El “pastoreo racional” es una tecnología aplicada en la producción ganadera que puede ser utilizada en un establecimiento “chico”, para que “pueda ser sostenible y rentable”, como “una solución para muchos productores”, dijo el presidente del Plan Agropecuario, Esteban Carriquiry, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Ese organismo desarrolló, junto a otras instituciones, una actividad para mostrar un campo demostrativo el viernes 25 en el marco de la Expo Durazno.
“El Plan Agropecuario recién está arrancando en este tema”, y este año tendrá “el primer curso de iniciación” para productores que quieran comenzar este sistema de pastoreo racional, comentó.
El trabajo comprende la “formación de operarios” rurales en el cambio de tecnología ganadera, mediante un curso a implementar con la empresa Marfrig.
Si bien el pastoreo racional es aplicable en todos los establecimientos, sin importar el tamaño, en el caso de los pequeños resulta “indispensable”; mientras que en los más grandes es una “alternativa” que se podrá hacer “por partes o por módulos”, planteó.
Bajo el título “Trabajar sin pasar trabajo y obtener buena rentabilidad en ganadería”, se realizó una jornada de campo en el marco de la 108 edición de la Expo Durazno, en la que el productor y emprendedor Pablo Etcheberry mostró la experiencia del campo de su familia en la localidad argentina de Santa Marta, en la provincia de Buenos Aires.
“Era un campo que venía en picada en cuanto a lo económico y lo productivo, que después se termina alquilando para agricultura”, y un día con unas 140 vacas que estaban en otro campo retomaron la ganadería, pero con una producción “diferente” e “intensiva”. Así lo comentó Etcheberry, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Eso fue en 2015, “por suerte le dimos vuelta la taba”, de perder vientres todos los años ahora lo cuadruplicamos”. Señaló que el campo cuenta con 300 hectáreas, de las cuales 200 son ganaderas y 100 agrícolas, donde el año pasado tenían 500 vacas y al conseguir alquilar un campo en otro lugar llevaron 300 y dejaron 200 vacas.
El sistema implica “medir el resultado productivo por hectárea y no por animal”, como antes hacían en cuanto al índice de preñez, peso al destete, entre otros, contó.
Etcheberry planteó que “si llega a un 98% de preñez se asusta y no le gusta, porque piensa en que le falta carga, porque en el sistema intensivo los resultados individuales bajan un poco porque es un manejo no selectivo”.
El sistema está en una “depuración continua”, donde “quedan vacas totalmente adaptadas, con un índice de preñez de 88%, peso al destete de 165 kilos, porque tenemos una carga de 3,5 vacas donde antes teníamos una o 1,5”, explicó.
En ese campo implantaron pasturas de alfalfa y festuca, además las vacas se alimentan de las denominadas malezas, como el yuyo colorado, la pata de gallo, entre otras, según relató el productor.
Agregó que cada día hacen una “parcela nueva” de unos 500 a 600 metros, entre otras medidas, en las que se aplican tecnologías específicas, como la programación de velas automáticas.
Etcheberry valoró que medido “por cantidad de establecimientos, Uruguay está mucho más avanzado que Argentina en pastoreo racional”. “Los ganaderos no somos de hacer gestiones productivas o económicas”, pero cuando uno no las hace “es como ir en un barco sin rumbo y sin brújula”, graficó.
La hidrovía Uruguay-Brasil estaría operativa para el año 2023; el proyecto es prioritario para el gobierno brasileño y se definió que la administración sea de un operador privado
Hay coincidencia en abreviar los plazos para concretar la hidrovía, dijo a VERDE el embajador uruguayo en Brasil, Guillermo Valles, en el marco de una actividad que conmemoró los 60 años del relanzamiento de la hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos, que se realizó en la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Porto Alegre, el 8 de diciembre de 2021. De la conferencia participaron actores del sector público y privado de Uruguay y Brasil, que abordaron asuntos vinculados con el pasado, el presente y el futuro de la hidrovía.
Hace unos 60 años el entonces presidente del Consejo Nacional de Gobierno, Eduardo Víctor Haedo, visitó Brasil y firmó con su par brasileño, João Goulart, un acta sobre la necesidad de relanzar la navegación entre las lagunas Merín y De Los Patos para salir al océano Atlántico por el puerto de Río Grande do Sul, que ya fue utilizada en los siglos XVIII y XIX, recordó Valles.
En 1961, “las autoridades de nuestro país visualizaban la necesidad de recuperar la navegación para salir con la producción uruguaya por el océano Atlántico a través de Río Grande del Sur, mediante el canal San Gonzalo, que es natural y que tiene 76 kilómetros”, agregó.
Valles valoró las gestiones realizadas en la visita del presidente Luis Lacalle Pou, el 3 de febrero de 2020, cuando se puso de acuerdo con su par brasileño, Jair Bolsonaro, en la importancia de realizar “pronto” un dragado en la desembocadura del canal San Gonzalo.
Al tiempo que resaltó las iniciativas privadas de ambos países para la instalación de una terminal granelera y de cargas en general sobre el río Tacuarí, porque “de nada sirve hacer el dragado sin tener un puerto; no hay navegación sin puerto”, sostuvo.
Todos los actores e instituciones brasileñas interesadas en la hidrovía, hablaron de “abreviar los plazos, respetando los plazos legales, pero acortando los burocráticos”, señaló.
Se mostró optimista en el avance de la hidrovía en 2022, pero advirtió que “con optimismo no alcanza, hay que seguir trabajando” y así poder cristalizarla. Resumió que el encuentro buscó “conmemorar, consolidar y catalizar un proceso para avanzar al futuro”.
El 22 de noviembre de 2021 el Gobierno Federal de Brasil, mediante un decreto, dentro del Programa Nacional de Privatización, autorizó la concesión de la hidrovía Laguna Merín-Canal San Gonzalo-Laguna de los Patos. A través de ese mecanismo se encontró la modalidad para avanzar en la hidrovía Uruguay-Brasil.
Diogo Piloni, secretario de Puertos y Transportes del Ministerio de Infraestructura de Brasil, destacó a VERDE que el Gobierno Federal lo marcó como un “proyecto prioritario”.
“Con la participación privada se realizarán las obras para dragar el canal de San Gonzalo, y así generar las condiciones para que cargas que hasta ahora no se pueden mover por los altos costos logísticos, puedan tener en la hidrovía una oportunidad para bajar costos y ser más competitivas”, dijo Piloni.
