Britos Hermanos: A su liderazgo en papas, sumaron eficiencia en granos y ganadería

By Cristina Fumero,

La empresa retomó el “equilibrio” financiero y logró diversificar ingresos en pesos y en dólares, combinando producciones de distintos rubros, en varios departamentos.

Este debe ser uno de los casos más emblemáticos del agro uruguayo en cuanto a la persistencia y a la apuesta a la diversificación, así como a la priorización de la eficiencia y del crecimiento. Se trata de la empresa Britos Hermanos, que pasó de ser un predio de menor escala dedicado a la producción de papas, para convertirse en un emprendimiento con una estructura variada: granos, ganadería, papas y próximamente de cebollas. La actividad se desarrolla en cerca de 14.000 de hectáreas, distribuidas en tres departamentos.

La firma inició como “empresa familiar de pequeños productores, integrada por tres hermanos que hacían todas las tareas de campo”, que competen a un “sistema productivo”, y en ese momento era dedicado a la producción de papa, relató Federico Britos, uno de los responsables de la empresa, durante la jornada Pasturas 2024, que organizó PGG Wrightson Seeds.

Destacó que “hoy la empresa se ha transformado en una de las líderes de producción de papa en Uruguay, teniendo una agricultura a escala y una ganadería que cuenta con un sistema de recría y un engorde a corral”.

Una de las visiones que tiene la empresa es “creer en la producción nacional, con trabajo nacional, mirando siempre al futuro con optimismo y sobre todo proyectando las nuevas generaciones”, dijo.

Se refirió a la importancia que tiene el “equipo humano” que la compone, con el legado de proyectar la empresa 20 años para adelante, considerando “no solo” el traspaso “de generación en generación de la familia Britos, sino de todo el equipo”, y que “haya un proyecto donde poder crecer, desarrollarse y cumplir objetivos”.

Hitos

Los “hitos más importantes” de la empresa desde sus inicios hasta hoy se remontan a 1995, cuando fue fundada por tres hermanos: Fernando, Néstor y Miguel, a los que acompañaban cinco empleados, y era netamente con el cultivo de papa, con “25 hectáreas de papa en campos 100% arrendados”, señaló.

El repaso histórico de la empresa continúa con otro punto relevante, de 1995 a 2000 compraron 150 hectáreas de campo con financiación bancaria, y en 2000 llegó el “primer cimbronazo” para la empresa, que fue una sequía “importante”, que ocurrió en el sur del país, y una cosecha que fue prácticamente cero. En aquel momento la firma se encontraba con una deuda bancaria por la compra de campos, con proveedores y también con la banca para la producción de papa y del maíz, cultivo en el que había incursionado. 

Para el 2005 la empresa empezó a retomar el “equilibrio financiero”, por dos razones: una fue que vendieron 60 hectáreas de las 150 que habían comprado unos años atrás, y la otra que logran “buenas” cosechas de papa, soja y maíz. Así comenzaron a “pagar un poco la deuda” y otra vez “equilibrar todo financieramente”, recordó el productor.

En 2012 se integró parte de la segunda generación a la empresa, que contaba con 45 empleados, 400 hectáreas de papa, 700 hectáreas de granos, en un área que en un 90% era arrendada y 10% de su propiedad.

Luego, en 2015, se registró “el primer crecimiento exponencial” de la firma, debido a una decisión empresarial, basada en la estrategia de aprovechar la coyuntura de precios bajos de la soja para poder crecer en área.

Esa situación de valores deprimidos en la agricultura generaba la aparición de oportunidades para el arrendamiento de campos y con eso pudieron expandir su actividad. Mantuvieron las 400 hectáreas de papa, pero pasaron a tener 3.000 hectáreas agrícolas (granos). Y la relación porcentual entre el área de campo propio y arrendado se mantuvo.

Riego y pasturas

Otro hito para la empresa ocurrió en 2016, y estuvo enfocado “más bien en lo tecnológico”, debido a la innovación del riego por goteo en papa, que “marcó un antes y un después en la producción”.

En las 400 hectáreas de papa la empresa producía alrededor de 8,8 millones de kilos, y en la misma área, tras incorporar esa tecnología, pasó a producir 13 millones de kilos. Con esta producción, hoy Britos Hermanos alimenta a 500.000 personas al año, valoró.

En 2019 se dio “otro hito”, que fue la incorporación de pasturas perennes en el sistema, y el motivo de esta decisión fue un diagnóstico de la producción agrícola en los campos con mayor potencial, como los 10.8a, los 10.8b, ubicados en Rincón del Pino, San José. “Veíamos que esos rendimientos estaban por debajo de la media de la empresa, detectamos que en campos con enormes potenciales se estaba produciendo menos”, comentó. Explicó que eso se debió a que estos campos estaban “desgastados y había que recuperarlos”, entonces, para lograrlo, la empresa tomó la decisión de recurrir a la siembra de “pasturas perennes”.

Es en ese momento se dio un “segundo crecimiento” de área, ya que a las 400 hectáreas de papa se sumaron unas 7.000 hectáreas para agricultura y la recría con 400 hectáreas, dijo.

Ante esa situación se planteó la siguiente interrogante:¿cómo hacemos para producir carne en esta pastura de forma rentable en campos agrícolas, con rentas agrícolas?

Entonces, se decidió armar un equipo técnico para desarrollar la ganadería, y en 2021 entró a operar el corral para la terminación de los vacunos, básicamente para darle el cierre a la ganadería, en busca de una “sinergia con la agricultura”.

Uno de los aspectos a considerar es que, dependiendo del mercado, los granos se venden afuera o los come el ganado en el corral, pero “siempre es una alternativa válida poder tener consumo dentro de la empresa”, sostuvo.

Britos señaló que en 2024 se incorporó parte de la segunda generación, con Juan, y en este momento la empresa cuenta con “130 empleados”. Además, comentó que este año se formalizó el “área de comunicación y marketing”, se mantienen las 400 hectáreas de papa, pero con una producción “muy superior” a la de 2014 y 2015.

La empresa realiza agricultura en 10.000 hectáreas, en San José, Flores y Durazno, la recría ocupa 3.000 hectáreas y el engorde se realiza en un corral con capacidad para 4.500 cabezas. Y se mantiene la misma distribución en cuanto a campo propio y arrendado (10% y 90%).

Cebolla y papa violeta

Entre los anuncios de Britos Hermanos figuran que para 2025 el proyecto a “corto plazo” es iniciar la “certificación de empresa sostenible” por intermedio de LSQA. Además, el año próximo se apostará a una “nueva diversificación” en rubros, con el cultivo de cebolla y la primera zafra de este producto. Y la idea es seguir innovando con la “papa violeta”, que aporta “siete veces más antioxidantes” que una papa común, se informó.

También el desarrollo del código QR en papa, para tener una trazabilidad de ese producto, desde que se siembra hasta que llega a la feria, al supermercado o al hogar.

En cuanto a la evolución de los ingresos en los 30 años de la empresa, Britos comentó que en 1995 la papa aportaba el 100%; en el ejercicio 2016-2017 aportó 38%, 36% lo generó la soja, 18% el trigo, 6% el maíz y 1% colza y cebada.

En el 2021-2022 la papa aportó 12%, la ganadería 23%, la soja 44%, el trigo 9%, el maíz 6%, la cebada 4% y la colza. Y en el ejercicio 2023-2024, que acaba de cerrar, el 32% del total de los ingresos económicos de la empresa los aportó la papa, 17% la ganadería, 27% la soja, 11% el trigo, 6% el maíz, 3% la cebada y 3% la colza.  

La producción de papas y la ganadería explican el 50% de los ingresos, más allá de los cambios y la diversificación de las actividades entre cada ejercicio, destacó.

En soja y en trigo el mayor peso en los costos de la empresa está en el pago de las rentas de los campos y de los fertilizantes, al igual que en la recría de ganado, comentó Britos.

Sostuvo que algo que “identifica” a la empresa es el “crecimiento orgánico”, una “convivencia generacional”, y que tiene una “diversificación”, tanto en rubros como en cultivos, en lugares y en moneda, porque la comercialización de las papas se realiza en el mercado interno, en pesos uruguayos, mientras que las demás producciones se venden en dólares.

Parafraseando a un profesor, el director de la firma aludió al valor de la persona y de la empresa en el que “el conocimiento y la habilidad suman” y “la actitud multiplica”.

Fase ganadera

En cuanto a la ganadería, el encargado del área, Diego Gamba, dijo que se desarrolla en “tres módulos de recría”, en predios ubicados en Durazno, Flores y San José y el corral está en Ecilda Paullier (San José). Esa recría se realiza en 1.200 hectáreas, que son praderas. En los campos del sur se realiza una rotación de siete años con papas, agricultura y pasturas; 3,5 años se destinan a pasturas y el resto a granos y papas, y los campos del centro se rotan entre pasturas y granos, detalló.

Indicó que el corral tiene capacidad para 4.500 cabezas de forma instantánea, que allí se encierran entre 10.000 y 12.000 cabezas por año, y que todo el ganado es comprado, ya que la empresa no realiza cría. Los vacunos producidos se destinan a la exportación de carne del cupo 481.

La recría de Britos provee alrededor del 70% de los animales que se terminan en el corral y el resto se compra en el mercado.

