En la semana del 5 al 11 de octubre de 2025, Uruguay exportó 2.322 toneladas de carne vacuna en peso canal (pc), a un precio promedio de US$ 4.789 por tonelada, lo que generó ingresos por US$ 11,12 millones, según los datos preliminares del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
El indicador móvil de 30 días se ubicó en 34.272 toneladas, con un valor medio de US$ 5.087 por tonelada y ventas por US$ 174,4 millones, mostrando firmeza en los precios de exportación y continuidad en el buen desempeño del negocio externo.
En el acumulado anual al 11 de octubre, Uruguay colocó 410.678 toneladas (pc), un 6,5% más que en igual período de 2024. Los ingresos totalizaron US$ 2.030,8 millones, con un incremento interanual de 27,6%. El precio promedio de exportación se ubicó en US$ 4.945 por tonelada, un 19,9% superior al promedio del año pasado.
China se mantuvo como principal mercado, con 149.070 toneladas (+1,7%) y US$ 728,6 millones (+17%), a un precio promedio de US$ 4.888 por tonelada.
En segundo lugar, Estados Unidos consolidó su participación dentro del bloque USMCA, con 136.765 toneladas (+15,4%) y US$ 729,3 millones (+36,4%), a un precio promedio de US$ 5.332 por tonelada.
La Unión Europea (UE-27) continúa mostrando un notorio crecimiento, con 54.596 toneladas (+45,7%) y US$ 464,8 millones (+60,1%), a un precio promedio de US$ 8.515 por tonelada, el más alto entre los principales destinos.
El Reino Unido, con 7.155 toneladas (+74%) y US$ 44,8 millones (+63%), registró un precio promedio de US$ 6.263 por tonelada, y también exhibió un desempeño destacado.
Por su parte, Israel redujo su demanda, con 13.179 toneladas (-34,4%) y US$ 85,2 millones (-13,2%), aunque el precio promedio subió a US$ 6.465 por tonelada.
Japón importó 6.558 toneladas (-20,2%) por US$ 50,8 millones (-7,2%), con un precio medio de US$ 7.745 por tonelada.
Frente a la semana anterior (del 28 de setiembre al 4 de octubre), las exportaciones de carne vacuna cayeron 53% en volumen (de 4.922 a 2.322 toneladas) y 55% en ingresos (de US$ 25,03 millones a US$ 11,12 millones). El precio promedio también retrocedió 5,8%, pasando de US$ 5.085 a US$ 4.789 por tonelada.
La siembra de maíz de primera “ya está culminada”, salvo algún área menor, y “se viene manteniendo la fecha de siembra desde la mitad de septiembre hasta la mitad de octubre”, con “muy buenas implantaciones”, dijo el responsable del área de Desarrollo de Yalfin, Pablo Leiva, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que las heladas de las últimas semanas “impactaron en casos muy puntuales”, y algunos cultivos presentan un “verde pálido” debido a la combinación del “frío con la fitotoxicidad” de herbicidas preemergentes.
Por otra parte, hubo un “pequeño aumento” en el área de siembra de maíz de primera en esta zafra en el caso de los cultivos bajo riego; mientras que “el norte siempre fue más de segunda” y “la tendencia es que haya más área de maíz de segunda” respecto a la zafra anterior, sostuvo.
En cuanto al girasol, Leiva señaló que la siembra “viene bien, con un avance del 35% del área total”, principalmente en Paysandú y Salto, y en el sur viene “más lento”.
La siembra de ese cultivo de primera comenzó a fines de septiembre en el norte, y en octubre se sembró en el resto, considerando un área total de “entre 25.000 y 30.000 hectáreas”, dijo el técnico de Yalfin.
En la semana cerrada el 11 de octubre de 2025, la faena de ganado vacuno en Estados Unidos totalizó unas 614.000 cabezas, según los datos preliminares del USDA, lo que implica un leve incremento de 0,8% respecto a la semana anterior y una baja de 3,9% frente al mismo período de 2024.
En el acumulado del año, la actividad industrial se mantiene 2,6% por debajo del nivel registrado a igual fecha del año pasado, según el USDA.
El precio del novillo terminado (Fed Steer) en las “Cinco Áreas” registró una leve mejora semanal, con un promedio ponderado de US$ 4,57/kg en pie (207,25 US$/cwt Live FOB) y US$ 7,21/kg carcasa (327,09 US$/cwt Dressed Delivered).
Ambos valores se mantienen sobre los niveles del mes anterior y confirman la firmeza del mercado, impulsado por la menor oferta de ganado terminado y la estabilidad en los márgenes de los frigoríficos.
El Partido Comunista de China se reunirá este mes para delinear una visión a cinco años que priorizará la manufactura de alta tecnología como eje de modernización industrial y consolidación del poder global del país, en un contexto de creciente rivalidad con Estados Unidos.
La sesión plenaria, prevista entre el 20 y el 23 de octubre, también podría anunciar medidas para estimular el consumo de los hogares y corregir los desequilibrios estructurales entre oferta y demanda, que amenazan el crecimiento a largo plazo de la segunda economía más grande del mundo.