Consideró que “hoy están todas las condiciones para avanzar con este proyecto, se realizará un llamado a interesados y tenemos la esperanza de llegar con la concesión adjudicada en la recta final del año 2022”.
El concesionario privado tendrá la responsabilidad de invertir en el dragado y mantener las condiciones de navegabilidad durante el tiempo del contrato. “Todavía no tenemos el plazo de esa concesión, pero seguramente estará entre los 20 y 25 años”, estimó.
Además, explicó que se está desarrollando el modelo, “pero posiblemente se financie a través del cobro de un peaje, que tendrá que ser estudiado considerando las condiciones de pago de los usuarios. Ahora estamos en el proceso de los estudios batimétricos, que son los más importantes, porque a través de los mismos conseguiremos dimensionar el volumen del dragado que tendrá que hacer el concesionario”.
Diogo Piloni dijo que “se avanza en los aspectos técnicos, dado que la parte política está resuelta”, ya que es un tema en el que están integralmente alineados los gobiernos de Brasil y de Uruguay. “Es un objetivo común el desarrollo de la hidrovía bilateral. En 2022 hay elecciones en Brasil, pero eso no cambiará nuestra resolución de tener una concesión para una obra que será muy importante para la región”, afirmó.
Por su parte, João Acácio, director de DTA Ingeniería, empresa dedicada al desarrollo de proyectos portuarios y ambientales, presentó un avance del estudio de viabilidad técnica, económica y ambiental de la hidrovía. Consultado por VERDE, informó que los estudios marcan que el potencial de carga para el corto plazo se ubica en 4 millones de toneladas (Mt), y en el mediano plazo puede llegar a 10 Mt, considerando el movimiento de ida y vuelta.
Agregó que “eso demandará una terminal del lado uruguayo, que sumará dos que ya existen del lado brasileño, para desembocar en el puerto de Río Grande, que es la salida marítima”. Esto permitirá “viabilizar la logística de una región de Uruguay que no se desarrolla”, subrayó el director de DTA Ingeniería.
Acácio indicó que se debe hacer el proyecto de dragado, dragar, señalizar, ajustar elementos de una esclusa que ya existe y relocalizar un puente. “Si el llamado a los interesados se concreta para mediados de 2022, las obras se podrían hacer en seis meses, porque son chicas y la hidrovía estaría lista para operar en 2023”, consideró.
Incluso confirmó que su empresa está interesada en operar esta hidrovía y que participará de la licitación. “Será una hidrovía de integración, que viabiliza un área que no tiene logística y que es improductiva. Lo que generará cargas, empleos, terminales, mejorando la economía de ambos países en el muy corto plazo”, concluyó el director de DTA.
El empresario brasileño, Fernando Becker, presidente de Alianza Navegación, indicó a VERDE que “el éxito de la hidrovía lo marcará el volumen de carga que haya para transportar” y destacó la gran voluntad política de los gobiernos de Uruguay y de Brasil para concretar la obra binacional. “Eso seguramente facilitará las cosas”, consideró.
Becker comentó que Alianza Navegación opera en la laguna De los Patos, que carga fundamentalmente desde la región de Porto Alegre hasta Río Grande del Sur, y desde allí y Pelotas a Porto Alegre.
Indicó que la empresa transporta productos sólidos y contenedores. “Hay una línea de contenedores, que va desde el polo petroquímico de Porto Alegre a Río Grande. Además transportamos fertilizantes, soja, celulosa, rolos de madera y productos para las fábricas de cemento, entre otros. Movemos alrededor de 5 millones de toneladas al año”, detalló.
Señaló que utilizan barcos que cargan hasta 5.000 toneladas, aunque “seguramente no podrán operar a capacidad plena en este proyecto, porque necesitan más calado”, explicó. De todos modos, también comentó que “tenemos barcazas con menor capacidad”.
Consideró que en la hidrovía se podrían utilizar barcazas de 1.400 o 2.000 toneladas, con un remolcador, y formar un convoy de hasta tres barcazas.
LAS VENTAJAS DEL PUERTO DE RÍO GRANDE
Fernando Estima, superintendente de Puertos de Río Grande del Sur, indicó a VERDE que “somos entusiastas de esta posibilidad, porque toda carga que gane las aguas irá al puerto. No pasa lo mismo con las cargas que se transportan en camión, que pueden tener otros destinos. Por eso es importante para nosotros que la hidrovía se viabilice, para la carga de madera, de minerales, de granos como soja y arroz, fertilizantes, entre otras que tienen potencial”.
El puerto de Río Grande tiene un calado de 15 metros y, por lo tanto, “puede concentrar” un volumen mayor. “Este es un momento de crisis internacional por la falta de barcos que se van concentrando en los puertos de mayor calado, entonces el puerto de Río Grande es importante para esta parte de Sudamérica, tanto para los estados del sur de Brasil, como para Uruguay y Argentina”, acotó.
El superintendente informó que en los últimos dos años se movieron en torno de 44 Mt a través del puerto de Río Grande, pero el potencial permite llegar hasta las 60 Mt. “El 80% de nuestras operaciones corresponde a productos del agronegocio: granos, carne, madera, celulosa; a lo que se suma la importación de fertilizantes y otros insumos”.
Agregó que los tiempos de espera en el puerto de Río Grande “son muy” reducidos, porque “contamos con 17 terminales privadas, tres públicas, una en Río Grande, una en el puerto de Pelotas y otra en Porto Alegre. Tenemos cinco terminales que son concesiones, de 25 años más 25 años. Entonces, dependiendo de la carga y de la terminal, estamos siempre posicionados entre el segundo y tercer puerto en movimiento de cargas de Brasil. Los tres principales son: Santos, Paranaguá y Río Grande”.
LA VISIÓN POLÍTICA
Luis Carlos Heinze, senador de Río Grande del Sur, también recordó que hace 60 años los presidentes João Goulart (de Brasil) y Eduardo Víctor Haedo (de Uruguay), tuvieron esta idea, “y ahora estamos por concretar la obra. Trabajé mucho en este asunto. Desde hace varios meses hemos estado en contacto con diferentes actores del sector público y privado de Uruguay”.