La carga del sistema es de 5,5 cabezas por hectárea, lo que supone “muchos” vacunos en los campos, y para cumplir los objetivos las pasturas deben ser “perennes, muy productivas y con buen desarrollo radicular”, con una mayor apuesta a la alfalfa, comentó.

Además, se refirió a la evolución del peso de los animales en la recría y a su alimentación, con el objetivo de llegar a 1.000 kilos de peso vivo, que “es una meta ambiciosa” en el sistema productivo ganadero, admitió.

Gamba también dijo que en los últimos cinco años la “media histórica” de lluvias fue de 1.128 milímetros anuales, y que solo 2021 se ubicó en la media, ya que los otros años estuvieron por debajo, con el impacto productivo que eso conlleva.

La evolución en los resultados de la recría muestra que en la empresa el área de las pasturas pasó de 400 hectáreas a 1.200 hectáreas, la producción de carne estuvo cerca del objetivo en 2021 y se trata de un “alto producto bruto, pero también de altos costos”, afirmó. 

Además, valoró que el margen neto fue “positivo”, pese a los costos requeridos en cuanto al suplemento en la alimentación del ganado.

Las pasturas juegan un rol importante para la sostenibilidad del sistema

Respecto a la “fortaleza” del sistema productivo de la empresa Britos Hermanos, considerando el impacto que generan las pasturas, el gerente de Desarrollo de Producto PGG Wrightson Seeds, Federico Nolla, dijo a VERDE que lo más “importante” es que en un “área agrícola por excelencia”, ya que “son campos de índice Coneat 185”, donde se veía que “se venían abajo los rendimientos de los diferentes cultivos”, lo que “hicieron fue pensar en incluir a las pasturas perennes”. Y “eso ayudó a la “sostenibilidad del sistema” y a “mejorar las propiedades del suelo”, consideró.

El gerente señaló que sobre esas pasturas perennes “fue necesario empezar a hacer una ganadería intensiva”, con el propósito de llegar a tener un “margen parecido” al generado por los cultivos. En el establecimiento, donde se desarrolló la jornada Pasturas 2024 de PGG Wrightson Seeds, ubicado en San José, se hace la recría de ganado, entran terneros con un peso de 150 kilos a 180 kilos y se llevan hasta los 320 a 350 kilos, pasando en diciembre al corral de engorde. La carga es de 5,5 cabezas por hectárea.

Esos animales salen en diciembre y están produciendo, en promedio, entre 720 y 920 kilos de carne por hectárea en los últimos tres años, pese a atravesar años “muy complicados” desde el punto de vista climático, advirtió.

Dijo que el sistema consta de agua en la parcela y el pastoreo es parcela diaria y la utilización que realizan se ubica aproximadamente entre el 80% y el 85%.

“Cuando salen los animales de la parcela, esta queda por tierra y la verdad que hacen una utilización impresionante, por eso también están produciendo tantos kilos de carne”, afirmó.

En cuanto a las especies de pasturas que entran en el sistema productivo, comentó que las dos que están utilizando son festuca INIA Fortuna y alfalfa, que “están muy bien manejadas y muy bien fertilizadas”, destacó. Agregó que “son pasturas que se usan tres años y luego vienen los cultivos, por lo cual se utilizan al máximo”.

La empresa siembra una mezcla con alta densidad de festuca y alfalfa, y “tienen todo el cuidado del mundo cuando van a implantar la pradera, realizando una cama de siembra espectacular, buen control de malezas y una correcta fertilización”, acotó.

“Se están aplicando, además de la base, unos 250 kilos de urea todos los años, y si hace falta cloruro de potasio se aplica, y lo mismo con fósforo”, precisó.

Consultado sobre los materiales de PGG Wrightson Seeds que se utilizan en el establecimiento, mencionó a INIA Fortuna, que “hoy es un material de excelencia en el sector lechero y en las recrías intensivas”, y que “está mezclada con alfalfa Chaná”. Agregó que “están empezando a probar una nueva alfalfa, PGW 931, que ha sido seleccionada en la región”.

Y a partir del año pasado en la empresa Britos Hermanos “empezaron a sembrar, de forma coyuntural por la seca de los años pasados, el raigrás perenne Reward”, y destacó que “están obteniendo muy buenos resultados, debido al crecimiento y calidad que aporta ese material en algunos momentos claves del año”.

Foto: Néstor, Fernando, Miguel, Juan, Alejo y Federico Britos.

Redacción: Mauro Florentín Nota de Revista Verde N°117

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


La máxima experiencia en carne de cerdo

By Cristina Fumero,

Durante siglos, la carne de cerdo ha ocupado un lugar preponderante por sus valores nutricionales, su sabor y su experiencia gastronómica. La historia muestra que los cerdos fueron domesticados alrededor del año 5000 A.C. Son siete milenios de consumo de Carne de Cerdo, siendo hoy, la carne más apetecida y consumida en el mundo. Fernando Ortiz-H

Para maximizar sus valores nutricionales, el sabor y el placer de su consumo, existe una raza tradicional que produce la carne de cerdo más suculenta. Esta raza pura es la Jersey Red Duroc, la cual fue desarrollada en Jersey a principios del siglo XIX. En el Valle del Red River, en las praderas de América del Norte. Genesus ha mejorado la raza Jersey Red Duroc en cooperación con familias de porcicultores independientes para producir y perfeccionar lo que se describe mejor como La máxima experiencia en carne de cerdo.

La pureza de la raza Genesus Jersey Red Duroc se ha mantenido mediante la certificación de la Ley de Pedigrí Animal, un programa autorizado por el Gobierno Federal Canadiense en la década de 1890. Desde entonces cientos de generaciones de cerdos Jersey Red Duroc han obtenido el certificado de su linaje. Ningún otro programa de mejoramiento en el mundo ha trabajado de manera tan minuciosa para mantener un linaje de raza de pura raza certificado, combinado con la búsqueda del equilibrio adecuado entre nutrición, gusto y sabor. Este esfuerzo multigeneracional ha dado lugar a la carne de cerdo con mejor sabor del mundo: La máxima experiencia en carne de cerdo.

Para alcanzar este pináculo, Genesus ha trabajado incansablemente durante las últimas tres décadas, utilizando una selección planificada y datos de análisis continuos de carne de cerdo.

Durante las últimas tres décadas, Genesus ha realizado análisis semanales de la calidad de la carne y de la canal Jersey Red Duroc en animales probados registrados. Estas pruebas semanales miden el pH, la escala de color Minolta, la infiltración (grasa intramuscular), la jugosidad, la composición de la canal y los pesos de las piezas primarias de la canal.

La data genealógica de los reproductores Genesus Jersey Red Duroc, recopilados a partir de análisis semanales de calidad de la carne, se combinan con una profunda base de datos de pedigrí con base en el rendimiento de 20 generaciones de Genesus para seleccionar los mejores atributos en el producto final. El equipo de selección y reproducción de Genesus utiliza esta información para seleccionar conjuntamente el rendimiento y la calidad de la carne. Un mejor rendimiento conduce al objetivo final, una experiencia de carne de cerdo de mejor sabor a un precio asequible.

Los Jersey Red Durocs registrados en pureza de Genesus, son una parte clave del programa “Ultimate Pork” (La máxima experiencia en carne de cerdo) para crear los mejores atributos en su sabor. Ultimate Pork es elegible para el programa Certified DUROC®, administrado por el National Swine Registry y el USDA en Estados Unidos. Muchos de los llamados “Durocs” no cumplen con los requisitos de elegibilidad para calificar para el programa exclusivo Certified DUROC®. Ultimate Pork se enorgullece de que Genesus Jersey Red Duroc cumpla con esta prestigiosa designación.

Los consumidores quieren carne de cerdo que tenga el mejor sabor al paladar. Para lograr este objetivo, se debe lograr el equilibrio adecuado de marmoleado, jugosidad y color. Los consumidores, entonces disfrutarán de la mejor experiencia al comer carne de cerdo; este mejor sabor y jugosidad lleva a los consumidores a querer consumir más carne de cerdo con mayor frecuencia. El sabor y la experiencia gastronómica son los mejores potenciadores de la demanda.

Muchas granjas familiares independientes producen “Ultimate Pork Experience” (La máxima experiencia en carne de cerdo). Ellos se enorgullecen de producir la carne más sabrosa y nutritiva. Son dedicados a la cría de cerdos y se preocupan profundamente por criar cerdos de una manera ética y respetuosa con los animales. Ultimate Pork no contiene OGM ni hormonas.

La utilización de la raza pura certificada Genesus Jersey Red Duroc continúa el legado de muchas generaciones de granjeros que tienen el orgullo de producir carne de cerdo natural y sabrosa. “The Ultimate Pork Experience” (La máxima experiencia en carne de cerdo) es el resultado de muchas generaciones de cooperación entre familias de granjeros y Genesus. Swine NutriGenomics

  Filed under: Aves y Cerdos
  Comments: None


Fertilizantes noruegos Yara retornan a Uruguay en alianza con Lanafil

By Cristina Fumero,

Ya hay dos nitratos de amonio calcáreo –uno con adición de azufre– disponibles en el mercado y se espera que en la próxima zafra llegue un gran portafolio de productos

Yara es una empresa de origen noruego, “líder en producción de fertilizantes y de soluciones positivas para la naturaleza”, destacó a VERDE la gerente de desarrollo estratégico de la compañía para Uruguay, Argentina y Chile, Carolina Martin.