Según analistas citados por Reuters, el desafío de Beijing será equilibrar dos objetivos que históricamente apuntan en direcciones opuestas: sostener el impulso manufacturero —canalizando recursos estatales hacia los productores— y fortalecer el consumo interno, lo que implicaría redirigir fondos hacia los hogares y limitar el gasto en empresas e infraestructura.
Durante la última década, el crecimiento chino se apoyó en la expansión industrial más que en la demanda interna, lo que derivó en presiones deflacionarias y un aumento de la deuda. La escalada de tensiones con Estados Unidos, acentuada por las recientes amenazas del presidente Donald Trump de aplicar aranceles de tres dígitos, complica aún más la posibilidad de un viraje hacia políticas de estímulo al consumo.
De acuerdo con Chen Bo, investigador del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur, el plan quinquenal 2026–2030 “definitivamente volverá a enfatizar el apoyo a la investigación de alta tecnología y al desarrollo industrial”, dado que “la manufactura sigue siendo una prioridad absoluta” para el poder económico de China.
En la misma línea, el presidente Xi Jinping ha subrayado que la revolución tecnológica y la competencia entre grandes potencias “están cada vez más entrelazadas”, instando a mantener una posición estratégica superior en la carrera tecnológica global.
China ya lidera industrias como los vehículos eléctricos, la energía solar y la eólica, y mantiene control sobre la producción y exportación de tierras raras, un insumo crítico en la transición energética mundial. Solo sectores de alta gama, como la aeronáutica y los semiconductores avanzados, continúan dependiendo de cadenas de suministro externas.
Sin embargo, el impulso a la producción convive con promesas aún incumplidas de fortalecer el consumo. Pese a los compromisos de los planes anteriores, los hogares chinos mantienen una elevada tasa de ahorro, afectada por la crisis inmobiliaria y la pérdida de confianza tras las duras restricciones sanitarias de la pandemia.
Beijing ha avanzado en algunas medidas de bienestar —como subsidios a bienes de consumo, apoyos al cuidado infantil y aumentos de pensiones—, pero los analistas coinciden en que el margen fiscal es limitado. Los presupuestos ajustados de los gobiernos locales y el reducido tamaño del sistema de seguridad social condicionan cualquier reforma de fondo.
Según Dan Wang, directora para China del Grupo Eurasia, el nuevo plan podría “centrarse más en el sustento de las personas”, incluyendo mejoras en salud y mayor apoyo a los grupos de bajos ingresos, aunque no implicará un cambio de paradigma. “En un país típicamente marxista, todo sigue girando en torno a la producción”, concluyó.
Fuente: Reuters (Singapur y Pekín, 15 de octubre de 2025).
Australia cerró 2024 con un desempeño histórico de su cadena cárnica. Según el último informe de Meat & Livestock Australia (MLA), el valor de las exportaciones de carne roja y ganado creció 3,2% interanual hasta US$ 19.500 millones, con récords de producción y mayores participaciones en los principales mercados. El país se mantuvo como mayor exportador mundial de carne ovina y caprina, y segundo en carne vacuna, detrás de Brasil.
En carne vacuna, los embarques alcanzaron 1,34 millones de toneladas (SWT), 24% por encima de 2023, acompañando la recomposición de oferta y la fuerte demanda en destinos clave.
En carne ovina, las ventas externas de cordero sumaron 359.299 toneladas (SWT), el mayor registro histórico y 10% más interanual, mientras que la carne de oveja (mutton) totalizó 255.090 toneladas (SWT), con un salto de 21,6%. La carne caprina también marcó un avance destacado: 51.489 toneladas (SWT), 51,9% arriba del año previo.
El negocio de animales en pie mostró una dinámica mixta. Se exportaron 766.044 cabezas de ganado vacuno (+13% interanual) y 433.078 ovinos (-33%). Indonesia siguió como principal destino del ganado vacuno en pie, con 70% del volumen, seguida por Vietnam (16%) y China (7%).
En ovinos vivos se produjo un cambio relevante: Jordania pasó a liderar con 30% de los envíos, desplazando a Kuwait tras una caída de 58% por restricciones de disponibilidad de buques.
Puertas adentro, Australia continúa entre los mayores consumidores per cápita de carne roja: 22,4 kg/año de carne vacuna y 7 kg/año de carne ovina por persona, muy por encima de los promedios mundiales (6,0 kg y 1,4 kg, respectivamente). De acuerdo con encuestas de MLA, el 92% de los hogares compró carne vacuna y el 72% adquirió cordero durante 2024.
En términos económicos, la cadena de carne roja y ganado facturó US$ 77.100 millones entre 2023 y 2024, equivalente al 1,5% de la facturación de las industrias clave del país. Aun con una baja interanual de 10,3% por presión de precios y mayor oferta, el eslabón industrial mostró fortaleza con un aumento de 5,4% en su facturación.
La estructura de ingresos del complejo se repartió entre producción (45,8%), procesamiento (35,4%) y comercio mayorista/minorista (18,8%). El empleo total asociado alcanzó a 462.272 personas, de las cuales 197.512 se desempeñan de forma directa en la industria y 264.760 en actividades vinculadas.