Agregó que el gobierno brasileño, a través de la iniciativa privada, tendrá la primera hidrovía con peaje de Brasil. La misma unirá Brasil con Uruguay y permitirá el desarrollo de las regiones norte y noreste de Uruguay y el sur y centro de Río Grande del Sur.
Por otro lado, al ser consultado por VERDE sobre la viabilidad del proyecto de la hidrovía del río Uruguay, respondió que es optimista, pero falta mucho. “Dejar operativa la hidrovía Uruguay-Brasil costará US$ 10 millones y la del río Uruguay puede llegar a costar más de US$ 500 millones. Es viable, pero los estudios recién están empezando, con el gobierno argentino, el brasileño y el uruguayo”.
Juan José Olaizola subsecretario del Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Uruguay, señaló a VERDE que se viene trabajando entre la mencionada cartera de Estado y el Ministerio de Infraestructura de Brasil, desde hace un tiempo, con el objetivo de concretar la hidrovía binacional. Esto “redundaría en una mejora de los costos logísticos, algo que viene impulsando el gobierno” y, a la vez, “permitiría hacer productivas algunas tierras que hoy no lo son, por temas logísticos”, sostuvo.
La hidrovía Uruguay–Brasil se complementa del lado uruguayo con el proyecto de construcción de la ruta 6, hasta la ruta 26 y con las obras del puente de La Charqueada, que unirá Treinta y Tres con Rocha, explicó Olaizola.
LAS OPORTUNIDADES
Alfredo Lago, presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), dijo a VERDE que en Uruguay el 70% del área del cereal se siembra más cerca del puerto de Río Grande que del puerto de Montevideo. “Ese es un dato que manifiesta la importancia que tiene la hidrovía para el sector”, enfatizó.
Además, señaló la posibilidad de importar insumos, como los fertilizantes, desde Río Grande, a través de operadores importantes que pueden atender la demanda del noreste y este de Uruguay. “Eso aportaría sustentabilidad” al proyecto de la hidrovía, “porque habría exportación e importación de productos” destacó. En tal sentido, agregó que eso “nos permite pensar en tener costos logísticos más competitivos”.
En tanto, Alejo Umpiérrez, intendente de Rocha, indicó a VERDE que “se han alineado los astros para la concreción de la hidrovía”, un proyecto que “sería fundamental para las regiones este y noreste de Uruguay, así como para el sur de Río Grande”.
Umpiérrez consideró que la hidrovía también puede ser una oportunidad para el sector turístico, porque significaría un ahorro de unos 400 kilómetros en vehículo terrestre y le permitiría llegar directamente a Rocha. Por lo tanto, “ese turista estaría ahorrando combustible, bajando los riesgos y realizando un paseo hermoso”.
Indicó que desde Uruguay a Brasil y viceversa transita 1 millón de turistas, sin contar los argentinos que pasan por Uruguay para ir a Brasil. Y planteó que si una parte de ese tráfico se pudiera canalizar a través de la hidrovía, “sería un canal a explotar, además de la carga”.
LA TERMINAL TACUARÍ
En la actividad, el empresario Carlos Foderé presentó el proyecto Terminal Tacuarí, que estará ubicado sobre el río homónimo, a 3,5 kilómetros de la laguna Merín.
Foderé destacó que, con una logística adecuada y eficiente, se pueden desarrollar miles de hectáreas productivas en el noreste y este del país, donde hay potencial para diferentes rubros, pero que “no se desarrollarán sin una puerta de vaivén rápida y eficiente”.
Sostuvo que el proyecto “permitirá bajar” costos logísticos para los productos que allí se producen, como para los insumos. En el caso de los fertilizantes, “el menor costo logístico fomentará su utilización” en agricultura, forestación y ganadería.
Agregó que Tacuarí potenciará a los diversos sectores que utilizarán el súper puerto de Río Grande para llegar al mundo o para transportar a los puertos de Pelotas, Porto Alegre o Estrela, y desde allí llegar a las zonas más pobladas de Brasil.
El proyecto contempla una terminal de granos y una terminal de cargas generales, donde se podrá operar con madera en sus diversos tipos, contenedores, calcáreos, cemento, clinker, así como la descarga y mezclado de fertilizantes líquidos o sólidos, entre otros productos.
Explicó que en la zona de influencia de la terminal, “hay un potencial agrícola de 800.000 hectáreas y la forestación puede llegar a 1 millón de hectáreas”. En la actualidad se siembran unas 100.000 hectáreas de arroz, unas 150.000 de cultivos de secano y la forestación no llega a las 100.000 hectáreas.
Foderé dijo a VERDE que una vez que estén las condiciones para comenzar, “la construcción de la terminal Tacuarí demandaría un año, porque no es una obra compleja”.
El mercado uruguayo es el principal destino de sus fitosanitarios, pero crece en la región, aprovechando las oportunidades que dejan las fusiones de multinacionales
En el marco de los 40 años de Proquimur, su director comercial, Antonio Bazzino, dijo a VERDE que la empresa “está consolidada, madura y con objetivos claros. Marcamos un mojón con los 40 años y, al pasar raya, si bien hemos tenido momentos duros, siempre se salió adelante, de buena forma y nos hemos fortalecido. Tenemos cimientos sólidos para proyectarnos de cara al futuro, que es lo más importante que logramos en este tiempo”.
Proquimur fue fundada por Álvaro Bazzino, Jorge Panizza y Roberto Reyes, el 9 de diciembre de 1981. “Comenzó su actividad con la formulación de productos para la cura de invierno de los frutales de hojas caducas y de la vid. Con innovación y visión supo interpretar las necesidades del mercado agropecuario, ofreciendo soluciones que lograron una rápida aceptación”, describe la empresa en su página web.
Bazzino planteó que la compañía “tiene que seguir en el proceso de mejora continua en la oferta de soluciones para el sector. En el mercado interno Proquimur es líder, y el objetivo es llevar todo lo que se hace bien en Uruguay a la región. Así lo estamos haciendo en Paraguay, en Argentina, en Bolivia y se van sumando nuevos mercados. Si bien son diferentes, no dejan de ser importantes, como Colombia, Ecuador y Perú. Allí apuntamos a posicionar productos para cultivos intensivos, que fueron los orígenes de Proquimur”.
Consideró que Brasil “es el gran mercado” y “genera desafíos a nivel empresarial, pero grandes oportunidades desde el aspecto comercial, porque nos aportaría una escala para participar de una forma diferente en el negocio de los fitosanitarios de Sudamérica”.