La empresa estuvo comercialmente activa en Uruguay y después de unos años fuera del mercado local, retorna en acuerdo con Lanafil. Juan Alzugaray, gerente general de Lanafil, dijo a VERDE que Yara “es una de las principales empresas de fertilizantes del mundo, con más de 120 años, y que hacía cerca de ocho años que no estaba en Uruguay”. 

El ejecutivo aseguró que “la oferta que vamos a brindar es innovadora y a Lanafil le permite ingresar al mercado de nutrición”. Destacó que Yara tiene un portafolio “impresionante y extremadamente amplio”. “Nuestra idea es ir incorporando productos de a poco. Para esta zafra estamos yendo básicamente a la oferta de nitrógeno, y nitrógeno más azufre, productos muy diferentes a los que estamos acostumbrados a utilizar en Uruguay”, señaló. 

Productos

En Uruguay ya se está ofreciendo YaraBela Nitrodoble (27-0-0 + 6% CaO + 4% Mg), un nitrato de amonio calcáreo, que “básicamente es nitrógeno y tiene características técnicas que lo hacen distinto a la urea, que es el principal producto utilizado en este segmento”, con lo cual  “al lograr una eficiencia superior se posiciona como una excelente alternativa para la nutrición nitrogenada”, dijo Alzugaray. 

Y además, YaraBela Sulfan (24-0-0 + 6% S + 10% CaO) es un nitrato de amonio calcáreo que aporta una óptima relación nitrógeno-azufre y “compite directamente con lo que se utiliza más en Uruguay, que es la urea azufrada, pero que también tiene características químicas y físicas que lo hacen muy diferente a lo que está en el mercado”, comentó. A propósito, describió que “no tiene volatilidad, la eficiencia del uso es mucho mayor, tiene un precio extremadamente competitivo, es un producto de síntesis química y, a los efectos de su utilización en el suelo es más eficiente que la urea azufrada”. 

Agregó que el cultivo logra una rápida respuesta porque se aporta N y S inmediatamente disponibles para ser absorbidos por las plantas, debido a sus formas químicas.

YaraBela Nitrodoble ya está disponible en Uruguay, se está comercializando desde junio; y YaraBela Sulfan “ya está registrado y quedó disponible a partir de la presente zafra de verano”, señaló. 

El gerente general de Lanafil espera que para la próxima zafra la empresa pueda tener un portafolio “más amplio”, porque “estamos con una batería de procesos de registro bastante importante”. 

Alzugaray destacó especialmente la “fuerza del sector” luego del gran impacto de la sequía, “porque en otro momento tal vez nos hubiera dado vuelta a todos”. Analizó que 2024 “es un año que viene relativamente complejo”, porque “hemos tenido un otoño muy lluvioso” y “estamos con este panorama de precios complicado”. 

Martin, por su parte, anunció que a Uruguay “no solamente vendrán productos sino también herramientas digitales”. Destacó que los productos de Yara “son especialidades, productos propios, premium, un mercado menor al de los commodities, pero es el segmento en el que queremos estar”. 

Anunció que el próximo producto que presentará la empresa en Uruguay será “un granulado, una mezcla química que actúa como un arrancador para gramíneas, cereales de invierno y de verano, pensando en la eficiencia del uso de los nutrientes, que rápidamente estén disponibles para los cultivos, que tengan una respuesta inmediata”. El producto es YaraMila Nitrocomplex Zar. 

Las fábricas de Yara están en Países Bajos, Noruega, Inglaterra, Colombia y Brasil, pero “todo lo que viene para Uruguay, Argentina y Chile, llega de Europa”, comentó la gerente de desarrollo estratégico para la región. 

Agregó que de Brasil llegará la línea YaraBasa, pensada para leguminosas y arroz. Y la línea YaraVita o YaraAmplix, lanzada hace poco a nivel global, integrada al grupo de productos biológicos de la compañía, que incluye productos para el tratamiento de semillas, aplicación foliar, procote (impregnación para un fertilizante granulado, que es el aporte de micronutrientes a los fertilizantes edáficos). 

Martin sintetizó que YaraAmplix incluye a todos los productos con bioestimulantes o algún componente biológico. Tanto YaraVita como YaraAmplix son biológicos, para foliares, o tratamiento de semillas. Si es solamente con nutrientes corresponden a la línea YaraVita, y si son bioestimulantes o biológicos a YaraAmplix. 

Compromiso ambiental de Yara

“Como Yara tomamos este compromiso, porque sabemos que de todos los gases que hay a nivel global el 20% viene de la agricultura, y de ese 20% casi la mitad tiene que ver con el uso de la tierra”, dijo Martin. 

Explicó que Yara trabaja con cinco pilares en agricultura regenerativa. El primero es el uso de la tierra; el segundo es el clima, relacionado con la disminución de la huella de carbono; el tercero es un impacto positivo en la biodiversidad; el cuarto es la salud del suelo, porque “el uso reiterado de fuentes nitrogenadas, como la urea, acidifica el suelo, y nuestros fertilizantes, que son en base a nitrato de amonio, cortan esa acidificación, y por lo tanto, podemos mejorar la salud del suelo con nuestros fertilizantes e incrementar la productividad de los cultivos”; y el último pilar es la prosperidad, porque “si no hay rentabilidad tampoco tendrá sustentabilidad el productor”, detalló. 

Comentó que “en algunos estamos más avanzados que en otros”. Y señaló que la parte de biodiversidad “es la que más desafíos nos genera”. Allí el objetivo es incrementar la productividad en menos superficie, “sin tener que ir contra lotes que estaban con pastizales naturales, por ejemplo, o teniendo que deforestar”.

 

Desafíos económicos del nuevo gobierno

 

En los últimos cinco años la economía uruguaya creció a una tasa de algo más del 1% anual, y en los últimos 10 años fue incluso menor. En 2024 el desempeño será “notoriamente mejor, en torno al 3%”, proyectó el economista Pablo Rosselli, director de la consultora Exante. 

Algunos factores “extraordinarios” que lo explican son: la recuperación productiva después de la sequía y la plena operativa de la planta de UPM 2.  

Otros factores que juegan a favor, según Rosselli, son: la combinación de un nivel alto de empleo, con la recuperación de los salarios reales y de la baja de la inflación. Además, dijo que se espera “un buen desempeño del consumo, como resultado de las buenas expectativas o de la buena confianza”. 

De todos modos, el economista sostuvo que Uruguay “sigue teniendo desafíos”, como crecer a tasas más importantes, de modo sostenido, y reducir sustancialmente la pobreza y la marginalidad. Admitió que “es muy difícil lograrlo si no tenemos más crecimiento económico”, pero afirmó que solo con eso no se terminarán automáticamente los problemas de pobreza y desigualdad. 

El director de Exante consideró que “no existe una sola reforma que permita resolver los problemas”. Planteó que Uruguay “puede hacer muchas más cosas para abrir su economía sin tener que contar con otros socios comerciales”, para mejorar el acceso de los productos a los mercados del exterior e “introducir más competencia en los mercados”. 

Dijo que “técnicamente es posible desregular”, aunque admitió que políticamente “es dificultoso”, porque la apertura de la economía, la introducción de mayor competencia, “produce en el corto plazo resultados dispares, entre ganadores y perdedores, y eso implica lograr acuerdos políticos”. 

Rosselli también consideró que Uruguay necesita “tener un mercado laboral más flexible”, además de “un sistema educativo mucho más eficaz, para retener a los jóvenes y generar las condiciones para mejores aprendizajes”. 

“Uruguay tiene un déficit muy importante en inversión educativa, de combate a la pobreza, a la marginalidad y centros penitenciarios”, analizó. Y al mismo tiempo, señaló que “tenemos una restricción fiscal importante, una presión tributaria que no es baja, y todo eso le pone restricciones al próximo gobierno”. 

Admitió que el escenario global “es desafiante” y que la economía global “está creciendo menos que la media histórica”. “Uruguay está caro en dólares, mientras el mundo está relativamente barato en dólares, y eso agudiza nuestros problemas de competitividad”, reconoció. Agregó que “estamos con tasas de interés bastante altas”, y además “China crece poco”, y “hemos entrado en un ciclo global de commotidies a precios relativamente bajos”. 

Afirmó que “el mundo no nos va a ayudar”, y por eso “es importante que el próximo gobierno pise el acelerador en esas reformas que hacen falta”. 

Rosselli señaló que, en su mayoría, los economistas coinciden en que Uruguay es caro porque tiene una economía “muy cerrada” y que debe “introducir más competencia en muchos sectores de la economía, en particular en los que no están sometidos a la intensidad de la competencia internacional”. 

También consideró que “tenemos que tener un gasto público de mayor calidad”. Y concluyó que “es muy poco probable que el próximo gobierno pueda lograr una reducción del gasto público y de la presión tributaria que tenga efecto sobre el costo país”. Por eso, opinó que la reducción del costo país “tiene que venir con reformas que promuevan la competitividad, la productividad, con más competencia y más apertura”. 

Nota de Revista Verde N°117

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Riego: la productividad afectada por un cambio de normativa ambiental

By Cristina Fumero,

Un estudio de Regadores Unidos del Uruguay (RUU) muestra que el cambio de normativa sobre el caudal ambiental afecta la productividad del maíz en 1.300 kilos por hectárea por año. El asesor de RUU, Santiago Arana, indicó que “en los últimos dos años se ha generado a nivel de organismos de regulación, como Dinagua (Dirección Nacional de Aguas), un cambio en las resoluciones sobre el uso de agua represada, que pasó de un caudal ambiental de servidumbre de 0,4 litros por segundo por kilómetro cuadrado de cuenca a un caudal de excedencia de Q 60”.