Para MLA, el salto exportador y productivo de 2024 refleja la resiliencia de la cadena frente a condiciones estacionales desafiantes y la capacidad del sector para sostener la competitividad con foco en calidad, bioseguridad, apertura de mercados y respuesta a nuevas demandas —incluida la agenda de sostenibilidad y emisiones— en Estados Unidos, China, Indonesia, Perú, Malasia, Vietnam y otros destinos.
Al cierre de septiembre el nivel de agua acumulada en los suelos de “gran parte” del país es “similar o superior” a lo esperado para ese mes del año, salvo algunas zonas “puntuales” en el oeste y el norte que registran niveles “superiores” y otras en la zona sur, como el este de Canelones, sur de Lavalleja y el oeste de Maldonado con valores “inferiores”, según informó la integrante de la unidad de Agroclima y Sistemas de información (GRAS) del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Guadalupe Tiscornia, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En cuanto al nivel de precipitaciones, septiembre cerró con registros que en promedio están “por debajo de lo esperado para ese mes en zonas del centro y sur, indicó.
Comentó que en los primeros días de octubre hubo un acumulado “bastante interesante” de precipitaciones en varias zonas, como en Las Brujas, La Estanzuela y otros puntos.
“Estamos en una situación mucho mejor” en el acumulado de agua en suelo en comparación con la sequía que afectó al país en 2022 y 2023, valoró.
Proyectando el verano, las perspectivas climáticas para el trimestre octubre, noviembre y diciembre muestran una “mayores probabilidades” de precipitaciones “por debajo” de lo normal, lo que se basa en los valores medios de esos tres meses, sostuvo.
Respecto a las temperaturas para ese trimestre, Tiscornia señaló que a nivel de todo el país es probable que estén “por encima” de lo normal, principalmente en la zona norte.
Para los primeros meses de 2026 la tendencia marca probabilidades “bastante similares” a la de los meses previos, con niveles de lluvia “por debajo” de lo normal, dijo.
Brasil consolidó en 2025 su posición como principal proveedor mundial de soja. Según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), entre enero y setiembre las exportaciones alcanzaron 93,88 millones de toneladas (Mt), un aumento de 4,83% frente al mismo período de 2024.
En setiembre se registró un récord histórico mensual, con 7,34 Mt embarcadas, impulsadas por la fuerte demanda china. La preferencia de China por el abastecimiento desde Sudamérica, en medio del conflicto arancelario con Estados Unidos, sostuvo los envíos brasileños durante toda la zafra.
El estado de Mato Grosso también marcó un nuevo máximo, con 0,87 Mt exportadas en setiembre, mientras que en el acumulado de enero a setiembre totalizó 28,99 Mt, volumen 17,27% superior al de todo 2024 y el mayor de la serie histórica, informó el Instituto Mato Grosso de Economía Agropecuaria (Imea).
Con el avance de la entresafra y la menor disponibilidad de soja, se espera una desaceleración en los embarques hacia fin de año, aunque el Imea proyecta un total de 30,5 Mt exportadas en 2025, lo que representaría un crecimiento anual de 23,3% respecto a la zafra 2023/24.
En el mercado interno, el precio de la soja en Mato Grosso subió 1,97% semanal, cerrando en US$ 355,50 por tonelada, mientras el diferencial de base MT/CME se amplió 22,11% en la misma comparación. El movimiento fue acompañado por una valorización del real frente al dólar de 0,54%, en un contexto de incertidumbre fiscal en Brasil.
En setiembre, la comercialización de la soja 2024/25 en Mato Grosso alcanzó 95,7% de la producción, con un avance mensual de 3,76 puntos porcentuales, impulsado por la suba de precios al inicio del mes. Sin embargo, la posterior baja limitó nuevas ventas. El precio promedio negociado fue de US$ 365,17 por tonelada, una leve caída de 0,94% frente a agosto.
De cara a la zafra 2025/26, Imea informó que las ventas anticipadas llegaron al 31,46% del volumen proyectado, un incremento mensual de 4,06 puntos, aunque todavía 1,57 puntos por debajo del mismo período del año pasado y 8,15 puntos inferior al promedio de los últimos cinco años. El precio medio pactado fue de R$ 109,28/sc, con una baja de 0,85% respecto al mes anterior.
El Imea destacó que la necesidad de cubrir costos de producción y reducir riesgos financieros impulsó la contratación de nuevos negocios, aunque el ritmo sigue condicionado por la evolución del mercado internacional y las expectativas climáticas sobre la próxima zafra.
En tanto, Imea señaló que la siembra de soja para la cosecha 2025/26 en Mato Grosso alcanzó el viernes (10) el 21,22 % de la superficie prevista, lo que representa un aumento de 6,19 puntos porcentuales en comparación con el 15,03 % de la superficie sembrada hasta el viernes anterior.
En comparación con el mismo período de la cosecha 2024/25, cuando se había sembrado el 8,81 % de la superficie, la labor presenta un avance de 12,41 puntos porcentuales. En comparación con el promedio de los últimos cinco años del 17,17 %, esto representa un avance de 4,05 puntos porcentuales.