Explicó que el desembarco en ese país está atado a la obtención de los registros. “Nuestra expectativa pasa por tener los registros aprobados en 2022. Hay movimientos en Brasil, por parte de las autoridades, para acelerar algunos procesos en función de la escasez de productos”, comentó el ejecutivo.
En la actualidad, la capacidad de producción total de Proquimur está en torno a 13,5 millones de litros anuales, “pero ese nivel de formulación depende del tipo de producto”, puntualizó.
En la empresa, que tiene su origen en Juanicó (Canelones), trabajan 120 personas de forma permanente. Bazzino destacó que “son los mismos puestos de trabajo que teníamos cuando formulábamos para Cheminova”, la compañía danesa que fue adquirida por la norteamericana FMC. “En ese momento dejamos de fabricarle y, si bien no se perdieron puestos efectivos de trabajo, se redujeron los zafrales”, acotó.
Proquimur está fabricando el 100% de los fungicidas e insecticidas que ofrece al mercado uruguayo. Sobre fines de 2020 inauguró una planta de herbicidas, que fue diseñada para atender necesidades locales y regionales. En esa unidad hoy se produce S-Metolaclor, Clethodim, Mestribuzin, Sulfentrazone, Flumioxazin, Haloxifop, y Fomezafen.
“Aún no se produce glifosato y productos hormonales, pero se está analizando la posibilidad de comenzar a fabricar esos productos en Uruguay. Estamos convencidos de que la formulación local es una fortaleza, y nos brinda oportunidades de abastecimiento a la región”, resaltó Bazzino.
Agregó que “hoy en planta de herbicidas se está produciendo para el mercado interno, Argentina y Paraguay. Cuando estén los registros de Brasil se estará operando a plena capacidad y seguramente nos haga pensar en nuevas inversiones”.
El director comercial de Proquimur adelantó que en la planta industrial “se está encarando una serie de mejoras que nos permitirá mejorar e incrementar la capacidad de producción de insecticidas y fungicidas. Hoy tenemos las energías puestas en lograr operar con capacidad plena en las diferentes líneas de productos”.
LAS EXIGENCIAS GUBERNAMENTALES
Sobre las exigencias por parte de las autoridades nacionales, tanto del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) como del Ministerio de Ambiente (MA), Bazzino consideró que “desde la empresa se entiende la particularidad del negocio de los fitosanitarios y la responsabilidad que demanda su fabricación, comercialización y utilización”.
Por eso, afirmó que “siempre estamos abiertos a brindar la mayor información necesaria para registrar un producto y cumplir con las exigencias de las autoridades. Lo sabemos hacer en Uruguay, en Argentina, Paraguay, Bolivia e incluso en Brasil. Lo que siempre decimos es que son bienvenidas las exigencias, las solicitudes de información y los requisitos para registrar. Pero es tanto o más importante el control sobre el producto una vez que está registrado, porque de nada vale que tengamos que presentar muchísima información para su registro si a la hora de comercializar los controles no están. El camino va por aumentar los controles a los productos que llegan al usuario final”.
Para Bazzino “hay debilidades, porque falta infraestructura y no hay capacidad de realizar todos los controles necesarios para comprobar que el producto registrado es el mismo que se está vendiendo. No veo falta de voluntad en las autoridades, el accionar depende de los recursos disponibles y muchas veces esos recursos no son suficientes”.
Al ser consultado sobre si esos análisis y/o controles, para ampliar la capacidad de control, los podrían realizar laboratorios privados bajo la auditoría del MGAP o del MA, Bazzino señaló que en otros mercados hay regímenes mixtos, que son auditados por las autoridades locales.
“En Uruguay, y sobre la visión de no agrandar el Estado sino hacerlo eficiente, debemos tener claro que se quiere exigir y si no está la capacidad para controlarlo, hay que pensar en el sector privado”, sostuvo.
El ejecutivo entiende que en Uruguay hay posibilidades de comenzar con un proceso de esas características y, “si hoy no está esa capacidad en el sector privado, hay gente dispuesta a invertir para brindar esa clase de servicios. Si el camino es ir por más controles, la línea de un régimen mixto es fundamental para poder concretarlo. Lo veo viable y necesario”.
EL MERCADO
El director comercial de Proquimur explicó que en 2021, por las particularidades del mercado de insumos, la empresa “tuvo un crecimiento de la participación en Uruguay, al tiempo que la exportación, dependiendo del destino, se mantuvo o creció levemente”.
“El principal pilar de Proquimur está en el mercado interno, pero somos conscientes de que el crecimiento estará en la exportación y el peso específico de la facturación entre el mercado interno y el exterior seguirá cambiando; hoy están prácticamente en la misma proporción”, informó.
Agregó que se cumplieron las proyecciones previstas para la exportación, “pero en el mercado interno tuvimos la oportunidad de ir leyendo lo que iba ocurriendo. Como los tiempos de respuesta con alguna materia prima, que estaba pensada para la exportación y la utilizamos para producir para el mercado local, sabiendo que teníamos más tiempo para cumplir con el exterior. De esa forma aprovechamos los espacios que iban quedando, algo que no sabemos si ocurrirá todos los años”.
Agregó que “la participación de Proquimur en 2021 creció y fue diferente a lo que venía ocurriendo, pero no sabemos si es sostenible en el tiempo, por la coyuntura. El año 2021 fue muy difícil para la compra-venta de insumos. La participación en varios países nos brinda la flexibilidad de atender demandas que no estaban previstas”.
Bazzino consideró que la situación que atravesó el mercado de agroquímicos durante el último año, con inconvenientes logísticos y restricciones en la oferta por diferentes motivos, generó grandes movimientos en los precios, lo que debería tender a normalizarse de cara al segundo semestre de 2022.
A propósito, analizó que no espera que en origen cambien las cosas antes de marzo o abril, aunque admitió que “es muy difícil poder marcar una proyección clara. Para la zafra de invierno vemos un escenario de precios de los fitosanitarios similar al que tenemos en el cierre de 2021, mientras que para la próxima zafra de verano debería haber una corrección a la baja”.