En la conferencia Más riego, más competitividad, organizada por RUU en la Expo Rural del Prado, señaló que “varios socios tuvieron unas cuantas resoluciones con ese cambio en la redacción del permiso para las renovaciones”, y por eso “se definió analizar y estimar el impacto de ese cambio normativo sobre los sistemas de riego”.

Para ello, se ubicaron 10 represas de socios con todos los datos y modelos de simulación, con el fin de “determinar qué hubiera pasado en los últimos 35 años si en vez del caudal de servidumbre que se usaba antes del cambio fuera el Q 60”, comentó.

El ingeniero agrónomo explicó que el rango de variación de las precipitaciones va de 480 milímetros (mm) a 1.900 mm, y los escurrimientos pasan de 30 a 900 mm por año. “Con semejante rango es muy difícil planificar represas que se muevan sobre la base de promedios, hay que analizar las represas sobre la base de la variabilidad que tienen las precipitaciones en Uruguay, que es muy alta”, sostuvo.

Las 10 represas se analizaron en sus dos principales variables, que son “el área de cuenca o captación por superficie regada, y cuánta agua almacenada hay en la represa o tengo posibilidad de represar por cada hectárea a regar”, señaló. Las represas “no son las que queremos, sino las que podemos”, dijo Arana. 

Eso “nos genera cuencas que van desde 1,2 hectárea por cada hectárea a regar, hasta algunas que tienen 5,5 hectáreas por cada hectárea a regar, lo que marca las diferencias en la capacidad de aporte”, detalló.

También dijo que hay represas “muy chicas” respecto a las necesidades de agua de los cultivos, que “tienen solamente 280 mm acumulados por hectárea para regar y otras más grandes con 480 mm”. Dentro de este panorama “tremendamente variable, se observa que en los últimos 35 años, con la nueva reglamentación del Q 60, en promedio nos faltarían 43 mm por año para regar lo que regábamos con la reglamentación anterior”, afirmó.

Y sostuvo que “durante el 24% del período de 35 años el riego se vio afectado por el cambio de normativa, con un grado de afectación en productividad que llega a 1.300 kilos maíz por cada año”.

Para Arana emitir resoluciones de autorización de agua para riego en condicional con una duración de 10 años “no parece lo más razonable”. Propuso una revisión de esta normativa, “incorporando los criterios de la evidencia científica”, para que las decisiones regulatorias estén alineadas con los datos y la información disponibles, “tanto a nivel nacional como internacional”.

OTRAS LIMITANTES

Arana sostuvo que por “los altos costos de la inversión en sistemas de riego y fuentes de agua” se hace necesario “mantener criterios estables en las condiciones de la Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones)”.

También puso énfasis en la necesidad de “reforzar los mecanismos de financiamiento a largo plazo”. Y sostuvo que “es fundamental darle continuidad” a las opciones que existen. Apuntó que “es necesario identificar mecanismos de promoción y soporte para productores medianos y chicos, tributantes de Imeba que no pueden acceder a los beneficios de la Comap”.

En cuanto al acceso a la energía, mencionó las “dificultades y demoras” existentes. El problema “se está abordando, pero aún requiere soluciones más estructurales y no caso a caso”, opinó. Entre las prioridades más urgentes, destacó la necesidad de “un cambio a nivel de UTE”, que convierta al riego en “una línea estratégica de Estado”.

Arana consideró que el Estado “debería asumir un papel más activo en la construcción de infraestructuras multiprediales”, especialmente para apoyar a los pequeños productores que enfrentan mayores dificultades para acceder a fuentes de agua. “El uso de represas, como las de UTE, podría ser una opción estratégica para destinar agua a riego”, comentó.

También consideró que se debe evitar los trámites lentos, redundantes y avanzar en una ventanilla única. “La normativa debe brindar certezas”, reclamó. Para RUU “sería bueno que haya una señal clara desde el sistema político” para la adopción del riego, porque “nadie que quiere regar lo hace de un año para otro”, dijo.

Describió que el proceso, desde la planificación hasta la implementación de un proyecto de riego, suele llevar “dos o tres años”, y “esto necesita políticas de largo plazo”, que permitan a los productores integrar el riego “como una solución tecnológica para sus empresas”.

Arana ofreció un panorama sobre la evolución del riego en la producción agrícola de Uruguay, en una presentación elaborada con el ingeniero agrónomo Gastón Sebben. Allí se indicó que la tasa de crecimiento en la adopción del riego en los últimos cuatro años tuvo un incremento de área de 11% anual acumulado. De mantenerse esa tasa de crecimiento, se proyecta que “en aproximadamente 12 años se alcanzarán 150.000 hectáreas y se necesitarían unos 20 años para llegar a las 300.000 hectáreas, “siempre y cuando logremos mantener esa tasa, porque en el último año se ha visto algo disminuida”, advirtió.

Explicó que el 96% o 97% del riego se realiza utilizando energía eléctrica de UTE, mientras que solo el 3% se efectúa con gasoil. En cuanto al agua, dijo que “el 80% aproximadamente proviene de represas”, y añadió que “la tendencia claramente es que el crecimiento futuro se apoye fuertemente en el represamiento como fuente que permite escalar el recurso”.

Arana destacó que solo el 20% de la agricultura mundial se realiza con riego, sin embargo esta área representa el 40% de los alimentos producidos.

A pesar de que el área de cultivos ha permanecido relativamente estable en los últimos 20 años, el riego ha crecido “cerca del 120%, demostrando que es una tecnología que facilita la certeza en la producción, y es una estrategia que a nivel mundial viene siendo adoptada para mejorar la productividad de los cultivos agrícolas”, afirmó.

En la búsqueda de atributos deseables para sistemas con una intensificación agrícola sostenible, explicó que cuando se elimina la restricción del agua, “que es la principal limitante en los sistemas productivos agrícolas”, se hace más eficiente el uso de otros insumos como “herbicidas, fertilizantes y fungicidas”, entre otros, dado que aumenta la productividad por hectárea bajando riesgos.

Además, la información nacional presentada por RUU muestra que existen “diferencias significativas” en los sistemas bajo riego con respecto al aumento de “carbono orgánico en el suelo”, particularmente “en profundidad”. El carbono orgánico “es de los mejores indicadores que explican cuál es el comportamiento de los suelos”, por lo que Arana lo considera una señal “esperanzadora”.

El funcionamiento del riego también es sostenible. El hecho de que la inmensa mayoría de los sistemas sean alimentados con energía eléctrica de UTE, que en un 90% proviene de fuentes renovables, tiene como consecuencia un menor “impacto en gases de efecto invernadero”, valoró. Por esos elementos y los productivos, RUU considera al riego como “factor clave para mantener el área agrícola y producir más alimentos”.

LA EVOLUCIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD

Arana presentó datos sobre los cultivos de maíz y soja bajo riego a partir de la base de datos de RUU de los últimos ocho años. En el caso del maíz, “tenemos un rendimiento medio de 11.336 kilos bajo riego, comparado con un rendimiento promedio en secano de 6.121 kilos por hectárea”, indicó. Esto significa una brecha de aproximadamente 6.000 kilos, que implica que “la producción de maíz bajo riego casi duplica la producción en secano”.

En cuanto a la soja de primera, la producción bajo riego tiene un promedio de 3.614 kilos, mientras que en secano llega a 2.582 kilos por hectárea. La brecha es de unos 1.000 kilos por hectárea.

Dejando de lado la mejora en la productividad, el riego contribuye a una mayor estabilidad en la producción agrícola. El asesor señaló que para maíz, el coeficiente de variación bajo riego respecto a la media es del 8%, mientras que en secano es del 33%, lo que indica un impacto positivo sobre la estabilidad de la producción bajo riego.

En el caso de la soja, el coeficiente de variación bajo riego es del 12%, mientras que en secano es del 38%. Este dato demuestra lo riesgoso que es producir sin riego. Puntualizó que en soja “no se refleja el total del potencial que puede tener el riego por la estrategia” elegida para regar. 

En esa línea, señaló que las máquinas de riego tienen dos formas de diseño, una con un pivot fijo, que riega un cultivo a lo largo del año, y eso representa el 35% del área total bajo riego, y otro 65% restante se compone por pivotes móviles, que tienen dos posiciones. 

“Una que riega de forma prioritaria al comienzo de la zafra de verano, con un cultivo temprano, que generalmente es maíz; y otra posición, luego de moverse el equipo que regó el primer cultivo, pasa al segundo, que habitualmente es soja”, explicó. Eso demuestra algunas características del impacto que tiene el riego en soja versus lo que pasa en maíz.

El asesor abordó las “profundas variaciones” en la productividad, según las condiciones climáticas, tanto en maíz como en soja, también bajo riego y mucho más en secano, que se “se manifiestan de forma extrema en los años secos, cuando las productividades incluso bajo riego caen”. Esta situación refleja que “los sistemas de riego diseñados en Uruguay están pensados para ser complementarios, y cuando los años son muy extremos, no logran cubrir totalmente las necesidades” de agua que tienen los cultivos.

Si se mira la diferencia, considerando el factor multiplicador, “en términos promedio el maíz produce casi el doble bajo riego; un 99% más que en secano. En el caso de la soja, “el riego incrementa el rendimiento en un 65% en relación al secano”, aunque “existe una considerable variabilidad entre los años en este factor multiplicador, influenciada por la lluvia”.

