se detenga” y por otro buscar “reposicionarnos en el financiamiento” de la agricultura de secano, que es uno de los sectores donde la banca “ha perdido pie” desde hace algunos años.
El presidente del Brou indicó que se está previendo, dentro del mismo esquema, la posibilidad de proveedores de insumos o acopiadores, que puedan enfrentar dificultades con el repago de sus créditos por el impacto de la seca en las cuentas de sus clientes, “podrán acceder” a igual tipo de financiamiento para “reestructurar” su situación.