EL MOVIMIENTO GLOBAL
En los últimos años se han registrado ventas y fusiones entre compañías multinacionales. Bazzino consideró que eso generó oportunidades para una empresa como Proquimur, porque “todos esos movimientos están bien pensados y por algo se hacen, pero al ser tan grandes demandan mucho tiempo para amalgamar las operaciones, y mientras eso ocurre se generan oportunidades. Pero una vez que esos procesos concluyen, esas compañías tienen una fortaleza destacada y aparecen con otra fuerza”.
Agregó que eso se percibe en todos los mercados. “Un colega en Paraguay me dijo: las multinacionales son grandes portaaviones y cuando llegan tienen todo el poder que eso brinda, pero nosotros somos lanchas que vamos alrededor. Dependerá de quién esté al frente de esas lanchas, para direccionarlas y aprovechar la agilidad que no tienen las grandes empresas y menos en esos procesos de cambios. Después de que eso pase, volverán las compañías que todos conocemos y reconocemos”, concluyó.
Estudiantes de Lascano visitan emprendimientos del rubro para comprobar cómo se aplica en la práctica lo que aprenden, además de proyectar su futuro profesional y/o laboral
Con el objetivo de generar una mayor conciencia agropecuaria, mediante la interacción entre los jóvenes estudiantes y la actividad productiva en zonas rurales, específicamente en Lascano, departamento de Rocha, el liceo de esa localidad realiza visitas de grupos de estudiantes a emprendimientos agropecuarios.
La idea surgió en 2018, con la primera experiencia de ese tipo, y tras las restricciones sanitarias por la pandemia del Covid-19, este año se retomaron los recorridos y se visitó nuevamente la empresa Galfarm.
Con el equipo de trabajo, lo que se hace es tratar de “mostrar qué grado de aplicabilidad tiene en la vida cotidiana de las personas lo que se aprende en el aula”, comentó a VERDE la directora del liceo de Lascano, la profesora Manuela Becerra.
Explicó que el propósito de esta iniciativa con los estudiantes es darle respuesta a la interrogante “¿por qué necesito aprender tal cosa?”, dado que esa pregunta muchas veces tiene la misma respuesta: “para que un emprendimiento agroindustrial pueda funcionar”.
Becerra destacó que este intercambio sirve como una oportunidad para los estudiantes de “acercarse a las diferentes carreras y oficios que ellos pueden continuar cuando terminen el liceo”.
Otro punto de interés es que el estudiante “ya puede avizorar las posibilidades laborales que existen para su futuro, en ciertos lugares más cercanos a sus hogares”, para no tener que emigrar, para poder desarrollarse.
La directora del liceo de Lascano señaló que la iniciativa está planteada para que se lleve adelante con los grupos de estudiantes de cuarto y de segundo año de educación secundaria.
El “gran objetivo” era que “vieran diferentes profesiones, para continuar estudiando, ya que el año próximo esos estudiantes de cuarto deben elegir la orientación a seguir”, destacó.
En cuanto al grupo de segundo año del ciclo básico dijo que el enfoque es diferente, ya que apunta más bien a que puedan experimentar en la práctica lo que van aprendiendo en las clases y la vida diaria.
En Galfarm se puso foco en la agricultura de secano y en la ganadería intensiva. Para el año que viene se piensa sumar al sector arrocero, considerando que se trata de una zona caracterizada por esa actividad productiva, acotó.
El liceo también entró en contacto con la Sociedad Fomento Rural de Lascano, para coordinar las visitas a los establecimientos pecuarios.
La directora de la institución educativa señaló que el proyecto tiene el respaldo de la Administración Nacional de Educación Pública (Anep) y agregó que el inspector Aníbal Camacho se mostró entusiasmado en que el proyecto pueda seguir prosperando.
Manejo real
El docente de Historia y director del Centro Cultural de esa ciudad, César Malán, fue quien lideró en su momento la iniciativa, cuando era director del liceo de Lascano. Consultado por VERDE señaló que la experiencia comenzó con un primer intercambio con los responsables de la empresa Galfarm, con la idea de “acercar” a los estudiantes a la producción agropecuaria de la región.
En sus actividades cotidianas los alumnos pasan por diferentes emprendimientos agropecuarios, pero no tienen el “manejo real” de lo que son, “los números y el trabajo que genera el agro, tanto de manera directa como indirecta”, sostuvo.
Recordó que a partir de allí, junto a un grupo denominado Conciencia agropecuaria y con el apoyo de la empresa El Sauzal, especialmente de su directora María Inés Rovella, se comenzó a trabajar en esa iniciativa.
Primero se realizó una encuesta sobre la cantidad de trabajadores vinculados a la producción rural en la región. Hubo un especial énfasis en la recopilación de datos e información relativa al trabajo que generan las empresas del sector agropecuario y el impacto que tienen en la economía regional y nacional.
Esa información se trabajó en otras materias y se pudo observar la influencia que del campo en la demanda laboral de Lascano. “Casi 50% de la población económicamente activa de la localidad está trabajando directa o indirectamente en el sector”, indicó.
Luego, una de las experiencias iniciales del plan de trabajo entre la dirección del liceo y las empresas privadas del agro consistió en llevar a un grupo de unos 90 estudiantes a un establecimiento agropecuario, propiedad de Galfarm, acotó Malán.
Allí se realizó una presentación de cada una de las actividades que realiza la empresa y el impacto que genera porteras afuera. Luego, se realizó una recorrida de campo que contempló cinco estaciones, donde los propios operarios responsables de área realizaron una reseña de cada una de las paradas. Esa actividad se desarrolló durante la mañana y la tarde.
A los 30 días, el equipo de Galfarm fue a compartir la tarde con los estudiantes y allí los alumnos realizaron una evaluación personal de la recorrida de campo, “trabajo que también fue enviado a inspección”, informó el profesor.
Para Malán fue importante lo que se hizo, desde la evaluación particular de cada estudiante sobre lo que se realizó y sobre lo que podría significar para su futuro profesional y laboral.
“Armó, desarrolló, mejoró la tarea en equipo y la idea de elaborar un proyecto en común”, entre otros planteos que surgieron a partir de ese emprendimiento, según explicó.
Reconoció que el efecto negativo de las limitaciones impuestas por la crisis sanitaria del coronavirus en 2020 interrumpió las visitas, pero continuaron con actividades teóricas vinculadas con esta iniciativa.