Explicó que “cuando llueve mucho la brecha entre riego y secano se achica”, y por el contrario en los años secos “esa brecha se incrementa”. Pero aún contemplando los valores de años húmedos “se observa que la brecha entre riego y secano siempre supera el 20%”.

Desde un punto de vista económico, destacó que el riego “mejora la ecuación de la empresa” al aumentar el margen bruto, mejorar la rentabilidad y estabilizar los resultados. En comparación con 2013, cuando se fundó RUU, “hoy tenemos más conocimiento y más experiencia, con más productores regando, más áreas bajo riego, más empresas instalando y vendiendo equipos, y más represeros construyendo represas y zanjas”, valoró. 

Esto, según Arana, “ha generado capacidades que proporcionan un sólido fundamento para proyectar el futuro del riego”. Asimismo mencionó que “los rendimientos esperados bajo riego, que antes eran una incógnita, hoy se sustentan en datos certeros de producción”.

Necesidad de ajustar la normativa vigente

El docente del grupo de Hidrología del Centro Regional Norte de la Universidad de la República, Rafael Navas, explicó los trabajos que está realizando la academia para generar indicadores e información que puedan mejorar las definiciones del sector público y privado para tener sistemas de riego más eficientes.

Señaló que la normativa vigente “tiene limitaciones”, porque “considera la variabilidad intraanual y descarta la interanual, es decir, los años secos o los años húmedos”. Como consecuencia, “se fijan caudales que se deben seguir todos los años, pero no siempre son posibles por la variabilidad climática”, dijo.

A la vez, descarta las condiciones locales como las prácticas agrícolas, el manejo del agua y de los cultivos. Remarcó que las estaciones hidrológicas que opera la Dinagua pueden tener un “sesgo importante”, dado que “están instaladas en cuencas grandes y la gran mayoría de los embalses de riego están en cuenca chicas”. Advirtió que allí “puede haber un error al calibrar un modelo con datos de una cuenca de mayor escala y luego llevarlo a una cuenca más chica”.

Una de las ideas es “ampliar la metodología hidrológica para incluir análisis multianuales”, como “modelos de caudal ambiental dinámicos o la incorporación de escenarios climáticos, normativas evolutivas que ya se utilizan en otros países”, señaló. Implementarlos en Uruguay “no requiere de un mayor esfuerzo”, opinó el académico. 

También planteó que se podrían incluir excepciones a solicitud del interesado mediante estudios ecohidráulicos y/u holísticos, dado que “son estudios mucho más robustos”.

Para mejorar el sesgo de la Dinagua, Navas plantea “campañas esporádicas”, que serían más sencillas que “la instalación de una estación”. De esa manera se podrían “ajustar esos sesgos que eventualmente puedan tener los modelos que estemos utilizando para estimar los caudales ambientales”. 

A la metodología actual “no le quito mérito”, pero “merece revisión” para llegar “caudales ambientales dinámicos en función del comportamiento climático”, con la información que “ya dispone” el país y “no dejar un valor fijo”, lo que “sería más ameno para el productor y el ambiente”.

Redacción: Ruben Silvera – Nota de Revista Verde N°117

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Duplicar la producción aviar: los desafíos para el próximo gobierno

By Cristina Fumero,

El sector de carne aviar de Uruguay se muestra expectante ante la oportunidad histórica de dar definitivamente el paso para impulsar su desarrollo al nivel que nuestro país se merece.

Dejando de lado la carne bovina, sector histórico, emblemático y buque insignia de la actividad agropecuaria, Uruguay no ha logrado consolidar a los demás sectores productores de proteína animal y con frecuencia no se visualizan con claridad las causas, en parte por buscar extrapolar las condiciones con las que cuenta la carne bovina.

La excelente calidad de los bienes públicos que el país ha construido para la carne bovina durante décadas se toma como un dato de la realidad, pero es necesario resaltar la importancia que ello tiene para potenciar todo el proceso productivo, industrial y comercial que las empresas del sector de carne bovina llevan a cabo.

Toda iniciativa para impulsar a los otros sectores de manera sustentable debe partir de la base de la necesidad de construir bienes públicos de similar jerarquía y potencia, y reconocer que ello implica un proceso largo basado en objetivos claros.

Desde que comenzó a explotarse la ganadería vacuna en el siglo XVII para la exportación de cueros, siempre hubo materia prima excedente, lo que llevó a que las innovaciones agroindustriales se construyeran progresivamente como una actividad exportadora, “importando” requisitos de los mercados. Al comienzo estos requisitos estaban mayormente enfocados en los temas sanitarios, a los que posteriormente, a partir de los 80, se suman los temas de inocuidad de los alimentos y más recientemente los de bienestar animal y los ambientales.

Uruguay debió acompañar estos requisitos construyendo los bienes públicos necesarios de los que todos nos sentimos orgullosos y que permiten a las empresas integrantes de la cadena, sean ganaderos, industriales o de servicios, captar valor de la mejor forma posible en los mercados.

Sin profundizar en bienes públicos de carácter nacional, como la seguridad jurídica o la estabilidad económica, los bienes públicos sectoriales más destacados de la ganadería son el estatus sanitario, acceso a mercados, solidez y prestigio de la autoridad sanitaria, recursos humanos formados procedimientos internos, capacidades técnicas de análisis, trazabilidad, sistemas de información públicos y articulación interministerial e interinstitucional, entre otros.

Es claro que algunos de estos bienes son transversales a todos los subsectores de carnes, pero la mayoría tienen una impronta particular muy fuerte.

La carne aviar es una cadena integrada verticalmente donde la materia prima es producida de manera planificada y, a diferencia de la carne bovina,
no existe materia prima disponible para un desarrollo exportador, sino que su producción debe ser planificada en función de las expectativas de colocación en el exterior.

El crecimiento del mercado mundial de proteína animal presenta oportunidades muy claras para que Uruguay considere seriamente el desarrollo de la producción de carne aviar por encima de las necesidades del consumo local.

El sector presenta un rezago de 20 años respecto del sector de carne bovina, especialmente en los estándares de infraestructura industrial y de gestión de procesos, lo que requiere un esfuerzo importante de inversión y modernización de gestión, que para que las empresas lo realicen se requiere la
convicción de que se desarrollarán en forma concomitante los bienes públicos necesarios.

Consciente de los desafíos la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas ha elaborado una hoja de ruta conocida como “Compromiso Nacional por la Avicultura” con los siguientes objetivos:

  • Duplicar la producción de carne aviar, pasando de 80.000 a 160.000 toneladas anuales
  • Aumentar el consumo nacional de 25 kg/cápita a 32 kg/cápita, acompañando las tendencias mundiales
  • Exportar el 60% del incremento de producción generando ingresos por más de USD 100 millones al año
  • Agregar 3.500 empleos directos
  • Duplicar el consumo de granos nacionales, 150 mil a 300 mil toneladas
  • Llevar la facturación del sector a nivel de planta a más de USD 300 millones anuales
  • Generar un proceso de inversión del orden de los USD 100 millones para lograr los objetivos anteriores.

Teniendo en cuenta el año electoral, CUPRA buscó involucrar a los referentes políticos y técnicos de todos los partidos, para que, en el próximo período de gobierno, se consoliden los pasos ya emprendidos y acelerar el proceso iniciado.

Durante el primer semestre de 2024 CUPRA promovió instancias de información y propuestas con los precandidatos de todos los partidos políticos, informando sobre el “Compromiso Nacional por la Avicultura”, no recogiendo objeciones. Por el contrario, la propuesta fue elogiada, recibiendo la adhesión de todos los interlocutores, que incluso realizaron sugerencias para fortalecer y acelerar aún más el rumbo planteado.
A lo largo del presente año, CUPRA ha avanzado en el desarrollo de varios de los puntos del Compromiso, logrando avances significativos.

La esencia de la propuesta pasa por concebir un modelo de negocios de exportación adecuado a las condiciones del Uruguay, y trabajar en la construcción de los bienes públicos necesarios a la vez de recorrer el fundamental proceso de reconversión de las empresas.

En setiembre del año 2023, CUPRA organizó en la Torre Ejecutiva el Primer Foro Internacional sobre Exportaciones de Carne Aviar del Uruguay, que contó con referentes de Brasil, Argentina y Chile quienes detallaron como cada país construyó su propio modelo de negocios, que, si bien tienen similitudes, tienen elementos que hacen que cada país tenga su propio modelo en lo que tiene que ver con países principales y productos exportados.

En setiembre de este año, se realizará un nuevo Foro en la Torre Ejecutiva donde se presentarán los avances buscando construir los compromisos a nivel de todo el espectro político. Con el compromiso político será posible iniciar el camino deseado. (*) Dir. Ejecutivo CUPRA

COMPROMISO NACIONAL POR LA AVICULTURA) PUNTOS GENERALES

  1. Promover el desarrollo del sector a través de una corriente exportadora sustentable, priorizando las gestiones necesarias para la apertura de mercados, en especial los de alta exigencia, de acuerdo con los análisis técnicos realizados por INAC, tanto a nivel del MGAP como de la Cancillería, partiendo de un modelo de negocios de exportación adecuado a las características de Uruguay que deberá ser claramente definido.
  2. Formalizar desde un ámbito MGAP-INAC-CUPRA el seguimiento de la agenda de acceso a mercados.
  3. Establecer requisitos de infraestructura, equipamiento y gestión de procesos, a ser exigidos progresivamente a las empresas.
  4. Facilitar condiciones de competitividad para que las empresas realicen las inversiones necesarias en infraestructura y tecnología, con la seguridad de estabilidad en las condiciones del mercado interno mientras se logra la apertura de mercados de alta exigencia.
  5. Promover el desarrollo del Sistema de trazabilidad por lotes a nivel de plantas para completar la trazabilidad integral.
  6. Integrar la carne aviar en la agenda del INAC en las acciones de promoción de las carnes uruguayas, replicando y adaptando el proceso realizado en los últimos 20 años en la carne vacuna, en materia de marca país, presencia en eventos internacionales y misiones comerciales, acciones promocionales y trabajos de investigación en mercados meta.
  7. Disponer la participación del INAC en acciones de promoción del consumo de carne aviar en el mercado local y la actualización periódica de estudios de mercado, con el objetivo de acercarnos al consumo per cápita de los países vecinos.
  8. Establecer y preservar las condiciones higiénico-sanitarias de toda la cadena productiva, especialmente para el cuidado de las condiciones de inocuidad y seguridad alimentaria.
  9. Las acciones en este sentido que lleva adelante el MGAP y el INAC son un marco adecuado para ello, aunque se considera necesario abordar un amplio plan de capacitación a nivel de las empresas privadas.
  10. Para ello se desarrollará con el INEFOP un Plan de Capacitación integral a mediano plazo.
  11. Articular trabajos de investigación y desarrollo con la academia, que aborden las principales oportunidades de mejora, como ser el fortalecimiento de la bioseguridad, el bienestar animal, la huella ambiental, eficiencia energética y calidad de productos.
  12. Considerar la creación de un área específica en el MGAP para gestionar la agenda sectorial y formalizar la relevancia de la avicultura en la gestión pública, dándole la institucionalidad correspondiente.

  Filed under: Aves y Cerdos
  Comments: None


MGAP realiza cambios en el registro de productos biológicos y también en agroquímicos

By Cristina Fumero,

Integrantes de distintas Unidades Ejecutoras del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que forman parte de la elaboración del Plan Nacional de Bioinsumos, viajaron a Alemania en el marco del “Diálogo Uruguayo-Alemán para el intercambio de innovaciones agropecuarias sostenibles”. “Básicamente queríamos conocer de primera mano las investigaciones llevadas a cabo en el proceso de registro y posterior uso de los bioinsumos”, dijo a VERDE el ingeniero agrónomo Alex Hughes, director de la División Control de Insumos del MGAP.

La clasificación que se maneja en Europa, al igual que en Uruguay “contempla aspectos de biocontrol y nutricionales”, enmarcados en dos regulaciones básicas: la norma 1107/2009 (Plant Protection Products Regulation) y la 1009/2019 (European Fertilising Products Regulation). El jerarca explicó que se incorporó un ítem de nuevas tecnologías para lo cual aún no existe regulación, como el mecanismo denominado de interferencia de ARN (ARNi) entre reinos. Este implica que algunos ARNs pueden viajar entre organismos interactuantes e inducir al silenciamiento génico en la contraparte. En este nuevo ítem también se incluyen los péptidos, se usan cadenas cortas de aminoácidos que generan efectos funcionales en la planta, mejorando los procesos fisiológicos, nutricionales y de producción.

En Uruguay la clasificación “es mucho más amplia y abierta” a las nuevas tecnologías, aspecto que está siendo armonizado a nivel del Mercosur. Aclaró que Uruguay cuenta con normativa desde el año 1961 con el uso de inoculantes para leguminosas forrajeras y posteriormente soja. Desde el año 2013 existe normativa específica para microorganismos promotores del crecimiento vegetal, agentes de control biológico microbianos y predatores. Más recientemente, en el período 2018-2022 se sumó la normativa para bioinsumos nutricionales, como enmiendas orgánicas, fertilizantes orgánicos y bioestimulantes orgánicos. 

Agregó que Alemania, como el resto del mundo, “no posee normativas actualizadas ante el avance de nuevos productos considerados como bioinsumos”. El desarrollo de nuevas tecnologías “es muy reciente y está llevando a los países a una continua revisión y actualización de sus reglamentaciones”, dijo. La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) se encuentra elaborando normativas específicas para extractos vegetales y semioquímicos, hoy incluidas en el Decreto 149/77 de productos fitosanitarios, que determinará requisitos ajustados al tipo de insumo. 

El registro de los bioplaguicidas en Europa debe cumplir dos etapas: primero el registro de la sustancia activa a nivel de Unión Europea (UE) y luego el registro del producto formulado a nivel nacional. “El costo del registro ronda US$ 1 millón y el proceso demanda entre cuatro y siete años”, a pesar de que muchos son considerados de bajo riesgo, indicó. “Esto obedece a un largo proceso burocrático desde que se genera la información hasta que finalmente es aprobado por la UE”. 

Hughes informó que en Uruguay, para los agentes de control biológico, “la tasa de registro/renovación es exenta de costos”, y que la duración aproximada “es de uno a dos años”, dependiendo de la calidad de la información presentada para dar cumplimiento a los requisitos establecidos.

Explicó que Alemania presenta una situación similar a la de Uruguay en relación a la baja utilización de los bioinsumos para control de plagas a nivel productivo. Estiman que se utilizan en unas 200.000 hectáreas y en cultivos hortifrutícolas, pero “no en cultivos extensivos”. Los mayores obstáculos para su utilización pasan por el tiempo de registro, el costo, tamaño del mercado, la ausencia de extensionistas en el tema y las expectativas del productor. 

“La UE es consciente de que si no se revén los procesos regulatorios de registro no será posible cumplir con los objetivos de reducción de uso de plaguicidas de síntesis a 2030”, afirmó. También señaló que “deberán resolver el registro de productos en cultivos menores, ya que tiene altos requerimientos para la aprobación, diferente a lo que sucede en los países del Cono Sur, donde se les ha dado un tratamiento especial para su rápida aprobación”. 

Dijo que “existe consenso en nuestra región sobre las fortalezas existentes, con conocimiento y capacidades para el desarrollo de procedimientos de registro más eficientes y adecuados a nuestra realidad, dando garantías necesarias en salud y ambiente”.

Señaló que la DGSA “está trabajando” en diversas comisiones a nivel regional, “buscando avanzar en una armonización de estructuras normativas”. A su vez, “se está avanzando en forma bilateral con Brasil para establecer puntos en común en normativas para nuevas categorías de bioinsumos, incluídas las nuevas tecnologías”. 

La iniciativa del Plan Nacional de Bioinsumos llevó a que se analice toda la cadena, desde el registro, la investigación y el uso a nivel productivo. “Sin duda que hay cosas a mejorar, pero Uruguay en muchos aspectos tiene normativas que datan de muchos años, a la que se le han ido incorporando nuevas herramientas para el registro de nuevos productos, y muchas han sido tomadas como referencia a nivel regional”. 

También indicó que “está pendiente de aprobación un decreto que tendrá un cambio sustancial en los agentes de control biológico microbianos”. Dijo que “se pondrá énfasis en la plaga y no en el cultivo, como sucede en Brasil”, y eso “llevará a que puedan incluirse en más cultivos de los que están registrados estos productos”. 

COADYUVANTES

Hughes informó que fue presentado a las cámaras de agroquímicos un proyecto normativo para el registro de los adyuvantes que hoy se encuentran enmarcados dentro de los requisitos químicos de los productos de síntesis (Anexo Resolución 317/08). 

Señaló que “muchas veces vemos coadyuvantes a la venta, que tienen muchas propiedades, pero después a la hora de su uso en algunos casos resultan hasta contradictorias”. Indicó que bajo el proyecto Iniciativa del río Negro “se logró la compra de equipamiento de laboratorio de última generación, que permitirá evaluarlos y comprobar que todas las propiedades que se marcan se cumplen”. Aclaró que es el único organismo regulatorio en Sudamérica que contará con este equipamiento; la inversión rondará los U$S 130.000. 

“Un adyuvante con características antideriva deberá ser comprobado en el laboratorio, así como para el resto de las propiedades solicitadas en el registro. Queremos ordenar la caja de herramientas de adyuvantes en Uruguay”, sostuvo.

CAMBIOS EN REGISTRO DE AGROQUÍMICOS

Hughes adelantó que habrá varios cambios en algunas normativas vigentes. Informó que “se cambiará el anexo de la resolución 317 y habrá un ajuste en los requisitos de información química, para actualizar y equiparar exigencias” respecto a las que existen a nivel internacional. “Buscamos brindar más seguridad y garantías al usuario en los productos fitosanitarios que se están registrando”, comentó. Este nuevo proyecto “fue presentado a las empresas y estamos a la espera de comentarios para poder emitir la nueva resolución”, dijo.

Con relación a la exigencia de información, sostuvo que algunos de los cambios están orientados a la duración de la vida útil de los productos fitosanitarios. “Hoy existen productos que tienen hasta cuatro años de vida útil, mientras antes lo común eran dos años, lo que generará menos productos obsoletos en el país”, valoró. Para ello “será necesario el aporte de información que permita extender su vida útil por más años; ese es uno de los cambios”, indicó.