Los alumnos que participaron de la primera experiencia en 2018 ahora están en sexto, egresando de la educación secundaria, y ellos fueron quienes “guiaron a los estudiantes de cuarto año”, que en 2021 realizaron una visita similar a la empresa Galfarm, valoró el director del Centro Cultural de Lascano.
Tras el golpe de la pandemia Covid-19, ese proyecto tiende a ganar algo de normalidad y, de esa manera, ser más dinámico y regular. “Nos interesa poder consolidarlo y seguir sumando establecimientos e industrias. Se está trabajando para incluir al sector arrocero con todo su proceso productivo, desde la siembra, la cosecha y el posterior procesamiento e industrialización del grano”, anunció.
En la jornada anual de BPU se analizó si la productividad récord que logró la cadena cárnica del país en 2021 es sostenible, y señalaron indicadores que generan expectativas
Al cerrar un año récord en materia de producción y exportación de carne en Uruguay, el frigorífico BPU-NH Foods convocó a su jornada anual a profesionales de referencia para analizar si es que hubo un cambio de paradigma en el sector y si esta realidad es sostenible. De la actividad participaron el doctor en Economía, Pablo Caputi, gerente de Conocimiento del Instituto Nacional de Carnes (INAC), y el economista Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere.
Caputi recordó que en 2006 Uruguay tuvo una faena de 2,6 millones de cabezas, “nos ilusionamos con un cambio de paradigma, pero en realidad era ganado que venía represado de los problemas anteriores de colocación, cuando había caído el nivel de actividad”.
Sin embargo, esta vez “hubo cambios importantes en la ganadería y en la agricultura, que nos permiten ser optimistas en cuanto a la sostenibilidad de este proceso”, agregó.
Señaló que la aceleración del engorde “es el cambio más claro en la ganadería”. Indicó que en 2006 el Novillo Tipo de INAC pesaba 480 kilos y hoy los novillos gordos pesan en promedio de 510 a 520 kilos. Agregó que INAC anunció que actualizará el Novillo Tipo, y que el nuevo novillo seguramente pese cerca de 520 kilos, para reflejar esta nueva realidad.
El gerente de Conocimiento del INAC destacó que ahora los ganados que se faenan son más pesados, más jóvenes, se bajó la edad de faena por debajo de 3 años y es bastante común ver que se faenan animales de 3 años, de 2 años y medio y de 2 años.
Además, señaló que no solo hay engordes de 100 días, sino también de 200 y de 300 días. “Son cosas puntuales, pero que muestran lo que está pasando. A la ganadería se le está poniendo nafta súper y está acelerando”, enfatizó Caputi.
En ese sentido, también se refirió a los pastoreos rotativos, tanto de pasturas implantadas o de campo natural, que buscan intensificar la producción ganadera.
En cuanto a la cría, valoró que se esté moviendo el porcentaje de destete histórico, que se ubicaba en el 65%. “De a poco se acerca al 70%; el entore de vaquillonas de 2 a 3 años está cada vez más generalizado. Las vaquillonas que hasta ahora pocos entoran es la de hace 2 años, aunque en la lechería es normal inseminar a los 15 meses, pero algunos criadores ya prueban inseminar a los 18 meses”, señaló.
Además, Caputi valoró que se “está viendo cómo hacer para tener una recría más corta y de animales con más peso”. En ese sentido, destacó que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) tiene ensayos genéticos que muestran diferencias de hasta 20% en la eficiencia de conversión y, por lo tanto, “si uno puede utilizar 20% menos de comida para ganar el mismo peso tiene que hacerlo”.
A propósito, señaló que el ingeniero agrónomo Daniel de Mattos, actual asesor del directorio de BPU, ha manifestado técnicamente durante muchos años que “si no tenemos una cría y recría buena, limitamos el potencial del animal en el momento del engorde. No ganarán el mismo peso, no tendrán la misma eficiencia, podrán tener problemas en la deposición”.
“Es decir que una buena finalización requiere de un buen inicio. Entonces ahí se darán discusiones técnicas y propuestas de negocios que creo que van a ser muy interesantes para los próximos 10 años”, planteó el gerente de Conocimiento del INAC.
Sobre la cría planteó que “a veces tiene una escala un poco más pequeña y productores más dispersos, por lo que la profesionalización, el asesoramiento y la adopción tecnológica es un poco más difícil. Tendrá que cambiar el modelo organizativo para beneficiarse de las novedades”. Y planteó que “habrá que hacer un trabajo de extensión, de nuclear productores y apoyar fuerte. Hay que simplificarla, para que tenga una tecnología más interesante”.
En síntesis, Caputi consideró que “se seguirá acortando la edad de faena”, aumentando la extracción, con la ayuda de la exportación de ganado en pie, como una válvula de escape. Opinó que “no debería ser un negocio estructural, porque eso desarma la cadena”.
Caputi dijo que en los próximos años ve a la ganadería uruguaya posicionándose en el mundo en base a algunos méritos propios y a errores ajenos, como los que cometen Argentina y Brasil. Consideró que Uruguay “es especial, porque exporta 500.000 y 600.000 toneladas, pero los compradores del mundo saben que son muy seguras, muy predecibles”.
El papel de la agricultura y los mercados
Daniel de Mattos destacó que los productores agrícolas que incursionaron en ganadería “manejan otros tiempos, otras velocidades y están dispuestos a tomar más riesgo”. Agregó que “eso hizo que se dinamizara rápidamente la ganadería, que baje la edad de faena, que aumenten los pesos de carcasa” y opinó que “esto va a seguir”.
Valoró que “la conjunción de la agricultura con la ganadería hace que más del 30% o el 40% de los novillos provengan de engordes intensivos o semiintensivos”, y consideró que “esto seguirá en aumento”.
Destacó que hay demanda de carne de animales terminados a granos, a pesar de la reducción del cupo 481, porque “Asia se ha constituido en un mercado de alta demanda para este tipo de producto. Estamos cambiando, tenemos que mirar mucho más a Asia, no solamente a China. Japón y Corea”.
De Mattos, quien también es delegado de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), consideró que solicitar el ingreso al Acuerdo Transpacífico (CPTPP) “sería espectacular”, porque allí están países “muy demandantes de este tipo de productos”.
Y agregó que el Sudeste Asiático, “donde estamos procurando acceso sanitario, es el polo de crecimiento de carne vacuna más grande del planeta, con 700 millones de personas y alto poder adquisitivo”.