También dijo que “habrá cambios” en los ensayos de eficacia agronómica, que incluirán el registro y evaluación de ensayistas, donde se contemplará “infraestructura, antecedentes e informes remitidos, entre otros”. Los ensayistas “son las personas físicas o jurídicas que realizan los ensayos para las empresas”, describió el director de la División Control de Insumos del MGAP.

Hughes informó que “cambiará la incidencia” de la supervisión oficial de los ensayos, así como los requisitos en la información técnica presentada, dado que serán diferentes en función de la aptitud del producto fitosanitario que quiera registrar”.

Sobre la supervisión oficial, sostuvo que por falta de personal muchas veces “no se podía concurrir a los ensayos”. Ahora “se capacitará a todo el personal disponible en la División Control de Insumos, incluyendo cursos sobre estadística aplicada a ensayos, para realizar una evaluación en cualquier momento del desarrollo de los mismos”, destacó. “Buscamos tener una presencia en el campo, con el objetivo de elevar el nivel científico de lo que se va a registrar y obtener información con las debidas garantías a los usuarios”, puntualizó.

Hughes aseguró que “esto no va a enlentecer el proceso de registro”, porque además “se pasará a un registro electrónico” de fitosanitarios, ya sea de los productos de síntesis, como bioplaguicidas y coadyuvantes. “Eso determinará plazos de respuesta para el MGAP y la parte registrante, apuntando a acelerar los procesos de registro y lograr acortar los tiempos del proceso”, indicó.

LA ACTUALIDAD DE LOS DRONES

El director de la división del MGAP sostuvo que el encuentro realizado en el marco del Plenario normativo ambiental y tecnológico en drones, desarrollado en INIA la Estanzuela, permitió actualizar la información disponible sobre drones en la región. “Brasil está en punta en estos aspectos, por lo cual se está transformando en un referente”, dijo. Allí se presentó información surgida de los últimos congresos en ese país, y además se contó con la presencia de la doctora Juana Villalba, de Facultad de Agronomía, quien presentó algunos de los resultados de eficacia biológica y deriva del FPTA que desarrolla en forma conjunta con la DGSA. También participó el ingeniero agrónomo Diego Oliva, experto en aplicaciones aéreas en Argentina y asesor del MGAP, quién brindó información sobre los avances de las investigaciones realizadas en ese país. 

La DGSA también presentó información sobre los últimos estudios realizados sobre tasas de recupero, deriva y uso de adyuvantes. En esa instancia participó el equipo de inspectores de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia), quienes presentaron la normativa vigente y aportaron información sobre nuevas reglamentaciones en aplicaciones de bajo riesgo en usos propios.

Los drones “nos han pasado por arriba, pero no solo aquí sino también en la región”, indicó Hughes. El jerarca marcó que Uruguay “es el único país que tiene capacitación a nivel estatal para el uso seguro de productos fitosanitarios y para el uso agrícola de drones”, mientras que en otros países se realiza con agentes privados. Las normas utilizadas en Uruguay siguen las de aplicaciones aéreas. Actualmente en el país hay más de 300 drones vendidos, pero “solamente hay 50 equipos registrados”, por eso “vamos a tener que trabajar mucho junto a Dinacia”, afirmó Hughes.

Apuntó que el problema de los drones es la generación de gotas menores a 200 micras, “que provoca que en calibraciones de alto rendimiento algunas aplicaciones se puedan tornar peligrosas para cultivos sensibles o para el ambiente”. 

También se refirió a la configuración de los monitores en relación al tamaño real de gotas. “Cuando se setean gotas de 400 a 500 micras, a nivel de tarjetas en el campo se obtienen de 160 a 180 micras, lo cual hace que sea riesgoso desde el punto de vista ambiental”, advirtió. Por todo esto, sostuvo que “hay que ser estricto en relación a las condiciones de aplicación, teniendo especial cuidado en las condiciones ambientales: viento, humedad relativa y temperatura, si se quieren evitar riesgos elevados”. 

Por otro lado, sostuvo que se debe considerar de forma especial el caso de las formulaciones sólidas (el dron carece de agitador), “sobre todo las que forman suspensiones en los caldos, porque pueden llegar a formarse precipitados en los tanques de aplicación y malas distribuciones de caldo”. Por eso, dijo que “es vital mejorar la viscosidad de los caldos a través de productos antideriva y en esos aspectos estamos trabajando”. El dron, por su poca capacidad de tanque, “está aplicando mezclas muy concentradas, por lo que los problemas de incompatibilidad son mayores a los de una aplicación terrestre”, dijo. 

PREPARAN UNA NORMATIVA PARA DRONES

Hughes indicó que se busca crear una normativa específica para drones, ya que hoy rige la normativa para aplicación aérea. “El objetivo es lograr que sea armonizada a nivel del Mercosur”, porque “las cortinas de aplicación de un dron, un avión y un equipo terrestre son totalmente distintas”.

Consideró que “hay que profundizar mucho”, dado que “se pueden hacer aplicaciones seguras desde el punto de vista comercial, pero puede implicar perder plata”. Dijo que “el camino del medio está en mejorar los tamaños de gota mediante coadyuvantes o cambios en las estructuras de los drones para mejorar la distribución de gota”.

Estimó que en el correr del próximo año, “gracias al trabajo conjunto con Facultad de Agronomía, a través del proyecto FPTA, se podrá contar con información adecuada para poder proponer normativas específicas”. Actualmente “se están evaluando aspectos como la altura de vuelo, velocidad de avance y volumen de aplicación”, señaló.

PROYECTO DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL

El MGAP y el Ministerio de Ambiente, a través del proyecto FAO, buscan implementar un sistema nacional de evaluación de equipos pulverizadores. “Las evaluaciones realizadas hasta ahora a los equipos que integran el programa de Gestión y Monitoreo de la DGSA muestran algunos puntos que pueden aumentar el riesgo en forma importante”, advirtió. A modo de ejemplo, describió que “se observaron boquillas que ya se deberían haber cambiado, agitadores que no funcionan y tanques que tienen sedimentación de productos fitosanitarios”. 

Advirtió que “esto puede generar problemas” en aplicaciones futuras, y “más pensando en aplicaciones, sobre todo en soja, con las nuevas tecnologías disponibles con tolerancia a 2.4D y próximamente al herbicida Dicamba”. A propósito, comentó que “estamos poniendo énfasis en las capacitaciones, porque si los equipos no se encuentran en buenas condiciones de aplicación y no se consideran aspectos claves se pueden generar problemas cuando se dan los cambios de chacras”. 

Acotó que “la idea es preparar inspectores de equipos de pulverización con estudiantes egresados de UTU o UTEC, para que puedan chequear los equipos y puedan brindar asesoramiento en los cambios a realizar”.

Hughes adelantó que “se contará con un sistema de trazabilidad de los plásticos y de los fitosanitarios, permitiendo hacer un seguimiento del producto que se importa o se fabrica a nivel nacional hasta que llegue al comercio, pudiendo de esta manera saber quién posee los plásticos y quiénes son los que están aplicando los productos fitosanitarios y poder zonificar los ingredientes activos aplicados”. 

A su vez, sostuvo que se tratará también de instalar cuatro torres de inversión térmica.  “La inversión térmica se da cuando una capa de aire frío se interpone entre el suelo y una capa de aire caliente superior. Eso provoca que, cuando se aplica el fitosanitario, el producto choca con esa capa de aire caliente y se desplaza en forma horizontal. En nuestro país no hay forma de medir esto, haciéndose en forma indirecta, visualizando las cortinas de aplicación o generando humo”, explicó.

Las torres llevan dos termómetros, uno a 3 metros y otro a 10 metros, para que puedan abarcar aplicaciones aéreas y terrestres. “En función de la diferencia de gradiente, se podrá determinar el mejor momento del día para aplicar. En la medida que esa gradiente sea más grande, esa diferencia entre temperaturas es mayor, y existe una mayor posibilidad de que se eleven gotas de mayor tamaño”, describió. 

Para Hughes esa “es una información trascendental” al realizar las aplicaciones y evitar destinos ambientales que “no son deseables”, porque el desplazamiento lateral “puede recorrer muchos kilómetros y afectar incluso a cultivos sensibles que estén alejados”. 

Nota de Revista Verde N°117

  Filed under: Agricultura
  Comments: None


Programas de los partidos Nacional y Colorado coinciden sobre el riego

By Cristina Fumero,

Los blancos apuntan a un área de 100.000 hectáreas, mientras que los colorados sostienen que es posible llegar a regar entre 400.000 y 500.000 hectáreas en Uruguay

Los programas de gobierno del Partido Nacional (PN) y del Partido Colorado (PC) para el próximo período gobierno coinciden en el objetivo de impulsar el desarrollo del riego en Uruguay. Fernanda Maldonado (PN) y Carlos María Uriarte (PC) participaron de la conferencia Más riego, más competitividad, realizada en la reciente edición de la Expo Rural del Prado. También fue invitado el exdirector de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Inocencio Bertoni, en representación del Frente Amplio, que por decisión de su partido no participó de esta actividad. 

Maldonado, actual directora general del MGAP, es la coordinadora del programa sobre riego en su partido y enfatizó que “acá hay una decisión política muy firme de darle prioridad a este tema”. Aseguró que “nuestro candidato (Álvaro Delgado) nos ha exigido que para octubre tengamos listas las propuestas en detalle sobre todas las restricciones que hay que levantar”. Y remarcó que “no se trata solo de enumerar las barreras, sino de cómo vamos a levantarlas en cada una de las unidades del Estado”.