Sostuvo que la combinación productos-mercados “nos permite mantener un precio interesante (por la carne de animales terminados a granos)”, y agregó que “lo único que no tenemos todavía es la previsión de precios en plazos de seis meses o un año (como en la cuota 481), pero eso está a la vuelta de la esquina; lo vamos a conseguir, tarde o temprano”.
Cría y recría
De Mattos valoró que la cría “respondió espectacularmente a los incentivos del mercado, y demostró que se podían alcanzar los 3 millones de terneros”.
Dijo que “cuando uno compara a la ganadería uruguaya con otras más desarrolladas, como la australiana, no ve diferencias en los recursos tecnológicos, en la genética, sin embargo estamos entre 80 y 100 kilos por debajo en el peso de canal, y con una velocidad muy inferior en la tasa de extracción”. Por lo tanto, “la gran diferencia está en la velocidad de recría”.
Explicó que “si uno piensa en novillos de 2 años, como los que están saliendo de los corrales, vemos que hay seis o siete meses hasta el destete, tres o cuatro meses de engorde final, y la ventana más grande que tenemos es la de la recría. Teniendo un potencial genético que está por arriba de 1,5 kilos, hoy estamos logrando tasas que están por debajo de 0,5 kilos”.
De Mattos sostuvo que “eso permitiría aumentar los pesos de carcasa en la faena, además del impacto de una mejor recría en las tasas reproductivas. Si esto continúa, que creo que es lo que va a pasar, tenemos una oportunidad única de cambiar el paradigma de la ganadería uruguaya”.
La economía uruguaya volvió a crecer, con la cadena cárnica como protagonista
Un punto del crecimiento total que tendrá la economía uruguaya en 2021 “corresponde al comportamiento de la cadena cárnica; el desafío es sostenerlo”, dijo a VERDE el economista Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere.
En la jornada de BPU, el profesional señaló que “hay muchas señales que muestran que está pasando algo importante en el sector. Es un año récord histórico por los niveles de faena y por los precios; se faenaron 2,6 millones de cabezas este año, lo que es un hito que no se registraba desde 2006”. Pero señaló que ahora, a diferencia de 2006, “están pasando un montón de cosas que hacen pensar que esta tasa de extracción es sostenible“.
Recordó que en el año 2020 Uruguay por primera vez produjo más de 3 millones de terneros; está bajando la edad de faena y eso también supone una buena noticia en términos de eficiencia de la cadena de recría a invernada”.
Capurro analizó que “todo esto parece ser sostenible, pero también es necesario que los precios se mantengan en el tiempo, porque en definitiva estos sistemas también dependen de la rentabilidad que obtienen los productores y los buenos precios de exportación han sido el gran motor que impulsó a la ganadería este año. Y también creemos que hay buenos fundamentos para que los precios se mantengan en buenos niveles”.
Destacó que “la economía global salió de la pandemia con un crecimiento vigoroso, las economías de Estados Unidos y China están con buenas cifras de crecimiento, y hay algunos riesgos en el horizonte que no hay que menospreciar”.
Advirtió que “estamos siguiendo con mucha preocupación los precios no solo de la carne sino de las materias primas en general”, así como “la inflación en Estados Unidos y la recalibración de la política monetaria que eso va a generar”.
Explicó que, “a diferencia de la salida de la crisis de 2008, esta vez se está viendo un aumento muy importante de la inflación, en Estados Unidos y a nivel global”. Eso determina que las políticas monetarias expansivas, las inyecciones de liquidez y las tasas de interés al 0% para el año que viene, “se tengan que ordenar antes de tiempo”, afirmó.
El economista advirtió que un cambio en las condiciones de liquidez y en las tasas de interés “puedan ponerle cierta tensión a los precios internacionales de las materias primas en general”.
Aunque reconoció que “no siempre que suben las tasas de interés bajan los precios de las materias primas. Depende de cómo estén los fundamentos de oferta y demanda, pero también de cómo esté creciendo la economía”.
Recordó el aumento del ciclo de tasas, en los años 2004 a 2005, que fue el inicio de uno de los mejores ciclos de commodities de los últimos tiempos, estuvo acompañado por un aumento de las tasas de interés.
“La economía americana estaba en un ciclo muy vigoroso, con una financiación internacional muy importante desde China, con una economía china expandiéndose a muy buen ritmo”, señaló.
Es por eso que se está monitoreando de cerca el auge de la inflación y la respuesta monetaria de Estados Unidos. “Por ahora estamos teniendo buenas señales de crecimiento en China y en Estados Unidos, y eso nos permite pensar que las señales de precios son relativamente buenas para el año que viene”, adelantó el consultor.
Subrayó que “este comportamiento del complejo cárnico es muy importante para la economía uruguaya, porque en 2020 los agronegocios amortiguaron la recesión, mientras que otros sectores no pudieron producir”.
Destacó que el aumento de la faena en 2021 fue de 30%, y por la incidencia que tiene la cadena cárnica en la economía uruguaya, “estimamos que esto tenga un efecto directo en la tasa de crecimiento de este año, de al menos 1%”.
El hidrógeno verde es un pilar fundamental para ese objetivo; la Dirección Nacional de Energía realizará un primer proyecto piloto para aprender el uso de la tecnología
Uruguay se encuentra transitando un camino de descarbonización de su economía, con miras a lograr una meta de ser carbono neutral hacia el año 2050, por lo cual el desarrollo del hidrógeno verde (H2 verde) será un pilar fundamental, dijo el director nacional de Energía, del Ministerio de Industria y Energía (MIEM), Fitzgerald Cantero.
“Para nuestro país posicionarse en el mapa mundial del H2 verde es un paso natural, tras haber logrado un alto grado de penetración de las energías renovables en su matriz energética”, acotó al ser consultado por VERDE.
Agregó que cerca del 70% del consumo de combustibles fósiles proviene del sector transporte. En ese sentido, “el primer hito en la agenda para el desarrollo del hidrógeno verde en Uruguay fue el lanzamiento de un proceso de data room (sala de datos, en inglés), en abril de 2021, para el desarrollo de un proyecto piloto en transporte pesado. Conformamos un equipo técnico interinstitucional, con UTE, Ancap y el MIEM, que llevó a cabo un proceso de entrevistas con diferentes actores nacionales e internacionales de la industria del hidrógeno”, informó.