Además, reconoció la dimensión socioeconómica, destacando que “el riego dinamiza muchísimo, no solo en lo económico y en el aumento de la productividad, sino también en lo social, en el transporte”, entre otras actividades. A propósito, remarcó que “se dinamizan las comunidades rurales cuando el país aumenta la producción”.

El enfoque del Partido Nacional, en palabras de Maldonado, es claro: “poner a disposición de los productores en todo el territorio nacional los instrumentos adecuados para que se adopte la tecnología del riego, para todos los sectores de la producción y para todos los perfiles de productores rurales”. 

Explicó que el capítulo riego en el programa del gobierno del PN “no está estrictamente en agro, sino que está involucrado con otros temas vinculados con la prestación de servicios de alta calidad e infraestructura”. Planteó que cuando se va a crear un plan nacional, en el tema que sea, “no debe generar más punto de rose o limitaciones de los que ya tiene”. 

“Acá estamos hablando del manejo del recurso agua, que debe tener ciertos consensos sociales y no generar más problemas a la discusión”, afirmó. 

Consideró que el Plan de Riego “debe ser sostenible, entendiendo los diferentes tipos de producción, donde también se involucra el arrendamiento de la tierra”. Además, señaló que debe tenerse en cuenta el “acceso al agua en las parcelas, la preservación de las fuentes de agua y la calidad del agua, incluso para consumo humano”.

La doctora en derecho dijo que “la sociedad se ha hecho aún más consciente de la necesidad de desarrollar y expandir la tecnología del riego”, debido a “las recientes sequías”, que fueron “de las peores desde que tenemos registro en el país”. Y recordó cómo esto “ha requerido una coordinación a nivel nacional, con numerosas instituciones, para asegurar el suministro de agua, tanto para las personas como para los animales”.

Consultada sobre las metas específicas, explicó que el riego está declarado de interés general y “eso marca el rumbo”. Sobre esa base, el PN ha plasmado en su programa la meta de “alcanzar 100.000 hectáreas regadas”, pero aclaró que “la obligación del gobierno es poner a disposición los instrumentos adecuados para que se incorpore la tecnología del riego y se garantice el acceso al agua”. 

Sin embargo, el motor que moverá la incorporación de esta tecnología “será el sector privado”, a través de “los diferentes proyectos que se presenten”, aseguró. Estos “tendrán que ser viables” y con “instrumentos específicos”, según “el perfil de esos productores”.

Maldonado afirmó que “el Instituto Nacional de Colonización (INC) jugará un rol muy fuerte en nuestra propuesta, pensando en los pequeños y medianos productores, no solo en lo que respecta a la tenencia de la tierra, sino también al uso y la gestión del agua”. 

Remarcó que un Plan Nacional de Riego “no puede representar más burocracia”, porque eso “va en contra de la mejora de la productividad”. Según la directora general del MGAP, “es esencial que el Plan Nacional de Riego dialogue con el Plan Nacional de Aguas existente, que ya tiene una gobernanza definida”.

Energía y financiamiento

Por otra parte, la dirigente también se refirió al “costo de la energía” y marcó que “es necesario adaptar la facturación” a la realidad del riego. Y también se refirió al “direccionamiento de las inversiones” por parte de UTE, teniendo en cuenta “dónde se realizarán las explotaciones”, indicó. 

En línea con lo planteado por los anfitriones, la doctora subrayó la necesidad de “avanzar en la reglamentación para promover el riego y las represas multiprediales”, así como la utilización por parte de los productores de represas “ya existentes”, como las de UTE, OSE y el INC. A su vez, mencionó “la promoción para la utilización de cursos de agua”, como el río Uruguay o el río Negro para el riego multipredial. Y sostuvo que “se deben actualizar los criterios ambientales con mucha objetividad, ciencia y sentido común”.

Maldonado también enfatizó la importancia de contar con “plazos adecuados” y un financiamiento que esté alineado con la magnitud de las inversiones necesarias para el riego, “evaluación de viabilidad mediante”. Y además, consideró que “es necesario ajustar el régimen de exoneraciones”, para que los productores que tributan por Imeba puedan acceder a beneficios similares a los de la Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones), que “se mantendrán en un eventual gobierno liderado por el PN”.

Aseguró que, en ese caso, “habrá un fuerte liderazgo desde la Presidencia de la República y probablemente desde la OPP (Oficina de Planeamiento y Presupuesto) para coordinar eficientemente todos los institutos y ministerios que deben intervenir en la ejecución exitosa de un Plan Nacional de Riego”. Planteó que “tenemos que seducir a los productores para que presenten proyectos”, y para eso “es clave la agilidad y la menor burocracia posible”. 

Enfatizó que “ya estamos abocados a los procesos y reglas de juego claras”. Mencionó la necesidad de “seguridad jurídica” y “respetar las definiciones”. También defendió que “para nosotros es muy importante la gobernanza, porque así se alinean los patitos más fácilmente, y lo vamos a hacer a través o desde Presidencia”.

Riego en la política de agua

Por su parte, Uriarte, exministro del MGAP y referente de agro en la campaña del PC, afirmó que en su colectividad consideran que el riego “debe estar inserto en la política de agua”. Y planteó la ineficiencia uruguaya en la escorrentía. “Uruguay ha sido bendecido con abundante agua, pero solo aprovechamos el 5% de lo que escurre; incluso hemos enfrentado crisis de agua hasta para beber”, afirmó el exministro, y sostuvo que “estos son aspectos absolutamente necesarios a corregir”. 

En una visión global, más allá de lo económico, se refirió a la calidad del agua y a la “necesidad de mantener caudales ambientales o ecológicos”, porque “se trata del agua para beber”. Enfatizó que “esto va más allá del riego”, dijo que “también  hay que considerar los daños que provocan los excesos, que desgraciadamente son cada vez más frecuentes”. 

A propósito, mencionó las inundaciones que afectan zonas del este uruguayo, donde “200.000 a 300.000 hectáreas resultan inundadas con frecuencia”, y por eso “hay que considerarla en una política de agua”.

El integrante del Partido Colorado expresó “somos bastante optimistas de que finalmente se pueda instrumentar un Plan Nacional de Riego con el apoyo del gobierno y de la oposición, al que le toque,” aseguró.

Consultado, Uriarte se refirió al potencial agrícola del país y apuntó más alto que la representante nacionalista. “El potencial de suelos agrícolas que pueden ser regados hoy en día, hablando de cultivos de verano y de invierno, anda en torno de las 400.000 a 500.000 hectáreas”, aseveró. En ese sentido, dijo que “plantearse un objetivo de 300.000 hectáreas regadas no es descabellado”, y afirmó que “tenemos que apuntar alto para llegar lo más lejos posible”.

Sin embargo, Uriarte enfatizó que el riego no debe limitarse solo a “áreas agrícolas”. Agregó que es necesario pensar “en regar pasturas para ganadería y lechería, en la horticultura, la citricultura, y otros rubros como el arroz y la papa, que ya tienen implementado el riego”. Esto determinaría “llegar a un área mucho mayor” señaló. 

El exministro aprovechó la oportunidad de construir una narrativa de política de Estado, aseverando que “no partimos de cero”. Reconoció el trabajo del exministro frenteamplista Tabaré Aguerre, quien “es un especialista en riego”. Trajo a la audiencia una evaluación realizada hace casi una década por su predecesor, que hablaba de “1,8 millones de hectáreas con potencial de riego”, y comentó que un trabajo del MGAP, encomendado al Banco Mundial en 2015, “podría ser una hoja de ruta”.

Uriarte dijo que Uruguay tiene una Ley de Riego que debe ser reglamentada, porque para desarrollar un plan de riego “se debe trabajar sobre el marco legal”. 

A la vez, retomó la necesidad de remarcar la importancia de “las represas multiprediales” y la necesidad de “universalizarlas” para que aquellos “que no tienen espacio o capital” puedan “acceder a la tecnología de riego”. 

Al igual que Maldonado, mencionó “que se deben mejorar los mecanismos para que los medianos y pequeños productores puedan tener beneficios similares a los de la Comap, como la desburocratización de los pasos para avanzar en riego”.

Cartografía y calidad del agua

Planteó que el Plan Nacional de Riego “deberá asumir una cartografía de hidrología para saber exactamente dónde se pueden hacer las represas”. Y mencionó la necesidad de “revisar las concesiones y autorizaciones de las fuentes de agua”. El exministro también hizo hincapié en la innovación, la investigación y la capacitación como elementos “fundamentales para cumplir los objetivos del plan”. 

En cuanto a la calidad del agua, Uriarte incorporó otros actores responsables por fuera del sector agrícola. Señaló que en el Poder Legislativo “se había hablado de que todos los pueblos del interior con más de 2.000 habitantes deberían tener tratamiento de agua”, y expresó su esperanza de que se cumpla esa promesa, considerando que “el país lo precisa” incluso por un tema de “seriedad”, ya que “la fuente de contaminación de agua está básicamente ahí”.

Finalmente, Uriarte abordó el manejo de los “efluentes en la lechería”, un tema que considera “un punto débil del sector”. Reconoció que “la lechería no puede encarar muchos extras”, pero “es una obligación como país: tratar las aguas antes de verterlas a los escurrimientos naturales”. 

Nota de Revista Verde N°117

  Filed under: Agricultura
  Comments: None