A partir de ese proceso, “conformamos un directorio de empresas asociadas a la producción de hidrógeno verde, que en definitiva es una plataforma de networking (redes en inglés), para que los distintos proveedores puedan dialogar entre sí y generar sinergias”, señaló.
Cantero explicó que en el corto plazo se realizará un llamado para la realización de un primer proyecto piloto. “Se tratará de un proyecto de pequeña escala, con mínimos de 1,5 MW y 10 buses o camiones, que nos ayudará a empezar el recorrido de la curva de aprendizaje. Tenemos que aprender el uso de la tecnología y nuestra gente se tiene que especializar en este energético”, sostuvo.
Dijo que hasta ahora el proceso viene aportando resultados positivos. “Las empresas interesadas en la exportación de H2 verde también tienen en sus portafolios de inversión la posibilidad de producir sus derivados, combustibles sintéticos, biocombustibles para aviación, amoníaco verde, entre otros”.
En esa línea, destacó la misión del titular del MIEM, Omar Paganini por Europa, que puso a Uruguay en diferentes eventos, en ese mapa del H2 verde que el mundo está empezando a construir. “Tenemos múltiples ventajas que nos permiten posicionarnos en esa carrera. Estamos preparados para el siguiente paso, que es lanzar el plan piloto en los primeros meses de 2022 y definir la hoja de ruta correspondiente”, afirmó el director nacional de Energía.
LA GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA
Cantero indicó que Uruguay cuenta con una capacidad instalada para la generación de energía eléctrica que tiene múltiples componentes que actúan de manera complementaria, potenciando las fortalezas del sistema y disminuyendo sus vulnerabilidades.
El Balance Energético Nacional (2020) marca que la capacidad instalada por fuente de energía es 31% eólica, 31% hidráulica, 24% de combustibles fósiles, 9% de biomasa y 5% solar.
Agregó que, de la misma fuente “obtenemos que la producción de energía eléctrica se comportó de esta forma: 40% eólica, 30% hidráulica, 20% biomasa, 6% fósil y 4% solar”.
Cantero sostuvo que “la producción de energía eléctrica a partir de combustibles fósiles pesa 24% en la capacidad instalada, pero sólo representó el 6% de la producción. Es interesante destacar que, tanto 2021 como 2020 han sido años de baja hidraulicidad”.
Consideró que buena parte de la energía eólica, solar fotovoltaica y de biomasa corresponde a actores privados, que tienen contratos a largo plazo, del tipo take or paid (tomar o pagar, en inglés) con UTE, lo que provoca “algunos sobrecostos en el sistema”.
Sobre la demanda, informó que en el último año se produjeron 12.735,1 GWh; se importaron 0.4 GWh; y se exportaron 2.752,8 GWh, el 77,8% fue a Brasil y el restante 22,2% para Argentina.
LA MICROGENERACIÓN
Cantero señaló que la Dirección Nacional de Energía (DNE) se encuentra en las etapas finales de un proceso de consultorías energéticas en 100 tambos y 100 establecimientos hortofrutícolas en todo el país. “Con el fin de poder generar la información necesaria para establecer una serie de medidas estandarizadas en el sector, para diseñar posteriormente apoyos directos a estos sectores. Los productores participantes se presentaron a este piloto a través del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y las organizaciones sociales del sector”, comentó.
“Dentro de las medidas que se perfilan como generales, se encuentran –entre otras– la instalación de generación eléctrica fotovoltaica, en el marco de la micro generación (decreto N° 173/2010), que permite al productor generar buena parte de la energía que consume, cumpliendo determinadas condiciones”, acotó.
Asimismo, recordó que existen diversos beneficios comerciales otorgados por UTE a distintas actividades del sector agropecuario, que incluyen precios preferenciales para actividades zafrales o de riego.
LA EFICIENCIA ENERGÉTICA
Desde la DNE, a través del Fideicomiso Uruguayo de Eficiencia Energética, se trabaja en la promoción de una cultura del uso eficiente de la energía en todos los ámbitos del quehacer nacional, familias, empresas y Estado, explicó.
Como herramienta de fomento, “cuenta con los certificados de eficiencia energética, que premian los ahorros generados por la implementación de las medidas de eficiencia. Este premio es en efectivo y pueden acceder empresas y particulares”, señaló el principal de la DNE.
Como novedad, en 2021 “ampliamos la cantidad de medidas estandarizadas, lo que permite a las personas, a través de un trámite en línea y sin costo alguno, acceder a este beneficio”, destacó.
El director de Energía del MIEM enumeró los programas que están en ejecución en este momento, donde aparecen: Localidades Eficientes, un programa con un apoyo económico directo a proyectos de eficiencia energética, con un monto unitario de hasta US$ 15.000, aproximadamente.
Indicó que localidades de 17 de los 19 departamentos presentaron proyectos cofinanciados, que van dese la movilidad eléctrica en pequeña escala, pasando por la incorporación de paradas de buses eficientes y programas de aprovechamiento de residuos mediante biodigestores.
Otro de los programas es Subite, que “apunta a brindar un subsidio a aquellos ciudadanos u organizaciones que adquieran motos y triciclos eléctricos en cinco departamentos del norte del país. Además de este beneficio directo, los usuarios recibirán un beneficio de la empresa UTE y además podrán presentarse a certificados de la DNE.
Por otra parte, Ilumina el deporte es un programa en conjunto con UTE y la Secretaría Nacional de Deporte (SND), que consiste en brindar iluminación de calidad (LED de alta performance) a 10 canchas de fútbol infantil en la órbita de ONFI.
Además, en el concurso de UTU-Secundaria el comité evaluador brindó reconocimiento a nueve centros educativos cuyos proyectos se destacaron por diferentes motivos, como el involucramiento de los estudiantes en las diversas acciones ejecutadas; la innovación de sus propuestas; la promoción de hábitos de uso eficiente de la energía, tanto en los propios centros como en la población en general; entre otros.
Los centros ganadores recibirán fondos para ejecutar medidas que contribuyan a un uso más eficiente de la energía. El premio económico asignado a los centros llegó a $ 1.450.000, informó el jerarca.
El Premio Nacional de Eficiencia Energética otorga reconocimientos a las empresas e instituciones que han presentado sus medidas de eficiencia energética, tanto en el sector público como en el privado.